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Bill Haley & his Comets / Dr. Feelgood / Little Feat. “See You Later Alligator”

Robert Charles Guidry, de nombre artístico Bobby Charles, fue un músico nacido en 1938, en Abbeville (Lousiana, EE.UU.), al que el periodista Alfonso Cardenal ha calificado como de “niño prodigio que vivió en la sombra”; según puede leerse en un artículo suyo publicado en cadenaser.com, “siendo un niño, Bobby Charles descolgó el teléfono y llamó a Chicago, a las oficinas de Chess Records, el sello en el que grababan Muddy Waters o Chuck Berry; les cantó una canción y le invitaron a ir a la ciudad. Cuando llegó a las oficinas de Chess los dueños no entendían qué estaba pasando. Aquel tipo que les había cantado por teléfono tenía 13 años y era blanco. La canción que el joven Charles les había tatareado era ‘See you later, alligator’, un tema que él mismo había compuesto y que a finales de los años cincuenta se convirtió en un gran éxito en la voz de Bill Haley”. La primera versión que se grabó fue la del propio Bobby Charles, quien durante un tiempo engrosó la nómina de artistas de la Chess, todos negros menos él. También colaboró con artistas como Fats Domino o The Band; incluso cantó en aquel mítico homenaje inmortalizado por Martin Scorsese en la película “The Last Waltz”, aunque su actuación finalmente nunca llegara a aparecer al ser eliminada en el montaje final. Después de Bobby Charles, “See You Later Alligator” fue grabado por Roy Hall, aunque la versión más famosa y de mayor resonancia fue la de Bill Haley & his Comets, una de las formaciones pioneras del rock & roll. Se dieron a conocer con temas como “Crazy Man, Crazy” (1953), “Rock Around the Clock” (1954), “Shake, Rattle and Roll” (1954) o la mencionada “See You Later Alligator”, una versión bastante más rápida que el original de Bobby Charles, muy rocanrolera y que comenzaba con una voz de niño, impostada, que en realidad se debía al guitarrista de la banda, Franny Beecher. Tras la de Bill Haley, se hicieron otras versiones, como las de Wayne Gibson & Dynamic Sound (con Jimmi Page a la guitarra), Freddie & the Dreamers y, curiosamente, muchas en español o por grupos de ámbito hispano, como Los Llopis, Los Hobbies, Los Shakers, Los Misteriosos o, incluso, el grupo infantil Parchis. El segundo vídeo destacado pertenece a los británicos Dr. Feelgood, quienes la grabaron en 1986. Por último, os propongo a un grupo muy interesante, en la órbita del rock sureño y el blues-rock, Little Feat; esta versión formó parte de su álbum “Join the Band” (2008) y cuenta con la participación de dos voces solistas, una masculina y otra femenina.

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Whisky Caravan. “Genie”

Esta entrada me ha costado mucho escribirla a pesar de que, desde hace tiempo, sentía la necesidad de hacerlo, y más aún después de la festividad de Reyes, donde los niños han sido los protagonistas. De todas las atrocidades que leemos en los periódicos y escuchamos en los telediarios, las que tienen que ver con los abusos y maltratos infantiles son las que me más me hieren; las escucho en silencio, con el corazón acelerado y la boca llena de hiel. En noviembre de 1970 una trabajadora social de California daba a conocer al mundo uno de los casos más espeluznantes de maltrato infantil que se conocen, el de una niña de trece años que había vivido aislada prácticamente toda su vida; mostraba evidentes síntomas de subdesarrollo (físico y psicológico), malnutrición, maltrato y abandono. Genie, como se la llamó para preservar su identidad, era hija de Irene y Clark Wiley, un hombre depresivo y violento cuyo único lenguaje era el del autoritarismo y las palizas. Genie nació con una dislocación congénita de cadera y comenzó a hablar algo más tarde de lo habitual, lo que dio que pensar en un posible retardo intelectual. Ante este panorama, Clark Wiley decidió recluirla, que no se supiera nada de ella, con el fin de protegerla del mundo exterior. Según cuentan las crónicas, nunca tuvo contacto con nadie más que su padre, vivía encerrada en su habitación y dormía en una especie de bolsa dentro de una jaula hecha de alambre y madera. Nunca le enseñaron a comer (su dieta se reducía a comida para bebés, cereales y huevos cocidos), a ir al baño y, por supuesto, a hablar; ni siquiera podía emitir sonidos o hacer ruido, motivo más que suficiente para que su padre la gritara y la golpeara con fiereza. Con trece años sólo entendía veinte palabras, casi todas imperativas y cortas. Su habitación era un cubículo miserable, sin adornos, sin juguetes ni material didáctico; a pesar de ser un recinto prácticamente sellado, había un pequeño hueco, apenas cinco centímetros, donde Genie podía ver a los aviones pasar, el único contacto que tuvo con el mundo exterior.

