Vídeo

King Harvest. “Dancing in the Moonlight”

Los amigos metaleros que hayan leído el título de esta entrada probablemente han pensado que me he equivocado porque “Dancing in the Moonlight” es, en realidad, un tema de Phil Lynott que formó parte de “Bad Reputation”, el octavo álbum de estudio de la banda de hard rock Thin Lizzy; y efectivamente es así, pero se trata de una canción diferente a la que protagoniza el post de hoy. La mayor parte de vosotros habréis pensado en la conocida melodía de los británicos Toploader, que tanto éxito tuvo allá por el año 2000 y que, incluso, fue utilizada en una campaña de verano llevada a cabo por la compañía Movistar; y no os equivocáis, aunque se trata de una versión, ya que el original pertenece a la formación franco-americana King Harvest, y no a Van Morrison o a Elvis Costello, otra de las confusiones que persiguen a “Dancing in the Moonlight”, elegida como “la canción más feliz del Mundo” de la década 2000-2009, según un estudio realizado por neurocientíficos de la Universidad de Groningen (Holanda), por supuesto en la versión de Toploader porque King Harvest parecen condenados al olvido. De hecho, no hay mucha información en internet sobre esta banda que, según nos cuenta el amigo Chus (El Espacio de Chus), se formó en 1970 y estuvo en activo hasta 1976 con continuos cambios en su formación, pero donde se puede identificar al núcleo fundacional: Dave “Doc” Robinson (bajo, teclados, voz), Ron Altbach (teclados), Ed Tuleja (guitarra) y Rod Novak (saxo), quienes se conocieron en la Universidad de Cornell. Si no estoy equivocado, publicaron tres álbumes: “I Can Tell” (1971), “Dancing in the Moonlight” (1972) y “King Harvest” (1975). El segundo es el que contiene el tema que nos ocupa; fue compuesto por Sherman Kelly, también miembro de King Harvest, cuando formaba parte de su anterior banda, Boffalongo, en la que también militó Dave “Doc” Robinson, líder de King Harvest. Os aconsejo que escuchéis este segundo Lp porque tiene de todo, desde temas pop-rock como el que da título al disco, hasta otros más psicodélicos, incluso algunos con elementos funk; desde esta web podéis acceder al disco. Por supuesto, existen más versiones, en diferentes estilos, y la canción ha sido utilizada en algunas películas y series de televisión, como “Bates Motel“, “Better Call Saul” o “The Blacklist“.

Vídeo

Marvin Gaye / Creedence Clearwater Revival / Amy Winehouse y Paul Weller.”I Heard it Through the Grapevine”

España es un país de chismorreos, pero no somos los únicos. En los Estados Unidos existe un modismo para referirse a este asunto que, curiosamente, se hizo más popular a raíz del tema “I Heard it Through the Grapevine” que diera a conocer Marvin Gaye en los años sesenta. Escuchar una cosa “a través de la vid” es algo así como enterarse de cualquier asunto escabroso o morboso, generalmente de tipo familiar o sentimental, por los cotilleos de la gente. La expresión tiene su origen en la intrincada red de telégrafos estadounidense, tan compleja y entrelazada como las vides, y en el sistema de comunicación oral que mantuvieron los esclavos norteamericanos durante la Guerra de Secesión. “I Heard it Through the Grapevine” nos cuenta la historia de alguien que sufre una traición sentimental y se entera de ello a través de los comentarios de otros. El tema fue compuesto por Norman Whitfield y Barret Strong para la discográfica Motown; los primeros en grabarla fueron Smokey Robinson & The Miracles, aunque el resultado no fue del gusto de Berry Gordy, dueño de esta compañía; es posible que los segundos en intentarlo fueran los Isley Brothers, aunque al parecer no se conservan registros. Marvin Gaye fue el siguiente; esta versión agradó a los compositores pero no a Berry Gordy, que empezó a hartarse de la canción. Aún así accedió a una nueva toma, en esta ocasión con Gladys Night & The Pipps, versión que fue aceptada por el magnate y publicada como single, con gran éxito, en septiembre de 1967. Mientras tanto, Norman Whitfield logró el visto bueno de Gordy para incluir la versión desechada de Marvin Gaye en su álbum “In the Groove” (1968); el éxito fue tal que eclipsó la versión de Gladys Night, se lanzó como single y obligó a una reedición de este Lp con el mismo título que el de la canción. En 1968 y 1969 se editaron nuevas versiones, como las de Ike & Tina Turner o The Temptations, pero la más importante de todas fue la de Creedence Clearwater Revival, de once minutos de duración, publicada en el quinto álbum de estudio de los californianos: “Cosmo’s Factory” (1970). Otras versiones interesantes son las de Joe Cocker, Fairport Convention, Emmerson Nogueira, Karen Souza, Michael McDonald, Foghat o Amy Winehouse, quien protagoniza el tercer vídeo destacado de hoy, un directo interpretado junto al músico británico Paul Weller.

