Tres años, quinientas entradas

Tercer cumpleaños

No es sencillo salir de edad preescolar en el mundo de los blogs. En fechas recientes esta bitácora cumplió los tres años en la Red, un período muy corto en la vida de cualquier persona pero, dadas las exigencias de este medio y teniendo en cuenta la antigüedad de otras webs similares a ésta, podría decirse que entra ya en plena adolescencia. Durante este tiempo hemos tratado de publicar tres entradas semanales -cifra que no sé si podré mantener en el futuro-, repartidas de la siguiente manera: en lunes alternos he intentado dar cabida a música en español, hecha en España o interpretada por artistas de nuestra tierra, y a estilos musicales diferentes del rock, como folk, soul, country, canción melódica y popular, pop, blues, jazz, etc.; estos mismos estilos han protagonizado algunos miércoles de versiones, al igual que los grandes clásicos del blues y el rock, a los que nos hemos aproximado a través de diferentes interpretaciones; los viernes los he querido reservar para el rock, con especial querencia hacia géneros como el rock progresivo, el rock psicodélico, el blues-rock, el country-rock, el folk-rock, el hard rock, el rock sureño o el AOR. Además de esta organización, la habitual de este blog, también hemos dado cabida a otros contenidos: noticias relacionadas con el blog, crónica de conciertos, efemérides, listas de reproducción, etc. Y justo el año pasado, cuando cumplimos los dos años, iniciamos una sección, «Las Cinco Canciones de tu Vida«, que está teniendo una gran aceptación entre todos vosotros y de la que me ocuparé en otra entrada, en la que trataré de hacer balance de lo que ha sido, y está siendo, esta iniciativa integradora en la que vosotros sois los protagonistas.

Ya lo he dicho en otras ocasiones, el principal activo que tiene La Guitarra de las Musas son sus seguidores; algún amigo me ha comentado que le asombra la participación y la cantidad de comentarios que tiene este blog, muchísimos en relación con el número de seguidores y visitas que tiene, por eso no puedo más que daros las gracias a todos los que hacéis posible este milagro. Ya os dije, cuando recibí el Premio 20Blogs, que es algo que nos pertenece a todos, porque todos lo habéis hecho posible; cuando leí los criterios que manejaría el jurado para realizar su valoración había uno que me hizo albergar alguna esperanza: «comunidad creada en el blog». Inmediatamente pensé: aquí llevo ventaja, tengo la mejor comunidad bloguera, la más fiel, la más educada, la más cariñosa y la más participativa. Mil gracias, amigos, por estos tres años.

Antes de publicar esta entrada he esperado a que coincidieran tres acontecimientos de relativa importancia para la historia de esta web; del primero acabo de dar cuenta en la líneas que preceden; el segundo es el hecho de haber alcanzado la cifra de quinientas entradas publicadas; el tercero es presentaros una nueva lista de spotify con cien canciones más, las que van desde la número trescientos a la numero cuatrocientos. Ya sabéis que podéis seguir estas cuatro listas en el margen derecho del blog (he suprimido los reproductores de spotify y los he sustituido por enlaces, con el objeto de que la página cargue con mayor rapidez); siete horas y media de música en la primera de ellas, casi nueve en la segunda, ocho en la tercera y nueve horas y media en la cuarta, de la que hoy damos cuenta. Siempre hay algún grupo o alguna canción que se resisten a spotify, aunque están la mayoría de las que han ido apareciendo por el blog a lo largo de estos últimos meses. En aquellos casos en los que he propuesto más de una versión para una misma canción, he elegido sólo una; el criterio ha sido totalmente subjetivo: a veces he escogido la que me ha parecido más interesante, otras veces he tratado de dar voz a intérpretes o grupos que no estaban representados en la lista.

M Clan. «Noche de desolación»

No soy muy dado a seguir las novedades musicales, por eso agradezco mucho a los compañeros que están a la última, gracias a ellos logro estar medianamente informado de nuevos grupos, sonidos y estilos, incluso me entero de aquellas novedades discográficas que afectan a bandas ya veteranas. Como es lógico, algunas cosas me gustan más que otras pero pocas veces consigo entusiasmarme como me ha sucedido con el último trabajo de los murcianos M Clan. Después de publicar seis discos de estudio, esta formación quedó reducida a dos componentes: el vocalista Carlos Tarque y el guitarrista Ricardo Ruipérez; en estas condiciones grabaron «Para no ver el final» (2010), «Arenas movedizas» (2012) y el disco en directo «Dos Noches en el Price» (2014), en el que intervinieron como invitados algunas figuras destacadas del rock hispano, como Fito Cabrales, «El Drogas», Alejo Stivel, Ariel Rot, Miguel Ríos o Enrique Bunbury, un disco excelente, grabado en el Teatro Circo Price de Madrid, en un par de conciertos que me perdí por mi incapacidad para enterarme a tiempo de estos eventos. El pasado año se fueron a Nashville (EE.UU.) y grabaron un nuevo disco, en los Alex The Great Studios, que fue lanzado en septiembre de 2016. «Delta» es un álbum con el que M Clan han querido homenajear al country, al folk y, en general, a toda la herencia musical estadounidense, pero sin perder la esencia que siempre les ha caracterizado. El sonido de este disco es verdaderamente cautivador: sosegado, excelentemente cantado, con unas preciosas letras (compuestas por Tarque y Ruipérez) y una instrumentación de gran calidad, en la que destacan músicos como Al Perkins, Brad Jones, Chris Carmichael, Derek Maxon, Will Kimbrough, Bryan Owings y John Jackson, que hacen frente a instrumentos como la guitarra de doce cuerdas, la steele guitar, el dobro, el violín, la viola, el violonchelo, la armonica o el harmonium. «Delta» recuerda a bandas y solistas como Crosby, Still & Nash, The Byrds, Creedence Clearwater Revival, Eagles o Warren Zevon, pero todo ello acorde a los gustos actuales, dentro del estilo conocido como americana. Podéis empezar con el primer tema del disco, «Grupos americanos«, un recuerdo nostálgico que, además, es toda una declaración de intenciones, y seguir con «California«, «La Esperanza«, «Delta«, «Caminos Secundarios«, «Viaje hacia el sur» o «Concierto Salvaje«, aunque mejor que lo escuchéis entero (aquí lo podéis hacer). Finaliza con «Noche de desolación», el único tema compuesto solamente por Ricardo Ruipérez. Haciendo mía esta letra, quiero dedicar esta canción a todos los que alguna vez se hayan sentido desolados, a quienes se sienten solos a pesar de estar rodeados de gente, a los necesitados de nanas y abrazos, a los que tienen el valor de desnudar sus sentimientos, a aquellos a los que el silencio les estruja el corazón, a los abandonados insomnes y a los que creen que sin memoria no hay compromiso.