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Joan Báez. “Donna, Donna”

Joan Chandos Báez, conocida con el nombre artístico de Joan Báez, nació en Staten Island (Nueva York), el 9 de enero de 1941. Su madre, hija de un sacerdote anglicano, nació en Edimburgo (Escocia) y su padre en México, aunque creció en Brooklyn (Nueva York), lugar donde su padre ejercía como pastor metodista. Joan se crió en un ambiente religioso, humanista y antibelicista que, sin duda, influyó en su carrera como compositora, cantante y activista en favor de la justicia, la paz y la defensa de las causas sociales; de hecho, su padre, el científico Albert Vinicio Báez, declinó en alguna ocasión la posibilidad de incorporarse como investigador al lucrativo negocio de la industria armamentística. Los primeros contactos de Joan Báez con la música, siendo niña, fueron a través de un ukelele con el que aprendió a tocar las canciones que sonaban en la radio; decidió dedicarse al folk cuando, con trece años, acudió a un concierto de Pete Seeger, una experiencia que nunca olvidaría. Se dio a conocer en el Festival de Folk de Newport (Rhode Island), en 1959, donde cantó un par de temas haciendo dúo con Bob Gibson; gracias a esta actuación consiguió un contrato con Vanguard Records, discográfica con la que grabó al menos una docena de álbumes. El primero se tituló “Joan Baez” (1960); se trata de un trabajo de folk compuesto por trece canciones populares arregladas por Joan e interpretadas con la única ayuda de su guitarra y, en algunos temas, la de Fred Hellerman, en la que destacan cortes como “Silver Dagger“, “East Virginia“, “House of The Rising Sun” (versión anterior a la muy conocida de los Animals), “El Preso Número Nueve” (cantada en español) o “Donna, Donna”, el tema protagonista de hoy. Compuesto en yidis, a comienzo de los cuarenta, por Sholom Secunda y Aaaron Zeitlin para una obra de teatro, adquirió gran repercusión con la traducción al inglés de Arthur Kevess y Teddi Schwartz, y la interpretación de Joan Báez, que modificó el título original de “Dana, Dana” por el de “Donna, Donna”, con el que, desde entonces, se conoce a esta canción, una de las imprescindibles en los movimientos estudiantiles de los años sesenta debido a su metafórica letra, en la que se cuenta la historia de un ternero atado camino del matadero y una golondrina que revoloteaba en el cielo libre y orgullosa. Se han realizado varias versiones, en inglés, francés, hebreo y, probablemente, algún otro idioma; de entre todas ellas me gustaría destacar la de Donovan, publicada en su primer álbum: “What’s Bin Did and What’s Bin Hid”.

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Simon & Garfunkel. “Bridge Over Troubled Water”

En la música, como en la vida, la diversidad es enriquecedora y, a menudo, posibilita uniones artísticas ricas y creativas que contradicen las costumbres endogámicas de compositores ensimismados y de productores musicales defensores de planteamientos manidos. Simon & Garfunkel ha sido uno de los dúos musicales más famosos en la historia de este arte y, sin embargo -tal y como nos cuenta Javier Márquez Sánchez en un artículo publicado en EfeEme.com– no podían ser más diferentes, tanto en lo musical como en su posicionamiento vital; Simon era el compositor, de gran talento, con una voz discreta pero ajustada a sus canciones, como suele suceder con casi todos los cantautores, muy dado a la innovación y a la búsqueda de nuevos sonidos; Art, al contrario que su compañero, era el extrovertido, el que tenía éxito con las mujeres y el que adornaba con su voz las excelentes composiciones de Simon, pero poco partidario de experimentos y de aventuras inciertas que pudieran alejar al dúo de la fama y el reconocimiento. Mientras este matrimonio musical perduró, transformaron las diferencias en sinergias, y los muy habituales desencuentros en excelentes canciones folk impregnadas de elementos pop y rock, el clásico “sonido Simon & Garfurkel” en el que también tuvo mucho que decir el productor Roy Halee. Su explosión creativa se produjo con el Lp “Bridge Over Troubled Water“, justo cuando las desavenencias entre Art y Paul eran más fuertes; Garfunkel se había pasado al cine y acudía de vez en cuando al estudio de grabación, sólo cuando sus obligaciones como actor se lo permitían; al parecer, Simon pasaba mucho tiempo en el estudio de grabación y, cuando Garfunkel se dignaba a aparecer, las discusiones eran continuas, hasta el extremo de no ponerse de acuerdo con la última canción del álbum, de hecho al final salió al mercado con sólo once temas. A pesar de todas estas dificultades o, tal vez, precisamente por ese valor que tiene la diversidad como elemento enriquecedor, grabaron un álbum excelente, tal vez el mejor de Simon & Garfunkel y, también, su último trabajo de estudio antes de su inminente separación. Está lleno de grandes canciones: “El Condor Pasa“, “Cecilia“, “The Boxer“, “Keep the Customer Satisfied“, una versión en directo de “Bye Bye Love” y, por supuesto, el tema que daba nombre al disco: intenso, lírico y tan bueno que, finalmente, me he arrepentido de mi idea inicial, la de abordar esta canción desde el punto de vista de las versiones.

