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Flatt Lonesome. “You’re the One”

El bluegrass, también conocido como hillbilly, sobre todo en la primera mitad del siglo XX, es un sub-género del country que hunde sus raíces en la música tradicional que, los emigrantes procedentes de las islas británicas, llevaron a los territorios americanos durante el período clásico de colonización. Toma el nombre del color de una gramínea (“poa de los prados”) muy frecuente en la Bluegrass region, zona geográfica que comprende el norte del estado de Kentucky y una pequeña parte del sur de Ohio. En su sonido también se reconocen elementos e influencias procedentes del blues, el ragtime y el jazz, y los instrumentos más habitualmente utilizados por los primeros cultivadores de este estilo, a menudo gente del campo sin formación musical, eran el banjo, la mandolina, la guitarra, el violín o el dobro. En los últimos tiempos, mientras el country estándar ha ido reorientándose hacia el pop, el AOR o el género americana, el bluegrass podría decirse que está gozando de un cierto renacimiento desde postulados tradicionales, practicado por grupos y solistas jóvenes que han sabido respetar y homenajear lo mejor de su tradición musical, incorporando una calidad instrumental y vocal que, en ocasiones, supera la de los clásicos del bluegrass. Una de estas bandas es Flatt Lonesome, que he podido conocer gracias a River of Country, mi web de referencia en este ámbito; en la entrada que Eduardo dedicaba a los International Bluegrass Awards, que se celebran en los EE.UU. desde 1990, mencionaba a este grupo dos veces: como “grupo vocal del año” y como intérprete de la “canción del año”, “You’re the One”. En realidad no es un tema original de Flatt Lonesome, sino de Dwight Yoakam, publicado en su álbum “If There Was a Way” (1991). Tal y como señalan en su página web, el grupo que hoy nos ocupa tiene su origen en la banda de bluegrass de la familia Robertson; en 2011 ya existían como Flatt Lonesome y dos años después grababan su primer trabajo homónimo, reeditado en 2014; tienen otros dos álbumes: “Flatt Lonesome Too” (2015) y “Runaway Train” (2016), en el que se incluye esta excelente y emotiva versión de You’re the One”. Si os animáis con este grupo a través de spotify (desde aquí lo podéis hacer), en seguida os daréis cuenta que su canción más popular es una interesante versión del tema principal perteneciente a la serie “Juego de Tronos“.

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The Kingston Trio / Johnny Cash / Donovan. “Remember the Alamo”

El 6 de marzo de 1836 las tropas del General Antonio López de Santa Anna, Presidente de México, entraron en la antigua misión española de El Álamo, convertida en fortificación militar por los secesionistas texanos, en su mayor parte inmigrantes estadounidenses. Según narran las crónicas, el asedio duró trece días, en los que unos mil quinientos soldados mexicanos sitiaron un fuerte defendido por menos de doscientos sesenta hombres que, días antes, habían ido llegando ante la petición desesperada de ayuda efectuada por los co-comandantes texanos James Bowie y William Barret Travis. Pese a la negativa -por razones tácticas- del mando secesionista texano a defender lo que consideraban un puesto indefendible, los sitiados en El Álamo decidieron defender el fuerte hasta el final, tal vez en la creencia de que finalmente llegarían los refuerzos. La batalla se saldó con una cifra de muertos y heridos, en el bando mexicano, que probablemente estuvo entre los cuatrocientos y los seiscientos; mientras que los texanos fallecieron casi todos, bien en la batalla, bien tras el “toque a degüello” ordenado por Santa Anna con el objeto de no hacer prisioneros. Tras la toma de El Álamo los mexicanos siguieron avanzando; el 21 de abril, mientras estaban acampados cerca del río San Jacinto, el ejército de Santa Anna se dejó sorprender por los hombres de Samuel Houston, Mayor General del ejército de Texas. Santa Anna fue capturado y obligado a firmar el Tratado de Velasco, que supuso, de hecho, la independencia de Texas, estado finalmente incorporado a los Estados Unidos en diciembre de 1845. A pesar de la decisiva implicación gringa en estos episodios históricos, la tradición estadounidense ha convertido la batalla de El Álamo en un ejemplo de resistencia contra la opresión y de defensa de determinados valores, como la libertad, la lealtad, el sacrificio o la justicia. El grito de “Remember the Alamo” se hizo habitual para recordar la crueldad de Santa Anna y la heroicidad de los defensores de El Álamo.

