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Frank Sinatra / Marvin Gaye / Mina. “Strangers in the Night”

“Es un pedazo de mierda”, “la peor canción que jamás haya escuchado”. Esto era lo que pensaba Frank Sinatra de “Strangers in the Night”, una de las canciones que más éxitos le reportó a lo largo de toda su carrera artística, con la que alcanzó el número uno en las listas de éxitos y con la que consiguió ganar varios Grammy, además de elevar este tema a la categoría de disco de oro. Lo cierto es que se hartó de cantarla y, según nos cuenta Julián Ruiz, incluso fue utilizada como marcha nupcial en la boda del cantante con la actriz Mia Farrow celebrada el 19 de julio de 1966, apenas unos meses después de que se publicara esta canción en el álbum homónimo del estadounidense. Por si esto fuera poco, esta melodía estuvo envuelta en un monumental lío debido a su autoría; los compositores legalmente acreditados son Charles Singleton y Eddie Snyder, ambos autores de la letra, y Bert Kaempfert de la música; sin embargo, el pianista Avo Uvezian ha declarado en alguna ocasión que él fue el verdadero autor de este tema, inicialmente titulado “Broken Guitar”, aunque a Sinatra no le gustó la letra, por lo que procedieron a modificarla junto con el título. Uvezian y Kaempfert se conocían y, según cuenta el primero, incluso recibió una carta de Kaempfert reconociendo la autoría de la canción. Pero la cosa se complicó aún más; un croata llamado Ivo Robic dio a conocer esta canción en el Festival de Split de 1966, la cantó en alemán bajo el título “Fremde in der Nacht” y hay quien sostiene que fue el compositor de este estándar de la música popular. Ese mismo año, el compositor Ralph Chicorel presentó una demanda ante los tribunales, finalmente perdida, en la que trató de probar que veinticuatro de los treinta y dos compases de “Strangers in the Night” habían sido copiados de su tema “You are my Love”. En 1967, el compositor francés Michael Philippe-Gérard consiguió parar el pago correspondiente a los derechos de autor hasta que un juez dictaminara al respecto de un posible plagio con el tema “Magic Tango” -publicado por el galo en 1953-; el contencioso se resolvería en 1971, a favor de Kaempfert, Snyder y Singleton. Demasiado lío para un detestable “pedazo de mierda” que, además, todo el mundo parecía querer cantar; entre otros, Connie Francis, Sandy Posey, Brenda Lee, Peggy Lee, Johnny Mathis, The Ventures, Santo & Johnny, James Brown, Marc Almond, Bob Tostes, incluso el propio Jimi Hendrix, que tocó un fragmento -a una sola mano- en el Festival de Monterey de 1967 (reproducir a partir del minuto 4:48). Para acompañar a Frank Sinatra en un lugar destacado de esta entrada vamos a contar con una interpretación en directo del gran Marvin Gaye y otra, en clave jazz-pop, debida a la cantante italiana Mina, que formó parte de su álbum “L’allieva” (2005).

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Hilario Camacho. “Negra Noche”

“La noche que yo amo es turbia como tus ojos, larga como el silencio, amarga como el mar. La noche que yo amo crece de los despojos que al puerto del fracaso arroja la ciudad. La noche que yo amo tiene dos mil esquinas, con mujeres que dicen: ‘¿me das fuego chaval?’ Cada vez que renace mueren las oficinas, la noche que yo amo no amanece jamás (…)”. Este homenaje a la noche canalla pertenece a la canción “Negra Noche”, compuesta por Hilario Camacho y Joaquín Sabina (aunque la SGAE recoge un tercer autor: Miguel Ángel Campos López). Fue publicada, con algún cambio en la letra, en el tercer álbum del jienense, “Ruleta Rusa” (1984) –aquí la podéis escuchar-, donde también se incluyó un tema escrito por Manolo Tena (“Guerra Mundial”) y una canción (“Juana la Loca”) que Sabina compuso junto con Javier Krahe. Un año antes ya había aparecido en el Lp “Subir, Subir“, del madrileño Hilario Camacho. Tras una primera etapa semiprofesional junto con otros compañeros de la Universidad, publicó su primer álbum en 1972 (“A pesar de todo”), después vendrían otros dos trabajos de gran calidad: “De Paso” (1975) y “La Estrella del Alba” (1977). El éxito le empezó a acompañar con “Subir, Subir“, un disco que tuvo bastante aceptación por la inclusión de elementos pop, rock y por su tono desenfadado, en el que aparecen algunos temas co-firmados con otros autores, como Moncho Alpuente (“Nicotina“), Jaime Compairé (“Estrella Polar“) o el ya mencionado Joaquín Sabina con el tema que nos ocupa y con el titulado “Taxi“. Pero el reconocimiento definitivo no llegó hasta 1986, cuando compuso “Tristeza de Amor” para la serie de televisión del mismo nombre, protagonizada por Alfredo Landa y Concha Cuetos. A partir de entonces su carrera musical se hizo menos visible, probablemente por sus dificultades para hacerse un hueco dentro de la inhóspita industria musical; no sin problemas, logró grabar algún disco más y colaboró con otros artistas como María del Mar Bonet, Pedro Ruy-Blas, Pablo Guerrero, Martirio, Cucharada, Moncho Alpuente, Luz Casal o Cómplices, a menudo escribiendo para ellos. Incluso compuso las canciones de la serie infantil “David el Gnomo“. Se suicidó el 16 de agosto de 2006, a los cincuenta y ocho años; según contó el periodista Santiago Alcanda, lo hizo con una carta en la que señalaba que “vivimos en un mundo de estafadores”, y en la que trató de hacer pública su dificultad para seguir en la brecha “cuando nos encaminamos a una especie de pensamiento único en lo musical enfatizado por las nuevas operaciones televisivas”.