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C. Núñez, L. Casal & R. Cooder / Milladoiro / Fusioon. “Negra Sombra”

Rosalía de Castro (1837-1885) es una de nuestras más grandes poetisas, una de las figuras más importantes del Rexurdimento y precursora de la poesía española moderna. Escribió en castellano y gallego, lengua que dignificó y afianzó en una época en la que este idioma no estaba excesivamente bien valorado por la intelectualidad. En el documental “La mitad invisible – Negra Sombra (Rosalía de Castro)” se la recuerda como alguien muy representativo de la cultura gallega, incluso se la conoce como “Rosalyn”, comparándola con el icono pop por excelencia: Marilyn Monroe. Aunque, como señalan los especialistas en su obra, Rosalía nunca escribió de manera autobiográfica, sus poemas retratan la sociedad que le tocó vivir, su tristeza, desasosiego y pesimismo por una existencia marcada, en su niñez y juventud, por ser hija natural de un sacerdote, bautizada como hija de padres desconocidos y bajo la custodia de su tía paterna hasta los ocho años; y, en su madurez, por un matrimonio no excesivamente feliz, impuesto por las costumbres y obligaciones sociales de entonces, y por un cáncer de útero que pronto mermó su salud hasta desembocar en una prematura muerte a los cuarenta y ocho años. Follas Novas, poemario publicado en 1880, fue su última obra escrita en gallego; su poema más famoso es “Negra Sombra“, dieciséis versos repartidos en cuatro estrofas que condensan su pesimismo vital, su temor a la muerte y a su implacable proceder. Está escrito con palabras sencillas, al alcance de cualquiera, lo que probablemente ha convertido a este escrito en un himno para los gallegos, y aún más cuando el compositor lucense Juan Montes Capón musicalizó el poema; la canción fue presentada por primera vez en el Gran Teatro de La Habana (Cuba), en 1892, una ciudad llena gallegos que habían abandonado su tierra en busca de mejores oportunidades. Aunque se han realizado muchas versiones de este tema (Amancio Prada, Maria do Ceo, Najla Shami, Nuberu, Martirio, Rosa Zaragoza, Al Bano, Orquesta Sinfónica de Galicia, Los Relámpagos, Astarot, etc.), tengo que comenzar por la que a mí me parece más bella de todas, la de Carlos Núñez, Luz Casal y Ry Cooder, publicada en el primer álbum del gaitero (“A Irmandade das Estrelas”, 1996) e incluida en la B.S.O. de la película “Mar Adentro“, de Alejandro Amenábar. Las otras dos destacadas son instrumentales, la primera es la de la banda gallega Milladoiro, incluida en el álbum “Castellum Honesti” (1989), y la segunda es francamente interesante, a cargo de los catalanes Fusioon, una de las mejores bandas de rock progresivo y jazz-rock que ha habido en España; formó parte de su primer álbum (“Fusioon”, 1973), en el que se recogen temas populares y clásicos españoles, como “La Danza del Molinero” de Falla, “El Cant dels Ocells”, “Ya se van los pastores”, “Pavana Española” o esta espectacular versión de “Negra Sombra”.

Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pe dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.Cando maxino que es ida
no mesmo sol te me amostras
i eres a estrela que brila
i eres o vento que zoa.Si cantan, es ti que cantas;
si choran, es ti que choras
i es o marmurio do río
i es a noite, i es a aurora.

En todo estás e ti es todo
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.

Cuando pienso que te fuiste,
negra sombra que me asombras,
al pie de mi cabecera,
tornas haciéndome mofa. Si imagino que te has ido,
en el mismo sol te asomas,
y eres la estrella que brilla
y eres el viento que sopla.Si cantan, tú eres quien canta;
si lloran, tú eres quien llora;
y eres murmullo del río
y eres la noche y la aurora.

En todo estás y eres todo
para mí, en mí misma moras,
ni me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras.

 

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Tracy Chapman. “Subcity”

