Ketty Lester / Ike & Tina Turner / Alison Moyet. “Love Letters”

Ketty Lester es una cantante y actriz estadounidense nacida en Hope (Arkansas), en agosto de 1934. Empezó cantando en la iglesia, en coros escolares y, a principios de la década de los cincuenta, ya actuaba como profesional. Después trabajaría como cantante en la orquesta de Cab Calloway e, incluso, llegó a aparecer en el concurso “You Bet Your Life”, que presentaba Groucho Marx. Grabó su primer sencillo (“Queen for a Day”) en 1962, aunque para finales de los sesenta ya estaba abandonado su carrera como cantante para dedicarse al cine y las series de televisión; los que tengáis una cierta edad, quizás os acordéis de su papel de Hester-Sue Terhune en “La Casa de la Pradera”.

El gran éxito musical de Ketty Lester fue “Love Letters”, una canción de Edward Heyman (letra) y Victor Young (música) que apareció en la película “Cartas a mi amada”, de 1945, cantada por Dick Haymes, cantante y actor estadounidense nacido en Argentina. Tras esta primera grabación (aquí la podéis escuchar), aparecieron otras, como las de Tony Bennet, Herbie Mann, Nat King Cole, Rosemary Clooney, Eydie Gorme, Perry Como, Peggy Lee o Baden Powell. Sin embargo, ninguna tuvo tanto éxito como la de Ketty Lester, publicada en 1962; una versión que, por su estilo y sencillez, contrasta con el barroquismo orquestal o jazzístico de la mayoría de las versiones anteriores, quizás ahí radicara el éxito del “Love Letters” de Ketty Lester, una canción pop-soul sin apenas arreglos, que inspiró algunas de las versiones que se hicieron después. La de Lester es la grabación que se incluyó en la película “Terciopelo Azul” (1986), de David Lynch.

De entre las versiones posteriores a la de Ketty Lester, citaremos las de The Marvelettes, Brenda Lee, Julie London, Vera Lynn, Elvis Presley, Sandie Shaw, Don McLean, Joe Walsh, Boz Scaggs, Elkie Brooks, Aretha Franklin, Sinéad O’Connor, Bonnie Raitt y Elton John, Etta James, Carla Bruni, Diana Krall, Diane Schurr y, por supuesto, las dos que he elegido para acompañar a Ketty Lester: la de Ike & Tina Turner y la de Alison Moyet, cantante inglesa con una larga carrera en solitario, que se dio a conocer formando parte de la banda de synth pop Yazoo; la primera versión formó parte del álbum titulado “Don’t Play Me Cheap”, publicado en 1963, mientras que la segunda fue lanzada como single en 1987 y, finalmente, incluida en la reedición que, en 2016, se hiciera de su álbum titulado “Raindancing” (1987).

Jon & Vangelis. “I’ll Find My Way Home”

“Cuando Rick dejó a Yes la primera vez, el resto de la banda ensayó por unas dos semanas con Vangelis, pero no funcionó. Vangelis es un músico para una banda de una sola persona; así que no encajó en un grupo donde cada miembro tenía su propia visión e ideas sobre la música”.

Jon Anderson. Consultado en: Paraíso, Víctor. Yes. Más allá del abismo. Madrid: T&B Editores, 2013

Es evidente que Jon Anderson, el mítico vocalista de Yes, se refería a Rick Wakeman, el no menos distinguido teclista de esta formación, quien abandonó el grupo durante unos años, concretamente tras la gira de presentación del álbum “Tales from Topographic Oceans” (1973-1974). Fue sustituido por Patrick Moraz (ya lo contamos en una entrada anterior, dedicada a la suite “The Gates of Delirium”), aunque no fue el único candidato para hacerse con el puesto, también optaron otros músicos, como Eddie Jobson (Roxy Music) o Vangelis, que precisamente había abandonado Aphrodite’s Child buscando independencia creativa y libertad de movimientos. Finalmente Vangelis no se incoporó a Yes, buscó su camino en el ámbito de la música electrónica, las bandas sonoras de películas y las colaboraciones con otros músicos, algo que fue especialmente interesante en lo que respecta al ya nombrado Jon Anderson; el vocalista de Yes intervino en alguno de los discos del griego (“Heaven and Hell”, 1975; “Opera Sauvage”, 1979) y juntos crearon el dúo Jon & Vangelis, formado en 1980 aprovechando que Jon Anderson abandonaba temporalmente Yes. Jon y Vangelis publicaron cuatro álbumes de estudio: “Short Stories” (1980), “The Friends of Mr. Cairo” (1981), “Private Collection” (1983) y “Page of Life” (1991).

