The Doors. “Break On Through (To The Other Side)”

En la entrada dedicada al tema “Light My Fire” recogíamos un testimonio de Ray Manzarek en torno a las circunstancias que propiciaron la conexión inicial, entre Jim Morrison y Ray Manzarek, que acabó con la formación de The Doors en el año 1965. El guitarrista Robby Krieger y el batería John Densmore, que tocaban en el grupo The Psychodelic Rangers y conocían a Manzarek de unas clases de meditación, se unirían poco después a este proyecto. No había bajista, este trabajo lo realizaba el propio Manzarek a los teclados. El nombre de la banda tiene su origen en el libro The Doors of Perception, de Aldous Huxley y, también, en uno de los versos del poeta William Blake: “si las puertas de la percepción fueran depuradas, todo aparecería ante el hombre tal cual es: infinito”; como podéis comprobar, muy en la línea trascendente, poética y psicodélica que caracterizó a esta gran banda, en mi opinión uno de los mejores legados que nos ha dejado el rock. En una entrevista a Robby Krieger, publicada por La Vanguardia en abril de 2017, éste recordaba cómo fue la grabación del primer álbum de los Doors (“The Doors”, 1967):

“La verdad es que fue muy sencillo porque esas canciones las habíamos estado tocando cada noche durante seis meses en el Whisky Bar y sitios por el estilo; las metimos en una grabadora y ya está. Así de simple (…) El material era sobre todo de Jim Morrison. En aquellos primeros días Jim componía todas las canciones; llegaba, nos cantaba los temas al resto del grupo, trabajábamos los arreglos y acababan saliendo. Era un esfuerzo colectivo del grupo, sin duda. Pero llegó un momento en que no tuvimos suficientes canciones originales, así que Jim nos dijo que compusiéramos nosotros también temas propios. Me puse en ello y la primera que me salió fue Light my fire”.

Break On Through (To The Other Side)” fue el primer single de esta formación, en la actualidad una de sus canciones más recordadas aunque entonces tuvo poco éxito. La letra fue censurada por la compañía discográfica (Elektra), al considerar que hacía apología de las drogas; la frase “se gets high” se sustituyó por “she gets” y una especie de soplido, aunque en ediciones posteriores y en directo se mantuvo la frase original. Efectivamente, esta melodía hace referencia al uso de las drogas, es como una especie de alegato psicodélico para trascender, para pasar al otro lado e incrementar, mediante el uso de las drogas, la percepción y las capacidades sensoriales. En lo que respecta a la parte musical, con elementos procedentes de la bossa nova, el blues y el R&B, la línea de bajo es uno de los elementos más característicos, así como los teclados y, por supuesto, la interpretación magistral de Jim Morrison. Finalizo con una versión en directo de los Doors, de 1970, y otras dos en forma de homenaje, recogidas en dos discos titulados “Stoned Immaculate: The Music of The Doors” (2000) y “Light My Fire. A Classic Rock Salute To The Doors” (2014); la primera a cargo de Stone Temple Pilots y la segunda de Mark Farner (Grand Funk Railroad) y Chick Churchill (Ten Years After).

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Jimi Hendrix / Deep Purple / Willy DeVille. “Hey Joe”

En 1966 Jimi Hendrix decidió mudarse al Greenwich Village de Nueva York para tratar de buscar su identidad  como músico, aburrido de ser un guitarrista al servicio de otros (The Isley Brothers, Little Richard, Rosa Lee Brooks, Curtis Knight and the Squires, Joe Dee and the Starliters, etc.) Allí montó su propia banda (Jimmy James and The Blue Flames) hasta que fue descubierto por Chas Chandler, el que fuera bajista de los Animals, que comenzaba su carrera como productor musical. Chandler le pidió a Hendrix (algunos dicen que más bien le obligó) que tocara en directo un tema titulado “Hey Joe”, que había escuchado del cantautor Tim Rose. La canción cuenta la historia de un hombre que asesina a su mujer en una población al sur de los Estados Unidos y planea su huida hacia México a fin de no ser ejecutado por el crimen cometido; sin duda, parece el argumento de un wéstern ambientado a finales del siglo XIX, lo que reafirmaba a Tim Rose en la idea de que era una balada tradicional, sin autoría reconocida. Sin embargo no era así; estaba registrada, desde 1962, a nombre de Billy Roberts. Tim Rose llevó el asunto a los tribunales, que acabaron dando la razón a Roberts al no haber encontrado indicios, haciendo uso de los registros sonoros existentes en la Biblioteca del Congreso, de que pudiera tratarse de una canción tradicional americana.