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Labanda. “Sueños diabólicos”

El folk-rock celta tiene bastante aceptación en España; bandas como Mago de Oz o Celtas Cortos tuvieron momentos de gloria y hoy día siguen teniendo su público. Los pioneros tal vez fueron los franceses Gwendal, que ya han tenido cabida en este blog a propósito del tema “Irish Jig“; a pesar de su nacionalidad, fueron más conocidos aquí que en su país de origen y, sin duda, influyeron en los grupos que acabo de mencionar y en otro aún más próximo a su estilo. Me estoy refiriendo, en concreto, a los madrileños Labanda, una formación creada en 1979 en torno a los hermanos Silva -Luis (mandolina y buzuki) y José María (bajo)- y del que también formaron parte Joaquín Blanco (gaita), Pedro Guerrero (guitarra acústica), José Luis Yebra (batería), Josué Vea (guitarra eléctrica), Álvaro Domínguez (violín) y otros músicos, generalmente procedentes de bandas españolas muy interesantes, como Leo Vignola (ex-Trilogía), Jean François Andrè (ex-Ñu), Jorge “Flaco” Barral (ex-Azahar), Manolo Jiménez (ex-Crack), Terry Barrios (ex-Topo), Rafa de Guillermo (ex-Orquesta Mondragón) o Begoña Larrañaga (ex-Franklin), entre otros. La etapa más genuina de Labanda es la primera, cuando grabaron los álbumes “Labanda” (1979) y “Fiesta Campestre” (1981), disco en el que intervino Rosendo Mercado como invitado. Ya sin los hermanos Silva, volvieron a reunirse en 1986, bajo el liderazgo de Leo Vignola, para grabar algún disco más durante los años ochenta y noventa. Quizá otro día volvamos a escuchar algún tema de su excelente “Fiesta Campestre”, mientras tanto para esta ocasión os propongo el tema “Sueños Diabólicos”, incluido en su primer Lp -totalmente instrumental-, probablemente su canción más conocida y de las más representativas de su estilo; está basada en una melodía tradicional, aunque en la SGAE figuran como autores Joaquín Blanco, Luis Silva, José María Silva, Pedro Manuel Guerrero y Miguel Ángel Campos. A continuación, en sus enlaces correspondientes, también os dejo todos los temas que he podido encontrar de este disco en youtube, en concreto “Danza de entrezado“, “Escalera de Caracol“, “El Duendecillo Tirado“, “Gallego en Puerto Rico” -donde les podemos ver en directo-, “El Valle” -también en vivo-, “Abridme Galanica” y “Pavananchel“. Mago de Oz hizo su versión de “Sueños Diabólicos” (aquí la podéis escuchar), con homenaje incluido a Deep Purple al final del tema; seguro que los purplemaniacos sabrán identificarlo.

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Melody Gardot / Beth Hart & Joe Bonamassa. “If I tell you I love you”

