Las Cinco Canciones de Antonio Chico (II): “A Little Respect” (Erasure)

Continuamos con el pop electrónico de los ochenta, esta vez con la banda británica Erasure, que es la que ha elegido Antonio para recordar su viaje por España, hace treinta años. Los que tenéis una determinada edad seguro que recordáis alguna canción de este grupo: “Oh L’Amour”, “Sometimes”, “Chains of Love” o “A Little Respect”, publicada en 1988, tal vez la más conocida de todas y, también, la que ha elegido Antonio para hablarnos de su viaje, de cintas de casete y de una formación que, por lo que cuenta, aún continúa en activo.

“Una canción que me enamoró desde la primera vez que la escuché y traté de inmediato de conseguir el disco, titulado “The Innocents”, por varios medios. Sin embargo, tuve que esperar alrededor de un año hasta que apareció la posibilidad de comprar mi propio ejemplar mientras estaba de viaje por el sur de España, un cassette que escuché cualquier cantidad de veces a lo largo de esa estancia en el país ibérico y que, por lo mismo, todavía se me vienen recuerdos de esos lugares al escucharlo, más de 30 años después. Es una canción que no me aburro de oír y fue tanto lo que me gustó el álbum que comencé a comprar el resto de la discografía que habían grabado, que para mi grata sorpresa era tan buena como “The Innocents“, aunque su sonido había ido evolucionando, algo que siguió ocurriendo a lo largo de su larga trayectoria pues siguen grabando juntos y llevan 18 álbumes de estudio grabados más otros tantos en vivo y recopilatorios”.

Antonio Chico

Las Cinco Canciones de Antonio Chico (I): “Major Tom (Coming Home)” (Peter Schilling)

Con motivo del segundo aniversario de este blog, allá por el año 2016, decidí crear una sección que ya había puesto en funcionamiento con anterioridad el amigo Salva en su blog  “Mentalparadise”, ya desaparecido. La idea era crear lazos de unión entre la comunidad bloguera, utilizando la música como excusa; entonces animaba a participar a todos los amigos y seguidores de este blog para que nos contaran sus recuerdos y vivencias a través de cinco canciones, aquellas que por una razón u otra hubieran sido importantes en nuestras vidas. Hasta ahora hemos pasado por aquí veintiocho atrevidos, y esta semana se incorpora Antonio Chico, procedente de Guatemala, algo que me alegra especialmente porque esta sección se abre así a América Latina, donde me consta que este blog tiene también muchos seguidores. Antonio es autor de la web Música y Oxígeno, un proyecto que él mismo nos describe, con esa pasión y ese amor por la música de los que hace gala en todas sus entradas:

“Mi nombre es Antonio Chico, soy de Guatemala y Música y Oxígeno es un proyecto en el que he estado trabajando desde junio de 2018. Comenzó como un medio para compartir mi gusto por la música a través de canciones que tienen un significado especial en mi vida y cuando escribo acerca de ellas suelo impregnar a mis entradas los recuerdos que a través de esos temas vienen de regreso a mi memoria.

No soy músico, pero llevo la música en las venas y es parte indispensable de mi vida. Luego de mi familia, la música es lo que más amo en y me ha traído incontables horas de felicidad. Me considero una persona muy afortunada pues tengo un gusto musical considerablemente amplio y puedo disfrutar de gran cantidad de géneros musicales; en un momento puedo estar felizmente escuchando un tema de The Alan Parsons Project y luego poner una canción de Metallica o Daryl Hall and John Oates y de igual manera degustarlas. Y si se da el caso que es una canción que no es de mi gusto, al menos podré apreciarla.

Uno de mis mayores sueños es dedicar todo el tiempo que pueda a la música y paso a paso he logrado que el blog crezca y vaya teniendo reconocimiento al punto que ya he sido contactado por varios artistas para agradecer el que haya escrito acerca de sus canciones e incluso para presentarme su discografía. Y claro, el poder compartir e intercambiar impresiones con otros amantes de la música alrededor del mundo es algo significativamente especial y uno de los más valiosos aspectos de escribir. En Música y Oxígeno vemos las canciones reflejadas en la vida”.

Antonio Chico

Como iréis viendo a lo largo de esta semana, la selección de Antonio es bastante ochentera. Comenzamos en el ámbito del pop y la new wave, con “Major Tom (Coming Home)”, del músico alemán Peter Schilling, un tema del año 1983 que, de alguna manera, es algo así como la continuación del clásico de David Bowie “Space Oddity”. Del tema de Schilling ya hablamos, aunque sólo fuera de pasada, en la entrada dedicada al grupo británico Fischer-Z; con ella tratábamos de ilustrar el episodio histórico conocido como “la crisis de los euromisiles”, a través de una serie de televisión “Deutchland 83”, que desarrolla su acción en este contexto. Tanto esta serie, como su continuadora “Deutchland 86”, utilizan esta canción de Peter Schilling como melodía de cabecera.

