En julio de 1968 se publicó el tercer álbum de estudio de los estadounidenses The Doors, titulado “Waiting for the Sun”. En él se incluyeron algunos de los temas mas reconocibles de su repertorio, como “Hello, I Love You”, “Five to One”, “Wintertime Love” o “Spanish Caravan”. Esta última melodía, escrita por Jim Morrison dentro de las coordenadas habituales de este autor (simbolismo, lenguaje metafórico y romanticismo misterioso), contiene una pista de flamenco construida a partir de piezas de música clásica española, concretamente el tema conocido como “Asturias (Leyenda)”, del compositor español Isaac Albéniz (1860-1909), que se reconoce muy bien en el riff de guitarra a cargo de Robby Krieger.
Este clásico del patrimonio musical español fue compuesto para piano, hacia 1890, cuando Albéniz residía en Londres (aquí tenéis un análisis musical de la obra); lo publicó por primera vez Juan Bautista Pujol, en 1892, como preludio a la obra “Chants D’Espagne”; años después, se integraría en la “Suite española Op 47” -quinto movimiento, titulado “Asturias (Leyenda)”-, publicada en 1911 por la editorial alemana Hofmeister. Aunque se compuso para piano, probablemente sean más conocidas las adaptaciones para guitarra, buena parte de ellas realizadas sobre la partitura del guitarrista granadino Andrés Segovia, fechada en 1956. Sin embargo, no fue la primera; debió de haber varios guitarristas que se cruzaron a la hora de transcribir sus respectivas partituras. El propio Andrés Segovia ya tocaba el tema en 1924, incluso antes, quizás hacia 1918; pero es probable que todo comenzara en 1914, cuando Severino García Fortea publicó la primera transcripción de la partitura para guitarra. Otros autores pioneros en la adaptación de esta pieza para guitarra fueron Regino Sainz de la Maza (parece que tocó esta pieza en 1917, en la Sala Mozart de Barcelona) y Juan Parras del Moral (en 1921). La opinión que tenía Andrés Segovia de Severino García Fortea no era muy buena: “Este hombre tenía tal monumental vanidad y presunción que, a pesar de su insuficiente conocimiento musical o técnica de notación, se atrevió a retranscribir todo lo que Tárrega ya había transcrito para la guitarra. De alguna manera convenció a la prestigiosa editorial de música, Dotesio, para publicar tales sacrilegios, que todavía pueden encontrarse impresos” (Andrés Segovia, recogido por Marcial García Ballesteros en su ficha bibliográfica de Severino García Fortea).
También anteriores a la partitura de Andrés Segovia (aunque éste probablemente ya interpretara el tema desde 1918) son las de Luis Maravilla, Narciso Yepes, Laurindo Almeida o María Luisa Anido. Posteriores a las del maestro Segovia son las de Abel Carlevaro, Rogelio Reguera, Fernando Sirvent o Alicia de Larocha (ésta al piano), todas de 1958. A partir de 1960 se publicaron las versiones de Sebastián Maroto, Julian Bream, Christoper Parkering, Ernesto Bitetti, Lucero Tena y José Luis Rodríguez (con castañuelas y guitarra), Alexandre Lagoya, John Williams, Mauro Storti, Kiyoshi Shõmura o Thomas Müller-Pering, por citar sólo algunas, porque deber haber más de trescientas, la mayoría de ellas para guitarra. Yo me voy a quedar con otra adaptación libre, la que realizó el grupo español de pop-rock instrumental Los Pekenikes, publicado como sencillo en 1966, bajo el título de “Sombras y rejas”. Si queréis escuchar alguna versión del “Spanish Caravan” de los Doors, podéis probar con las de Eric Martin & Elliot Easton, Simon James o George Winston (instrumental al piano).
