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Duncan Dhu. “Casablanca”

Duncan Dhu es uno de los personajes de la novela Secuestrado, publicada en 1886 por el escocés Robert Louis Stevenson, el mismo que escribiera La Isla del Tesoro, La Flecha Negra o El Extraño Caso del Doctor Jeckyll y el señor Hyde. Uno de los protagonistas (Alan Breck) busca alojamiento en casa de Duncan Dhu; durante su estancia, Alan se enfrenta con otro personaje, situación que Duncan trata de resolver con un histriónico duelo de gaitas entre ambos contendientes. En 1984, tres muchachos de San Sebastián -Diego Vasallo (ex vocalista y bajista del grupo Los Dalton), Mikel Erentxun (ex cantante de la banda Los Aristogatos) y Juan Ramón Viles (ex guitarrista y batería de Los Dalton)- deciden crear un grupo con el nombre de Duncan Dhu, en honor de aquel anfitrión amante de las gaitas que aparece en la novela de Stevenson. Aunque procedían del País Vasco su propuesta musical era diametralmente opuesta al llamado Rock radical vasco, la corriente dominante en aquella época, de la que formaron parte grupos de rock urbano, heavy metal o punk como Barricada, La Polla Records, Cicatriz, Kortatu o Eskorbuto; Duncan Dhu nos ofrecía un pop-rock acústico de sonido muy limpio, casi luminoso, que pronto caló entre la juventud española. En 1986 publican su primer Lp, titulado “Canciones”, todo un éxito de ventas en el que se incluyeron muchos de los temas que, con el paso del tiempo, acabarían siendo los más representativos de los donostiarras: “Cien Gaviotas”, “Esos Ojos Negros”, “No puedo evitar (pensar en ti)” o “Jardín de Rosas”, versión de una canción country escrita por Joe South. Sin embargo, “Canciones” no fue su primer trabajo publicado; un año antes sacaron un mini-Lp cuyo título (“Por Tierras Escocesas”) aludía directamente al origen del nombre de la banda y al interés de Erentxun, Vasallo y Viles por esta temática. Se trata de un disco con seis canciones que se abre con el tema “Casablanca”, una enigmática canción en la que destacan las voces y, sobre todo, las guitarras acústicas que, ejecutadas con sencillez, consiguen dar al tema una atractiva textura. “Casablanca” se editó también como single, pero no fue el primero; ese mismo año habían grabado dos canciones, “Mi Amor” y una curiosa versión de “Bésame Mucho” interpretada al más puro estilo Duncan Dhu, que fueron incluidas en un disco  (“La Única Alternativa”) en el que participaron otros grupos noveles, como La Dama se Esconde, Cadena Perpétua o Gente Corriente.

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Las Cinco Canciones de Antonio Mazuecos (V): “Twist And Shout” (The Beatles)

En la entrada que dediqué a este tema, en mayo del año pasado, comentaba que el “Twist And Shout” de los Beatles fue publicado en 1963, tras una sesión de grabación en la que John Lennon estaba resfriado y con la voz prácticamente rota. Este tema fue compuesto por Phil Medley y Bert Russell para los Top Notes, con el título inicial de “Shake it Up, Baby”; Bert Berns lo modificaría con el fin de incrementar su energía, la nueva adaptación fue entregada a The Isley Brothers, quienes la publicaron en 1962. Al parecer, fue el único éxito de los Beatles no escrito por ellos capaz de vender un millón de copias. Con este tema nos despedimos de Antonio, nuestro invitado de esta semana, quien nos ha hecho viajar a ritmo de tango, flamenco, pop y canción melódica. No os puedo decir que visitéis su blog porque aún no tiene, pero todo se andará porque tal manejo de la palabra y capacidad para transmitir emociones no parece que deban confinarse en espacios tan reducidos como facebook. Antonio, espero que hayas disfrutado de esta experiencia y que te hayas sentido a gusto como bloguero. Para nosotros ha sido un placer y un privilegio. Un abrazo muy fuerte, nos seguimos leyendo.

Os recuerdo que esta sección está abierta a todos los amigos/as que deseéis participar en ella; si queréis enviar vuestras cinco canciones, con sus recuerdos respectivos, lo podéis hacer mandando un correo a la siguiente dirección: raulrn@wanadoo.es o contactar a través de twitter (@guitarmuses).

“Yo no puedo no traer aquí a The Beatles, y de ellos, este twist-rock que parece ―permitidme la broma ingenua― que fuera lo que no pararía de cantarle George W. Bush a José Mª Aznar en su rancho de Texas, y por lo que éste acabó reconociendo allí mismo en inefable espanglish: “stamos trabahando en ello”. Y ahora en serio, el efecto catártico de esta canción se dispara aquí al ensamblar una actuación para la corte y otra para el pueblo”.

