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João Gilberto / Dizzy Gillespie / Tuck Andress. “Manhã de Carnaval”

Orfeo Negro” (1959) es una película dirigida por Marcel Camus, con el carnaval de Río de Janeiro y el mito de Orfeo y Eurídice como protagonistas. La música fue compuesta por Antonio Carlos Jobim y otros autores, como Luiz Bonfá o Vinicius de Moraes; esta banda sonora está considerada como clave en el proceso de transmisión de la música popular y la bossa-nova brasileña a todo el mundo. Los temas más conocidos tal vez sean “A Felicidade”, de Jobim, y “Manhã de Carnaval”, compuesta por el ya mencionado Luiz Bonfá, con letra de Antõnio Maria y adaptación al inglés de Carl Signam. Si conocéis esta canción tal vez la hayáis escuchado bajo otros títulos, como “Morning of the Carnival”, la traducción al inglés del original escrito en portugués; a finales de los sesenta la cambiaron de nombre: “A Day in the Life of a Fool” (con letra de Carl Sigman), dando lugar a un buen número de versiones bajo esta etiqueta; por otro lado, también existen interpretaciones con el título de “La Canción de Orfeo Negro”, denominación que también se usa para nombrar a la “Samba de Orfeu”; en fin, que hay bastante confusión en torno a esta melodía, que muchos creen que fue escrita por Antonio Carlos Jobim debido al estilo de este músico y a su implicación en la banda sonora de “Orfeo Negro”. “Manhã de Carnaval” es una de las canciones brasileñas más conocidas en todo el mundo y de las más versionadas en diferentes estilos, aunque los mejores rendimientos se han obtenido desde el jazz. La primera versión que os propongo es la del músico y cantante brasileño João Gilberto, uno de los máximos exponentes de la bossa-nova; también es una de las más antiguas, de 1959, coetánea a las de Elizeth Cardoso o Agostinho dos Santos. En él ámbito de la música brasileña también son interesantes las versiones de Astrud Gilberto, Luiz Bonfá y Antonio Carlos Jobim, Jaime Marques (la primera que escuché) o Baden Powell. El segundo vídeo destacado pertenece a Dizzy Gillespie, con un aire latino muy adecuado para bailar; y el tercero al guitarrista Tuck Andress, que grabó este tema para su álbum “Reckless Precision” (1990). Como os decía antes, desde el jazz se han hecho versiones excelentes, véanse por ejemplo las de Stan Getz, Paquito D’Rivera, Vince Guaraldi, Paul Desmond, Freddie Hubbard, Art Pepper, Joe Harnell, Oscar Peterson o Michel Camilo & Tomatito. Si alguien quiere salirse un poco del ámbito del jazz puede probar con Joan Baez, con Paco de Lucía o con Lisa Ono.

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Renato Carosone / Quadro Nuevo / The Puppini Sisters. “Tu vuò fà l’americano”

Italia fue uno de los países que más se beneficiaron del Plan Marshall, una iniciativa estadounidense que, durante los años 1948-1951, repartió unos trece mil millones de dólares entre los países europeos devastados por la II Guerra Mundial; el país transalpino recibió unos mil doscientos millones de dólares, una cifra muy elevada que, sin duda, resultó fundamental en el proceso conocido como “El Milagro Económico Italiano”, nombre que recibió el período de crecimiento económico sostenido que experimentó Italia desde que finalizara la II Guerra Mundial hasta finales de los años sesenta. En las zonas del sur es donde más de evidenciaron los contrastes; la esencia agrícola y rural de estos territorios chocó con el progreso industrial y con las nuevas manifestaciones culturales y artísticas procedentes de los Estados Unidos. En este contexto es en el que se compuso, en 1956, la canción “Tu vuò fa l’americano”, obra del letrista Nicola Salerno (“Nisa”) y del cantante y compositor Renato Carosone, un napolitano que aprendió a tocar el piano en el Conservatorio de San Pietro a Maiella (Nápoles) y que, tras su paso como músico por las colonias italianas en África, inició su carrera en Italia; en 1960, en pleno éxito, abandonó la música para dedicarse a otros menesteres. El tema que nos ocupa, originariamente grabado en idioma napolitano, es uno de los más famosos de la dupla Carosone/Nisa, una canción concebida a modo de crítica divertida dirigida a esos napolitanos que siempre han vivido en el campo, muy apegados a las costumbres de su tierra que, como por arte de magia, en aquellos años de la posguerra intentaban imitar el estilo de vida americano: pantalones vaqueros, gorras, whisky con soda, béisbol, cigarrillos Camel y R&R, por supuesto, todo ello pagado por “la borsetta di mammà”.

