The Doors. “The End”

El primer álbum de estudio grabado por The Doors está considerado como uno de los mejores discos debut de una banda de rock (aquí lo podéis escuchar); ya hemos hablado de él en dos entradas anteriores, las dedicadas a los temas “Break on Through (To The Other Side)” y “Light My Fire”, y hoy volvemos con “The End”, el último corte de este disco, una de las canciones que mejor representa el ideario de los Doors: uso de la tragedia griega y del lenguaje metafórico como elementos para un discurso existencialista, marcado por la psicodelia, la teatralidad y la poesía. También es una de las primeras canciones que tocaban en directo en los bares y clubs nocturnos en los que actuaban, cuando aún no habían publicado ningún álbum, y la siguieron tocando hasta la muerte de Jim Morrison, como si fuera un reflejo de la evolución anímica de la banda, durante los años en que se mantuvieron en activo, y también de la degradación física y mental de sus componentes, en especial la de su carismático líder. “The End”, que fue incluida en la banda sonora de la película “Apocalypse Now” (1979), comenzó siendo una canción de duración convencional, con una letra de Jim Morrison en torno a la ruptura sentimental con su novia, Mary Werbelow; meses después había evolucionado, se había hecho más larga, más épica, divagante y simbólica, con alusiones al drama griego del Edipo y un empleo del lenguaje incestuoso que asustó al dueño del bar Whisky a GoGo, donde habitualmente actuaban. Tras ser despedidos de este local, fueron fichados por la discográfica Elektra Records, cuyo dueño les vio tocar en el mencionado bar. No debió ser nada fácil la grabación de este primer álbum de los Doors, sobre todo por la actitud de Jim Morrison, que solía llegar en muy malas condiciones a las sesiones de grabación debido a su habitual consumo de drogas y alcohol. Apenas se grabaron dos tomas de “The End”, en directo y sin instrumentos o partes dobladas; la incluida finalmente en el disco fue la segunda, que grabaron con las luces del estudio apagadas y una única vela encendida. Sobre esta canción, y su posible significado, han opinado algunos de los miembros de la banda; Jim Morrison dijo que, cada vez que cantaba la canción, significaba algo diferente para él:

“comenzó como una simple despedida, probablemente sólo para una niña, pero también podría ser un adiós a una especie de infancia. Realmente no lo sé. Creo que es lo suficientemente complejo y universal en sus imágenes que podría ser cualquier cosa que quieras que sea”.

El batería John Densmore también tenía su propio punto de vista:

“En un momento Jim estaba llorando, y gritó en el estudio, ‘¿Alguien me entiende?’ Y le dije que sí, que yo lo hago, y en ese mismo momento entramos en una larga discusión, Jim seguía diciendo… matar al padre, se reduce a esto, matar a todas esas cosas en ti mismo, que te han inculcado, que no son tuyas, son conceptos ajenos que no vienen de ti mismo y deben morir. Joder a la madre es muy básico, y significa volver a la esencia, a lo que es la realidad, no la interpretación de los hechos. Así que lo que Jim dice al final de la canción, es que hay que matar a los conceptos ajenos, volver a la realidad, al comienzo de los conceptos propios no los inculcados”.

La parte más polémica de la canción es la recitada, cuando Jim Morrison dice (minuto 7:31): “Padre. Si, hijo. Quiero matarte. Madre …”, y Morrison balbucea algo ininteligible que, en algunas interpretaciones en directo (en ésta, por ejemplo -minuto 8:02-), queda perfectamente explicitado; el teclista Ray Manzarek dijo que, por supuesto, Jim Morrison teatralizaba un drama griego, no hablaba de matar a su padre y de poseer a su madre, todo era teatro.

Mañana comenzamos un nuevo año, os propongo recibirlo con el marcador a cero, sobre todo si 2019 ha sido duro con vosotros. Si para ello necesitáis purgar vuestros recuerdos, escuchad en soledad esta catártica melodía: “This is The End …” ¡Mis mejores deseos para 2020!