Vídeo

J.D. Souther. “You’re only Lonely”

“You’re only Lonely” es una bellísima canción que nos habla de la Soledad, pero desde el punto de vista de quien espera preparado para consolar a alguien querido, para rescatarlo de esas noches que le torturan, de la vergüenza de sentirse solo, de la propia Soledad. Fue incluida en el tercer álbum del estadounidense John David Souther, conocido artísticamente como J.D. Souther, músico, cantautor y actor aún en activo. Grabó su primer disco en 1972 (“John David Souther”) y al año siguiente se unió al supergrupo Souther-Hillman-Furay Band, del que también formaron parte Richi Furay (Buffalo Springfield, Poco) y Chris Hillman (The Byrds, The Flying Burrito Brothers), una formación que se disolvió en 1975 después de haber grabado dos Lps. A partir de entonces retomó su carrera en solitario, primero con el álbum “Black Rose” (1976) y, posteriormente, con el que nos ocupa: “You’re only Lonely” (1979), un trabajo muy cuidado, de rock melódico con influencias country, en el que participaron un buen número de músicos, entre ellos algunos tan conocidos como David Sanborn (saxo), los Eagles Glenn Frey (guitarra), Don Felder (guitarra) y Don Henley (voz) o Jackson Browne, que pone su voz en el tema que hoy nos ocupa. Sin embargo, J.D. Souther es más conocido por escribir y co-escribir canciones muy conocidas de artistas tan famosos como Eagles (“Heartache Tonight”, “New Kid in Town” o “How Long”), Bonnie Raitt (“Run Like a Thief”) o Linda Rondstad (“Faithless Love” o “White Rhythm and Blues”), con quien estuvo unido sentimentalmente; también mantuvo romances con otras cantantes conocidas, como Stevie Nicks o Judee Sill. Ha colaborado en trabajos de otros artistas, como Don Henley o Cristopher Cross, participó en la producción del álbum “Roy Orbison and Friends: a Black and White Night” y ha actuado en algunas películas (“Postales desde el filo”, “Mi Chica 2” o “Deadline”) y series de televisión (“Treinta y tantos”). Con “You’re only Lonely” cosechó un gran éxito; es un tema que, de algún modo, rinde homenaje a Roy Orbison, uno de los artistas que más han influido en él; de hecho, esta canción guarda una cierta similitud con “Only the Lonely“, del mencionado Orbison, al menos eso me parece a mí, ¿qué opináis vosotros? Se han realizado algunas versiones, como las debidas a Raúl MaloSchuyler Fisk; también hay otra en español, que me reservo para otra ocasión.

Vídeo

Las Cinco Canciones de Pedro (III): “Sultans of Swing” (Dire Straits)

“Sultans of Swing” tiene el honor, a día de hoy, de ser la canción que más veces ha aparecido en Las Cinco Canciones de tu Vida; la eligió Juanlu, volvió a hacerlo Antonio y ahora es Pedro quien la ha seleccionado para formar parte de este selecto grupo. Ha querido que sea la canción que represente su juventud en Vitoria, su ciudad natal, un lugar donde las cervezas tienen un tamaño aún más pequeño que el del antiguo “corto” madrileño. La primera vez que Pedro me llevó a los bares de Vitoria, “de potes” como dicen allí, no podía comprender por qué unos tíos tan vascos (bueno, en Vitoria un poco menos …) bebían unos tragos de cerveza tan pequeños. Esa fue la pregunta que me hice cuando entré al primer bar; cuando todos pidieron “zuritos”, yo no lo dudé y pedí una caña, aquello me pareció ridículo. Nos tomamos la cerveza, salimos del bar y entramos en el de al lado; ellos volvieron a pedir zuritos y yo caña. La operación se repitió muchas veces en aquellos bares pequeños y pegados unos a otros. Al cabo de unas cuantas cañas comprendí por qué bebían zuritos: tenían la intención de recorrer todos los bares, y os puedo asegurar que eran unos cuantos; evidentemente, como os podéis imaginar, acabé cambiando de estrategia y me apunté al trago corto. Os dejó con esta maravilla de canción, en la versión del “Alchemy”, la favorita para muchos de nosotros.

“Vitoria es una ciudad pequeña. En los últimos 70, en realidad, un pueblecillo. Allí nos conocíamos todos y entre los “diesisietesañeros” estaba de moda ir a la “zapa” (calle Zapatería), que es una calle estrecha e intrincada del casco viejo, donde habían abierto varios “baretos”, en los que nos juntábamos los chavales a intercambiar miradas con las chicas, y a tomar nuestras primeras cervezas. Unos bares distintos, modernos. Como ejemplo, en uno de ellos daban zuritos de Kéfir, una cosa que nunca había oído, y en otros hasta ponían música.

