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Roy Orbison. “Only the Lonely”

A mediados de los ochenta Roy Orbison era un músico prácticamente olvidado. Durante la década de los setenta continuó grabando discos, aunque apenas tuvieron éxito, su nombre aún era recordado por la leyenda que fue y por las versiones que otros (Van Halen, Linda Rondstadt, Don McLean, etc.) hicieron de sus canciones. Fumador empedernido, en 1978 se tuvo que someter a un bypass coronario para tratar de salvar su vida. En estas circunstancias, con todo en contra, Roy Orbison resucitó; durante dos años mostró su mejor faceta como cantante y compositor. Quizá todo empezó en 1986, tras el estreno de “Terciopelo Azul”, el film de David Lynch, en la que se incluyó el tema “In Dreams” como parte de su banda sonora, melodía que además tuvo mucho protagonismo en la trama de la película. En 1988 se uniría a Bob Dylan, George Harrison, Jeff Lynne y Tom Petty para formar The Travelling Willburys, una efímera banda que tan solo publico dos discos. Ese mismo año, concretamente el 3 de enero de 1988, protagonizó un programa especial para la televisión, emitido en blanco y negro, que fue titulado “Roy Orbison and Friends: A Black and White Night”. Aquella noche Roy Orbison cantó sus grandes éxitos con el apoyo de la TCB Band, el grupo que acompañó a Elvis Presley desde 1969 hasta su muerte en 1977, y  también con el de un ramillete de invitados especiales de lo más selecto; compartiendo escenario con Orbison, estuvieron Bruce Springsteen, Elvis Costello, Tom Waits, Michael Utley, Lyle Lovett, Alex Acuña, Ezra Klinger & Pavel Farkas, Jimbo Ross & Peter Hatch, JD Souther, Steven Soles, Jackson Browne, Bonnie Raitt, KD Lang y Jennifer Warnes. Aunque la canción elegida para hoy es “Only the Lonely” (aquí tenéis la versión original de estudio), os recomiendo que veáis completa aquella noche mágica; para que os hagáis a la idea, además del vídeo que preside esta entrada, os voy a dejar alguno más, en concreto los correspondientes a las canciones “Dream Baby”, “Blue Bayou”, “In Dreams”, “Blue Angel” y “Oh, Pretty Woman”. Como si estuviera disfrutando de una segunda juventud, más animado que nunca, Roy Orbison se metió de lleno en un nuevo proyecto discográfico que tituló “Mystery Girl”. Lamentablemente, falleció el 6 de diciembre de 1988, de un ataque al corazón, sin llegar a ver cómo salía al mercado este excelente álbum. “Mystery Girl” fue publicado en febrero de 1989 y, en noviembre de ese mismo año, salía al mercado el álbum “A Black & White Night Live”, con los temas que Orbison interpretó en aquella mítica noche en blanco y negro.

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Dick Dale / Honoka & Azita / Blandras. “Misirlou”

Que “Pulp Fiction” tiene una excelente banda sonora es algo bien conocido por aficionados al cine y a la música. En una entrada anterior os hablaba del tema de Chuck Berry “You Never Can Tell”, protagonista en la recordada escena del baile entre John Travolta y Uma Thurman. La película comienza con “Misirlou”, una canción instrumental que, como la mayoría sabréis, está indisolublemente ligada a esta producción; está interpretada por el guitarrista Dick Dale, al que ya hemos escuchado en este blog a propósito de la melodía titulada “Wipe Out”. Según nos cuenta el amigo Jake Snake en Musicae Memorandum, Tarantino la utilizó porque –según sus propias palabras- “sonaba como una especie de Ennio Morricone pero al estilo Rock&Roll”. Dick Dale es un músico estadounidense conocido como el “rey de la guitarra surfera”, uno de los máximos exponentes del género conocido como surf rock; de ascendencia polaco-bielorrusa (por parte de madre) y libanesa (por parte de padre), utilizó elementos orientales en sus composiciones, generalmente aplicando efectos de reverberación y, sobre todo, mucha velocidad rocanrolera. Para muchos, “Misirlou” es un tema de 1994 escrito especialmente para la BSO de “Pulp Fiction”; para los más informados e inquietos, es un tema de 1962 compuesto por Dick Dale; pero lo que no todo el mundo sabe es que, en realidad, es una canción popular del Mediterráneo oriental, tal vez del siglo XIX, que muchas culturas (árabes, judíos, turcos, serbios, griegos, etc.) la consideran como suya. Misirlou, en griego, significa “niña egipcia” o “mujer egipcia”; nos habla de un amor prohibido, probablemente entre una muchacha egipcia musulmana y un cristiano griego. Las primeras grabaciones que se conocen se hicieron dentro del estilo griego llamado rebético; la primera fue, probablemente, la de Tetos Demetriades en el año 1927, un griego otomano que emigró a los Estados Unidos a comienzos de los años veinte. En 1941, Nick Roubanis grabó una versión con arreglos de jazz, acreditándose él como compositor; a partir de ahí, se sucedieron las versiones (Harry James, Xavier Cugat, Woody Herman & His Orchestra, Jan Agust, Leon Berry, Arthur Lyman, Dick Hyman, etc.), hasta que, en 1962, Dick Dale compuso la suya cuando la escuchó de su tío al laúd. Además de en “Pulp Fiction”, también aparece en otras películas, series y videojuegos, y cuenta con muchísimas versiones: Johnny and the Hurricanes (tan antigua como la de Dick Dale, tal vez incluso anterior), Laurindo de Almeyda (en clave Bossa Nova), The Beach Boys, The Bobby Fuller Four (una versión muy interesante, más larga y con un sonido más grave y sucio), Santo & Johnny, The Astronauts, The Trashmen, The Ventures, Los Relámpagos, etc. También hay versiones más actuales, algunas muy singulares, como la del ruso Eugene Nemov al dobro, la del dúo 2Cellos y las dos que he elegido para acompañar a Dick Dale; el segundo vídeo destacado, del año 2016, está protagonizado por el dúo hawaiano de ukeleles Honoka & Azita (no os perdáis el vídeo) y el tercero, de 2017, corre a cargo de la banda griega neopsicodélica Blandras, una vuelta al origen de esta canción bastante singular.

