Focus. “Hocus Pocus”

De los orígenes de la banda neerlandesa de rock progresivo Focus ya hablamos en una entrada anterior, dedicada al tema titulado “Sylvia”. En su momento de mayor esplendor, estaba liderada por Jan Akkerman (guitarra) y Thijs Van Leer (teclados, flauta); de este último músico quizás o acordéis porque acompañó a Miguel Ríos en la gira “Rock & Ríos” (1982), que dio lugar a uno de los álbumes más recordados del granadino y uno de los mejores directos del rock patrio. Volviendo a Focus, comenzaron a ser famosos gracias a su segundo disco de estudio (“Focus II”, 1971), conocido como “Moving Waves” fuera de los Países Bajos. Compuesto en su mayor parte por Akkerman y Van Leer, este disco se compone de seis temas: “Hocus Pocus”, “Le Clochard (Bread)”, “Janis”, “Moving Waves”, “Focus II” y “Eruption”, una suite en quince movimientos, inspirada en la ópera “Eurídice” de Jacopo Peri, que ocupa toda la cara B.

El corte más recordado de este disco es “Hocus Pocus”, una desconcertante composición que se sitúa entre la parodia y el virtuosismo, en la que -en menos de siete minutos- nos encontramos de todo: hard rock potente (casi heavy metal), rock progresivo, elementos de opereta clásica, cantos tiroleses, scat, eefing, silbidos, rifs de flauta, … Todo ello envuelto en un complejo desarrollo instrumental, con bajo, batería y guitarra eléctrica rayando a gran altura; el compañero Antonio Chico, responsable de la web Música y Oxígeno, califica de “deleite escuchar ese bajo que al combinarse con ese riff en la guitarra producen unas pulsaciones que se sienten en el cuerpo”. A muchos, “Hocus Pocus” nos parece una genialidad; pero también hay quien se queda en la superficie de la canción, es decir, en ese hilo conductor realmente hilarante, ejecutado a través de una voz en falsete -a modo de canto yodel– que, conviene reconocer, es realmente la principal seña de identidad de esta melodía.

Presente en películas, programas de televisión, anuncios publicitarios, juegos, etc., “Hocus Pocus” ha sido versionada por grupos punk como The Vandals, por violinistas como Vanessa Mae y, por supuesto, por grandes bandas de heavy metal y de metal progresivo, como Iron Maiden, Helloween o Marillion. Y no puedo acabar sin que veáis en acción a Akkerman, Van Leer y compañía; os propongo dos directos, uno de 1971 y una actuación en televisión de 1973.

María Dolores Pradera / José Feliciano / Los Relámpagos. “Dos cruces”

Carmelo Larrea (1908-1980) fue un compositor español de música popular, autor de temas tan conocidos como “Camino verde” o “Dos cruces”, nuestra canción de hoy. Tal y como nos cuenta Manuel Román en su libro Bolero de amor. Historias de la canción romántica (Lleida: Milenio, 2015), nació en Bilbao, donde comenzó a ganarse la vida durante su adolescencia en una tienda de bicicletas, como payaso en un circo y en otros menesteres alejados de su formación musical -fue alumno de Jesús Guridi en la Sociedad Filarmónica de Bilbao-. Finalizada la Guerra Civil, se estableció en Sevilla, donde trabajó como saxofonista en el tablao flamenco “Las Cadenas”, situado en el barrio de Santa Cruz. Allí se enamoró de la gitana Manolita Cruz -a quien ya había dedicado el pasodoble “Manuela Cruz”- y también de su hermana Rosa; según Manuel Román, “no sabía a que carta quedarse”. En estas enamoradizas circunstancias, hacia 1952, Carmelo Larrea compuso una de las piezas más conocidas del cancionero español: “Dos cruces”.

