Steve Howe. “The Continental”

El premio Óscar a la mejor canción original fue otorgado por primera vez en la séptima edición de estos galardones, celebrada en 1934 por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos. La melodía premiada fue “The Continental”, un tema compuesto por Con Conrad (con letra de Herb Magidson) para la película “La Alegre Divorciada” (1934); en ella se puede ver a la pareja protagonista, Fred Astaire y Ginger Rogers, hablando mientras la segunda canta la canción y, finalmente, bailando juntos. De entre las numerosas versiones que se han hecho de esta pieza, hoy sólo voy a destacar una, la que realizara el guitarrista de Yes Steve Howe en 1979 para su segundo álbum en solitario, titulado “The Steve Howe Album”. Este excelente disco, desde mi punto de vista uno de los mejores trabajos de un miembro de Yes en solitario, si no el mejor, fue grabado tras el parón realizado por Yes después de la exitosa gira, en la que presentaron su álbum “Tormato”, y antes de publicar “Drama” (1980), el disco que supuso la ruptura de la tradicional formación de esta banda.

Ya sé que me vais a llamar pesado, pero no dejéis de escuchar todo el disco, os sorprenderá por su calidad y por la riqueza de influencias y estilos que se pueden apreciar en él; en este sentido, sería un error pensar que este disco es un trabajo más de rock progresivo. Participaron en él algunos de sus compañeros de Yes, en concreto Alan White, Bill Bruford y Patrick Moraz, además de Clive Bunker (el que fuera batería de Jethro Tull), la cantante británica Claire Hamill o incluso una orquesta de música clásica. El álbum contiene diez temas, la mayor parte de ellos compuestos por Steve Howe, que se luce tocando tipo de guitarras, además de otros instrumentos como la mandolina, el bajo o el sintetizador Moog. Como comentaba líneas arriba, no se trata de un álbum monótono; hay temas, como “Catus Boogie” o “Diary of a Man Who Vanished”, muy próximos al country; otros, como “Meadow Rag”, cercanos al ragtime; y, por supuesto, en este disco también nos encontramos con el gusto de Steve Howe por la música clásica, incluso con piezas orquestadas como “Double Rondo” o “Concerto in D (Secound Movement)“, ésta última de Antonio Vivaldi. La anterior a éstas, “Surface Tension”, nos recuerda a los clásicos de la guitarra española, mientras que “The Continental” es una exquisita y estimulante pieza, en la que el dúo formado por Steve Howe (guitarra) y Graham Preskett (violín) nos ofrece una interpretación única de este clásico. Por supuesto, todo esto dicho por alguien que adora a este guitarrista.

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Fats Domino / Cheap Trick / Davina & The Vagabonds . “Ain’t That a Shame”

Fats Domino (1928-2017) es uno de los pioneros del R&R, un estilo que ni siquiera se había inventado cuando él nos ofrecía canciones, entroncadas en la tradición del R&B, el blues y el boogie-woogie, que ya sonaban a algo parecido a un embrión de R&R; sin ir más lejos, os recomiendo que escuchéis el que fue su primer single, “The Fat Man”, publicado en una fecha tan remota como 1949. Antoine Dominique Domino, nuestro protagonista hoy, nació en el seno de una familia de músicos de jazz; su padre era violinista y su tío trompetista y él, a los seis años, ya tocaba el piano. En su juventud, alternó su afición por la música con trabajos no cualificados como vendedor de helados o empleado en una fábrica de somieres, ocupación que a punto estuvo de apartarle de la música cuando sufrió un grave accidente laboral (se le cayó encima una pila de somieres); a pesar de que los médicos le dijeron que nunca más podría tocar el piano, Fats Domino supo sobreponerse a base de rehabilitación, determinación y amor por la música. Se dio a conocer en 1948, con veinte años, cuando trabajaba por cuatro perras en un club musical, donde fue captado por Lew Chudd, de la discográfica Imperial Records. Pronto entraría en contacto con un músico y compositor que acabó siendo fundamental en su carrera: Dave Bartholomew (en River of Country nos han hablado de él), juntos compondrían muchos temas que son historia del R&R. Uno de los más conocidos fue “Ain’t That a Shame” (aquí podemos ver a Fats Domino interpretándolo en directo), inicialmente etiquetado como “Ain’t it a Shame” en el single publicado en 1955, del cual se llegaron a vender un millón de copias; aunque el éxito le llegó tras la versión que hiciera Pat Boone, también en 1955.

