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Van Der Graaf Generator. “Man-Erg”

Sé que algunos de vosotros pasáis de largo cuando el tema propuesto es de rock progresivo, y eso que trato de elegir los grandes títulos del género, temas que por su estructura melódica me parecen aptos para todos los paladares o canciones en la frontera con otros estilos, como el hard rock o el AOR. Si sois de los que consideráis que Yes, Genesis o Camel son, en el mejor de los casos, bandas que no escucháis porque pensáis que su música es árida y complicada, mejor que no lo intentéis con otras como The Mothers of Invention, Gentle Giant o el grupo protagonista de hoy: Van der Graaf Generator. He de reconocer que yo tampoco conozco bien la discografía de este último grupo, y no precisamente porque no lo haya intentado, pero el tono excesivamente sombrío de su música, su extrema apuesta por lo experimental y lo dificultoso de su seguimiento melódico, son algunos de los motivos que me han impedido conectar con estos británicos. A pesar de todo, me parecen una formación muy interesante por una serie de razones que, a continuación, paso a enumerar: 1) Son unos pioneros del rock progresivo experimental, y se han atrevido con planteamientos y sonidos que han servido de guía a otras bandas que han venido después. 2) Cuentan con uno de los mejores cantantes del género, su líder absoluto Peter Hammill. 3) La guitarra eléctrica no es la protagonista de su sonido, sino los teclados en todas sus variantes, así como los instrumentos de viento, en particular el alocado y original saxo de David Jackson. 4) En algunos de sus mejores Lps, como el que nos ocupa, contaron con Robert Fripp -el líder de King Crimson- a la guitarra. 5) No dejan indiferente a casi nadie, o te gustan o juras no escucharlos nunca más. A punto estuve de pasarme a este segundo grupo, pero entonces cayó en mis manos “Pawn Hearts” (1971), el excelente cuarto trabajo de estudio de esta formación creada en 1967, a partir de tres estudiantes de la Universidad de Manchester: Nick Pearne (teclados), Chris Judge Smith (percusión, viento) y el ya citado Peter Hammill (guitarra, voz y, con el tiempo, multiinstrumentista). Tras algunas idas y venidas, desajustes y cambios, grabaron su primer álbum (“The Aerosol Grey Machine”) en 1969 y los dos siguientes (“The Least We Can Do Is Wave To Each Other” y “H to He, Who Am the Only One”) en 1970. “Pawn Hearts” es un álbum formado por tres temas: “Lemmings“, la suite “A Plague of Lighthouse Keepers” y “Man-Erg”, la canción protagonista de hoy; os puedo asegurar que se trata de una de las composiciones de Van Der Graaf Generator más asequibles, además cuenta con una interesante letra que nos habla de las fuerzas opositoras que gobiernan el mundo, el bien y el mal, a menudo conviviendo con nosotros como en la mente de un esquizofrénico.

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The Penguins / Dave Bennett Quartet / Death Cab for Cutie. “Earth Angel”.

En la entrada dedicada al tema “The Great Pretender” dedicaba unas palabras al doo wop, un estilo emparentado con el gospel, el R&B y el soul que se caracteriza por la interpretación de melodías a varias voces, a menudo “a capela”, que vivió durante los años cincuenta su período de esplendor. Al doo wop también se le conocía como bird groups music debido a que muchas de las formaciones que lo practicaban tenían nombres de aves: The Ravens, The Flamingos, The Pelicans, The Larks, The Penguins, etc. Una de las canciones más representativas de este estilo fue “Earth Angel”, compuesta por Jesse Belvin, Gaynel Hodge y Curtis William, miembro de los mencionados Penguins, los primeros en interpretar esta canción, la más famosa de su repertorio. En realidad, “Earth Angel” es un pastiche generado a partir de otras composiciones de la época, como “Dream Girl“, “Will you be mine“, “I Know” o “These foolish things remind me of you“. En 1955, un año después del original de los Penguins, salió al mercado la exitosa versión de los Crew-Cuts y, durante los años cincuenta, sesenta y setenta, otras interpretaciones como las debidas a Frankie Valli & The Four Seasons, The Crests, The Cleftones, Bobby Vee, Bobby Vinton, Sha Na Na, etc. En los ochenta aparecieron las de Elvis Presley, Neil Sedaka o Aaron Neville y, desde entonces, ha seguido bien presente en la memoria de músicos e intérpretes, ya sea a través de proyectos revival como Street Corner Renaissance o The Alley Cats; versiones jazz como las de Ray Ellington o Dave Bennet, el clarinetista protagonista del segundo destacado de hoy; atrevimientos góticos como el de Bella Morte o en modo medley, tal y como propone Green Day en sus directos; hasta Joan Baez la ha cantado en tono de parodia. Para el tercer vídeo os propongo al grupo indie y de rock alternativo Death Cab for Cutie, banda creada en 1997, en la localidad estadounidense de Bellingham, que realizó esta excelente versión para el videojuego “Stubbs The Zombie in Rebel Without a Pulse”. “Earth Angel” ha aparecido en series y largometrajes de ficción, como “Superman III”, “Smalville”, “It”, “Karate Kid II” o en la saga “Regreso al Futuro“, interpretada por Marvin Berry and the Starlighters. Os dejo con este vídeo, en el que Coldplay toca en directo esta canción -unida a Johhny B. Goode- con un invitado especial a la guitarra: Michael J. Fox, el protagonista de “Regreso al Futuro” (a partir del minuto 1:50); recordemos que este actor fue diagnosticado de Parkinson en 1991; en 1998 lo hizo público y en 2016 aún se atrevía a subir al escenario.

