Fairport Convention. “Mr. Lacey”

Bruce Lacey fue un artista británico pluridisciplinar de la escena underground, que se hizo relativamente conocido por sus planteamientos excéntricos en películas, documentales y todo tipo de espectáculos alternativos, a cuál más loco, en los que daba rienda suelta a una fértil imaginación creadora, habitualmente expresada a través de sus ingenios mecánicos (robots, autómatas y todo tipo de accesorios de su invención). Durante las décadas de 1950 y 1960 formó parte del grupo The Alberts, iniciativa en la que se mezclaban la música, el surrealismo y la comedia. También estuvo vinculado al programa radiofónico “The Goon Show”, emitido por BBC Home Service, entre 1951 y 1960; en este espacio fue donde se dio a conocer el actor Peter Sellers, con guiones donde abundaban las tramas absurdas, el humor surrealista, las frases pegadizas, los juegos de palabras y un sinfín de estrafalarios efectos de sonido. Bruce Lace participó en algunas exposiciones de arte contemporáneo y en películas, la más conocida quizás sea su aparición, como jardinero flautista de George Harrison, en la película “Help!” (1963), de Los Beatles.

En el año 1968, la banda de folk-rock Fairport Convention, de quienes ya nos hemos ocupado en dos entradas anteriores -dedicadas a los temas “Who Knows Where the Times Goes?” y “Fotheringay”-, quiso homenajear a este singular artista con una canción que formó parte del segundo álbum de estudio de esta formación (“What We Did On Your Holidays”, 1968), el primero con la cantante y compositora Sandy Denny, fundamental en el devenir futuro de Fairport Convention. En este álbum, pionero en el uso de instrumentos eléctricos en el folk, se incluyeron temas de autores como Bob Dylan o Joni Mitchell, canciones tradicionales y composiciones propias, como la ya mencionada “Fotheringay” o “Mr. Lacey”, compuesta por el bajista de la banda, Ashley Hutchings, en homenaje a este artista alternativo. Quizás no sea el tema más conocido de Fairport Convention, tampoco de los más representativos de su sonido; estamos ante un blues-rock -prácticamente un boogie rock- electrificado y enérgico (al menos en comparación con lo que habitualmente nos ofrecía esta banda), con una letra en la que se alude a una supuesta máquina del amor construida por Mr. Lacey, y una parte central de la canción (justo antes de que empiece la segunda parte cantada, casi al final del solo de guitarra) en la que se incluyen sonidos metálicos producidos por ingenios mecánicos de Bruce Lacey, que llevó al estudio de grabación para incluir en la canción los ruidos que producían.

El tema que hoy nos ocupa también fue recogido en un álbum en directo de esta formación (“Farewell, Farewell”, 1979), aquí dejo esta interesante interpretación. También un directo del año 2016, con el guitarrista Toby Lee cuando apenas tenía once años de edad.

Bruce Lacey (1927-2016)

Suzi Quatro y Chris Norman. “Stumblin’ In“

En dos viejas entradas de este blog, una de 2016 y otra de 2018, me ocupé de dos músicos que quizás hayan sido más conocidos por un éxito compartido en formato dueto, que por sus respectivas carreras musicales. El británico Chris Norman lideró, durante la década de 1970, la banda de rock melódico Smokie y, después, ha tenido una larga trayectoria como solista, incluso aun continúa en activo. La estadounidense Suzi Quatro inició su carrera en solitario también durante los años setenta. Concretamente en 1978, coincidió en una fiesta con Chris Norman, con sus compañeros de Smokie y con los productores y compositores Mike Chapman y Nicky Chinn, responsables de muchos de los éxitos que tuvieron Suzi Quatro y Smokie en años anteriores. Según ha contado Mike Chapman, en aquella fiesta en Düsserldorf (Alemania), Suzi tocaba el bajo, mientras Chris y ella cantaban juntos frente a un micrófono; Mike los vio tan bien, tan acoplados, que pensó en un tema para ellos a partir de la frase “Our love is alive …” La canción finalmente se tituló “Stumblin’ In”, y se publicó como sencillo en noviembre de 1978, con el tema “A Stranger With You” en la cara B. Realmente fue la primera grabación de Chris Norman en solitario, pues aun formaba parte de la banda Smokie, y en ella permaneció durante algunos años más. Fue un gran éxito para la discográfica RSO; era una canción sencilla, alegre, pegadiza y, por supuesto, romántica, pues no hay nada más romántico que dos personas que se conocen, tropiezan con el amor de manera inesperada y lo aceptan, aun a riesgo de perder lo que ya tenían (“Foolishly laying our hearts on the table”).

