John Lee Hooker / Alexis Korner & Snape / George Thorogood and The Destroyers. “One Bourbon, One Scotch, One Beer”

George Thorogood es un músico y compositor estadounidense de blues-rock y boogie rock aún en activo, de hecho, actuaron hace unos años en Madrid, en Las Noches del Botánico, aunque me perdí el concierto. Comenzó su carrera como solista, aunque pronto formó la banda por la que es conocido: The Delaware Destroyers o, simplemente, The Destroyers. Grabaron su primer álbum en 1977 (“George Thorogood and The Destroyers”), un interesante trabajo en el que se incluyen viejos temas de blues compuestos por músicos como Elmore James, John Lee Hooker, Robert Johnson, Earl Hooker o Bo Diddley. La tercera canción de la cara A se titula “One Bourbon, One Scotch, One Beer”, aunque en realidad es un medley de dos canciones: “House Rent Boogie”, de John Lee Hooker, y “One Scotch, One Bourbon, One Beer”, inicialmente una pieza entre el R&B y el “jump blues, compuesta por Rudy Toombs -autor especializado en canciones de temática alcohólica: “Bad, Bad Whiskey”, “Thinking and Drinking”, “Let Me Go Home, Whiskey” o “Good, Good Whiskey-.

La primera grabación fue la del cantante y pianista Joseph Amos Milburn, en el ámbito del R&B, después vendrían otras dentro de estas mismas coordenadas musicales o cercanas al jazz, incluso al pop, como las de LaVergne Smith, Snooks Eaglin, Thurston Harris with Earl Palmer and Band, Jimmy Witherspoon o Bobby Lee. Pero el que cambió radicalmente la canción fue John Lee Hooker; convirtió el tema en un blues, cambió el orden de las bebidas en el título, incluso la letra, y sentó las bases musicales para su “rockerización” y apertura estilística; así, tenemos versiones cercanas al reggae (Pete Campbell), al ska instrumental (Don Drummond & The Skatalites), al boogie rock (Thunderbirds), al blues (Sonny Terry & Brownie McGhee) y, por supuesto, al R&R (Peter Thorup, Swing Cats, Casey Sisters & The Salt Flat Stompers o Glee Cast).

Entre la versión de John Lee Hooker, de 1966, y el medley de George Thorogood and The Destroyers, de 1977, se grabó otra que a mí me parece fabulosa, la del músico británico (francés de nacimiento) Alexis Korner (voz, guitarra), uno de los padres del british blues; fue incluida en el disco titulado “Accidentally Born in New Orleans” (1972), grabado junto a Peter Thorup (voz, guitarra) y la banda Snape, compuesta por miembros de King Crimson: Boz Burrell (bajo), Mel Collins (saxo) e Ian Wallace (batería); según he podido leer, también participaron en la grabación de este álbum: Steve Marriott (órgano), Tim Hinckley (piano) y Zoot Money (piano).

La letra de la canción habla del típico pesado de bar, aferrado a la última copa antes de cerrar el establecimiento para tratar de soportar el daño causado por la ausencia de su novia (o lo que sea). En la primera parte del medley de George Thorogood se pone en contexto la situación del protagonista, y la posible razón del abandono de su chica: “(…) Come home last Friday. I will tell the little woman that I lost my job. She says don’t confront me an’ so I have my rent next Friday. I come home next Friday come, I didn’t have the rent an’ out the door I went (…)”. Aprovecho este tema tan alcohólico para brindar con vosotros, con una cerveza y unos chupitos, por la entrada del año nuevo ¡Feliz 2025! Abrazos para todos.

Howlin’ Wolf / Canned Heat / Joe Bonamassa. “Evil (Is Going On)”

