Rosalía. “Berghain”

Todo el mundo habla de “Lux”, el último disco de Rosalía, generalmente en tono elogioso, aunque también he podido escuchar y leer críticas no tan positivas. Tengo la sensación (no es más que una intuición, y quizás este equivocado) que gusta más a la crítica que al público habitual de la catalana. En un blog amigo, el de What (ongakumymusic), prometí que escucharía el disco, a pesar de que Rosalía no se encuentre entre mis artistas de referencia, y eso he hecho. A medida que me iba adentrando en este álbum, se agolpaban en mi cabeza -como a borbotones- ideas, reflexiones y todo de tipo de especulaciones, probablemente de medio pelo. Voy a tratar de compartirlas con vosotros de la manera más ordenada que pueda.

Lo primero que me llamó la atención fue la utilización, como soporte musical en todo el disco, de una orquesta sinfónica, en este caso la London Symphony Orchestra, toda una declaración de intenciones. Después, fui dándome cuenta de la pluralidad lingüística de esta obra y de la cantidad de artistas que han colaborado en este disco (Björk, Estrella Morente, Silvia Pérez Cruz, Yves Tumor, Carminho, etc.), como si hubieran intuido que se estaba gestando algo grande y no se lo quisieran perder. También pensé que tendría que haber alguien detrás, una especie de cerebro en la sombra responsable de la idea y del sonido de este disco; cuando fui a mirar los títulos de crédito me percaté de que es Rosalía quien escribe casi todas las canciones y, lo que es más llamativo, ella es la principal productora del disco, por lo que entiendo que es a ella a quien hay que anotarle el principal mérito (o demérito) de este trabajo. Me ha sorprendido su estructura en cuatro movimientos -como en las obras de música clásica o de rock progresivo-, su deseo de ofrecernos una obra conceptual -algo también muy setentero-, su sugerente portada -de ella habla What en su blog-, y sus poéticas letras, profundas, espirituales y mundanas a la vez. Y, por supuesto, su esfuerzo por realizar un trabajo vanguardista en lo que respecta a la música, pero incorporando también estilos de siempre, como la rumba, el flamenco, el fado, el vals o la música clásica.

El otro día, le decía a un amigo que siempre animo a los chicos y chicas jóvenes interesados por la música, al menos los que se dejan aconsejar por un abuelo anticuado, a que escuchen la música de su tiempo, aquella que con el paso de los años les identificará como miembros de una misma generación. Si siguen interesados por este arte, con ayuda o sin ayuda, irán hacia atrás, y entonces descubrirán un mundo maravilloso de sonidos y sentimientos en la música de décadas anteriores, a medida que van despojándose de prejuicios asociados a su posicionamiento generacional. También le decía, medio en broma, medio en serio, que el único problema que le veía a este planteamiento es que los jóvenes de hoy han tenido la mala suerte de no nacer en las décadas de 1960, 1970 o 1980, cuando se conformó la música popular. Entonces surgieron revolucionarios que cambiaron el panorama musical, y la manera con la que los jóvenes de entonces se relacionaron con la música y con la vida. Cuando escucho “Lux” me vienen a la cabeza discos como «Pet Sounds» (The Beach Boys, 1966), «Days of Future Passed» (The Moody Blues, 1967) o «La Leyenda del Tiempo» (Camarón, 1979), álbumes que deconstruyeron el panorama musical. El primero por aportar abigarrada complejidad a un género con vocación de sencillez, como el pop; el segundo por darle al rock una profundidad musical y trascendental que acabaría asentándose en lo que entonces se llamó “rock sinfónico” y, posteriormente, “rock progresivo”; el tercero por abrir un género tradicionalmente encorsetado, como el flamenco, a otros sonidos y planteamientos musicales.

