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Otis Rush / John Mayall / Steve Miller Band. “All Your Love (I Miss Loving)”

Otis Rush, con sus ochenta y dos años, es uno de los más importantes guitarristas que ha dado el blues. Grabó sus primeros discos, ocho singles con la discográfica Cobra, de Chicago, entre 1956 y 1958; el último lleva en la cara A el tema titulado “All Your Love (I Miss Loving), compuesto por él y producido por Willie Dixon con el apoyo instrumental del propio Dixon (bajo), Ike Turner (segunda guitarra), Little Brother Montgomery (piano), Harold Ashby (saxo), Jackie Brenston (saxo) y Billy Gayles (batería). El tema no era del todo original, un año antes el guitarrista Jody Williams había escrito y grabado una melodía instrumental titulada “Lucky Lou” que, como podréis comprobar, ya lucía el característico riff de “All Your Love (I Miss Loving)”. De la misma manera que Otis Rush se dejó influenciar por el trabajo de Jody Williams, otros músicos han hecho lo mismo utilizando como material de partida el tema “All Your Love”; es el caso de Bob Dylan y su canción “Beyond Heres Lies Nothin’s”, incluida en el álbum “Together Through Life” (2009), un tema muy parecido al de Otis Rush; o de Peter Green y su conocidísimo “Black Magic Woman”, tema que el mismo Green ha reconocido haberlo compuesto tomando como inspiración “All Your Love”. Hay versiones excelentes de esta canción, ejecutadas por músicos de blues como Buddy Guy, Gary Moore, Stevie Ray Vaughan, Melvin Taylor o Johny Perez Trio, incluso hay alguna más metalera, como la de Aerosmith; sin embargo, ninguna supera a la que hiciera John Mayall en los años sesenta, en mi opinión incluso mejor que el original de Otis Rush. A Mayall se le considera el padre del british blues, distinción tal vez compartida con Alexis Corner; ambos músicos fueron como escuelas de blues para jóvenes talentos, desde donde se rescató la obra de los grandes del blues (Muddy Waters, John Lee Hooker, Willie Dixon o Howlin’ Wolf); por sus filas pasaron los mejores músicos que, poco después, fueron figuras de referencia en bandas como Fletwood Mac, The Rolling Stones, Cream, The Animals, The Yardbirds o Manfred Mann. Para su segundo álbum (“Blues Breakers with Eric Clapton“, 1966), Mayall contó con Eric Clapton a la guitarra, antes de que iniciara su andadura con Cream, y con otros músicos como John McVie (bajo), Hughie Flint (batería) o Jack Bruce (bajo), en alguno de los cortes de este disco. El tercer vídeo destacado de hoy es bien diferente de lo propuesto hasta ahora, con el saxo como protagonista, una versión más suave y relajada a cargo de la Steve Miller Band, incluida en el álbum “Wide River” (1993).

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Rozalén. “Mi fe”

“Lo digo sin problema, es la pérdida de fe en la humanidad. No es a Dios, estoy jugando todo el rato con cosas de religión, pero digo claramente que me ponen triste muchas cosas del ser humano. Ahora entiendo cosas de las que hablan siempre los mayores que duelen en la vida. La frase de ‘mi padre se hace mayor’ es uno de esos momentos, en el que ves a tu padre y dices: ‘Ostras, es un abuelo’, tiene setenta y ufff, en algún momento lo voy a perder. Y luego llevo tres años sin televisión, porque el hecho de estar comiendo viendo determinadas imágenes en la tele también me parece algo súper cínico, y lo hemos asociado, todo el mundo come viendo eso y no hay problema, y no se te cierra el estómago; eso me parece muy poco humano. Y es eso, joder, ojalá volviese toda la ilusión que yo tenía de pequeña y todo lo que yo creía, porque me la habéis hecho perder”.