William James Dixon, conocido con el nombre artístico de Willie Dixon, fue un músico, compositor y productor discográfico de blues, nacido en Vicksburg (Mississippi -EE.UU.-), el 1 de julio de 1915. Nacido en el seno de una familia numerosa de catorce hermanos, cantaba en la iglesia baptista de Springfield cuando apenas tenía cuatro años. Conoció el blues durante su adolescencia y juventud, época en la que ya destacaba como compositor para grupos locales. Marchó hacia Chicago en 1936, donde se convirtió en boxeador profesional (pesaba unos 115 kilos y medía poco menos de dos metros); en el gimnasio, contactó el músico de blues Leonard Carton, quien le animó para que se dedicara a la música, actividad en la que, además de compositor, también destacaba como contrabajista. Su carrera profesional se quedó congelada durante la II Guerra Mundial, debido a la negativa de Dixon a ser reclutado, como protesta por lo que él consideraba racismo institucionalizado de su país; fue encarcelado durante diez meses. Después de la Guerra firmaría con la Chess Records, donde empezó como músico y acabó como compositor y productor musical de los más importantes blues men del momento. De hecho, a Willie Dixon se le considera como una de las figuras claves del “Chicago Blues”, estilo musical del que ya hablamos en una entrada dedicada al tema “Highway 49”. A él se deben muchas canciones que ya son historia del blues, como “Little Red Rooster”, “Hoochie Coochie Man”, “Spoonful”, “My Babe” o nuestro tema de hoy: “Evil (Is Going On)”, por poner sólo algunos ejemplos; o el tema “You Need Love”, que acabaría siendo utilizado por Led Zeppelin para componer su conocidísimo “Whole Lotta Love”, melodía finalmente acreditada a Page, Plant, Bonham, Jones y Dixon. Nuestro protagonista falleció debido a una insuficiencia cardiaca, el 29 de enero de 1992.

“Evil (Is Going On)”, también conocida como “Evil”, fue grabada por Howlin’ Wolf para la Chess Records, en 1954, con la intervención de los siguientes músicos: Hubert Sumlin (guitarra), Jody Williams (guitarra), Otis Spann (piano), Earl Phillips (batería) y Willie Dixon (bajo). Este blues sobre el mal que puede sobrevenir a un hogar cuando el hombre no está presente, fue grabado en 1967 por la banda de blues-rock y boogie-rock Canned Heat, y recogido en su homónimo primer álbum de estudio. Si esta versión ya es decididamente rockera, no os perdáis la de Cactus, dentro del hard rock más contundente, publicada en 1971. Después de estas primeras versiones, se grabarían otras -algunas más bluseras, otras más rockeras-, como las de Derek & The Dominos, Luther Allison, Koko Taylor, Wentus Blues Band, The Jeff Healey Band, Mike Zito, Captain Beefheart & His Magic Band, EG Kight o nuestra tercera propuesta destacada de hoy, la del guitarrista estadounidense Joe Bonamassa, grabada en directo, que comienza con un video en el que habla Howlin’ Wolf.

Willie Dixon (1915-1992)

The Doors / Status Quo / Blue Öyster Cult. “Roadhouse Blues”

El quinto álbum de estudio de los estadounidenses The Doors -protagonistas de este blog en los temas “Light My fire”, “Break on Through (To the Other Side)”, “The End” y “Riders on the Storm”- se tituló “Morrison Hotel” (1970). Fue grabado después de “The Soft Parade” (1969) que, aunque exitoso, en su momento no fue muy bien valorado por la crítica al considerar que, en cierto modo, habían traicionado el sonido de la banda con arreglos orquestales y algunos instrumentos no habituales, como el trombón, el saxo o la mandolina. La inestabilidad de Jim Morrison, en gran parte causada por su desmedido consumo de alcohol, se trasladó a las sesiones de grabación, que se hicieron insoportables, carísimas y eternas. Antes de que la banda acabara disolviéndose debido a las tensiones acumuladas, Jim Morrison decidió abandonar el grupo, aunque Ray Manzarek finalmente le convencería para que se quedara seis meses más. Con todo, Morrison continuó haciendo de las suyas; en noviembre de 1969, cuando ya habían empezado a grabar “Morrison Hotel” o estaban a punto de empezar, fue protagonista de un altercado en un avión, por el que acabaría siendo acusado de interferir en un vuelo intercontinental, de embriaguez pública y de acosar al personal de la línea aérea; ante el peligro de que acabara ingresando en la cárcel, una azafata finalmente revocó su testimonio, alegando que se había equivocado al identificar a Morrison como el causante de aquel episodio.

