Joan Jett & The Blackhearts. “I Love Rock’n Roll”

A Joan Jett se la conoce como la reina del R&R o la abuela del punk; es una cantante, guitarrista y compositora estadounidense nacida en 1958, sin duda una de las artistas femeninas más importantes que ha dado el rock. Fue fundadora del grupo femenino The Runaways, del que también formaron parte Sandy West, Jackie Fox, Lita Ford y Cherie Currie; para aquellos que estéis interesados, existe una película (“The Runaways”, 2010), con Kristen Steward en el papel de Joan Jett. Tras grabar cinco Lps con The Runaways y un par de ellos en solitario, a comienzos de los ochenta nuestra protagonista se embarcó en un nuevo proyecto con The Blackhearts, su propia banda, tal y como ella misma venía reclamando a sus productores. El vídeo principal de esta entrada, todo un clásico de los años ochenta gracias a la difusión del canal musical MTV, fue una de las primeras grabaciones de Joan Jett con sus Blackhearts; la canción fue publicada en 1981, en un álbum titulado precisamente “I Love Rock’n Roll”. Sin embargo, este tema había sido grabado por Joan Jett con anterioridad, en concreto en 1979, con dos de los Sex Pistols: Steve Jones y Paul Cock; esta versión primigenia pasó algo desapercibida, al igual que ocurrió con el original interpretado por The Arrows, banda de la que formaban parte Alan Merrill y Jake Hooker, los compositores de “I Love Rock’n Roll”. Joan Jett conoció la melodía cuando formaba parte de las Runaways, gracias a un programa de televisión en el que aparecían los Arrows. Joan le dio a la canción lo que necesitaba para hacerla triunfar entre los jóvenes, necesitados de himnos que los representaran: actitud, agresividad, provocación y fuerza rockera; a su lado, la propuesta de The Arrows parecía una canción de misa. En mi opinión, la de Joan Jett es la versión definitiva, aunque otros se hayan empeñado en realizar las suyas, como la mismísima Britney Spears, para algunos una de las peores versiones de la historia. Aunque no siempre de mi gusto, no son pocas las adaptaciones de “I Love Rock’n Roll” realizadas desde el pop o el house, como las de Alex Gaudino & Jason Rooney (por cierto, un vídeo perfecto para la sección “Eros” del compañero What) o el sample del rapero Eminem; así como las exóticas, raras o hilarantes, como la de los japoneses L’Arc en Ciel, la de la actriz coreana Lee Da Hae o las españolas de Aerolíneas Federales y Los Berzas, con letras “made in Spain”.

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Led Zeppelin. “Babe I’m Gonna Leave You”

Led Zeppelin se formó en 1968, a partir de un grupo llamado The New Yardbirds, que el guitarrista Jimmy Page creó tras la disolución de The Yardbirds. Cuentan las crónicas que el nombre surgió a partir de un chiste del batería de los Who, Keith Moon, cuando dijo que el proyecto sería un fracaso y que se precipitaría “como un zeppelín de plomo”; el bajista de esta misma banda, John Entwistle, también tiene su propia versión: “Hace unos cuatro años empecé a estar harto de los Who, así que hablé con un tío que ahora es jefe de producción de Led Zeppelin. Estuve hablando con él en un club, en Nueva York, y le dije ‘Sí, estoy pensando en dejar el grupo y formar el mío. Lo voy a llamar Led Zeppelin. Y como portada del disco voy a poner el Hindenburg en llamas, ya sabes, todo este asunto…’ Y unos dos meses después, empezó a trabajar con Jimmy Page, y como estaban buscando un nombre, él sugirió Led Zeppelin, a Page le gustó y salieron con la misma portada de disco que yo había planeado”. Sea como fuere, los cuatro miembros históricos de la banda (Jimmy Page -guitarra-, Robert Plant -voz, armónica-, John Paul Jones -bajo, teclados- y John Bonham -batería, percusiones-) entraron en los Estudios Olympic de Londres en octubre de 1968 y, en tan solo treinta horas, grabaron un disco que es historia del rock. Su portada, un zepelín en llamas, ya nos adelantaba que lo que allí se proponía era algo explosivo: R&R, blues, folk y cuatro músicos, a cuál más bueno, dispuestos a ofrecer un sonido pesado y sensual al mismo tiempo, agresivo y melancólico, una nueva manera de entender el blues y el rock. Se tituló “Led Zeppelin” y en él se incluyeron nueve temas sensacionales, como “Good Times, Bad Times”, “You Shook Me”, “Dazed and Confused”, “Communication Breakdown” o “Babe I’m Gonna Leave You”, mi preferido de este disco (aquí tenéis una interpretación en directo). Un debut ejemplar y, sin embargo, lo mejor de esta banda aún estaba por llegar.

