Tracy Nelson y Marcia Ball. “Heart to Heart”

Sing it!” es el título de un álbum excelente, publicado por el sello Rounder Records en el año 1998. Participan en él músicos como Lee Allen Zeno (bajo), Raymond Weber (batería), Michael Toles (guitarra) o Dave Torkanowsky (teclados), entre otros; y, por supuesto, tres voces femeninas excepcionales: Marcia Ball (también pianista), Irma Thomas y Tracy Nelson. A la primera de ellas tuve la suerte de verla hace un par de años, en el Festival de Jazz de Madrid; salí entusiasmado de aquel vibrante concierto, en el que Marcia y su banda nos deleitaron con ese estilo tan característico de la Luisiana estadounidense, desde el blues de los pantanos al boogie-woogie pasando por el R&B y la tradición de la música cajún. Irma Thomas, conocida como la reina del soul de Nueva Orleans, es una de las vocalistas que más han influido en la manera de cantar de Marcia Ball, con quien habitualmente colabora (o, al menos, colaboraba); lleva grabando álbumes desde 1964, ya sea en solitario o en colaboraciones con artistas como BB King, Hugh Laurie o las mencionadas Marcia Ball y Tracy Nelson. Ésta última cantante, nacida en Madison (Wisconsin), es conocida por su papel protagonista en la banda estadounidense de blues-rock Mother Earth, a la que llegó después de su experiencia como solista -grabó un disco de blues acústico titulado “Deep Are the Roots” (1965)-.

Aunque os recomiendo que escuchéis “Sing it” en su totalidad, por si acaso no os animáis, os propongo que al menos prestéis atención a la balada titulada “Heart to Heart”, con Tracy Nelson en la voz solista y Marcia Ball al piano y en los apoyos vocales. El autor de la canción es Donnie Fritts, un conocido músico de sesión y cantautor, que ha sido teclista del actor y músico de country Kris Kristofferson durante más de cuarenta años; ha escrito canciones para Charlie Rich o Jerry Lee Lewis, y ha aparecido en algunas películas de Sam Peckinpah en las que interviene Kris Kristofferson, como “Pat Garret y Billy el Niño”, “Quiero la cabeza de Alfredo García” o “Convoy”; en 2008 fue incluido en el Alabama Music Hall of Fame; falleció en agosto de 2019.

De izquierda a derecha: Irma Thomas, Marcia Ball y Tracy Nelson

Lynn Anderson / Duncan Dhu / K.D. Lang & The Reclines. “Rose Garden”

Joe South fue un cantautor y guitarrista estadounidense, que escribió canciones como “Games People Play”, “Hush” o el tema que hoy nos ocupa: “Rose Garden”, también conocido como “(I never promised you a) Rose Garden”. Esta melodía fue escrita en 1967 y grabada por primera vez por Billy Joe Royal; después aparecerían las versiones de Dobie Gray, Brotherhood, The Three Degrees y la del propio autor. En 1970 fue publicada la de Lynn Anderson, consiguiendo un gran éxito y que el tema quedara, ya para siempre, ligado a esta cantante como versión de referencia para la mayor parte de las interpretaciones que vendrían después. Pese a las reticencias iniciales de los productores discográficos de Lynn Anderson, convencidos de que un tema que decía “te podría prometer un gran diamante” no era adecuado para una mujer, grabaron esta canción con elementos musicales característicos del country, consiguiendo así una versión entre el country y el pop que, de algún modo, puede considerarse pionera, sobre todo entre las mujeres que han practicado este estilo a lo largo de las siguientes décadas, una manera de entender este género vigente en buena parte del country que hoy día se sigue escuchando. Tal y como nos cuenta Eduardo en su blog River of Country,

“la letra transmite optimismo, y, según Lynn Anderson, esa fue la principal razón de su éxito: la gente quería olvidarse de las miserias de Vietnam. Aunque las cosas no siempre salgan como se han planeado –‘siempre tiene que haber un poco de lluvia’–, hay que sobreponerse –‘no ponerse melancólico y compartir los buenos tiempos mientras se pueda’”.

River of Country

Entre las versiones de esta canción posteriores a la de Lynn Anderson, las hay de diferentes estilos: pop (Morrisey), punk (The Suicide Machines) y, por supuesto, country (Loretta Lynn, Glenn Campbell, Martina McBride o Billie Joe Spears); y también en diferentes idiomas: francés (Claude François), portugués (The Fevers) o español (Betina, Mónica o Duncan Dhu). Ésta última versión, adaptada por Diego Vasallo, tanto en la letra como en la música (más pop y con un ritmo más rápido), fue publicada en el segundo álbum de esta formación española, el titulado “Canciones” (1986). Completamos el trío de vídeos destacados de hoy con la versión de la canadiense K.D. Lang que, desde mi punto de vista, recoge muy bien el espíritu de esta canción, entre el pop y el country; fue publicada como single y, después, se incluyó en el álbum de estudio “Angel with a Lariat” (1987), acreditado como K.D. Lang & The Reclines.

