No es Kraftwerk uno de mis grupos preferidos, pero he de reconocer que su influencia en el mundo de la música ha llegado hasta nuestros días. No podrían entenderse estilos como el house, el synth pop, la música electrónica, incluso algunas vertientes del klautrock, sin tener en cuenta a esta banda alemana, creada en Düsseldorf hacia 1970. El grupo surgió a partir de Rolf Hütter y Florian Schneider, dos estudiantes de música clásica que decidieron embarcarse, junto con otros músicos, en un proyecto de rock experimental, que llamaron Organisation. Publicaron un único álbum (“Tone Float”, 1970), que no tuvo mucha repercusión. Se separaron poco tiempo después, para crear Kraftwerk, que significa “planta de energía” o “central eléctrica”. Con este nuevo proyecto trataron de dar rienda suelta a su concepto de rock experimental, un klautrock menos progresivo que el de Tangerine Dream, y más orientado hacia los sonidos industriales, las composiciones enmarcadas en la tecnología más actual y en la vida en las grandes ciudades, todo ello utilizando una instrumentación sencilla, a menudo generada con sintetizadores y otros mecanismos de creación musical; la voz, en ocasiones, era generada con sintetizadores o codificada a través de un “vocoder”.
Sus primeros álbumes son los más cercanos al klautrock, en concreto los cuatro primeros: “Kraftwerk” (1970), “Kraftwerk 2” (1972), “Ralf und Florian” (1973) y “Autobahn” (1974), uno de sus discos más renombrados, en el que se incluyó la suite homónima de casi 23 minutos de duración, sin duda, una de las piezas fundamentales de esta banda alemana. Con el paso del tiempo, sin abandonar su idiosincrasia electrónica, fueron dejando el klautrock para acercarse a sonidos como el pop, el synth pop, el electro pop o el tecno-pop, siempre bajo la etiqueta de “música electrónica”. Después de “Autobahn”, publicaron “Radio-Aktivität” (1975), “Trans Europa Express” (1977) y “Die Mensch-Maschine” (1978), junto con “Autobahn”, el álbum más famoso y exitoso de Kraftwerk. Quizás recordéis su portada, inspirada en los diseños del artista ruso El Lissitzky, en tonos blancos, negros y rojos, con la imagen de los miembros del grupo en una escalera, finalmente suprimida en la reedición que se hizo del disco en 2009. Después de este Lp, continuaron comercializando álbumes hasta el año 2005, aunque aún siguen ofreciendo conciertos, ya sin Florian Schneider, fallecido en 2020.
En “Die Mensch-Maschine” se incluyó uno de los temas más recordados de Kraftwerk: “Das Model”, compuesto por Karl Bartos y Ralf Hütter, con la colaboración del pintor, poeta y artista Emil Schult; éste último debió escribir la letra, inspirado en una modelo de la que estaba enamorado, y parece que también la música, aunque ésta acabó siendo reescrita por Bartos y Hütter para adaptarla al estilo Kraftwerk. Aquí podéis ver a esta banda en televisión, interpretando “Das Model”, aquí les tenéis cantándola en inglés; y finalizo con tres versiones (hay bastantes más) de “Das Model”, la de los germanos Rammstein -en el ámbito del metal industrial-, la de los rusos Messer Chups -algo así como surf rock experimental. Gracias, What, por dármelos a conocer- y la de los también alemanes YĪN YĪN, a éstos los etiquetan como psicodelia disco funk, aunque en este tema no se aprecie demasiado bien.


Pues, relaja mucho… simple,rítmico y muy agradable , me encantó. Gracias, Raul
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