Melody Gardot es una cantante, pianista y compositora estadounidense de jazz melódico nacida en 1985. Inició su carrera musical a los diecinueve años, tras ser atropellada por un coche mientras paseaba en bicicleta. Alentada por su médico, que temía por las secuelas que le pudiera dejar el traumatismo craneal sufrido a causa del accidente, empezó a componer canciones cuando aún estaba en cama; de aquella experiencia salió el EP “Some Lessons – The Bedroom Sessions” (2005). Su primera oportunidad profesional llegó en 2008, con el álbum “Worrisome Heart”; después grabó “My One and Only Thrill” (2009) y “The Absence” (2012), un trabajo delicado y sensual, impregnado de aromas lisboetas, dedicado a las madres -especialmente la suya- y a todas las relaciones sentimentales que había tenido Melody. Os aconsejo que os dejéis acariciar por su música, por su increíble afinación y por la emoción que transmite, sin necesidad de alzar la voz ni realizar alardes vocales innecesarios. “The Absence” es un álbum que emociona, lleno de preciosas canciones la mayoría de ellas compuestas por la propia Melody Gardot; os recomiendo que empecéis con la seductora “If I Tell You I Love You” y, mientras la escucháis, pensad en las veces que habréis dicho “Te Quiero” en el momento inadecuado y a la persona inadecuada: “Pero si alguna vez te susurro que te amo, querido, estoy mintiendo. Y si te miro a los ojos y te lo digo, querido, te miento. Y si alguna vez te susurro palabras inauditas, palabras sensuales, (…) estoy mintiendo”. Si Melody Gardot es la suavidad, la californiana Beth Hart es todo lo contrario, una cantante visceral, rebosante de energía, con una potencia vocal asombrosa, algo así como un híbrido entre Janis Joplin y Billie Holiday. Sin embargo, en la versión que realiza de “If I Tell You I Love You” podemos escuchar a una Beth Hart contenida, casi aterciopelada, arrebatadoramente sexy. Beth, a la que espero ver el mes que viene en directo, nació en 1972; además de cantante es pianista y compositora; diagnosticada de trastorno bipolar desde niña, su situación empeoró con el alcohol y las drogas, y sólo logró sobreponerse a esta enfermedad cuando abandonó el consumo de estas sustancias. Empezó a ser conocida en 1993, desde entonces no ha dejado de grabar discos y de colaborar con músicos de la talla de Slash, Jeff Beck o Joe Bonamassa, con quien ha actuado varias veces en directo y ha grabado un par de discos de estudio: “Don’t Explain” (2011) y “Seesaw” (2013), a este último álbum pertenece la versión de “If I Tell You I Love You”; si queréis ver a Beth Hart y a Joe Bonamassa interpretando este tema en directo, os recomiendo este vídeo, en el que Bonamassa no se muestra tan tímido como en la versión de estudio.

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The Penguins / Dave Bennett Quartet / Death Cab for Cutie. “Earth Angel”.

En la entrada dedicada al tema “The Great Pretender” dedicaba unas palabras al doo wop, un estilo emparentado con el gospel, el R&B y el soul que se caracteriza por la interpretación de melodías a varias voces, a menudo “a capela”, que vivió durante los años cincuenta su período de esplendor. Al doo wop también se le conocía como bird groups music debido a que muchas de las formaciones que lo practicaban tenían nombres de aves: The Ravens, The Flamingos, The Pelicans, The Larks, The Penguins, etc. Una de las canciones más representativas de este estilo fue “Earth Angel”, compuesta por Jesse Belvin, Gaynel Hodge y Curtis William, miembro de los mencionados Penguins, los primeros en interpretar esta canción, la más famosa de su repertorio. En realidad, “Earth Angel” es un pastiche generado a partir de otras composiciones de la época, como “Dream Girl“, “Will you be mine“, “I Know” o “These foolish things remind me of you“. En 1955, un año después del original de los Penguins, salió al mercado la exitosa versión de los Crew-Cuts y, durante los años cincuenta, sesenta y setenta, otras interpretaciones como las debidas a Frankie Valli & The Four Seasons, The Crests, The Cleftones, Bobby Vee, Bobby Vinton, Sha Na Na, etc. En los ochenta aparecieron las de Elvis Presley, Neil Sedaka o Aaron Neville y, desde entonces, ha seguido bien presente en la memoria de músicos e intérpretes, ya sea a través de proyectos revival como Street Corner Renaissance o The Alley Cats; versiones jazz como las de Ray Ellington o Dave Bennet, el clarinetista protagonista del segundo destacado de hoy; atrevimientos góticos como el de Bella Morte o en modo medley, tal y como propone Green Day en sus directos; hasta Joan Baez la ha cantado en tono de parodia. Para el tercer vídeo os propongo al grupo indie y de rock alternativo Death Cab for Cutie, banda creada en 1997, en la localidad estadounidense de Bellingham, que realizó esta excelente versión para el videojuego “Stubbs The Zombie in Rebel Without a Pulse”. “Earth Angel” ha aparecido en series y largometrajes de ficción, como “Superman III”, “Smalville”, “It”, “Karate Kid II” o en la saga “Regreso al Futuro“, interpretada por Marvin Berry and the Starlighters. Os dejo con este vídeo, en el que Coldplay toca en directo esta canción -unida a Johhny B. Goode- con un invitado especial a la guitarra: Michael J. Fox, el protagonista de “Regreso al Futuro” (a partir del minuto 1:50); recordemos que este actor fue diagnosticado de Parkinson en 1991; en 1998 lo hizo público y en 2016 aún se atrevía a subir al escenario.