Roy Head and The Traits / George Thorogood & The Destroyers / The Commitmens. “Treat Her Right”

El director británico Alan Parker, al que muchos recordaréis por películas como “El Expreso de Medianoche” (1978), “Las cenizas de Ángela” (1999), “Arde Mississippi” (1988) o “El corazón del Ángel” (1987), tiene en su haber un buen número de largometrajes en los que la música es muy importante, incluso actúa como hilo conductor del relato; por ejemplo, “Evita” (1996), “Pink Floyd: El Muro” (1982), “Bugsy Malone, nieto de Al Capone” (1976), “Fama” (1980) o “Los Commitments” (1991). Esta última película es una verdadera delicia cinematográfica, sobre todo para quienes amamos la música. Tal y como nos cuenta Antonio Martín en su blog Diccineario, este largometraje, “eludiendo todo atisbo de trascendencia, compromiso y solemnidad, tributaba un enardecido homenaje a la esencia del soul representando con frescura y desenfado cómo un joven melómano dublinés naturaliza su pasión por este género, tan reivindicativo del espíritu negro, al formar una insólita banda integrada por proletarios irlandeses de raza blanca”. La banda sonora no puede ser mejor, con temas que, en su momento, popularizaron The Marvelettes, Otis Redding, Al Green, Wilson Pickett, Aretha Franklin o Roy Head and The Traits.

Éstos últimos quizás sean los menos conocidos de los que he mencionado, pero publicaron un tema, en 1965, del que estoy seguro os acordaréis en cuanto empecéis a escucharlo: “Treat Her Right”, el gran éxito de este grupo, que estaba liderado por el cantante estadounidense Roy Head; el tema fue compuesto por él y por el bajista de la banda, Gene Kurtz. Esta suerte de R&B para blancos -estilo también conocido como blue-eyed-soul– contó con otras interpretaciones a lo largo de 1965, cuando se realizó la primera grabación; por ejemplo, las de Chris Farlowe, Len Barry, Sandy Nelson o Dick Rivers. Tras éstas, aparecieron la de Angélica María y Los Rebeldes del Rock (en español, durante 1966), Otis Redding, Barbara Mandrell, Jerry Lee Lewis, Billy ‘Crash’ Craddock, Roy Buchanan, Rory Gallagher, The Le Roi Brothers, Johnny Thunders & Patti Palladin, Los Straitjackets y Mark Lindsay, Billy Gibbons, Dale Watson y Steve Cropper, y las dos alternativas destacadas que proponemos hoy al original de Roy Head. La primera de ellas, a ritmo de blues-rock, con George Thorogood & The Destroyers como protagonistas; fue incluida en su séptimo álbum de estudio, titulado “Born to Be Bad” (1988). La otra versión recomendada es la ya comentada de la película “Los Commimments” (no os perdáis el vídeo, os va a alegrar el día), interpretada en el papel solista por el músico y actor irlandés Robert Arkins, protagonista de este largometraje.

John Fogerty / Status Quo. “Rockin All Over The World”

El 13 de julio de 1985 se celebró un evento musical, conocido como Live Aid, con el objetivo de recaudar fondos para paliar la hambruna de Etiopía. Organizado por Bob Geldof y Midge Ure, se celebró en dos sedes diferentes (Wembley Stadium -Londres- y John F. Kennedy Stadium -Filadelfia-) de manera simultánea; a esta iniciativa se sumaron conciertos en otros países del Mundo, como Japón, Yugoslavia, Austria, Australia, Alemania Occidental, Canadá y la U.R.S.S., todo ello retransmitido vía satélite por televisión. El Live Aid comenzó con el grupo británico Status Quo, concretamente con la canción “Rockin All Over The World”, todo un homenaje a los valores del R&R: energía, libertad y universalidad (aquí podéis ver y escuchar aquella histórica interpretación). Este tema había sido incluido en el décimo álbum de estudio de los ingleses («Rockin’ All Over the World», 1977), y llegó a alcanzar el número 3 en las listas de éxitos del Reino Unido. Desde entonces, “Rockin All Over The World”, generalmente en esta versión de Status Quo, ha venido utilizándose de manera habitual en el mundo del deporte, para amenizar veladas, animar estadios de fútbol y espolear a las hinchadas. En 2015 volvieron a grabar la canción, esta vez en formato acústico, incluyéndose en el álbum titulado “Aquostic Live & The Roundhouse” (aquí lo tenéis).