El tema protagonista de esta entrada formó parte de la segunda edición de “The Friends of Mr. Cairo”, tuvieron que incluirlo debido al gran éxito que tuvo esta melodía entre el gran público. Todas las canciones de este disco, que alude en su título -y en una de sus canciones- a la película “El halcón maltés” (1941), fueron compuestas por Jon Anderson (letra) y Vangelis (música). En lo que respecta al tema “I’ll Find My Way Home”, se trata del corte más pop y comercial de este disco de música electrónica; su letra, bienintencionada y optimista, reflexiona sobre la importancia de que cada uno encontremos nuestro camino y nuestra morada, ya sea la terrenal o la espiritual, con la amistad y el amor como aliados. Aquí podéis ver a Jon y a Vangelis interpretando el tema en un programa de televisión, y aquí a Ana Belén, cantándolo en español con una letra diferente, escrita por Víctor Manuel.

Los Ángeles. “98.6”

Hacia 1964, un grupo granadino denominado Blue Angels -pronto castellanizado como Los Ángeles azules- ya empezaba a ser conocido en algunos locales de la ciudad (Club de Tenis, Jardines Neptuno, Sala Casablanca, etc.) y, también, en algunas poblaciones de la Costa del Sol, como Torremolinos. Grabaron algunos discos de cuatro canciones en Madrid para el sello Phillips, todavía con un estilo sin definir; pero la fama les llegó a finales de 1966, cuando el productor Rafael Trabucchelli les fichó para la discográfica Hispavox, ya con el nombre de Los Ángeles. Con un estilo pop-rock muy melódico y unos arreglos muy cuidados, estos Beatles españoles, como así les llamaron, lanzaron al mercado unos cuantos singles en los que versionaban temas de American Breed, The Tremeloes, Keith, The Turtles, Georgie Fame o The Hollies, mientras que en las caras B comenzaban a incluir algunos temas compuestos por ellos.

A pesar del éxito que cosecharon en el festival de Varadero (Cuba) de 1970 y de su intervención en algunas películas (“Un, dos, tres … al escondite inglés”, 1969; “A 45 revoluciones por minuto”, 1970), lo cierto es que el cambio de década ya no fue tan exitoso. De hecho, parece que en septiembre de 1976 ya tenían decidido dar por finalizada su aventura musical; sin embargo, un dramático suceso precipitó los acontecimientos. Tras una actuación en Tarragona, salieron en dirección a Madrid, precisamente para hablar de su futuro con Rafael Trabucchelli, pararon a dormir un rato en Valencia y prosiguieron su camino cuando, a la altura de Motilla del Palancar (Cuenca), su coche colisionaba con otro que viajaba en sentido contrario; como resultado del accidente fallecieron Poncho González (batería, voz) y José Luis Avellaneda (guitarra), mientras que Carlos Álvarez (guitarra, voz) sufrió graves lesiones, aunque logró salvar la vida; Paco Quero (bajo) no viajaba en aquel coche, ya que fue el encargado de trasladar el equipo a Granada en un furgón. En los años noventa, Carlos Álvarez, Agustín Rodríguez y otros músicos volvieron a retomar el grupo, y tuvieron cierta actividad. Entre 2005 y 2006 se realizaron homenajes a la banda, sobre todo en la ciudad de Granada; y, en 2006, se presentó el libro de Fernando Díaz de la Guardia Los Ángeles: una leyenda del pop español (Madrid: Rama Lama Music, 2006), acompañado de un documental. Carlos Álvarez, el superviviente de aquel fatídico accidente, falleció en Marbella, el 21 de julio de 2018, a los setenta y tres años.

Aquí os dejo un enlace de Spotify para que escuchéis a estos pioneros españoles del pop-rock, conocidos por temas como “Mañana, mañana”, “Dime, dime”, “Créeme”, “Momentos”, “Mónica”, “Nada va a cambiar el mundo” (me acuerdo que sonaba en la radio el año de su accidente) o su primer éxito: “98.6”, una versión de un tema escrito por Tony Powers y George Fischoff, que popularizó, en 1966, el cantante estadounidense Keith (éste es el original). La canción, que alude a la temperatura normal del cuerpo humano medida en grados Fahrenheit, ha sido versionada por otros artistas, como The Bystanders, Dinah Lee, Carolyn Lee Jones, etc. pero, desde mi punto de vista, ninguna tan lograda como la realizada por Los Ángeles. En este sentido, al igual que Julián Molero, yo también pienso que esta versión mejora el original, “una melodía rabiosamente pop de lo más pegadizo, [con] unos buenos arreglos y una utilización de las voces como nunca se le había oído a un conjunto español” (Julián Molero, en lafonoteca).

Las Cinco Canciones de Antonio Chico (II): “A Little Respect” (Erasure)

Continuamos con el pop electrónico de los ochenta, esta vez con la banda británica Erasure, que es la que ha elegido Antonio para recordar su viaje por España, hace treinta años. Los que tenéis una determinada edad seguro que recordáis alguna canción de este grupo: “Oh L’Amour”, “Sometimes”, “Chains of Love” o “A Little Respect”, publicada en 1988, tal vez la más conocida de todas y, también, la que ha elegido Antonio para hablarnos de su viaje, de cintas de casete y de una formación que, por lo que cuenta, aún continúa en activo.

