Earth, Wind & Fire. “September”

Los discos de grandes éxitos suelen ser comercializados por las discográficas (al menos así se hacía antes) para tratar de rentabilizar a un determinado grupo o artista ya conocido, con varios álbumes en su haber. Lo que no suele ser habitual es que un disco de estas características tenga temas nuevos, no publicados anteriormente, y mucho menos que una de esas canciones acabe siendo más conocida y famosa que los presuntos éxitos de discos anteriores. Esto precisamente fue lo que sucedió, en 1978, con la melodía “September”, tal vez la más popular de Earth, Wind & Fire, junto con “Boogie Wonderland” (1979).

Esta multitudinaria banda fue fundada por Maurice White en Chicago (EE.UU.) a finales de la década de 1960. Aunque aún deben continuar en activo, su mejor momento les llegó a mediados de los años setenta, sobre todo gracias a sus espectaculares directos, con la simbología egípcia (Maurice White era un enamorado de esa cultura) llenando de luz y color el escenario, y con una música de baile que se situaba entre el soul, el funk y el sonido discotequero. En 1978 ya habían sacado al mercado ocho álbumes de estudio, lo que justificaba sobradamente un recopilatorio con sus grandes éxitos; “The Best of Earth, Wind & Fire, Vol. 1” contenía diez canciones, de las cuales tres eran nuevas: una versión de “Got to get you into my life” de los Beatles, “Love Music” y “September”. La letra de esta canción surgió cuando estaban preparando el que finalmente sería su noveno disco de estudio (“I Am”, 1979). Fue entonces cuando Maurice White se puso en contacto con la compositora Alee Willis con el fin de que trabajara con ellos en algunas de las letras de este álbum; White, un seguidor estudioso de la espiritualidad y las filosofías orientales, recomendó un libro a Willis y ella hizo el resto, zambulléndose en lecturas similares que fueron decisivas en lo que habría de ser la letra sobre la que se escribió “September”; así nos lo ha contado la propia Alee Willis:

“Cuando me fui del estudio el primer día, Maurice me dio el nombre de un libro que se titulaba ‘El vendedor más grande del mundo’, y me envió a Bodhi Tree, que es una librería espiritual de Los Ángeles. Me compré ese y otros tantos que la dependienta me dijo que iban de filosofía” (…) Lo que iba a ser una sencilla experiencia, para mí se convirtió en una experiencia increíblemente completa porque me zambullí en esos libros e incluso en la forma en la que habían sido escritos, en el lenguaje que utilizaban, aunque no entendía nada. Pero Maurice me dijo que desde el principio pensaba que yo era una persona muy espiritual y que mi misión era comunicarme. Y pensé que si Maurice me estaba diciendo eso, debía continuar. Me sumergí en esos libros durante un par de meses” (Alee Willis, consultado en EfeEme.com).

Aquellas lecturas inspiraron a Willis para escribir una canción cargada de fuerza positiva, paz y amor, el único problema es que tenía entre veinticinco y treinta páginas; una vez resuelto este problemilla, la melodía llegó casi instantáneamente, y también las alusiones tan características de esta canción a la fecha del 21 de septiembre y al “Bada-ya” del estribillo. Lo del 21 de septiembre fue una decisión de White, coautor de la canción junto con Willis y Al Mckay, simplemente porque sonaba bien; algo parecido a lo que sucedió con “Bada-ya”, no significaba nada, pero White estaba seguro de que la gente lo recordaría. No puedo finalizar esta entrada sin recomendar alguna interpretación en directo de esta canción, en concreto os voy a proponer dos: una del año 1990 y otra, algo más reciente, en la que Earth, Wind & Fire comparte escenario con la banda Chicago.

