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Crack. “Descenso en el Mahëllstrong”

Popgrama, Revista de Rock & Rollo” fue un programa musical emitido por la segunda cadena de Televisión Española durante los años 1977-1981. Estuvo conducido por Carlos Tena, Ángel Casas y Diego A. Manrique, y podría decirse que fue uno de los órganos de expresión de la incipiente “Movida madrileña“. Sin embargo, también prestó atención al rock, como bien puede comprobarse en el vídeo que preside esta entrada. Los protagonistas son los asturianos Crack, banda formada en 1978 que contó con los siguientes músicos: Alberto Fontaneda (compositor, flauta, voz y guitarras), Mento Hevia (compositor, teclados, voz), Alex Cabal (bajo), Manolo Jiménez (batería) y Rafael Rodríguez (guitarra). Grabaron un único disco, “Si todo hiciera crack” (1979), que fue publicado por Chapa Records bajo la producción del Mariscal Romero y el apoyo vocal de Encarnación González “Cani”. Lo cierto es que tuvo poco éxito; en 1979 empujaba con fuerza la new wave española y, a duras penas, sólo algunas bandas de rock urbano y heavy metal consiguieron resistir; un grupo como Crack, de rock progresivo clásico, estilo que ya apenas interesaba, tenía los días contados. Si a esto unimos las zancadillas de las discográficas y las habituales disensiones entre los integrantes de estas formaciones, es fácil comprender por qué se disolvió este excelente grupo cuando apenas iniciaba su andadura. Con todo, aquellos que amamos el rock progresivo tenemos a este disco en los altares; en mi opinión es uno de los mejores álbumes españoles de rock sinfónico que existen, y probablemente aún hubiese podido ser mejor si, como señalan algunas fuentes, no hubiesen cercenado la creatividad reduciendo el minutaje de las canciones y dividiendo uno de los temas en tres: “Descenso en el Mahëllstrong”, “Marchando una del Cid (Partes 1 y 2)” y “Epílogo“, que de haberlos mantenido unidos probablemente hubiesen conformado la mejor suite del rock progresivo hispano. Aquí podéis escuchar el álbum completo y aquí los dos primeros temas (la melodía protagonista de hoy y “Amantes de la irrealidad”), mientras que el vídeo destacado -que si no me equivoco ha sido proporcionado por el batería de la banda (Manolo Jiménez)- nos ofrece un documento único en el que primero vemos una presentación a cargo de Carlos Tena, después unas palabras de Alberto Fontaneda hablándonos de la banda, para dar paso a la interpretación de “Descenso en el Mahëllstrong”, tema instrumental creativo y delicado basado en un relato de Edgar Allan Poe, y finalizar con la sintonía de “Popgrama“, el tema “Preludi i Record” de los catalanes Iceberg. En el año 2013 se realizó una interesante versión a cargo de The Samurai of Prog, una banda de versiones de rock progresivo formada por músicos de diferentes nacionalidades, entre ellos el teclista Eduardo García Salueña, miembro del grupo Senogul; en esta ocasión el violín sustituyó a la flauta y se escribió una parte de cello eléctrico, que fue tocada por el propio Mento Hevia, el teclista original de Crack.

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Colosseum. “Beware The Ides of March”

La expresión “cuídate de los idus de marzo” tiene su origen en la obra de William Shakespeare “Julio César“; este líder militar y político romano fue asesinado el 15 de marzo del año 44 a.C. La fecha tiene una especial relevancia por cuanto supuso el fin de la República como forma de gobierno en la Roma clásica y el inicio del Imperio. A pesar de este trágico acontecimiento, los idus eran las fechas del calendario romano que estaban consideradas como días de buenos augurios, solían ser los 15 de marzo, mayo, julio, octubre y los 13 del resto de meses del año. No es de extrañar que esta expresión fuera también el título de un tema compuesto por los miembros de una banda denominada Colosseum, imagino que en honor al famoso anfiteatro construido en el centro de Roma durante el siglo I d.C.; fue incluido en su primer álbum (“Those Who Are About to Die Salute You“, 1969), traducción de la expresión latina morituri te salutant que, según la creencia popular, decían los gladiadores antes empezar sus combates: “Ave César, los que van a morir te saludan”; sin embargo, no parece que fuera éste el colectivo autor de la frase, más bien el que participaba en los combates navales denominados “Naumaquias“.