La historia en torno a la autoría de “Hey Joe” es verdaderamente llamativa (aquí la podéis leer con mayor detalle); Tim Rose no era el único que cantaba en directo esta canción, también lo hacían otros como The Byrds –a David Crosby le fascinaba y había intentado, sin éxito, covencer a sus compañeros para grabarla-, de hecho el primer registro de “Hey Joe” fue el del grupo garajero The Leaves, que descubrieron el tema en un concierto de The Byrds. Grabaron el single en 1965, pero con la autoría de Dino Valenti, uno de los músicos que acabó formando parte de Quick Silver Messenger Service; al parecer, había sido amigo de Billy Roberts y, cuando el primero fue a parar a la cárcel, pudo recibir la promesa verbal por parte de Billy de cesión de los derechos de autor para así sobrellevar algo mejor su vida entre rejas. Los tribunales volvieron a dar la razón a Roberts. Pero el embrollo no acaba aquí; John Beck, miembro de The Leaves también se atribuyó la autoría, al igual que el músico de folk británico Len Partridge, que se postulaba como coautor al afirmar que había compuesto el tema junto a Roberts cuando ambos actuaban juntos por los bares de Escocia. Billy Roberts ganó todos los juicios que se generaron por la autoría de esta canción, sin embargo la sombra de la sospecha siempre ha planeado sobre él; como poco, compuso “Hey Joe” basándose en temas anteriores, como “Little Sadie”, “Cocaine Blues”, otra canción del mismo título interpretada por Carl Smith en 1953 y, sobre todo, “Baby don’t go downtown”, una melodía sospechosamente parecida a “Hey Joe”, que fue compuesta por la cantante folk Niela Miller, casualmente la novia de Billy Roberts en el momento en el que compuso “Hey Joe”. Como habréis podido comprobar, un lío de narices.

Además de las versiones ya comentadas, debidas a The Leaves y Tim Rose (la que sirvió como punto de partida para Jimi Hendrix), antes que Hendrix también fue grabada por Sammy Lee & The Summits, Love, The Surfaris, The Standells, The Bryrds, The Shadows of Knight o The Music Machine. Jimi Hendrix la publicó a finales de 1966 y la incluyó en el primer álbum de su banda The Jimi Hendrix Experience, el titulado “Are You Experienced?” (1967). A partir de entonces ésta fue tomada como interpretación de referencia para quienes vendrían después, una lista kilométrica de bandas y artistas que también quisieron versionar “Hey Joe”: The Hazards, Marmalade, Wilson Pickett, Roy Buchanan, Patti Smith, Spirit, Alvin Lee, Nick Cave, Franco Battiato, Gary Moore, Robert Plant y un largo etcétera, incluso la grabó Charlotte Gainsbourg para la película “Nymphomaniac: Volumen 2” (2013), de Lars Von Trier. Esta canción habla de una huida a México, por lo que me ha parecido oportuno conceder mayor protagonismo a dos versiones con perfume latino, con un aroma mariachi ideal para este espagueti wéstern; una de ellas (irreconocible hasta el minuto 2:22) es la de Deep Purple, incluida en su primer álbum (“Shades of Deep Purple”, 1968); y la otra es la de Willy DeVille, perteneciente a su disco “Backstreets of Desire” (1992).

The Impressions / Vanilla Fudge / Eva Cassidy. “People Get Ready”

