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Big Mama Thorton / Elvis Presley / Dirty Blues Band. “Hound Dog”

El nacimiento del R&R tuvo que ser algo grande: la juventud en plena efervescencia, blancos haciendo música de negros y negros copiando patrones musicales procedentes del country más tradicional, bailes alocados, pelos, vestimentas y canciones desenfadadas, y un tipo que movía las caderas con toda la lascivia que podía o que le permitía la puritana sociedad de aquella época. Si hay una canción que simboliza la primera etapa artística de Elvis Presley, aquella que le llevó a ser un fenómeno de masas, adorado y odiado a partes iguales, esa es “Hound Dog”, una de las preferidas para dar rienda suelta a su mensaje rebelde y provocador, y con la que conseguía un sensual movimiento pélvico más propio de un diablo que de un joven cristiano temeroso de Dios. Publicó este tema en 1956, sin embargo ya contaba con un buen número de versiones, eso sí la mayoría orientadas hacia el blues o el country; fue compuesto en 1952 (publicado en 1953) por Jerry Leiber y Mike Stoller para la cantante de blues Willie Mae “Big Mama” Thorton. La letra, como era habitual en muchas canciones de blues, jugaba con el argot, los dobles sentidos y la componente sexual; estaba pensada para una mujer que hablaba despectivamente de un “perro de caza”, un hombre que engaña a su esposa, tal vez un gigoló al que trataba de expulsar de su lado. “Hound Dog” fue la canción más exitosa de Big Mama Thorton, una cantante que no gozó de una carrera musical excesivamente reconocida. En 1955 Freddie Bell & The Bellboys prepararon una versión un tanto diferente, algo más alejada del blues inicial de Big Mama y con un ritmo más acelerado; ésta, y no la original, es la que Elvis tomó como referencia para su conocidísima adaptación, con un cambio en la letra que incrementaba su leyenda de “chico malo”. Por lo tanto, existen versiones de blues o country al modo Big Mama, como las de Little Esther, Jack Turner, Billy Star, Eddie Hazelwood, Betsy Gay, Tommy Duncan and The Miller Bros, Cleve Jackson, Etta James, Jimi Hendrix o Eric Clapton; otras versionan a Elvis: Gene Vincent, The Surfaris, Little Richard, Jerry Lee Lewis, Chubby Checker, Carl Perkins, Van Morrison o John Lennon; y hay dos, según he podido leer, que deben ser francamente interesantes, las de Vanilla Fudge y The Mothers of Invention, aunque no he logrado localizarlas. Para la tercera vesión destacada os propongo el blues-rock de la Dirty Blues Band, grupo de vida breve, formado en torno a Rod Piazza a mediados de los sesenta.

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Fleetwood Mac. “Like it This Way”

Para muchos aficionados a la música Fleetwood Mac es el grupo de Stevie Nicks, también de Lindsey Buckingham, Christine McVie, John McVie y Mick Fleetwood, la formación responsable de “Rumours” (1977), el excelente álbum de pop-rock con el que esta banda se encumbró. Sin embargo, los inicios de esta formación no tienen nada que ver con el sonido AOR que acompaña a este grupo desde mediados de los setenta; incluso podríamos hablar de dos Fleetwood Mac porque sus primeros discos son de blues, dentro de los parámetros estilísticos de lo que se ha venido en denominar british blues. De hecho, el origen de Fleetwood Mac está intimamente ligado a otra de las bandas pioneras del blues británico, la de John Mayall y sus Bluebreakers, lo más parecido a una academia de blues para jóvenes talentos; por esta banda pasaron músicos como Eric Clapton, Mick Taylor, Jack Bruce, Aynsley Dunbar, Harvey Mandel o tres de los fundadores de Fleetwood Mac: Peter Green (guitarra y voz) y los ya mencionados John McVie (bajo) y Mick Fleetwood (batería), los dos únicos integrantes de la formación inicial que continuaron con los nuevos Fleetwood Mac; la formación se completó con dos guitarristas más: Jeremy Spencer y Danny Kirwan, quien acabaría compartiendo los papeles de compositor, cantante y primera guitarra con Peter Green. Grabaron su primer álbum de estudio -homónimo- en 1968, después vendrían los titulados “Mr. Wonderful” (1968) y “Then Play On” (1969); a partir de 1970 el LSD comenzaría a hacer estragos: primero abandonó Peter Green, más tarde lo harían Spencer y Kirwan. Uno de los últimos eventos en el que intervino la formación original, al menos de los que se guarda registro, fue el celebrado en el Tea Party de Boston durante los días 5, 6 y 7 de febrero de 1970; quince años después se grabó un Lp con el título de “Live in Boston”, un disco modesto, con apenas siete canciones, que acabaría dando lugar a una reedición más lujosa, con tres Cds en los que se recogieron todos los temas interpretados en el Tea Party. Me parece una excelente manera de acercarse a los Fleetwood Mac bluseros; los compañeros de Rockliquias han tenido la generosidad de compartir esta obra, imprescindible para la historia del british blues. Como os podéis imaginar, no ha sido nada fácil elegir una canción; finalmente he optado por “Like it This Way”, compuesta por Kirwan, porque -al menos desde mi punto de vista- contiene uno de los mejores diálogos guitarreros que he escuchado hasta ahora; no se trata del típico pique o lucimiento entre guitarras gemelas, más bien es una animada conversación en la que casi puedes escuchar las palabras, uno de esos momentos mágicos que, de vez en cuando, nos ofrecen los directos. En este vídeo, con peor sonido, podéis ver a los músicos interpretando este tema.

