Leonard Cohen / Enrique Morente y Lagartija Nick / Silvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró. «Take This Waltz» / «Pequeño vals vienés»

Poeta en Nueva York” es una de las obras más importantes de Federico García Lorca. Este poemario fue escrito entre 1929 y 1930, durante su estancia en Nueva York y Cuba. El borrador de esta obra fue entregado por Lorca a José Bergamín, poco antes de su fusilamiento en 1936 por las fuerzas golpistas que desencadenaron la Guerra Civil española. La obra fue publicada en 1940, en dos ediciones simultáneas: una mexicana y otra estadounidense. “Pequeño vals vienés” es uno de aquellos metafóricos y surrealistas poemas que escribió el granadino durante su estancia americana, en la que reflexionó sobre el capitalismo, la alienación del ser humano, la libertad, las injusticias sociales, la belleza y el amor. Parece que está fechado el 13 de febrero de 1930, y publicado con anterioridad a la antología de 1940, concretamente en 1934, en la revista 1616.

En 1986, con motivo del cincuenta aniversario de la muerte del poeta, el músico Manolo Díaz puso en marcha un proyecto discográfico con artistas como Lluis Llach, Leonard Cohen, Víctor Manuel, Paco de Lucía, Donovan, Georges Moustaki o Patxi Andión, por mencionar algunos nombres; el disco, cuya portada es obra del pintor Eduardo Úrculo, se tituló “Poetas en Nueva York” (1986). El álbum abre con la canción titulada “Take This Waltz”, compuesta a partir del poema “Pequeño vals vienés”, con una traducción libre al inglés que, según comenta Adrián Vogel -uno de los artífices de aquel disco homenaje-, “le trajo de cabeza” a Leonard Cohen (“empleó unas 150 horas para adaptar el texto al inglés”). El canadiense también publicó esta grabación como single (aquí lo podéis escuchar) y, más tarde, la incluiría en su álbum “I’m Your Man” (1988); una nueva edición, con nuevos elementos como el violín o la voz de Jennifer Warnes. Con esta versión iniciamos nuestra terna de hoy (aquí tenéis un análisis musical de esta melodía).

La segunda interpretación que quiero destacar es la llevada a cabo por el cantaor flamenco Enrique Morente y el grupo de rock Lagartija Nick, incluida en el álbum titulado “Omega” (1996), un disco fundamental en la historia de la música española, una obra de arte de la fusión musical y de la deconstrucción del flamenco; las canciones que integran este disco son poemas musicalizados de Federico García Lorca, pertenecientes a la obra que nos ocupa (“Poeta en Nueva York”), o versiones de temas escritos por Leonard Cohen. Si la versión de Morente y Lagartija Nick es una maravilla, no le va a la zaga la de Silvia Pérez Cruz y Raül Fernández Miró (“Refree”), un directo emocionante, con una ejecución de guitarra soberbia y la excepcional voz de Silvia, una enamorada de esta canción y de la obra de Cohen, como bien podéis comprobar en el artículo que publicó en El País tras el fallecimiento del canadiense. Desde mi punto de vista, hoy es difícil superar las tres versiones señaladas como destacadas, aunque a lo mejor no estáis de acuerdo conmigo y preferís otras; desde luego, hay donde elegir: Ana Belén, Soleá Morente, Patricia O’Callaghan, Henk Hofstede, Lena Måndotter, Adam Cohen, Keith James & Rick Foot, Clare Teal, Ebba Forsberg o Hélène Labarrière y Hasse Poulsen.

Amos Lee y Calexico. “Hello Again”

Amos Lee es un cantautor estadounidense nacido en 1977, cuyo estilo deambula entre el folk-rock, el soul y el sonido americana. Después de graduarse en inglés, comenzó a trabajar como profesor, mientras desarrollaba su faceta artística en Filadelfia (EE.UU.), actuando en diferentes eventos musicales de la zona, incluso llegó a ser contratado como telonero de BB King, Mose Allison, Bob Dylan o Norah Jones; la hija del guitarrista indio Ravi Shankar fue, precisamente, uno de sus principales apoyos cuando dio los primeros pasos en la discográfica Blue Note, no en vano hay que dice que Amos Lee es algo así como la versión masculina de Norah Jones. Su primer álbum se tituló “Amos Lee” (2005), después vendrían “Supply and Demand” (2006), “Last Day at eh Lodge” (2008) y “Mission Bell” (2011), el disco de donde hemos extraído nuestra canción de hoy (“Hello Again”), aunque después de 2011 ha seguido publicando álbumes y aún continúa en activo.