Ya sabemos cómo se las gastan los estadounidenses en materia propagandística … El cine es un buen ejemplo, con películas como “El Álamo” (1960) o “El Álamo: La Leyenda” (2004); y, por supuesto, la música, con temas como el que hoy nos ocupa: “Remember the Alamo”, escrito por Jane Bowers y grabado por primera vez por Tex Ritter en 1955. Sin embargo, la versión más famosa fue la The Kingston Trio, con algunos cambios en la letra probablemente con el beneplácito del autor; fue incluida en su álbum “At Large” (1959). El segundo vídeo de esta entrada tiene a Johnny Cash como protagonista, en concreto la versión incluida en su disco “Ring of Fire: The Best of Johnny Cash” (1963). Existen más adaptaciones country de esta canción, como la de Willie Nelson, sin embargo he preferido finalizar en tono folk, con la versión de Donovan, que formó parte de su primer Lp de estudio, titulado “What’s Bin Did and What’s Bin Hid” (1965).

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Buck Owens / Leon Russell / D. Watson, R. Skaggs and E. Scruggs. “Roll in My Sweet Baby’s Arms”

Buck Owens nació en Texas, aunque se crió en Arizona y acabó estableciéndose en California. Sin apenas pisar la escuela, se puso a trabajar mientras trataba de compatibilizar esta actividad con la práctica de la música. En los años cuarenta ya había creado el grupo Skillet Lickers, después se trasladaría a Bakersfield (California); allí fundó la banda The Playboys Schoolhouse y, en 1963, el grupo que lo acompañó durante el resto de su carrera: The Buckeroos, cuyo bajista era Merle Haggard, otro de los grandes del country. A Buck Owens se le considera el padre del sonido Bakersfield; tal y como y nos cuenta Eduardo en su imprescindible River of Country, un estilo “opuesto al que creara Chet Atkins, el Nashville. Aunque Owens empezó utilizando elementos del country más tradicional, como los fiddles o la pedal steel guitar, también demostro su versatilidad y capacidad de adaptación incorporando a sus canciones elementos del rock & roll, tan en boga en los años 60 y 70″. Aunque desde aquí hemos reivindicado a formaciones como The Byrds o The Flying Burrito Brothers por su importancia en la creación del country-rock, este fenómeno no puede entenderse sin el establecimiento previo del sonido Bakersfield por Buck Owens. Hoy le recordamos con un clásico del country de origen popular, “Roll in My Sweet Baby’s Arms”, una canción tradicional americana probablemente desarrollada a partir de otras composiciones, como “Bang Bang Rosie”, “Bang Away Lulu” o “My Lula Gal”. La grabación más antigua que existe es la de Buster Carter & Preston Young, de 1931, aunque la más conocida, y la que sirvió como referencia para posteriores a adaptaciones, fue la que publicaron Lester Flatt y Earl Scruggs en 1951. Buck Owens sacó su versión veinte años después, en el álbum titulado “Ruby”, mientras que Leon Russell lo hizo en 1973, al incluirla en su disco titulado “Hank Wilson’s Back!” Antes de ofreceros la tercera opción de hoy, no estaría de más recordar otras interpretaciones que se han hecho de este tema, como las debidas a The New Lost City Ramblers, George Jones & Melba MontgomeryRoy Acuff, Johnny Paycheck, Glen Campbell, Flying Burrito Brothers (a partir del minuto 13:37), Sleepy LaBeef, Nitty Gritty Dirt Band (con Willie Nelson) o la más actual perteneciente al dúo formado por Chris Thile y Michael Daves. En el último vídeo podemos ver una actuación en directo a cargo de Doc Watson, Ricky Skaggs y Earl Scruggs, el mismo de aquella versión de 1951. Ya sé que se trata de una canción diferente, pero no quiero finalizar esta entrada sin recordar a la banda española Desperados; en los ochenta se dieron a conocer gracias a la canción “Molly“, que a mí me recuerda mucho a “Roll in My Sweet Baby’s Arms”; no os perdáis el vídeo, grabado en el Parque de Atracciones de Madrid.