Johnny Cash. “Folsom Prison Blues”

BB King, Jerry García, Eric Burdon, Big Mama Thornton, John Lee Hooker o nuestro Rosendo son algunos de los músicos que han grabado discos en cárceles, una aventura de difícil consecución a no ser que se sea un artista de tronío, con la suficiente personalidad y carácter como para atreverse a ello. Que los presos te vean como uno de los suyos tiene que ayudar bastante, si no que se lo digan a Johhny Cash que, en 1968, grabó uno de los mejores discos de su carrera, y uno de los álbumes en directo más importantes que ha dado el country: “At Folsom Prison”, en el que participaron músicos como su esposa June Carter, Carl Perkins o la propia banda de Cash, los Tennessee Three. Cash cimentó su leyenda de “chico malo” a base de alcohol y de sustancias como los barbitúricos o las anfetaminas; se le acusó de provocar un incendio que destruyó 206 hectáreas y estuvo en la cárcel siete veces, aunque acusado por delitos menores que apenas le tuvieron retenido más de un día por cada uno de ellos. La idea de grabar un disco en esta penitenciaría californiana probablemente rondó en su cabeza desde que publicara, en 1955, uno de sus temas más conocidos y recordados: “Folsom Prison Blues” (aquí tenéis el original de estudio). “At Folsom Prison” se compuso a partir de los materiales obtenidos en dos conciertos ofrecidos en este penal, en total dieciséis canciones, incluida la titulada “Greystone Chapel”, compuesta por el preso Glen Sherley, aunque en ediciones posteriores se han ido añadiendo otros temas que, en su día, quedaron fuera. Johhny Cash apareció en los conciertos vestido totalmente de negro, quizás para identificarse con los internos de Folsom, desde entonces el sobrenombre de “The Man in Black” nunca le abandonaría; y comenzó con su clásico saludo (“Hello, I’m Johnny Cash”) para continuar con el tema que nos ocupa, “Folsom Prison Blues”, que el compañero Eduardo (River of Country) ha definido como un “canto a la libertad”:

“Su autor se pregunta cómo se sienten los reclusos ante la idea de que la gente se mueva libremente en los trenes. La letra narra la historia de un chico que fue encarcelado en la prisión de Folsom por no seguir los consejos de su madre –’siempre sé un buen chico y no juegues con armas’– y matar ‘a un hombre en Reno sólo por verle morir’. Ahora añora la libertad perdida, y en la lejanía escucha el silbato del tren y se imagina a la gente sin preocupaciones, “fumando cigarros y bebiendo café”. Finalmente, concluye con esta reflexión: si la línea de ferrocarril fuese de su propiedad, la alejaría de la prisión y con ello se iría su tristeza” (River of Country).

Esta canción fue compuesta por el hombre de negro tras inspirarse en la película “Inside the Walls of Folsom Prison” (1951), cuando servía en Alemania con el ejército de su país, y en la melodía “Crescent City Blues”, de Gordon Jenkins; Cash registró la canción como suya y, tras recibir una denuncia, acabó pagando a Jenkins una cifra cercana a los setenta y cinco mil dólares en concepto de indemnización compensatoria. Hay muchísimas versiones de “Folsom Prison Blues”, os animo a que encontréis alguna que, al menos, iguale a la de Cash (ya os adelanto que no es sencillo).

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Don Gibson / The Everly Brothers / Zombina & The Skeletones. “Sea of Heartbreak”