Con este disco de Rosalía tengo la sensación de que su autora ama realmente la música; no se ha conformado con posicionarse como artista de referencia de su generación, la que adora géneros como el rap, el trap, el reguetón o el pop latino, también ha vuelto la mirada hacia atrás, y ha fusionado lo antiguo y lo nuevo, como en su día hicieron The Beach Boys, Camarón o The Moody Blues. Los detractores de este disco, o los fans más cartesianos, pensarán que es un álbum pretencioso, incluso que traiciona el legado musical de su generación, algo parecido a lo que, en su momento, sucedió con “La Leyenda del Tiempo”. Los defensores de “Lux” estamos entusiasmados por la valiente propuesta de Rosalía, por ofrecer una nueva vía a la música popular. No quiero enrollarme más, sólo he querido dar mi opinión, una más sobre este disco. Si queréis saber más cosas sobre «Lux», no vais a tener problemas para encontrar información en los medios habituales. Como os dije al principio, es un trabajo que suscita debate, filias y fobias, algo que solo sucede con las obras  que tienen algo de revolucionario. Si no estáis convencidos de escuchar el disco, porque jamás habríais pensado que os pudiera gustar Rosalía, podéis hacer como yo, comenzar con “Berghain” y, después, escuchar el resto del disco.

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Autor: Raúl

Me llamo Raúl Rodríguez, me dedico a la docencia universitaria y a la investigación en el ámbito de la Historia de la Ciencia, actividades que forman parte de mi vida desde que acabé la carrera, allá por 1986. Sin embargo, la música está conmigo desde mucho antes, desde mi infancia y primera adolescencia, y ha sido siempre una leal compañera. Decidí abrir un blog de canciones con el propósito de encauzar mis inquietudes musicales a través de un canal que pudiera ser sintonizado por otras personas con intereses similares y que, además, sirviera como foro de opinión para todos aquellos que quisieran compartir su pasión por la música. Decidí llamar a este espacio "La Guitarra de las Musas", en honor de las diosas griegas de las Ciencias y las Artes, especialmente de la Poesía y la Música. Quiero pensar que si hubieran tenido guitarras –y baterías, bajos, teclados y demás instrumentos de nuestro tiempo- hubieran sonado como la música propuesta en este blog. En este espacio, el rock en casi todas sus vertientes será el protagonista pero, también, otros estilos como el blues, el jazz, el pop, el soul y las melodías más pegadas a nuestra cultura: cantautores, canción melódica, boleros, corridos mexicanos, tangos, rumbas e, incluso, copla. Por favor, que nadie se enfade conmigo si no encuentra aquí la música que le gusta; la selección de los temas y los comentarios realizados responden, únicamente, a mis intereses particulares que, como bien puede verse, están un poco anticuados. Todos aquellos que busquen música actual no la encontrarán en este sitio.

20 opiniones en “Rosalía. “Berghain””

  1. Muchísimas gracias por esa doble mención, en primer lugar 🙏. Desde luego hay infinidad de cosas que decir y que contar de este gran e interesante trabajo. Lo primero que diré es que mi acercamiento al mismo ha sido muy personal o peculiar, ya que lo he escuchado con un reproductor en modo aleatorio (random), así que vas saltando de un tema a otro sin seguir el orden preestablecido. Por tanto ni siquiera puedo asegurar que haya escuchado el álbum entero, ja ja. Seguiré en próximos días profundizando. Esto enlaza con la división que ha hecho Rosalía en cuatro partes o movimientos, como muy bien dices todo un guiño al rock sinfónico y también a la música clásica (por ejemplo los 4 movimientos de las sinfonías). Al haberlo escuchado en modo random he subvertido ese orden e ignoro la posible significación que pretendía darle Rosalía al estructurarlo así. Lo que parece innegable es que es un álbum conceptual.

