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Silje Nergaard. “Two Sleepy people”

Silje Nergaard es una cantante y compositora noruega que, aunque empezó su carrera con temas cercanos al pop, desde hace tiempo se dedica al jazz. Se inició en la música a los dieciséis años y grabó su primer disco (“Si det, si det”) en 1985, de la mano del guitarrista Pat Metheny, con quien interpretó su conocido tema “Tell Me Where You Going”, su primer gran éxito internacional. Desde entonces ha tenido una fructífera carrera, con dieciséis álbumes hasta la fecha. Silje ha colaborado con artistas de la talla de Al Jarreau, Toots Thielemanns, John Scofield o el mencionado Pat Metheny. Según podemos leer en su página web, su álbum “At First Light” sigue siendo el disco de jazz noruego más vendido de la historia en el país escandinavo, y llegó a ser el número uno en ventas durante su primera semana en el mercado. Con este trabajo se consagró como artista y se encaminó, ya de manera definitiva, hacia el jazz. La mayor parte de los temas están escritos por Silje, en lo que concierne a la parte musical, y por Mike McGurk, en lo que respecta a las letras, pero también hay alguna versión, como “Two Sleepy People”, una canción escrita por Hoagy Carmichael y Frank Loesser en 1938 que cuenta la historia de dos enamorados que ven pasar la noche, cansados, sin nada que decir pero incapaces de despedirse. Inicialmente pensé en abordar esta melodía desde el punto de vista de las versiones, porque hay muchas y muy buenas (Julie London, Carly Simon, Dean Martin, Art Garfunkel, Carmen McRae, etc.), pero finalmente he optado por conceder todo el protagonismo a esta delicada cantante, para algunos casi una voz infantil, extraordinariamente bien acompañada en la parte instrumental (piano, guitarras, contrabajo, batería, viola, violín, trompeta, violonchelo y saxo); por ejemplo, en el tema que nos ocupa la trompeta de Jan Allan es protagonista. No he podido encontrar ninguna versión de “Two Sleepy People” cantada por Silje en directo; no obstante, para aquellos que estéis interesados, aquí os dejo el concierto que ofreció el año 2002 en el Festival de Jazz de Vitoria-Gasteiz. Si os gusta el jazz vocal femenino, si escucháis a artistas como Diana Krall, Madeleine Peyroux, Jane Monheit, Melody Gardot o la española Andrea Motis, os recomiendo que no os perdáis a Silje Nergaard.

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Louis Armstrong / B.B. King / The New Orleans Jazz Band. “When the Saints Go Marching In”

Los funerales católicos no suelen ser muy alegres, sobre todo desde que los tanatorios se encargan de todo. Tiempo atrás, cuando el velatorio tenía lugar en la casa del fallecido, se solía comer, beber e incluso se contaban chistes para pasar el rato, en cualquier caso nada comparado con lo que debieron ser los funerales en la Nueva Orleans (Louisiana –EE.UU.-) del siglo XIX y principios del XX; cuando un negro moría, los actos que acompañaban al entierro podían durar varios días, en los que no faltaba la comida, la bebida y, por supuesto, la música. Ésta hacía acto de presencia a través de las brass bands, es decir, bandas con instrumentos de metal que solían amenizar los espectáculos de aquella sociedad (circos, carnavales, bailes, picnics, reuniones sociales, etc.) La tradición de las brass bands en Louisiana se remonta a los desfiles militares franceses del siglo XVIII y principios del XIX, que solían ir precedidos de una banda de música. Tras la dominación francesa, la Guerra de Secesión y la abolición de la esclavitud, empezaron a aparecer bandas formadas por negros sin formación musical que tocaban en iglesias y en funerales, precediendo al cortejo fúnebre. Estos funerales con música, o jazz funeral, al principio menospreciados, acabaron afianzándose y haciéndose muy populares.

Uno de los temas preferidos en los jazz funeral era (y sigue siendo) “When the Saints Go Marching In”, himno góspel que hunde sus raíces en la música popular afroamericana. La letra tiene muchas variantes (aquí podéis leer una de las más habituales), incluso las hay festivas e irreverentes, aunque su origen es religioso, con alusiones al Apocalipsis. La primera grabación es probable que sea la de Paramount Jubilee Singers, de 1923, por supuesto como himno religioso, al igual que otras de la misma época, como las de Four Harmony Kings, Elkins-Payne Jubilee Singers, Wheat Street Female Quartet, Bo Weavil Jackson o Fiddlin’ John Carson & Moonshine Kate. Pero quien popularizó esta melodía fue Louis Armstrong en 1938, él la desacralizó, la aceleró y la convirtió en un estándar del jazz. A partir de ese momento, “When the Saints Go Marching In” fue versionada desde diferentes estilos: Louis Prima, J.J. Johnson Quartet, Chris Barber, Lionel Hampton, Fats Domino, Elvis Presley, Bruce Springsteen, Jerry Lee Lewis, Bo Diddley y Chuck Berry o Tears for Fear, por poner algunos ejemplos. El segundo vídeo destacado de hoy pertenece a B.B. King, el rey del blues, que solía tocar este tema en sus actuaciones en directo (doy fe de ello); en esta ocasión está acompañado del actor y cantante Terrence Howard, de la cantante Solange Knowles (hermana de Beyoncé) y del guitarrista Richie Sambora. La tercera versión destacada es la de la New Orleans Jazz Band, como representante de las bandas de música callejera, tan ligadas a esta canción. Aquí podéis ver un ejemplo actual de su uso en funerales, y aquí, aquí, aquíaquí aquí otras brass bands.

