Budgie. “Parents”

Budgie es una banda galesa, formada en 1967 por el bajista y vocalista Burke Shelley, el batería Ray Phillips y el guitarrista Tony Bourge, aunque en los inicios también contaron con Brian Goddard (guitarra), cuando el grupo se llamaba Hills Contemporary Grass y, posteriormente, Six Ton Budgie. No consiguieron grabar su primer álbum (“Budgie”) hasta 1971, ya bajo la denominación que conocemos; el segundo (“Squawk”) salió al mercado un año después; y el tercero, el titulado “Never Turn Your Back on a Friend”, lo hizo en 1973. Estos tres primeros álbumes, y tal vez los dos siguientes (“In For he Kill”, 1974; y “Bandolier”, 1975), constituyen a mi entender la obra más importante de Budgie, una banda que, a mediados de los setenta y durante los ochenta, acabó practicando un heavy metal más convencional, de acuerdo a los gustos de la época. Tal y como puede comprobarse en su página web, aún continúan en activo, aunque el único miembro de la formación original es Burke Shelley. En estos primeros discos a menudo se les compara con Black Sabbath, incluso con Rush; a mi entender tienen un sonido propio, en el que alternan canciones hardrockeras muy potentes con temas suaves y melódicos, algo que incluso se puede apreciar dentro de una misma canción; por estilo se sitúan entre el hard rock y el rock progresivo. Muchos aficionados al heavy metal han conocido a Budgie gracias a las versiones que han realizado de sus temas bandas tan conocidas como Iron Maiden, Metallica, Van Halen o Judas Priest, por mencionar algunas. El mejor álbum de esta formación tal vez sea el tercero, “Never Turn Your Back On a Friend”, con portada del ilustrador habitual de Yes, Roger Dean, que cuenta con temas tan buenos como “Breadfan”, publicado como single, aunque quienes realmente lo hicieron popular fueron los estadounidenses Metallica, que lo incluyeron como cara B de su single “Harvester of Sorrow” (1988); “You Know I’ll Always Love You”, una preciosa balada acústica; “You’re the Biggest Thing Since Powdered Milk”, uno de los temas más progresivos, con un solo de batería muy interesante al inicio de la canción y una aportación al bajo sensacional; o “Parents”, una de esas melodías de fragancia progresiva que tanto me gusta escuchar en bandas de hard rock, emocionante en su música y en su letra, con el conflicto generacional como telón de fondo. En 2003 se remasterizó el álbum y se incluyeron tres bonus track, uno de ellos una versión acústica de “Parents” que os dejo en este enlace.

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Ram Jam. “Black Betty”

Ram Jam es el nombre de una banda estadounidense de blues-rock y hard rock, creada en 1977 alrededor del guitarrista Bill Barlett; tan sólo gabaron un par de discos de estudio: “Ram Jam” (1977) y “Portrait of the Artist as a Young Ram” (1978). Son recordados en la historia del rock por el tema “Black Betty”, una canción tradicional que cantaban los esclavos afroamericanos en los campos de trabajo; aunque su origen es remoto, fue grabada en la década de 1930 por algunos músicos como James “Iron Head” Baker (1933) o Ledbelly (1939) y, posteriormente, por el musicólogo Alan Lomax (1964), por Koertner, Ray & Glover (1964), por Manfred Mann (1968), por Dino Valenti (1969) o por nuestros protagonistas de hoy, Ram Jam, en 1977. Después se siguieron haciendo versiones (Nick Cave & The Bad Seeds, Mina, Tom Jones, Spiderbait, Meat Loaf, etc.), aunque el sonido hardrockero que consiguieron los Ram Jam, con ese riff de guitarra y ese estribillo tan pegadizo, ha quedado grabado en la memoria de los aficionados a la música. La letra de la canción ha sido siempre una incógnita, a pesar de los estudios realizados por antropólogos musicales y especialistas en tradiciones populares; de hecho, cuando el tema fue lanzado al mercado por Ram Jam, tuvo bastantes problemas con las asociaciones y grupos anti-racistas, al considerar que ofendía a las mujeres negras. Sin embargo, “Black Betty” parece significar otra cosa bien diferente o, siendo más preciso, tiene diferentes interpretaciones en función de cada estudioso involucrado en esta investigación; algunos afirman que “Black Betty” es el nombre que recibía el mosquetón británico en el siglo XVIII y el “bam-ba-lam” de la letra se refería al sonido de los disparos; otros piensan que era el término que habitualmente se usaba (en los siglos XVIII y XIX) para referirse a una botella de whisky o de licor; hay quien cree que era el látigo que se empleaba en algunas cárceles o en el transporte de esclavos; incluso hay testimonios que identifican a “Black Betty” con el vagón o carreta con el que se trasladaba a los esclavos de un lugar a otro. Como curiosidad, os diré que el patinador español Javier Fernández López, dos veces campeón del Mundo y seis de Europa, recurrió a este tema para alguno de sus ejercicios durante la temporada  2014-2015, cuando fue campeón de Europa y del Mundo (aquí lo podéis ver en acción).