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Tony Sheridan & The Beat Brothers. “My Bonnie”

Ya lo puedo decir. Adoro Escocia, sus paisajes redondeados y verdes, la mágica quietud de sus lagos y glens, la amabilidad de su gente, sus estrechas carreteras que invitan a la concordia y al entendimiento, y el fuerte apego que los escoceses tienen a su historia, no siempre alegre ni victoriosa. Los castillos, iglesias, museos y monumentos son testigos de un pasado orgulloso y de una cultura propia que reivindican con pasión. Si vais a Escocia os faltará tiempo para llegar a todos sus rincones pero, si tenéis ocasión, no dejéis de visitar el antiguo campo de batalla de Culloden; en aquella contienda, ocurrida el 16 de abril de 1746, las tropas jacobitas lideradas por Carlos Eduardo Estuardo, formadas en su mayoría por escoceses católicos y episcopalianos de las Highlands, cayeron derrotadas por el ejército británico al mando del Duque de Cumberland, el hijo menor de Jorge II, de la Casa de Hannover. La batalla puso fin a los levantamientos jacobitas y a la pretensión de colocar a un descendiente de Jacobo II en el trono de Inglaterra; se destruyó el sistema escocés de clanes, se prohibió la religión episcopaliana (la católica ya lo estaba) y los distintivos y vestimentas escoceses, como el kilt, el tartán o las gaitas, éstas últimas se consideraron armas de guerra. El Duque de Cumberland, conocido a partir de entonces como “Cumberland el Carnicero”, mató a los jacobitas heridos y prisioneros, excepto a los de mayor rango, que fueron ejecutados posteriormente en Inverness. El carismático Carlos Eduardo Estuardo, conocido como “Bonnie Prince Charlie”, al parecer una persona irresoluta, caprichosa, irascible y muy aficionada al alcohol, pudo huir gracias a Flora MacDonald, uno de los personajes más célebres de Escocia, que logró trasladarlo en barca a la isla de Skye disfrazado como su criada irlandesa Betty Burke. Este acto heroico fue inmortalizado en la canción “The Skye Boat Song”; otras melodías, como “Crua Chan”, de los argentinos Sumo, recuerdan la batalla de Culloden; y el tema popular “My Bonnie lies over the ocean” es posible que aluda a Carlos María Estuardo (“Bonnie Prince Charlie”), ya que bonnie, en jerga escocesa, significa chica bonita o preciosa, aunque creo que también se emplea en masculino.
Las primeras partituras de “My Bonnie lies over the ocean”, una de las canciones escocesas más populares, utilizada como melodía infantil, imprescindible en campamentos y como recurso para aprender inglés, se remontan al siglo XIX. Yo os voy a proponer la adaptación realizada en 1961 por el músico británico Tony Sheridan, bajo el título “My Bonnie”, que grabó este clásico acompañado de los Beat Brothers, unos muchachos que trataban de ganarse la vida como buenamente podían en locales y clubs de Hamburgo; poco tiempo después lograrían el reconocimiento y el éxito, ya con su nombre definitivo: The Beatles.

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Sui Generis. “Mr. Jones, o Pequeña semblanza de una familia tipo americana”