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Autor: Raúl

Me llamo Raúl Rodríguez, me dedico a la docencia universitaria y a la investigación en el ámbito de la Historia de la Ciencia, actividades que forman parte de mi vida desde que acabé la carrera, allá por 1986. Sin embargo, la música está conmigo desde mucho antes, desde mi infancia y primera adolescencia, y ha sido siempre una leal compañera. Decidí abrir un blog de canciones con el propósito de encauzar mis inquietudes musicales a través de un canal que pudiera ser sintonizado por otras personas con intereses similares y que, además, sirviera como foro de opinión para todos aquellos que quisieran compartir su pasión por la música. Decidí llamar a este espacio "La Guitarra de las Musas", en honor de las diosas griegas de las Ciencias y las Artes, especialmente de la Poesía y la Música. Quiero pensar que si hubieran tenido guitarras –y baterías, bajos, teclados y demás instrumentos de nuestro tiempo- hubieran sonado como la música propuesta en este blog. En este espacio, el rock en casi todas sus vertientes será el protagonista pero, también, otros estilos como el blues, el jazz, el pop, el soul y las melodías más pegadas a nuestra cultura: cantautores, canción melódica, boleros, corridos mexicanos, tangos, rumbas e, incluso, copla. Por favor, que nadie se enfade conmigo si no encuentra aquí la música que le gusta; la selección de los temas y los comentarios realizados responden, únicamente, a mis intereses particulares que, como bien puede verse, están un poco anticuados. Todos aquellos que busquen música actual no la encontrarán en este sitio.

25 comentarios en “The Doors. “The End””

  1. Sobre todo, hay que recibir el 2020 con una actitud totalmente contraria a lo que transmite este tema aunque entiendo que lo hayas escogido para despedir al 2019, creo que para los que ha sido un mal año es un tema de despedida ideal. Es magistral, a mí siempre me recuerda a Vietnam y Apocalypse now por un lado, y a Jim Morrison y su obsesión por la muerte por otro lado. En cualquier caso, aunque bello, este tema encierra mucha locura y negatividad más allá de la psicodelia. No es para escucharlo cada día vamos. Te deseo mucha suerte para el 2020 y que nos sigas deleitando con tus análisis musicales. Un abrazo fuerte.

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    1. Así es Marta, se trata de hacer las paces con 2019 (para bien o para mal) y soltar los demonios que aún pudieran estar dentro de nosotros. Creo que para los Doors este tema era como una especie de exorcismo. Al igual que utilizaban ellos la cultura griega como fuente de inspiración, propongo esta catarsis para quien lo necesite, al fin y al cabo las depuraciones humorales (purgas, sangrías, etc.) fueron establecidas por esas culturas clásicas; tratamientos médicos agresivos, ya superados, aunque perduren en nuestro bagaje intelectual. Un fuerte abrazo.

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  2. Pues si un tema muy siniestro para despedir el año. Morrison era especialista en este tipo de canciones oscuras. Recordar “Riders on the storm”.
    Siempre hay alguien dispuesto a dar un vuelta de tuerca y hacer que lo oscuro sea mas negro.
    Oir esta version de Nico. La musa de la Velvet underground.

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    1. Es para compensar las luces, los cotillones y los espumillones de esta noche, y también el exceso de euforia. Riders on the storm ya salió en una entrada anterior, uno de mis temas preferidos de los Doors. La versión de Nico supera en siniestro a Morrison, que ya es decir… Saludos