Conocí a este excelente artista gracias a mi amiga Marta, que lo sabe todo de Bob Dylan y The Band, y disfruta con cualquier tipo de música que emocione y sirva como alimento del alma. El otro día nos invitó a su casa y, cuando llegamos, sonaba “Mission Bell”; mientras conversábamos también prestaba atención a la música, hasta que llegó el tema “Hello Again”. Le pregunté a Marta qué era lo que estaba sonando, me dijo que un disco de Amos Lee con varios invitados de excepción, como Lucinda Williams, Sam Beam, Willie Nelson, Priscilla Ahn, Pieta Brown, James Gadson y, por supuesto, Calexico, la banda que presta el soporte instrumental a Amos Lee en este disco, producido por uno de los líderes de Calexico, Joe Burns. Recuerdo que, de esta banda fronteriza, situada entre el indie, el folk-rock y los sonidos tex-mex, ya nos ocupamos en una entrada anterior, dedicada al tema titulado “No te vayas”. Como os podréis imaginar, Marta me recomendó el disco, sobre todo que lo escuchara con tranquilidad, cosa que hice en cuanto llegué a casa; tenía razón, es un disco precioso, de esos que te acarician si te dejas mecer por el sonido americana de Amos Lee, cuya voz luce mejor que nunca gracias al cálido y polvoriento sonido de Calexico.

También he de deciros que mi intuición no me engañó en la primera escucha en casa de Marta, “Hello Again” es la canción que más me gusta de este álbum, quizás porque es en la que mejor se aprecia la conexión de Amos Lee con el Calexico más latino y desértico; una pieza de neo soul, que se acurruca entre guitarras y trompetas, como si fuera el onírico bolero que suena en un oasis de paz. Según ha manifestado el propio Amos Lee, “en Hello Again crearon [arreglistas e instrumentación] una cama de guitarras españolas, vibráfonos y cuerdas en la que nada parece posible”; el resto -poesía y voz- es cosa de Amos Lee. Aquí podéis escuchar “Mission Bell” al completo, aunque también podéis empezar con temas como “Violin” (con Sam Beam), “Jesus” (con James Gadson), “Stay With Me” (con Priscilla Ahn), “Clear Blue Eyes” (con Lucinda Williams) o “El Camino Reprise” (con Willie Nelson). Finalizo con un directo del año 2011 (no os lo perdáis), para que veáis a Amos Lee y Calexico interpretando “Hello Again».

Cesária Évora. “Sodade”

La mayor parte de cantantes, grupos y artistas musicales, aún dedicándose en cuerpo y alma a su pasión y profesión, no llegarán a conocer el éxito; otros, lo conseguirán en plena madurez cuando, a lo mejor, ya no contaban con ello. Cesária Évora pertenece a este último grupo. Logró el respeto del gran público cuando tenía cuarenta y siete años, con el álbum “La Diva aux pieds nus” (1988), titulado así en alusión a su costumbre de subir a los escenarios descalza, como acto de solidaridad con los más desfavorecidos de su país, sobre todo mujeres y niños. También conocida con los apodos de Cise y Reina de la Morna, Cesária Évora nació en Mindelo (Cabo Verde), cuando esta isla africana, situada frente a las costas de Senegal, aún pertenecía a Portugal; obtuvo la independencia en 1975, poco tiempo después de que la metrópoli recuperara la democracia tras la Revolución de los Claveles. Si os queréis dar un paseo sensorial por Cabo Verde, con nuestra canción de hoy como fondo musical, os recomiendo que visitéis la entrada que, hace unos años, el compañero What dedicó a esta melodía.

Desde muy joven, Cesária cantaba -acompañada de su hermano, al saxo- en eventos familiares y en la plaza principal de la ciudad; a los dieciséis años empezó a ser conocida en los circuitos locales, sobre todo en hoteles y bares y, a los veinte, comenzó a trabajar como cantante en cruceros portugueses que paraban en Mindelo, así como en la radio local. A mediados de los setenta, Cesária dejó de cantar para ponerse a trabajar, y sostener así a su familia en aquellos difíciles años de la independencia caboverdiana, una situación que empeoró debido a su alcoholismo y a otros problemas de índole económica y personal. Estos años oscuros -como la propia Évora acostumbraba a decir- se dilataron durante más de una década, hasta que José da Silva la convenció para ir a París, ciudad donde acabó instalándose; la descubrió en Lisboa, donde había ido invitada por el cantante caboverdiano Adriano Gonçalves, más conocido como Bana.