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João Gilberto / Dizzy Gillespie / Tuck Andress. “Manhã de Carnaval”

Orfeo Negro” (1959) es una película dirigida por Marcel Camus, con el carnaval de Río de Janeiro y el mito de Orfeo y Eurídice como protagonistas. La música fue compuesta por Antonio Carlos Jobim y otros autores, como Luiz Bonfá o Vinicius de Moraes; esta banda sonora está considerada como clave en el proceso de transmisión de la música popular y la bossa-nova brasileña a todo el mundo. Los temas más conocidos tal vez sean “A Felicidade”, de Jobim, y “Manhã de Carnaval”, compuesta por el ya mencionado Luiz Bonfá, con letra de Antõnio Maria y adaptación al inglés de Carl Signam. Si conocéis esta canción tal vez la hayáis escuchado bajo otros títulos, como “Morning of the Carnival”, la traducción al inglés del original escrito en portugués; a finales de los sesenta la cambiaron de nombre: “A Day in the Life of a Fool” (con letra de Carl Sigman), dando lugar a un buen número de versiones bajo esta etiqueta; por otro lado, también existen interpretaciones con el título de “La Canción de Orfeo Negro”, denominación que también se usa para nombrar a la “Samba de Orfeu”; en fin, que hay bastante confusión en torno a esta melodía, que muchos creen que fue escrita por Antonio Carlos Jobim debido al estilo de este músico y a su implicación en la banda sonora de “Orfeo Negro”. “Manhã de Carnaval” es una de las canciones brasileñas más conocidas en todo el mundo y de las más versionadas en diferentes estilos, aunque los mejores rendimientos se han obtenido desde el jazz. La primera versión que os propongo es la del músico y cantante brasileño João Gilberto, uno de los máximos exponentes de la bossa-nova; también es una de las más antiguas, de 1959, coetánea a las de Elizeth Cardoso o Agostinho dos Santos. En él ámbito de la música brasileña también son interesantes las versiones de Astrud Gilberto, Luiz Bonfá y Antonio Carlos Jobim, Jaime Marques (la primera que escuché) o Baden Powell. El segundo vídeo destacado pertenece a Dizzy Gillespie, con un aire latino muy adecuado para bailar; y el tercero al guitarrista Tuck Andress, que grabó este tema para su álbum “Reckless Precision” (1990). Como os decía antes, desde el jazz se han hecho versiones excelentes, véanse por ejemplo las de Stan Getz, Paquito D’Rivera, Vince Guaraldi, Paul Desmond, Freddie Hubbard, Art Pepper, Joe Harnell, Oscar Peterson o Michel Camilo & Tomatito. Si alguien quiere salirse un poco del ámbito del jazz puede probar con Joan Baez, con Paco de Lucía o con Lisa Ono.

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Renato Carosone / Quadro Nuevo / The Puppini Sisters. “Tu vuò fà l’americano”

Italia fue uno de los países que más se beneficiaron del Plan Marshall, una iniciativa estadounidense que, durante los años 1948-1951, repartió unos trece mil millones de dólares entre los países europeos devastados por la II Guerra Mundial; el país transalpino recibió unos mil doscientos millones de dólares, una cifra muy elevada que, sin duda, resultó fundamental en el proceso conocido como “El Milagro Económico Italiano”, nombre que recibió el período de crecimiento económico sostenido que experimentó Italia desde que finalizara la II Guerra Mundial hasta finales de los años sesenta. En las zonas del sur es donde más de evidenciaron los contrastes; la esencia agrícola y rural de estos territorios chocó con el progreso industrial y con las nuevas manifestaciones culturales y artísticas procedentes de los Estados Unidos. En este contexto es en el que se compuso, en 1956, la canción “Tu vuò fa l’americano”, obra del letrista Nicola Salerno (“Nisa”) y del cantante y compositor Renato Carosone, un napolitano que aprendió a tocar el piano en el Conservatorio de San Pietro a Maiella (Nápoles) y que, tras su paso como músico por las colonias italianas en África, inició su carrera en Italia; en 1960, en pleno éxito, abandonó la música para dedicarse a otros menesteres. El tema que nos ocupa, originariamente grabado en idioma napolitano, es uno de los más famosos de la dupla Carosone/Nisa, una canción concebida a modo de crítica divertida dirigida a esos napolitanos que siempre han vivido en el campo, muy apegados a las costumbres de su tierra que, como por arte de magia, en aquellos años de la posguerra intentaban imitar el estilo de vida americano: pantalones vaqueros, gorras, whisky con soda, béisbol, cigarrillos Camel y R&R, por supuesto, todo ello pagado por “la borsetta di mammà”.