A mediados de 1970, Irene Oglesby huyó con sus dos hijos y buscó apoyo en su madre; pasados unos días acudió a la beneficencia con la intención de ser operada de cataratas, pero fue Genie quien llamó la atención de la trabajadora social. La niña quedó bajo custodia y los padres fueron acusados de negligencia y maltrato infantil. Sin embargo, las autoridades tampoco estuvieron demasiado afortunadas; comenzaron con un programa educativo que, pasado un tiempo, fue cancelado por problemas presupuestarios; vivió con su madre y con seis familias adoptivas, algunas de las cuales también la maltrataron física y psicológicamente. Su padre se suicidó poco antes de iniciarse el juicio y su madre falleció en 2002. En la actualidad, Genie vive en una residencia especializada en cuidados para adultos y ancianos con problemas aunque, debido a una orden judicial, poco más se sabe de ella. Existe una película, “Macking bird don’t Sing“, basada en esta historia, y también algunas canciones, como la titulada “Crooked Teeth“, de la banda Killjoy Confetti, o ésta del grupo español Whisky Caravan, que podéis escuchar en el vídeo que antecede a este comentario. Esta formación, nacida en 2010 en torno a su líder Danny Caravan, con un sonido de guitarras muy interesante y cierta similitud con Héroes del Silencio, tiene publicados dos álbumes: “Donde ella duerme” y “Lo que nunca encontraré“, en el que se incluye esta excelente y, a la vez, terrible canción.

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C. Núñez, L. Casal & R. Cooder / Milladoiro / Fusioon. “Negra Sombra”

Rosalía de Castro (1837-1885) es una de nuestras más grandes poetisas, una de las figuras más importantes del Rexurdimento y precursora de la poesía española moderna. Escribió en castellano y gallego, lengua que dignificó y afianzó en una época en la que este idioma no estaba excesivamente bien valorado por la intelectualidad. En el documental “La mitad invisible – Negra Sombra (Rosalía de Castro)” se la recuerda como alguien muy representativo de la cultura gallega, incluso se la conoce como “Rosalyn”, comparándola con el icono pop por excelencia: Marilyn Monroe. Aunque, como señalan los especialistas en su obra, Rosalía nunca escribió de manera autobiográfica, sus poemas retratan la sociedad que le tocó vivir, su tristeza, desasosiego y pesimismo por una existencia marcada, en su niñez y juventud, por ser hija natural de un sacerdote, bautizada como hija de padres desconocidos y bajo la custodia de su tía paterna hasta los ocho años; y, en su madurez, por un matrimonio no excesivamente feliz, impuesto por las costumbres y obligaciones sociales de entonces, y por un cáncer de útero que pronto mermó su salud hasta desembocar en una prematura muerte a los cuarenta y ocho años. Follas Novas, poemario publicado en 1880, fue su última obra escrita en gallego; su poema más famoso es “Negra Sombra“, dieciséis versos repartidos en cuatro estrofas que condensan su pesimismo vital, su temor a la muerte y a su implacable proceder. Está escrito con palabras sencillas, al alcance de cualquiera, lo que probablemente ha convertido a este escrito en un himno para los gallegos, y aún más cuando el compositor lucense Juan Montes Capón musicalizó el poema; la canción fue presentada por primera vez en el Gran Teatro de La Habana (Cuba), en 1892, una ciudad llena gallegos que habían abandonado su tierra en busca de mejores oportunidades. Aunque se han realizado muchas versiones de este tema (Amancio Prada, Maria do Ceo, Najla Shami, Nuberu, Martirio, Rosa Zaragoza, Al Bano, Orquesta Sinfónica de Galicia, Los Relámpagos, Astarot, etc.), tengo que comenzar por la que a mí me parece más bella de todas, la de Carlos Núñez, Luz Casal y Ry Cooder, publicada en el primer álbum del gaitero (“A Irmandade das Estrelas”, 1996) e incluida en la B.S.O. de la película “Mar Adentro“, de Alejandro Amenábar. Las otras dos destacadas son instrumentales, la primera es la de la banda gallega Milladoiro, incluida en el álbum “Castellum Honesti” (1989), y la segunda es francamente interesante, a cargo de los catalanes Fusioon, una de las mejores bandas de rock progresivo y jazz-rock que ha habido en España; formó parte de su primer álbum (“Fusioon”, 1973), en el que se recogen temas populares y clásicos españoles, como “La Danza del Molinero” de Falla, “El Cant dels Ocells”, “Ya se van los pastores”, “Pavana Española” o esta espectacular versión de “Negra Sombra”.

