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Las Cinco Canciones de lrotula (II): “Good Golly, Miss Molly” (Creedence Clearwater Revival)

Si a un chaval de hoy en día le parece anticuado un cd os podéis imaginar lo que pensará de un Lp, y ya ni os cuento si hablamos del formato protagonista ayer, el single. De todos los formatos que han existido para dar soporte a la música hay uno que, probablemente, cuenta con las simpatías de buena parte de los aficionados: el Lp. Por supuesto, la calidad del sonido es una de las razones que siempre han legitimado al vinilo como soporte musical de elección, pero hay existen otros motivos que tienen que ver con la posibilidad de tomar contacto físico con la música que escuchas; en un comentario que realizaba en el blog del amigo Salva (Mi Vida es una Canción), le decía que el vinilo es el formato más sexy: hay que sacarlo de su funda, tocarlo, quitar el polvo y aproximar la aguja con mucha suavidad; decidme, ¿tiene algún otro soporte esta carga de sensualidad? Preparaos para el viaje iniciático que nos propone lrotula, con el vinilo como protagonista; de todos los grupos y Lps que menciona ha querido quedarse con una versión del tema de Little Richard “Good Golly, Miss Molly”, en concreto la ejecutada por la banda californiana Creedence Clearwater Revival.

EL LP

“Los primeros LPs que vi fueron de Beatles y de los Rolling: “Revolver”, “Rubber soul”, “Aftermath” y “Sgt. Pepper’s”. Este último era “el no va más”, se abría  como un libro y en la portada salía hasta Frankenstein, y dentro hay unos recortables. En “Good morning” hasta perros y gallos (mi canción preferida aquellos días).

La música se va complicando pero a mí me sigue sorprendiendo. “Let it Bleed”, “Beggars Banquet”, “White Album”, “Abbey Road”…

Aún se complica más: Iron Butterfly “In a Gadda da Vida“, Cream “Goodbye”, “The Black-Man’s Burdon”, Grateful “Workingman’s Dead” son los primeros LPs que recuerdo.

Hemos cambiado de casa y mi hermano el de la música tiene habitación propia. Afortunadamente oye la música muy alta y con la puerta abierta.

Una tarde con la excusa de jugar al ajedrez me cuelo en su habitación. Pierdo partida tras partida y no paro de desafiarle. Suena “John Barleycorn Must Die” de Traffic, debe ser recién comprado pues suena más de dos veces. Ese disco me marcó. El ajedrez me traía al fresco, yo estaba ahí para oír música.

Con 11 ó 12 años empiezo a comprar discos y además a recomendar a otro hermano 2 años mayor que yo. Oía  mucho la radio y estaba algo al día de las novedades. Le hice que cambiara “la leyenda de la ciudad sin nombre” por “Led Zeppelin III”.

Mis tres primeros LPs Creedence Clearwater Revival, “Bayou Country”, Bob Dylan “Higway 61 revisited” y Donovan “Open Road”. Variadito.

Un día vino un compañero a casa y me dijo mientras oía a Dylan. “Pero esta música es muy antigua ¿No tienes nada moderno? Yo no entendí nada, a mi me daba igual haber comprado discos antiguos. Además era Bob Dylan.

En mi primer LP había un tema muy directo que me encantaba: “Good Golly, Miss Molly”.

Además enseguida me dijo mi hermano que era un tema de un rockero mas antiguo Little Richard. Que me dieran esa información era para mí muy importante”.

uno-de-mis-primeros-discos

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La Guardia. “Blues de la Nacional II”