    Nunca me he considerado un fan suyo… quizá las cosas hayan cambiado con la salida de este disco, como puede suceder con muchos aficionados. Solamente me gustaron mucho temas suyos aislados, aparte de caerme simpática y no haber cedido nunca a prejuzgarla, por ejemplo por su acercamiento a la música latina en Motomami (ya con críticas superlativas). Y tampoco he escuchado entrevistas suyas (ahora lanzada en promocionar el disco), donde dicen que hace gala de mucha espontaneidad y simpatía. Tampoco me he dado un empacho a leer crónicas de LUX… con lo leído me ha parecido suficiente, y con escuchar el disco. Así que como puede verse mi acercamiento es parcial y con ciertas lagunas… fácilmente subsanables (faltándome información a la vez esquivo posibles influencias valorando el disco).

    En alguna crónica se detalla el nombre de cada una de esas mujeres santas o místicas que han inspirado este disco (tema a tema), así como el empleo de esos 14 idiomas. Sobre lo primero, está claro que Rosalía ha estudiado y leído sobre sus vidas para inspirarse. Sobre lo segundo, que ensayó cómo cantar en esos idiomas lo mejor posible. Esto explica en buena medida el ingente trabajo que le ha llevado tres años, razón más que sobrada para descubrirse ante la artista. Es un disco imperfecto y por tanto humano, un disco en el que Rosalía ha prescindido absolutamente de la IA (podría haberla usado, para doblar su voz en esos idiomas y muchas otras cosas, clonar su voz en los coros, etc.).

    Aparte de estos dos aspectos (las referencias místicas y la profusión de idiomas), hay otras dos cosas que me llamaron mucho la atención: uno, la magnífica presencia y el peso de los arreglos orquestales y sinfónicos en el disco, con la aclamada orquesta londinense. La segunda, la enorme variedad en los temas, en cuanto a géneros se refiere. Muchos temas me han gustado bastante o muchísimo: el propio «Berghain», sensacional… «Reliquia», «Divinize», la estupenda «La perla» a ritmo de vals, un hit incontestable ya, la compleja y hermosa «Mio Cristo Piange Diamanti», «Dios es un stalker» o la muy buena «La rumba del perdón» (con Estrella Morente y Sílvia Pérez Cruz). Acercamiento al flamenco que también se da en para mí otra joya del disco, el tema de apertura «Sexo, violencia y llantas». El flamenco y las raíces andaluzas asoman ahí, tanto es así que en el verso ¿Quién pudiera venir de esta tierra y entrar en el cielo y volver a la Tierra? me parece estar escuchando a María José Llergo. No en vano la cantante de Pozoblanco decía en una entrevista cantar es mi forma de rezar. Ahí tenemos otro punto de conexión, el verter su fe religiosa a través de sus canciones.

    Ha fusionado estilos y también tradiciones y modernidad, en un trabajo valiente y transgresor, no sé hasta qué punto tan innovador como esos mayúsculos trabajos que mencionas y que fueron puntos de inflexión. Probablemente éste también lo sea, solo el tiempo lo dirá.

    Para terminar, creo que Björk es una de las grandes referencias e influencias de este disco. En un excelente artículo se nos habla de esto, de la colaboración de la cantante islandesa en el tema Berghain, de las correlaciones del disco de Rosalía con trabajos de la islandesa como ‘Homogenic’ y ‘Vulnicura’ («parece ser realmente la referencia en el disco de Vila Tobella [Rosalía], porque ‘LUX’ es particularmente orquestal»). En ese artículo, por cierto, se nos explica que la genial artista islandesa justo cumple hoy 60 años… ¡felicidades! En diversas entrevistas Rosalía ha mencionado a la islandesa llamándola su «mujer favorita». Otra artista cuya sombra es muy alargada es Kate Bush… y no sabéis cuánto me alegra que se reivindique a estas dos geniales creadoras.

    Me despido con la primera colaboración de Björk y Rosalía (año 2024), una curiosidad que me era desconocida hasta hoy mismo. Muchas gracias de nuevo.