Hace algunos meses recordábamos la canción de Ralph McTell “Streets of London“, que nos habla de los desfavorecidos y marginados de las economías opulentas, de esos seres que, aún viviendo en las calles de Londres, no forman parte de ella. Hoy os traigo otra canción de temática similar; “Subcity” nos dibuja una ciudad subterránea ignorada por la sociedad, donde la gente vive sin ningún tipo de ayuda gubernamental, entre desperdicios, delincuencia y el más absoluto de los olvidos. Fue escrita por Tracy Chapman e incluida en su segundo disco de estudio (“Crossroads“, 1989). Nacida en Cleveland (EE.UU.), con apenas ocho años ya tocaba la guitarra y hacía canciones; durante su etapa universitaria tocó en la calle y en locales de Cambridge (Massachusetts) hasta que firmó con Elektra Records. Empezó a ser conocida gracias a su tema “Fast Car“, con el que participó en el homenaje a Nelson Mandela, realizado con motivo de su setenta cumpleaños; esta canción finalmente fue incluida en su primer y exitoso álbum (“Tracy Chapman“, 1988), un excelente trabajo que le abrió todas las puertas y donde se encuentran buena parte de los temas más conocidos de esta artista, como “Talkin’ Bout a Revolution“, “Baby Can I Hold You” o “Fast Car“. “Crossroads” fue su segundo álbum, con el que consolidó esa nueva manera de entender el folk, en la que recogía la herencia de músicos como Bob Dylan, Joan Baez, Joni Mitchell o Judy Collins, manteniendo el discurso de denuncia y compromiso social, pero bajo una propuesta musical más desenfadada, en la que el folk se mezclaba eficazmente con el pop. “Subcity” enamora desde su arranque, con esa armónica tocada por Tracy como si fuera la nueva Dylan. Escribí esa canción, nos cuenta la propia Tracy Chapman, “en una época en la que EE.UU. atravesaba un periodo de depresión económica y quise retratarla. En un montón de ciudades norteamericanas teníamos y tenemos un problema con la gente sin hogar, personas que han caído tan abajo que no tienen una casa en la que vivir. En San Francisco, la ciudad donde vivo, ese problema ha llegado a unos extremos muy preocupantes. Ésas eran las cosas que tenía en la cabeza a finales de los años ochenta; gente con trabajo pero que no podía mejorar su calidad de vida. En la época teníamos un Gobierno conservador que no se preocupaba por los sin techo. Me considero una persona progresista y liberal en el terreno político, y creo que el Gobierno está obligado a actuar en esas cuestiones” ¿Os suena de algo?

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Las Cinco Canciones de Vidal (V): “Clara” (Joan Baptista Humet)

Vidal ha querido dedicar la última canción a su hija y, de paso, también ha querido homenajear a Joan Baptista Humet, un cantautor valenciano no excesivamente conocido, fallecido a los cincuenta y ocho años víctima de un cáncer de estómago, y a todas las canciones con nombre de mujer. Aún conservo mi vieja cinta titulada “Los nombres de mujer”, con canciones como “Jessica” (The Allman Brothers Band), “Alicia” (Danza Invisible), “Roxanne” (The Police), “Gloria” (Them y Manhattan Transfer) o “Rosie” (Jackson Browne), por mencionar algunas. Bien podría haber incluido el tema “Clara”, de Joan Baptista Humet, una bellísima, triste y melancólica canción que nos habla de una mujer que acaba sucumbiendo ante el abismo de las drogas; si no la conocéis, no os la perdáis, ni tampoco el sentido y emotivo relato de Vidal. Esta noche, antes de acostarme, leía un comentario de nuestro invitado en el que aludía a lo difícil que es escribir cuando han muerto tantas personas en un terrible atentado; a mí me pasa lo mismo, por eso quiero aprovechar esta oportunidad, precisamente en un espacio dedicado a los recuerdos  y los sentimientos, para dar mi más sentido pésame a los familiares, amigos y personas allegadas a los fallecidos en Niza y, por supuesto, a todos los franceses; allí viví dos años, disfruté con ellos de los fuegos artificiales del 14 de julio y sé lo que significa para ese pueblo su fiesta nacional. Quiero, finalmente, despedirme de nuestro invitado y darle las gracias por haber querido compartir con nosotros estas cinco canciones, esas cinco porciones de su vida. Un fuerte abrazo, Vidal.

Os recuerdo que esta sección está abierta a todos los amigos/as que deseéis participar en ella; si queréis enviar vuestras cinco canciones, con sus recuerdos respectivos, lo podéis hacer mandando un correo a la siguiente dirección: raulrn@wanadoo.es.

“Este disco se lo dedico a mi hija y a todos los cantautores que, a través de sus letras, han contribuido a mejorar los nombres de este país. Recuerdo que, cuando se puso de parto mi mujer, ese día yo estaba especialmente sensible, ya que sabía que mi hija estaba cerca. En la cadena SER comentaron que acababa de fallecer este mítico cantautor de los años setenta, que ya estaba en el olvido y joder, empecé a llorar como una magdalena sabiendo que uno de los nombres que había pensado para mi hija era el de Clara.
Después, cada vez que veía los ojos de mi hija y escuchaba esta canción como si se tratase de una nana, no podía parar de llorar pensando que aquel cantautor tan bueno había caído en el olvido y que esa letra hizo que muchas parejas pusiesen el nombre a sus hijas, pese a la historia tan brutal que refleja la canción.
Joder que llorera … espero que mi hija, cuando sea más mayor y esté tumbada en el sofá, aburrida escuchando esta canción, pueda leer estos homenajes”.