Sui Generis fue un grupo argentino creado en 1969 alrededor del dúo formado por Charly García (piano, guitarra acústica, voz) y Nito Mestre (flauta, guitarra acústica, voz), que se conocieron cuando realizaban sus estudios de secundaria en el Instituto Social Militar “Dr. Dámaso Centeno”, situado en el barrio del Caballito (Buenos Aires). Con Vanilla Fudge y Procol Harum como inspiración, comenzaron a hacer música hasta que, en 1972, lograron grabar su primer álbum (“Vida”) gracias al interés mostrado por Pedro Simón Bayona y el productor Jorge Álvarez, uno de los fundadores del sello independiente Mandioca. Este disco es uno de los clásicos del rock argentino, con temas –como “Canción para mi muerte”- muy conocidos en aquel país. En 1973 publicaron su segundo álbum (“Confesiones de Invierno”), con el que consolidaron su característico estilo folk-rock, con buenas letras y algunos elementos prestados de la psicodelia y el progresivo (véase, por ejemplo, el tema “Un hada, un cisne”) y del R&R, es el caso de la melodía que nos ocupa: “Mr. Jones, o Pequeña semblanza de una familia tipo americana”, una alocada canción de menos de dos minutos, con un ritmo frenético acorde a la historia que lo envuelve. “Mr. Jones …” nos presenta a una “familia muy normal” que se mata a hachazos por nimiedades domésticas, se lamentan de las manchas de sangre en el tapizado y tienen niños que comen pajaritos, perros, gatitos y otros bichos que vagan por ahí. Algo así como una parodia de una familia de la América profunda, de esas que salen en películas como “La Matanza de Texas” o en series más actuales como “American Horror Story”. Al final de la entrada os dejo la letra, una auténtica locura gestada en una Argentina dominada por la dictadura y la censura. Y aquí tenéis la versión que Los Rodríguez hicieron de esta canción para el álbum en vivo “Disco Pirata” (1992). Después de “Confesiones de Invierno”, Sui Generis publicó un disco de estudio más (“Pequeñas anécdotas sobre las instituciones”), que tuvo problemas con la censura, y un disco en directo titulado “Adiós Sui Generis, parte I & parte II” (1975), con el que se despidieron de sus seguidores. En 1987 publicaron una antología con sus mejores temas, en el año 2000 editaron un nuevo disco de estudio (“Sinfonías para adolescentes” y en el 2001 un álbum en vivo “Si – Detrás de las paredes”).

“Mr Jones abrió la puerta, vio a su madre recién muerta y la sangre del chaleco se limpió.

Guardó a su madre en el ropero, le puso más leña al fuego y el invierno muy crudo se avecinó.

Llamó a su esposa y le dijo: ‘mamá está muerta en el ropero’, ‘por supuesto, si yo la asesiné.  Ella puso mal la mesa, le hundí un hacha en la cabeza y la sangre el tapizado me manchó’ ¡Ay que pena nena!

Y Mr Jones trabajaba y su esposa asesinaba y los chicos correteaban por ahí. Se comían los pajaritos, los perros y los gatitos y otros bichos que vagaban por ahí.

Y llegó la policía con un carro y dos tranvías para toda la familia encarcelar. Yo no se por qué el sargento me lleva al destacamento, si somos una familia muy normal.”

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The Surfaris / The Ventures / The Queers. “Wipe Out”

El surf es un estilo musical que surgió en las playas de California a comienzos de los años sesenta, con el sol, la arena, las tablas de surf y las carreras de coches como protagonistas de estas canciones. La vertiente más pop tiene a los Beach Boys como principales estandartes, mientras que el surf rock, generalmente instrumental, está bien representado por músicos como Dick Dale (guitarrista del que nos ocuparemos en otra ocasión) o los dos grupos que encabezan esta entrada: The Surfaris y The Ventures. Los primeros se crearon en 1962 y publicaron su primer single al año siguiente; tenían una de las dos canciones (“Surfer Joe”), pero necesitaban la cara B, por lo que se pusieron a escribir una sobre la marcha. Tomando como referencia el tema “Bongo Rock” del percusionista estadounidense Preston Epps, los cuatro miembros de la banda (Ron Wilson, Jim Fuller, bob Berryhill y Pat Connolly) compusieron una acelerada y animada melodía instrumental con la batería y la guitarra como protagonistas, a la que al principio añadieron un sonido como de tabla de surf rota y una risa maníaca que hacía alusión a lo que, en el argot surfero, se conoce como una aparatosa caída de la tabla: “ja, ja, ja, ja, ja, wipe out”. Unos meses después fue grabada por The Ventures, una longeva formación (comenzaron en 1958) que aún continúa en activo, y por otras formaciones como The Saints, Bud Ashton and His Group, Ray Barretto o The Challengers, aunque se hicieron más en años posteriores. A partir de la década de los ochenta se incrementó la fuerza rockera e, incluso, fue versionada por algunos grupos punk, como los norteamericanos The Queers, protagonistas del tercer vídeo destacado de hoy; la incluyeron en su álbum “Acid Beaters” (2003). También me parecen interesantes la del guitarrista Gary Hoey, la de Nedy Gray, la de Phantom Planet y, por supuesto, la de los madrileños Los Coronas, que suelen tocar en directo unida a otros temas (este vídeo comienza con “Maremoto” y, a partir del minuto 3:06, suena “Wipe Out”). Los Beach Boys también hicieron su versión, pero fue en 1987, junto al trío de hip hop The Fat Boys; no sé qué os parecerá a vosotros, a mí ese ritmo rap-pop no acaba de convencerme. “Wipe Out” ha sido utilizada en el cine, en películas como “Toy Story 2”, “Dirty Dancing”, “Estrella Oscura” o “The Sandlot”, por mencionar algunas.