“Esta es mi canción favorita de la década de 1980 y tiene muchos recuerdos unidos a ella. Con tan solo empezar a escucharla me transporto de regreso a una época en la que todo era más sencillo y a un lugar en el que había lo que acostumbraba a llamar “maquinitas”, esos videojuegos en los que tenías que depositar monedas para poder jugar una partida. La canción habla de un viaje al espacio, un tema que toda la vida me ha fascinado y que está muy bien representado aquí, aunque el destino del protagonista de la canción no es precisamente envidiable, pues termina flotando sin rumbo en el espacio. Existe una versión en alemán (Schilling es de Alemania), que precedió a la cantada en inglés. La historia que esta canción presenta del caracter de Major Tom es una continuación no oficial de la que inició David Bowie en Space Oddity en 1969″.

Antonio Chico

ABBA. “Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)”

Suecia es el segundo país que más veces ha ganado el Festival de la Canción de Eurovisión; lo ha conseguido en seis ocasiones, solo superado por los siete títulos de Irlanda. La primera vez que logró este galardón fue en 1974, gracias al exitoso cuarteto ABBA, integrado por Agnetha Fältskog, Björn Ulvaeus, Benny Andersson y Anni-Frid “Frida” Lyngstad. El grupo se formó en 1972 aunque, desde mediados de los sesenta, ya existía como dúo (Björn & Benny) al que, en ocasiones, se sumaban Agnetha y Frida para hacer coros. Tras emparejarse entre ellos (Björn y Agnetha se casaron en 1971, mientras que Frida y Benny lo hicieron en 1978, aunque eran pareja desde 1969) y ante el mayor protagonismo de Agnetha y Frida en este proyecto musical (sobre todo en la parte vocal), decidieron buscar un nombre para el grupo; tras varias propuestas, incluso un concurso para dar con un nombre adecuado, finalmente decidieron recurrir al acrónimo formado con las primeras letras de los apellidos de sus integrantes: Agnetha-Björn-Benny-Anni-Frid. Al menos al principio, esta denominación debió sonar a broma, ya que así se llamaba una compañía de mariscos muy conocida en Suecia, sin embargo pensaron que podría ser un buen nombre, sobre todo pensando en el extranjero. Como bien sabréis todos los que tenéis una cierta edad, ABBA representó a su país en el Festival de Eurovisión con la canción “Waterloo”, que logró ganar con veinticuatro puntos, seis más que la canción italiana (“Si”), defendida por Gigliola Cinquetti. A partir de aquel momento se desató la “abbamanía” por todo el mundo; empezaron a encadenar éxito tras éxito, canciones pegadizas con letras sencillas y un sonido muy característico, entre pop y disco. El grupo se disolvió en 1982, tras un declive comercial que, en buena parte, estuvo ocasionado por sus respectivas rupturas sentimentales.

He de reconocer que nunca he escuchado un disco de estudio de ABBA y, sin embargo, conozco (al igual que casi todos los de mi generación) la mayor parte de sus grandes éxitos, los mismos que, durante muchos años, no pararon de sonar en la radio, en la televisión y en los habituales discos recopilatorios de esta banda que todos escuchábamos en cintas de casete. Precisamente, en su segundo álbum de grandes éxitos, el titulado “Greatest Hist Vol. 2” (1979), se incluyó la canción que protagoniza esta entrada. “Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight)” fue publicada como single en agosto de 1979, una canción nueva que se utilizó para promocionar este disco de grandes éxitos, en el que se incluyeron trece temas muy conocidos y el mencionado “Gime! Gime! Gime!”, compuesto por Benny Andersson y Björn Ulvaeus. Se trata de una de las melodías más famosas de ABBA, de las más versionadas y homenajeadas, habitual en sus conciertos, sobre todo en las giras de 1979 y 1980. Ha servido de inspiración para el tema “Hung Up” de Madonna, aunque la propia cantante casi tuvo que suplicar a los autores para que la dejaran utilizarlo. También forma parte del musical “Mamma Mía!”, incluso tiene una versión en español que los suecos grabaron para el álbum “Gracias por la Música” (1980), compuesto por canciones de ABBA cantadas en español.

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Spandau Ballet. “Through The Barricades”

El “Conflicto de Irlanda del Norte” enfrentó a republicanos irlandeses, de mayoría católica, partidarios de la independencia o de la integración en la República de Irlanda, y a unionistas de Irlanda del Norte, de mayoría protestante, partidarios de mantener el estatus existente con el Reino Unido. Duró casi treinta años, en concreto desde el 8 de octubre de 1968 hasta el 10 de abril de 1998, cuando se firmó el “Acuerdo de Belfast” (“Acuerdo de Viernes Santo”) por el que ambas partes en conflicto daban por finalizada la espiral de violencia, a la vez que sentaban las bases para un nuevo gobierno que habría de estar formado por protestantes y católicos. Aquella guerra fratricida dejó un total de 3.526 fallecidos: 2.056 pertenecientes a los grupos paramilitares republicanos, 1.020 de los grupos paramilitares lealistas, 362 miembros de las fuerzas de seguridad británicas y 80 personas de afiliación dudosa o desconocida. Una de aquellas víctimas fue Thomas Riley, un ciudadano católico abatido en 1983 por un soldado británico en Belfast; Thomas era amigo de los integrantes del grupo Spandau Ballet, y quien se encargaba del merchandising de la banda durante las giras.

