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The Shangri-Las / Aerosmith / Jeff Beck & Imelda May. “Remember (Walking in the Sand)”

La mayoría de los grupos de chicas que tanto proliferaron durante los años sesenta  estaban formados por cantantes negras; en este sentido, The Shangri-Las fueron una excepción, ya que se trataba de un conjunto formado por cuatro mujeres blancas, las hermanas Betty y Mary Weiss, y las gemelas Marge y Mary Anne Ganser. El grupo se formó en un barrio de Queens (Nueva York), en 1963, cuando tenían entre quince y diecisiete años; empezaron a tocar en espectáculos escolares, en concursos de talentos, etc. hasta que el sello discográfico Kama Sutra (un nombre sospechoso, ¿verdad?) grabó con ellas alguna canción; aún no tenían nombre, lo tomaron de un restaurante que se encontraron en Queens. Su primer éxito fue “Remember (Walking in the Sand)”, tema escrito por Shadow Morton, un recién llegado a la industria discográfica que pensó en estas cuatro chicas de barrio, deslenguadas, poco elegantes y más bien maleducadas, para interpretar su canción; consiguió convencer al sello Red Bird Records, que publicó este tema en agosto de 1964. Inicialmente duraba más de siete minutos, pero Morton no tuvo ningún problema para dejarlo en poco más de dos. Había conseguido cumplir lo que prometió cuando le preguntaron qué tipo de música componía; aún cuando todavía no había escrito nada, él no dudó en responder que su especialidad eran los éxitos. “Remember (Walking in the Sand)” fue una melodía muy versionada, pero es curioso que llamara la atención de grupos y músicos procedentes de países diferentes y con toques estilísticos diversos: los alemanes The Boots y Shirley, los australianos M.P.D. Limited, los canadienses The Nylons, los holandeses Mouth & McNeal, los suizos The Hillbilly Moon Explosion, el italiano Lucio Dalla, los neozelandeses Ray Columbus and the Invaders, el francés Richard Anthony, el británico Hollie Cook o las estadounidenses Skeeter Davis y The Go-Go’s. Una de las versiones más conocidas -nuestro segundo vídeo destacado- es la realizada por la banda de hard rock Aerosmith, publicada como single y también en su álbum “Night in the Ruts” (1979). Para finalizar os propongo a un dúo espectacular: uno de los mejores guitarristas de los gloriosos setenta, Jeff Beck, y una de las mejores voces del panorama rockero actual, la irlandesa Imelda May; un directo guitarrero y muy sensual, ¿no os parece?

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Bee Gees. “I Started a Joke”

“La música de esta canción surgió a bordo de un Vickers Viscount British Airways, a unos 100 kilómetros de Essen. Era uno de esos antiguos aviones de cuatro motores, que parecían sumir a los pasajeros en una especie de trance hipnótico, sólo que en esta ocasión había algo diferente, pues después de un tiempo el zumbido parecía tomar la forma de una melodía, que misteriosamente sonaba como un coro de iglesia. Así que estaba decidido, abordamos al piloto y lo obligamos a aterrizar en el pueblo más cercano y allí, en un pequeño pub, escribimos la letra… Bueno, en realidad no era un pueblo, era una ciudad; y no era un pub, era un hotel; y no obligamos al piloto a aterrizar en medio del campo… Pero ¿Por qué arruinar una historia perfecta?” (Robin Gibb. Reproducido de Cabina Musical).

