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El Último de la Fila. “Querida Milagros”

Quienes me conocen saben que me apunto a un concierto como el que se apunta a un bombardeo, no hace falta animarme mucho. Hubo una época, espoleado por una de mis hermanas, tuve la suerte de asistir a buena parte de los recitales que El Último de la Fila y, después ya en solitario, Manolo García dieron en Madrid. Que no se me entienda mal, era un gustazo ir; a mi me encanta este grupo, creo que son los herederos de uno de los movimientos musicales más importantes que ha tenido nuestro país: el rock andaluz. La propuesta de Quimi Portet y Manolo García es más pop que la nos dejaron bandas como Smash, Triana, Alameda, Cai, Mezquita o Medina Azahara, sin embargo sigue conservando intacta la misma manera de entender la melodía, y nos regala unas trascendentes, poéticas y, a ratos, surrealistas letras que impregnan de calidad las canciones de este grupo y le alejan del pop facilón y sin pretensiones. Es más, también se atrevieron con temas de denuncia social, es el caso de la antibélica “Querida Milagros”, un tema que fue incluido en su primer LP “Cuando la pobreza entra por la puerta el amor salta por la ventana” (1985). Comienza como si fuera un relato de intriga: “Esta mañana al salir a patrullar, hallamos muerto al soldado Adrián, Como manda el reglamento procedimos a buscar los objetos que llevara. Sólo hallamos esta carta (…)”; una preciosa carta de amor, angustia y desesperación ante la muerte que se vislumbra, cercenadora de sueños e ilusiones. “Querida Milagros, llevo seis días aquí. Te echo de menos, no puedo vivir sin ti. Querida Milagros, llevo seis días aquí. Muchos han muerto, casi todos morirán. Querida Milagros, me tengo que despedir. siempre te quiere: tu soldado Adrián”. Dedicada, con mucho cariño, a mi hermana Estela.

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Franco Battiato. “Centro di gravità permanente”

Durante estas últimas semanas los periodistas, sociólogos y tertulianos que pueblan nuestros medios de comunicación nos han tratado de explicar por qué el PSOE se parece, cada vez más, a la casa de Gran Hermano o a un Real Madrid-Barcelona en la época en la que Mourinho y Guardiola eran los entrenadores. Seguro que habréis escuchado todo tipo de teorías, desde las más evidentes hasta las más alambicadas, maquiavélicas o dignas de una serie televisiva de ficción. En mi opinión, se trata de un simple problema de índole fisiológica: el paciente sufre de vértigos, causados por los continuos giros en círculo sobre su propio eje, algo que sólo son capaces de soportar los bailarines profesionales; tratad de hacerlo vosotros, ya veréis que leche os pegáis contra el suelo. La clave para este diagnóstico me la proporcionó el portavoz del partido en el Congreso, Antonio Hernando, cuando en el acto de investidura de Mariano Rajoy explicó, como si estuviera en la consulta del médico, las posibles causas que han originado estas dolencias: “(…) en el 79 renunciamos al marxismo (…) No fue fácil mantener a España en la OTAN, porque tuvimos que desdecirnos de nuestros compromisos (…) No fue fácil proponer y firmar los dos últimos pactos contra el terrorismo (…) No se equivoquen ustedes, nuestra abstención no es resignación, es un nuevo comienzo (…)” Aunque no soy médico (espero que mis compañeros de trabajo no se molesten), me voy a atrever a proponer un tratamiento basado en la búsqueda, por parte del enfermo, de su centro de gravedad, ayudado por el tema de Franco Battiato “Centro di gravità permanente” (aquí lo tenéis cantado en español). He de reconocer que el tratamiento es bastante agresivo: “Una vieja de Madrid con un sombrero, un paraguas de papel de arroz y caña de bambú. Capitanes valerosos, listos contrabandistas noctámbulos. Jesuitas en acción vestidos como unos bonzos en antiguas cortes con emperadores de la dinastía Ming”. Imagino que el paciente, sensibilizado como está, volverá a marearse con esta parte de la canción; y así debe ser, incluso podría llegar a vomitar si se incrementan las nauseas, hasta que aparezca el estribillo que, a base de repetirlo, espero pueda resultar eficaz: “Busco un centro de gravedad permanente que no varíe lo que ahora pienso de las cosas, de la gente. Yo necesito un centro de gravedad permanente”. Como éste es un blog de música y quienes lo seguís es probable que hayáis perdido el equilibrio musical en algún momento de vuestra vida (creo que a casi todos nos ha pasado), os aconsejo que tratéis de entonar ésta otra parte de la canción: “(…) no soporto ciertas modas, la falsa música rock, la new wave española, el free jazz, punkie inglés, ni la monserga africana” ¿A qué ya os sentís mejor? 😉

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Las Cinco Canciones de Eduardo Cano (V): “Todas la flores” (Presuntos Implicados)

Acabamos la semana como en las comedias románticas, con una boda, en este caso la de Eduardo, y con el tema “Todas las flores” perteneciente al álbum titulado “Siete”, de los murcianos Presuntos Implicados. Hubo una época en que escuchaba mucho a este grupo, sobre todo sus discos “De Sol a Sol”, “Alma de Blues” y “Ser de Agua”, incluso los he visto en directo dos o tres veces. Me ha encantado poderos presentar a Eduardo; he disfrutado con su ecléctica propuesta musical y con sus recuerdos. Eduardo, espero que te hayas sentido cómodo con tu experiencia bloguera, ya sabes que tienes abierto este rincón por si te animas a seguir escribiendo. Un fuerte abrazo.