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Las Cinco Canciones de Antonio Mazuecos (II): “I’m a Believer” (The Monkees)

Antonio es algo mayor que yo, por eso no puedo explicaros cómo eran las discotecas a finales de los sesenta pero, a juzgar por lo que nos cuenta, no parecían lugares que se caracterizaran por su buen olor. No debería decirlo, más que nada para no dar pistas a las empresas farmacéuticas, pero la mezcla de tabaco, sudor y desodorante, “en su justo punto”, como dirían los Gomaespuma, tal vez sea el mayor afrodisíaco que jamás haya existido. “I’m Believer” es un tema compuesto por Neil Diamond para la banda estadounidense The Monkees, inicialmente creada para una serie de televisión del mismo nombre. El tema fue publicado en 1966 y fue todo un éxito.

“Un homenaje a las discotecas de los últimos 60, que entre la media hora lenta y la media rápida se cuajaban de sueños y vahos de piper, bisonte, sudor y rexona, de ellos y ellas. Por cierto, nada que ver este original ‘unplugged’ con el arreglo para la peli ‘Shrek’“.

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George Harrison. “Got My Mind Set on You”

Los años setenta fueron buenos para George Harrison; tras el relativo ostracismo al que estuvo sometido durante su etapa beatle, eclipsado por Paul McCartney y John Lennon, logró verter toda la creatividad que tenía guardada en álbumes de gran calidad, como “All Things Must Pass” (1970), “Living in the Material World” (1973) o ” Dark House” (1974). El asesinato de Lennon, ocurrido el 8 de diciembre de 1980, fue el punto de inflexión en su carrera; apenas tenía relación con él cuando falleció, tampoco debió gustarle no aparecer citado en su autobiografía, además Harrison se vio obligado a recluirse en su casa por el miedo a que atentaran también contra su persona. Tampoco estaba excesivamente contento con el reconocimiento que crítica y público estaban dando a sus últimos trabajos. Ya sea por alguna de estas razones, por todas ellas o por el creciente interés que estaba mostrando por otras actividades, como la producción cinematográfica -llegó a fundar la compañía HandMade Films, propietaria de películas como “La Vida de Brian” o “Time Bandits”-, lo cierto es que Harrison abandonó temporalmente su carrera musical tras la publicación del disco “Gone Troppo” en 1982. Cinco años más tarde reaparecería con “Cloud Nine“, un álbum producido por su amigo Jeff Lynne (líder de E.L.O.), que también contó con la colaboración de otros amigos y compañeros bien conocidos en el mundo de la música, como Ringo Starr, Eric Clapton, Elton John, Jim Keltner, Gary Wright o Jim Horn. La idea de Harrison era hacer un álbum alejado de los planteamientos intelectuales manejados en sus anteriores trabajos, reflexivos y musicalmente complejos; para ello, pensó en una canción como single: “Got My Mind Set on You”, un tema pegadizo y de letra intrascendente que conocía desde su etapa beatle, y que fue rechazado por Lennon y McCartney cuando les propuso versionarlo y grabarlo. Esta canción fue compuesta por Rudy Clark e inicialmente fue grabada por el cantante estadounidense de R&B James Ray en 1962. La cara B de este single está ocupada con el tema “Lay His Head“, aunque inicialmente estaba previsto que fuera “Handle With Care“, grabado junto con Bob Dylan, Tom Petty, Jeff Lynne y Roy Orbison, el germen de un proyecto posterior conocido como The Travelling Wilburys. El otro tema famoso de “Cloud Nine” es “This is love“, aunque no es el único; también destacan otros, como “Cloud Nine“, “Just for Today” o “Devil’s Radio“. Para finalizar, aquí os dejo la versión extendida de “Got My Mind Set On You”, publicada en formato 12″.

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Las Cinco Canciones de Evavill (III): “Insurrección” (El Último de la Fila)

El Último de la Fila ya fue protagonista de este blog, a propósito del tema “Querida Milagros“; he de confesar que “Insurrección” fue la otra canción que barajé cuando quise dedicar una entrada a este grupo. Pertenece a su primera época, en concreto a su segundo disco de estudio: “Enemigos de lo Ajeno” (1986) y fue compuesto por Manolo García y Quimi Portet; en 2010, la revista Rolling Stone situó a esta canción en el puesto número doce del ranking formado por las doscientas mejores canciones del pop-rock español. Evavill nos habla de un viaje a Marruecos en el que no paraban de escuchar a este grupo; es curioso porque siempre que me acuerdo de El Último de la Fila también vienen a mi memoria recuerdos norteafricanos, de cuando les escuchaba en Melilla, durante el Servicio Militar, en una vieja cinta de casete en la que tenía grabados los primeros discos de esta banda.

“El Último de la Fila lo asocio a mi mejor amiga y a un viaje que hicimos juntas a Marruecos. Era un viaje organizado y nos movíamos de una ciudad a otra en un autobús con un grupo de personas y un guía local bastante rollero. Como no paraba de hablar y de mostrarnos los campos de remolacha azucarera a la izquierda o a la derecha -no sé por qué le entró esa fijación con la remolacha azucarera- nos poníamos auriculares para evadirnos. Y en esos auriculares sonaba una y otra vez El Último de la Fila y su “Insurrección”. Tampoco sé muy bien el motivo, supongo que nos gustaba y nos animaba. Nos reímos muchísimo en ese viaje, de la risa es de lo que más me acuerdo. Y de “Insurrección”. Y de la remolacha azucarera, por supuesto”.