The Desert Rose Band. “Glass Hearts”

El pop es un género que, al menos en mi opinión, ha tenido casi siempre más aceptación en España que el rock. Disfrutó de dos momentos especialmente buenos; el primero fue en los años sesenta, donde abundaron las versiones de los clásicos británicos y estadounidenses; el segundo fue en los ochenta y noventa cuando, además de temas originales, nuestros músicos también nos ofrecieron versiones acreditadas como tal y versiones encubiertas, es decir, canciones originales que se parecen sospechosamente a otras anteriores compuestas por autores diferentes. A alguno de vosotros quizás os parezcan demasiadas vueltas para hablar de plagios, yo prefiero el término menos arriesgado de “parecidos razonables”, al menos que exista sentencia judicial al respecto. A lo largo de estos años de travesía bloguera hemos tenido la oportunidad de hablar de alguno de estos temas; quizás el más evidente, por la repercusión que tuvo la canción para toda una generación de españoles, fue “Chica de Ayer” (Nacha Pop), pero también hemos hablado de otros como “Tócala Uli” (Gabinete Caligari) o “Molly” (Desperados); el compañero Ángel nos habló en su día del parecido entre “Agárrate a mí María” (Los Secretos) y “Carmelita” (Warren Zevon). Por supuesto, no son los únicos casos; véase, por ejemplo, la conocidísima melodía “Marta tiene un marcapasos” (Hombres G), muy parecida al tema “At the Zoo” (Simon & Garfunkel); el tema “Qué te pasa” (Manolo Tena), que recuerda a “All That Heaven Will Allow” (Bruce Springteen); algunos compases de “Dejad que las niñas se acerquen a mí” (Hombres G) y “Don’t Worry Baby” (The Beach Boys); o “Cuando Brille el Sol” de los granadinos La Guardia (acreditado a Joaquín Almendros y Manuel España), que se parece bastante al tema “Glass Hearts”, de la banda de country-rock The Desert Rose Band, por cierto, un género que practicó el grupo de Manuel España cuando estaban en su mejor momento de popularidad.

The Desert Rose Band fue un grupo creado por Chris Hillman -junto con Herb Pederson y John Jorgenson- tras su paso por formaciones como The Byrds, The Flying Burrito Brothers, Manassas o Souther-Hillman-Furay Band. Inició su andadura en 1985 y se disolvió en 1994, aunque en 2008 Hillman volvió a reunir al grupo para ofrecer un concierto en Nashville (EE.UU.) “Glass Hearts” fue incluida en el primer álbum (1987) de estudio de esta formación (grabaron media docena), titulado igual que la banda; en él también destacan otros temas, como “Ashes of Love”, “Once More”, “Love Reunited” o “Time Between. Aquí os dejo, para que los podáis ver en acción, una actuación en directo de 1987, en la que interpretan esta canción.

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Bob Seger & The Silver Bullet Band / The Highwaymen / Brooks & Dunn. “Against the Wind”

La Silver Bullet Band se formó en 1974, con el cantante, compositor y guitarrista Bob Seger a la cabeza; ya hablamos de ello a finales de 2019, en un post centrado en el segundo álbum de estudio de esta formación, más concretamente en el tema “Till it Shines”. Entonces tratábamos de explicar el concepto de heartland rock, a la vez que poníamos en valor a esos rudos y sensibles trovadores de la América profunda, como Tom Petty, Bruce Springsteen o Bob Seger. El tercer álbum de este músico se tituló “Against the Wind” (1980), un trabajo que, en su día, recibió buenas y malas críticas, pero que hoy se considera como uno de los discos más representativos de Bob Seger & The Silver Bullet Band. Además de los componentes de la Silver Bullet Band (Drew Abbott, Chris Campbell, Alto Reed y David Teegarden), Bob Seger contó con la Muscle Shoals Rhythm Section y con otros músicos adicionales, como Sam Clayton, Laura Creamer, Dr. John, Bill Payne o los Eagles Don Henley y Glenn Frey, precisamente éste último intervino en las armonías vocales de la canción que hoy recordamos, “Against the Wind”, en la que también interviene el teclista Paul Harris.

