The Beatles / Concert for George / Hall of Fame. “While My Guitar Gently Weeps”

El décimo álbum de estudio de los Beatles, titulado “The Beatles” o “The White Album”, en alusión a su portada, fue grabado entre mayo y octubre de 1968, después de que los miembros de la banda regresaran de un curso de meditación trascendental en la India, impartido por el gurú religioso Maharishi Mahesh Yogi. La mayor parte de las canciones incluidas en este álbum doble fueron escritas durante este retiro espiritual, que resultó especialmente provechoso para John Lennon y George Harrison, que creció como músico tras su experiencia en la India. Sin embargo, ya se evidenciaba un deterioro en las relaciones de grupo, con desacuerdos habituales e intereses diferentes; y, para colmo, Yoko Ono, la pareja de John Lennon, no se perdía ni una sesión de grabación, ejerciendo una influencia sobre John que consideraban perniciosa para la banda.

En este contexto, George Harrison consiguió colar un par de canciones en las sesiones de grabación de “The White Album”; según declaraciones efectuadas por George, recogidas en el libro de Jean-Michel Gesdan y Philippe Margotin titulado Todo sobre los Beatles, la historia de cada una de sus 211 canciones (Barcelona: Blume, 2013; págs. 468-469), aquella no fue una tarea fácil: “Siempre tenía que hacer diez canciones de Paul y de John antes de que ellos me dedicaran un poco de tiempo”. Y aun así, parece que tampoco pusieron muchas ganas con el tema “While My Guitar Gently Weeps”; la primera grabación, en formato acústico, la ejecutó George con el apoyo de Paul al órgano; después se grabarían otras, hasta un total de veinticinco tomas repartidas entre julio, agosto y septiembre de 1968, ya con instrumentos eléctricos, aunque George acabó descontento con los resultados obtenidos y por la actitud pasota de sus compañeros: “No llegamos a ningún sitio, No se lo tomaban en serio; yo creo que ni siquiera tocaban todos. Volví a mi casa diciéndome: ‘¡Es una pena!’, porque sabía que la canción era buena”. Al igual que ocurriera un año después con el tema “Here Comes the Sun”, la solución vino de la mano de su amigo Eric Clapton: “Estaba paseando por Londres con Eric Clapton y le pregunté: ‘¿Qué haces hoy? ¿Por qué no vienes al estudio a tocar esta canción en mi lugar?” Al principio Clapton se resistió, pero George finalmente le convenció. La presencia de “Mano Lenta” en el estudio debió de estimular a Paul, John y Ringo, que probablemente incrementaron su concentración para sacar lo mejor de ellos en esta definitiva grabación, en la que la guitarra de Clapton proporcionó todo lo que la canción necesitaba:

La forma en que llora y gime, mantenida en jaque por el incisivo fraseo de Eric, crea el anhelo que le da a la canción su centro emocional. La voz de George no podría haber sido más encantadora al exprimir la triste letra de toda su desesperación, hasta que, al final, parece que apenas está aferrado, solo montado sobre la guitarra emergente, ya que funciona para estrangular sus gritos superpuestos”

Bob Spitz, consultado en la web La Tercera.

George Harrison escribió “While My Guitar Gently Weeps” mientras visitaba a sus padres, que vivían en el norte de Inglaterra, influenciado por la filosofía china recogida en el I Ching (Libro de las mutaciones, c. 1.200 a. C.); decidió abrir un libro al azar y empezar a escribir una canción con las primeras palabras que aparecieran a su vista, éstas fueron: “gently weeps”. Harrison falleció el 29 de noviembre de 2001; justo un año después, Eric Clapton homenajeaba a su amigo en un acto en el Royal Albert Hall de Londres, conocido como “Concert for George”, en el que, por supuesto, se tocó esta canción por músicos como Paul McCartney, Ringo Starr, Dhani Harrison, Marc Mann y el propio Eric Clapton, éste es el segundo vídeo que hoy presentamos. El tercero es otro homenaje, en esta ocasión a través de una banda formada por artistas como Tom Petty, Jeff Lynne, Prince, Steve Windwood, Dhani Harrison, Steve Ferrone y Marc Mann, que tocaron con motivo de la inclusión de George Harrison en el Salón de la Fama (2004). Si queréis escuchar más versiones de esta maravillosa canción, os propongo las interpretadas por Toto, Peter Frampton, Phish, Todd Rundgren, Vinnie Moore, Jeff Healey, Paul Carrack & Mike Rutherford, Rick Wakeman, Santana, Russ Freeman, Regina Spektor o Musica Nuda, aunque hay bastantes más.

