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Prince and The Revolution / The Waterboys / Dwight Yoakam. “Purple Rain”

En 1984 Prince ya era un músico conocido, había grabado cinco álbumes de estudio y se había rodeado de una banda, The Revolution, que le acompañaría en sus tres siguientes discos: “Purple Rain” (1984), “Around the World in a Day” (1985) y “Parade” (1986). “Purple Rain” fue, en realidad, la banda sonora de la película del mismo nombre, dirigida por Alberto Magnoli en 1984 y protagonizada por el propio Prince; fue todo un éxito de taquilla, recaudó más de ochenta millones de dólares cuando apenas había costado una décima parte, y logró un Oscar a la mejor banda sonora original, de la que se vendieron más de veinte millones de copias en todo el mundo, pero también un par de premios Razzie, los antioscars que premian a las peores películas, actores, directores y guionistas del año. El disco obtuvo el respaldo de la crítica y dos premios Grammy; suele estar en la lista de mejores discos de rock de todos los tiempos y, para muchos, es el mejor trabajo de este singular artista, fallecido el 21 de abril de 2016, a los cincuenta y siete años. “Purple Rain” finaliza con la canción que da título al disco, una balada pop-rock de casi nueve minutos de duración compuesta por Prince -como la práctica totalidad de los temas que componen este álbum-, grabada en directo en el Club First Avenue de Minneapolis (Minnesota) que, con el paso del tiempo, se convirtió en una de las imprescindibles en casi todos sus conciertos; a destacar el excelente trabajo de guitarra, su ritmo misterioso, envolvente, y la bella y enigmática letra. A Prince le preocupaba que hubiera algunas partes de la canción similares al tema “Faithfully“, de Journey; al parecer, Prince habló con el teclista de la banda, Jonathan Cain, autor de la melodía y éste no puso pegas, en realidad apenas sólo había tres o cuatro acordes en común. Existen versiones de “Purple Rain” orientadas hacia el jazz (Holly Cole, Randy Crawford, etc.), otras a capella (Flying Pickets), y las hay próximas al country (LeAnn Rimes), al soul (Lucky Peterson o Etta James), al reggae (Radio Riddler) o al rock (Bruce Springsteen, Rumble on the Beach, etc.), hasta David Gilmour -el guitarrista de Pink Floyd- quiso homenajear a Prince cuando falleció incluyendo un fragmento de esta canción en una interpretación en directo de “Confortably Numb” (hacia el minuto 4:30). Para acompañar a la interpretación original de “Purple Rain” he elegido dos versiones bien diferentes; la primera es la de la banda de rock y folk celta The Waterboys, incluida en su álbum en vivo “The Live Adventures of the Waterboys” (1998); la segunda pertenece al último disco del músico country Dwight Yoakam, titulado “Swimmin’ Pools, Movie Stars” (2016).

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Rhonda Vincent. “Only Me”


El pasado 12 de junio dedicábamos la entrada a la banda actual Flatt Lonesome, habitualmente etiquetada dentro del sub-género denominado bluegrass, una de las corrientes más antiguas y genuinas del country. Rhonda Vincent es una de las figuras más destacadas de este estilo, no en vano algunos medios la han calificado como “la nueva reina del bluegrass”. Nacida el 13 de julio de 1962 en Kirksville (Missouri), se inició en la música muy pronto; a los cinco años ya cantaba góspel con los miembros de su familia, grupo que acabó denominándose The Sally Mountain Show; a los ocho años comenzó a tocar la mandolina, a los diez la guitarra y, poco después, se inició con el violín. Sus primeros álbumes en solitario los grabó a comienzos de los noventa y, desde entonces, ha ido publicando discos de manera más o menos regular, desde hace ya unos cuantos años con el apoyo de su banda, The Rage que, tal y como podemos ver en la página web de Rhonda Vincent, está formada por Hunter Berry (violín), Brent Burke (dobro), Mickey Harris (contrabajo), Aaron McDaris (banjo) y Josh Williams (guitarra). La lista de premios, nominaciones y distinciones de Rhonda Vincent es muy extensa, tanto en los premios anuales otorgados por la Society for the Preservation of Bluegrass Music of America, la International Bluegrass Music Association o los populares Grammy, en los cuales ha estado seleccionada en varias ocasiones; en una de las últimas concursó con su disco “Only Me” (2014), nominado en la categoría de mejor álbum de bluegrass -el premio fue para la banda The Earls of Leicester-. “Only Me” es un disco doble que cuenta con algunas colaboraciones como la de Daryle Singletary, en la canción “We Must Have Been Out of Our Minds”, o Willie Nelson en la titulada igual que el disco. Pero lo verdaderamente llamativo de Rhonda Vincent & The Rage son sus directos, así que os voy a dejar unos cuantos para que apreciéis el virtuosismo de esta banda; comenzamos con este vídeo de “Only Me” (aquí tenéis otro) y terminamos con otras canciones pertenecientes a este mismo disco: “Busy City“, “I’d Rather Hear I don’t Love You“, “I Need Somebody Bad Tonight” y “It’s Never Too Late“.