Cantó por primera vez esta canción, bajo el título inicial de “Soledad”, en Madrid, ciudad a la que solía acudir para actuar en locales como “Alazán”; pero no lo hizo allí, sino en el concurso de Radio Nacional de España “El Tribunal de la Canción”, con Jorge Gallarzo como intérprete. Las primeras grabaciones de este tema, del año 1952, fueron las del mencionado Jorge Gallarzo y la de las Hermanas Lombide, aunque por aquella época también la cantaban Nati Mistral y María Dolores Pradera, ésta última en la boîte Alazán, cuando este local era frecuentado por Carmelo Larrea. Ésta es nuestra primera versión destacada de hoy, concretamente la recogida en un EP de la madrileña publicado en 1962. Tres años después, fue incluida en el disco de José Feliciano “The Voice and Guitar of José Feliciano” (1965), con algunos cambios en la letra y un arreglo diferente del utilizado hasta entonces para esta melodía. Para completar la terna, os propongo la inolvidable versión instrumental del grupo de pop-rock Los Relámpagos, con un ritmo más rápido y ese característico sonido de guitarra de la formación madrileña; al igual que la de Feliciano, fue publicada en 1965, en su álbum titulado “Los Relámpagos”. Os dejo otras versiones, por si os gustan más que las que yo he elegido; por ejemplo, las de Caterina Valente, Los Tres Diamantes, Luis Mariano, Jorge Sepúlveda, Los Panchos, Los Sabandeños, Los Pájaros Locos, Milton Nascimento, El Consorcio, Diego “el Cigala”, Roberto Alagna, Niño de Murcia, Manolo Leiva, Angelillo, Miguel de Molina, Antonio Molina o Felipe Campuzano.

Carmelo Larrea (1908-1980)

Fairport Convention. “Who Knows Where the Time Goes?”

Fairport Convention es una de las bandas pioneras del folk-rock británico. Este grupo se formó en 1967, cuando Ashley Hutchings (bajo) y Simon Nicol (guitarra) tomaron el nombre de la casa donde ensayaban (“Fairport”), en la que el padre de Nicol pasaba consulta médica. Así, en el barrio de Fortis Green (noroeste de Londres) dieron sus primeros pasos, mientras terminaban de ajustar la formación que se responsabilizaría del primer álbum (“Fairport Convention”, 1967), grabado con Polydor. Tras este disco, no excesivamente exitoso, grabaron el titulado “What We Did On Your Holiday” (1969), ya con la discográfica Island, en el que se incluyó un tema que ya ha tenido cabida en este blog: “Fotheringay”. El tercer Lp se tituló “Unhalfbricking”, una palabra imaginaria propuesta por la vocalista Sandy Denny; en la fotografía de portada (de la edición británica) se puede ver a los padres de Denny (Neil y Edna) en la puerta de su casa, con la banda al fondo detrás de la valla y, más atrás, la St Mary’s Church de Wimbledon (Londres). El álbum se terminó de grabar en abril de 1969, apenas un mes antes de que fallecieran, en un accidente automovilístico, el batería Martin Lamble y Jeannie Franklyn, la novia del guitarrista de la banda Richard Thompson.

Este disco es uno de los mejores de Fairport Convention, y uno de los más definitorios de ese sonido característico suyo, en el que confluyen el folk británico y el rock. Os recomiendo que escuchéis el disco entero, es un prodigio de sensibilidad, virtuosismo instrumental y excelencia vocal (si queréis saber más de Sandy Denny, os podéis pasar por la entrada que la amiga Marta dedicó en We Are Rock a esta excelente compositora y cantante). En este trabajo de estudio se incluyeron temas compuestos por los integrantes de la banda, tres versiones de Bob Dylan a cual mejor ( “Percy’s Song”, “Million Dollar Bash” e “If You Gotta Go, Go Now”, retitulado como “Si Tu Dois Partir”) y la canción tradicional “A Sailor’s Life”. Como tema destacado os propongo “Who Knows Where The Times Goes?”, uno de los más conocidos y versionados de esta formación. Fue escrito por Sandy Denny y grabado como demo en 1967, primero sola y luego junto al grupo folk The Strawbs, aunque esta última grabación no se comercializó hasta el año 1973. La primera grabación data de 1968, fue realizada en formato single por la estadounidense Judy Collins, posteriormente formaría parte de su álbum “Who Knows Where the Times Goes” (1968). Cuando Sandy Denny entró a formar parte de Fairport Convention puso a disposición del grupo su canción, la cual, como ya hemos comentado, fue grabada en 1969. Desde entonces, han sido muchos los artistas (Eva Cassidy, Nina Simone, Mary Black, etc.) que han versionado esta contemplativa canción sobre el tiempo y el amor.