Os recuerdo que esta sección está abierta a todos los amigos/as que deseéis participar en ella; si queréis enviar vuestras cinco canciones, con sus recuerdos respectivos, lo podéis hacer mandando un correo a la siguiente dirección: raulrn@wanadoo.es o contactar a través de twitter (@guitarmuses).

“Esta fue la canción que pusimos en mi boda cuando entramos en el convite. Me parece que, como canción romántica, no está mal. Además, la voz de Sole siempre es de destacar”.

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The Ronettes / Dave Edmunds / Ramones. “Baby I Love You”

Unos meses atrás mencionaba algunos de los grupos femeninos que poblaron la escena musical norteamericana durante los años sesenta; ya han pasado por aquí formaciones como The Supremes, The Marvelettes o The Ronettes, aunque en su momento apenas me limité a recordar su primer éxito: “Be My Baby“. Veronica Bennet (posteriormente conocida como Ronnie Spector), su hermana Estelle y Nedra Talley, prima de ambas, comenzaron a cantar durante los años cincuenta con el nombre artístico de Dolly Sisters y, posteriormente, bajo la denominación de Ronnie and the Relatives; en 1961 graban su primer disco con Colpix Records, empiezan a aparecer en la televisión y a actuar en The Peppermint Lounge, una conocida discoteca radicada en Nueva York, la ciudad natal de Ronnie, Estelle y Nedra. En 1963 dejaron Colpix para unirse al conocido productor Phil Spector quien, en principio, sólo estaba interesado en Ronnie, aunque finalmente tuvo que aceptar también a Estelle y Nedra ante el ultimátum lanzado por la madre de las hermanas. En agosto de 1963 salía al mercado “Be My Baby“, un éxito rotundo. Poco tiempo después, Phil Spector encargaba una nueva canción a los mismos autores que habían compuesto el tema anterior: Jeff Barry y Ellie Greeenwich; volvieron con un tema titulado “Baby I Love You”, que a Phil le pareció adecuado para las Ronettes, aunque antes lo sometería a su famoso “Muro de Sonidos”, un procedimiento complejo con el que conseguía un sonido más denso y reverberado gracias al empleo de varios músicos, que tocaban todos a la vez en una sala de eco. El resultado fue una pieza pop, de letra intrascendente, pensada para los jóvenes pero con un gran trabajo de producción detrás. Sin embargo, no tuvo todo el éxito que cabría esperar debido al asesinato de J.F. Kennedy -ocurrido apenas unos días después del lanzamiento de este disco- y el consiguiente luto que envolvió a la sociedad norteamericana durante aquellos tristes días. Para completar las voces, al igual que ya se hiciera con “Be My Baby”, Phil Spector también contó con Darlene Love y con Cher, cantante aún en proceso de lanzamiento. Años más tarde, ésta última realizaría su propia versión, al igual que hicieron otros artistas, como Linda Rondstad, Tommy Roe o Terry Reid. Yo os voy a proponer las interpretadas por el cantante y guitarrista galés Dave Edmunds, publicada como single en 1973 y, por supuesto, la de los Ramones, incluida en su quinto álbum de estudio (“End of the Century”, 1980).

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The Marvelettes / The Beatles / Amanda Fondell. “Please Mr. Postman”

El fenómeno de los grupos musicales formados exclusivamente por cantantes femeninas, que armonizaban conjuntamente al modo de las formaciones masculinas de doo-wop, tuvo su momento álgido durante la década de los sesenta, en gran parte debido al nacimiento, en 1959, del sello discográfico Motown. El dueño de esta empresa, Berry Gordy, orientó estos grupos femeninos, de base soul, hacia un pop muy del gusto de los jóvenes. Las más conocidas tal vez fueron las Supremes, y también otras como las Ronettes, Martha and The Vandellas o The Sangri-Las; sin embargo, las primeras que lograron triunfar fueron The Marvelettes, para algunos autores como Luis Lapuente (Historia-Guía del Soul. “Magia Negra”. Madrid: Guía de Música, pág. 291) fueron “probablemente el mejor grupo vocal femenino en toda la historia de la Motown”. Las descubrió Berry Gordy después de un concurso en el que sólo lograron quedar cuartas; a pesar de todo, su profesora convenció a los cazatalentos de la Motown de que merecían otra oportunidad. Acudieron a la prueba con el nombre de The Marvels y con una canción, compuesta por un amigo de Georgia Dobbins -componente del grupo-, titulada “Please Mr. Postman”. Fue suficiente para que Gordy se quedara con ellas; cambió el nombre por el de The Marvelettes y sustituyó a la mencionada Georgia Dobbins, que abandonó el grupo para incorporarse a otro proyecto, por Wanda Young; ésta última y, sobre todo, Gladys Horton acabarían siendo las cantantes principales. Esta historia, sobre una chica que esperaba con impaciencia la llegada del cartero con noticias de su novio, fue grabada con el apoyo instrumental de The Funk Brothers, grupo del que formaba parte Marvin Gaye a la batería, y publicada como single en 1961, siendo un gran éxito de ventas. Dos años más tarde fue versionada por los Beatles para su segundo álbum de estudio (“With the Beatles”, 1963), con un ritmo algo más rocanrolero. Tras el original a cargo de las Marvelettes y la conocida versión de los de Liverpool, os voy a proponer una tercera más actual, la debida a la cantante sueca Amanda Fondell, conocida gracias a un concurso de televisión, que grabó este tema para su primer disco de estudio (“All this Way”, 2011). Si queréis escuchar otras versiones, también os dejo las interpretadas por The Carpenters, Helen Shapiro, The Boone Family y Bob Tostes; así como un último enlace a la escena de “Malas Calles“, de Martin Scorsesse, para la que se utilizó la versión de las Marvelettes.