El éxito absoluto le llegó con su disco “Miss Perfumado” (1992) -publicado tras los Lps titulados “La Diva aux pieds nus” (1988), “Distino di Belita” (1990) y “Mar Azul” (1991)-, del que se llegaron a vender más de trescientas mil copias en todo el mundo; si aún no lo conocéis, no dejéis de escucharlo, seguro que os cautivará. Englobado en esa vaga e inespecífica etiqueta de “world music”, “Miss Perfumado” es una excelente manera de acercarse a los ritmos característicos de Cabo Verde, la “morna” y la “coladeira”, que algunos identificamos como una mezcla de fado portugués, tango argentino, percusiones africanas y sonidos brasileños. La canción más conocida de este disco es la titulada “Sodade”, variante caboverdiana del término portugués “Saudade”, uno de los vocablos más difíciles de traducir al castellano. Escrita por Armando Zeferino Soares durante la década de 1950, “Sodade” describe el sentimiento de los emigrantes caboverdianos que tuvieron que abandonar su hogar, rumbo a Santo Tomé, durante la dictadura salazarista. Creo que la primera grabación de esta canción fue la del angoleño Bonga, incluida en su disco “Angola 74” (1974), aunque la versión más conocida es la de Cesária Évora. Os dejo tres versiones más de este bello tema, en concreto las interpretadas por Kepa Junquera y Dulce Pontes; Carmen Souza; y Lila Downs, Niña Patori y Soledad, ésta última en español.

Serrat. “Aquellas pequeñas cosas”

La vida es una suma de pequeñas cosas, de recuerdos que nos hacen llorar en la intimidad, cuando nadie nos ve. Éste es el sentir de una de las canciones más emocionantes y bellas del cantautor catalán Joan Manuel Serrat. “Aquellas pequeñas cosas” forma parte del álbum titulado “Mediterráneo” (1971), tal vez el más conocido y valorado de este artista; fue compuesto en su totalidad por él -excepto la letra de “Vencidos”, basada en un poema de León Felipe- e incluye temas tan recordados como “Mediterráneo”, “La mujer que yo quiero”, “Tío Alberto”, “Lucía”, “Barquito de papel” o la protagonista de nuestra entrada de hoy. La producción musical del disco estuvo a cargo de Piero Reverberi y de Juan Carlos Calderón, quienes también intervinieron en los exquisitos arreglos de este disco, al igual que Antoni Ros Marbà; Francesc Burrull cayó del proyecto cuando había empezado a trabajar en los temas “Mediterráneo” y “Vencidos”. En opinión de Luis García Gil (Serrat, canción a canción. Barcelona: Ronsel, 2004; págs. 112-113), “’Aquellas pequeñas cosas’ supone una introspección en la fragilidad de los recuerdos”:

“Asoma aquí la nostalgia y la capacidad sintética del cantautor para, prodigiosamente, narrarnos en poco tiempo lo que los recuerdos y el paso del tiempo traen consigo. Un violín y una guitarra son ahora los instrumentos que portan las emociones. ‘Aquellas pequeñas cosas’ es una canción mayúscula que tiene, como en ‘Barquito de papel’, la perfección de la síntesis, porque en poco campo expresivo todo se dice, nada se esconde. El tiempo naufraga y los recuerdos emanan de las palabras volcadas desde el sentimiento de la pérdida, de la huida, porque machadianamente Serrat canta lo que se pierde. Música y texto vuelven a dialogar ejemplarmente con hallazgos melódicos de primer orden. La escritura se revela espontánea y profundamente poética sin necesidad de recurrir a pareados forzados”

García Gil, Luis. Serrat, canción a canción. Barcelona: Ronsel, 2004; págs. 112-113.