Hay bastantes versiones de esta canción, incluso en diferentes idiomas. Aquí podemos ver a Chris Norman con su banda, en una grabación del año 2009. Aquí a Norman junto a la cantante y compositora alemana-neerlandesa C.C. Catch, de quien quizás os acordéis -si tenéis edad suficiente para ello- por sus canciones discotequeras durante la década de 1980, creo recordar que incluso salía bastante en la tele. Y, por supuesto, también os dejo interpretaciones de otros artistas, como Lola Massey & Pino D’Angiò -el de “Ma quale idea”-, Jolina Carl & Mitch Keller, Ahmet Kilic, Stoto & Adeba, o Cyril, ésta última de 2023, del mismo año que la de los triunfitos Chiara & Cris. Hace unos años escuché esta canción en el largometraje “Licorice Pizza” (2021) -por cierto, qué gran banda sonora-, de Paul Thomas Anderson, aunque seguro que también aparece en otras series y películas.

Este año me está superando el calor. Este blog y yo nos ponemos en modo verano. Retomaremos la actividad en septiembre, si para entonces el Mundo aún no se ha derretido. Besos y abrazos.

Roy Head and The Traits / George Thorogood & The Destroyers / The Commitmens. “Treat Her Right”

El director británico Alan Parker, al que muchos recordaréis por películas como “El Expreso de Medianoche” (1978), “Las cenizas de Ángela” (1999), “Arde Mississippi” (1988) o “El corazón del Ángel” (1987), tiene en su haber un buen número de largometrajes en los que la música es muy importante, incluso actúa como hilo conductor del relato; por ejemplo, “Evita” (1996), “Pink Floyd: El Muro” (1982), “Bugsy Malone, nieto de Al Capone” (1976), “Fama” (1980) o “Los Commitments” (1991). Esta última película es una verdadera delicia cinematográfica, sobre todo para quienes amamos la música. Tal y como nos cuenta Antonio Martín en su blog Diccineario, este largometraje, “eludiendo todo atisbo de trascendencia, compromiso y solemnidad, tributaba un enardecido homenaje a la esencia del soul representando con frescura y desenfado cómo un joven melómano dublinés naturaliza su pasión por este género, tan reivindicativo del espíritu negro, al formar una insólita banda integrada por proletarios irlandeses de raza blanca”. La banda sonora no puede ser mejor, con temas que, en su momento, popularizaron The Marvelettes, Otis Redding, Al Green, Wilson Pickett, Aretha Franklin o Roy Head and The Traits.

