Deep Purple / Rock Aid Armenia. “Smoke on the Water”

No tengo ni idea de tocar el piano, pero hace muchos años me divertía con la canción de aquella serie ochentera de dibujos animados titulada “D’Artacán y los tres mosqueperros”; si hubiera querido aprender de verdad, probablemente habría empezado con “Para Elisa”, de Beethoven, como hacían casi todos los que se iniciaban con este instrumento. Sin embargo, cuando empecé con la guitarra sí que seguí los cánones habituales, es decir, el riff de “Smoke on the Water” en una sola cuerda (más adelante ya intentaría hacerlo con todos los dedos). Es tan habitual entre quienes empiezan con la guitarra que, tal y como nos cuenta El Periódico, “en algunas tiendas de instrumentos musicales de cualquier lugar del mundo aún se puede ver un cartel con ese mensaje: ‘Prohibido probar las guitarras tocando Smoke on the Water’”. La historia de este clásico del rock es bastante curiosa.

“In Rock” (1970) y “Fireball” (1971) habían sentado las bases del nuevo sonido Deep Purple, tras su primera etapa psicodélico-sinfónica; a finales de 1971 se habían instalado en Montreaux (Suiza) con el objetivo de grabar su siguiente álbum (“Machine Head”, 1972) en el auditorio del casino de la ciudad. Todo estaba preparado, sólo faltaba que Frank Zappa & The Mothers Invention finalizaran su actuación, sin embargo a un asistente al concierto no se le ocurrió otra cosa que lanzar una bengala hacia el techo; el resultado fue catastrófico, se produjo un gran incendio que obligó a desalojar el edificio, convirtiendo en héroe al promotor y organizador del festival, Claude Nobs, que ayudó a salir a muchas personas que se encontraban atrapadas entre el fuego. Los Deep Purple tuvieron que buscar otro sitio para grabar; primero fue un teatro, del que tuvieron que salir rápidamente, apenas habiendo grabado sólo las bases de la canción provisionalmente titulada “Title no. 1”, debido a las quejas de los vecinos por el ruido que desplegaban; después, se fueron a un subterráneo que había servido de refugio durante la II Guerra Mundial y, finalmente, Claude Nobs consiguió que grabaran el álbum en los salones del Grand Hotel. Aunque el tema está firmado por los cinco miembros de la banda, algunos tuvieron más protagonismo que otros. Ritchie Blackmore fue el artífice del conocidísimo riff de guitarra, con cierto parecido a la bossa nova “Maria Moita”, del brasileño Carlos Lyra, aunque Ritchie lo que ha comentado en alguna ocasión es que se inspiró en la Quinta Sinfonía de Beethoven. El título para ese tema “Title no. 1” se le ocurrió al bajista Roger Glover, cuando vio desde su habitación el humo sobre el lago Lemán; a partir de esta idea, el vocalista Ian Gillan escribió la letra relatando lo que había sucedido aquella noche en el auditorio del casino de Montreaux.

“Smoke on the Water” no fue publicado como single hasta un año después del lanzamiento de “Machine Head”, no obstante pronto se convirtió en un éxito y en una de las piezas imprescindibles en los conciertos. Hay bastantes versiones de esta canción, y no sólo dentro del ámbito del rock (Ian Gillan Band, Rainbow, Joe Lynn Turner, Dream Theather, Joe Satriani, Steve Vai & John Petrucci, Black Sabbath, Metalium, Santana & Jacoby Shaddix, Metallica, Sepultura, Barón Rojo, Judith Mateo, etc.), también las hay desde el jazz (The Cooltrane Quartet), la música brasileña (Emmerson Nogueira) o el ska (The Sankaroos). A pesar de ello, he preferido no destacar ninguna, y dejar sólo otra para acompañar a la original de Deep Purple; me estoy refiriendo a la que se grabó (existe incluso un documental) dentro del proyecto humanitario Rock Aid Armenia, que contó con músicos tan destacados como Bryan Adams, Ritchie Blackmore, Bruce Dickinson, Geoff Downes, Keith Emerson, Ian Gillan, David Gilmour, Tony Iommi, Alex Lifeson, Brian May, Paul Rodgers, Chris Squire, Roger Taylor, John Paul Jones o Jon Lord ¡Ahí es nada!