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Otis Redding / Sammy Haggar / Playing for Change. “(Sittin’ On) The Dock of the Bay”

El Festival Internacional de Música Pop de Monterrey se celebró en la localidad californiana de Monterrey (EE.UU.), entre el 16 y el 18 de junio de 1967; acudieron a él más de cincuenta mil personas y, a menudo, está considerado como el precursor del Festival de Woodstock (1969). El listado de participantes en este evento es espectacular: Eric Burdon & The Animals, Laura Nyro, Buffalo Springfield, Jimi Hendrix, Big Brother & The Holding Company (con Janis Joplin), The Who, Canned Heat, Ravi Shankar, The Steve Miller Band, etc. Según cuentan las crónicas, una de las actuaciones más brillantes de este festival, al que mayoritariamente acudió público blanco, fue un negro que hacía soul: Otis Redding; cantó, con el apoyo de la banda Booker T. & The M.G.’s, una versión del “Satisfaction” de los Rolling Stones e interpretó su tema “Respect”, que acabara popularizando Aretha Franklin (aquí tenéis la entrada que, en su día, dedicamos a esta canción). Un par de meses después de su éxito en Monterrey, en agosto de 1967, estaba de gira con su nueva banda: Bar-Keys; durante una de las pausas de esta gira, comenzó a escribir los primeros versos de una canción que inicialmente tituló “The Dock of the Bay”, que surgió al ver la panorámica que le ofrecía la casa-barco en la que se encontraba, en el puerto de Waldo Point de Sausalito (California -EE.UU.-) Redding continuó trabajando en la canción durante los meses siguientes, aunque de manera desordenada y poco productiva debido a sus continuos viajes. Fue Steve Crooper, guitarrista de Booker T. & The M.G.’s y productor de la discográfica Stax, quien acabó por dar forma a la canción:

“Otis era de esos tíos a los que se le ocurren cien ideas. Cada vez que venía a grabar, siempre tenía diez o quince introducciones o títulos o lo que fuera. Había estado en San Francisco, tocando en The Fillmore, y se quedaba en una casa barco, de donde sacó la idea del barco que entraba. Eso era lo único que tenía: ‘I watch the ships come in and I watch them roll away again’ (‘Veo a los barcos entrar y les veo alejarse de nuevo’). Yo cogí eso y acabé la letra” Steve Crooper, consultado en EfeEme.com).

(Sittin’ On) The Dock of the Bay”, como al final se llamó el tema, fue grabado los días 22 de noviembre y 7 de diciembre de 1967, aunque ninguna de esas tomas debería haber sido la definitiva; aún faltaba el último verso, que Redding sustituyó provisionalmente por un silbido, probablemente pensaría que ya habría tiempo de terminar la canción. Sin embargo, no fue así; tres días después de la segunda toma, Otis Redding fallecía, al igual que todos los miembros de su banda excepto Ben Cauley, en un accidente de avioneta en las afueras de Madison (Wisconsin -EE.UU.-), tenía veintiséis años. Steve Crooper acabó de mezclar la canción y añadió los característicos efectos de sonido que recuerdan al mar: olas y sonidos de gaviotas. El tema se incluyó en el disco póstumo “The Dock of the Bay” (1968). Para acompañar a Otis Redding, he optado por el rockero Sammy Hagar, que grabó la canción en 1979, y por la iniciativa Playing for Change. No obstante, hay más versiones; aquí os dejo las de Glen Campbell, Cher, Jim Ed Brown, Don Partridge, Percy Sledge, Peggy Lee, The Staple Singers, Tom Jones, The Dells, Little Richard, Waylon Jennings & Willie Nelson, Luther Allison y Neil Young.

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Los Canarios. “Get On Your Knees”