Éstos últimos quizás sean los menos conocidos de los que he mencionado, pero publicaron un tema, en 1965, del que estoy seguro os acordaréis en cuanto empecéis a escucharlo: “Treat Her Right”, el gran éxito de este grupo, que estaba liderado por el cantante estadounidense Roy Head; el tema fue compuesto por él y por el bajista de la banda, Gene Kurtz. Esta suerte de R&B para blancos -estilo también conocido como blue-eyed-soul– contó con otras interpretaciones a lo largo de 1965, cuando se realizó la primera grabación; por ejemplo, las de Chris Farlowe, Len Barry, Sandy Nelson o Dick Rivers. Tras éstas, aparecieron la de Angélica María y Los Rebeldes del Rock (en español, durante 1966), Otis Redding, Barbara Mandrell, Jerry Lee Lewis, Billy ‘Crash’ Craddock, Roy Buchanan, Rory Gallagher, The Le Roi Brothers, Johnny Thunders & Patti Palladin, Los Straitjackets y Mark Lindsay, Billy Gibbons, Dale Watson y Steve Cropper, y las dos alternativas destacadas que proponemos hoy al original de Roy Head. La primera de ellas, a ritmo de blues-rock, con George Thorogood & The Destroyers como protagonistas; fue incluida en su séptimo álbum de estudio, titulado “Born to Be Bad” (1988). La otra versión recomendada es la ya comentada de la película “Los Commimments” (no os perdáis el vídeo, os va a alegrar el día), interpretada en el papel solista por el músico y actor irlandés Robert Arkins, protagonista de este largometraje.

Frank Zappa / Zappa Plays Zappa. “Peaches en Regalia”

La edición número 51 (año 2009) de los archiconocidos Premios Grammy de la música tuvo un ganador un tanto sorprendente en la categoría de mejor interpretación instrumental de rock. En un concurso en el que optaban al galardón artistas y grupos como David Gilmour, Metallica, Nine Inch Nails o Rush, ganó una banda tributo: Zappa Plays Zappa. Bien es cierto que no era una banda tributo cualquiera; el grupo se había formado en el año 2006, en torno al guitarrista Dweezil Zappa, hijo mayor del gran Frank Zappa, fallecido en 1993. Dweezil estaba acompañado en esta aventura por algunos de los miembros de la banda de su padre, como Napoleon Murphy Brock (saxo, flauta, voz) y, en ocasiones, el batería Terry Bozzio y el virtuoso guitarrista Steve Vai. Tras realizar algunas giras entre los años 2006 y 2009, ganaron el mencionado Grammy con una interpretación magistral del clásico de Frank Zappa “Peaches en Regalia”, en la que participaron -además de Dweezil, Steve Vai y Murphy Brock- Aaron Arntz (teclados), Scheila González (saxofón, flauta, teclados), Jamie Kime (guitarra), Pete Griffin (bajo), Joe Travers (batería) y Billy Hulting (percusión, xilófono).

La grabación original de “Peaches en Regalia” había sido incluida en el segundo álbum en solitario del estadounidense Frank Zappa, uno de los grandes genios que ha dado la música rock. Con este disco, Zappa cerraba su etapa como líder de la banda The Mothers of Invention, pionera del rock progresivo experimental, creada en 1964. Iniciaba así una fecunda carrera en solitario, que apenas conozco porque, a pesar de que soy un enamorado del rock progresivo, siempre me ha costado mucho conectar con este artista, incluso más aún en su etapa con The Mothers of Invention. En una entrada dedicada a este músico por el compañero lrotula, en su blog Algo de Jazz, Blues, Rock …, decía lo siguiente sobre uno de los temas de este músico: “la típica canción de Frank Zappa que enseguida se enmaraña con exabruptos, chillidos, interrupciones, etc. que invitan a pasar al siguiente tema”. Lo cierto es que me identifico totalmente con esta frase; Zappa es un autor desconcertante, nunca sabes por donde van a ir sus canciones, pueden empezar como una pieza de jazz fusión o de rock experimental y acabar a ritmo de doo wop o de country-blues, todo ello ejecutado con un poco de esquizofrenia y mucha complejidad. Con todo, he de decir que me encanta el disco en el que se incluyó “Peaches en Regalia”; se titula “Hot Rats” (1969), y os animo a que lo escuchéis en su totalidad; además, lo encuentro bastante asequible, de escucha agradable, incluso melódico, en particular esa sensacional pieza con la que se arranca el disco, la ya mencionada “Peaches en Regalia”. Un tema que es todo un regalo para los aficionados al jazz, al rock, y para un buen número de grupos (muchos de ellos desconocidos), que han sentido la necesidad de interpretar este clásico del jazz fusión (incluso existen versiones orquestales). Finalizo con dos vídeos de Zappa, un directo de 1976 y un vídeo promocional de 1987.

