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Las Cinco Canciones de Itziar (IV): “Are You Going With Me?” (Pat Metheny Group)

El martes os comentaba que Itziar y Mariola me ayudaron con el jazz, un género al que comencé a prestarle atención en su confluencia con la música brasileña -la bossa nova-, con el flamenco -Paco de Lucía, John McLaughlin y Al Dimeola- y con el rock, a través de bandas como King Crimson, Chicago, Blood, Sweat & Tears, Camel, Focus, Iceberg, Pegagus, etc. Cuando empecé a acudir a casa de Itziar, también conocía a músicos y bandas como Miles Davis, Weather Report o Chick Corea, pero no a Pat Metheny, uno de los habituales en casa de las Muñoz; para mí fue un gran descubrimiento, desde la primera escucha me quedé embobado y, por eso, aún me sigo preguntando por qué nunca, hasta hoy, había aparecido este guitarrista en La Guitarra de las Musas.

“Mi cuarta canción tiene que ver con el jazz fusión, estilo que conocí gracias al programa radiofónico de Rafa Fuentes -mencionado en la entrada de ayer-, mi particular enciclopedia sobre jazz, de las pocas herramientas que teníamos en los ochenta para estar al tanto de las tendencias y novedades de este género. La canción elegida es “Are You Going With Me?”, de la banda de Pat Metheny, incluida en su tercer álbum “Offramp” (1981); Rafa  denominaba a este tema “la catedral del jazz sinfónico”, por su duración, por la riqueza instrumental presente en ella y por el uso que hacía Pat Metheny de las guitarras, incluyendo la utilización del sintetizador de guitarra. Con temas como éste empecé a acercarme al jazz con otros ojos y a conocer otros estilos (samba-jazz, blues, fusión, bebop, cool, contemporáneo, etc.) diferentes del funky-jazz de mis inicios”.

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Las Cinco Canciones de Itziar (III): “Letter Perfect” (Al Jarreau)

Hay algo que nos diferencia a los locos por la música de quienes simplemente disfrutan con ella: nosotros tomamos apuntes. Cuando entro en un blog, y me encuentro con música que me interesa, suelo dejar un comentario agradeciendo la información; también digo “tomo nota” o algo parecido, y os puedo asegurar que lo hago de verdad, en cuanto puedo lo escribo en alguno de los documentos de word que ya tengo preparado para esos menesteres; si el asunto me interesa mucho no espero, lo apunto en uno de esos papelitos blancos (los prefiero a los post-it) que tanto me gusta utilizar. Creo que siempre lo he hecho, antes de una manera mucho más anárquica, mi cartera siempre ha estado llena de papelitos con los discos que me gustaban y los libros que quería leer. Itziar utilizaba una libreta que, según nos cuenta ella misma en esta entrada, aún sigue conservando.

“Ayer, cuando os presentaba mi segunda canción, mencionaba los programas musicales de radio, para mí la única manera que tenía en los ochenta de formarme en lo que respecta a la música no clásica. Según los estilos que más te gustaban te ibas especializando en programas concretos; para mí fue fundamental el de Rafa Fuentes (“Yazzstamos Aquí”), que se emitía por las noches en Radio 80. Rafa Fuentes fue mi maestro en el jazz. Trataba de anotar todo lo que resultaba de mi interés, las cosas que decía, el estilo de las canciones, las sensaciones que me producía, y lo escribía todo en una libreta, que aún conservo. Con él descubrí el jazz, un género que, además de su vertiente más pura, me ofrecía la posibilidad de re-descubrir el funky o la bossa nova a través de propuestas musicales diferentes de las que ya conocía; allí solía aparecer Al Jarreau, músico del que ya sabía gracias al hermano de una amiga, que un buen día nos sorprendió con una cinta de color naranja que había traído desde Londres; aquello era como mercancía ilegal, recuerdo que hice una copia del casete, que desgasté y casi rompí de tanto escucharlo, y que guardo junto con la libreta en mi caja de “los tesoros de la adolescencia”. El disco era “Look to the Rainbow “, un álbum en directo de 1977, grabado en Alemania; me quedo con la primera canción: “Letter Perfect”. Os dejo un link con un artículo homenaje a Rafa Fuentes, pionero en España del jazz radiofónico”.