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Vargas Blues Band. “Del Sur”

“Empecé a tocar en 1968, así que no soy un principiante. Vivo el presente, pero me formé en la generación de Woodstock: me tengo por hijo de los Doors, Free, Deep Purple, Led Zeppelin y los Fleetwood Mac de Peter Green. Y, sí ¡soy un tío vintage!” Así contestaba el guitarrista español Javier Vargas, en una entrevista reciente (11-IV-2016) concedida al diario El País, cuando le preguntaban sobre si le incomodaba que le consideraran un veterano. Nació en Madrid, en 1958, aunque a los nueve años emigró con su familia a Argentina; allí empezó a tocar con una guitarra española que le regaló su padre hasta que, a los doce, consiguió su primera guitarra eléctrica, instrumento que, desde entonces, ha formado parte de su vida y con el que ha conseguido el honor de figurar entre los mejores guitarristas de nuestro país, desde mi punto de vista el mejor con la guitarra eléctrica en el ámbito del blues-rock y el blues latino. Según él mismo ha comentado, comenzó a tocar la guitarra porque se enamoró de la música de Jimi Hendrix: “fue mi inspiración para decidir que ése era mi instrumento. De hecho, mi guitarra icono, con la que toco, es una Fender Stratocaster, la misma que él”. Tras viajar por otros países, como Venezuela, Estados Unidos o Jamaica, donde entraría en contacto con estilos como el country, el blues o el reggae, regresó a España y se incorporó a la banda de Miguel Ríos, con quien grabaría algunos discos, y también colaboró con otros grupos y artistas, como RH+, Orquesta Mondragon o Manolo Tena, junto a él compondría el conocido éxito “Sangre Española”. En 1991, “para poder tocar mi propia música y no tener un jefe que me dijera como tocarla”, creó la Vargas Blues Band; el primer álbum se tituló “All around blues” (1991) y el segundo “Madrid-Memphis” (1992), en el que colaboraron, entre otros, Carey Bell (voz y armónica), Louisiana Red (guitarra), Jeff Espinoza (voz) o Rafael Riqueni, un excelente guitarrista procedente del flamenco con quien compuso “Del Sur”, el octavo corte de este álbum, un cálido tema instrumental en el que ambos guitarristas hacen valer su maestría y sensibilidad a las seis cuerdas; aunque con algunos cortes y algunas deficiencias de imagen, en este otro vídeo les podéis ver juntos interpretando “Del Sur” (todo un lujo, como podréis comprobar). A Javier Vargas lo han comparado con Santana, con quien mantiene muy buena relación, o con Stevie Ray Vaughan, no en vano le han llegado a apodar “Stevie Ray Vargas”; mientras que la listas de artistas con los que ha colaborado, además de interminable, es excepcional: Glen Hughes, Prince, Raimundo Amador, Chris Rea, Flaco Jiménez, Calamaro, Carles Benavent, Jack Bruce, Devon Allman, etc. Tiene publicados veintitantos discos, por lo que espero que ésta no sea la última vez que veamos por aquí a Javier Vargas.

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Simon & Garfunkel / The Bangles / Susan Werner. “A Hazy Shade of Winter”