La autoría de este tema se atribuye habitualmente a Status Quo, no en vano ellos lo han popularizado y convertido en un símbolo del R&R. Pero, como muchos de vosotros sabréis, el tema no es de Francis Rossi y los suyos, sino de John Fogerty, el que fuera líder de la banda Creedence Clearwater Revival, formación californiana que ya ha aparecido en este blog en anteriores ocasiones, al igual que Status Quo. El tema fue incluido en su segundo disco en solitario (“John Fogerty”, 1975). Recordemos que este músico inició su andadura en solitario hacia 1972, cuando se disolvió la Creedence; en 1973 lanzó al mercado su primer álbum, bajo el epónimo The Blue Ridge Rangers, aunque fue él quien produjo, arregló y tocó todos los instrumentos, al igual que sucedió con su siguiente trabajo, el ya mencionado “John Fogerty” (1975). Según ha manifestado en alguna entrevista, Fogerty siempre ha llevado bien el hecho de que la canción sea más conocida en la versión de Status Quo; ha llegado a reconocer que el éxito de los británicos apareció durante un momento difícil de su vida, aquello le ayudó a sentirse mejor y no le importaba que mucha gente pensara, erróneamente, que el tema era de Status Quo.

“Rockin All Over The World” es un tema bastante versionado, a menudo por músicos no excesivamente conocidos; aunque otros más renombrados, como Bruce Springsteen o Bon Jovi, lo han tocado en alguno de sus conciertos, de la misma manera que el propio John Fogerty (aquí os dejo un directo del año 2010). Sin embargo, hoy sólo os voy a proponer dos versiones destacadas, ya me diréis cuál os gusta más, si el original de Fogerty o la famosísima versión de Status Quo.

Johnny Smith / Chet Atkins / The Ventures. “Walk, Don’t Run!”

Softly, as in a Morning Sunrise” es el título de una canción de la opereta “The New Moon”, interpretada por primera vez en el año 1928. Fue compuesta por Sigmund Romberg (música) y Oscar Hammerstein II (letra), inicialmente como tango, aunque pronto empezarían a aparecer las versiones cercanas al jazz, como ésta de Artie Shaw and His Orchestra, de 1938. Tomando como punto de referencia esta canción, el guitarrista estadounidense de jazz Johnny Smith, compuso un tema titulado “Walk, Don’t Run!”, probablemente la pieza más reconocible y recordada de este excelente músico, que comenzó con la guitarra siendo muy pequeño, de manera autodidacta, tocando en las casas de empeño a cambio de mantener las guitarras afinadas. Acabó siendo uno de los guitarristas estadounidenses de jazz más respetados; compañías como Guild, Gibson o Heritage llegaron a lanzar al mercado guitarras eléctricas diseñadas y promocionadas por él; en 1998. Recibió la James Smithson Bicentennial Medal, por su contribución a la música. Johnny Smith incluyó esta melodía en su álbum “In a Sentimental Mood” (1954).

Tres años después, con la aquiescencia de Smith, el tema fue nuevamente grabado por el guitarrista de country Chet Atkins para su álbum “Hi-Fi in Focus” (1957). Fue la interpretación que sirvió como punto de partida para la versión más famosa de todas las que se han hecho de “Walk, Don’t Run!”, la del grupo de surf rock instrumental The Ventures. Se publicó, como single, en 1960, y formó parte del primer Lp de esta banda estadounidense, grabado con el sello Dolton Records. Según he podido leer, la canción parte de una estructura musical conocida como “cadencia andaluza”, originaria del flamenco; se grabó cuando aún no tenían batería, aunque se valieron del batería de sesión Skip Moore, al que le ofrecieron que eligiera como pago entre 25 dólares o el 25% de las regalías por la venta del single. Eligió lo primero y, evidentemente, se equivocó porque “Walk, Don’t Run!” se convirtió en un éxito de ventas. Tanto es así, que ha sido regrabado por The Ventures en bastantes ocasiones; por ejemplo, en 1964, en 1977 (con ritmo funky) o en el año 2000 (con ritmo ska).