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    1. Agradezco tu generoso comentario, What, y más en un día como éste, en el que yo mismo he tratado de fomentar el debate en torno a este disco, y también tu entrada, que me ha servido para complementar esta entrada y para plantearme el hecho de escuchar este disco con detenimiento. En este artículo explican un poco la idea del disco, canción a canción: https://www.europafm.com/noticias/musica/que-significa-disco-lux-rosalia-cancion-cancion_20251107690d3cb8de224c6cdd3bdd38.html. Esto es lo interesante de «Lux», que aquí estamos muchos que, en principio, no somos fans de Rosalía y, sin embargo, intentamos, desde nuestra neutralidad, analizar este disco. A mí me pasa a menudo en la música, puedo llegar a valorar muy positivamente a discos y artistas que no me gustan especialmente, y que no suelo escuchar, eso no quiere decir que los respete. Te voy a ser sincero, me metí en internet y vi muchísimas críticas, pero he preferido escuchar el disco y no dejarme llevar por ninguna de ellas, para no contaminar mi punto de vista, como mucho leí algunos titulares, lo suficiente para darme cuenta de la trascendencia que podría tener este trabajo. El tema que más me ha gustado es «Berghain», por su fuerza y por ser como la carta de presentación de lo que quería hacer en este disco; pero hay otros que me parecen sensacionales, como «Porcelana», por su intento por dignificar los sonidos actuales, «Memória», un fado muy emocionante que interpreta junto a Carminho, o «La rumba del perdón», con esas dos grandes que mencionas. Muchas gracias por ese regalo que nos dejas, junto a Björk, por cierto otra artista que en su día también fue revolucionaria. Saludos, What.

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  2. Muy bueno lo del «abuelo anticuado». Me identifico totalmente con el concepto.

    En cuanto a Rosalía coincido contigo en que esta chica se sale de lo habitual y sus propuestas tienen originalidad y aunque se inspire en lo ya hecho ya solo la elección tiene mérito. En su anterior disco tenía un tema con regusto salsero y con un piano que parecia Eddie Palmieri de lo más cuidado y sugerente.

    Por lo que cuentas Lux debe estar lleno de detalles de este tipo. No tardaré en escuchar este disco, pero ahora prefiero deleitarme con Ten Years After o con Traffic.

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    1. ¡Qué bueno verte por aquí, lrotula! Somos abuelos anticuados, desde luego, por eso no hay que ir a contracorriente con los chavales, hay que dejarles que se interesen por la música, ya habrá tiempo de llevarles hacia Ten Years After o Traffic; si les gusta la música, se quedarán con la boca abierta cuando escuchen este tipo de música. Y mejor que escuchen discos como «Lux», que otras cosas que pululan por ahí. Un gusto poder contar con tu sabia opinión. Saludos.

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      1. Vuelvo

        Muy buen debate entre música de ahora y la de antes. Nosotros los que por edad y por interés dominamos la música de antes, tenemos que huir del sentimiento de creernos por encima de todos los jóvenes solo porque no sepan quienes son Donovan o Moby Grape.

        Ahora mismo se sigue haciendo música tan buena como la de antes, Rosalía parece ser muestra de ello.

        Además por contra los más mayores no conocemos ni el 10 % de la nueva producción y ahí puede haber mucha buena música oculta para nosotros.

        Yo sin ir más lejos, la semana pasada consultando la programación de un nuevo auditorio en Valencia no conocía muchos artistas que ya tenían todas las entradas vendidas.

        También tengo que decir que los de la música de antes tendemos a considerar buena música actual la que nos recuerda a la de antes. Nuestras referencias están condicionadas por nuestro recuerdo.