Black Sabbath. “Sabbra Cadabra”

Hay dos bandas de hard rock, Led Zeppelin y Deep Purple, que tuvieron un gran peso en el nacimiento del heavy metal; la primera portadora de la tradición del blues-rock presente antes en bandas como Cream o The Jimi Hendrix Experience; la segunda heredera de los sonidos psicodélicos y progresivos que, antes que ellos, ya habían desarrollado grupos como Iron Butterfly. En esta vertiente hardrockera, con elementos psicodélicos, progresivos o procedentes del blues, también podemos mencionar a otras formaciones pioneras del heavy metal como Steppenwolf, Grand Funk RailroadNazareth, Humble Pie, Vanilla Fudge, Uriah Heep, Blue Cheer, Budgie o Blue Öyster Cult. Sin embargo, hay otra que bien podría decirse practicaba  el heavy metal antes de que se hubiera creado este género; no en vano, a Black Sabbath se le suele considerar el grupo creador del heavy metal. En su estilo se aprecian características que, con el paso de los años, se irían consolidando como señas de identidad de este colectivo: la ropa de cuero, el gusto por el color negro, la atracción satánica y un sonido endurecido, con relación al hard rock, que trataba de emular esa sensación lúgubre con una afinación más grave de lo habitual en los instrumentos, como una octava por debajo. Black Sabbath se creó en 1968, a partir de Tony Iommi (guitarra), Ozzy Osbourne (voz), Geezer Butler (bajo) y Bill Ward (batería); primero se llamaron The Polka Tulk Blues Company, más tarde Polka Tulk y después Earth, hasta que tomaron su definitivo nombre en 1969, después de ver en el cine una película italiana de terror titulada -en inglés- “Black Sabbath” (1963). Los primeros discos de esta formación (“Black Sabbath”, 1970; “Paranoid”, 1970; “Master of Reality”, 1971; y “Black Sabbath, Vol. 4”, 1972) tuvieron bastante éxito de público, no así por parte de la prensa especializada, algo que sí lograron con su quinto álbum de estudio, titulado “Sabbath Bloody Sabbath” (1973), cuya grabación estuvo marcada por el particular aquelarre, con las drogas como protagonistas, en el que se encontraban inmersos en aquella época. Tras un mes en Los Ángeles, totalmente infructoso, decidieron alquilar un castillo en Reino Unido; allí, en las mazmorras, encontraron la inspiración para componer un disco potente, que se iniciaba con uno de los riffs más característicos de este grupo, el del tema “Sabbath Bloody Sabbath“. Pero en este trabajo también habría espacio para las sutilezas acústicas (“Pluff“) o para los teclados y los sonidos progresivos (“Who Are You?” o “Spiral Architect“). Os animo a que escuchéis el disco entero; mientras tanto, os propongo el tema con el que finaliza la cara A, “Sabbra Cadabra” que, en su grabación, contó con un invitado especial: el teclista de Yes Rick Wakeman. Por último, os dejo la versión que, en 1998, hicieron los estadounidenses Metallica.

The Shangri-Las / Aerosmith / Jeff Beck & Imelda May. “Remember (Walking in the Sand)”