El tema que hoy nos ocupa fue grabado por Joan Baez en 1962, en un estilo bien diferente, como podéis comprobar; dos años después lo hicieron The Plebs, en clave garage rock con toques psicodélicos; y, en 1965, apareció la versión de The Association, aún sin la fuerza de la de Led Zeppelin pero con una cadencia similar, al menos desde mi punto de vista. También es anterior a la de Led Zeppelin la versión modificada de Quicksilver Messsenger Service, aunque lo cierto es que, desde que se publicó la de Page y compañía, ésta ha sido la que se ha tomado como referencia para interpretaciones posteriores, véanse por ejemplo las debidas a Vanilla Fudge, Doro, Pink o Vanessa Fernández. La canción aparecía sin acreditar en el álbum de Joan Baez, mientras que en el de Led Zeppelin figuraba como “tradicional con arreglos de Page”. En los años ochenta salió a la luz la verdadera autoría de esta canción, en realidad obra de la cantante folk Anne Bredon, también conocida como Anne Johannsen o Annie Briggs; este hecho obligó a modificar los títulos de crédito -a partir de entonces figuraron como autores Anne Bredon, Jimmy Page y Robert Plant- y a pagar las regalías correspondientes. Un episodio más en la convulsa historia en torno a los plagios y los parecidos razonables que siempre ha perseguido a esta formación (en esta entrada ya hablábamos de ello).

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The Dubliners / Thin Lizzy / Metallica. “Whiskey in the Jar”

El tema “Whiskey in the Jar” es bien conocido en el ámbito del hard rock y el heavy metal, sobre todo desde que la banda Thin Lizzy decidiera grabar una versión –nuestro segundo vídeo destacado-, que acabaría siendo publicada como single a finales de 1972.  Según nos cuentan los amigos de Rockología, la versión de Thin Lizzy surgió de casualidad:

“En una fiesta Phil Lynnot comenzó a tocar canciones irlandesas para pasar el rato con una Telecaster y llegó a Whiskey in the jar. Eric Bell se lio a acompañarle con su guitarra. Brian Downey, un poco borracho, empezó a tocar la batería. Fue divertido pero ahí quedó, sin más. Cuando semanas después entraron a grabar un nuevo single (Black boys on the corner) no había nada para la cara B, por lo que tomaron el tema como alternativa. Lynott cambió la letra, la melodía y el tempo, sobre todo en el estribillo, y Bell añadió la introducción y el riff principal. Decidieron grabarlo con batería y dos guitarras acústicas, sin guitarras eléctricas ni bajo. Y a otra cosa” (Rockología).