Este cantante solía contar una anécdota en torno a esta melodía; en una ocasión, Domino invitó a Boone a subir al escenario en un concierto, entonces mostró un gran anillo de oro y le dijo al público que se lo pudo comprar gracias a los derechos de autor que había cobrado con la versión de Pat Boone. Sin embargo, parece que la versión preferida de Fats Domino acabó siendo la del grupo de rock Cheap Trick, a quienes ya tuvimos en una entrada anterior, recogida en el disco en directo “Cheap Trick at Budokan” (1978); además del segundo vídeo destacado de hoy, también podéis ver a esta peculiar banda en éste otro, grabado en 2016 en el Rock and Roll Hall of Fame, con muchos invitados de lujo y también mucho descontrol. La tercera interpretación que me apetece destacar es la de la banda Davina and the Vagabounds, entre lo indie y lo vintage; fue recogida en su disco titulado “Nicollet and Tenth” (2016). Como os podéis imaginar, hay más versiones; os dejo algunas de ellas, en concreto las de Connie Francis, Bobby Rydell, The Four Seasons, Ike & Tina Turner, John Lennon, Paul McCartney, Hank Williams Jr., Rebecca Lynn, Tanya Tucker, Ronnie Hawkins y The Buckaroos.

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Jane. “Spain”

Jane es una banda de rock progresivo alemán, a la que habitualmente se la incluye en la corriente conocida como klautrock, que tiene su origen en una banda de pop psicodélico radicada en Hannover conocida como The J.P.s. (Justice of Peace), disuelta en 1970. Algunos de sus integrantes (Peter Panka -batería, percusiones-, Klauss Hess -guitarra- y Werner Nadolny -órgano, flauta-) decidieron continuar con un nuevo proyecto al que se sumarían Charly Maucher (bajo, voz) y Bernd Pulst (voz). Ésta es la formación que hizo frente al primer álbum, titulado “Together” (1972), aunque la historia de este grupo es la de un ir y venir de músicos, eso sí, siempre con Peter Panka como referencia y factor de cohesión. Con él salieron al mercado, además del mencionado “Together”, protagonista de esta entrada, diez álbumes más, en un período comprendido entre 1972 y 1986; antes, en 1982, había abandonado la formación Klauss Hess lo que, a la larga, acabaría provocando la división del grupo en dos nuevos: uno con Panka como líder (Peter Panka’s Jane) y otro con Hess al frente (Mother Jane), aunque sólo el primero tenía los derechos de la banda original. Peter Panka falleció en julio de 2007, pero el grupo continuó en activo bajo el liderazgo del cantante Charly Maucher, tal y como Panka dispuso. Para complicar aún más las cosas, a finales de la década del 2000, Werner Nadolny -otro de los miembros históricos de Jane- creó su propia banda (Werner Nadolny’s Jane).

El álbum con el que debutaron, “Together”, es un trabajo muy interesante, al menos en mi opinión; se compone de seis temas: “Daytime” (mi preferido junto con “Spain”), “Wind”, “Try to Find”, “Spain”, “Together” y “Hangman”; podéis escuchar el disco entero en esta lista de reproducción o, si lo preferís, canción a canción en los enlaces que acabo de dejar. En el tema elegido para hoy, “Spain”, se identifican bien los principales elementos que caracterizan el sonido de este Lp: un órgano solemne con mucha presencia en todo el disco, una guitarra llorosa que también es protagonista, una voz rugosa, más próxima a la psicodelia y al blues-rock que al progresivo setentero, y una potente y carismática batería que, en el tema que nos ocupa, en ocasiones se conduce a ritmo de saeta (o algo parecido). “Spain” comienza con una guitarra con cierto sabor hispano (la misma con la que acaba el tema), después entra el órgano y la voz para construir la parte melódica de la canción; en el minuto 2:44 tenemos el primer cambio, con un teclado más agresivo que, en el minuto 4:32, cede el testigo a la guitarra, cuyo dominio se extiende hasta el minuto 8:41, en un efecto de crescendo épico al que contribuye esa batería a la que antes hacíamos referencia; tras esta parte iniciamos el fragmento final, en el que volvemos a recuperar la melodía inicial.

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Ten Years After. “I’d Love to Change the World”

Ten Years After fue una de las bandas triunfadoras en el mítico Festival de Woodstock con una interpretación frenética e irrepetible de “I’m Going Home”, canción que ya tuvimos aquí en una vieja entrada publicada hace casi seis años. Tal y como nos cuenta José M. Doménech en su interesante libro La música del diablo. Historia del blues británico (Barcelona: Curbet, 2012; págs. 121-126), este grupo fue creado por el guitarrista Alvin Lee en la ciudad inglesa de Nottingham; empezó tocando en bandas locales y, con diecisiete años, a comienzos de la década de 1960, formó el trío Jaybirds junto con Leo Lyons (bajo) y Dave Quickmire (batería), quien acabaría abandonando la formación en 1965; poco tiempo después, cambiarían el nombre de Jaybirds por el de Ten Years After, a la vez que se comprometían con un estilo menos rocanrolero y más cercano al blues-rock. Su primer álbum, titulado igual que la banda, se publicó en 1967, después vendría el directo “Undead” (1968), “Sssh” (1969), “Cricklewood Green” (1970), “Watt” (1970) y “A Space in Time” (1971), el Lp que contiene nuestra canción de hoy: “I’d Love to Change the World”. Tras este trabajo publicaron tres más: “Rock & Roll Music to the World” (1972), “Recorded Live” (1973) y “Positive Vibrations” (1974); después se separaron, aunque se han vuelto a reunir en varias ocasiones para ofrecer conciertos y grabar álbum más.