“Una canción que me enamoró desde la primera vez que la escuché y traté de inmediato de conseguir el disco, titulado “The Innocents”, por varios medios. Sin embargo, tuve que esperar alrededor de un año hasta que apareció la posibilidad de comprar mi propio ejemplar mientras estaba de viaje por el sur de España, un cassette que escuché cualquier cantidad de veces a lo largo de esa estancia en el país ibérico y que, por lo mismo, todavía se me vienen recuerdos de esos lugares al escucharlo, más de 30 años después. Es una canción que no me aburro de oír y fue tanto lo que me gustó el álbum que comencé a comprar el resto de la discografía que habían grabado, que para mi grata sorpresa era tan buena como “The Innocents“, aunque su sonido había ido evolucionando, algo que siguió ocurriendo a lo largo de su larga trayectoria pues siguen grabando juntos y llevan 18 álbumes de estudio grabados más otros tantos en vivo y recopilatorios”.

Antonio Chico

Las Cinco Canciones de Antonio Chico (I): “Major Tom (Coming Home)” (Peter Schilling)

Con motivo del segundo aniversario de este blog, allá por el año 2016, decidí crear una sección que ya había puesto en funcionamiento con anterioridad el amigo Salva en su blog  “Mentalparadise”, ya desaparecido. La idea era crear lazos de unión entre la comunidad bloguera, utilizando la música como excusa; entonces animaba a participar a todos los amigos y seguidores de este blog para que nos contaran sus recuerdos y vivencias a través de cinco canciones, aquellas que por una razón u otra hubieran sido importantes en nuestras vidas. Hasta ahora hemos pasado por aquí veintiocho atrevidos, y esta semana se incorpora Antonio Chico, procedente de Guatemala, algo que me alegra especialmente porque esta sección se abre así a América Latina, donde me consta que este blog tiene también muchos seguidores. Antonio es autor de la web Música y Oxígeno, un proyecto que él mismo nos describe, con esa pasión y ese amor por la música de los que hace gala en todas sus entradas:

“Mi nombre es Antonio Chico, soy de Guatemala y Música y Oxígeno es un proyecto en el que he estado trabajando desde junio de 2018. Comenzó como un medio para compartir mi gusto por la música a través de canciones que tienen un significado especial en mi vida y cuando escribo acerca de ellas suelo impregnar a mis entradas los recuerdos que a través de esos temas vienen de regreso a mi memoria.

No soy músico, pero llevo la música en las venas y es parte indispensable de mi vida. Luego de mi familia, la música es lo que más amo en y me ha traído incontables horas de felicidad. Me considero una persona muy afortunada pues tengo un gusto musical considerablemente amplio y puedo disfrutar de gran cantidad de géneros musicales; en un momento puedo estar felizmente escuchando un tema de The Alan Parsons Project y luego poner una canción de Metallica o Daryl Hall and John Oates y de igual manera degustarlas. Y si se da el caso que es una canción que no es de mi gusto, al menos podré apreciarla.

Uno de mis mayores sueños es dedicar todo el tiempo que pueda a la música y paso a paso he logrado que el blog crezca y vaya teniendo reconocimiento al punto que ya he sido contactado por varios artistas para agradecer el que haya escrito acerca de sus canciones e incluso para presentarme su discografía. Y claro, el poder compartir e intercambiar impresiones con otros amantes de la música alrededor del mundo es algo significativamente especial y uno de los más valiosos aspectos de escribir. En Música y Oxígeno vemos las canciones reflejadas en la vida”.

Antonio Chico

Como iréis viendo a lo largo de esta semana, la selección de Antonio es bastante ochentera. Comenzamos en el ámbito del pop y la new wave, con “Major Tom (Coming Home)”, del músico alemán Peter Schilling, un tema del año 1983 que, de alguna manera, es algo así como la continuación del clásico de David Bowie “Space Oddity”. Del tema de Schilling ya hablamos, aunque sólo fuera de pasada, en la entrada dedicada al grupo británico Fischer-Z; con ella tratábamos de ilustrar el episodio histórico conocido como “la crisis de los euromisiles”, a través de una serie de televisión “Deutchland 83”, que desarrolla su acción en este contexto. Tanto esta serie, como su continuadora “Deutchland 86”, utilizan esta canción de Peter Schilling como melodía de cabecera.

“Esta es mi canción favorita de la década de 1980 y tiene muchos recuerdos unidos a ella. Con tan solo empezar a escucharla me transporto de regreso a una época en la que todo era más sencillo y a un lugar en el que había lo que acostumbraba a llamar “maquinitas”, esos videojuegos en los que tenías que depositar monedas para poder jugar una partida. La canción habla de un viaje al espacio, un tema que toda la vida me ha fascinado y que está muy bien representado aquí, aunque el destino del protagonista de la canción no es precisamente envidiable, pues termina flotando sin rumbo en el espacio. Existe una versión en alemán (Schilling es de Alemania), que precedió a la cantada en inglés. La historia que esta canción presenta del caracter de Major Tom es una continuación no oficial de la que inició David Bowie en Space Oddity en 1969″.

Antonio Chico