Durante los ochenta y los noventa en España triunfó el pop; pero no todo lo que se hizo en este estilo se circunscribió a ámbitos como el tecno-pop, la new wave, el post-punk de carácter jocoso y festivo o el pop desenfadado y sin pretensiones. En aquellos años también proliferó el country-rock, un género que no procedía de Europa sino de America. Bandas como Los Secretos, La Frontera, Gatos Locos o La Guardia, por mencionar algunos de los más conocidos, trataron de condimentar aquel pop y, en menor medida también el rock, con ingredientes y sabores de la norteamérica fronteriza. La Guardia, banda granadina creada hacia 1982 en torno a Manuel España (guitarra y cantante), inició su andadura bajo el nombre de “La Guardia del Cardenal Richelieu”, con un primer single (“Las Mil y una Noches”, 1983) publicado por el sello independiente La Sepulvedana. Acabaron acortando el nombre y, en 1985, consiguieron ganar el Primer Certamen de Rock de Fuengirola, lo que les permitió grabar un maxi-single y acudir a Londres a trabajar en su primer álbum (“Noches como ésta”, 1986). Según ha comentado el propio líder de la banda en alguna entrevista, decidieron pasarse al country-rock cuando alguien que trabajaba en su compañía discográfica (Zafiro) les regaló “una colección de discos de música vaquera. Nos dejó alucinados y a partir de ese momento dimos un giro en nuestra música. Pero si hay que poner un nombre, el culpable es Ricky Scaggs. De él salió nuestro “Blues de la Nacional II”, que es una versión de una canción suya (“Highway 40 Blues“)”. El “Blues de la Nacional II” formó parte de su disco “Vámonos” (1988), todo un éxito de ventas y con él se consagraron como nuevas estrellas del pop-rock patrio; esta canción es la que les proporcionó su identidad, aunque hubo otras aún más conocidas, como “Mil calles llevan hacia ti“, compuesta por Miguel España mientras paseaba por el granadino barrio del Albaicín, “Vámonos” o “El Mundo tras el cristal“. En el año 2008 se editó un disco de homenaje en el que diferentes artistas interpretaron los grandes éxitos de La Guardia con el propio grupo; el “Blues de la Nacional II” contó con la colaboración de Los Delinqüentes (aquí podéis escuchar esta versión). Quiero dedicar esta canción a camioneros, transportistas y conductores profesionales y, por supuesto, a mi padre que dedicó gran parte de su vida profesional a esta actividad.

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Chuck Berry / Emmylou Harris / New Riders of the Purple Sage. “You Never Can Tell”

Una de las escenas más famosas y reconocibles en la obra de Quentin Tarantino es la del baile entre Vincent (John Travolta) y Mia (Uma Thurman), de la película “Pulp Fiction” (1994); aquí podéis recordarla, mientras que este interesante vídeo nos muestra cómo fueron los momentos previos a la escena así como su filmación, en la que se puede ver a Tarantino bailando y disfrutando con la canción (a partir del minuto dos). Sin embargo, esta secuencia llegó a peligrar, y a punto estuvo de no ser incluida en la película ante las dudas que tenía Uma Thurman para estar a la altura de John Travolta, mucho más familiarizado que ella con las escenas de baile. Como bien sabéis todos los aficionados al cine, una de las principales señas de identidad del estilo Tarantino es el uso habitual de elementos e influencias procedentes del cine clásico y de género, esta secuencia no es una excepción; buena parte de críticos cinematográficos coinciden en señalar, como fuente de inspiración, a una de las escenas de “Band à Part” (1964), de Jean-Luc Godard; otros mencionan al clásico de Federico Fellini “Ocho y Medio” (1967); incluso hay quien menciona una escena de una película de dibujos animados: “Los Aristogatos” (1970). El famoso baile entre Thurman y Travolta se hizo al ritmo de Chuck Berry, en concreto de su tema “You Never Can Tell”, compuesto por el norteamericano cuando estaba en prisión tras ser declarado culpable de un delito sexual; fue incluido en el álbum “St. Louis to Liverpool” (1964) y nos habla de la vida cotidiana de dos jóvenes recién casados. Antes de presentaros las tres versiones de hoy, me gustaría indicar que existen bastantes más, varias en el ámbito del country y el country-rock (Waylon Jennings & Jessi Colter, Billie Jo Spears, John Prine o Loggins & Messina), otras son más cercanas al R&B (Ronnie Lane), algunas más rockeras (Status Quo, Bog Seger, Bill Wyman o Bruce Springsteen), incluso las hay próximas al punk (The Morlocks) o en español (una adaptación muy interesante que me reservo para otra ocasión). En cuanto a las tres destacadas de hoy, vamos a comenzar por la del autor, Chuck Berry, pero no con el original de estudio sino con una interpretación en directo sensacional. Las otras dos también son en vivo; la segunda a cargo de Emmylou Harris, que incorporó este tema a su álbum “Luxury Liner” (1976); la tercera es la del grupo californiano de country-rock New Riders of the Purple Sage, que  llegó a contar entre sus miembros con algunos músicos de Grateful Dead, entre ellos Jerry García, la canción apareció publicada en su octavo disco de estudio: “New Riders” (1976).