Curtis Mayfield, nacido en Chicago en 1942 y fallecido en Atlanta en 1999, fue una de las grandes figuras del soul, de las más comprometidas en la lucha por los derechos civiles de la comunidad afroamericana, siempre alineado con todos los desfavorecidos y golpeados por la sociedad. Sus canciones rebosan delicadeza, alegría y sentido de la hermandad. En 1957, junto a Jerry Buttler, formó el grupo góspel The Roosters, que acabó llamándose Jerry Buttler & The Impressions. Con el paso de los años la figura de Curtis Mayfield fue afianzándose, sobre todo como compositor, hasta que en 1970 decidió iniciar su carrera en solitario. El estilo de los Impressions era una mezcla de soul, doo-wop y góspel, con las armonías vocales como protagonistas. Con este grupo grabó canciones como “For Your Precius  Love”, “Gypsy Woman”, “It’s All Right”, “Keep on Pushing”, “Amen” o la melodía protagonista de esta entrada, “People Get Ready”, un tema de fuerte inspiración religiosa, con reminiscencias góspel, que Mayfield compuso a partir de los sermones que recibía en su iglesia y de su propia educación como creyente. Este tema nos habla de un tren en dirección a Jordania que va recogiendo pasajeros de costa a costa, personas sin equipaje que son conducidos a la salvación gracias a Dios y a la Fe, un tren donde no hay lugar para los pecadores sin esperanza. No es casual que Curtis Mayfield utilice el tren como recurso metafórico; conviene recordar –así lo hicimos hace un par de años, a propósito del tema “Wade in the Water”- que “ferrocarril subterráneo” fue el término que se empleó para designar la red de hogares clandestinos organizada para ayudar a escapar a los esclavos negros durante el siglo XIX en su huida hacia Canadá. “People Get Ready” parece un canto a la libertad del pueblo afroamericano, en el que Mayfield utiliza la religión, la tradición antiesclavista y la alegría como elementos imprescindibles para transmitir su mensaje. Debe haber más de ciento cincuenta versiones; os dejo enlace a las de Aretha Franklin, Al Green, Dione Warwick, Glen Campbell, Johnny Rivers, Bob Dylan, George Benson, The Staple Singers, The Blind Boys of Alabama, The Housemartins, Jeff Beck y Rod Stewart, Jeff Beck y Joss Stone, John Mayer, Phil Collins, Greg Lake, Bob Marley (en concreto el tema “One Love”, que es una adaptación del que nos ocupa) y Glen Hansard. Como alternativas destacadas al original de The Impressions, tenéis una bien singular, la de Vanilla Fudge, irreconocible hasta la entrada del órgano en el minuto 1:45 aproximadamente; y la de la cantante estadounidense Eva Cassidy, una artista que era única haciendo versiones.

Dick Dale / Honoka & Azita / Blandras. “Misirlou”

Que “Pulp Fiction” tiene una excelente banda sonora es algo bien conocido por aficionados al cine y a la música. En una entrada anterior os hablaba del tema de Chuck Berry “You Never Can Tell”, protagonista en la recordada escena del baile entre John Travolta y Uma Thurman. La película comienza con “Misirlou”, una canción instrumental que, como la mayoría sabréis, está indisolublemente ligada a esta producción; está interpretada por el guitarrista Dick Dale, al que ya hemos escuchado en este blog a propósito de la melodía titulada “Wipe Out”. Según nos cuenta el amigo Jake Snake en Musicae Memorandum, Tarantino la utilizó porque –según sus propias palabras- “sonaba como una especie de Ennio Morricone pero al estilo Rock&Roll”. Dick Dale es un músico estadounidense conocido como el “rey de la guitarra surfera”, uno de los máximos exponentes del género conocido como surf rock; de ascendencia polaco-bielorrusa (por parte de madre) y libanesa (por parte de padre), utilizó elementos orientales en sus composiciones, generalmente aplicando efectos de reverberación y, sobre todo, mucha velocidad rocanrolera. Para muchos, “Misirlou” es un tema de 1994 escrito especialmente para la BSO de “Pulp Fiction”; para los más informados e inquietos, es un tema de 1962 compuesto por Dick Dale; pero lo que no todo el mundo sabe es que, en realidad, es una canción popular del Mediterráneo oriental, tal vez del siglo XIX, que muchas culturas (árabes, judíos, turcos, serbios, griegos, etc.) la consideran como suya. Misirlou, en griego, significa “niña egipcia” o “mujer egipcia”; nos habla de un amor prohibido, probablemente entre una muchacha egipcia musulmana y un cristiano griego. Las primeras grabaciones que se conocen se hicieron dentro del estilo griego llamado rebético; la primera fue, probablemente, la de Tetos Demetriades en el año 1927, un griego otomano que emigró a los Estados Unidos a comienzos de los años veinte. En 1941, Nick Roubanis grabó una versión con arreglos de jazz, acreditándose él como compositor; a partir de ahí, se sucedieron las versiones (Harry James, Xavier Cugat, Woody Herman & His Orchestra, Jan Agust, Leon Berry, Arthur Lyman, Dick Hyman, etc.), hasta que, en 1962, Dick Dale compuso la suya cuando la escuchó de su tío al laúd. Además de en “Pulp Fiction”, también aparece en otras películas, series y videojuegos, y cuenta con muchísimas versiones: Johnny and the Hurricanes (tan antigua como la de Dick Dale, tal vez incluso anterior), Laurindo de Almeyda (en clave Bossa Nova), The Beach Boys, The Bobby Fuller Four (una versión muy interesante, más larga y con un sonido más grave y sucio), Santo & Johnny, The Astronauts, The Trashmen, The Ventures, Los Relámpagos, etc. También hay versiones más actuales, algunas muy singulares, como la del ruso Eugene Nemov al dobro, la del dúo 2Cellos y las dos que he elegido para acompañar a Dick Dale; el segundo vídeo destacado, del año 2016, está protagonizado por el dúo hawaiano de ukeleles Honoka & Azita (no os perdáis el vídeo) y el tercero, de 2017, corre a cargo de la banda griega neopsicodélica Blandras, una vuelta al origen de esta canción bastante singular.