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Louis Armstrong / Sonny Rollins / Orquesta Platería. “Mack The Knife” / “Pedro Navaja”

Pedro Navaja es un maleante que vive del crimen, aguarda escondido al acecho de víctimas a las que robar; la policía está cerca pero él ya ha encontrado a su próxima víctima, una prostituta; salta sobre sobre ella con su cuchillo, la apuñala pero la mujer le dispara. Ambos mueren. Un borracho que pasa por allí tropieza con los cuerpos, alegrándose de su suerte; coge la pistola, el arma blanca y el dinero que portaban los fallecidos. “La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida …” Esta es la historia que nos cuenta una de las canciones de salsa más conocidas que existen: “Pedro Navaja”, compuesta por el músico y actor panameño Rubén Blades. Fue incluida en su álbum “Siembra” (1978), trabajo realizado de manera conjunta con el compositor, músico y activista político estadounidense Willie Colón. Sin embargo, como muchos de vosotros ya sabréis, “Pedro Navaja” es un tema basado en otro, “Mack The Knife”, también conocido como “The Ballad of Mack The Knife”, que en los años cincuenta popularizaran artistas como Louis Armstrong o Bobby Darin, probablemente la adaptación que sirvió de referencia a Rubén Blades para componer su “Pedro Navaja”. Pero la historia de esta canción se remonta más atrás, nada más y nada menos que al siglo XVIII; el protagonista era Macheath, un bandido con clase, educado y para nada violento que apareció por primera vez en “The Beggar’s Opera“, obra del poeta y dramaturgo inglés John Gay, en la que se trataba de satirizar a la burguesía y el poder de la época. Dos siglos después, en 1928, este personaje serviría de inspiración a Bertolt Brecht (letra) y Kurt Weill (música) para componer el tema que nos ocupa; en la nueva adaptación de la obra, titulada “La Ópera de los Tres Centavos“, Macheath pasó a llamarse Mackie Messer, aunque ya no era un elegante ladrón sino un ratero de poca monta, agresivo y violento. “Mack the Knife” tiene más de doscientas cincuenta versiones, en las que predominan las de corte melódico y las concebidas desde el jazz, como las dos primeras que ofrecemos hoy en formato destacado, interpretadas por Louis Armstrong y Sonny Rollins, respectivamente. Pero hay muchas más; por mencionar algunas, citaremos las de Wayne Shorter, Kenny Garrett, Bill Haley & his Comets, Santo & Johnny, Quincy Jones, Anita O’Day, Ella Fitzgerald, Rosemary Clooney & Pérez Prado, Peggy Lee, Lisa Stanfield, Frank Sinatra, Michael Bublé, The Brian Setzer Orchestra o The Psychedelic Furs. Aquí podéis escuchar la versión original de “Pedro Navaja”, a cargo de Rubén Blades, aunque para el tercer vídeo destacado he preferido rescatar a la Orquesta Platería, una de las bandas más importantes del movimiento conocido como “música laietana” que, durante los años setenta, se desarrolló en torno a la barcelonesa sala Zeleste.

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Billie Holiday / Sinéad O’Connor / Björk . “Gloomy Sunday”