George Harrison y Eric Clapton en el Concierto para Bangladesh (1971)

Neil Young. “Words (Between the Lines of Age)”

Neil Young publicó su primer disco en solitario (“Neil Young”) en 1968, tras la disolución de Buffalo Springfield, banda establecida en 1966 de la que también formaron parte músicos tan destacados como Stephen Stills o Richie Furay. Su segundo álbum (“Everybody Knows this is Now Here”) salió al mercado en mayo de 1969, mientras que el tercero (“After the Gold Rush”) lo hizo en agosto de 1970, cuando aún continuaba vinculado al grupo Crosby, Still, Nash & Young, al que se unió a mediados de 1969. Tras finalizar su etapa junto a David Crosby, Stephen Stills y Graham Nash, grabó su cuarto Lp, titulado “Harvest” (1972), uno de los mejores en la larga y prolífica carrera del genio canadiense. Para este excelente trabajo, de escucha obligatoria para todos seguidores del folk-rock, el country rock y el rock en general, contó con un grupo de músicos de sesión al que denominó “The Stray Gators”; a la batería estaba Kenny Buttrey, al bajo Tim Drummond, al piano Jack Nitzsche y a la steel guitar Ben Keith; además, participó la Orquesta Sinfónica de Londres en un par de temas, así como otros invitados de excepción, como David Crosby (coros), Graham Nash (coros), Stephen Stills (coros), Linda Rondstad (coros) o James Taylor (voz, banjo). Young quiso que la portada de “Harvest” se biodegradara después de abrir el envoltorio del disco, algo que fue rechazado por la discográfica.

Todas las canciones (a cual mejor) están escritas por el músico canadiense; las más conocidas -comercializadas en formato sencillo- quizás sean “Old Man” y la bellísima “Heart of Gold”, que consiguió alcanzar el número uno en las listas de éxitos de los Estados Unidos, aunque tampoco debemos olvidar melodías como “The Needle and the Damage Done” -con la heroína de por medio-, “A Man Needs a Maid” -uno de los temas en los que participó la London Symphony Orchestra-, “Alabama” -que fue replicada por la banda Lynyrd Skynyrd en su clásico “Sweet Home Alabama”- o la que cierra el álbum: “Words (Between the Lines of Ages)”, una melancólica, poética y desgarradora balada que reflexiona sobre su propia vida como compositor de canciones, probablemente una actividad inútil en comparación con quienes se dedican a actividades esforzadas, de las que reportan beneficios tangibles para la sociedad. En lo que respecta a la parte musical, estamos ante uno de los mejores temas de Neil Young, en el que destaca su voz, más expresiva y triste que nunca, el piano dando soporte y contrapunto a la vehemente guitarra de Young, que parece querer atravesarnos con su rabia y sus lamentos, y la propia estructura musical que, según se comenta, utiliza un compás inusual en los interludios. Aquí podéis ver a Young interpretando esta melodía, en un directo del año 2009.

The Beatles / Richie Havens / Nick Cave. “Here Comes The Sun”

En 1969 los Beatles no pasaban por su mejor momento; de hecho, se separaron poco después, tras un comunicado de Paul McCartney, el 10 de abril de 1970. Estaban inmersos en problemas económicos y fiscales que tensionaron, aún más, las difíciles relaciones personales que había entre los miembros del grupo. Hacía ya tiempo que no tocaban en directo, apenas había comunicación entre ellos y, cuando coincidían, las discusiones eran habituales. La situación fue empeorando poco a poco, hasta que las hostilidades se incrementaron durante la grabación del que, en principio, iba a ser su siguiente álbum: “Get Back”; el proceso de grabación fue tan complicado que finalmente se tituló de otra manera (“Let it Be”, 1970) y, a la postre, fue el último trabajo de estudio del cuarteto de Liverpool, el mismo en el que incluyeron algunas de las canciones que tocaron en la azotea de aquel edificio en el que ofrecieron su primer concierto, tras varios años sin dar ninguno, y el último antes de su definitivo adiós. El fracaso de “Get Back” abrió el camino a otro proyecto, que finalmente saldría publicado antes que “Let it Be”. Durante el verano de 1969, se volvieron a reunir en un estudio de grabación, con el propósito de aparcar sus diferencias y hacer un buen álbum, que sirviera como colofón a su exitosa aventura musical. Paul McCartney llegó a decir que

“el truco para las sesiones del Abbey Road fue que de alguna manera teníamos que ponernos los guantes de boxeo; tratamos de reunirnos para hacer un álbum muy especial. De alguna manera, pensábamos que este sería nuestro último trabajo, así que… todavía podíamos mostrarnos a nosotros mismos de lo que éramos capaces de hacer, y tratamos de divertirnos mientras lo hacíamos”.