Hoy destacamos las tres primeras versiones grabadas de esta canción, una en formato jazz, otra dentro del género country y, la tercera, en el ámbito del surf rock. No obstante, hay más versiones y, a lo mejor, os gustan más que éstas tres; aquí os dejo las interpretadas por Les Fantômes, The Typhoons, Tom & Jerry, Count Basie, Herb Alpert and The Tijuana Brass, Glen Campbell, Bert Weedon, Sha Na Na, Led Zeppelin, The Shadows, Zapaton, The Trashmen, Nokie Edwards, California Guitar Trio, Pink Fairies, The Rubinoos, Laura Silverstein y Steve Howe.

The Contours / Brian Poole & The Tremeloes / Johnny Thunders & The Heartbreakers. “Do You Love Me”

The Contours fue uno de los grupos que poblaron el universo Motown, el sello discográfico especializado en música negra creado por Berry Gordy a comienzos de 1959. Según nos cuenta Luis Lapuente en su Historia – Guía del Soul. “Magia Negra” (Madrid: Guía de Música, 1995), fueron recomendados por Jackie Wilson, cantante estadounidense amigo de Berry Gordy; entraron a formar parte de la Motown en 1959, aunque no lograron el éxito hasta 1962, con un tema de Berry Gordy titulado “Do You Love Me”. Antes habían grabado un par de singles (“Whole Lotta’ Woman” y “The Stretch”), que apenas tuvieron repercusión, por lo que su permanencia en la Motown corría peligro. Según cuentan algunas fuentes, nuestro tema de hoy debería haberlo grabado otro grupo, The Temptations, pero Gordy no los logró encontrar a tiempo y pidió a The Contours que intentaran cantarlo siguiendo sus directrices; hay quien dice que, realmente, el tema fue ofrecido primero a The Contours y, como los ensayos no estaban saliendo muy bien -a los Contours no les agradó demasiado el tema, al menos al principio, pues consideraban que se parecía mucho a “Twist & Shout”, publicado meses antes-, Berry Gordy pensó en los Temptations como posible alternativa; finalmente, no hizo falta, los Contours consiguieron satisfacer las apetencias musicales del magnate de la Motown.

A pesar de que con posterioridad a 1962, año en el que se grabó “Do You Love Me”, tuvieron algún que otro pequeño éxito, lo cierto es que The Contours fue prácticamente un one-hit-wonder. El grupo se disolvió a finales de la década de 1960, aunque volvieron a los escenarios, de manera esporádica, durante los años setenta y ochenta. La reaparición más importante fue en 1987, tras la inclusión de “Do You Love Me” en la banda sonora de la película “Dirty Dancing”; se reeditó el single y los Contours se fueron de gira (“Dirty Dancing Tour”) con Ronnie Spector, Bill Medley y otros artistas.

Esta alegre canción, entre el R&B y el twist, sobre esos chicos que, como Berry Gordy, no podían ligar con las chicas porque no sabían bailar el twist o el “mashed potato”, tuvo bastantes versiones durante los años sesenta: Leroy Jones, Chubby Checker & Dee Dee Sharp, Lone Star (en español), Johnny O’Keefe, The Dave Clark Five (muy conocida), The Hollies, The Kingsmen, The Supremes, Paul Revere & The Raiders, The Sonics o Johnny & The Hurricanes; aunque la más famosa quizás sea la de los ingleses Brian Poole & The Tremeloes, una versión con mayor componente beat que de R&B. Entre las interpretaciones posteriores, podemos citar las de Deep Feeling, Ian Gillan & The Javelins, Bruce Springsteen, Andy Fraser, Human Nature, The Overtones, The Bluejays, The Dollyrots, Greta y Los Garbo (en español) o nuestra tercera opción destacada, la de Johnny Thunders & The Heartbreakers, banda creada en 1975 por Johnny Thunders y Jerry Nolan, antiguos miembros del mítico grupo de protopunk New York Dolls; el tema, grabado en 1977, no fue publicado hasta 1984, cuando se reeditó el único álbum de estudio de esta formación (“L.A.M.F.”, 1977).