Podríamos decir que “A Space in Time” es un álbum más suave que sus trabajos anteriores, muy próximos al hard rock; es un disco más acústico y más hippie, como puede comprobarse en el tema que nos ocupa, en el que Alvin Lee (autor de la canción) realiza una deslavazada denuncia del sistema capitalista, de su desigual reparto de la riqueza, y de la paz, el amor y la ecología como valores a practicar y respetar: “Me gustaría cambiar el Mundo, pero no sé cómo hacerlo, así que te lo dejo a ti”. La parte musical es espectacular, sobre todo las guitarras (acústica y eléctrica), sobre las que se construye la melodía. Con tanto buen guitarrista como hubo en los setenta, a veces nos olvidamos del gran Alvin Lee que, en este tema, nos ofrece su faceta más delicada y pausada. Para finalizar, os dejo con la versión que, en el año 2007, publicó la banda estadounidense Tesla; fue incluida en un Ep titulado “A Peace of Time”, en el que se pueden escuchar versiones de temas propios y ajenos, al igual que hicieron en dos álbumes tributo publicados el mismo año: “Real to Reel” y “Real to Reel, Vol 2”.

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JJ Cale / Lynyrd Skynyrd / Eric Clapton. “Call Me The Breeze”

Eric Clapton adoraba a JJ Cale, era su amigo y lo admiraba como compositor y guitarrista; hemos hablado de ello en entradas anteriores, sobre todo en las dedicadas a “Cocaine”, “After Midnight” y “Sensitive Kind”, temas de JJ Cale versionados y popularizados por Eric Clapton. En ellas también ofrecíamos algunas pinceladas en torno a lo difícil que fue para JJ Cale triunfar en la música, y a la importancia que tuvo Clapton en su carrera profesional. En el año 2006 publicaron juntos el álbum “The Road to Escondido”, con el apoyo de otros músicos famosos; un par de años antes habían participado en el Crossroads Guitar Festival, un evento protagonizado por Eric Clapton del que se hizo una película comercializada en forma de doble DVD. En aquella ocasión, ambos músicos compartieron escenario para interpretar dos temas compuestos por JJ Cale: el ya mencionado “After Midnight” y nuestra canción de hoy, “Call Me The Breeze” (aquí los podemos ver juntos). Ambas melodías forman parte del primer álbum de estudio del estadounidense, titulado “Naturally” (1971), un disco muy recomendable.

Tres años después, “Call Me The Breeze” fue incluida en el segundo álbum de estudio de los sureños Lynyrd Skynyrd (“Second Helping”, 1974), un trabajo más conocido por canciones como “The Ballad of Curtis Loew”, de la que nos ocuparemos en otra ocasión, o la archiconocida “Sweet Home Alabama”; “Call Me The Breeze” lo volvieron a grabar en 1976, para el disco en directo “One More from The Road”, otro álbum que merece la pena. Mientras que el original de JJ Cale se ajusta a los patrones del “Sonido Tulsa”, en el que confluyen géneros como el blues, el rock o el country americana, la versión de Lynyrd Skynyrd tiene un sonido más duro, dentro de los parámetros del rock sureño y el boogie rock. La tercera versión destacada, la de Eric Clapton, fue incluida en el disco homenaje a JJ Cale grabado tras su muerte, acaecida en 2013; en “The Breeze An Appreciation of JJ Cale” (2014) participaron músicos como Tom Petty, John Mayer, Willie Nelson o Mark Knopfler, y comenzaba con la interpretación de “Call Me The Breeze” a cargo de Eric Clapton que, además, fue lanzada como single y promocionada con un videoclip (el que podéis ver en esta entrada) concebido como homenaje a su amigo. No es fácil superar la terna que proponemos hoy; no obstante, os dejo alguna versión más, en concreto las de Alan Price & Rob Hoeke, Bobby Bare, Raúl Malo, Peter Frampton, Johhny Cash y John Carter, John Mayer, Les Calypol, Jason Owen, Frank Hannon, Keith Turner & The Southern Sound y Ben Wasson.

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