La versión original de Renato Carosone apareció en la película “Totò, Peppino e le fanatiche” (1958), interpretada por él mismo junto a su banda de jazz, es el primer vídeo destacado de esta entrada. Es bastante conocida la interpretación que hizo Sophia Loren para la película “Capri” (1960) y, también, la de Jude Law, Rosario Fiorello y Matt Damon, que formó parte de “El Talento de Mr. Ripley” (1999). Entre las muchas versiones que hay de esta melodía, podemos mencionar las de The Ray Gelato Giants, Petinellis, Lou Bega, Tonino Carosone, Dany Brillant, The Brian Setzer Orchestra, Rita Pavone, Orquesta Platería o Vendetta, con letra en español, a ritmo de ska y en tono satírico; y hay otra muy conocida, la de los australianos Yolanda Be Cool, bajo el título “We no speak americano”. Además de todas estas interpretaciones os propongo otras dos muy singulares, precisamente las que hoy acompañan a Renato Carosone como vídeos destacados; la primera a cargo del cuarteto de jazz alemán Quadro Nuevo, con más de quince discos en su haber, muchos premios y aún en activo; la segunda, a un ritmo frenético, nos la ofrece el trío de swing vintage The Puppini Sisters, también en activo.

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Jolie Holland. “Old Fashioned Morphine”

Algo tendrá Jolie Holland para que músicos como Tom Waits o el rapero Sage Francis hayan manifestado, sin tapujos, su entusiasmo hacia esta artista norteamericana. En su página web la presentan como alguien que ha sido capaz de recoger un siglo de música estadounidense (jazz, blues, soul y rock) en una propuesta ecléctica, difícil de etiquetar, en la que se recogen influencias diversas, desde Al Green a Tom Waits, pasando por Mavis Staples, Skip james, Neil Young o la Velvet Underground. El fondo de Jolie Holland es clásico, pero la manera de expresarse es actual; yo diría que, al menos en las formas, podría tener cabida dentro del movimiento indie, con el jazz, el folk y el estilo americana como herramientas fundamentales de su idiosincrasia estilística. Tiene publicados ocho discos, uno de ellos junto a Samantha Parton, y ha colaborado con músicos como Booker T. Jones, Be Good Tanyas’, David Dondero, Joel Hamilton, Guy Garvey (de la banda Elbow), Sean Hayes, David Gray, Gregg Graffin (de Bad Religion) o Chuck Ragan. El primer álbum (“Catalpa”) salió al mercado en 2003 y el segundo (“Escondida”) al año siguiente, un trabajo muy interesante, con canciones de la propia Jolie Holland y un apoyo instrumental muy atractivo: batería y marimba (Dave Mihaly); guitarra eléctrica y acústica (Brian Miller); bajo, mandolina y banjo (Keith Cary); trompeta (Ara Anderson); sierra musical (Enzo García); saxo soprano (Paul Scriver); y, por supuesto, la aportación de Jolie Holland: voz, guitarra, ukelele y piano. El tema que he elegido es el corte número tres, “Old Fashioned Morphine”, una canción sobre el consumo de morfina que hoy en día podríamos catalogar como políticamente incorrecta, en la que aparecen mencionados el abuelo de Jolie, la exploradora y escritora suiza Isabelle Eberhardt y el novelista y ensayista estadounidense William Burroughs:

Gimme that old fashion morphine
Gimme that old fashion morphine
Gimme that old fashion morphine
It’s good enough for me

What was good enough for my grandpa
It was good enough for my grandpa
It was good enough for my grandpa
It’s good enough for me

Sister don’t get worried
Sister don’t get worried
Sister don’t get worried
Because the world is almost done

Gimme that old fashion morphine
Gimme that old fashion morphine
Gimme that old fashion morphine
It’s good enough for me

It was good enough for Billy Burroughs
It was good enough for Billy Burroughs
It was good enough for Billy Burroughs
It’s good enough for me

Sister don’t get worried
Sister don’t get worried
Sister don’t get worried
Because the world is almost done

Gimme that old fashion morphine
Gimme that old fashion morphine
Gimme that old fashion morphine
It’s good enough for me

It was good enough for Isabelle Eberhardt
It was good enough for Isabelle Eberhardt
It was good enough for Isabelle Eberhardt
It’s good enough for me

Sister don’t get worried
Sister don’t get worried
Sister don’t get worried
Because the world is almost done

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Barney Bigard and His Jazzopators / Dizzy Gillespie / Thelonious Monk. “Caravan”