Colosseum es un interesantísimo grupo que se sitúa entre el blues-rock, el jazz-rock y el rock progresivo, con elementos prestados procedentes de la música clásica. Fue creado en 1968 por músicos que habían formado parte de bandas tan destacadas como las de Graham Bond o la de John Mayall; hablamos del bajista Tony Reeves, del batería Jon Hiseman y del saxofonista Dick Heckstall-Smith, a quienes se unirían Dave Greenslade (órgano) y Jim Roche (guitarra), sustituido poco tiempo después por James Litherland (guitarra y cantante). Tuvieron una primera etapa entre 1968 y 1971, una segunda entre 1975 y 1978 y una tercera, iniciada en 1994, que llega hasta nuestros días. Como acabamos de comentar, su primer trabajo se tituló “Those Who Are About to Die Salute You” (1969); la cara B se iniciaba con el tema “Beware The Ides of March”, compuesto por los miembros de la banda aunque la melodía inicial y final es muy parecida a la del tema “A Whiter Shade of Pale” (1967), de Procol Harum, una de las canciones que habitualmente se consideran pioneras del rock sinfónico. A pesar de este parecido razonable, los integrantes de Colosseum nunca lo admitieron, aunque sí reconocieron la influencia de Johann Sebastian Bach, el mismo punto de partida que manejaron los integrantes de Procol Harum para componer “A Whiter Shade of Pale“, probablemente el “Aria para la cuerda de Sol” incluida en la suite orquestal número 3 en re mayor, BWV 1068, aunque hay algunas fuentes que mencionan otras obras de Bach. “Beware the Ides of March” es un tema instrumental que comienza y acaba con la melodía a la que nos acabamos de referir ejecutada por el saxo de Dick Heckstall-Smith, pero lo verdaderamente llamativo es la parte central, con un órgano espectacular que da paso a un potente solo de guitarra apoyado en la sección rítmica y el saxo. Un tema, en definitiva, que hará las delicias de todos los aficionados al rock más virtuoso y elegante.

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The Alan Parsons Project. “The Tell-Tale Heart” / “The Cask of Amontillado”

Edgar Allan Poe (1809-1849) es uno de los escritores más homenajeados por el mundo del rock, desde bandas y artistas internacionales como Peter Hammil (Van Der Graaf Generator), Bob Dylan, The Beatles, The Cure, Iron Maiden, Annihilator, Nevermore, Sympony X, Lou Reed, etc., hasta grupos españoles como Radio Futura, Opera Magna o Warcry, por mencionar sólo algunos (aquí tenéis un listado más completo). Uno de los discos más conocidos dedicados a este autor es “Tales of Mystery And Imagination”, el primer trabajo de la banda The Alan Parsons Project, creada en 1975 tras el encuentro del ingeniero de sonido y productor Alan Parsons con el compositor y vocalista Eric Woolfson, precisamente cuando éste último trabajaba en un álbum sobre la obra de Poe. Fue grabado en los estudios Abbey Road, con un despliegue de medios técnicos y humanos verdaderamente espectacular; con instrumentos sinfónicos y eléctricos, con varios cantantes –algunos bien conocidos- y un diseño de portada a cargo del colectivo Hipgnosis. Sin embargo, a pesar de lo que pudiera parecer, el sonido final no es excesivamente alambicado y barroco –álbumes que vendrían después lo serían más- y, por el contrario, consigue crear una atmósfera ideal para lograr el propósito deseado, entre misteriosa, crispada y sosegada, más cercana al rock sinfónico que al pop-rock progresivo tan característico de esta formación. La cara A contiene cinco temas, cada uno de ellos se corresponde con un relato de Edgar Allan Poe: “A Dream Within a Dream” (“Un Sueño en un Sueño”), “The Raven” (“El Cuervo”), “The Tell-Tale Heart” (“El Corazón Delator”), “The Cask of Amontillado” (El Barril de Amontillado” y “(The System of) Dr. Tarr and Professor Fether” (“El Sistema del Dr. Tarr y el profesor Fether”); la cara B comienza con una suite instrumental de diciséis minutos titulada “The Fall of the House of Usher” (“La Caída de la Casa Usher”) y finaliza con el tema dedicado al relato “To One in Paradise” (“A Alguien en el Paraíso”). Os animo a que escuchéis este excelente álbum, mi preferido de Alan Parsons, mejor a oscuras y con toda vuestra atención puesta en él; mientras buscáis un sofá cómodo y el momento oportuno para ello, os sugiero dos de estos relatos: “The Tell-Tale Heart”, un tema lleno de energía, cantado por Arthur Brown; y “The Cask of Amontillado”, más sinfónico y pausado, con John Miles y Terry Sylvester en la parte vocal.