Desde entonces, otros rockeros también se han animado con esta canción, es el caso de Gary MooreSmokie, U2, Simple Minds o Metallica, los protagonistas de nuestra tercera opción de hoy -formó parte de “Garage Inc.” (1998), un álbum de versiones-. Sin embargo, el origen de esta melodía tradicional irlandesa está bien alejado del rock; probablemente se remonte al siglo XVII, desde entonces se ha ido transmitiendo, de manera oral, hasta que fue recuperada por los coleccionistas de canciones y tradiciones populares durante el primer tercio del siglo XX. Las primeras grabaciones datan de los años cincuenta (Seamus Ennis, Burl Ives) y sesenta (The Highwaymen, The Seekers, Peter Paul & Mary, The Brothers Four, etc.), a menudo bajo otros títulos diferentes a “Whiskey in the Jar”; incluso es posible que exista una grabación más antigua, de 1941, a cargo de Lena Bourne Fish. La canción se hizo definitivamente conocida a partir de la versión del grupo folk irlandés The Dubliners, fue incluida en su álbum “More of the Hard Stuff” (1967). La letra de la canción tiene muchas variantes, en función de la versión o adaptación que escuchemos pero, en síntesis, nos cuenta la historia de una traición: un bandolero roba a un oficial, con el botín acude a su amada y ésta le jura fidelidad, sin embargo el oficial estaba escondido en la habitación de la chica, tal y como ella le había indicado; el bandolero, sorprendido y alarmado, saca su pistola y mata al oficial. Si aún os apetece seguir escuchando otras versiones de esta melodía tradicional, podéis probar con las de The Pogues & The Dubliners, The Grateful DeadChristy Moore, Roger McGuinn & Tommy Makem, Johnny Logan, The Irish Rovers, Poxy Boogards, Celtic Thunder o Jerry García & David Grisman.

Queen. “Teo Torriate (Let Us Cling Together)”

“A Night at the Opera” (1975) es, para quien esto escribe, el mejor álbum de Queen; a él pertenecen temas inmortales como “Bohemian Rhapsody”, “Love of My Life”, You’re My Best Friend” o “Death on Two Legs”, por mencionar sólo algunos. Es normal que el siguiente disco, “A Day at the Races” (1976), fuera en cierto modo una secuela o continuación de aquel; también se tituló como una película de los Hermanos Marx, incluso la portada es bastante parecida. Las canciones que finalmente se lanzaron como sencillos fueron “Somebody to Love”, tal vez el tema más conocido de este Lp, “Tie Your Mother Down” y “Good Old-Fashioned Lover Boy”, aunque hubo otra melodía que también se publicó como single exclusivamente en Japón: “Teo Torriate (Let Us Cling Together)”, precisamente la que cierra el álbum. Esta emotiva y vibrante canción, mi preferida de este disco, fue concebida por Brian May como un homenaje a los fans japoneses de la banda, que siempre estuvieron con ellos incluso antes de que se hicieran muy famosos. En las giras eran recibidos como grandes estrellas del rock, y bien podría decirse que el fervor y la entrega que mostraban los aficionados japoneses era incluso superior a la que los miembros de Queen sentían cuando actuaban en Europa o Estados Unidos.

“Teo Torriate” es la transcripción fonética de la expresión japonesa “vayamos juntos de la mano” (手をとりあって). Fue escrita en inglés, aunque tiene dos coros en el estribillo cantados en japonés, lo que incrementa aún más la implicación del público nipón con esta canción, su canción, sobre todo cuando la interpretan en vivo (aquí lo podéis comprobar, en un directo grabado en Tokyo, en el año 1979); como puede verse en el vídeo, el piano no es tocado por Freddie Mercuy, como era habitual, sino por el guitarrista Brian May, de hecho es la única pieza del disco en la que May se pone al piano. En la parte final de la versión incluida en el álbum (la que preside esta entrada) se incluyen las voces de un coro japonés y un fragmento que, de alguna manera, recuerda el inicio de “Tie Your Mother Down”, el tema con el que comienza “A Day in The Races”, cerrando así el círculo al conectarse la primera y la última canción. “Teo Torriate” fue incluida en “Songs for Japan”, un álbum recopilatorio comercializado para apoyar a los afectados por el terremoto y tsunami de Tohoku de 2011. Como no podía ser de otra manera, esta canción tiene algunas versiones realizadas por artistas japoneses, como la debida a la cantante Kokia.