En 1984, Serrat volvió a registrar esta canción, esta vez para el álbum “En directo” (1984), en el que intervinieron músicos tan destacados como Ricard Miralles (piano), Josep Mas ‘Kitflus’ (teclados), Jordi Clua (bajo), Francesc Rabassa (batería) y Albert Cubero (guitarra); en esta nueva grabación Serrat modificó la primera estrofa, para corregir un error lingüístico: “Uno se cree que las mató el tiempo y la ausencia”, en lugar de como aparece en el álbum de estudio: “Uno se cree que los mató el tiempo y la ausencia”. Luis García Gil, en el texto mencionado líneas arriba, nos recuerda que este imperceptible cambio no ha sido recogido en la mayor parte de las versiones que se han hecho de este tema; en la nota 93 (página 112), este autor nos habla de las principales versiones de esta canción emblemática de Serrat: Ketama, Gino Paoli, Rolando Ojeda, Santiago Auserón, Presuntos Implicados, La Voss del Trópico, Tania Libertad, El Consorcio, La Vieja Trova Santiaguera, etc. “Aquellas pequeñas cosas” ha sido grabada más veces por Serrat: para el disco “Serrat sinfónico” (2003), para el álbum titulado “Dos pájaros de un tiro” (2007) -realizado junto a Joaquín Sabina- o incluso en italiano, en el álbum “Quelle piccole cose” del grupo Pan Brumisti. Y finalizo con el punto de vista del autor sobre esta canción, a través de testimonios recogidos en el libro de Jordi Vicente y Carlos Cubeiro, titulado Serratología. Joan Manuel Serra en cincuenta canciones comentadas e ilustradas:

“Quería reflejar cierta ternura de lo cotidiano, la gran dimensión que adquieren en nosotros muchas veces las pequeñas cosas (…) Nada es indiferente. Todo lo que hay a nuestro alrededor es importante y, si a alguien no le pareciese así, le pediría sencillamente un minuto de reflexión. Cada una de las cosas que uno tiene alrededor significan o significaron algo o uno espera que vayan a significar algo (…) Por eso, muchas veces abriendo cajones, removiendo papeles o hurgando en las buhardillas, uno encuentra cosas pequeñas que le dan la vuelta al corazón (…) y hacen que el cerebro camine por otro rumbo muy diferente al que tenía unos segundos antes (…) Para mí son muy importantes estas pequeñas cosas, porque solo a base de estas pequeñas cosas puedo hacer mi gran cosa o nuestra gran cosa”.

Vicente, Jordi & Cubeiro, Carlos. Serratología. Joan Manuel Serra en cincuenta canciones comentadas e ilustradas. Barcelona: Comanegra, 2015; pág. 53.

Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.

Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón,
en un papel
o en un cajón.

Como un ladrón
Te acechan detrás
de la puerta.
Te tienen tan
a su merced
como hojas muertas

que el viento arrastra allá o aquí,
Que te sonríen tristes y
nos hacen que
lloremos cuando
nadie nos ve.

Javier Krahe. “Cuervo ingenuo”

“Esa canción la empecé a escribir cuando gobernaba Calvo-Sotelo, se hablaba mucho de las crisis de energía. Tenía un par de estrofas, algo así como: ‘… yo nadar en agua fría, tú nadar agua caliente…’ Cuando Sabina me invitó a cantar, en la grabación de su disco con Viceversa, yo le dije que no me apetecía mucho, precisamente por lo grande del evento. Él me dijo: ‘no seas maricón (que es algo que dice mucho) haz una canción con kazoo y guitarra, que yo te acompaño’. Me puse entonces a mirar mi cuaderno y encontré lo del cuervo, me dije: ‘esto lo voy a aprovechar’. Lo primero que añadí fue lo de la OTAN, en esa época todo el mundo hablaba de ello, había mucha presión y tenía que mojarme. Luego de las comisarías, ya podían haber acabado con eso y no solamente no acabaron sino que permitían tenerte encerrado hasta diez días. Y, por último, lo de los aviones que habían comprado a los americanos, esos tan baratos. Fui a liarla. Yo sabía que tenía en las manos algo fuerte, muy fuerte. La canción la estrené en un instituto de la sierra, para probarla, y funcionaba. Yo me ponía muy nervioso al cantar, bueno, ahora también tengo que cantar una canción varias veces para estar seguro… Sabina sabía que podía ser una bomba, pero seguimos adelante. Me presentó en el concierto como: ‘Cuervo ingenuo va a decir algo a Oídos Sordos’, y me acompañó a la guitarra”

Javier Krahe. Entrevista para Diagonal.