Cando penso que te fuches,
negra sombra que me asombras,
ó pe dos meus cabezales
tornas facéndome mofa.Cando maxino que es ida
no mesmo sol te me amostras
i eres a estrela que brila
i eres o vento que zoa.Si cantan, es ti que cantas;
si choran, es ti que choras
i es o marmurio do río
i es a noite, i es a aurora.

En todo estás e ti es todo
pra min i en min mesma moras,
nin me abandonarás nunca,
sombra que sempre me asombras.

Cuando pienso que te fuiste,
negra sombra que me asombras,
al pie de mi cabecera,
tornas haciéndome mofa. Si imagino que te has ido,
en el mismo sol te asomas,
y eres la estrella que brilla
y eres el viento que sopla.Si cantan, tú eres quien canta;
si lloran, tú eres quien llora;
y eres murmullo del río
y eres la noche y la aurora.

En todo estás y eres todo
para mí, en mí misma moras,
ni me abandonarás nunca,
sombra que siempre me asombras.

 

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Aretha Franklin. “Respect”

Aretha Franklin es conocida como “La Reina del Soul”. Y no es un apodo gratuito o exagerado, probablemente sea la gran intérprete femenina de este estilo, la que ha sabido darle la intensidad, el sentimiento y el ritmo que precisa; ella misma ha definido este género como “la habilidad para hacer partícipes de tus propios sentimientos a otras personas”. Nacida en Memphis (EE.UU.), fue uno de los seis hijos del reverendo Clarence LeVaughn Franklin; su madre –Barbara Franklin-, que abandonó a la familia cuando Aretha tenía seis años, era la cantante de góspel, y su tía –Clara Ward- también era una vocalista de góspel conocida. A los catorce años ya acompañaba a su tía y a su padre en el coro de la iglesia, junto con sus hermanas Carolyn y Erma. Con dieciocho años, animada por Sam Cooke y respaldada por su padre, marchó a Nueva York para fichar por la compañía Columbia; sin embargo, no acabó de triunfar, tal vez por la orientación jazz-pop que quisieron dar a su carrera. En 1966 abandona Columbia y entra a formar parte de Atlantic Records donde, de la mano del productor Jerry Wexler, Aretha emergió en gran figura del soul. El primer álbum grabado para este sello discográfico fue “I never loved a man the way I love you”, con algunas canciones cofirmadas por la propia Aretha y otras por artistas como Sam Cooke, King Curtis u Otis Redding. Éste último fue el autor de “Respect”, un tema que él ya había grabado en 1965 (aquí lo podéis escuchar), aunque fue Aretha la que más hizo por su difusión. El “Respect” de Otis Redding es la típica vision masculina sobre el hombre que llega a casa después de trabajar y busca el respeto en la esposa a través de la estima. Aretha transformó esta canción, tanto en ritmo como en sentido; para ello se modificó ligeramente la letra, se aceleró la melodía y se introdujeron algunos cambios en la música, como el saxo o algunos acordes del tema “When something is with my baby”, de Sam & Dave. Ya no tenía nada que ver con la canción de Otis Redding, se había convertido en el canto reivindicativo de una mujer que no desea ser sometida por hombre alguno; por su letra, por la desafiante posición de Aretha ante este asunto y por su evidente carga sexual, “Respect” acabó convirtiéndose en un himno para el colectivo feminista durante los años sesenta.

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Las Cinco Canciones de lrotula (V): “Autumn Leaves” (Cannonball Adderley & Miles Davis)