El tema más conocido de “Morrison Hotel” quizás sea el titulado “Roadhouse Blues”, con el que se inicia el disco. Fue compuesto, en lo musical, por todos los miembros del grupo, mientras que la letra fue escrita por Jim Morrison. En la grabación de este blues-rock, comercializado como la cara B del single “You Make Me Real”, intervinieron Lonnie Mack (bajo) y el exlíder de Lovin’ Spoonful, John Sebastián (armónica); el resto de músicos eran los habituales: Jim Morrison (voz), Bobby Krieger (guitarra), Ray Manzarek (teclados) y John Densmore (batería). El álbum “An American Prayer” (1978), publicado tras el fallecimiento de Morrison, contiene una magnífica versión en directo de esta canción (aquí la podéis escuchar, y también ver a los Doors interpretándola). También existe una curiosa grabación de 1969, con Ray Manzarek como vocalista, en lugar de Jim Morrison; y otra, a modo de tributo, con John Lee Hooker y Jim Morrison compartiendo la interpretación vocal de esta melodía. La segunda versión destacada de hoy es la de los británicos Status Quo, incluida en su disco “Piledriver” (1972); y la tercera es la de los estadounidenses Blue Öyster Cult, publicada como single en 1982. Y finalizo recordando otras versiones, en concreto las de Frankie Goes to Hollywood, Eric Burdon y Brian Auger Band, Ron Evans Group, The Jeff Healey Band, Elkie Brooks, Eddie Money, The Doors y Eddie Vedder, Creed, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, Divididos -éstos dos últimos argentinos- y Sweet Little Band (música para bebés).

Jeff Beck. “Cause We’ve Ended as Lovers”

Hace algo más de un año fallecía el británico Jeff Beck, uno de los mejores guitarristas que ha dado el rock, especialmente en ámbitos como el blues-rock o el jazz-rock, géneros en los que fue una figura destacada, aunque su nombre no sea tan conocido para el gran público como el de Eric Clapton o Jimmy Page, los otros dos guitarristas que tocaron en la mítica banda The Yardbirds (aquí hablábamos de ello). Antes de integrarse en este grupo, militó en modestas formaciones que tocaban en Londres y su área de influencia hasta que, en 1965, fue designado para reemplazar a Eric Clapton en los Yardbirds, gracias a la recomendación de su amigo Jimmy Page. Con esta banda grabó un disco en 1966 y, un año después, sacó al mercado un single con su memorable versión del Bolero de Ravel (“Beck’s Bolero”). Tras ser despedido de The Yardbirds debido a su temperamental carácter, decidió formar su propio grupo (The Jeff Beck Group), con Nicky Hopkins a los teclados, Aynsley Bunbar a la batería, Ronnie Wood al bajo y Rod Stewart como vocalista. Ese mismo año de 1967, me imagino que antes de que se creara The Jeff Beck Group, los integrantes de Pink Floyd pensaron en él -antes que en David Gilmour- cuando Syd Barrett comenzó con sus episodios alucinatorios; en palabras de Nick Mason (batería de Pink Floyd): “se mencionó el nombre de Jeff Beck, lo cual habría sido un interesante (y espectacular) experimento. No creo que ninguno de nosotros hubiésemos tenido el valor de hacer la llamada telefónica entonces” (Mason, Nick. Dentro de Pink Floyd. El largo y extraño viaje hacia el éxito de un grupo mítico. Barcelona: Robinbook, 2007; pág. 82).

Con algunos altibajos (rupturas y reencuentros), Beck continuó con su grupo hasta que, en 1972, consiguió ver materializado un viejo proyecto con el bajista Tom Bogert y el batería Carmine Appice, antiguos integrantes de Vanilla Fudge y Cactus. Dos años después, Jeff Beck ya estaba inmerso en un nuevo proyecto, el álbum instrumental “Blow by Blow”, grabado en solitario con un grupo de apoyo; en él participó (aunque sin acreditar) Stevie Wonder tocando el clavinet en una de las canciones (“Thelonius”). En este interesante disco de jazz fusión, en el que también se mezclan elementos procedentes del funk y el blues-rock, se incluyeron nueve canciones, seis de ellas compuestas por Jeff Beck o los miembros de su grupo, y las otras tres debidas a otros autores: “She’s a Woman” -de Lennon & McCartney-, “Diamond Dust” -de Bernie Holland- y “Cause We’ve Ended as Lovers”, de Stevie Wonder, que Jeff Beck dedica a Roy Buchanan, a quien él consideraba uno de los grandes maestros de la guitarra.

Esta colaboración entre Beck y Wonder fue posible gracias a un encuentro anterior, en 1972, cuando el guitarrista -gran admirador de Stevie Wonder- fue invitado a participar en la grabación del disco “Talking Book” (1972); entonces, Wonder quiso recompensarle con uno de sus temas, el conocidísimo “Superstition”, pero los directivos de la Motown obligaron convencieron a Stevie para que no cediera la primicia y lo grabara en su álbum, incluso lo lanzara como sencillo. La deuda fue saldada unos años después, cuando Stevie Wonder participó en el ya mencionado disco de Beck, “Blow by Blow”, donde se incluyó el tema objeto de nuestra entrada de hoy. Esta canción había sido grabada un poco antes, en versión cantada, por la cantautora estadounidense Syreeta, con quien Stevie Wonder estuvo casado; formó parte de un álbum titulado “Stevie Wonder Presents: Syreeta” (1974). También de 1975 -como la versión de Beck- es la de un grupo poco conocido: The New Topnottes. Os dejo con tres directos de Jeff Beck interpretando esta melodía, uno de 2007, otro de 2017 y el último con Eric Clapton).