“Gloomy Sunday” es uno de los temas más conocidos de Billie Holiday, una canción lúgubre que habla de alguien que ha perdido a su amante y se plantea acompañarlo en su triste final. Esta melodía ha dado lugar a una serie de leyendas urbanas, relacionadas con fallecimientos producidos debido a un irresistible deseo suicida tras escuchar la canción. Tal y como nos cuentan Héctor Sánchez y David Sánchez en su libro Paul está muerto y otras leyendas urbanas del rock (Madrid: errata naturae, 2014), “Gloomy Sunday” fue compuesta por el músico húngaro Rezsö Seress y el poeta de la misma nacionalidad László Jávor. En 1936, tres años después de que se escribiera este tema, Hungría tuvo que hacer frente a una ola de suicidios, diecisiete personas en apenas unos meses; en algunas de las notas que se encontraron junto a los cadáveres aparecían escritos los versos de “Gloomy Sunday”, incluso la partitura; otras veces las víctimas morían después de escuchar esta melodía. Incluso la novia de László Jávor, a quien éste le dedicó la canción, se quitó la vida dejando una nota junto al texto de la canción. “La canción húngara del suicidio” llegó a los Estados Unidos en 1936, a través de una adaptación de Sam M. Lewis; la Hal Kemp Orchestra realizó la primera grabación, aunque quien la popularizó fue Billie Holiday, en 1941, dando lugar a una nueva epidemia de suicidios. El tema llegó a prohibirse en las emisoras de radio norteamericanas, de la misma manera que había sucedido en Hungría. La leyenda de “Gloomy Sunday” se consolidó en 1968, cuando uno de los compositores de la canción, Rezsö Seress, saltó al vacío desde el balcón de su apartamento en Budapest, probablemente víctima de su propio éxito, atado a una partitura que maniató su creatividad hasta que decidió acabar con su vida. En cuanto a la leyenda, conviene hacer algunas aclaraciones; los suicidios de Hungría seguramente se debieron a la depresión económica en la que estaba sumida el país, al hambre y a la pobreza; de las que ocurrieron en EE.UU., adjudicadas a la versión de Billie Holiday, poco o nada se ha podido saber al respecto; en cuanto al suicidio de la novia de Jávor, hay quien opina que fue precisamente este hecho el que desencadenó la redacción de la letra de la canción. Tras la versión de Billie Holiday, otros artistas se animaron a hacer suyo este tema: Sarah Vaughan, Elvis Costello, Carmen McRae, Anna Black, Ray Charles, Sarah McLachlan, Heather Nova, Diamanda Galás, Portishead, etc. No es fácil competir con Billie Holiday, por lo que he tenido que recurrir a cantantes con mucha fuerza y personalidad; el segundo vídeo está protagonizado por la irlandesa Sinéad O’Connor, la versión pertenece a su álbum “Am I Not Your Girl?” (1992); y el tercero a la islandesa Björk, que eligió este tema para el disco colectivo en directo “Stormy Weather” (1998).

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Melody Gardot / Beth Hart & Joe Bonamassa. “If I tell you I love you”

Melody Gardot es una cantante, pianista y compositora estadounidense de jazz melódico nacida en 1985. Inició su carrera musical a los diecinueve años, tras ser atropellada por un coche mientras paseaba en bicicleta. Alentada por su médico, que temía por las secuelas que le pudiera dejar el traumatismo craneal sufrido a causa del accidente, empezó a componer canciones cuando aún estaba en cama; de aquella experiencia salió el EP “Some Lessons – The Bedroom Sessions” (2005). Su primera oportunidad profesional llegó en 2008, con el álbum “Worrisome Heart”; después grabó “My One and Only Thrill” (2009) y “The Absence” (2012), un trabajo delicado y sensual, impregnado de aromas lisboetas, dedicado a las madres -especialmente la suya- y a todas las relaciones sentimentales que había tenido Melody. Os aconsejo que os dejéis acariciar por su música, por su increíble afinación y por la emoción que transmite, sin necesidad de alzar la voz ni realizar alardes vocales innecesarios. “The Absence” es un álbum que emociona, lleno de preciosas canciones la mayoría de ellas compuestas por la propia Melody Gardot; os recomiendo que empecéis con la seductora “If I Tell You I Love You” y, mientras la escucháis, pensad en las veces que habréis dicho “Te Quiero” en el momento inadecuado y a la persona inadecuada: “Pero si alguna vez te susurro que te amo, querido, estoy mintiendo. Y si te miro a los ojos y te lo digo, querido, te miento. Y si alguna vez te susurro palabras inauditas, palabras sensuales, (…) estoy mintiendo”. Si Melody Gardot es la suavidad, la californiana Beth Hart es todo lo contrario, una cantante visceral, rebosante de energía, con una potencia vocal asombrosa, algo así como un híbrido entre Janis Joplin y Billie Holiday. Sin embargo, en la versión que realiza de “If I Tell You I Love You” podemos escuchar a una Beth Hart contenida, casi aterciopelada, arrebatadoramente sexy. Beth, a la que espero ver el mes que viene en directo, nació en 1972; además de cantante es pianista y compositora; diagnosticada de trastorno bipolar desde niña, su situación empeoró con el alcohol y las drogas, y sólo logró sobreponerse a esta enfermedad cuando abandonó el consumo de estas sustancias. Empezó a ser conocida en 1993, desde entonces no ha dejado de grabar discos y de colaborar con músicos de la talla de Slash, Jeff Beck o Joe Bonamassa, con quien ha actuado varias veces en directo y ha grabado un par de discos de estudio: “Don’t Explain” (2011) y “Seesaw” (2013), a este último álbum pertenece la versión de “If I Tell You I Love You”; si queréis ver a Beth Hart y a Joe Bonamassa interpretando este tema en directo, os recomiendo este vídeo, en el que Bonamassa no se muestra tan tímido como en la versión de estudio.