En esta entrevista, realizada por Desakordes el 15 de noviembre de 2004 y recuperada el 10 de septiembre de 2015, tras el fallecimiento del cantautor español Javier Krahe el 12 de julio de 2015, el inigualable Krahe nos contaba cómo fue el origen de su controvertida canción “Cuervo Ingenuo”. Fue publicada por primera vez en el excelente álbum de Joaquín Sabina titulado “Joaquín Sabina y Viceversa en directo” (1986), grabado en vivo en el Teatro Salamanca de Madrid los días 14 y 15 de febrero de 1986 (ayer se cumplieron treinta y cinco años de este acontecimiento musical). Fueron varios los invitados que colaboraron en este disco: Luis Eduardo Aute, Javier Gurruchaga, Ricardo Solfa, Luis Mendo y, por supuesto, Javier Krahe. Tal como nos señala El País, en una nota de prensa publicada el 24 de febrero de 1986, uno de aquellos conciertos de Joaquín Sabina fue emitido por Televisión Española el día 23 de febrero, aunque

La canción Cuervo ingenuo, del cantautor Javier Krahe, una crítica irónica sobre el ingreso de España en la OTAN y otros aspectos de la política del Gobierno socialista, no fue incluida, tal como estaba previsto (…) En el momento de salir Javier Krahe al escenario, las cámaras de televisión fueron apagadas por orden del realizador, José María Quero, lo que motivó una réplica de parte del público, que preguntaba en voz alta por qué no se grababa precisamente aquella canción. En cambio, sí se incluyeron en el programa las restantes intervenciones de los invitados y un apretado resumen del recital de Joaquín Sabina. Fuentes de Televisión Española habían decidido en contra de la conveniencia de emitir la canción en época de precampaña del referéndum, presionando sobre Javier Krahe para que cantara otra canción o, en su caso, interpretara dos, de la que pudieran elegir una. El cantante se negó a ello, alegando su derecho a expresar su opinión sobre temas de actualidad

El País, 24/02/1986

Os recomiendo que veáis este vídeo (también lo dejo al final de la entrada), en el que algunos amigos, conocidos y coetáneos de Javier Krahe, incluso él mismo, ofrecen su punto de vista sobre lo ocurrido aquella noche, en la que se perpetró la que, dicen, fue la primera censura en la televisión española después de la Transición. En el vídeo que he dejado al comienzo del post, el original no emitido por RTVE, se puede ver a Javier Krahe y a Joaquín Sabina interpretando la canción vestidos de indios americanos, mientras teatralizaban una de aquellas escenas de los viejos westerns, cuando las autoridades militares estadounidenses engañaban a los nativos prometiéndoles cosas que incumplían de manera reiterada; sin embargo, en esta ocasión el presidente era Felipe González, al que Krahe ponía como hoja de perejil por su cambio de opinión respecto de la entrada de España en la OTAN, y por su actuación en asuntos como el paro, las reconversiones industriales, el maltrato en comisarías o los gastos militares: “Hombre blanco hablar con lengua de serpiente”. Javier Krahe no lo pasó nada bien durante los siguientes años; sufrió un feroz boicot a su obra y lo tuvo muy difícil para actuar en directo, sobre todo en determinados ayuntamientos:

Muchos disgustos, aunque una satisfacción personal grande. Mi mujer se enfadó conmigo, hasta recibí anónimos por teléfono avisándome de que no cantara aquella canción. Pero salimos y entonces varias cámaras dejaron de grabar. La gente se puso en pie, aplaudiendo, porque se dieron cuenta. Me vetaron en la tele, hecho que me trae sin cuidado. Pero se me cayeron todos los recitales y eso sí fue muy tenso, me anularon los bolos que tenía en ayuntamientos y demás, durante años. Me obligó a prescindir del grupo y tuve que sobrevivir en bares junto a Antonio Sánchez (ahora en Académica Palanca) a la guitarra. Fue una época muy dura

Javier Krahe. Entrevista para Diagonal.

Si queréis escuchar la grabación original con mejor calidad, lo podéis hacer aquí; en éste otro vídeo os dejo la versión que Krahe grabó para su disco “Elígeme” (1988). También os propongo alguna versión más, en concreto la de Moncho Alpuente, la de Los Toreros Muertos y la de Javier Krahe con el mismísimo Pablo Iglesias -con alusiones a Angela Merkel-, cuando éste último aún no tenía responsabilidades de gobierno.

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