Baccara. “Yes Sir, I Can Boogie”

En pleno auge del punk, durante los primeros años de la Transición española, dos bailarinas profesionales, una de ellas (María Mendiola) primera bailarina del ballet de Televisión Española, decidieron formar un dúo de canto y baile para ganarse la vida actuando en directo. Así fue como María Mendiola y Mayte Mateos hicieron su aparición en el programa de televisión “Palmarés” y en la sala Cancela, de Zaragoza. De esta manera tan divertida, en una entrevista concedida en 2016 para la revista Vanity Fair, nos recuerdan estas artistas su encuentro con el empresario de turno: “Nos fuimos a ver a un representante de Madrid. Empezaba el destape y nos ofreció hacer algo parecido a un numerito erótico. Le dijimos: ‘Usted se ha equivocado. Nosotras queremos ser como las hermanas Kessler (María Mendiola) […] Nos dijo que fuésemos muy descocadas y cantásemos cosas … sensuales. Pero nosotras le dijimos que éramos dos señoras (Mayte Mateos) […] Nos mandó a una sala de Zaragoza que se llamaba Cancela con un contrato de quince días (María). Una sala horrorosa. El director quería que nos metiéramos con el público y nos sentásemos en sus rodillas (Mayte) Así que a los tres días nos echaron por ser demasiado elegantes (María). Era un cabaret sórdido de parejitas. Dije: ‘¡Si mi padre me ve aquí me arrastra de los pelos hasta Logroño!’ (Mayte)”.

De Zaragoza, el dúo Venus (así se llamaban) se trasladó hasta Fuerteventura, allí actuaron en un hotel hasta que fueron descubiertas por Leon Dean, jefe de promoción de la discográfica RCA, que estaba pasando unas vacaciones en la isla. Él les propuso ir a Hamburgo (Alemania) a hacer una prueba de voz en los estudios de RCA, tras lo cual grabaron el tema “Yes Sir, I Can Boogie” (1977), compuesto por Frank Dostal y Rolf Soja, quizás influenciados por la melodía “Don’t Leave Me This Way”, de Harold Melvin & The Blue Notes (muy conocida en la versión de The Communards), tal y como señala la web Similar Rock. Para entonces, Leon Dean había decidido que se llamaran Baccara y que vistieran una de negro y la otra de blanco. Consiguieron un éxito tremendo en toda Europa (recordemos que cantaban la canción en inglés), con dieciséis millones de copias vendidas y su inclusión en el Libro Guinness de los Récords de 1977, como dúo femenino con mayores ventas hasta esa fecha. Según ha contado María Mendiola en Vanity Fair, su primera actuación fue el 2 de mayo de 1977, en una televisión alemana. En octubre de ese mismo año publicaron su primer álbum (“Baccara”), un trabajo entre el género disco y el pop, en el que se incluyó su superéxito “Yes Sir, I Can Boogie” y, también, otro de sus temas más recordados: “Sorry, I’m a Lady”. En 1978 representaron a Luxemburgo en el Festival de Eurovisión, con la canción “Parlez-vous français?” (por cierto, sensacional su actuación, quedaron séptimas).

Se separaron a comienzos de los años ochenta, iniciando cada una de ellas carreras por separado, con sus propias formaciones, denominadas “Baccara” (la de Mayte) y New Baccara (la de María). Parece que ha tenido más éxito la formación de Mayte, de hecho, hay bastantes vídeos suyos en internet -siempre acompañada de otra cantante- interpretando en directo esta canción; por ejemplo, éste de 2001, éste otro de 2014 o una extraña versión callejera junto a los jóvenes integrantes de un grupo español. Esta vez llamo especialmente la atención para que no os perdáis algunos de los directos que nos dejaron las Baccara originales, observad la elegancia con la que se movían (de cantar andaban un poco justitas) y su clásico atuendo blanco y negro; por ejemplo, este vídeo -tal vez recoja la primera actuación en España de Baccara-, éste otro -también de 1977- y uno más, de ese mismo año, para una televisión alemana. Además de contar con muchas versiones, y en diferentes idiomas, “Yes Sir, I Can Boogie” es casi un himno oficioso de la selección nacional de fútbol escocesa, y su melodía se ha utilizado en anuncios publicitarios, series de televisión y largometrajes.