Elvis Presley / Terence Trent D’Arby / Santiago y Luis Auserón. “Heartbreak Hotel”

A comienzos de 1956, Elvis Presley daba sus primeros pasos en la discográfica RCA Victor. Abandonaba así su etapa iniciática con Sun Records, de la que nos hemos ocupado a propósito de dos temas seminales del R&R: “That’s All Right” y “Blue Moon of Kentucky”. El primer single con RCA Victor contenía las canciones “Heartbreak Hotel” (cara A) y “I was the One” (cara B), y fue todo un éxito de ventas gracias a la melodía protagonista de nuestra entrada de hoy. “Heartbreak Hotel” fue escrito por Mae Boren Axton, una maestra de secundaria con experiencia en la industria musical, y el cantautor Tommy Durden, a partir de un artículo publicado en el diario estadounidense The Miami Herald sobre un hombre que había destruido todos los documentos relativos a su identidad, antes de suicidarse saltando por la ventana de un hotel y dejar una nota de suicidio: “camino por una calle solitaria”. En 2016, la revista Rolling Stone sugirió que el origen de la canción era otro, a partir de unas notas escritas por Alvin Krolik, un pintor que decidió dedicarse a delinquir tras un matrimonio fracasado; falleció en agosto de 1955, abatido a tiros durante un intento de robo en El Paso (Texas -EE.UU.-); El Paso Times informó del suceso, con un artículo titulado: “Historia de una persona que caminó por la calle solitaria”.

Sea como fuere, Mae Boren Axton y Tommy Durden consiguieron convencer a Elvis Presley para que cantara el tema en directo y, más tarde, para que lo grabara con su nuevo sello discográfico RCA Victor; aunque, en realidad, fue la segunda opción de los autores de la canción, después de que el dúo Wilburn Brothers se negara a interpretarla por considerarla extraña y algo morbosa. La grabación se realizó el 10 de enero de 1956, con la siguiente banda: Scotty Moore (guitarra eléctrica), Chet Atkins (guitarra acústica), Bill Black (contrabajo), DJ Fontana (batería) y Floyd Cramer (piano); como productor, en los créditos, figura Steve Sholes, aunque realmente fue el propio Elvis el que asumió este rol, hasta el extremo de que Tommy Durden admitió que no reconoció su canción tras los cambios de fraseo, letra, tempo, ritmo y sonido efectuados por Elvis.

“Heartbreak Hotel”, uno de los temas que el “El Rey” nunca dejó de cantar en directo -la última que lo hizo fue el 29 de mayo de 1977, en el Civic Center de Baltimore-, ha sido versionado por muchos artistas y grupos de estilos diferentes, como Conway Twitty, Pat Boone, Johnny Cash, Chet Atkins, Merle Haggard, Willie Nelson y Leon Russell, Lynn Anderson, Tanya Tucker, Billie Jo Spears, Ann-Margret, Delaney Bramlett, Neil Diamond y Kim Carnes, Billy Joel, Gregg Lake, Sha Na Na, John Cale, Boby Dylan, Bruce Springsteen, Led Zeppelin, Van Halen, Suzi Quatro, Gun’s n’Roses, Lynyrd Skynyrd, The Chieftains y Chet Atkins, Hanni El Khatib, Johnny Hallyday (en francés), Los Hooligans (en español) o Carlos Segarra (en español), por mencionar sólo algunos. Para acompañar a Elvis, os propongo dos versiones diferentes y atrevidas; la del neoyorkino Terence Trent D’Arby fue publicada en un “Greatest Hits” del año 2002, y la de Santiago y Luis Auserón -bien conocidos como fundadores del grupo español Radio Futura– se incluyó en un álbum de versiones interesantísimo, y muy recomendable, titulado “Las Malas Lenguas” (2006), en el que también podemos escuchar versiones muy singulares de clásicos del blues y el rock, como “You Never Can Tell”, Sunday Morning”, “Wild Things”, “I Heard it Throunh the Grapevine”, “Set me free”, etc.