A pesar de las desavenencias y discusiones, habituales durante la grabación, los Beatles no defraudaron; “Abbey Road” (1969), que fue como finalmente se tituló el disco, en homenaje a la calle en la que se encontraban los estudios de grabación de EMI, donde los Beatles grabaron casi todas sus canciones, es uno de los mejores discos de este grupo (lo cual es mucho decir) y, además, tiene una de las portadas más recordadas del rock, con esa fotografía de los cuatro integrantes del grupo en un paso de cebra, sin más indicaciones en la cubierta, ni siquiera el nombre de la banda o el título del Lp. Dos de las canciones que forman parte de “Abbey Road”, “Here Comes The Sun” y “Something”, fueron compuestas por George Harrison, un músico a menudo ninguneado por Lennon y McCartney, en aquella época cansado de su situación en la banda, que además acababa de ser arrestado por posesión de marihuana y aún convalecía de una reciente amigdalectomía. Harto de todo, Harrison se apartó del grupo y buscó el apoyo de su vecino y amigo Eric Clapton; fue precisamente en su casa donde empezó a componer “Here Comes The Sun”, la canción con la que trató de expresar todo lo que entonces le preocupaba; así nos lo ha contado Eric Clapton:

“Estábamos sentados en lo alto de un gran campo, en la parte sur del jardín, provistos de nuestras guitarras, y simplemente rasgueábamos, cuando se puso a cantar ‘de da de de, it’s been a long cold lonely winter’ y, poco a poco, dio cuerpo a la canción hasta la hora de almorzar” (consultado en Guesdon, Jean-Michel & Margotin, Philippe. Todo sobre los Beatles, la historia de cada una de sus 211 canciones. Barcelona: Blume, 2013; pág. 574).

Según señalan Jean-Michel Guesdon y Philippe Margotin en el libro señalado líneas arriba, se grabaron quince tomas de esta canción, sin John Lennon porque estaba recuperándose de un accidente de coche. De entre las muchas versiones que se han hecho de “Here Comes The Sun” voy a destacar las de Peter Tosh, Steve Harley & Cockney Rebel, Nina Simone, George Benson, Paul Simon (con Graham Nash y David Crosby), Joe Brown, John Pizzarelli, Riot, John Entwistle, el propio George Harrison en solitario y, por supuesto, las dos que he elegido para acompañar al original de los Beatles: la del estadounidense Richie Havens, incluida en su álbum “Alarm Clock” (1971), y la de Nick Cave, que formó parte de la banda sonora original de la película “Yo soy Sam” (2001), compuesta exclusivamente por canciones de los Beatles.

abbeyroadalbum

The Easybeats / David Bowie / Gary Moore. “Friday on My Mind”

The Easybeats fue uno de los grupos que poblaron la escena musical europea dentro de movimiento conocido como “british invasion. Pero no eran británicos, sino australianos de Sidney, ciudad en la que residían al igual que otras muchas familias, que habían emigrado desde Europa en busca de nuevas oportunidades; dos de sus integrantes, el batería Gordon “Snowy” Fleet y el cantante Stevie Wright, eran ingleses; otros dos eran holandeses: Dick Diamonde (bajo) y Harry Vanda (guitarra); mientras que el quinto miembro, el guitarrista y teclista George Young, había nacido en Escocia. El grupo se formó en 1964, cuando aún eran estudiantes, y se disolvió en 1969; durante ese período grabaron seis álbumes y un buen puñado de singles, en los que recogieron sus principales éxitos: “She’s So Fine”, “Wedding Ring”, “For My Woman”, “Sorry”, “Heaven and Hell”, “Bring a Little Lovin’” -popularizado por el grupo español Los Bravos, aquí nos hemos ocupado de ello- o “Friday on My Mind”, su canción más representativa y la que hemos elegido para protagonizar esta entrada.