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Budgie. “Parents”

Budgie es una banda galesa, formada en 1967 por el bajista y vocalista Burke Shelley, el batería Ray Phillips y el guitarrista Tony Bourge, aunque en los inicios también contaron con Brian Goddard (guitarra), cuando el grupo se llamaba Hills Contemporary Grass y, posteriormente, Six Ton Budgie. No consiguieron grabar su primer álbum (“Budgie”) hasta 1971, ya bajo la denominación que conocemos; el segundo (“Squawk”) salió al mercado un año después; y el tercero, el titulado “Never Turn Your Back on a Friend”, lo hizo en 1973. Estos tres primeros álbumes, y tal vez los dos siguientes (“In For he Kill”, 1974; y “Bandolier”, 1975), constituyen a mi entender la obra más importante de Budgie, una banda que, a mediados de los setenta y durante los ochenta, acabó practicando un heavy metal más convencional, de acuerdo a los gustos de la época. Tal y como puede comprobarse en su página web, aún continúan en activo, aunque el único miembro de la formación original es Burke Shelley. En estos primeros discos a menudo se les compara con Black Sabbath, incluso con Rush; a mi entender tienen un sonido propio, en el que alternan canciones hardrockeras muy potentes con temas suaves y melódicos, algo que incluso se puede apreciar dentro de una misma canción; por estilo se sitúan entre el hard rock y el rock progresivo. Muchos aficionados al heavy metal han conocido a Budgie gracias a las versiones que han realizado de sus temas bandas tan conocidas como Iron Maiden, Metallica, Van Halen o Judas Priest, por mencionar algunas. El mejor álbum de esta formación tal vez sea el tercero, “Never Turn Your Back On a Friend”, con portada del ilustrador habitual de Yes, Roger Dean, que cuenta con temas tan buenos como “Breadfan”, publicado como single, aunque quienes realmente lo hicieron popular fueron los estadounidenses Metallica, que lo incluyeron como cara B de su single “Harvester of Sorrow” (1988); “You Know I’ll Always Love You”, una preciosa balada acústica; “You’re the Biggest Thing Since Powdered Milk”, uno de los temas más progresivos, con un solo de batería muy interesante al inicio de la canción y una aportación al bajo sensacional; o “Parents”, una de esas melodías de fragancia progresiva que tanto me gusta escuchar en bandas de hard rock, emocionante en su música y en su letra, con el conflicto generacional como telón de fondo. En 2003 se remasterizó el álbum y se incluyeron tres bonus track, uno de ellos una versión acústica de “Parents” que os dejo en este enlace.

Ram Jam. “Black Betty”

Ram Jam es el nombre de una banda estadounidense de blues-rock y hard rock, creada en 1977 alrededor del guitarrista Bill Barlett; tan sólo gabaron un par de discos de estudio: “Ram Jam” (1977) y “Portrait of the Artist as a Young Ram” (1978). Son recordados en la historia del rock por el tema “Black Betty”, una canción tradicional que cantaban los esclavos afroamericanos en los campos de trabajo; aunque su origen es remoto, fue grabada en la década de 1930 por algunos músicos como James “Iron Head” Baker (1933) o Ledbelly (1939) y, posteriormente, por el musicólogo Alan Lomax (1964), por Koertner, Ray & Glover (1964), por Manfred Mann (1968), por Dino Valenti (1969) o por nuestros protagonistas de hoy, Ram Jam, en 1977. Después se siguieron haciendo versiones (Nick Cave & The Bad Seeds, Mina, Tom Jones, Spiderbait, Meat Loaf, etc.), aunque el sonido hardrockero que consiguieron los Ram Jam, con ese riff de guitarra y ese estribillo tan pegadizo, ha quedado grabado en la memoria de los aficionados a la música. La letra de la canción ha sido siempre una incógnita, a pesar de los estudios realizados por antropólogos musicales y especialistas en tradiciones populares; de hecho, cuando el tema fue lanzado al mercado por Ram Jam, tuvo bastantes problemas con las asociaciones y grupos anti-racistas, al considerar que ofendía a las mujeres negras. Sin embargo, “Black Betty” parece significar otra cosa bien diferente o, siendo más preciso, tiene diferentes interpretaciones en función de cada estudioso involucrado en esta investigación; algunos afirman que “Black Betty” es el nombre que recibía el mosquetón británico en el siglo XVIII y el “bam-ba-lam” de la letra se refería al sonido de los disparos; otros piensan que era el término que habitualmente se usaba (en los siglos XVIII y XIX) para referirse a una botella de whisky o de licor; hay quien cree que era el látigo que se empleaba en algunas cárceles o en el transporte de esclavos; incluso hay testimonios que identifican a “Black Betty” con el vagón o carreta con el que se trasladaba a los esclavos de un lugar a otro. Como curiosidad, os diré que el patinador español Javier Fernández López, dos veces campeón del Mundo y seis de Europa, recurrió a este tema para alguno de sus ejercicios durante la temporada  2014-2015, cuando fue campeón de Europa y del Mundo (aquí lo podéis ver en acción).