“I Started a Joke”, uno de los éxitos más importantes de los Bee Gees con anterioridad a “Fiebre del Sábado Noche” (1977), formó parte del quinto álbum de los británicos, titulado “Idea” (1968). Un trabajo, al igual que el resto de discos que grabaron durante los años sesenta, portador de un sonido bien diferente al de la etapa discotequera de finales de los setenta; aquellos Bee Gees eran más rockeros, también más poperos, incluso tenían temas cercanos al folk-rock y, sobre todo, destacaban por su baladas, por las interpretaciones vocales y por la utilización de recursos orquestales en algunas canciones. La melodía que hoy nos ocupa, tal y como nos cuenta Robin Gibb al comienzo de esta entrada, fue escrita por él (aunque en la autoría también aparecen sus hermanos Barry y Maurice) tomando como inspiración los sonidos característicos que pueden escucharse a bordo de un avión. A simple vista, parece una canción melancólica, que habla de alguien arrepentido por una broma, probablemente de mal gusto, que hacía llorar en lugar de provocar risas, incluso se volvía en contra de quien la había hecho. Sin embargo, es bastante enigmática: “Miré a los cielos, pasando mis manos sobre mis ojos, y me caí de la cama, maldiciendo mi cabeza por las cosas que dije. Hasta que finalmente morí, lo que hizo que todo el mundo comenzara a vivir” (traducción de la web La Vida en Sonidos). Los propios Bee Gees comentaron en alguna ocasión que, en plena psicodelia, era normal escribir cosas así, siempre habría alguien que encontraría un significado metafórico u oculto; Robin Gibb admitió que era una canción muy espiritual, que cada persona debería interpretar a su manera, incluso llegó a decir en alguna ocasión, antes de interpretarla en directo: “ésta es sobre el Diablo”, para incrementar aún más el desconcierto entre sus fans. Cuando falleció, en el año 2012, su hijo hizo sonar esta canción utilizando un vídeo de youtube, después dejó el móvil en su ataúd y comentó que lo hizo porque, tanto la melodía como la letra, le habían parecido perfectas para ese momento. De “I Started a Joke” se han hecho parodias, ha aparecido en películas y tiene bastante versiones, como las de Faith No More, Vonda Shepard, Richie Havens, Pet Shop Boys o The Wallflowers, por mencionar algunas. Para finalizar, os dejo un interesante directo, de 1974, en el que los Bee Gees interpretan esta canción.

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Los Brincos. “Flamenco”

Los Brincos fueron, en mi opinión, la banda de pop más importante que hubo en España durante los años sesenta; su éxito fue incontestable, consiguieron un fuerte apoyo mediático, fueron lanzados al mercado musical como un producto beat pero con una fortísima carga de idisincrasia hispana (letras en castellano, guitarras españolas, capas, zapatos con cascabeles …) y, por si esto fuera poco, componían sus propias canciones, algo poco habitual entre las formaciones españolas de la época, más orientadas hacia las versiones. El grupo se crea en 1964, tras la disolución de Los Estudiantes, banda pionera del pop y el pop-rock de nuestro país; el cuarteto inicial, el más conocido por el gran público, estaba integrado por Fernando Arbex a la batería (procedente de Los Estudiantes), Juan Pardo y Junior a las guitarras (habían sido cantantes ocasionales en Los Pekenikes) y Manuel González al bajo (ex de The Blue Shadows); Luis Sartorius, el representante, fue en gran medida el artífice del proyecto y quien consiguió la inclusión del grupo en el recién creado sello discográfico Novola, subsidiario de Zafiro, si bien nunca lograría ver en funcionamiento su idea pues falleció pronto en un accidente de coche, siendo sustituido en las labores de producción por Maryni Callejo, la directora artística y arreglista de Zafiro, una persona que siempre estuvo muy bien valorada por los miembros de la banda, para muchos “el quinto Brinco”. El primer Lp se tituló “Los Brincos“, fue publicado en 1964 incluyendo en él todas las canciones que habían ido apareciendo anteriormente en formato single o EP. El tema que nos ocupa, “Flamenco”, se publicó como cara B del tema “Cry“, tal vez por miedo a que el público juvenil lo considerara “una españolada”; no fue así, “Flamenco” se convirtió en la quintaesencia de su estilo: un pop beat de influencia británica pero con mucha personalidad española, como bien puede comprobarse en el arranque de la canción (batería y guitarra española) -uno de los mejores y más recordados comienzos de nuestra música popular- y en los característicos juegos vocales, que acabarían siendo una de las señas de identidad de esta formación. En cuanto a la letra, posiblemente hoy se podría considerar como políticamente incorrecta debido a ese tono chulesco-machista de quien se cree muy seguro de sí mismo y de su encanto ante las mujeres. Finalizamos con tres versiones de esta canción, las realizadas por Los Sencillos, Los Coronas y la sofisticada de Juan D’Ors, que podéis escuchar gracias a este interesante videoclip.

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Anni B Sweet. “Déjame”