El country gusta incluso a los aficionados al punk, que no dudan en homenajear a uno de los grandes de este género tan americano. “Paid in Black. A Tribute to Johnny Cash” vol. 1 (2007) y vol. 2 (2009) son dos álbumes verdaderamente curiosos; en ellos se recogen muchos de los temas más conocidos de Johnny Cash versionados por grupos de punk, horror punk y psychobilly; a algunos os parecerá un experimento curioso, otros pensaréis que así es como debería sonar el country y, probablemente, muchos veréis este disco como un experimento herético. Bandas como Electric Frankenstein, Blitzkid, The Ghoul, Psycho Charger, Bleeding a Zombie, Mike Zeero o The Spook, por mencionar sólo algunas, interpretan a su manera canciones como “Cocaine Blues”, “I Walk the Line”, “Cry! Cry! Cry!”, “Wanted Man”, “Man in Black”, “Get Rhythm” o “Solitary Man”. En el segundo de estos álbumes homenaje se recoge el tema protagonista de hoy, “Sea of Hearbreaker”, en este caso versionado por los británicos Zombina and the Skeletones, grupo creado en 1998 aún en activo; ellos ocupan el tercer espacio destacado en esta entrada de versiones. En el primer vídeo de hoy podemos escuchar a Don Gibson, el primero que grabó esta canción (en 1961) escrita por Paul Hampton y Hal David. Don Gibson es una figura importante del country; Eduardo, en su blog River of Country, nos cuenta que nació en 1928, en Carolina del Norte, en el seno de una familia pobre; en 1948 formó el grupo The Sons of the Soul y, en 1957, empezó a ser conocido gracias a la mediación del guitarrista Chet Atkins. La versión de Johnny Cash es, tal vez, la más conocida pero no la única; también la han incluido en su repertorio artistas como Leroy Van Dyke, The Searchers, Jody Miller, Lynn Anderson, Kenny Price, Ronnie McDowell, Jimmy Buffet & George Strait, Merle Haggard, Johnny Rivers, Robert Gordon, Rosanne Cash & Bruce Springsteen, Poco, Leo Sayer o los Everly Brothers, los protagonistas de nuestro segundo vídeo; incluyeron esta melodía, con un aire más pop que country, en su álbum titulado “The Hit Sound of the Everley Brothers” (1967). Esta metafórica canción nos habla de un amor perdido en un mar de angustia, lágrimas y soledad.

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Woody Guthrie / Almanac Singers / Johnny and the Hurricanes. “Red River Valley”

El Batallón Abraham Lincoln, formado por voluntarios estadounidenses de ideología socialista y comunista, fue una de las unidades integrantes de las Brigadas Internacionales, que participaron en la Guerra Civil española en apoyo de la Segunda República. Una de las compañías integrantes de este batallón, la conocida como “Columna Connolly”, estaba formada íntegramente por soldados irlandeses, que prefirieron luchar junto a los norteamericanos antes que con los ingleses. El Batallón Lincoln combatió en la Batalla del Jarama, una de las más cruentas de nuestra Guerra Civil, en la que murieron varios miles de soldados de ambos bandos, entre ellos un buen número (entre ciento veinte y quinientos) brigadistas de este batallón. Meses después de esta contienda, el irlandés Alex Mac Dade, miembro de la “Columna Connolly”, decidió escribir una canción en homenaje a los miembros de su batallón que dejaron la vida en el Jarama; este cántico acabaría convirtiéndose en un himno para toda la brigada, de la que formaban parte no sólo estadounidenses, también soldados de otras nacionalidades. Alex Mac Dade utilizó la melodía de una vieja canción country de origen popular, probablemente compuesta durante el último tercio del siglo XIX en Canadá, de la que se conocen las primeras grabaciones en la década de 1920: el texano Carl T. Sprague, Kelly Harrell o Hug Cross and Riley Puckett; en 1937 fue grabada por The Beverly Hill Billies, en 1941 por “Texas” Jim Robertson y, en 1944, por Woody Guthrie, precisamente el primer vídeo que hemos querido destacar en esta entrada. Hay muchísimas versiones de “Red River Valley”, tal vez el nombre más popular con el que se conoció a esta canción: Jo Stafford, Lynn Anderson, Pete Seeger, Arlo Guthrie, Marty Robbins, Jimmie Rodgers, Roy Acuff, George Strait, Roger Whittaker, Suzy Bogguss, The Andrew Sisters, Connie Francis, The Ventures, Hurriganes, Cassandra Wilson, John Scofield, Mocedades, etc. Como se puede comprobar, predominan las versiones country y folk, aunque no son las únicas.

Volviendo a la adaptación brigadista de esta canción, conocida como “Jarama Valley”, su letra sufrió cambios a lo largo de la Guerra Civil, en función de las circunstancias que iban viviendo los combatientes; uno de los cambios más importantes se produjo cuando los brigadistas repatriados volvieron a Londres, entonces se escribió una nueva letra que, tal y como señala Clemente de Pablos Miguel, tenía “un toque menos festivo y de exaltación de la vivencia personal de los brigadistas, para tener un tono patriótico y antifascista mucho más claro”. La otra modificación importante de este tema, una versión más corta en tres estrofas, fue la que se realizó para homenajear a la Brigada Lincoln; ésta es la que podéis escuchar en el segundo vídeo destacado, interpretada por Almanac Singers, un grupo folk del que formaron parte músicos como Pete Seeger o Woody Guthrie. Los integrantes del Batallón Abraham Lincoln, a su regreso a los Estados Unidos, fueron acusados de simpatizar con la Unión Soviética y, durante la “Caza de Brujas“, se les consideró como un peligro para la seguridad nacional. La tercera versión destacada de hoy no tiene nada que ver con todo lo comentado hasta ahora, se trata de la adaptación que, en 1959, realizó el grupo de rock instrumental Johnny & The Hurricanes, bajo el título de “Red River Rock”.

Lincoln_BattalionIntegrantes del Batallón Abraham Lincoln