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The Byrds. “You’re Still on my Mind”

Nos ocupamos hoy de “You’re Still on my Mind”, tema del vocalista y cantante de country Luke McDaniel, incluido en el sexto álbum de estudio de los norteamericanos The Byrds, banda que con su primer álbum, “Mr. Tambourine Man” (1965), logró fusionar el folk de Bob Dylan con los elementos característicos del rock, dando lugar a un nuevo sub-género conocido como folk-rock. Sus siguientes trabajos, aún siendo muy interesantes, no lograron estar a la altura del primero; utilizando su base característica pop-rock, trataron de acercarse a otros estilos como la psicodelia y, de manera tímida, el country. En 1967 las desavenencias entre los miembros del grupo se hicieron insalvables; tras la publicación de “Notorious Byrd Brothers” (1968) ya sólo quedaban los dos líderes: Roger McGuinn y Chris Hillman, incluso despidieron a David Crosby, el tercer hombre fuerte de la banda, que pronto iniciaría un nuevo proyecto musical: Crosby, Still & Nash. No les quedó más remedio que incorporar a nuevos miembros: Kevin Kelley (batería) y el talentoso Gram Parsons (teclados y guitarra acústica), un músico que, pese a su temprana muerte, ha dejado una huella imborrable en la historia del country y del rock. Aunque la idea original para el siguiente disco era otra, Parsons logró convencer a McGuinn y Hillman de que la mejor manera de llegar al público joven era fusionando el country con el rock. Con estas premisas se grabó “Sweetheart of the Rodeo“, con dos temas de Dylan -el primero y el último-, algún tema tradicional arreglado por ellos, otras versiones debidas a artistas como Merle Haggard, Woody Guthrie, Cindy Walker, William Bell, The Louvin Brothers o el ya mencionado Luke MacDaniel; y un par de canciones compuestas por Gram Parsons. Aquí os dejo un enlace a River of Country, donde el compañero Eduardo se ha ocupado de este disco, probablemente el álbum fundacional del country-rock, al menos por la relevancia que tuvo; sin embargo, según algunas fuentes, el primer disco de country rock fue, en realidad, el titulado “Safe at Home“, publicado unos meses antes por The International Submarine Band; ¿sabéis quién fue el creador de este grupo?, es bien fácil: Gram Parsons.

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Dale Hawkins / The Rolling Stones / Creedence Clearwater Revival. “Susie Q”

El primer éxito de la banda Creedence Clearwater Revival fue una versión del tema “Susie Q”, compuesto por el cantante y guitarrista de Lousiana Dale Hawkins -aunque por imperativos discográficos también aparecen dos autores más-. Hawkins fue el primero en grabarla, en 1957, con un cierto aire de rockabilly-R&B pausado que también puede apreciarse en algunas de las versiones que se hicieron después, como las de Gene Vincent, Johnny Rivers, Loonie Mack, Jimmy and the Rackets, The Everly Brothers, Flash Cadillac & the Continental Kids, Sleepy La Beef o la de los Rolling Stones (segundo de los vídeos recomendados de hoy) que, con una duración inferior a los dos minutos, fue incluida en su álbum “The Rolling Stones No. 2” (1965), el segundo disco de los británicos, un interesante trabajo con varias versiones de temas clásicos. Hay otras buenas adaptaciones -como la de Quicksilver Messenger Service-, algunas singulares -véase la de Bobby Mc Ferrin– y otras más modernas (Open Road o Ron Evans Trio, por ejemplo), sin embargo la tercera destacada de hoy sólo podía ser la de la Creedence, grabada como single en 1967 e incluida en su primer álbum de estudio, llamado igual que la banda. Según señalan algunas fuentes, la intención inicial fue darse a conocer en la radio KMPX, de San Francisco, especializada en música psicodélica, progresiva y, en general, de formato libre, donde se respetaba la duración original de las canciones; de este modo, se animaron a recuperar una recreación de “Susie Q” que, al parecer, ya tocaban en directo antes de constituir el grupo, cuando se llamaban The Golliwogs; el tema duraba casi nueve minutos, por lo que hubo que partirlo para poder incluir una parte en cada cara del single. Pero, ¿quién fue Susie Q?; al principio se pensó en Suzi Quatro quien, por cierto, tiene su propia versión de esta canción, sin embargo parece difícil que una niña de siete años (Suzi nació en 1950) pudiera inspirar a Dale Hawkins. Tal y como se argumenta en el blog En Clave de Recuerdo, Suzie Q. es probable que fuera Susie-Jean Quealy, una bailarina rubia de ojos claros que puedo dar nombre a un conocido paso de baile popular (creo que es éste) al que se hace alusión en una canción, “Doin’ the Suzi Q“, interpretada en los años treinta por Lil Hardin Armstrong, cantante, pianista y compositora de jazz que, además, fue la segunda mujer de Louis Armstrong.