Así explicaba Rozalén, en noviembre de 2015, lo que había querido expresar con la canción “Mi fe”, un relato desencantado y amargo sobre la pérdida de la inocencia y la insensibilización de la sociedad actual. Esta albaceteña, nacida en 1986, es una de nuestras cantautoras en activo más valiosas por su versatilidad, sus letras y su excelente voz en cualquier registro. Aunque pueda parecer imposible en los tiempos que corren, ha conseguido el favor del público a base de calidad, riqueza melódica, sinceridad y compromiso social. Según nos cuenta Paco Cifuentes en la web oficial de Rozalén, “canta desde niña, porque su madre le cantó siempre y muy bien”; es psicóloga y máster en Musicoterapia, enseñanzas que, sin duda, ha sabido expresar en canciones que nos ayudan a sentirnos mejor. Tras trasladarse a Madrid, comenzó a actuar en salas como Libertad 8 o El Rincón del Arte Nuevo, en la calle Segovia, local del que fui asiduo durante los noventa, cuando esta cantante era una niña. En 2012 publicó su primer disco: “Con derecho a …”; tal vez algunos os acordéis del vídeo utilizado para promocionar el tema “80 veces”, en el que compartía protagonismo con Beatriz Romero, quien acercaba la canción a la comunidad de sordomudos. Ya con Sony, sacó al mercado su segundo disco (“Quién me ha visto …”, 2015), donde se incluyó “Mi fe”, la melodía protagonista de hoy; ese mismo año participó en la banda sonora de “Perdiendo el Norte”, pelicula dirigida por Nacho G. Velilla. Su tercer, y último trabajo hasta la fecha, vió la luz el 15 de septiembre del año pasado, con un título (“Cuando le río suena …”) en la línea de los anteriores, es decir, un refrán inacabado finalizado en puntos suspensivos, porque –tal y como nos cuenta la propia Rozalén– “como es evidente lo que viene, lo dejo abierto para que cada uno continúe lo que quiera, además yo en los conciertos me pinto tres puntitos debado de la raya del ojo, chorraditas”. Como os comentaba antes, “Mi fe” forma parte del álbum “Quien me ha visto …”, un disco amalgama de estilos que os recomiendo escuchéis si aún no lo habéis hecho; en él está presente el bolero (es el caso de “Berlín”, canción incluida en la ya citada “Perdiendo el Norte”), la cumbia (“Somos”), el cabaret (“Tonta”) o las fragancias del sur (“Mis palabras”). Por último, aquí tenéis una versión en directo de “Mi fe” traducida, de manera simultanea, al lenguaje de signos.

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Deep Purple. “Anthem”

Los aficionados al hard rock y al heavy metal no suelen prestar demasiada atención a los tres primeros discos de Deep Purple; tres álbumes muy heterogéneos, en los que la psicodelia, el hipismo, el pop-rock y el rock sinfónico comparten espacio con el blues-rock y las primeras manifestaciones de lo que sería el futuro sonido Deep Purple. Hay quien dice que lo mejor de estos discos está en las excelentes versiones que hay en ellos, muy creativas y verdaderamente singulares: “Hush”, “Help”, “Hey Joe”, Kentucky Woman”, “River Deep – Mountain High”, “Oh No No No” o “Lalena”. Pero sus propias composiciones son también de gran calidad y pioneras en estilos como el hard rock o el rock progresivo. En lo tocante a este último género, Deep Purple son responsables de algunas piezas consideradas como embrionarias de lo que acabaría denominándose rock sinfónico. Ya hemos tenido ocasión, en una entrada anterior, de escuchar su tema “April”, contenido en el tercer álbum de los británicos (“Deep Purple”, 1969), una pieza sinfónica en la que se alternan los instrumentos eléctricos característicos del rock con los propios de la música clásica. Sin embargo, no era la primera vez que esta banda nos proponía algo así; en el disco anterior (“The Book of Taliesyn”, 1968) incluyeron una canción titulada “Anthem” que ya participaba de estos planteamientos. La letra, una historia sobre un amor perdido, fue escrita por Rod Evans, el entonces vocalista del grupo, mientras que la música fue compuesta por el teclista Jon Lord, el verdadero líder de Deep Purple durante esta etapa anterior a la explosión hardrockera que vendría a partir del Lp “In Rock” (1970). Lord hizo un trabajo delicado y emotivo, una obra de fragancia barroca, apoyada por un arreglo de cuarteto de cuerda que da la réplica a la guitarra de Ritchie Blackmore, a los teclados del propio Jon Lord y a la parte cantada en forma de balada romántica, que ocupa la primera parte de la canción. Aquí podéis escuchar el álbum “The Book of Taliesyn” completo, cuya portada es obra del ilustrador John Vernon Lord, una manera diferente de acercarse a Deep Purple, con versiones de los Beatles, Neil Diamond o Phil Spector, junto con temas propios tan interesantes como “Anthem”, “Listen, Learn, Read On”, “Wring That Neck” o “Shield”.