Regresamos tras el parón vacacional con nuevos canales de difusión; además de facebook (Agujas & Vinilos), ahora también podéis seguir las nuevas entradas publicadas en La Guitarra de las Musas a través de twitter (@guitarmuses) y Tumblr.

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Dale Hawkins / The Rolling Stones / Creedence Clearwater Revival. “Susie Q”

El primer éxito de la banda Creedence Clearwater Revival fue una versión del tema “Susie Q”, compuesto por el cantante y guitarrista de Lousiana Dale Hawkins -aunque por imperativos discográficos también aparecen dos autores más-. Hawkins fue el primero en grabarla, en 1957, con un cierto aire de rockabilly-R&B pausado que también puede apreciarse en algunas de las versiones que se hicieron después, como las de Gene Vincent, Johnny Rivers, Loonie Mack, Jimmy and the Rackets, The Everly Brothers, Flash Cadillac & the Continental Kids, Sleepy La Beef o la de los Rolling Stones (segundo de los vídeos recomendados de hoy) que, con una duración inferior a los dos minutos, fue incluida en su álbum “The Rolling Stones No. 2” (1965), el segundo disco de los británicos, un interesante trabajo con varias versiones de temas clásicos. Hay otras buenas adaptaciones -como la de Quicksilver Messenger Service-, algunas singulares -véase la de Bobby Mc Ferrin– y otras más modernas (Open Road o Ron Evans Trio, por ejemplo), sin embargo la tercera destacada de hoy sólo podía ser la de la Creedence, grabada como single en 1967 e incluida en su primer álbum de estudio, llamado igual que la banda. Según señalan algunas fuentes, la intención inicial fue darse a conocer en la radio KMPX, de San Francisco, especializada en música psicodélica, progresiva y, en general, de formato libre, donde se respetaba la duración original de las canciones; de este modo, se animaron a recuperar una recreación de “Susie Q” que, al parecer, ya tocaban en directo antes de constituir el grupo, cuando se llamaban The Golliwogs; el tema duraba casi nueve minutos, por lo que hubo que partirlo para poder incluir una parte en cada cara del single. Pero, ¿quién fue Susie Q?; al principio se pensó en Suzi Quatro quien, por cierto, tiene su propia versión de esta canción, sin embargo parece difícil que una niña de siete años (Suzi nació en 1950) pudiera inspirar a Dale Hawkins. Tal y como se argumenta en el blog En Clave de Recuerdo, Suzie Q. es probable que fuera Susie-Jean Quealy, una bailarina rubia de ojos claros que puedo dar nombre a un conocido paso de baile popular (creo que es éste) al que se hace alusión en una canción, “Doin’ the Suzi Q“, interpretada en los años treinta por Lil Hardin Armstrong, cantante, pianista y compositora de jazz que, además, fue la segunda mujer de Louis Armstrong.

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Bo Carter / Merle Haggard / Wynton Marsalis y Eric Clapton. “Corrine Corrina”