Me incorporé al mundo del vinilo a comienzos de los ochenta, aunque al principio sólo utilizaba mi flamante equipo compacto para grabar discos que me dejaban los amigos. Pero en cuanto empecé a ganar un poco de dinerillo lo gastaba en vinilos; me gustaba comprarlos, llegar a casa ilusionado y ponerlos, los escuchaba mientras me miraba la portada y leía los contenidos que venían con el disco. Pensaba que había llegado un poco tarde, no obstante si seguía con ese ritmo de compras pronto podría tener una buena colección. Sin embargo, el Cd arrasó y acabó arrinconando al vinilo, para desgracia de muchos que tuvimos que comprar un nuevo equipo porque, poco a poco, veíamos como dejaban de editarse. Y cuando ya creía que era el formato definitivo, aparecieron nuevas posibilidades ligadas a la tecnología digital. En esta última entrada lrotula nos habla de toda esa vorágine tecnológica en la que ha estado (y sigue estando) inmersa la música en estos últimos años. En esta etapa de su vida ha querido ceder protagonismo al jazz, en concreto a un tema que ya apareció en La Guitarra de las Musas, me refiero a “Autumn Leaves“, en la versión de Cannonball Adderley & Miles Davis. Al final nos has contado muchas cosas, compañero, creo que este viaje a través de los formatos musicales ha sido muy interesante y entretenido, y nos ha ayudado a conocerte un poco mejor; muchas gracias por todo, ha sido un placer tenerte en este blog. Recordad que el blog de lrotula es Algo de Jazz, Blues, Rock … La Música que me sorprende. No seguimos leyendo. Un abrazo. Aprovecho la ocasión para desearos a todos unas Felices Fiestas y una buena entrada de Año. Un abrazo para todos.

Os recuerdo que esta sección está abierta a todos los amigos/as que deseéis participar en ella; si queréis enviar vuestras cinco canciones, con sus recuerdos respectivos, lo podéis hacer mandando un correo a la siguiente dirección: raulrn@wanadoo.es o contactar a través de twitter (@guitarmuses).

LOS FORMATOS DIGITALES

“El formato digital llegó con el CD. Para mí, esto fue en los 90. Hasta entonces veía los CDs en otras casas con gran envidia.

El plato hizo crash y por necesidad hubo que entrar en la era digital.

Mi primer CD “Joe Jackson live 1980-1986”. Lo compre y se lo tuve que dejar a un amigo pues no tenía reproductor.

Soy un manazas y mi relación con los vinilos ha sido muy mala. A la larga casi todos acababan con alguna raya y no precisamente en canciones de relleno. En mis últimos días del vinilo compraba el disco, lo grababa en cassete y lo guardaba.

Creía que los CDs eran indestructibles. Hasta el día que vi a un hijo mío con un CD de Taj Mahal en la boca. Tras rescatarlo rápidamente comprobé espantado que la mejor canción saltaba en un punto y volvía a empezar. Todo un descubrimiento.

Los CDs entonces valían una pasta 3200 pelas aprox. pero había un sitio “Galerías Preciados” donde había una pecera con una gran colección de Blue Note a 1600, y a veces pagando dos te llevabas tres.

Yo ya tenía algún vinilo de jazz: Cannonball Adderley, Miles Davis, Sonny Rollins, Dizzy … Además a muchos de estos músicos los había visto en directo. Empecé a tomarme el jazz más en serio, me hice con una buena colección de jazz.

Una cosa que me mosqueaba es que mucha gente me decía que mis discos no eran buenos pues eran AAD y sólo los DDD eran buenos discos digitales. Mira que se dicen tonterías. Hoy casi todos esos que me criticaban oirán la música a través de un móvil, como si lo estuviera viendo.

Luego salió el internet, napster, audiogalaxy, el emule…

Literalmente me volví loco. Era un “down louder” compulsivo. Todo era bajar y bajar y saturar el ordenador para grabar y grabar cds de Mp3 en los que hay 6 ó 7 discos. Al final 260 cds de mp3 catalogados, unos 50 sin catalogar, unos cuantos gigas en una memoria y en el ordenador también sin catalogar y a eso hay que añadir 700 cd wav que afortunadamente están catalogados.

Mi condena es oírlo todo. Me niego a acumular mas música ya no bajo nada más. El streaming está muy bien dentro de sus limitaciones. Siempre será más amplio que cualquier colección.

Al año compro dos o tres discos. Hace poco en el ascensor un vecino de unos 15 años menos me pregunta ¿pero todavía oyes cds? Si en spotify está todo. Yo que llevaba en la mano un fajo de seis CDs le dije “algo tendré que hacer con los 500 discos que tengo”. Estaba equivocado son 700.

Bueno para ilustrar esto os pongo por fin un tema de jazz. Clásico entre los clásicos. Las “Hojas muertas” en una versión impresionante. Era una especie de supergrupo, un Blind Faith del jazz dirigido por Cannonball Adderley y con acompañantes de relumbrón: Miles Davis, Hank Jones, Art Blakey, Sam Jones.

Bueno hasta la próxima en vuestros respectivos blogs”.

primer-cd