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Deep Purple / Rock Aid Armenia. “Smoke on the Water”

No tengo ni idea de tocar el piano, pero hace muchos años me divertía con la canción de aquella serie ochentera de dibujos animados titulada “D’Artacán y los tres mosqueperros”; si hubiera querido aprender de verdad, probablemente habría empezado con “Para Elisa”, de Beethoven, como hacían casi todos los que se iniciaban con este instrumento. Sin embargo, cuando empecé con la guitarra sí que seguí los cánones habituales, es decir, el riff de “Smoke on the Water” en una sola cuerda (más adelante ya intentaría hacerlo con todos los dedos). Es tan habitual entre quienes empiezan con la guitarra que, tal y como nos cuenta El Periódico, “en algunas tiendas de instrumentos musicales de cualquier lugar del mundo aún se puede ver un cartel con ese mensaje: ‘Prohibido probar las guitarras tocando Smoke on the Water’”. La historia de este clásico del rock es bastante curiosa.

“In Rock” (1970) y “Fireball” (1971) habían sentado las bases del nuevo sonido Deep Purple, tras su primera etapa psicodélico-sinfónica; a finales de 1971 se habían instalado en Montreaux (Suiza) con el objetivo de grabar su siguiente álbum (“Machine Head”, 1972) en el auditorio del casino de la ciudad. Todo estaba preparado, sólo faltaba que Frank Zappa & The Mothers Invention finalizaran su actuación, sin embargo a un asistente al concierto no se le ocurrió otra cosa que lanzar una bengala hacia el techo; el resultado fue catastrófico, se produjo un gran incendio que obligó a desalojar el edificio, convirtiendo en héroe al promotor y organizador del festival, Claude Nobs, que ayudó a salir a muchas personas que se encontraban atrapadas entre el fuego. Los Deep Purple tuvieron que buscar otro sitio para grabar; primero fue un teatro, del que tuvieron que salir rápidamente, apenas habiendo grabado sólo las bases de la canción provisionalmente titulada “Title no. 1”, debido a las quejas de los vecinos por el ruido que desplegaban; después, se fueron a un subterráneo que había servido de refugio durante la II Guerra Mundial y, finalmente, Claude Nobs consiguió que grabaran el álbum en los salones del Grand Hotel. Aunque el tema está firmado por los cinco miembros de la banda, algunos tuvieron más protagonismo que otros. Ritchie Blackmore fue el artífice del conocidísimo riff de guitarra, con cierto parecido a la bossa nova “Maria Moita”, del brasileño Carlos Lyra, aunque Ritchie lo que ha comentado en alguna ocasión es que se inspiró en la Quinta Sinfonía de Beethoven. El título para ese tema “Title no. 1” se le ocurrió al bajista Roger Glover, cuando vio desde su habitación el humo sobre el lago Lemán; a partir de esta idea, el vocalista Ian Gillan escribió la letra relatando lo que había sucedido aquella noche en el auditorio del casino de Montreaux.

“Smoke on the Water” no fue publicado como single hasta un año después del lanzamiento de “Machine Head”, no obstante pronto se convirtió en un éxito y en una de las piezas imprescindibles en los conciertos. Hay bastantes versiones de esta canción, y no sólo dentro del ámbito del rock (Ian Gillan Band, Rainbow, Joe Lynn Turner, Dream Theather, Joe Satriani, Steve Vai & John Petrucci, Black Sabbath, Metalium, Santana & Jacoby Shaddix, Metallica, Sepultura, Barón Rojo, Judith Mateo, etc.), también las hay desde el jazz (The Cooltrane Quartet), la música brasileña (Emmerson Nogueira) o el ska (The Sankaroos). A pesar de ello, he preferido no destacar ninguna, y dejar sólo otra para acompañar a la original de Deep Purple; me estoy refiriendo a la que se grabó (existe incluso un documental) dentro del proyecto humanitario Rock Aid Armenia, que contó con músicos tan destacados como Bryan Adams, Ritchie Blackmore, Bruce Dickinson, Geoff Downes, Keith Emerson, Ian Gillan, David Gilmour, Tony Iommi, Alex Lifeson, Brian May, Paul Rodgers, Chris Squire, Roger Taylor, John Paul Jones o Jon Lord ¡Ahí es nada!