Dentro de este ámbito, cercano al country y el country-rock, han hecho versiones artistas como The Starshine Orchestra & Singers, Jason Owen, Robby Longo, Rune Rudberg, Ronnie Dunn, The Highwaymen o Brooks & Dunn; éstos dos últimos son los que hoy completan la terna de versiones destacadas. The Highwaymen es el supergrupo country por excelencia, concretamente del subgénero conocido como outlaw country, pues formaron parte de él las principales figuras de este movimiento: Johnny Cash, Waylon Jennings, Willie Nelson y Kris Kristofferson, cuatro leyendas del country; grabaron tres álbumes de estudio entre 1985 y 1995, precisamente en el primero (“Highwayman”, 1985) es en el que incluyeron esta excelente interpretación. La versión de Brooks and Dunn, dúo formado por Kix Brooks y Ronnie Dunn, es de 1999 y formó parte de la interesante banda sonora perteneciente a la serie de animación “El rey de la colina”. Si queréis, también podéis escuchar versiones de esta canción en un estilo más melódico, como la de Paul Anka; en español, por ejemplo la de los argentinos Plus; en francés, por Sylvie Vartan; al piano o, incluso, en modo nana para niños. Nos os perdáis la letra (aquí la tenéis en inglés y español), un canto emotivo y sincero en torno a la juventud, la madurez, el amor y la dificultad de vivir siempre contra el viento o a contracorriente, como solemos decir en español. Aquí podéis ver a Bob Seger interpretando esta canción en 1980 y aquí un directo más reciente, que me recomendó hace tiempo el amigo Caito, en el que Seger comparte escenario con Jason Aldean.

Tree Fox. “15/20”

Poco sé sobre la banda protagonista de esta entrada, los estadounidenses Tree Fox; ni en los libros que habitualmente manejo, ni en internet, he podido encontrar mucha información. El que fuera cantante, guitarrista y principal compositor, Larry Quinn, tiene su propia página, en la que comenta que se inició en la música en 1964, en bandas escolares; en 1966 comenzó a escribir sus propias canciones, en 1976 grabó su primer disco, un single para AMG Records con su grupo Tree Fox y, en 1979, el álbum titulado “Rough Road”, grabado en Cincinnati con la discográfica Fraternity Records, el único publicado por esta formación. Las webs CDBaby, Perolas do Rock’n’Roll y Rockliquias hablan de Tree Fox como una de las bandas más populares en el área de Albany (Nueva York -EE.UU-) durante la década de 1970, portadores del sonido característico del rock sureño, al estilo de bandas como The Allman Brothers Band o Marshall Tucker Band, con un cantante que recordaba a Jim Morrison aunque sin querer imitarlo. Los otros integrantes de Tree Fox fueron Rich Ertelt (guitarra), Leo Muzzy (guitarra, teclados), Eliot Collins (bajo) y Bruce O’Keefe (batería).

Os aconsejo que escuchéis el que fue su único álbum, “Rough Road”, un trabajo alegre y muy interesante, lleno de buenas canciones de rock sureño, como “Oh Linda!”, “Doin’ What I Wanna Do”, “Leavin’ in the Mornin’” (a mí me recuerda un poco al tema “Jessica”, de la Allman Brothers Band), “3 Day Weekend” o “Nothin’ Ever Stays The Same”, éstas dos últimas con buen trabajo a los teclados y algunas pinceladas hardrockeras. Otros temas se sitúan en una onda más rocanrolera, como “Rough Road” o “Where Does that Leave Me?” (éste me recuerda un poco a los Rolling Stones); también tenemos un tema de blues-rock (“Some Woman’s Man”), mientras que los dos más conocidos se mueven en el entorno del country-rock: “Wanderin’ Man” y “15/20”, lanzado como single, el que he elegido para presentaros a esta efímera pero interesante banda neoyorkina.

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Creedence Clearwater Revival / Bo Diddley / Hayseed Dixie. “Bad Moon Rising”

“Brasil, decime qué se siente / tener en casa a tu papá / Te juro que aunque pasen los años / nunca nos vamos a olvidar / Que el Diego te gambeteó / que Cani te vacunó / que estás llorando desde Italia hasta hoy / A Messi lo vas a ver / la Copa nos va a traer / Maradona es más grande que Pelé”.

La Copa Mundial de Fútbol del año 2014 se celebró en Brasil, el país con más títulos en esta competición, cinco en total. Las frases que encabezan esta entrada fueron improvisadas por la afición de la selección nacional de Argentina, los eternos rivales de los brasileños, para animar a su selección y, de paso, ridiculizar a los organizadores del torneo. Todos cantaban esta canción, titulada “Brasil, decime qué se siente“, tanto los hinchas como los jugadores; podría decirse que se convirtió en algo así como himno oficioso de Argentina, sobre todo a raíz de que los anfitriones perdieran por 7 a 1 contra la selección alemana, la misma que ganó el Mundial tras vencer en la final a Argentina. No era la primera vez que los argentinos utilizaban esta melodía; con letras diferentes, ya había sido manejada por los seguidores de San Lorenzo de Almagro, Boca Junios y otros equipos, incluso por grupos y asociaciones de corte político (aquí lo explican con más detalle). Como bien sabréis muchos de vosotros, el tema original, titulado “Bad Moon Rising”, fue compuesto por John Fogerty en 1969 para su banda Creedence Clearwater Revival; fue el primer single de “Green River”, el tercer álbum de estudio de los californianos, habituales de este blog a través de canciones como “Cotton Fields”, “I Heard it Through the Grapevine”, “Good Golly Miss Molly”, “Susie Q” o “Have You Ever Seen the Rain?