El 3 de enero de 1980 fallecía el compositor y batería español José Enrique Cano Leal “Canito” en un accidente de coche, ocurrido la Nochevieja anterior, en la N-VI a la altura de La Navata (Madrid). Formaba parte del grupo Tos, creado en 1978 en torno a los hermanos Urquijo (Enrique –bajo, voz-, Álvaro –guitarra- y Javier –guitarra-). Unos días después de esta tragedia, Enrique Urquijo se ponía en contacto con los alumnos de la Asociación Cultural de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (Universidad Politécnica de Madrid) para tratar de poner en marcha un concierto en homenaje a su compañero; tuvo lugar el 9 de febrero de 1980, en el salón de actos de la mencionada Escuela de Caminos. A este evento se le suele considerar como el pistoletazo de salida de la posteriormente denominada “Movida madrileña”; participaron en él bandas como Nacha Pop, Alaska y los Pegamoides, Mamá, Paraíso, Mermelada, Trastos, Los Bólidos, Mario Tenia y los Solitarios y, por supuesto, Tos con una canción escrita en 1978 por Enrique Urquijo, titulada “Déjame” (aquí les podéis ver). La maqueta fue promocionada por Gonzalo Garrido en la emisora de Radio Onda 2; él les animó a pulir la canción, con arreglos que incrementaran el ritmo. Se publicó por primera vez en un EP, ya bajo el nombre de Los Secretos, que vio la luz en 1980, después se haría en formato single y también se incorporaría a su primer Lp de estudio (ésta es la archiconocida versión de Los Secretos). “Déjame” es un himno para todos los que vivimos nuestra juventud durante los años ochenta, un tema de los obligatorios en todos los conciertos de Los Secretos, a pesar de que Enrique Urquijo acabó cansado de cantarlo; en este vídeo, a partir del minuto 4:43, podéis escuchar perfectamente lo que dice: “a mí particularmente me aburre un poco, pero bueno como hay gente que le gusta lo tengo que cantar …” Enrique fallecía en 1999, apenas unos meses después se editaba el álbum “A tu lado. Un homenaje a Enrique Urquijo” (2000), en el que se incluía una versión de “Déjame” cantada por varios de los músicos españoles más destacados del momento: Pau Donés, Carlos Goñi, Manolo Tena, Jesús Cifuentes, Nacho Campillo, Miguel Ríos, Mikel Erentxun, Carlos Tarque, etc. (aquí la tenéis). En 2015, con motivo de su 35 aniversario, reeditaron el primer álbum de manera conjunta con un segundo CD, en el que se incluyeron las mismas canciones pero versionadas por artistas españoles; “Déjame” fue interpretada, con suavidad y un cierto tono de tristeza, por la cantautora malagueña Anni B Sweet, con una cadencia doo-wop retro-indie realmente espectacular. Si os pasa como a mí, y os habéis enamorado de esta versión, os recomiendo este otro vídeo, en el que se puede ver a Anni cantando la canción, en formato acústico, junto a Álvaro Urquijo y Ramón Arroyo, de Los Secretos.

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Black. “Wonderful Life”

Colin Vearncombe, más conocido por el apodo de “Black”, fue un músico británico nacido en Liverpool, en 1962, y fallecido hace relativamente poco, el 26 de enero de 2016, víctima de un accidente de tráfico en una zona próxima al aeropuerto irlandés de Cork. Tras publicar un par de singles con la discográfica Rox Records (“Human Features“, 1981 y “More Than the Sun“, 1982), fichó por Wea Records; los primeros sencillos que vieron la luz con esta compañía fueron “Hey Presto” (1985) y el tema que nos ocupa, “Wonderful Life” (1985) que, además, dio nombre al primer Lp de esta formación, editado en 1987. Se trata de un álbum de pop que podríamos englobar dentro de la new wave, la corriente musical imperante en aquellos años; contó, entre otros músicos, con Jimmy Hughes a la batería, Martin Green al saxo -bien reconocible en algunas canciones, como en la propia “Wonderful Life”- y Dave “Dix” Dickie a los teclados, amigo de Colin y uno de los principales artífices de este álbum. “Wonderful Life” fue el tema con el que se dio a conocer Black, el gran éxito de su carrera, para algunos el único que tuvo antes de su temprana muerte a los 53 años. La responsable indirecta de este hit fue su ex-mujer, de quien se había divorciado poco tiempo antes; según unas declaraciones realizadas por Colin en 1993, fue “una de esas grandes ironías de la vida porque mi primer matrimonio se había roto de un modo irreal y yo, ante ello, terminé escribiendo canciones que, a la postre, serían las más exitosas que jamás haya tenido mi catálogo. Mi ex-esposa fue indirectamente responsable del hit y eso, ahora, me hace sonreir”. “Wonderful Life” es un tema triste y melancólico que, de manera irónica, nos habla de las cosas buenas de la vida, de esos placeres sencillos a los que, probablemente, Black no tenía acceso acceso debido a su estado de postración. En la web Ideasnopalabras realizan una interesante interpretación subjetiva de la letra que, independientemente de que la compartáis o no, resulta ciertamente sugerente. El vídeo oficial, en blanco y negro, fue grabado en zonas costeras próximas al lugar donde vivía Black; dirigido por Gerard De Thame, ganó un premio en el edición de 1988 del New York Film Festival.