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Johnny Cash / The Beach Boys / Creedence Clearwater Revival. “Cotton Fields”

A comienzos de 1969 los Beach Boys ya habían publicado diecinueve álbumes, para entonces su líder Brian Wilson se encontraba inmerso en una nueva crisis derivada de sus habituales problemas psicológicos y de consumo de drogas, lo que obligó a su hospitalización y tratamiento psiquiátrico. Mientras tanto, el resto del grupo editaba un nuevo disco para cumplir con la casa discográfica; lo titularon “20/20”, en alusión al número de Lps comercializados hasta entonces por The Beach Boys. Con Brian Wilson de retirada, fueron sus hermanos pequeños (Dennis y Carl) quienes adquirieron un mayor protagonismo; aunque el peso de Brian Wilson aún es evidente en varias de las composiciones de este disco, otras fueron escritas por sus compañeros, además de incorporar alguna versión, como la titulada “Cotton Fields (The Cotton Song)” que, poco tiempo después, sería re-grabada y re-titulada como “Cotton Fields”. En realidad, se trata de una canción más antigua, compuesta por Leadbelly -de quien ya nos hemos ocupado a propósito del tema “Goodbye Irene“-, grabada por él en 1953. Tras la primera interpretación a cargo de esta leyenda del blues y la música folk, fue publicada por otros artistas como Odetta & Larry, Harry Belafonte, The Highwaymen o Bill Monroe and his Blue Grass Boys. En 1962 Johnny Cash la incorporó a su álbum “The Sound of Johnny Cash”; la tituló “In Them Old Cottonfields Back Home” y le dio un aire entre country y rockabilly que acabaría acompañando a esta melodía en otras versiones que se harían después, por ejemplo las de Buck Owens, The Carter Sisters, Sleepy LaBeef o la muy conocida de Creedence Clearwater Revival, publicada en su cuarto álbum de estudio: “Willy and the Poor Boys” (1969), donde también se publicó una canción tradicional, “Midnight Special”, versionada y dada a conocer por Leadbelly en los años treinta. En un tono más melódico la grabaron Joe Dassin o Elton John mientras que, en el extremo opuesto, se sitúan las interpretaciones de Flatfoot, Tesla o la adaptación de The Pogues, un tema con el mismo título compuesto por Shane MacGowan a partir de la melodía de Leadbelly. En lo que respecta a la letra de “Cotton Fields”, el compañero Eduardo (River of Country) nos cuenta como “el narrador recuerda que, cuando era un bebé, su madre le mecía en su hogar natal de Lousiana, cerca de la ciudad de Texarkana, en Arkansas y que, cuando creció, se puso a recoger algodón para ganarse la vida”.

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Kris Kristofferson / Janis Joplin / Grateful Dead. “Me and Bobby McGee”

 “Definitivamente expresaba la idea de que la libertad es una espada de doble filo. A menos que hayas perdido todo -y, por cierto, yo no lo he perdido todo- no eres libre. Si tienes una familia no eres tan libre como si estás solo. Pero nadie quiere estar solo. No me hago la ilusión de que soy libre. Estoy encadenado a una gran cantidad de cosas. Pero no quiero liberarme de mi familia, de mi hogar, y de la gente que quiero. Me gustan las responsabilidades que me impiden ser libre“.

Estas palabras expresan la opinión de Kris Kristofferson a propósito de una de las frases más recordadas de la música popular: “Freedom’s just another word for nothin’ left to lose” que, como muchos de vosotros ya sabéis, pertenece al tema “Me and Bobby McGee”, compuesto en 1969 por Kris Kristofferson, con la colaboración de Fred Foster (aquí podéis ver su letra). En aquella época Kris tenía muchos problemas familiares y con el alcohol, se ganaba la vida escribiendo canciones para otros y haciendo todo tipo de trabajos: camarero, recadero, ayudante de carpintero, incluso piloto de helicópteros de una compañía petrolífera; así lo ha contado en alguna ocasión el cantante y actor:

Estaba trabajando en el Golfo de México, en los pozos de petróleo, pilotando helicópteros. Había perdido a mi familia debido a todos mis años de fracaso como compositor. Todo lo que me quedaba eran facturas acumuladas, la pensión alimenticia para mis hijos y mucho dolor. También estaba a punto de ser despedido porque no dejaba pasar 24 horas entre una jornada y la botella. Me parecía que había tirado todo por la borda. Pero había algo de liberación en ello: el no tener que vivir bajo las expectativas de otras personas. De alguna manera, me sentía libre“.

Un buen día, su amigo Fred Foster -productor y fundador del sello discográfico Monument Records-, le dijo qué tenía título para una canción: “Me and Bobby McKee [sic]”; Fred pensaba en su secretaria pero le hizo ver a Kris que Bobby bien podría ser un hombre o una mujer.