Black Sabbath. “Sabbra Cadabra”

Hay dos bandas de hard rock, Led Zeppelin y Deep Purple, que tuvieron un gran peso en el nacimiento del heavy metal; la primera portadora de la tradición del blues-rock presente antes en bandas como Cream o The Jimi Hendrix Experience; la segunda heredera de los sonidos psicodélicos y progresivos que, antes que ellos, ya habían desarrollado grupos como Iron Butterfly. En esta vertiente hardrockera, con elementos psicodélicos, progresivos o procedentes del blues, también podemos mencionar a otras formaciones pioneras del heavy metal como Steppenwolf, Grand Funk RailroadNazareth, Humble Pie, Vanilla Fudge, Uriah Heep, Blue Cheer, Budgie o Blue Öyster Cult. Sin embargo, hay otra que bien podría decirse practicaba  el heavy metal antes de que se hubiera creado este género; no en vano, a Black Sabbath se le suele considerar el grupo creador del heavy metal. En su estilo se aprecian características que, con el paso de los años, se irían consolidando como señas de identidad de este colectivo: la ropa de cuero, el gusto por el color negro, la atracción satánica y un sonido endurecido, con relación al hard rock, que trataba de emular esa sensación lúgubre con una afinación más grave de lo habitual en los instrumentos, como una octava por debajo. Black Sabbath se creó en 1968, a partir de Tony Iommi (guitarra), Ozzy Osbourne (voz), Geezer Butler (bajo) y Bill Ward (batería); primero se llamaron The Polka Tulk Blues Company, más tarde Polka Tulk y después Earth, hasta que tomaron su definitivo nombre en 1969, después de ver en el cine una película italiana de terror titulada -en inglés- “Black Sabbath” (1963). Los primeros discos de esta formación (“Black Sabbath”, 1970; “Paranoid”, 1970; “Master of Reality”, 1971; y “Black Sabbath, Vol. 4”, 1972) tuvieron bastante éxito de público, no así por parte de la prensa especializada, algo que sí lograron con su quinto álbum de estudio, titulado “Sabbath Bloody Sabbath” (1973), cuya grabación estuvo marcada por el particular aquelarre, con las drogas como protagonistas, en el que se encontraban inmersos en aquella época. Tras un mes en Los Ángeles, totalmente infructoso, decidieron alquilar un castillo en Reino Unido; allí, en las mazmorras, encontraron la inspiración para componer un disco potente, que se iniciaba con uno de los riffs más característicos de este grupo, el del tema “Sabbath Bloody Sabbath“. Pero en este trabajo también habría espacio para las sutilezas acústicas (“Pluff“) o para los teclados y los sonidos progresivos (“Who Are You?” o “Spiral Architect“). Os animo a que escuchéis el disco entero; mientras tanto, os propongo el tema con el que finaliza la cara A, “Sabbra Cadabra” que, en su grabación, contó con un invitado especial: el teclista de Yes Rick Wakeman. Por último, os dejo la versión que, en 1998, hicieron los estadounidenses Metallica.

The Shangri-Las / Aerosmith / Jeff Beck & Imelda May. “Remember (Walking in the Sand)”

La mayoría de los grupos de chicas que tanto proliferaron durante los años sesenta  estaban formados por cantantes negras; en este sentido, The Shangri-Las fueron una excepción, ya que se trataba de un conjunto formado por cuatro mujeres blancas, las hermanas Betty y Mary Weiss, y las gemelas Marge y Mary Anne Ganser. El grupo se formó en un barrio de Queens (Nueva York), en 1963, cuando tenían entre quince y diecisiete años; empezaron a tocar en espectáculos escolares, en concursos de talentos, etc. hasta que el sello discográfico Kama Sutra (un nombre sospechoso, ¿verdad?) grabó con ellas alguna canción; aún no tenían nombre, lo tomaron de un restaurante que se encontraron en Queens. Su primer éxito fue “Remember (Walking in the Sand)”, tema escrito por Shadow Morton, un recién llegado a la industria discográfica que pensó en estas cuatro chicas de barrio, deslenguadas, poco elegantes y más bien maleducadas, para interpretar su canción; consiguió convencer al sello Red Bird Records, que publicó este tema en agosto de 1964. Inicialmente duraba más de siete minutos, pero Morton no tuvo ningún problema para dejarlo en poco más de dos. Había conseguido cumplir lo que prometió cuando le preguntaron qué tipo de música componía; aún cuando todavía no había escrito nada, él no dudó en responder que su especialidad eran los éxitos. “Remember (Walking in the Sand)” fue una melodía muy versionada, pero es curioso que llamara la atención de grupos y músicos procedentes de países diferentes y con toques estilísticos diversos: los alemanes The Boots y Shirley, los australianos M.P.D. Limited, los canadienses The Nylons, los holandeses Mouth & McNeal, los suizos The Hillbilly Moon Explosion, el italiano Lucio Dalla, los neozelandeses Ray Columbus and the Invaders, el francés Richard Anthony, el británico Hollie Cook o las estadounidenses Skeeter Davis y The Go-Go’s. Una de las versiones más conocidas -nuestro segundo vídeo destacado- es la realizada por la banda de hard rock Aerosmith, publicada como single y también en su álbum “Night in the Ruts” (1979). Para finalizar os propongo a un dúo espectacular: uno de los mejores guitarristas de los gloriosos setenta, Jeff Beck, y una de las mejores voces del panorama rockero actual, la irlandesa Imelda May; un directo guitarrero y muy sensual, ¿no os parece?