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  3. Críptico el tema como lo era Jim Morrison. Y como a Marta, recuerdos de cine, aunque más de Coppola que de Vietnam. La versión de Nico, aparte de lo anterior, tenebrosa y lúgubre. Hay muchas canciones que hablan del final, y alguna había que poner. Admitido pulpo como animal de compañía, y con agrado.
    Y ahora, la cuenta atrás, que hasta que no suenan las campanadas uno no es libre del todo, aunque tampoco es que sea un cautiverio penoso, se puede sobrellevar.
    Lo que más me fastidia es que nunca estrenamos el año, que son como de kilómetro cero, pues ya lo hacen los de Nueva Zelanda, que llevan ya más de cuatro horas con el 2020.
    Voy a llamar a ver qué tal ha salido este nuevo y os cuento.
    Entretanto, que lo paséis bien pero al revés, de Año Nuevo a Nochevieja, y no de Nochevieja a Año Nuevo, aunque si esto último también sucede, miel sobre hojuelas.
    Japi niu llir

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    1. A veces cunde más de Nochevieja a Año Nuevo que de Año Nuevo a Nochevieja, nunca se sabe … Las nuestras son Nocheviejas de kilómetro cero o en diferido, como se decía antes. Hace unos años pasé la Nochevieja en Río de Janeiro, con mojitos en la playa de Copacabana mientras veía los fuegos artificiales, y un calor que no veas; lo de Nueva Zelanda queda pendiente, más que nada para vivir en directo el año nuevo, y elevo aún más la apuesta, mejor en la República de Kiribati que, según he leído, es el primer lugar donde se recibe al año nuevo. Japi niu llir.

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  4. Feliz Año Nuevo…Jim pese a ser otro de mis referentes musicales,no estaba muy bien de la perola y el trato que dió a sus compañeros y su compañera en especial,no es para reseñar…el tema también lo descubrí con la película de Coppola,…y en la película de Oliver Stone, dónde la en la secuencia entra en éxtasis creyéndose un chamán indio…
    Qué los 20 nos traigan algo más de coerencia y sentido común!!

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    1. Esa escena es alucinante. Me acuerdo que vi la peli en un cine que había antes en la Torre de Madrid, me quedé impactado con la historia, con la música, con Marlon Brando, con el sonido de la guerra, con la sensación de locura que transmite… ¡Feliz Año, Vidal! Y que se cumplan tus deseos .

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    1. Es un grupo que adoro, fueron atrevidos, pioneros y hacían música con las entrañas. Este tema, por ejemplo, fue publicado en 1967 (y ya lo tocaban antes), cuando el rock sinfónico aún no existía y, sin embargo, en algunos aspectos ya es una obra de rock sinfónico o, cuando menos, ya se pueden ver algunos elementos de lo que luego habría de llamarse rock progresivo ¡Feliz Año, Luna!

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  5. Que gran canción para despedir el año Raúl. Hubo una época que Jim Morrison era un héroe para mí: tenía una camiseta con esa foto tan conocida en la que salía sin camiseta y con los brazos en cruz, que desgasté de tanto ponérmela. Ese primer disco fue uno de mis primeros vinilos. Buenos recuerdos The Doors… Aunque últimamente el disco que más escucho de ellos es el también magnífico Waiting for the Sun.
    ¡¡¡Feliz año nuevo amigo!!!

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    1. Las camisetas de los Doors se venden muchísimo, he estado curioseando en Amazon y tienen un montón; es curioso porque a lo mejor las compran chavales que nunca han escuchado a los Doors … A mí me gustan todos sus discos, dejaron pocos grabados en estudio pero son fabulosos. Por cierto, Alex, desde hace tiempo intento entrar en tu blog y no puedo ¿Es cosa mía o hay algún problema? ¡Feliz Año!

