Ilegales. “Tiempos nuevos, tiempos salvajes”

El pasado 10 de diciembre falleció Robe Iniesta, líder de la banda Extremoduro. De manera muy merecida, los medios de comunicación, los blogs especializados y las redes sociales se hicieron eco de esta gran pérdida para el rock español. Sin embargo, no fueron tantos los que se acordaron de Jorge María Martínez García, más conocido como “Jorge Ilegal”, fallecido un día antes que Robe. Jorge fue el fundador y principal pilar del grupo asturiano Ilegales. Él, al igual que Robe, también fue un músico aguerrido, enérgico, insolente y políticamente incorrecto; sus letras van desde el desparpajo, la provocación y el cinismo punk al nihilismo callejero de personajes marginados, que luchan por sobrevivir en la jungla urbana que les ha tocado vivir.

Por ejemplo, la canción que hoy proponemos es un alegato anti inconformista, una invitación a enfrentarse a la vida con decisión y energía, sin esperar a que los cambios y las incertidumbres imperativas nos destruyan. “Tiempos nuevos, tiempos salvajes” es una melodía atemporal, que sigue estando en plena vigencia; a comienzos de la década de 1980, por las dudas que había en España en torno a nuestra incipiente y débil democracia; hoy, por la amenaza (cada vez más real) de los neo totalitarismos, que actúan como guardia pretoriana de los nuevos señores del poder económico y de los nacionalismos colonialistas más exacerbados.

El origen de Ilegales va unido al del propio Jorge (guitarra, voz), un apasionado coleccionista de guitarras que, ya a los cuatro años, disfrutaba con la música de Elvis Presley. Tras pasar por un “internado para niños problemáticos”, tal y como él nos ha contado en el libro de Salvador Domínguez (Los Hijos del Rock. Los grupos hispanos 1975-1989. Madrid: SGAE, 2004; págs. 846-351), se compró su primera guitarra y empezó a cantar en grupos. En 1977 creó la banda Madson, junto a su hermano Juan Carlos (bajo) y David Alonso (batería); dos años después cambiaron el nombre por el de Metálicos y, a finales de 1980, adoptaron el nombre definitivo de Ilegales. Ya bajo esta denominación, participaron y ganaron el concurso pop-rock Villa de Oviedo, lo que les concedió el derecho para grabar dos canciones (aunque al final fueron tres) en un disco colectivo junto a otras formaciones locales (Rimmel, Sombrero de Copa y Squizo). El primer álbum de Ilegales (“Ilegales”) salió al mercado en 1982, de la mano de Hi-Fi- Electrónica, filial de la discográfica Ariola; el diseño de portada fue realizado por la artista Ouka Leele. En este disco están algunos de los temas más recordados de Ilegales, como la polémica “¡Heil Hitler!”, la festiva “¡Hola mamoncete!” o la ya mencionada “Tiempos nuevos, tiempos salvajes”. Un álbum entre el punk y el rock, con buenos temas, letras interesantes, buen sonido para un disco de este género y algunos riffs inolvidables, como el de nuestra canción protagonista de hoy. Si queréis saber más sobre la gestación de este primer álbum de Ilegales, podéis ver el documental titulado “Ilegales 82”, creo que disponible en la plataforma Movistar.

La banda se disolvió en 2011, después de una gira de despedida, aunque volvieron a retomar las actividades en 2015, sólo suspendidas en septiembre de 2025 debido al cáncer de páncreas de Jorge, que acabaría con su vida unas semanas después. De “Tiempos nuevos, tiempos salvajes” tenemos varios testimonios de interpretaciones en directo a cargo de Ilegales, por ejemplo, este vídeo de 1989, éste otro de 2002, éste de 2019 o éste de 2025, poco antes del fallecimiento de Jorge. También ha sido versionado por músicos como Ariel Roth, Flitter, Óscar Sanz o Caballero Reynaldo.

En una entrevista concedida, en marzo de 2025, a el periódico La Opinión de Murcia, Jorge Ilegal respondía así a una pregunta realizada por el periodista Ángel H. Sopena:
Pregunta: “¿Vienen tiempos nuevos y salvajes? ¿Cuáles son tus temores?”
Respuesta: “Vivimos tiempos nuevos, tiempos salvajes, pero no ahora mismo, desde siempre. El discurso que tenían Ilegales en 1982 se parece mucho al actual, y no se ha moderado lo esencial en absoluto. Quizá se ha modulado, pero no se ha moderado. Yo tengo un muy escaso capital en miedo, así que adelante”.

Jan & Dean / The Lively Ones / Ramones. “Surf City”

Jan and Dean fue un dúo de R&R y surf pop formado en 1958 entre dos amigos, Jan Berry y Dean Torrance, que se conocieron en un instituto de Los Ángeles (California -EE.UU.-) donde jugaban al fútbol americano y compartían su pasión por la música negra, en especial el doo-wop. Junto a otros compañeros, aún en edad escolar, crearon la banda The Barons y, posteriormente, comenzarían su carrera musical con una serie de singles publicados a finales de la década de 1950 y comienzos de la siguiente. Sin embargo, no lograrían definir su estilo hasta que conocieron a los Beach Boys, en el verano de 1962. El grupo de Brian Wilson, que comenzaba a ser famoso en el ámbito de la música surf, compartía cartel con Jean and Dean en clubs de adolescentes e, incluso, llegaron a tocar como grupo de respaldo del dúo durante algunos espectáculos en vivo. Jan Berry y Brian Wilson fueron amigos y entre ellos hubo conexión musical; un ejemplo de ello lo tenemos en la canción “Surf City” (1963), compuesta por ambos después de que coincidieran en una fiesta.

Brian Wilson les toco al piano “Surfin’ USA”, a Jan y Dean les gustó la canción y se la pidieron para lanzarla como sencillo; Brian les dijo que eso era imposible porque la iban a publicar con los Beach Boys. En su lugar, les sugirió el tema “Surf City”, inicialmente titulado «Goody Connie Won’t You Come Back Home», y les dejó un boceto del tema. Jan acabaría la canción, con la ayuda de Dean -aunque éste no aparece en los créditos-, cuando Wilson ya se había olvidado de esta melodía. Al parecer, al mánager de los Beach Boys, Murry Wilson -padre de Brian-, no le gustó nada que Jean and Dean publicaran esta canción, aunque Brian estaba orgulloso de que una melodía suya hubiera llegado al número uno en las voces de otros artistas. Efectivamente, “Surf City” fue la primera canción de surf en llegar a lo más alto de las listas de éxitos y, sin duda, fue el espaldarazo que necesitaban Jean and Dean para triunfar en la música. Lamentablemente, todo acabó para ellos en 1966, cuando Jan Berry sufrió un grave accidente que le llevó al coma y, finalmente, lo mantuvo alejado de la música de por vida; Dean Torrance intentó, sin éxito, la carrera en solitario, acabó dedicándose al diseño gráfico.

Esta desenfadada canción en torno a una ciudad paradisiaca donde hay dos chicas para cada chico, y donde todo es diversión, fiesta y surf, tiene una versión instrumental, la de los californianos The Lively Ones, publicada en el mismo año que el original (1963). Durante esta década continuaron publicándose otras, como las de The Tymes, Jalopi Five, The Rip Chords, The Delltones o Jimmy and Joe. De entre las versiones que se han hecho después, destaca la de Ramones, incluida en su penúltimo álbum de estudio (“Acid Eaters”, 1993) -precisamente nuestra tercera propuesta destacada de hoy-, así como las debidas a The Meteors y Go-Go’s, que formó parte de un concierto homenaje a Brian Wilson celebrado en 2001.