The Nice. «America (2nd Amendment)»

Para muchos aficionados al rock progresivo, The Nice fue la banda de la que salió el teclista Keith Emerson, antes de que éste fundara -junto a Gregg Lake- el trío de rock progresivo Emerson, Lake & Palmer. Aunque fue indudable el liderazgo de Emerson en este proyecto, surgido a partir de un grupo llamado Gary Farr and the T-Bones, hacia 1967, lo cierto es que The Nice fue inicialmente el grupo de acompañamiento de la cantante de soul P.P. Arnold; además, solían tocar como teloneros en los conciertos de Arnold, donde mostraban todo su potencial de rock psicodélico agresivo y ampuloso, con Keith Emerson como maestro de ceremonias, torturando su órgano Hammond (saltaba sobre él, lo hacía distorsionar como si se estuviera quejando del daño sufrido, utilizaba cuchillos para mantener pulsadas las teclas …), de esta manera trataba de emular las maniobras que había visto hacer a Jimi Hendrix con la guitarra o a Jerry Lee Lewis con el piano. Como os podéis imaginar, el directo era el medio natural de The Nice, pero también grabaron tres Lps, varios singles y, por supuesto, algunos álbumes en vivo. Se hicieron famosos por sus agresivos directos, sus atrevidas versiones de autores como Bob Dylan o sus adaptaciones de piezas de música clásica.

Pero terminaron de llamar la atención con su segundo single, un provocativo arreglo del clásico “America”, el tema de Leonard Bernstein (música) y Stephen Sondheim (letra) perteneciente al musical “West Side Story”, representado por primera vez en Broadway en el año 1957 (aquí os dejo la primera grabación de Chita Rivera & Girls) y llevado al cine en 1961, de la mano de Rober Wise y Jerome Robbins (ésta es la secuencia en la que se interpreta la canción). Aunque con algunas diferencias entre las versiones teatral y cinematográfica, “America” es una especie de disputa entre neoyorkinos y puertorriqueños sobre las virtudes y defectos de sus territorios de origen. Keith Emerson fue más allá con la polémica, convirtiendo su “America” en, prácticamente, un alegato antiimperialista yanki; de entrada, tituló su arreglo “America (2nd Amendment)”, en clara alusión a la Segunda Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos, aprobada en 1791, la que concede el derecho de poseer y portar armas a los ciudadanos estadounidenses; esta versión instrumental de “America” finaliza con unas palabras de un niño de tres años, hijo de la ya mencionada P.P Arnold: “América [Estados Unidos] está llena de promesas y expectativas, pero es asesinada por la mano de lo inevitable”; en julio de 1968, la discográfica Inmediate Records publicitó el sencillo de The Nice con un póster en el que se podía ver a los miembros del grupo con niños pequeños e imágenes superpuestas de los rostros de Robert F. Kennedy, John F. Kennedy y Martin Luther King Jr sobre las cabezas de los niños, una polémica promoción que algunas tiendas de discos británicas se negaron a compartir en sus establecimientos. Por si todo esto fuera poco, Keith Emerson quemó una bandera estadounidense en el escenario, mientras interpretaban “America” en el Royal Albert Hall de Londres, recinto que les prohibió la entrada para futuros conciertos.

Paradójicamente, esta canción protesta se concibió como una pieza instrumental, con gran protagonismo de la guitarra y el órgano, en la que se incluyen algunos fragmentos de la Sinfonía del Nuevo Mundo (1893) de Antonín Dvořák. Este tema, inicialmente grabado como sencillo, acabó incorporándose al primer álbum de los británicos («The Thoughts of Emerlist Davjack», 1968), aunque hubo que esperar a la reedición de 1999, incluyéndose como bonus track. Finalizo con un directo de 1968, para que veáis a The Nice en acción interpretando “America”, y un popurrí de 1992 en el que, a partir del minuto 6:22, se les puede ver (esta vez como Emerson, Lake & Palmer) tocando esta pieza.

Ella Fitzgerald & Louis Amstrong / The Mamas & The Papas / Andrea Motis y Joan Chamorro. “Dream a Little Dream of Me”

The Mamas & the Papas fue una banda californiana de folk-rock creada en 1965, con el matrimonio Phillips (John y Michelle), Cass Elliot y Denny Doherty como componentes. De ellos nos ocupamos en una entrada anterior, en torno a la canción “California Dreamin`”; entonces también comentábamos que acabaron convirtiéndose en abanderados del movimiento hippie, y que fue uno de los pocos grupos que resistieron el empuje de la British Invasion. Cuando publicaron su cuarto álbum de estudio (“The Papas & the Mamas”, 1968) ya eran un grupo en el punto justo de ruptura, debido sobre todo a las infidelidades, los celos y los enamoramientos cruzados entre los miembros del cuarteto. En este álbum se incluyó el tema “Dream a Little Dream of Me”, que solían cantar, a modo de divertimento, gracias a Michelle Phillips; ella conocía la canción porque su padre había sido amigo de uno de los autores de la canción, el compositor estadounidense Fabian Andre. Los otros autores fueron Wilbur Schwandt (también responsable de la partitura) y Wilbur Schwandt, autor de la letra. También fue lanzada como single, acreditada a “Mama Cass with The Mamas & The Papas”; de hecho, este sencillo puede considerarse como el inicio de la carrera en solitario de Mama Cass.