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        1. Tienes razón, lo que comentas tiene que ver con lo que señalaba en la entrada: el peso de la música que te ha tocado vivir, por razones generacionales, es muy grande. Eso hace que comparemos siempre con lo que nos es más conocido y con lo que mejor nos identificamos. Y dicho esto, también es verdad que muchos de los avances que ha tenido la música popular en las últimas décadas se han evidenciado a partir de propuestas, que en su momento fueron muy actuales, pero que también tenían mucho de fusión con el pasado; por ejemplo, la utilización de la música clásica en el rock sinfónico, el blues-rock, el country rock, incluso el propio R&R, que nace a partir de dos estilos muy antiguos, como el country y el blues. Por lo tanto, el nuevo paradigma musical (si es que llegamos a él en algún momento) puede generarse a partir de sonidos actuales, fusionados con elementos más antiguos, hay bastantes posibilidades de que ocurra porque ya ha ocurrido en el pasado. Lo contrario sí que sería revolucionario, es decir, un nuevo estilo, completamente diferente de lo escuchado hasta ahora. No entiendo mucho de teoría musical, pero dicen los que sí saben que el pop, en todas sus vertientes, incluido el rock, es un género muy limitado, de ahí que muchas veces aparezcan supuestos plagios que, en realidad, son vueltas a melodías que están en el subconsciente de quienes componen canciones. Saludos.

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      1. Pues estoy mejor que nunca. Activamente jubilado. Me falta tiempo y tengo abandonado toda reflexión musical. Por supuesto, sigo disfrutando de la música.

        Esta situación más relajada por extraño que parezca no me mueve al mantenimiento del blog. Al contrario pienso que el impulso creativo del blog estuvo influido por una situación familiar y laboral crítica (había que escapar de alguna manera).

        Gracias por preguntar, os leo de cuando en cuando, pero me cuesta comentar.

        Saludos a todos.

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  3. Berghain me parece un temazo. No he escuchado Lux entero ni tengo tantos conocimientos musicales como para juzgar.
    Ya me gustaba antes Rosalía, pero al principio desconfié un tanto de esta nueva obra y pensé que había mucho de marketing. Si ha sido una creación suya solo puedo decir que es una gran artista.
    Besos, Raúl

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    1. Yo también pensaba como tú. Al principio desconfié bastante y, aunque estoy seguro que no debe estar sola en una empresa como ésta, parece que es ella quien ha tomado las riendas. He de decir que, para mí, ha cambiado mucho (para bien) la opinión que tenía de Rosalía. Besos.

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  4. Acabo de escuchar el disco completo en casa, tranquilamente con el equipo de alta fidelidad. La primera vez que lo escuché no estaba seguro y la segunda, me ha parecido espectacular. Sobre todo temas como Berghain y Porcelana.
    Las ideas de rock sinfónico, música clásica, opera, música de cine, musical, flamenco, trémolos, timbales, vals, coros, aparecían en mi mente. Compositores como Mozart, Vivaldi, Carl Orff, Mecano, Depeche Mode.
    Una apuesta ambiciosa, llena de talento y calidad, y muy actual: bebiendo de las tendencias actuales de la música como el rap y el trap, pero sin renunciar al pasado. Como menciona Raúl, se nota que a Rosalía le gusta la música, y cuando te gusta mucho, no te encorsetas y sabes reconocer lo bueno, independientemente del estilo o época en que se creó.
    Ojalá discos como este ayuden a rescatar a las nuevas generaciones de este vacío de creatividad y de calidad, que bajo mi humilde opinión, y en línea con Raúl, se caracteriza el panorama musical actual. Que descubran que hay un mundo musical aparte del reguetón o de los productos de marketing de las discograficas (triunfitos), con música plana, insulsa y condenada a desaparecer con el tiempo.
    Lo único, y por poner un pero, en ocasiones hay un exceso de empleo del autotune (característico de Rosalía y de otros muchos) que a mi me fatiga un poco.
    Para mi, la música clásica es aquella que perdura con el tiempo y no se olvida. Por eso escuchamos a Bach, Mozart o Beethoven siglos después y nos estremece, porque lo bueno no caduca. Hay algo en el ser humano que no cambia, su capacidad para admirar y contemplar «la Belleza». Música clásica para mí, también son los Beatles, los Rolling Stones o Queen. Espero y deseo que nuestra artista española se suba a ese podium de los grandes.
    Nacho R.