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Porcupine Tree. “I Drive the Hearse”

Steven Wilson es uno de los músicos más creativos y brillantes que aún conserva el rock. De formación autodidacta, es productor e ingeniero de sonido, compositor, cantante y toca varios instrumentos, entre ellos la guitarra y los teclados. Ha colaborado con bandas como King Crimson, Marillion, Opeth o Yes, por mencionar sólo algunas, y es el creador y líder de la formación británica Porcupine Tree, creada en 1987 por Steven Wilson y Malcolm Stocks casi como si fuera un juego en homenaje a las grandes bandas de los setenta; llegaron a crear una biografía ficticia del grupo, con nombres de músicos y de discos publicados, incluso hacían creer que se conocieron en un festival de rock durante los años setenta y que algunos habían pasado por la cárcel. Grabaron algunos temas en un estudio propio montado por Wilson y, lo que empezó como una broma, acabó consolidando en un grupo al que empezaron a apoyar las compañías discográficas, con actuaciones en directo que obligaron a montar una verdadera banda. Editaron su primer trabajo en 1991 (“On the Sunday of Life”) y , desde entonces, han publicado una decena de álbumes, el último (“The Incident“) en el año 2009, precisamente el trabajo del que nos ocupamos en esta entrada. Porcupine Tree es habitualmente englobado en la categoría de rock progresivo, sobre todo en sus comienzos, luego irían incorporando otros estilos, como el metal progresivo, la música industrial y otros sonidos claramente experimentales, de tal forma que resultan difíciles de etiquetar puesto que aúnan lo clásico y lo vanguardista, la complejidad y la sencillez, los tonos suaves y rugosos al mismo tiempo, a menudo en el mismo disco, incluso en la misma canción. El propio Wilson casi siempre ha tratado de huir de la etiqueta de rock progresivo, y suele dar mucha importancia al trabajo de producción como algo fundamental para conseguir las texturas y los sonidos característicos de Porcupine Tree. “The Incident” es un álbum doble, en el que el primer disco está ocupado por una sola canción de cincuenta y cinco minutos que, a su vez, está dividida en catorce movimientos; estas piezas narran los eufemísticamente denominados “incidentes” por las autoridades locales o gubernamentales que, en realidad, esconden historias trágicas o conflictos de carácter social, a menudo tratados con frialdad por quienes nos gobiernan. Con este planteamiento Wilson nos hace viajar por un sendero casi surrealista, alocado, construido sobre un sonido pulcro, envolvente e intimista, que transmite melancolía y desasosiego gracias a una brillante composición donde se alternan fases melódicas y acústicas con sonidos industriales y elementos procedentes del metal progresivo. Sé que soy un pesado, pero esta obra debe escucharse en su totalidad para poder apreciar su brillantez y originalidad, y para poder comprender que el movimiento número catorce, “I Drive the Hearse” (ésta es la versión de estudio), no es más que el epílogo de esta historia, el final de un complicado viaje, un merecido descanso.