Este canto a la ilusión por el amor, incluso a través de los sueños, fue grabado por primera vez en 1931, por Ozzie Nelson & His Orchestra y por Wayne King & His Orchestra, dos registros muy próximos en el tiempo. También de 1931 son las versiones de The Travelers y de Teddy Raph & His Orchestra; pero la realmente conocida es la de Ella Fitzgerald y Louis Armstrong (nuestra primera versión destacada de hoy), publicada en 1950. Posteriores a ésta, y anteriores a la de Mamas & the Papas, son las de Bing Crosby, Ella Mae, Doris Day, Dean Martin o Ella Fitzgerald & Count Basie, entre otras. Tras la versión de los californianos, se han seguido grabando más (de hecho, hay cientos de versiones); destacaremos las de Anita Harris, Mama Cass, Maria Muldaur, Silje Nergaard, Michael Bublé, Eddie Vedder, y las de los españoles Ana Belén (cantada en nuestro idioma) y O Sister!, una versión sensacional, como toda la música que hacen estos sevillanos. Para la tercera versión destacada os propongo a Andrea Motis y Joan Chamorro, una grabación del año 2010, cuando Andrea tenía quince años, que fue incluida en el disco “Joan Chamorro presenta Andrea Motis”, una maravilla de disco, con versiones de temas tan conocidos como “Manhã de Carnaval”, “L-O-V-E”, “Smile” u “Over the Rainbow”, por mencionar sólo las canciones que ya han aparecido en este blog.

Free. “All Right Now”

La reproducción reiterada de una canción, aunque nos guste, puede provocar hastío, incluso rechazo. Este fenómeno, propiciado por algunas radiofórmulas, puede llegar a agotar una canción o llevarla a un estado de “putrefacción sonora”, término acuñado por un antiguo compañero bloguero (Salva), cuando comenzamos juntos en este mundillo de los blogs musicales. Hoy recordamos uno de esos  temas que no suelen faltar en emisoras de radio dedicadas al rock, en televisión, incluso en algunos eventos deportivos. “All Right Now” fue el gran éxito de la banda británica Free, formación surgida en 1968, en el contexto del movimiento musical conocido como “british blues”, del que formaron parte grupos y artistas como Alexis Corner, John Mayall, Eric Clapton, Fleetwood Mac o los primeros Rolling Stones. De hecho, Alexis Corner fue quien dio nombre a la banda, y quien recomendó la inclusión de Andy Fraser como bajista; los otros tres miembros fundadores fueron Paul Kossoff (guitarra), Simon Kirke (batería) y Paul Rodgers (voz). El primer concierto lo ofrecieron el 19 de abril de 1968, en un pub londinense; Fraser tenía quince años, Kossoff diecisiete, mientras que Rodgers y Kirke tan solo habían cumplido los dieciocho. Sus dos primeros álbumes (Tons of Sobs” y “Free”, ambos de 1969) apenas tuvieron repercusión, pero su suerte cambió con el tercer disco, titulado “Fire and Water” (1970), en el que se incluyó “All Right Now”, tema también promocionado como single.

Según ha manifestado algún miembro de la banda, esta canción fue compuesta por Andy Fraser y Paul Rodgers en apenas diez minutos, después de un concierto horroroso, al que apenas acudió público y, los pocos que lo presenciaron, tampoco estuvieron muy receptivos. Los integrantes de Free entendieron que su blues-rock sosegado necesitaba de una canción que rompiera con la monotonía, una composición enérgica, que incluso pudiera ser cantada o coreada por los asistentes a sus conciertos. “All Right Now” fue compuesta de manera instantánea, en el camerino de aquel Dunelm House, el edificio de la Unión de Estudiantes de Durham donde dieron aquel desastroso concierto. Cocinaron este superéxito con los ingredientes habituales: un estribillo fácil de recordar -repetido hasta la extenuación-, un riff de guitarra asociado a la melodía, una voz perfectamente ajustada y un ritmo para todos los públicos, entre hardrockero y pop-rockero. Ya tenían lo que querían, ahora les tocaba probarlo en directo, y así lo hicieron; tocaron la canción al comenzar una de sus actuaciones y, cuando estaban acabando, preguntaron al público si querían escuchar algún tema más, la respuesta no se hizo esperar, solicitándoles el tema con el que habían abierto el concierto. El éxito de “All Right Now”, y de su álbum “Fire and Water”, acabó por llevarlos hasta el Festival de la isla de Wight, donde actuaron ante más de seiscientas mil personas. A partir de ahí, todo fue mal: nunca consiguieron un éxito como “All Right Now”, lo más cerca que estuvieron de ello fue con el tema “Wishing Well”, incluido en su sexto y último álbum de estudio (“Heartbreaker”, 1973), después se disolvería el grupo.

