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Vinegar Joe. “Charley’s Horse” / “Rock & Roll Gypsies”

Vinegar Joe fue una banda de blues-rock, R&R y R&B, con alguna pincelada soul, surgida a partir de un grupo denominado Dada, compuesto por una docena de miembros; con ese nombre publicaron un disco homónimo en 1970. Al año siguiente Dada aligeró el número de componentes dando lugar a Vinegar Joe, nombre probablemente inspirado en el militar estadounidense Joseph Warren Stilwell, apodado “Tío Joe” por el paternalismo mostrado hacia sus soldados, y también “Vinagre Joe”, mote que se ganó por su personalidad y por la dureza que solía exhibir en los ejercicios de entrenamiento con la tropa. Ya bajo el nombre de Vinegar Joe y hasta su disolución en 1974, publicaron tres álbumes francamente interesantes: “Vinegar Joe” (1972), “Rock’n Roll Gypsies” (1972) y “Six Star General” (1973). El segundo disco fue grabado en directo, el medio natural de esta formación, donde mejor lucían, no en vano llegaron a ser relativamente famosos gracias a la fuerza de sus actuaciones en vivo. A pesar de su corta trayectoria como grupo (1971-1974), hubo entradas y salidas de músicos, sin embargo podríamos hablar de un núcleo duro, el compuesto por el guitarrista Peter Gage, el bajista (también tocaba la armónica) Steve York, el teclista Mike Deacon, el batería Keef Hartley y dos cantantes que, a la larga, acabarían teniendo una destacada trayectoria profesional en solitario: Robert Palmer, pese a su temprana muerte cuando tenía 54 años, y Elkie Brooks, una de esas voces que dejan atónito a cualquiera y que llegó a eclipsar a Palmer a medida que fue cobrando protagonismo en Vinegar Joe, algo parecido a lo que sucediera con Janis Joplin en los Big Brother and the Holding Company. Si queréis saber algo más sobre los inicios en solitario de Robert Palmer os recomiendo la entrada del compañero lrotula, publicada en su blog Algo de Jazz, Blues, Rock … Elkie Brooks aún permanece en activo y tiene en su haber un buen número de álbumes. No es fácil escuchar a Vinegar Joe por los cauces habituales (youtube o spotify), aún así se puede acceder a algunos temas como los dos destacados de hoy, “Charley’s Horse” y “Rock & Roll Gypsies”, o a algún otro en el que también se puede ver en acción a los componentes de la banda, en particular a sus dos estrellas (Palmer y Brooks), por ejemplo “Proud to be a Honky Woman” o “Rusty Red Armour“.

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Sam Cooke / Rod Stewart / Nikki Hill. “Twistin’ the Night Away”

Un ferrari rojo, un motel de carretera y el cadáver de un hombre negro provisto de un sólo zapato y cubierto con una chaqueta. No es el arranque de una película policiaca o un thriller de cine negro, es la escena del crimen que se encontró la policía americana cuando llegó al Motel Hacienda, en las proximidades de Los Ángeles (California). El fallecido era Sam Cooke, uno de los mejores cantantes que han existido, dotado de un timbre privilegiado, único en su manera de frasear y capaz de emocionar por igual a negros y blancos. Apenas tenía treinta y tres años cuando la recepcionista del motel (Bertha Franklin) acabó con su vida de un disparo. Según he podido leer en el reportaje publicado por la revista Don, Sam Cooke acudió a una cena organizada por su productor; allí conoció a la joven Elisa Boyer, tomaron unas copas juntos y se marcharon en el coche de Cooke, quien condujo veintitantos kilómetros hasta llegar al mencionado motel Hacienda, allí se registraron como Sr. y Sra. Cooke (recordemos que Sam estaba casado con Bárbara Cooke). Según testimonio de Elisa Boyer, Cooke intentó violarla, ella se zafó de él y salió huyendo para llamar a la policía; según declaró la recepcionista, Cooke salió apresurádamente de la habitación y, visiblemente alterado, comenzó a discutir y a forcejear con ella hasta que cayeron al suelo, fue entonces cuando Bertha Franklin le disparó tres tiros, uno de ellos mortal. El jurado tardó quince minutos en decidir que Franklin cometió homicidio en defensa propia y para salvaguardar la integridad del hotel, sin que, al parecer, hubiera una investigación exhaustiva sobre el asunto. Pero existe otra versión: Elisa Boyer, para algunos una prostituta, robó a Cooke y éste salió corriendo tras ella, el resto ya lo conocéis. Sea como fuere, era un hombre negro muy conocido, de gran éxito como cantante y dueño de su propia discográfica, algo que tal vez incomodaba a ciertos sectores del poder blanco. A sus funerales, celebrados en diferentes ciudades, acudieron más de doscientas mil personas y su tema “A Change is Gonna Come” acabó convirtiéndose en un himno del movimiento en favor de los derechos civiles. Sin embargo, he preferido acabar con una canción alegre y vital: “Twistin’ the Night Away”, versionada por muchos artistas próximos al soul (Paul Rich, Herbert Hunter, Keely Smith, The Marvelettes), al rockabilly y el doo-wop (The Runaway Boys, The Delltones, Little Franky and the Townbeats), al glam rock (The Glitter Band), al funk (Clarence Clemons) y a otros géneros más singulares (Hutti Heita), incluso algo grotescos (Divine). Además de la grabación de estudio de Sam Cooke (os aconsejo que escuchéis también ésta en directo, con una voz más rugosa y rockera), os propongo como destacadas las de Rod Stewart -gran admirador de nuestro protagonista de hoy-, publicada en su álbum “Never a Dull Moment” (1972), y la de la cantante de R&B Nikki Hill, una versión llena de fuerza que tuve la suerte de presenciar en directo hace un par de años.