Durante el primer tercio del siglo XX el blues y el country parecían dos estilos antagónicos; de un lado la música de los antiguos esclavos estadounidenses, de otro las viejas melodías de los colonos blancos, a menudo procedentes de la patria irlandesa. Antes de que entraran en proceso de reacción para dar lugar al R&R, durante los años 30 y 40 hubo algunos trasvases o préstamos entre estas, a priori, irreconciliables maneras de concebir la música y la vida. El amigo Eduardo, desde su imprescindible River of Country, a menudo nos habla de estos tempranos procesos de mestizaje; el otro día, precisamente cuando preparaba esta entrada, nos regalaba una deliciosa versión de “Corrine Corrina”, grabada en 1939 e interpretada por las hijas de Maybelle Carter: Helen (12 años), June (diez años) y Anita (seis años). A pesar de que es un tema que se suele asociar con el country, gracias al interés mostrado por pioneros como la mencionada Carter Family, Bob Wills & The Texas Playboys o Roy Newman & His Boys, lo cierto es que “Corrine Corrina” (también conocida como “Corrina Corrina”) es un tema que originalmente fue grabado por el músico de blues Bo Carter, probablemente a partir de otros temas que, a su vez, bebían de la tradición popular negra. Lo interesante de estas adaptaciones country, sobre todo las dos últimas que acabo de mencionar, es que ya tienen un cierto aroma a R&R, cuando a este estilo aún le quedaban unos cuantos años para eclosionar. Por ello, no es de extrañar que los pioneros del R&R también quisieran versionar este clásico: Jerry Lee Lewis, Bill Haley, Big Joe Turner, incluso algunos rockabilly posteriores, como Sleepy La Beef. Por supuesto, también ha sido interpretada por gente del blues y del blues-rock, como Muddy Waters, Steppenwolf o Eric Clapton (bajo el título de “Alberta”, como la versión de 1930 de los Jackson Blue Boys, titulada “Sweet Alberta“). Mención aparte merece la de Bob Dylan, con cambio en la melodía. En cuanto a las tres destacadas de hoy, voy a inclinarme por la original de Bo Carter; después por una gran versión en directo (muy cortita) a cargo del músico country Merle Haggard; y, por último, una excepcional performance perteneciente al disco “Play de Blues: Live From Jazz At Lincoln Center” (2011), de Wynton Marsalis y Eric Clapton; de verdad, no os la perdáis, y no sólo por Wynton y Eric, la nómina de músicos es excelente, Taj Mahal incluido.

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Bessie Smith / The Spencer Davis Group / Derek and the Dominos. “Nobody knows you when you’re down and out”

Durante estos años de crisis seguro que, más de una vez, habréis escuchado cómo se compara la crisis económica que comenzamos a padecer en 2008 con la originada por el crac bursátil norteamericano de 1929, que condujo a una época conocida como “Gran Depresión”, de la que no se salió hasta la II Guerra Mundial. El momento álgido se produjo el jueves 24 de octubre de 1929 y fue seguido de varios días (especialmente el martes 29) de desplomes en la bolsa estadounidense. Un mes antes, se publicaba una canción, “Nobody knows you when you’re down and out”, interpretada por una de las pioneras del blues: Bessie Smith. Había sido escrita por Jimmy Cox unos años antes, en 1923, y ya contaba con algunas grabaciones, como las de Bobby Leecan o Pinetop Smith. Cuando Bessie Smith puso en la calle su versión, apenas unos días después de que los mercados financieros hicieran techo, tuvo un efecto profético; escrita en los “Felices Años Veinte”, reflexiona sobre el dudoso valor del dinero fácil y de las amistades conseguidas a base de “licor de contrabando, champán y vino”; cuando ya no eres millonario, cuando no tienes ni un centavo en el bolsillo, ya no hay amigos, nadie te conoce. Precisamente la crisis fue una de las razones que impidieron progresar en la música a Bessie Smith, “La Emperatriz del Blues”, también su alcoholismo y, probablemente, la intensidad con la que vivió sus relaciones personales y sexuales. Murió a los cuarenta y tres años, el 26-IX-1937, víctima de un accidente de coche cuando viajaba a un concierto en Misisipi. Sobre las circunstancias de su fallecimiento corrieron ríos de tinta, pues durante bastantes años circuló el rumor, parece ser que falso, alimentado con canciones y libros, de que Bessie fue llevada a un hospital de blancos donde la dejaron morir; según sus biógrafos, la trasladaron a un hospital de negros, pero poco se pudo hacer por su vida. Cuando en 1970 fue descubierta su tumba, sin ningún tipo de identificación, Juanita Green y Janis Joplin se ofrecieron a pagar su lápida. De “Nobodys Knows you when you’re down and out” se han hecho muchísimas versiones, como las de Count Basie, Lead Belly, Sam Cooke, Nina Simone, BB King, Janis Joplin, Eric Clapton, Duane & Gregg Allman, Van Morrison o Neko Case. Yo os voy a proponer otras dos: la de The Spencer Davis Group, grabada pora el álbum “Autumn ’66” (1966), y la de Derek and the Dominos, incluida en el mítico “Layla and Other Assorted Love Songs” (1970).