Un día, en el extremo de la zapa, abrieron un nuevo local, que tenía una novedad, también ponían música, pero a todo trapo. Al parecer, un joven vitoriano que paso una temporada, probablemente en Londres, se trajo la idea, y un montón de discos. Se fabricó un equipo, ya sabéis un buen amplificador y unos bafles caseros tamaño XXL, y aquello sonaba de vicio, como un cañón. Podías escuchar allí, en canciones conocidas, matices ocultos hasta entonces.

Había dentro del bar unos cojines, contra la pared, que estaban supercotizados. Había que tener suerte para pillar un hueco, y con una cerveza en la mano, y con un humo con un tufillo muy característico, sentarte allí y alucinar un rato. Yo solía ir con mi amigo Nacho. Éramos inseparables. Después, a él le dio por el jazz, y se convirtió en un verdadero experto.

Una de los primeros temas que ponían allí con frecuencia era “Sultans of Swing”. Cómo sonaba aquello. Esa guitarra. Qué grupo tan bueno, y sobre todo ese tío, un tal Mark Knopfler, cómo tocaba, y los comentarios de la gente, “creo que toca sin púa”, y “creo el disco lo ha compuesto entero en una tarde” … Pero no teníamos google para comprobarlo.

Siempre que escucho “Sultans of Swing” me recuerda al bar musical “El Abuelo”, un adelantado a su tiempo, que nos hizo descubrir a muchos muchachos de mi pueblo una nueva dimensión del rock”.

Vídeo

Jeff Beck / Colosseum / Carlos Núñez. “Bolero”

El “Bolero” de Ravel es una de las piezas procedentes de la música clásica más utilizada en cine, series de televisión, programas de entretenimiento, publicidad, videojuegos y espectáculos deportivos de toda índole. Dedicada a la bailarina Ida Rubinstein e inspirada en una danza española, fue compuesta por el francés Maurice Ravel en 1928 y estrenada, ese mismo año, en la Ópera Garnier de París. Hasta 1993 fue la composición que más derechos de autor generó en la Société des Auteurs, Compositeurs et Éditeurs de Musique (SACEM) de Francia; la partitura original se conserva en la Biblioteca Nacional de Francia, después de que el estado galo adquiriera el documento por 1,8 millones de francos. Entre las numerosas interpretaciones de este tema, señalaré algunas como las de la Orquesta Lamoreaux dirigida por el propio Ravel, de 1932, o las debidas a Charles Munch, Pierre Monteux, Pierre Boulez, Daniel Barenboim o Katia & Marielle Labèque, por mencionar sólo algunas. Sin embargo, me interesa más centrar este post en la influencia que ha ejercido esta pieza en la música popular, tanto en la canción melódica, el jazz, el rock, el flamenco o el folk. En primer lugar, recordamos la adaptación de Jeff Beck titulada “Beck’s Bolero”, publicada como single en 1967 y, posteriormente, en su primer Lp (“Truth”, 1968), en cuya grabación intervinieron Keith Moon, John Paul Jones, Nicky Hopkins y Jimmy Page; éste último es el que figura como autor, aunque existe bastante controversia sobre este particular, comenzando por el propio Jeff Beck que afirma haber desempeñado un importante papel en la composición de esta pieza. En este ámbito de las canciones originales basadas en la obra de Ravel, también destacaríamos “Et Maintenant“, de Gilbert Bécaud, muy conocida y versionada por diferentes autores; “Victim of Ritual“, de la cantante finlandesa Tarja Turunen, la que fuera vocalista del grupo Nightwish; “Abandon’s Bolero“, de Emerson, Lake & Palmer; y un buen número de temas de rock pertenecientes a solistas o grupos bien conocidos, como Roy Orbison, Vanilla Fudge, Led Zeppelin o James Gang, entre otros; no os perdáis este montaje, en el que se pueden apreciar estas influencias. El segundo vídeo pertenece a la banda británica de rock progresivo y jazz rock Colosseum, quienes la incluyeron en su álbum titulado “The Grass in Greener” (1970); en este caso, al ser una versión directa de la obra de Ravel, es éste último el que figura como autor. Aunque no esté entre tres los vídeos destacados de hoy, también conviene tener presente la de Frank Zappa, publicada en su álbum “The Best Band You Never Heard in Your Life” (1991). Para la tercera opción me he decidido por una interpretación en directo de mi admirado Carlos Núñez, en la que le podemos ver defendiendo este clásico con la gaita. Como versión patria, en clave de flamenco, también me parece muy interesante la de Jorge Pardo, a la flauta, publicada en su disco “Mira” (2001). En cuanto a las provenientes del jazz, se podrían citar las de Arthur Lyman, Larry Coryell -fallecido el pasado 19 de febrero-, Stanley Jordan, Charlie Palmieri o Jazzelicious.