Me estuve escondiendo de Fred por muchos días -cuenta Kristofferson-, pero a la vez estaba tratando de escribir aquella canción todo el tiempo que estaba volando entre Baton Rouge y New Orleans. En mi mente tenía el ritmo de una canción de Mickey Newbury, ‘Why You Been Gone So Long’, y entonces desarrollé la historia de dos jóvenes que recorren el país, como lo hicieron Anthony Quinn y Giuletta Masina en La Strada, de Fellini“.

La canción fue grabada por el cantante Roger Miller en 1969 y, desde entonces, ha sido una pieza habitual en el repertorio de los artistas country (Gordon Lighfoot, Dottie West, Johnny Cash, Waylon Jennings, Willie Nelson, etc.), como bien podéis comprobar en la entrada que Eduardo dedica a este tema en su blog River of Country. Kris Kristofferson la publicó en 1970, en su primer Lp (“Kristofferson”), reeditado en 1971 bajo el título “Me and Bobby McGee”; y casi simultaneamente salió al mercado la versión más conocida de esta melodía, la de Janis Joplin, incluida en “Pearl” (1971), su álbum póstumo. Aunque Kristofferson lo ha negado en más de una ocasión (“Viví con ella, dormí con ella, pero no fue una aventura amorosa. La quería como a una amiga“), siempre se ha comentado que Kris escribió esta canción pensando en ella. Según he podido leer, Janis escuchó esta canción por primera vez en la voz de Kris, una tarde-noche en la suite que la cantante tenía en el hotel Chelsea de Nueva York, después de un concierto fallido, suspendido por la lluvia; él empezó a cantar y Janis acabó uniéndose a él en el estribillo, en ese momento decidió grabar la canción, unos meses después fallecía. Tras el funeral, en la casa de Janis, tal y como nos cuenta Efe Eme, alguien puso en funcionamiento un casete y empezó a sonar “Me and Bobby McGee” en la voz de la cantante, al parecer fue un momento muy triste y emocionante, que dejó sumido en un mar de lágrimas a todos los asistentes, incluido el propio Kris Kristofferson.

Además de las versiones country ya mencionadas, también citaré otras, como las debidas a Bill Haley & His Comets, Jerry Lee Lewis, Sleepy Labeef, Joan Baez, Thelma Houston, Blind Melon, Tori Amos, Pink o nuestro Loquillo; y como tercera opción de hoy, os propongo a los californianos Grateful Dead, una versión recogida en su séptimo álbum, titulado igual que la banda y, como la de Janis Joplin, también publicada en 1971.

Mis mejores deseos para este nuevo año, que ya pugna por entrar en nuestras vidas. Si estáis disfrutando de estas fiestas en familia y con vuestros seres queridos, y en algún momento habéis pensado en lo bien que estaríais solos, recordad lo que dice esta canción: Freedom’s just another word for nothin’ left to lose.

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Flatt Lonesome. “You’re the One”

El bluegrass, también conocido como hillbilly, sobre todo en la primera mitad del siglo XX, es un sub-género del country que hunde sus raíces en la música tradicional que, los emigrantes procedentes de las islas británicas, llevaron a los territorios americanos durante el período clásico de colonización. Toma el nombre del color de una gramínea (“poa de los prados”) muy frecuente en la Bluegrass region, zona geográfica que comprende el norte del estado de Kentucky y una pequeña parte del sur de Ohio. En su sonido también se reconocen elementos e influencias procedentes del blues, el ragtime y el jazz, y los instrumentos más habitualmente utilizados por los primeros cultivadores de este estilo, a menudo gente del campo sin formación musical, eran el banjo, la mandolina, la guitarra, el violín o el dobro. En los últimos tiempos, mientras el country estándar ha ido reorientándose hacia el pop, el AOR o el género americana, el bluegrass podría decirse que está gozando de un cierto renacimiento desde postulados tradicionales, practicado por grupos y solistas jóvenes que han sabido respetar y homenajear lo mejor de su tradición musical, incorporando una calidad instrumental y vocal que, en ocasiones, supera la de los clásicos del bluegrass. Una de estas bandas es Flatt Lonesome, que he podido conocer gracias a River of Country, mi web de referencia en este ámbito; en la entrada que Eduardo dedicaba a los International Bluegrass Awards, que se celebran en los EE.UU. desde 1990, mencionaba a este grupo dos veces: como “grupo vocal del año” y como intérprete de la “canción del año”, “You’re the One”. En realidad no es un tema original de Flatt Lonesome, sino de Dwight Yoakam, publicado en su álbum “If There Was a Way” (1991). Tal y como señalan en su página web, el grupo que hoy nos ocupa tiene su origen en la banda de bluegrass de la familia Robertson; en 2011 ya existían como Flatt Lonesome y dos años después grababan su primer trabajo homónimo, reeditado en 2014; tienen otros dos álbumes: “Flatt Lonesome Too” (2015) y “Runaway Train” (2016), en el que se incluye esta excelente y emotiva versión de You’re the One”. Si os animáis con este grupo a través de spotify (desde aquí lo podéis hacer), en seguida os daréis cuenta que su canción más popular es una interesante versión del tema principal perteneciente a la serie “Juego de Tronos“.