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Etta James. “At Last”

Cadillac Records” (2008) es una película que narra la historia de la compañía discográfica Chess; creada en 1950 por los hermanos Leonard y Phil Chess, fue fundamental para el desarrollo del blues, del R&B y del incipiente R&R. Por la Chess pasaron artistas como Muddy Waters, Chuck Berry, Willie Dixon, Howlin’ Wolf, Bo Diddley, Gene Ammons o Jimmy Rogers, por mencionar sólo algunos nombres; y también Etta James que, en la película mencionada líneas arriba, tuvo un papel protagonista de la mano de Beyoncé Knowles. Según nos cuenta la amiga Marta, en la imprescindible web We Are Rock, tuvo una dura infancia, con padres de acogida que trataron de explotar su talento en coros gospel cuando apenas contaba con cinco años de edad. Con catorce inició su carrera en el grupo The Peaches y, cuando éste se disolvió, continuó en solitario. En 1960 firmó con la Chess Records; comienza así la etapa más brillante en la carrera de Etta, tan solo ensombrecida por sus problemas con la heroína y el alcohol, su costumbre de utilizar cheques falsos y su tendencia a la obesidad. A partir de los años setenta puso su extraordinaria voz a proyectos musicales en los que trató de fusionar el blues y el soul con otros ritmos como el rock o el funk. Falleció el 20 de enero de 2012. Etta James es una de las grandes voces que ha dado la música, tal vez menos valorada o con menos éxito que otras divas del soul, como Aretha Franklin. Era capaz de cantar casi cualquier cosa, sin embargo a mí me cautiva su manera de interpretar las baladas, precisamente el estilo con el que se dio a conocer en los años sesenta. Su primer álbum se tituló “At Last!” (1960), y contenía canciones como “A Sunday Kind of Love”, “Stormy Weather”, “My Dearest Darling” y, por supuesto, el tema titulado igual que el disco, que fue compuesto por Mack Gordon y Harry Warren para la película musical “Viudas del Jazz” (1942) y utilizado en el largometraje “Tu serás mi marido” (1941), gracias a los arreglos de la Glenn Miller Orchestra. Sin embargo, la versión más conocida es la de Etta James; es ella quien saca mejor partido a esta historia de amor que volvió a poner de moda Beyoncé cuando la interpretó al recoger el premio Grammy recibido por su interpretación de Etta James en “Cadillac Records” y, también, cuando la cantó ante el matrimonio Obama durante la gala en la que se celebró la toma de posesión como presidente de los Estados Unidos.