La versión original de Renato Carosone apareció en la película “Totò, Peppino e le fanatiche” (1958), interpretada por él mismo junto a su banda de jazz, es el primer vídeo destacado de esta entrada. Es bastante conocida la interpretación que hizo Sophia Loren para la película “Capri” (1960) y, también, la de Jude Law, Rosario Fiorello y Matt Damon, que formó parte de “El Talento de Mr. Ripley” (1999). Entre las muchas versiones que hay de esta melodía, podemos mencionar las de The Ray Gelato Giants, Petinellis, Lou Bega, Tonino Carosone, Dany Brillant, The Brian Setzer Orchestra, Rita Pavone, Orquesta Platería o Vendetta, con letra en español, a ritmo de ska y en tono satírico; y hay otra muy conocida, la de los australianos Yolanda Be Cool, bajo el título “We no speak americano”. Además de todas estas interpretaciones os propongo otras dos muy singulares, precisamente las que hoy acompañan a Renato Carosone como vídeos destacados; la primera a cargo del cuarteto de jazz alemán Quadro Nuevo, con más de quince discos en su haber, muchos premios y aún en activo; la segunda, a un ritmo frenético, nos la ofrece el trío de swing vintage The Puppini Sisters, también en activo.

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Jolie Holland. “Old Fashioned Morphine”

Algo tendrá Jolie Holland para que músicos como Tom Waits o el rapero Sage Francis hayan manifestado, sin tapujos, su entusiasmo hacia esta artista norteamericana. En su página web la presentan como alguien que ha sido capaz de recoger un siglo de música estadounidense (jazz, blues, soul y rock) en una propuesta ecléctica, difícil de etiquetar, en la que se recogen influencias diversas, desde Al Green a Tom Waits, pasando por Mavis Staples, Skip james, Neil Young o la Velvet Underground. El fondo de Jolie Holland es clásico, pero la manera de expresarse es actual; yo diría que, al menos en las formas, podría tener cabida dentro del movimiento indie, con el jazz, el folk y el estilo americana como herramientas fundamentales de su idiosincrasia estilística. Tiene publicados ocho discos, uno de ellos junto a Samantha Parton, y ha colaborado con músicos como Booker T. Jones, Be Good Tanyas’, David Dondero, Joel Hamilton, Guy Garvey (de la banda Elbow), Sean Hayes, David Gray, Gregg Graffin (de Bad Religion) o Chuck Ragan. El primer álbum (“Catalpa”) salió al mercado en 2003 y el segundo (“Escondida”) al año siguiente, un trabajo muy interesante, con canciones de la propia Jolie Holland y un apoyo instrumental muy atractivo: batería y marimba (Dave Mihaly); guitarra eléctrica y acústica (Brian Miller); bajo, mandolina y banjo (Keith Cary); trompeta (Ara Anderson); sierra musical (Enzo García); saxo soprano (Paul Scriver); y, por supuesto, la aportación de Jolie Holland: voz, guitarra, ukelele y piano. El tema que he elegido es el corte número tres, “Old Fashioned Morphine”, una canción sobre el consumo de morfina que hoy en día podríamos catalogar como políticamente incorrecta, en la que aparecen mencionados el abuelo de Jolie, la exploradora y escritora suiza Isabelle Eberhardt y el novelista y ensayista estadounidense William Burroughs:

Gimme that old fashion morphine
Gimme that old fashion morphine
Gimme that old fashion morphine
It’s good enough for me

What was good enough for my grandpa
It was good enough for my grandpa
It was good enough for my grandpa
It’s good enough for me

Sister don’t get worried
Sister don’t get worried
Sister don’t get worried
Because the world is almost done

Gimme that old fashion morphine
Gimme that old fashion morphine
Gimme that old fashion morphine
It’s good enough for me

It was good enough for Billy Burroughs
It was good enough for Billy Burroughs
It was good enough for Billy Burroughs
It’s good enough for me

Sister don’t get worried
Sister don’t get worried
Sister don’t get worried
Because the world is almost done

Gimme that old fashion morphine
Gimme that old fashion morphine
Gimme that old fashion morphine
It’s good enough for me

It was good enough for Isabelle Eberhardt
It was good enough for Isabelle Eberhardt
It was good enough for Isabelle Eberhardt
It’s good enough for me

Sister don’t get worried
Sister don’t get worried
Sister don’t get worried
Because the world is almost done