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Johnny Cash / Ray Charles / Nazareth. “Busted”

A finales de los cincuenta Johnny Cash era un asiduo a la bebida y a algunas sustancias como los barbitúricos o las anfetaminas. Su creatividad continuaba intacta pero su vida personal era un desastre; aunque nunca llegó a entrar en prisión, entre 1965 y 1967 fue encarcelado en multitud de ocasiones (siete veces señalan algunas fuentes), por causas que van desde un incendio forestal provocado por su camión en llamas hasta la tenencia de drogas. Unos años antes de aquellas detenciones publicó “Blood, Sweat and Tears” (1963), un álbum cuyo título se inspiró en una célebre cita de Winston Churchill durante la II Guerra Mundial: “No puedo ofreceros más que sangre, sudor y lágrimas” (véase la entrada dedicada a este disco por el blog River of Country). Una de las canciones más famosas de este trabajo fue “Busted”; compuesta por el estadounidense Harlan Howard en 1962, narra las dificultades y sinsabores de un humilde granjero para mantener a su familia sin siquiera poder disfrutar de la ayuda de su hermano. Es la primera versión destacada de hoy, aunque existe una grabación anterior debida al actor y cantante Burl Ives (aquí la tenéis). Como bien os podéis imaginar, son varias las versiones country que se han hecho de este tema, por ejemplo las de Tim O’Brien, Chris Ledoux, Waylon Jennings o Patty Loveless. Sin embargo, otra muy próxima en el tiempo a la de Johnny Cash, también de 1963, fue la de Ray Charles, más volcada hacia el R&B y el soul, lo mismo que sucedía con la de Natalie Cole. Incluso existen adaptaciones giradas hacia el blues, como la de Oscar Benton, o hacia el jazz, es el caso de la interpretada por John Scofield. Sin embargo, con el ánimo de abrir aún más el abanico de posibilidades, y tras escuchar a Ray Charles, os voy a proponer algo más rockero. Los escoceses Nazareth, quienes ya han aparecido por aquí por otras versiones (“Love Hurts” y “Cocaine“), la grabaron para su álbum “Expect No Mercy” (1977). Éste va a ser el tercer vídeo destacado de hoy, no obstante también os recomiendo otra de este palo, menos blusera y aún más rockera, la del grupo The Waldos, banda a la que no conozco; tal vez alguno de vosotros me podáis contar algo más de ellos …

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The Notting Hillbillies. “That’s Where I Belong”

No parece cómodo ser prisionero de tu propio éxito, querer seguir fresco en la música cuando has hecho giras con más de doscientas cincuenta actuaciones; ésta, en concreto, fue la cifra aproximada que se generó tras el triunfo arrollador del disco de Dire Straits “Brothers in Arms” (1885). Según recoge Héctor Sánchez en efeeme.com, Mark Knopfler llegó a reconocer que estaba cansado del grupo: “(…) al final no quería ver un instrumento ni en pintura. Estaba destrozado. Pero cuando descansé un poco me dio por pensar en otros proyectos. Necesitaba oxigenarme, coger aire; flirtear musicalmente por ahí”. Durante la segunda mitad de la década de los ochenta, Knopfler participó en la banda sonora de “La Princesa Prometida” (Rob Reiner, 1987), colaboró con otros artistas de la talla de Bob Dylan o Eric Clapton e inició un interesantísimo acercamiento a otros géneros, como el blues o el country. Dentro de esta última faceta destacan dos iniciativas que dieron su fruto el mismo año (1990), para mi gusto los dos mejores trabajos de Mark Knopfler fuera de Dire Straits: un disco con el guitarrista Chet Atkins (“Neck and Neck”), una de las leyendas del country, cuya versión del tema “Sweet Dreams” ya ha aparecido en este blog; y otro con la banda The Notting Hillbillies (“Missing … Presumed Having a Good Time”), formada por un grupo de amigos y conocidos de Mark Knopfler. El nombre del grupo hacía alusión al famoso barrio londinense de Notting Hill y, también, a la música tradicional de los Estados Unidos conocida como “Hillbilly”. Grabaron un único álbum, ya mencionado, con el que, ante todo, deseaban pasarlo bien y, por supuesto, recuperar viejas canciones olvidadas de la América profunda. Fue producido por Mark Knopfler y Guy Fletcher y, según nos cuenta Nico Gómez, grabado de manera poco profesional en el propio domicilio de Mark. Tras Grabar el disco y realizar una pequeña gira de promoción (seis semanas) por pubs, radios y televisiones, regresaron a sus proyectos principales para volver a reunirse en 1993 y llevar a cabo conciertos, de manera intermitente, durante toda la década de los noventa. La mayor parte de los temas incluidos en este único disco de los Notting Hillbillies son versiones de clásicos del country, excepto tres canciones que fueron compuestas por Mark Knopfler, Steve Phillips y Brandon Crocker, respectivamente; os propongo esta última, la de Crocker, titulada “That’s Where I Belong”, aunque aquí podéis disfrutar del disco completo.