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Dale Hawkins / The Rolling Stones / Creedence Clearwater Revival. “Susie Q”

El primer éxito de la banda Creedence Clearwater Revival fue una versión del tema “Susie Q”, compuesto por el cantante y guitarrista de Lousiana Dale Hawkins -aunque por imperativos discográficos también aparecen dos autores más-. Hawkins fue el primero en grabarla, en 1957, con un cierto aire de rockabilly-R&B pausado que también puede apreciarse en algunas de las versiones que se hicieron después, como las de Gene Vincent, Johnny Rivers, Loonie Mack, Jimmy and the Rackets, The Everly Brothers, Flash Cadillac & the Continental Kids, Sleepy La Beef o la de los Rolling Stones (segundo de los vídeos recomendados de hoy) que, con una duración inferior a los dos minutos, fue incluida en su álbum “The Rolling Stones No. 2” (1965), el segundo disco de los británicos, un interesante trabajo con varias versiones de temas clásicos. Hay otras buenas adaptaciones -como la de Quicksilver Messenger Service-, algunas singulares -véase la de Bobby Mc Ferrin– y otras más modernas (Open Road o Ron Evans Trio, por ejemplo), sin embargo la tercera destacada de hoy sólo podía ser la de la Creedence, grabada como single en 1967 e incluida en su primer álbum de estudio, llamado igual que la banda. Según señalan algunas fuentes, la intención inicial fue darse a conocer en la radio KMPX, de San Francisco, especializada en música psicodélica, progresiva y, en general, de formato libre, donde se respetaba la duración original de las canciones; de este modo, se animaron a recuperar una recreación de “Susie Q” que, al parecer, ya tocaban en directo antes de constituir el grupo, cuando se llamaban The Golliwogs; el tema duraba casi nueve minutos, por lo que hubo que partirlo para poder incluir una parte en cada cara del single. Pero, ¿quién fue Susie Q?; al principio se pensó en Suzi Quatro quien, por cierto, tiene su propia versión de esta canción, sin embargo parece difícil que una niña de siete años (Suzi nació en 1950) pudiera inspirar a Dale Hawkins. Tal y como se argumenta en el blog En Clave de Recuerdo, Suzie Q. es probable que fuera Susie-Jean Quealy, una bailarina rubia de ojos claros que puedo dar nombre a un conocido paso de baile popular (creo que es éste) al que se hace alusión en una canción, “Doin’ the Suzi Q“, interpretada en los años treinta por Lil Hardin Armstrong, cantante, pianista y compositora de jazz que, además, fue la segunda mujer de Louis Armstrong.

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Dr. Feelgood. “She does it Right” / “Roxette”

Si alguno de vosotros es un apasionado de la serie “Juego de Tronos” seguro que debe conocer a un personaje de la Corte Real de Poniente llamado Ilyn Payne, que apareció en las primeras temporadas. Está interpretado por Wilko Johnson, uno de los músicos que, con su banda Dr. Feelgood, más han influido en los movimientos musicales que se gestaron en Reino Unido durante la década de los setenta. A Wilko le diagnosticaron un cáncer terminal de páncreas en el año 2012; se negó a morir en un hospital y decidió vivir los pocos meses que le quedaban de la mejor manera posible, divirtiéndose y disfrutando hasta que le llegara la muerte: “todo el mundo sabe que va a morir (…) la diferencia es que yo sé cuando ocurrirá y eso me da tranquilidad y una especie de euforia por vivir” (consultado en El Español). Aproximadamente un año después de recibir este demoledor diagnóstico, Wilko aún permanecía con vida, aunque el tumor ya era una bola de tres kilos alojada en su abdomen, donde apoyaba la guitarra durante los conciertos que seguía realizando. Perplejos por la vitalidad que mostraba, decidieron revisar su caso; para asombro de todos el cáncer ya no era tan malo, incluso se podía operar. Tras una complicada intervención, accedió a lo que antes se había negado: la quimioterapia, la reclusión en el hospital y la pérdida de su fuerza. Ya recuperado, Wilco volvió a tocar la guitarra, de esa manera tan característica, tan suya, la misma que le hizo único en su etapa con Dr. Feelgood, sin púa, percutiendo sobre las cuerdas. Esta banda aún continúa en activo, aunque ninguno de sus miembros actuales estuvo en la formación primigenia: Lee Brilleaux (voz), John B. Sparks (bajo), John Martin (batería) y Wilko Johnson (guitarra); su periodo más interesante es el que se extiende desde su creación (1971) hasta la salida de Wilko del grupo (1977), cuando grabaron álbumes tan interesantes como “Down by the Jetty” (1975), “Malpractice” (1975), “Stupidity” (1976) y “Sneakin’ Suspicion” (1977). “Roxette” y “She does it Right” son dos de sus temas más conocidos, incluidos en su primer álbum, un trabajo de R&R y R&B deliberadamente elemental, que bien podría considerarse como una pieza seminal del punk rock que estaba a punto de eclosionar de la mano de bandas como Sex Pistols o Ramones.