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    1. ¡Bienvenido a la Guitarra de las Musas, Nacho! Es una alegría tenerte por aquí. Es un disco que me ha parecido muy interesante por lo que puede suponer de una nueva vía para quienes sólo conocen los estilos actuales que comentas, una especie de dignificación de las propuestas musicales de esta generación. También para que los jóvenes vean que existe algo más que lo que ellos conocen y escuchan, que no tengan miedo a mirar hacia atrás y, lo que es más importante, que no tengan prejuicios musicales, simplemente que se dejen llevar por lo que les gusta, ya sean éxitos de rabiosa actualidad, flamenco, fados o música clásica. Una de las cosas que he ido aprendiendo con el paso de los años, es que hacemos mal en ponernos barreras prejuiciosas: esto me va a gustar, esto no me va a gustar, sin haberlo escuchado. También nos pasa a nosotros, los que tenemos más edad, no nos fiamos de determinados estilos, ni de los artistas que los frecuentan, esto está también muy mal porque entonces nos perderíamos discos como éste. Del autotune, en los tiempos actuales, me imagino que no nos podremos librar. Un abrazo.

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  5. Tampoco he sido nunca muy fan de Rosalía, pero este “Lux” lo he escuchado casi entero, intentando hacer como si nunca nadie (me) hubiera hablado de ella ni de este disco… complicado, desde luego. La mayoría de críticas que he leído de ella son muy positivas y a la gente, en general, le gusta Rosalía. A mi no mucho, la verdad. Le reconozco todo el mérito que quieras, sin duda ha hecho una obra con todos los ingredientes necesarios y de la mejor calidad. Todo está pensado y medido, colaboraciones de lujo, letras polémico-profundas, misticismo, fusión de sonidos y hasta movimientos sinfónicos… pues no sé si mis gustos son anticuados, que seguramente, pero es que a mí Rosalía no me emociona, me cansa, ni tan siquiera me parece que cante bien… bueno, ya lo he dicho. No obstante seguiré escuchándola con interés (a mi hija le encanta) y seré la primera en admitir que tal vez no he llegado a comprenderla todavía. Un fuerte abrazo, Raúl y muy buena semana

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    1. Estoy muy contento con esta entrada, Eva. Se ha suscitado debate y creo que todos hemos reflexionado sobre la música de ahora y la de antes, una frontera que no debería existir, como bien nos muestra este disco. Rosalía seguirá ocupando un espacio secundario en mis preferencias musicales, pero ahora sé que los más jóvenes tienen a una artista de referencia, a la que seguir, escuchar y, el que quiera, admirar; como dice lrotula, yo seguiré escuchando a Ten Years After y Traffic, pero ahora siempre mirando de reojo lo nuevo que nos proponga Rosalía. Ha habido dos canciones de este disco que me han llamado especialmente la atención: «Berghain», ésta desde el punto de vista más frío, más estrictamente musical; la otra es «Memória», el fado que hace junto a Carminho, ésta es la que, desde el punto de vista emocional, más me ha llegado, aquí la dejo, por si te apetece escucharla de nuevo. Si le gusta a tu hija, seguro que seguirás escuchando a Rosalía, aunque sea a regañadientes, jajaja. Un fuerte abrazo, que tengas buena semana.

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  6. Yo no soy fan de Rosalía, alguna canción me gusta, otra no y muchas ni he oído, la verdad. Eso sí, me encantó (y se me queda corto el verbo) cuando cantó «Me quedo contigo» en los Goya. No sé, es de esas artistas que a mí no me engancha, pero que me da la impresión de que son grandes artistas, no sé si me explico.
    Un abrazo, Raúl

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    1. Se habló mucho de aquella actuación en los Goya, por los artistas originales de la canción y por la interpretación de Rosalía, una versión sorprendente. A mí realmente me pasa lo mismo que a ti, una cosa son los gustos personales de cada uno y otra reconocer la valía de los artistas. Abrazos, Luna.

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