The Great Society with Grace Slick . “White Rabbit”

Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas es la obra más conocida del matemático, fotógrafo y escritor británico Lewis Carroll. Fue publicada en 1865 y, aproximadamente un siglo más tarde, fue reinterpretada -tanto esta novela como su secuela, Alicia a través del espejo (1871)- por algunos colectivos vinculados al ámbito de la psicodelia estadounidense. Hongos y pastillas que aumentan el tamaño de las personas, líquidos desconocidos y asombrosos, alteraciones de la percepción espacial, orugas que fuman en pipas de agua, un mundo absurdo, onírico, donde lo real y lo imaginario se dan la mano en una especie de armonía, que fluctúa entre lo infantil y lo surrealista. No es extraño que, para artistas como Grace Slick, este libro fuera una fuente de inspiración en su creatividad como compositora musical, un lugar al que acudir para reivindicar las sustancias alucinógenas como vehículos para alimentar y expandir la mente. En este contexto, Grace Slick compuso una de las canciones más importantes que ha dado rock psicodélico, “White Rabbit”, un homenaje a la expansión sensorial preconizada durante aquellos años de la psicodelia y, también, un tirón de orejas a la hipócrita sociedad estadounidense, que perseguía y penalizaba el consumo de drogas, mientras alababa una obra de dudosa moralidad en esta materia como Alicia en el país de las maravillas, según la opinión de Grace.

Escribió primero la letra y, después, compuso la música en un piano vertical rojo, que le había costado cincuenta dólares y al que le faltaban algunas teclas; lo hizo influenciada por el “Bolero” de Maurice Ravel y por la interpretación que, del “Concierto de Aranjuez”, hizo Miles Davis en esa obra maestra que es “Sketches of Spain” (1960): “escribir cosas raras sobre Alicia, con el acompañamiento de una oscura marcha española estaba en sintonía con lo que sucedía en San Francisco entonces. Todos intentábamos alejarnos lo más posible de lo esperado” (Grace Slick). Los primeros en interpretar esta canción, en directo, en 1966, fueron los integrantes de la banda The Great Society, de la que formaba parte Grace Slick, junto con otros músicos, como su marido (Jerry Slick -batería-) o el hermano de éste (Darby Slick -guitarra-). Esta formación californiana tuvo una vida efímera como banda (1965-1966); se separaron cuando Grace decidió unirse a otro grupo: Jefferson Airplane, poco tiempo después se separaría de Jerry. Para entonces, sólo habían publicado un single, “Someone to Love”, que Grace aportaría -cambiando ligeramente el título- para un álbum de su nueva banda, el muy conocido “Surrealistic Pillow” (1967). En este disco también se incluyó “White Rabbit”.

Desde luego, ésta es la versión más conocida de este clásico de la psicodelia, la primera grabación que tuvo este tema, incluso participaron con ella en el Festival de Woodstock (de la versión de Jefferson Airplane se ha ocupado la compañera Eva, en su blog Canciones robadas). Sin embargo, como comentábamos anteriormente, “White Rabbit” ya había sido interpretado antes por The Great Society en vivo. No fue publicado en un disco hasta 1968, cuando salió al mercado el trabajo en directo titulado “Conspicuous Only in Its Absence”, cuando ya se había disuelto la banda. Ésta es, precisamente, la versión que hoy os propongo, mucho más larga que la de Jefferson Airplane y con menor protagonismo de Grace Slick, ya que la parte cantada no comienza hasta pasado el minuto cuatro. Cuatro minutos sensacionales, con un sonido como más oriental, mayor presencia de la guitarra y el saxo, y una cadencia aún más hipnótica que la de la versión canónica.