Teddy Bautista fue el Presidente del Consejo de Dirección de la Sociedad General de Autores (SGAE) entre 1995 y 2011, cuando tuvo que abandonar el cargo acusado de apropiación indebida y malversación de fondos, en lo que vino en denominarse “Caso Saga”. Seguro que muchos le recordaréis por este hecho y, también, por su polémica gestión de la SGAE, en particular debido a su apoyo en favor del canon digital. Sin embargo, a lo mejor es menos conocida su faceta como músico y creador musical, no en vano Teddy Bautista es uno de los nombres propios de la música española, sobre todo como líder del grupo Los Canarios. Esta banda se formó, a comienzos de los años sesenta, en Las Palmas de Gran Canaria, inicialmente con el nombre de Los Ídolos; tras darse a conocer en su isla, deciden viajar a la Península (Madrid, Barcelona y Sevilla), hasta que son contratados por el dueño de una cadena de parques de atracciones para realizar una gira por los Estados Unidos. Allí, bajo la denominación de “The Canaries”, se impregnaron de las tendencias musicales imperantes durante aquellos años, especialmente del soul, género que cultivarían tras su regreso a Europa en 1966. Realizaron una gira por los países escandinavos y, ya en España, fueron captados por el omnipresente Alain Milhaud. Con él comienzan a grabar sus primeros singles: “Pain / Three-Two-One-Ah!” (1967), “Peppermint Frappé / Keep on the Right Side” (1967) -utilizado en la película de Carlos Saura “Peppermint Frappé” (1967)- y “Get On Your Knees / Trying so Hard” (1968). Éste último fue un éxito rotundo, sobre todo la cara A, “Get On Your Knees”, grabada en Londres por músicos británicos profesionales, al igual que sucediera con otras producciones de Alain Milhaud, como “Black is Black”. Esta canción es una de las imprescindibles del pop español, un tema comercial y de calidad al mismo tiempo, en el que destaca la voz de Teddy Bautista, la sección de viento, el bajo y la batería con los que iniciamos el tema, y ese irresistible ritmo funky-soul tan característico. “Get On Your Knees” tuvo que sortear la censura debido a su confusa letra, en la que no se sabe muy bien si la chica se tenía que poner de rodillas para orar o para otra cosa … Tal y como señalan en la web La Fonoteca,

“Teddy Bautista aclaró que estaba dedicada a una novia inglesa que conoció en Ibiza y que siempre despotricaba de todo lo español, a la que debió bajar los humos (no sabemos cómo) para que aceptase la importancia y calidad de lo español. A punto estuvo de no publicarse debido a la censura, pero la explicación de Teddy coló y salvó de la lista negra la canción”.

Otro día hablaremos de cómo les fue a Los Canarios tras este gran éxito, sobre todo de su obra “Ciclos” (1974), uno de los títulos fundamentales del rock progresivo hispano. Mientras tanto os dejo con algunas versiones de “Get On Your Knees”, en concreto las de Ilegales, Barón Rojo, The Cover Band (Ramoncín) y Pedro Ruy-Blas, quien sustituyó a Teddy Bautista en Los Canarios cuando éste realizó el servicio militar.

09-CANARIOS-GETON.jpgLos integrantes de Los Canarios eran: Teddy Bautista (voz, guitarra), Germán Pérez (guitarra), Álvaro Yébenes (bajo), Tato Luzardo (batería), Feliciano “Nano” Muñoz (trompeta), Alfredo Máiquez (trombón), Vicente Maíquez (saxo) y Graham Bircumshaw (órgano)

 

Shirley Ann Lee. “There’s a Light”

The Numero Group es una compañía discográfica que fundamenta su trabajo en la recuperación de artistas que, por la razón de fuera, no tuvieron reconocimiento en su momento. Reeditan álbumes olvidados de diferentes géneros y realizan compilaciones a partir de discos desconocidos o de material diverso, como maquetas, grabaciones caseras, etc. Si entráis en su página web podréis acceder a su catálogo y enteraros de algunos detalles más en torno a este interesante proyecto, que ha merecido ser finalista en algunos premios, cosechar varias nominaciones en los Grammy y algunos reconocimientos a sus productos editados. En el año 2009 lanzaron el trabajo titulado “Local Customs: Downriver Revival”, en el que recogieron las grabaciones artesanales que efectuó, entre 1967 y 1981, Felton Williams en un sótano de la Avenida 18 de Detroit (Michigan -EE.UU-), concretamente en el barrio de Ecorse; en este disco se compilan veinticuatro de aquellas grabaciones, en estilos como el soul, el jazz, el funk o el garage-punk, realizadas por artistas de la zona como The Gospel Supremes, Coleman Family, Calvin Cooke, Apostles of Music, Organics o la cantante de góspel y soul Shirley Ann Lee, de quien se incluyeron cuatro canciones.