Booker T. & the M.G.’s / Brian Auger and the Trinity / Al Kooper & Mike Bloomfield. “Green Onions”

Motown y Stax Records probablemente fueron las dos discográficas dedicadas al soul más importantes que hubo en los años sesenta. La primera era una compañía de negros que más bien iba dirigida a un público blanco virginal, incapaz de meterse en líos o de verse involucrado en peleas callejeras, deseoso de escuchar temas pop intrascendentes, a menudo almibarados, en ocasiones incluso algo ñoños; formaron parte de la Motown bandas y solistas como The Marvelettes, Smokey Robinson, The Supremes, The Temptations, etc. Stax Records fue fundada por dos hermanos blancos (Jim Stewart y Estelle Axton), pero su corazón era totalmente negro; su alineamiento hacia el blues, el R&B y el funk nos ofrecía una propuesta más salvaje que la de la Motown, una música pensada desde las entrañas para bailar y amar, que se identificaba muy bien con el sentir de las comunidades negras más desfavorecidas; entre las formaciones más destacadas de este sello discográfico figuran Otis Redding, Sam & Dave, Isaac Hayes, Willie Dixon o Booker T. & The M.G.’s, una de las primeras bandas interraciales que hubo, quienes habitualmente se ganaban la vida como grupo de acompañamiento de otros artistas hasta que compusieron “Green Onions”. Tal y como nos cuenta Tony Soulman, esta melodía instrumental fue compuesta, en 1962, por Steve Cropper (guitarra), Booker T. Jones (órgano), Al Jackson Jr. (batería) y Lewie Steinberg (bajo) en uno de los habituales descansos que tenían cuando trabajaban como músicos de sesión; así nos lo cuenta el guitarrista Steve Cropper: “Inmediatamente supe que “Green Onions” era un hit. Fui con la grabación a ver a Reuben Washington, un DJ amigo en la WLOK, la radio de Memphis. Lo puso para escucharlo dentro del estudio, escuchó la intro y la mitad de la primera vuelta y lo detuvo sin decir nada. Lo mandó al aire … cuatro veces! Me dijo ‘Cropper, esto es lo mas funky que escuché en mi vida’”. Cuando empezaron a llamar a la radio preguntando por el título del tema, por sus compositores e intérpretes, no supieron qué decir porque, en realidad ni tenían nombre como grupo ni habían puesto título a la canción. Construido sobre una potentísima base rítmica de bajo y batería, inusual en aquella época, una agresiva guitarra y un inconfundible riff de órgano Hammond (en esta web enseñan cómo tocarlo), pronto se hizo irresistible para las versiones: Bill Justis, Tom & Jerry, The Ventures, The Surfaris, Count Basie, Jan Akkerman, Roy Buchanan, Blues Brothers, Jon Lord & The Hoochie Coochie Men, Tom Petty & The Hearthbreakers, Johnny Thunders o las dos destacadas de hoy para acompañar al original. Una de ellas, la de le Brian Auger and The Trinity, desde la psicodelia, publicada en 1965; la otra, la de Al Kooper & Mike Bloomfield en el ámbito del blues-rock, un directo recogido en el álbum “The Live Adventures of Mike Bloomfield and Al Kooper”. Para finalizar, os recomiendo que escuchéis el tema “Beat Breakfast”, del grupo Big Boss Man, recogido como “parecido razonable” por la web Similar Rock, Similar Pop.