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P. Iturralde y P. de Lucía / Pekenikes / Los Relámpagos. “Zorongo Gitano”

Federico García Lorca es una de las grandes figuras de la literatura española, a pesar de su temprana y trágica muerte en el camino de Víznar a Alfacar, en la provincia de Granada, fusilado por las fuerzas golpistas que desencadenaron la Guerra Civil española. Sin embargo, en su juventud parecía más inclinado hacia la música, pasión que nunca abandonó y trató de compatibilizar con la poesía; era habitual verle cantar y tocar el piano, se relacionaba con las grandes personalidades musicales del momento, compuso canciones, utilizó la múica en espectáculos teatrales como los de la compañía “La Barraca” y realizó una importante labor de investigación antropológica y cultural en torno a las tradiciones musicales de la España profunda. No se conformó con buscar canciones populares y trasladarlas al lenguaje musical, fue un paso más allá, grabando una docena de temas en discos de pizarra, al parecer siguiendo consejo del torero Ignacio Sánchez Mejías; lo hizo en 1931, él mismo al piano mientras que la cantante y bailaora Encarnación López Júlvez (“La Argentinita”) fue quien cantó y tocó las castañuelas. El propio García Lorca destacó la riqueza y belleza de estas canciones, sobre todo de sus letras: “¿qué más poesía? Ya podemos callarnos todos los que escribimos y pensamos poesía ante esa magnífica poesía que han hecho los campesinos”. En este artículo de Marco Antonio de la Ossa Martínez podéis conocer más detalles de este proyecto, también se pueden ver las partituras y las letras de los temas que formaron parte de estas sesiones: “Sevillanas del siglo XVIII”, “Los Cuatro Muleros”, “Nana de Sevilla”, “Romance Pascual de los Peregrinos”, “En el Café de Chinitas”, “Las Morillas de Jaén”, “Romance de los Moros de Monleón”, “Las Tres Hojas”, “Sones de Asturias”, “Aires de Castilla”, “Anda Jaleo” y “Zorongo Gitano”, el tema elegido para ilustrar esta entrada. Aquí podéis escuchar la grabación original de García Lorca y “La Argentinita”, y aquí las doce piezas, recogidas en un álbum publicado en 1989.