Compuesta por dos de sus integrantes (Harry Vanda y George Young), y grabada en los IBC Studios de Londres por el sello United Artist Records, fue publicada en 1966 como sencillo y, en 1967, incluida en el cuarto álbum de estudio de esta formación, el titulado “Good Friday”. Obtuvo un gran éxito en todo el Mundo y, en 2001, fue reconocida como “Mejor Canción de Australia de todos los tiempos” por la Australian Performing Righ Association, votación en la que participaron cien personalidades musicales del país oceánico. “Friday on My Mind” nos habla (aquí tenéis la letra, en inglés y español) de lo dura que puede llegar a ser la semana laboral, sobre todo si tienes en el horizonte un buen fin de semana de diversión junto a tu chica. Se han grabado unas cuantas versiones de este tema, entre ellas podemos citar las debidas a The Dukes, Tages, The Shadows, London, John Kincade, Michael Bruce, Earth Quake, Peter Frampton, Burning Heads o las dos elegidas para acompañar al original: la de David Bowie y la de Gary Moore; la primera formó parte del álbum “Pin Ups” (1973), mientras que la de Gary Moore fue incluida en su disco “Wild Frontier” (1987).

Patti Smith Group / Bruce Springsteen / U2, P. Smith y B. Springsteen. “Because the Night”

Entre el tercer álbum (“Born to Run”, 1975) de Bruce Springsteen y el cuarto (“Darkness on the Edge of Town”, 1978) pasaron tres años, en los que The Boss trató de superar algunos problemas legales derivados de su relación con el que había sido su representante, Mike Appel. Este último proyecto musical fue grabado entre octubre de 1977 y marzo de 1978, en los Record Plant Studios de Nueva York, en el mismo lugar donde Patti Smith también se encontraba grabando, en este caso su tercer Lp de estudio (“Easter”, 1978).

Because the Night” fue inicialmente compuesta por Bruce Springsteen y pensaban incluirla en “Darkness on the Edge of Town”; sin embargo, se le atragantó la letra y, cuando la tocaba en directo, apenas la balbuceaba, repitiendo el estribillo. Ante la imposibilidad de terminar la canción de manera satisfactoria, su productor musical (Jimmy Lovine) le convenció para cedérsela a Patti Smith, que escribió su propia letra a fin incluirla en “Easter”, además de lanzarla como single. Para Patti fue más sencillo escribir la canción; se encontraba inmersa en un amor a distancia con Fred “Sonic” Smith, de la banda BC5, él vivía en Michigan y ella en Nueva York, por lo que el teléfono era lo que les mantenía unidos; tal y como nos cuentan en la web Rock Fm, “Patty esperaba la llamada de Fred a las 7 y media de la tarde, pero el teléfono no sonaba. Entonces decidió ponerse a escuchar la maqueta de Springsteen en un casete. En aquel momento, la artista comenzó a escribir el primer verso de la canción: ‘Love is a ring, a telephone’. Para la medianoche, la canción estaba terminada”.

Bruce no grabó la versión original -la que desechó cuando publicó “Darkness on the Edge of Town”- hasta el lanzamiento del recopilatorio “The Promise”, en 2010 (podéis escucharla en el segundo vídeo destacado de hoy). Aunque lo cierto es que la cantaba habitualmente en sus directos (aquí tenéis uno de 1978), incluso llegó a grabar una de aquellas interpretaciones en vivo, la que formó parte del álbum “Live 1975/85”, comercializado en 1986 (la autoría que aparece es compartida: Bruce y Patti). Springsteen llegó a comentar que “no la podría haber terminado tan bien como lo hizo ella. Estaba en medio de su amorío con Fred Sonic y tenía la canción justo debajo de la manga. La terminó y la hizo suya de una manera maravillosa”.

Patti Smith interpretó por primera vez en directo esta canción en un concierto que ofreció en Nueva York, el 30 de diciembre de 1977, fecha de su treinta y un cumpleaños, con Bruce Springsteen como invitado, cantando y tocando la guitarra. Desde entonces ha sido uno de los temas habituales en los directos de la pionera del punk, tanto en solitario (aquí tenéis una actuación para televisión, de 1978, y aquí otras dos, una del año 2000 y otra del 2015) como con su amigo Bruce Springsteen: ésta es relativamente reciente, del 2018, y la que ofrecemos en el tercer vídeo de hoy es del 2009, grabada en el 25th Anniversary Rock and Roll Hall of Fame Concerts, una versión a cargo de U2, con Bruce Springsteen y Patti Smith como invitados.

Bruce Springsteen y Patti Smith. 25th Anniversary Rock & Roll Hall of Fame Concert. Madison Square Garden de Nueva York, 30/10/2009