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C. Núñez, L. Casal & R. Cooder / Milladoiro / Fusioon. “Negra Sombra”

Rosalía de Castro (1837-1885) es una de nuestras más grandes poetisas, una de las figuras más importantes del Rexurdimento y precursora de la poesía española moderna. Escribió en castellano y gallego, lengua que dignificó y afianzó en una época en la que este idioma no estaba excesivamente bien valorado por la intelectualidad. En el documental “La mitad invisible – Negra Sombra (Rosalía de Castro)” se la recuerda como alguien muy representativo de la cultura gallega, incluso se la conoce como “Rosalyn”, comparándola con el icono pop por excelencia: Marilyn Monroe. Aunque, como señalan los especialistas en su obra, Rosalía nunca escribió de manera autobiográfica, sus poemas retratan la sociedad que le tocó vivir, su tristeza, desasosiego y pesimismo por una existencia marcada, en su niñez y juventud, por ser hija natural de un sacerdote, bautizada como hija de padres desconocidos y bajo la custodia de su tía paterna hasta los ocho años; y, en su madurez, por un matrimonio no excesivamente feliz, impuesto por las costumbres y obligaciones sociales de entonces, y por un cáncer de útero que pronto mermó su salud hasta desembocar en una prematura muerte a los cuarenta y ocho años. Follas Novas, poemario publicado en 1880, fue su última obra escrita en gallego; su poema más famoso es “Negra Sombra“, dieciséis versos repartidos en cuatro estrofas que condensan su pesimismo vital, su temor a la muerte y a su implacable proceder. Está escrito con palabras sencillas, al alcance de cualquiera, lo que probablemente ha convertido a este escrito en un himno para los gallegos, y aún más cuando el compositor lucense Juan Montes Capón musicalizó el poema; la canción fue presentada por primera vez en el Gran Teatro de La Habana (Cuba), en 1892, una ciudad llena gallegos que habían abandonado su tierra en busca de mejores oportunidades. Aunque se han realizado muchas versiones de este tema (Amancio Prada, Maria do Ceo, Najla Shami, Nuberu, Martirio, Rosa Zaragoza, Al Bano, Orquesta Sinfónica de Galicia, Los Relámpagos, Astarot, etc.), tengo que comenzar por la que a mí me parece más bella de todas, la de Carlos Núñez, Luz Casal y Ry Cooder, publicada en el primer álbum del gaitero (“A Irmandade das Estrelas”, 1996) e incluida en la B.S.O. de la película “Mar Adentro“, de Alejandro Amenábar. Las otras dos destacadas son instrumentales, la primera es la de la banda gallega Milladoiro, incluida en el álbum “Castellum Honesti” (1989), y la segunda es francamente interesante, a cargo de los catalanes Fusioon, una de las mejores bandas de rock progresivo y jazz-rock que ha habido en España; formó parte de su primer álbum (“Fusioon”, 1973), en el que se recogen temas populares y clásicos españoles, como “La Danza del Molinero” de Falla, “El Cant dels Ocells”, “Ya se van los pastores”, “Pavana Española” o esta espectacular versión de “Negra Sombra”.

Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pe dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.Cando maxino que es ida
no mesmo sol te me amostras
i eres a estrela que brila
i eres o vento que zoa.Si cantan, es ti que cantas;
si choran, es ti que choras
i es o marmurio do río
i es a noite, i es a aurora.

En todo estás e ti es todo
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.

Cuando pienso que te fuiste,
negra sombra que me asombras,
al pie de mi cabecera,
tornas haciéndome mofa. Si imagino que te has ido,
en el mismo sol te asomas,
y eres la estrella que brilla
y eres el viento que sopla.Si cantan, tú eres quien canta;
si lloran, tú eres quien llora;
y eres murmullo del río
y eres la noche y la aurora.

En todo estás y eres todo
para mí, en mí misma moras,
ni me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras.