Las Cinco Canciones de Alex (I): “Shine on You Crazy Diamond” (Pink Floyd)

Rocktelegram es uno de los blogs que leo con más gusto y en el que ya quiero comentar prácticamente cuando empiezo a vislumbrar la entrada, desde mi punto de vista lo mejor que le puede pasar a un post. El estilo de Alex es didáctico y ameno, consigue que nos enteremos de cosas en torno al rock que todos hemos visto o vivido, pero a las que él consigue dar un enfoque personal y, a la vez, muy próximo a todos los que, de una otra manera, nos sentimos identificados con lo que estamos leyendo. Sus entradas sobre literatura y rock, quién es quién en cada grupo, las portadas horrorosas, los cinco mejores músicos por instrumento, sus crónicas de grandes conciertos, sus “versiones, diversiones y perversiones”, y su acercamiento a los mejores grupos de hard rock, heavy metal y rock progresivo, estilo con el que compartimos pasión, son muy sugerentes y están siempre cargadas de imaginación; si no conocéis este blog ya os adelanto que no os va a defraudar, animaos a seguir sus entradas, cada viernes podréis disfrutar de una nueva. Preparaos para una excelente semana de rock llena de recuerdos, contados como sólo Alex sabe hacerlo. Comenzamos con un tema que también estaba entre las cinco canciones de mi vida: “Shine on You Crazy Diamond”, como dice Alex: “la ausencia hecha música”.

“Ante todo y antes de entrar en materia, es de recibo agradecer a Raúl que me haya cedido espacio y lectores en La Guitarra de las Musas para hablar de esas canciones que, de algún modo, han significado tanto para mí que las llevo tatuadas en el alma, impresas en los genes ya para siempre; canciones que se fundieron conmigo formando un cóctel compuesto de sonidos, vida y sentimientos del que ya no puedo, ni quiero, desligarme.

Y eso que ni es fácil escoger cinco (¡¡sólo cinco!!) ni, en mi caso, desligarlas de sus discos ‘madre’. Suelo decir a quien me quiere escuchar que yo soy más de discos que de canciones, que si escucho suelta, qué se yo, Fragile Dreams de Anathema, inmediatamente me falta el resto del disco, me quedo a medias… Pero bueno, sí que es cierto que siempre hay temas que destacan por su implicación en momentos determinados y esos son los que he procurado escoger.

Y vale, después de este pequeño auto prólogo, vamos allá…

Sólo con escuchar sus primeras cuatro notas ya me traslado a un mundo paralelo. Fue, sin duda, mi primera influencia seria en el mundo del Rock y en el particular universo de Pink Floyd, mi banda favorita desde siempre.

Ya sabemos un montón de cosas de ella, pero que muchos escojamos este largo tema como ‘canción’ preferida dice mucho acerca de lo que los chicos de Pink Floyd lograron transmitir: algo que subyace a la música y se entierra en lo más profundo de las personas.

Quizá sean sus mágicos acordes o su cadencia inimitable, melancólica y vagamente triste: no lo sé con exactitud, el caso es que Pink Floyd consiguieron imprimir la ausencia en todas sus notas y nos legaron una maravilla que a mí me transporta a lejanas tardes de verano en casa de mi abuela, descubriendo en la penumbra de una oscura habitación esos sonidos que me hablan, hoy más que nunca, de tiempos perdidos, de amigos que se hicieron mayores y de la ausencia de la infancia que encerré entre las armonías de aquellos diamantes mágicos.  Preciosos recuerdos depositados en un cofre sonoro que ya solo abro de vez en cuando por temor a que se contaminen de este aire de adultez que me envuelve sin remedio”.

Autor: Raúl

Me llamo Raúl Rodríguez, me dedico a la docencia universitaria y a la investigación en el ámbito de la Historia de la Ciencia, actividades que forman parte de mi vida desde que acabé la carrera, allá por 1986. Sin embargo, la música está conmigo desde mucho antes, desde mi infancia y primera adolescencia, y ha sido siempre una leal compañera. Decidí abrir un blog de canciones con el propósito de encauzar mis inquietudes musicales a través de un canal que pudiera ser sintonizado por otras personas con intereses similares y que, además, sirviera como foro de opinión para todos aquellos que quisieran compartir su pasión por la música. Decidí llamar a este espacio "La Guitarra de las Musas", en honor de las diosas griegas de las Ciencias y las Artes, especialmente de la Poesía y la Música. Quiero pensar que si hubieran tenido guitarras –y baterías, bajos, teclados y demás instrumentos de nuestro tiempo- hubieran sonado como la música propuesta en este blog. En este espacio, el rock en casi todas sus vertientes será el protagonista pero, también, otros estilos como el blues, el jazz, el pop, el soul y las melodías más pegadas a nuestra cultura: cantautores, canción melódica, boleros, corridos mexicanos, tangos, rumbas e, incluso, copla. Por favor, que nadie se enfade conmigo si no encuentra aquí la música que le gusta; la selección de los temas y los comentarios realizados responden, únicamente, a mis intereses particulares que, como bien puede verse, están un poco anticuados. Todos aquellos que busquen música actual no la encontrarán en este sitio.

17 comentarios en “Las Cinco Canciones de Alex (I): “Shine on You Crazy Diamond” (Pink Floyd)”

      1. Pues muchas gracias tanto a Fran por sus elogios, como a Raúl por sus no menos encomiosa presentación: para mi es un gran placer participar de este blog que es un ejemplo y guía desde que lo descubrí, tanto por los conocimientos que nos aporta Raúl, como por su estilo ameno y perfecta expresión.
        Bueno, pues nos seguimos leyendo estos días.
        Saludos!!

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        1. Gracias a ti, Alex, por haber querido participar y hacernos cómplices de tus recuerdos y de tu música; y, por supuesto, por esas bonitas palabras que dedicas a mí y a mi blog. Nos seguimos leyendo. Saludos.

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    1. Me acuerdo de la primera vez que salió en Mentalparadise, cuando la propuse entre mis cinco canciones, hubo muchos comentarios y quedó claro que tenía muchos seguidores. Saludos.

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  1. Temazo, obra maestra, el genio creativo hecho música, la belleza, la magia y la evocación que te transportan muy lejos, o muy alto. Desde luego está entre las canciones que más me gustan de todos los tiempos y grupos. No sé si entre las 5, eso es un maldito sacrilegio que se inventó Raúl, una forma de torturarnos (ahora se supone que el lector debe reírse). Yo tengo mi propia selección íntima y sentimental, que nunca he pretendido publicitar ni explotar ante otras personas, y que titularía así: “Las canciones que me llevaría a una isla desierta”. Ésta está en esa larga lista, soy ese Robinson mirando al mar y escuchando a Pink Floyd. Saludos Alex y parroquia.

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    1. Jajaja, qué conste que la idea se le ocurrió a Salva. Tampoco está nada mal eso de “las canciones que me llevaría a una isla desierta”; eso sí, algunos que ya sabemos se llevarían un pendrive de 64 gigas. Saludos.

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