Paul Simon y Art Garfunkel eran amigos desde la infancia, fueron al mismo instituto y crecieron juntos en el barrio de Kew Gardens Hills, en Queen (Nueva York). Con catorce o quince años Paul Simon ya compuso primera canción: “Hey, Schoolgirl“, que cantó con su amigo en un dúo que denominaron Tom & Jerry. Pero bien pronto comenzaron las desavenencias; en 1958 Paul grabó un single en solitario bajo el apodo de “True Taylor”, algo que no gustó nada a Art Garfunkel. Continuaron grabando sencillos con poco éxito, bajo el nombre de Tom & Jerry hasta que acabaron el instituto y se separaron para ir a la Universidad. Tras algunos intentos, no excesivamente afortunados, para iniciar sus respectivas carreras en solitario, en 1963 el dúo volvió a reencontrarse, ya como Simon & Garfunkel; actuaron juntos en algunos festivales y publicaron su primer álbum: “Wednesday Morning, 3 A.M.”, con éxitos tan sonados como “The Sound of Silence“. Al poco de grabar este disco se separaron, Simon editó su primer Lp en solitario y volvieron a unirse para trabajar en su segundo disco: “Sounds of Silence” (1966), al que le siguió “Parsley, Sage, Rosemary and Thyme” (1966), la banda sonora de “El Graduado“, “Bookends” (1968) y “Bridge Over Troubled Water” (1970). Como comentamos en una entrada anterior dedicada a este dúo, acabaron separándose tras la grabación de este último disco y su consiguiente gira de promoción. Su penúltimo Lp, “Bookends“, vendió más de un millón de copias y colocaron varios temas en las listas de éxitos: “At the Zoo”, “Fakin’ it”, “Mrs Robinson” y el tema que hoy nos ocupa, “A Hazy Shade of Winter”; fue compuesto por Paul Simon con un ritmo más rápido de lo que era habitual en las canciones del dúo, mientras que su exquisita letra reflexiona sobre el paso del tiempo y la pérdida de oportunidades para quienes ya han llegado al final de su otoño sin haber finalizado su tránsito por la vida de manera satisfactoria. Algunos grupos han inclinado el tema hacia el rock o el punk, es el caso de las adaptaciones debidas a Bodyjar, She Wants Revenge o la más conocida de todas, la de la banda femenina The Bangles -la segunda destacada de hoy-, perteneciente a su disco “Less Than Zero” (1987) e incluida en la banda sonora de la película “Golpe al Sueño Americano“. Pero también hay bastantes versiones jazz, melódicas u orquestadas, como las de Andy Monroe, Sharon Goldman, Pops Ochestra, RTE Concert Orchestra o Susan Werner, a quien hemos querido dedicar el tercer vídeo; formó parte de su álbum “Classics” (2009).

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Gaspard Royant. “Night in the City”

El término revival es definido por el Diccionario panhispánico de dudas como “voz inglesa que se usa con cierta frecuencia en español con el sentido de ‘retorno de gustos, modas o tendencias propios de otras épocas'”; también indica que es un “anglicismo evitable, que puede sustituirse por voces españolas como resurgimiento, recuperación, resucitación, renacimiento, retorno, regreso o similares”. Pues todo eso es Gaspard Royant, lo digamos en inglés o en español, un artista que parece sacado de películas como “Grease” o “American Graffiti” pero en versión 3.0, actualizado tanto en lo relativo a vestuario como a movimientos y sonido. Tengo que agradecer a whatgoesaround, el patrón de ongakumymusic, por darme a conocer a este cantante francés; en una de sus entradas nos contaba que nació en la Haute Savoie y que, con apenas siete años, ya empezó a estudiar solfeo y a familiarizarse con el saxo. En el año 2009 publicó su primer trabajo, un disco con cinco canciones y, a partir de 2012, varios singles hasta que consiguió editar su primer larga duración (“10 Hit Wonder”, 2014). En abril de 2016 sacó al mercado su segundo álbum, “Have You Met Gaspard Royant?“, en el que se incluía el tema protagonista de esta entrada. “Night in the City” es la novena canción del disco, que recomiendo no os perdáis porque está plagado de excelentes temas, como “Baby I’m with you“, “7” Club” (que a mí me recuerda a algunas canciones de Amy Winehouse), “Getaway“, “New Religion“, “Hard Times” o “Follow the Rhythm“, por citar algunos. En su estilo reconocemos elementos procedentes del R&B, el soul, el rockabilly, el pop o el nothern soul, un estilo o tendencia del que da buena cuenta whatgoesaround en el post anteriormente mencionado. En “Night in the City” incluso vemos un acercamiento al Doo-Wop, género del que apenas me he ocupado y que espero pronto pueda protagonizar alguna entrada en La Guitarra de las Musas. Este tema, además de ese sutil ritmo duduá, presenta un par de referencias, a modo de guiño homenaje, que confirman el espíritu revival de su propuesta; de un lado el inicio, similar al arranque de “Mister Sandman“, canción de 1954 popularizada por el grupo femenino The Chordettes; y, por otro, ese sonido (a partir del minuto 1:36) que recuerda al de la celesta utilizada por Buddy Holly en su conocido tema “Everyday“. Si os gusta lo retro, disfrutáis con artistas actuales como Nikki Hill, Imelda May o Sugarpie & The Candymen, no os perdáis a Gaspard Royant.