Del Shannon / Small Faces / Los Coronas & Arizona Baby. “Runaway”

Max Crook fue un músico estadounidense al que podríamos considerar como pionero en el uso de recursos electrónicos para el pop. De niño ya tocaba instrumentos como el acordeón o el piano y, a los catorce años, había construido su propio estudio musical. Tras su paso por la universidad, donde formó un grupo de R&R llamado The White Bucks (incluso llegaron a grabar un sencillo), construyó un sintetizador monofónico, al que llamó “musitrón”, a partir de un “claviolín” o “claviolina” mejorado, en el que utilizó todo tipo de piezas y componentes electrónicos antiguos que tenía a su alcance, como amplificadores viejos, tubos de televisión, piezas de electrodomésticos, etc. Con estas mejoras consiguió un sonido característico, pero no pudo proteger su invención porque realmente había partido de materiales ya registrados o patentados con anterioridad, empezando por el claviolín, instrumento que había sido creado, en 1947, por el ingeniero francés Constant Martin; hasta la llegada del sintetizador Moog, el claviolín fue utilizado con asiduidad en la música popular, sobre todo durante la década de 1960.

En 1959, Max Crook se unió al grupo Charlie Johnson and the Big Little Show Band, que estaba liderado por Charles Westover, posteriormente conocido como Del Shannon (en una entrada anterior nos ocupábamos de este músico); firmaron un contrato de grabación en 1960, mientras tocaban en locales, por supuesto, con el musitrón de Max Crook. Una noche, en el Hi-Lo Club de Battle Creck (Michigan -EE.UU.-), Crook y Del Shannon coescribieron y desarrollaron un riff, que acabaría convirtiéndose en una de las canciones más señaladas del pop: “Runaway”. El propio Del Shannon ha contado cómo llegaron a componer esta canción:

“Estábamos tocando en un club y Crook, de repente, tocó un La menor y un Sol. Fue un sonido mágico. Dick Parker siguió con su batería durante 15 minutos. Hasta que el dueño del local nos dijo que ya estaba bien, que tocáramos algo en serio. Por la noche, en el hotel, pedí a Max que creara algo para la parte instrumental de la canción con su Musitron. Ese solo era perfecto. Ya teníamos ‘Runaway’. Ya podíamos grabarla” (Del Shannon, testimonio recogido por Elena Gabriel para la web “El Mundano”).

Ni que decir tiene que fue todo un éxito; registrada en 1961, encabezó las listas de Billboard durante cuatro semanas seguidas, y pronto empezarían a grabarse versiones ejecutadas por otros grupos y artistas (algunas instrumentales), como las debidas a Rikki Henderson, Chet Avery, Lawrence Welk & His Orchestra, The Hunters, Los Milos (en español), The Chantays, The Ventures, The Rocky Fellers, The Shirelles o Gary Lewis & The Playboys. En 1967 salió al mercado la grabación realizada por la banda Small Faces (ya nos ocupamos de esta formación en otra entrada), que fue incluida en el primer álbum compilatorio de este grupo, titulado “From the Beginning”, lanzado por Decca Records cuando los Small Faces abandonaron este sello discográfico; además de los éxitos de esta banda, se grabaron temas inéditos, como “Runaway”.

Posteriores a la de Small Faces son las de Elvis Presley, Dave, Narvel Felts, Sha Na Na, Bonnie Raitt, The Shadows, Traveling Wilburys, Luis Cárdenas, Bruno Lomas (en español), Me First and the Gimme Gimmes (punk), Misfits (punk), Bayside (punk) o Kasabian. Para la tercera versión destacada os propongo a dos bandas españolas que, en 2010, se unieron con motivo de una gira, a partir de la cual se grabó el disco (muy recomendable) titulado “Dos bandas y un destino”; por supuesto, me estoy refiriendo a Los Coronas & Arizona Baby, también conocidos como Corizonas. Aquí les podéis ver tocando “Runaway” en la calle, en una interesante versión acústica.