El ritmo alegre de “Bad Moon Rising”, entre rocanrolero y country, contrasta con la apocalíptica letra; tal y como ha reconocido el autor, la canción habla sobre el fin del Mundo y está inspirada en la película “El hombre que vendió su alma” (1941), en concreto en una escena en la que un huracán arrasa el pueblo. Es uno de los temas más conocidos de Creedence Clearwater Revival, de los más utilizados en películas, series, anuncios publicitarios o videojuegos; y, por supuesto, tiene muchas versiones. Os voy a proponer dos algo alejadas en el tiempo; la primera fue grabada un par de años después del original por el estadounidense Bo Diddley, en su álbum “Another Dimension” (1971); la segunda, algo más reciente, pertenece a la banda de bluegrass Hayseed Dixie, y formó parte de su EP “You Wanna See Something Really Scary?” (2006). “Bad Moon Rising” ha sido versionada por otros músicos al modo clásico, es decir, conservando la esencia marcada por la Creedence; en este sentido, podemos citar las interpretaciones de Larry Morris, The Ventures, Emmylou Harris, Jerry Lee Lewis, el propio John Fogerty, Bruce Springsteen, Just the Boyz o Ann Wilson. Pero también tiene muchas versiones bien diferentes del original y en estilos diversos, como el grunge (Nirvana), el punk (Lagwagon V8 Wankers), el psichobilly (Stage Frite o The Meteors), cercanas al pop y al indie (The Reels, Arborea o A-Sides Club), al rap-reggae (Ozomatli) o al género americana (16 Horsepower).

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The Rolling Stones. “Sweet Virginia”

En 1972 los Rolling Stones habían publicado algunos de sus mejores álbumes, como “Beggars Banquet” (1968), “Let it Bleed” (1969) o “Sticky Fingers” (1971); eran ya ricos y famosos, tanto que el fisco británico también quiso llevarse su parte. Ante semejante panorama decidieron huir a Francia; por ejemplo, Charlie Watts se fue a vivir a Avignon, Mick Jagger y su esposa Bianca a Saint-Tropez y Keith Richards -junto con su mujer, Anita Pallenberg, y su hijo Marlon- se instaló en Villefranche-sur-Mer, en una mansión que había sido usada como cuartel de la Gestapo durante la II Guerra Mundial. Richards compró una lancha con la que viajaban algunos miembros de la banda por la Costa Azul francesa, incluso llegaban hasta Italia, ruta que acabarían llamando “Main St.”; dado que se sentían exiliados, aunque fuera por motivos económicos, decidieron titular su siguiente disco “Exile on Main St.” Este álbum es uno de los trabajos fundamentales en la discografía de los Rolling Stones (aquí lo podéis escuchar), para algunos críticos y seguidores es incluso el mejor, a pesar de que ninguna de sus canciones es de las más conocidas, y a pesar también de las circunstancias que rodearon la grabación de este doble Lp.

La casa de Keith Richards, donde se grabó el disco, parecía el hotel de los líos: explosiones, “groupies” por todas las esquinas, “camellos”, ladrones, conocidos, amigos, amigos de los amigos y de los conocidos, descontrol, drogas como para “colocar” a todo el sur de Francia y visitas de la policía para tratar de que aquello no se les fuera de las manos. El estudio de grabación fue el sótano de la casa, que estaba conectado a una unidad móvil exterior desde donde se intentaba rescatar el pésimo sonido que salía de aquel lugar lleno de humedad y sin electricidad suficiente como para trabajar con normalidad, de hecho, desviaron de manera ilegal fluido eléctrico procedente del cableado ferroviario con el fin de hacer frente a estas necesidades. En fin, que aquello era un caos en el que parecía sentirse muy a gusto el incontrolable y anárquico Keith Richards, pero que ponía de los nervios a otros integrantes del grupo, como Mick Jagger que, en aquella época ya frecuentaba los usos y costumbres de la jet set, y su voz sufría mucho con el calor y la humedad de aquel infame sótano. A pesar de todo, tal vez porque una parte importante del trabajo se hizo en Los Ángeles (EE.UU.), donde se produjo el disco, consiguieron hacer un trabajo excelente, con un sonido muy americano y canciones que se sitúan entre el R&R, el R&B, el country, el folk-rock, el boogie y el blues. Mi canción preferida de este disco es “Sweet Virginia”, compuesta por Jagger y Richards, un tema entre folk-rock y country que cuenta con un bonito solo de armónica tocado por Mick Jagger y otro de saxo a cargo de Bobby Keys. Os dejo también algunas versiones, en concreto las debidas a Ronnie Lane (Small Faces), Phish, Jerry Lee Lewis & Keith Richards y Tedeschi Tracks Band, la banda de Susan Tedeschi. Por si alguien se anima con la guitarra, aquí podéis ver un tutorial en el que enseñan a tocarla.

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