El zorongo fue un baile popular andaluz, especialmente practicado en el barrio granadino del Sacromonte; en la letra de uno de aquellos primeros zorongos se podía escuchar: “!Ay, zorongo, zorongo, zorongo!”, de ahí el nombre. Al final de la entrada os dejo la letra completa de “Zorongo Gitano”, tal y como fue arreglada por Federico García Lorca; sin embargo, en esta ocasión he optado por proponeros tres versiones instrumentales, la primera a cargo de Pedro Iturralde y Paco de Lucía, publicada en su excelente álbum “Jazz Flamenco” (1967), uno de los mejores trabajos que se han hecho en España fusionando ambos estilos. Las otras dos están interpretadas en clave pop-rock por dos de los grupos instrumentales más importantes que ha tenido nuestro país: Pekenikes y Los Relámpagos; la primera fue incluida en el álbum “Scanner” (1984), mientras que la segunda formó parte de “Piel de Toro” (1971). Si os queréis inclinar por otras opciones, por ejemplo la copla o el flamenco, podéis probar con Miguel de Molina, Antonio Cortés, Carlos Vargas o Carmen Linares; si optáis por seguir escuchando este tema a la guitarra, no os perdáis la interpretación de un Paco de Lucía jovencísimo -junto con su mentor Ricardo Modrego-, la de Alberto Cortés o la de Carlos Caro (violín) y Pablo Despeyroux (guitarra); para los melódicos y líricos os dejo las de Ana Belén y Teresa Berganza; y para los poperos las de Micky y los Tonys y Los 4 Jets.

Tengo los ojos azules,
Tengo los ojos azules,
y el corazoncito igual
que la cresta de la lumbre.

De noche me salgo al patio
y me harto de llorar
de ver que te quiero tanto
y tú no me quieres ná.

Esta gitana está loca,
loca que la van a atar;
que lo que sueña de noche
quiere que sea verdad.

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Grand Funk Railroad. “Heartbreaker”

La obra de algunos grupos rock hoy sigue tan vigente como en la época en la que cosecharon sus grandes éxitos; todos los buenos rockeros conocen a Led Zeppelin, Deep Purple, Pink Floyd o Jimi Hendrix, por citar sólo algunos ejemplos. Bien diferente sería si preguntáramos quiénes son Grand Funk Railroad; a pesar de la cantidad de discos que vendieron durante los años setenta, lo cierto es que es una banda poco recordada, excepto por Homer Simpson, el mítico protagonista de Los Simpsons, gran admirador de esta formación, su grupo preferido. En el episodio en el que Springfield se separa en dos ciudades, Homer es nombrado alcalde de una de ellas y tiene el privilegio de ver una actuación de los Who, en la que les pide interpreten una serie de canciones, muchas de ellas de Grand Funk Railroad; en otro de los capítulos consigue desesperar a los chavales con su música anticuada: “¿Nadie conoce al trío Grand Funk? Las loquísimas letras de Mark Farner, el poderoso bajo de Mel Schacher, la super-bataca de Don Brewer (…) Para más información sobre Grand Funk vayan a la biblioteca”. Este power trío estadounidense, que debe su nombre a la línea ferroviaria Grand Trunk Western Railroad, fue creado en el año 1969, en la localidad de Flint (Michigan); también son conocidos con el sobrenombre de “La banda americana”, denominación proveniente de una de sus canciones más conocidas: “We’re and American Band“. En su primera etapa (1969-1976), antes de su disolución, grabaron once álbumes de estudio, en los que dejaron bien claro cuál era su apuesta musical: un hard rock vigoroso, en ocasiones primitivo y algo tosco, impregnado de blues-rock y funk-rock; sonaban muy potentes, hacían las delicias del público, pero no tanto de los medios especializados, tal vez por lo salvaje de su propuesta en una época donde el virtuosismo del rock progresivo era la corriente dominante. Tras esa primera etapa (1969-1976) se disolvieron, aunque han tenido la ocasión de volver a juntarse en más de una ocasión, de hecho actualmente continúan en activo. Su primer álbum se tituló “On Time” (1969), en él podemos escuchar temas de blues-rock, como “Time Machine“; otros más orientados hacia el funk, es el caso de “Are You Ready“; canciones hardrockeras como “High on a Horse” o baladas como “Heartbreaker”, que nos habla de lo que se siente cuando tienes el corazón destrozado tras una ruptura sentimental. Para que veáis lo potentes que eran en directo, os dejo una versión de “Heartbreaker” en vivo realmente sensacional.