Juan Tizol Martínez (1900-1984) fue un compositor y trombonista puertorriqueño, miembro de la orquesta de Duke Ellington durante aproximadamente quince años. Se le suele considerar como uno de los grandes músicos de jazz centroamericano, pionero del jazz latino y autor de temas clásicos de este estilo, como “Caravan” (1936), aunque en la autoría de esta pieza también figura Duke Ellington, quien pronto supo ver las posibilidades comerciales que podía llegar a tener un tema como éste, con cierta carga exótica, ideal para ser tocado en los locales de jazz más exitosos de la época. Todo lo contrario de Juan Tizol, que llegó a vender sus derechos sobre “Caravan” a Irving Mills -autor de la letra en las versiones cantadas- por veinticinco dólares, aunque cuando se dio cuenta del éxito que tenía se quejó a Mills y consiguió que éste le cediera un porcentaje de los royalties. La primera grabación data de 1936 y corrió a cargo de la banda Barney Bigard and His Jazzopators, de la que formaban parte Barney Bigard (clarinete), Cootie Williams (trompeta), Harry Carney (saxo), Billy Taylor (bajo), Sonny Greer (batería) y los artífices de la canción: Juan Tizol (trombón) y Duke Ellington (piano). “Caravan” es uno de los estándares preferidos por los músicos de jazz; en palabras de Ted Gioia*, “la canción se presta a la jam session más desenfadada como a arreglos estilizados capaces de evocar toda una gama de estados de ánimo. La progresión armónica es bastante fácil hasta para intérpretes de nivel medio, la melodía sigue sonando moderna pese a las muchas décadas transcurridas desde que se compuso. El público, desde luego, responde bien a la canción, pero más devoción si cabe le profesan los propios músicos”. No es casual, por lo tanto, que existan más de cuatrocientas versiones de este tema; Gioia destaca las debidas al propio Duke Ellington, Oscar Peterson & Dizzy Gillespie, Nat King Cole, Art Blakey, Wes Montgomery, Wynton Marsalis, Michel Camilo, Gonzalo Rubalcaba y las dos destacadas que acompañan a la primera grabación de Barney Bigard, la de Dizzy Gillespie -publicada en 1951- y la de Thelonious Monk -de su álbum “Thelonious Monk Plays Duke Ellington”, 1955-. Woody Allen ha utilizado esta melodía en alguna de sus películas, en concreto en “Alice” (1990) y en “Acordes y Desacuerdos” (1999); más recientemente ha sido protagonista en “Whiplash” (2014), de Damien Chazelle, con mucha presencia de la batería, instrumento vertebrador de este film –aquí tenéis la primera parte de esta versión y aquí la segunda-.

* Gioia, Ted. El Canon del Jazz. Los 250 temas imprescindibles. Madrid: Turner, 2013.

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Las Cinco Canciones de Itziar (IV): “Are You Going With Me?” (Pat Metheny Group)

El martes os comentaba que Itziar y Mariola me ayudaron con el jazz, un género al que comencé a prestarle atención en su confluencia con la música brasileña -la bossa nova-, con el flamenco -Paco de Lucía, John McLaughlin y Al Dimeola- y con el rock, a través de bandas como King Crimson, Chicago, Blood, Sweat & Tears, Camel, Focus, Iceberg, Pegagus, etc. Cuando empecé a acudir a casa de Itziar, también conocía a músicos y bandas como Miles Davis, Weather Report o Chick Corea, pero no a Pat Metheny, uno de los habituales en casa de las Muñoz; para mí fue un gran descubrimiento, desde la primera escucha me quedé embobado y, por eso, aún me sigo preguntando por qué nunca, hasta hoy, había aparecido este guitarrista en La Guitarra de las Musas.

“Mi cuarta canción tiene que ver con el jazz fusión, estilo que conocí gracias al programa radiofónico de Rafa Fuentes -mencionado en la entrada de ayer-, mi particular enciclopedia sobre jazz, de las pocas herramientas que teníamos en los ochenta para estar al tanto de las tendencias y novedades de este género. La canción elegida es “Are You Going With Me?”, de la banda de Pat Metheny, incluida en su tercer álbum “Offramp” (1981); Rafa  denominaba a este tema “la catedral del jazz sinfónico”, por su duración, por la riqueza instrumental presente en ella y por el uso que hacía Pat Metheny de las guitarras, incluyendo la utilización del sintetizador de guitarra. Con temas como éste empecé a acercarme al jazz con otros ojos y a conocer otros estilos (samba-jazz, blues, fusión, bebop, cool, contemporáneo, etc.) diferentes del funky-jazz de mis inicios”.