Además del original de estudio, con el que encabezamos esta entrada, os recomiendo este directo de 1970, donde les podéis ver; y una versión, entre las muchas que existen, a cargo de Mike Oldfield, registrada en las sesiones de grabación de “Platinum” (1979), aunque no llegó a ser incluida en este disco; colaboraron en ella los músicos Pierre Moerlen, Tom Newman y la cantante Wendy Roberts; el tema apareció en el programa musical de televisión “Alright Now”, emitido por la cadena británica ITV entre 1979 y 1980.

Kraftwerk. “Das Model”

No es Kraftwerk uno de mis grupos preferidos, pero he de reconocer que su influencia en el mundo de la música ha llegado hasta nuestros días. No podrían entenderse estilos como el house, el synth pop, la música electrónica, incluso algunas vertientes del klautrock, sin tener en cuenta a esta banda alemana, creada en Düsseldorf hacia 1970. El grupo surgió a partir de Rolf Hütter y Florian Schneider, dos estudiantes de música clásica que decidieron embarcarse, junto con otros músicos, en un proyecto de rock experimental, que llamaron Organisation. Publicaron un único álbum (“Tone Float”, 1970), que no tuvo mucha repercusión. Se separaron poco tiempo después, para crear Kraftwerk, que significa “planta de energía” o “central eléctrica”. Con este nuevo proyecto trataron de dar rienda suelta a su concepto de rock experimental, un klautrock menos progresivo que el de Tangerine Dream, y más orientado hacia los sonidos industriales, las composiciones enmarcadas en la tecnología más actual y en la vida en las grandes ciudades, todo ello utilizando una instrumentación sencilla, a menudo generada con sintetizadores y otros mecanismos de creación musical; la voz, en ocasiones, era generada con sintetizadores o codificada a través de un “vocoder”.

Sus primeros álbumes son los más cercanos al klautrock, en concreto los cuatro primeros: “Kraftwerk” (1970), “Kraftwerk 2” (1972), “Ralf und Florian” (1973) y “Autobahn” (1974), uno de sus discos más renombrados, en el que se incluyó la suite homónima de casi 23 minutos de duración, sin duda, una de las piezas fundamentales de esta banda alemana. Con el paso del tiempo, sin abandonar su idiosincrasia electrónica, fueron dejando el klautrock para acercarse a sonidos como el pop, el synth pop, el electro pop o el tecno-pop, siempre bajo la etiqueta de “música electrónica”. Después de “Autobahn”, publicaron “Radio-Aktivität” (1975), “Trans Europa Express” (1977) y “Die Mensch-Maschine” (1978), junto con “Autobahn”, el álbum más famoso y exitoso de Kraftwerk. Quizás recordéis su portada, inspirada en los diseños del artista ruso El Lissitzky, en tonos blancos, negros y rojos, con la imagen de los miembros del grupo en una escalera, finalmente suprimida en la reedición que se hizo del disco en 2009. Después de este Lp, continuaron comercializando álbumes hasta el año 2005, aunque aún siguen ofreciendo conciertos, ya sin Florian Schneider, fallecido en 2020.

En “Die Mensch-Maschine” se incluyó uno de los temas más recordados de Kraftwerk: “Das Model”, compuesto por Karl Bartos y Ralf Hütter, con la colaboración del pintor, poeta y artista Emil Schult; éste último debió escribir la letra, inspirado en una modelo de la que estaba enamorado, y parece que también la música, aunque ésta acabó siendo reescrita por Bartos y Hütter para adaptarla al estilo Kraftwerk. Aquí podéis ver a esta banda en televisión, interpretando “Das Model”, aquí les tenéis cantándola en inglés; y finalizo con tres versiones (hay bastantes más) de “Das Model”, la de los germanos Rammstein -en el ámbito del metal industrial-, la de los rusos Messer Chups -algo así como surf rock experimental. Gracias, What, por dármelos a conocer- y la de los también alemanes YĪN YĪN, a éstos los etiquetan como psicodelia disco funk, aunque en este tema no se aprecie demasiado bien.