La mayoría de los grupos de chicas que tanto proliferaron durante los años sesenta  estaban formados por cantantes negras; en este sentido, The Shangri-Las fueron una excepción, ya que se trataba de un conjunto formado por cuatro mujeres blancas, las hermanas Betty y Mary Weiss, y las gemelas Marge y Mary Anne Ganser. El grupo se formó en un barrio de Queens (Nueva York), en 1963, cuando tenían entre quince y diecisiete años; empezaron a tocar en espectáculos escolares, en concursos de talentos, etc. hasta que el sello discográfico Kama Sutra (un nombre sospechoso, ¿verdad?) grabó con ellas alguna canción; aún no tenían nombre, lo tomaron de un restaurante que se encontraron en Queens. Su primer éxito fue “Remember (Walking in the Sand)”, tema escrito por Shadow Morton, un recién llegado a la industria discográfica que pensó en estas cuatro chicas de barrio, deslenguadas, poco elegantes y más bien maleducadas, para interpretar su canción; consiguió convencer al sello Red Bird Records, que publicó este tema en agosto de 1964. Inicialmente duraba más de siete minutos, pero Morton no tuvo ningún problema para dejarlo en poco más de dos. Había conseguido cumplir lo que prometió cuando le preguntaron qué tipo de música componía; aún cuando todavía no había escrito nada, él no dudó en responder que su especialidad eran los éxitos. “Remember (Walking in the Sand)” fue una melodía muy versionada, pero es curioso que llamara la atención de grupos y músicos procedentes de países diferentes y con toques estilísticos diversos: los alemanes The Boots y Shirley, los australianos M.P.D. Limited, los canadienses The Nylons, los holandeses Mouth & McNeal, los suizos The Hillbilly Moon Explosion, el italiano Lucio Dalla, los neozelandeses Ray Columbus and the Invaders, el francés Richard Anthony, el británico Hollie Cook o las estadounidenses Skeeter Davis y The Go-Go’s. Una de las versiones más conocidas -nuestro segundo vídeo destacado- es la realizada por la banda de hard rock Aerosmith, publicada como single y también en su álbum “Night in the Ruts” (1979). Para finalizar os propongo a un dúo espectacular: uno de los mejores guitarristas de los gloriosos setenta, Jeff Beck, y una de las mejores voces del panorama rockero actual, la irlandesa Imelda May; un directo guitarrero y muy sensual, ¿no os parece?

Van Halen. “Eruption”

En una vieja entrada, dedicada al guitarrista de jazz Stanley Jordan, os hablaba del “tapping”, una técnica que consiste en presionar las cuerdas de la guitarra con las dos manos, en lugar de lo más habitual: presionar y rasgar. Músicos como Jimi Hendrix, Steve Hackett, Jimmy Page o Brian May utilizaron este recurso de manera ocasional, aunque quienes lo desarrollaron, lo popularizaron y lo asumieron como algo propio fueron el mencionado Stanley Jordan, en los años ochenta y, en los setenta, el holandés nacionalizado estadounidense Eddie Van Halen, uno de los grandes guitarristas que ha dado el rock, de los más innovadores y de los que más huella han dejado en posteriores generaciones de guitarristas. La familia Van Halen se instaló en California durante los años sesenta, procedente de Nimega (Holanda); Jan Van Halen, el padre de Eddie y Alex, era músico y consiguió transmitir esta pasión a sus hijos; ambos estudiaron piano y, posteriormente, uno la batería (Eddie) y el otro la guitarra (Alex) aunque, con el paso del tiempo, cambiarían los instrumentos. Tras tocar en varios grupos, crearon otro al que inicialmente denominaron Mammouth, un nombre que ya existía, por lo que tuvieron que cambiarlo por el de Van Halen, a propuesta del cantante de la banda, David Lee Roh. La formación inicial quedó cerrada con el bajista Michael Anthony; este cuarteto (Alex, Eddie, David y Michael) fue el que hizo frente a las tareas que condujeron a la grabación de su homónimo primer álbum, publicado en 1978; un trabajo de hard rock excelente, en el que Eddie dio rienda suelta a su talento como maestro del “tapping” (al parecer, en sus primeras actuaciones en directo se ponía de espaldas al público, para que nadie le pudiera copiar su técnica). En este álbum destacan temas como “Runnin’ with the Devil”, “Ain’t Talkin’‘Bout Love”, “Atomic Punk”, la conocida versión del “You Really Got Me” de los Kinks o “Eruption”, uno de los temas escritos para guitarra más virgueros y difíciles que existen, como podréis comprobar en el vídeo destacado de esta entrada. También es una de las piezas más imitadas, aunque nadie ha conseguido darle el timbre personal de Eddie, tal vez porque la guitarra con la que tocó en este disco fue fabricada por él mismo, de manera un tanto chapucera, tratando de combinar las peculiaridades de las guitarras “Fender” y “Gibson”, no en vano a este instrumento creado por Eddie Van Halen se le conoce como “Frankenstrat”. “Eruption” no era inicialmente un tema de la banda, más bien era el calentamiento que utilizaba Eddie antes de iniciar las grabaciones de estudio; cuando el productor lo escuchó le pidió un par de tomas para poderlas grabar, eligiendo finalmente una de ellas, la incluida en el disco (aquí podéis escuchar la versión original de estudio). Esta pieza apenas dura dos minutos, aunque en directo solía extenderse; aquí, por ejemplo, tenéis una versión de once minutos de duración. Para finalizar, me gustaría que prestarais atención a esta interesantísima versión interpretada al banjo por Dennis Caplinger, incluida en un disco homenaje a Van Halen hecho en clave bluegrass (“Strummin’ with the Devil: The Southern Side of Van Halen“).