The Beatles. “I Want You (She’s So Heavy)”

Aunque desde el punto de vista musical pueda resultar difícil de entender, el pop-rock británico y el sonido beat fueron la antesala del movimiento psicodélico y progresivo, que acabaría triunfando durante la segunda mitad de la década de 1960 en lugares como Reino Unido o California. Grupos como The Moody Blues, The Zombies, The Kinks, The Byrds o The Beatles, por citar solo algunos, comenzaron su andadura como grupos de pop y, con el paso de los años, se entregaron a lo experimental, lo psicodélico, incluso sentaron las bases de lo que acabaría conociéndose como rock sinfónico o progresivo. Cuando publiqué la entrada dedicada al tema “A Day in the Life”, perteneciente al álbum “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band” (1967), abrí un interesante debate en un grupo de Facebook especializado en rock progresivo; me acuerdo que hubo un miembro de este grupo que consideró aberrante la inclusión de un tema de los Beatles en aquel foro; sin embargo, sin que yo tuviera que intervenir, en seguida se sumaron las opiniones favorables, aquello sirvió incluso para valorar este tema de los Beatles como uno de los más característicos del rock psicodélico y, también, como uno de los precursores del rock progresivo, cuando este estilo aún no existía o estaba en período seminal. Para muchos aficionados a la música, en la trilogía formada por “Revolver” (1967), “Sgt. Pepper’s  Lonely Hearts Club Band” (1967) y “Abbey Road” (1969) -es decir, sus trabajos más psicodélicos y experimentales- está lo mejor del importante legado que han dejado los Beatles a la música popular.

Si “A Day in the Life” ya parecía un tema de rock progresivo, os sugiero que prestéis atención al tema titulado “I Want You (She’s So Heavy)”. Fue incluido en “Abbey Road” (1969), el último disco de estudio grabado por el cuarteto de Liverpool -no el último comercializado, que fue “Let it Be”, 1970-; de este álbum nos ocupamos en otra entrada, dedicada a la canción “Here Comes The Sun”, en la que comentábamos que, en aquella época, el grupo estaba prácticamente disuelto, las relaciones entre ellos apenas existían y la mayor parte del disco se grabó casi de manera individualizada, sin estar presentes los cuatro músicos a la vez en el estudio. De hecho, según nos cuentan Jean-Miguel Guesdon y Philippe Margotin en su libro Todo sobre los Beatles, la historia de cada una de sus 211 canciones (Barcelona: Blume, 2013), la última sesión de grabación (en total hubo cinco) de “I Want You (She’s So Heavy)” fue la última en la que se reunieron los cuatro Beatles en un estudio de grabación, ocurrió el 20 de agosto de 1969.

Son varias las singularidades que podemos apreciar en esta canción, compuesta por John Lennon -también acreditada a Paul McCartney- en torno a su relación de amor obsesivo que tenía con Yoko Ono: en realidad son dos canciones fusionadas, con una segunda parte instrumental y una duración de casi ocho minutos; la letra apenas está compuesta por una docena de palabras; los solos principales de guitarra no están tocados por George Harrison, sino por el propio Lennon; el sonido de órgano Hammond -tocado por el músico de soul Billy Preston– está muy presente en toda la composición, replicado por el bajo de Paul McCartney; el sonido es complejo, con múltiples capas de guitarra y empleo de instrumentos inusuales, como el sintetizador Moog, que puede escucharse muy bien justo al final de la canción; el tema finaliza de manera abrupta -por decisión del propio Lennon-, para tratar de transmitir una cierta sensación de ausencia; por último, la sensación de que estamos ante una pieza de rock progresivo es mayor de la experimentada con “A Day in the Life”, aunque también podemos observar algunos elementos de rock latino (Congas tocadas por Ringo Starr) y, sobre todo, del blues-rock y del hard rock, de hecho, es una de las canciones más “jevi” de los Beatles. Hay bastantes versiones de “I Want You (She’s So Heavy)”, pero solo voy a recomendar dos: la de Sarah Vaughan, entre el soul, el funk y el jazz, y la más rockera de Alvin Lee, líder de la banda Ten Years After.