Tres años después de publicado este álbum, los responsables de The Numero Group decidieron ponerse manos a la obra con un disco íntegramente dedicado a aquella voz asombrosa que maravilló a aficionados al soul, críticos de música y blogueros que, por más que lo intentaban, no conseguían averiguar quien era Shirley Ann Lee. De hecho, hoy en día la información sobre esta cantante es más bien escasa; tal y como señalan desde The Numero Group, nació al final de la Gran Depresión, fue cantante y pianista en Toledo (Ohio -EE.UU.-) y, tras un matrimonio fallido en Los Ángeles (California -EE.UU.-), decidió grabar las viejas canciones de su adolescencia para uno de los proyectos discográficos de Felton Williams: Shirley Ann Lee fue la única artista del sello Revival. A partir de las grabaciones caseras de Felton Williams, de maquetas y bocetos, de demos desafinadas de piano y de grabaciones con niños hablando en segundo plano, los responsables de The Numero Group crearon el álbum titulado “Songs of Light”, el Lp de Shirley Ann Lee que nunca existió (aquí lo tenéis). Además del enlace que os acabo de dejar, también podéis escuchar las canciones de Shirley Ann Lee en esta lista de youtube y, por supuesto, en el vídeo destacado de nuestra entrada de hoy, en el que recordamos la canción “There’s a Light”, que formó parte de la banda sonora de la serie “El Exorcista” (temporada 1, capítulo 4), y que creo que también de la titulada “Damnation”.

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Van Morrison. “If You Love Me”

Van Morrison, apodado “El León de Belfast”, lleva publicados cuarenta álbumes de estudio en solitario, a los que habría que sumar los directos, los recopilatorios, sus discos con Them y siete u ocho álbumes tributo. Desde luego, no son cifras habituales en el mundo de la música que puedan estar al alcance de cualquiera, y menos aún si tenemos en cuenta la calidad de estos trabajos. El primer single con Them lo publicó en 1964 y su primer Lp en solitario (“Blowin’ Your Mind!”) en 1967, por lo que lleva en la música más de cincuenta y cinco años; por supuesto, continúa en activo, ofreciendo conciertos en distintas partes del Mundo y grabando álbumes casi cada año (el último se editó en 2018: “The Prophet Speaks”). Con una trayectoria tan larga ha tenido tiempo de visitar muchos géneros musicales: música celta y folk irlandés, country, jazz, blues, R&B, rock, soul, etc., pero siempre con su particular e inigualable estilo, apoyado en los mejores músicos y en una voz que ha ido cambiando con el paso de los años, desde los tonos agudos de su juventud a la voz profunda de su madurez; así ha explicado su evolución vocal el propio Van Morrison:

“El enfoque ahora es cantar desde más abajo [del diafragma] por lo que no arruino mi voz. Antes, cantaba en la zona alta de la garganta, que tiende a arruinar las cuerdas vocales en el tiempo. Cantar desde más abajo en el vientre permite llevar más lejos la resonancia. Puedo estar de pie a cuatro pies de un micrófono y ser escuchado con bastante resonancia”.

En marzo de 1997 lanzó su vigésimo sexto álbum de estudio, titulado “The Healing Game” (lujosamente reeditado este mismo año), un disco en el que trabajaron músicos como Alec Dankworth (contrabajo), Phil Coulter (piano), Geoff Dunn (batería, percusiones), Leo Green (saxo) o Ronnie Johnson (guitarra), por mencionar sólo algunos. Entre las canciones más destacadas y conocidas podemos citar “Rough God Goes Riding”, “Sometimes We Cry”, “The Healing Game” o “If You Love Me”, una bella y sensual balada con cierta cadencia doo-wop, que Van Morrison engrandece gracias a la armónica y a su gran capacidad para transmitir. Apenas unos meses después de salir al mercado “The Healing Game” lo hacía “Deuces Wild”, a cargo del gran B.B. King, otro músico tan influente y prolífico como Van Morrison, no en vano este disco era su trigésimo quinto trabajo de estudio. “Deuces Wild” no es un álbum más en la discografía de B.B. King; contiene diecisiete canciones, cada una de ellas interpretada por una figura importante de la música: Eric Clapton, Tracy Chapman, Mick Hucknall (Simply Red), Bonnie Raitt, Dionne Warwick, Paul Carrack, David Gilmour, The Rolling Stones, Joe Cocker o Willie Nelson, entre otros. El disco comienza con una versión blusera de “If You Love Me” que os aconsejo no os perdáis, porque me parece un privilegio poder escuchar juntos a estos dos excepcionales músicos. Os dejo un enlace más, en este caso un directo de Van Morrison interpretando esta melodía.