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  6. «Matar a todas esas cosas en ti mismo, que te han inculcado, que no son tuyas, son conceptos ajenos que no vienen de ti mismo y deben morir. (…) Volver a la esencia, a lo que es la realidad, no la interpretación de los hechos».
    No puedo estar más de acuerdo con la interpretación que hace este señor. Es justamente eso, la “pureza” de la mente, o la mente despierta, o en otras palabras, la pureza de la observación y de una mente atenta que no ha sido influenciada o condicionada por todo eso: las ideas inculcadas, los valores sociales y familiares, la educación, todo el sistema, en definitiva. Creo que van por ahí los tiros. No se trata de matar ni de follar, entiendo que la letra es muy alegórica, simbólica, y además, como explicas, conecta con el teatro y la tragedia de Edipo.
    Por ejemplo, tomemos el “Feliz Año Nuevo”. ¿Qué ves ahí? Pues yo veo justamente eso: por un lado es una frase o un deseo que tiene una parte de sincero, auténtico, íntimo, de deseos que salen del corazón. Y por otro lado una faceta de fórmula estereotipada, de frase hecha, de valor social inculcado, de algo falso, impuesto, artificial. Es lo malo de estas fiestas: la ridícula “obligación” de ser felices. Como el cambiar de año. Pues es casi lo mismo las 11:59 del 31 de diciembre que las 00:01 del 1 de enero. Jajaja… ¿no estás de acuerdo en todo esto?
    En definitiva un gran tema, oscuro, retorcido y cargado de significado.
    Pues dicho esto… felicitat per a tothom, claro que sí.
    Felices luces. “Hallelujah”.

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    1. Jim se castigaba mucho y vivió a tope, sin cortarse un pelo. Claro que eso tiene un precio muy alto. Incluso también de equilibrio mental. Es bastante aquello de «Vive rápido, muere joven y deja un bonito cadáver», que podría haber pronunciado él. No es tampoco de James Dean, parece que la suelta Humphrey Bogart en la película Knock on any door de Nicholas Ray.

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    2. La expresión “matar al padre” es algo muy freudiano, habitual en el lenguaje coloquial cuando queremos expresar la necesidad que tienen los jóvenes de cortar el cordón umbilical con sus padres, de forjar su propio camino a partir de lo aprendido pero sin esto sea un auto de fe. En cierto modo es también un ejercicio de catarsis, en el que nos reseteamos para empezar una nueva vida con nuestras decisiones, nuestros aciertos y nuestros errores. Creo que Jim Morrison tiene en cuenta todo esto y muchas cosas más, algunas más oscuras y retorcidas, como bien comentas. En cuanto a lo del Año Nuevo, estoy bastante de acuerdo contigo; hay mucho de artificial, pero también un deseo de que las cosas vayan mejor, aunque tengamos que reinicializarnos, como los ordenadores ¡Felices Fiestas!, que aún quedan …

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      1. Pues totalmente acertadas estas observaciones: lo freudiano, la catarsis, el cortar el cordón umbilical… No había caído en el simbolismo del “matar al padre”. Y por otro lado, jajaja, resetearse siempre suele estar muy bien y traer aires nuevos a nuestro interior.
        Gracias, qué curioso, miraré ese vídeo…

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        1. Hay una expresión muy graciosa y curiosa que dice: “si ves al Buda, mátalo”. La continuación o explicación vendría a ser “si quieres convertirte tú mismo en un Buda”. O sea, si quieres encontrar la verdad por ti mismo. No dependas de nadie, no sigas a nadie, no aceptes las doctrinas de nadie. Camina por ti mismo. Porque la invitación del budismo es siempre a investigar por ti mismo y contrastar. Veo ahí mucho paralelismo con lo de matar al padre…

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        2. Pues sí, efectivamente es el mismo concepto. Aprender y desarrollar lo aprendido, pero no copiar actitudes, comportamientos y valores …

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  7. The End está para siempre vinculada en mi mente a Apocalypse Now, una genial película que cuento entre mis favoritas. Tanto ese largometraje como la canción son largas, duras, pesadas y con capacidad de deprimir al espectador, pero ¡menudas obras de arte! Y buena selección para despedir el 2019. Brindo por que el 2020 nos traiga salud, bienestar y felicidad a todos. ¡Un saludo!

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    1. El tema queda perfecto en la película, en realidad el efecto es simbiótico porque escuchar “The End” mientras ves “Apocalypse Now” es una experiencia de las que no se olvidan ¡Mis mejores deseos para 2020! Saludos

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