Aquella muerte, y el desolador paisaje de barricadas entre la zonas católica y protestante de Belfast, inspiró el quinto álbum de estudio de Spandau Ballet, una formación habitualmente englobada en el estilo pop conocido en los ochenta como new romantic; ya hemos hablado de ellos en una entrada anterior, dedicada a la canción “True”, perteneciente al álbum homónimo, tal vez el más famoso de esta formación. Aun siendo “True” un trabajo excelente, para muchos fue aún mejor el álbum que hoy nos ocupa, “Through the Barricades” (1986), tal vez el más rockero de esta formación, en el que se incluyeron temas tan interesantes como “How Many Lies?”, “Cross the Line”, “Main in Chains”, “Fight for Ourselves” o el titulado igual que el disco. “Through the Barricades” es una bella balada cuya letra nos narra una historia de amor entre un chico católico y una joven protestante durante el conflicto armado, en medio de unas barricadas levantadas a base de incomprensión, tristeza y odio. Destaca la voz profunda de Gary Kemp, el autor del tema, bien acompañada de instrumentos como la guitarra acústica, el clarinete o el saxo (aquí lo explican con más detalle y mejor conocimiento musical). Editado como single, “Through the Barricades” fue la última canción de Spandau Ballet que logró situarse en la lista de los diez sencillos más vendidos de Reino Unido. Aquí los podéis ver interpretando este tema en directo, ésta es la versión extendida y ésta la “demo” vocal utilizada como guía en la grabación original; estas dos últimas versiones fueron incluidas en la reedición que se hizo de este álbum en 2017.

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The Velvet Underground & Nico. “Sunday Morning”

El origen de la Velvet Underground se remonta al año 1964, cuando Lou Reed y John Cale, que se conocieron en la compañía Pickwick Records, decidieron crear un grupo al que se sumaría Sterling Morrison, que Lou Reed conocía de la Universidad, y Angus McLise, vecino de Reed y Cale (posteriormente sustituido por Maureen Tucker, hermana de un amigo de Sterling Morrison); llamaron a la banda The Warlocks, posteriormente The Falling Spikes y, finalmente, The Velvet Underground, nombre que tomaron de un libro sobre sadomasoquismo escrito por Michael Leigh, toda una declaración de intenciones sobre cual sería la línea argumental de esta peculiar y revolucionaria banda. El mánager acabaría siendo el mismísimo Andy Warhol, quien debió pensar que un grupo de rock alternativo era el complemento perfecto para su taller; en un intento de incrementar el glamour y la modernidad impuso la presencia de la modelo, actriz y cantante alemana Nico, que finalmente se incorporó a la formación, aunque a Reed, Cale y demás miembros de la banda no les gustase mucho la idea. Sin embargo, el dinero y la promoción que Warhol podría dar al grupo justificó el cambio de nombre: The Velvet Underground & Nico. Así se tituló también el primer álbum, grabado en 1966 y publicado en 1967 por la discográfica Verve, después de que fuera rechazado por otras compañías debido a la explícita temática de las canciones contenidas en él; en tiempos de psicodelia, flower power y hippismo, un disco que hablaba sin tapujos de temas como el consumo de drogas, el sadomasoquismo o las desviaciones sexuales, era demasiado provocador y avanzado para aquella sociedad; y también lo era su música, que se adelantó a estilos que eclosionarían una, dos o tres décadas después, como el punk, la new wave, el grunge, el movimiento indie o el rock experimental. Bien podría decirse que, cuando salió al mercado, fue un completo fracaso; sin embargo, con el paso de los años, se convirtió en un disco de culto y, para muchos, es uno de los álbumes más influyentes en la historia del rock.

Bajo su conocida portada, con ese plátano obra de Andy Warhol, se cobijan once delirantes y atrevidas canciones a cual más sorprendente: “I’m Waiting for the Man”, sobre alguien que cuenta cómo busca drogas en Nueva York; “Venus in Furs”, con el sadomasoquismo como protagonista; “Heroin” o “Run, run, run”, también con las drogas como telón de fondo; “There She Goes Again”, sobre la prostitución; o el tema con el que se inicia el disco, y que preside esta entrada, “Sunday Morning”, una canción sobre la paranoia que Reed y Cale probablemente escribieron un domingo después de una noche de fiesta y desenfreno. La idea inicial es que la cantara Nico, pero finalmente lo hizo Lou Reed (aunque parezca imposible por el tono empleado), la alemana sólo intervino en los coros. Tal vez sea el tema más asequible y pop de este disco. En lo musical destaca el empleo de la celesta, instrumento del que ya hablamos en la entrada dedicada al tema de Buddy Holly “Everyday” (1957), de hecho el inicio de “Sunday Morning” recuerda un poco al de “Everyday”. Sin ánimo de ser exhaustivo, os dejo algunas de las versiones que se han hecho de esta canción, desde enfoques diferentes, en concreto las debidas a Lou Reed, John Cale, OMD, Nina Hagen, Chris Coco & Nick Cave y los hermanos Auserón, antiguos integrantes de Radio Futura.

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