Pink Floyd. «Dogs»

En 1976, los miembros de Pink Floyd se pusieron manos a la obra con un nuevo proyecto tras los éxitos rotundos de «Dark Side of the Moon» (1973) y «Wish You Were Here» (1975). «Animals» fue publicado en 1977, con esa famosa portada diseñada por Roger Waters, en la que se ve a un cerdo flotando entre dos de las chimeneas de la estación eléctrica Battersea Power Station. El bajista dirigió con manu militari todas las operaciones relacionadas con este trabajo; Richard Wright y Nick Mason se transformaron en peones al servicio del jefe y sólo David Gilmour logró sacar la cabeza y hacer frente a la situación; en palabras de Wright:

Animals fue un trabajo duro. No fue un álbum divertido de hacer, pero esto fue en la época en la que Roger se creía el único compositor de la banda. Pensaba que solo era por él que la banda seguía adelante y, obviamente, cuando comenzó a sacar el ego a pasear, con quien la pagaba era conmigo.

Richard Wright

Como bien saben todos lo seguidores de Pink Floyd, la situación empeoró con «The Wall» (1979), hasta desembocar en la disolución de la banda. Con «Animals» Roger Waters quiso representar su propia visión del universo orwelliano de Rebelión en la granja (1945), sustituyendo el protagonismo totalitario comunista de George Orwell por el sistema capitalista e individualista de la sociedad occidental; así, los cerdos, perros y ovejas que titulan los temas de este disco representan, respectivamente, a quienes tienen el poder, a los que lo hacen posible y a aquellos sobre los que se ejerce, generalmente gente mediocre que acepta sin ningún tipo de discusión el orden establecido.

«Animals» reflexiona sobre los autoritarismos, la corrupción, las ortodoxias, las normas y los individualismos que caracterizaban la sociedad capitalista de los años setenta, elementos que acabarían facilitando -poco después de que fuera publicado este álbum- los gobiernos de Margaret Thatcher (Reino Unido) y Ronald Reagan (Estados Unidos). Lo paradójico del asunto es que mientras Waters utilizaba Rebelión en la Granja como elemento inspirador, su comportamiento se parecía al de uno de los protagonistas de esta novela, el cerdo Napoleón, que se erigió en dictador y eliminó las normas democráticas establecidas en la Granja, sustituyéndolas por un único mandamiento: «Todos los animales son iguales, pero algunos animales más iguales que otros».

Por supuesto, todos los temas fueron compuestos por el bajista, a excepción de la suite «Dogs» que tiene su origen en una canción titulada «You’ve Got to Be Crazy«, compuesta por David Gilmour y descartada durante el proceso de grabación de «Wish You Were Here». En esta ocasión los perros son los ególatras, implacables e insensibles hombres de negocios, portadores de maldad y destrucción, capaces de cualquier cosa con tal de ver aumentadas sus ganancias pero, a la larga, igual de vulnerables y débiles que las personas a las que explotan y someten.

En lo que respecta a lo musical, «Dogs» –al igual que ocurre con el resto de «Animals»- es una de las piezas más progresivas de Pink Floyd, con diferentes fases, llena de efectos y sonidos conseguidos gracias a los sintetizadores, con un buen trabajo de teclados y la participación estelar de David Gilmour, que lleva el peso vocal de la canción y firma uno de los mejores trabajos que jamás haya realizado a la guitarra, más expresivo e intenso que nunca, y eso que la mejor toma fue eliminada por Waters durante el proceso de grabación debido a un error. Para finalizar, os dejo un directo de 1977, y dos versiones, a cargo de The Samurai of Prog y de la banda tributo Which One’s Pink?

Esta entrada fue inicialmente publicada en el blog Musicae Memorandum, en febrero de 2017. Quiero dar las gracias a Jakesnake, Nostromo y Olomán por invitarme a participar en aquella bonita iniciativa.

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