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Las Cinco Canciones de Eduardo Cano (I): “The Sounds of Silence” (Simon & Garfunkel)

Hay personas que irradian bondad, a las que miras a la cara y te reconfortan porque piensas que nunca podrá salir nada malo de ellas. Eduardo entra en esa categoría. Ir a Granada siempre es un placer, más aún si la familia Cano te invita a su casa; me imagino que comprendéis lo que quiero decir, seguro que la mayor parte de vosotros habéis sido convocados a alguna comida o cena de esas donde todo es rígido y acartonado, incluyendo la hospitalidad del anfitrión. Ese no es el caso de nuestro invitado de esta semana en “Las Cinco Canciones de tu Vida”, porque te hace sentir como en tu propia casa pero con sus discos y sus guitarras. Al igual que Begoña -a la que ya conocéis tras su paso por esta sección-, Eduardo es uno de mis más antiguos seguidores, de mi primera época en facebook. Al contrario del protagonista de hace quince días, Whatgoesaround, los comentarios que Eduardo ha preparado para cada canción son muy breves, tal vez por timidez porque os puedo asegurar que sabe escribir y muy bien; su libro de relatos breves, titulado Historias absurdas para gente absurda, es interesante, atrevido y muy entretenido. Esta semana Eduardo comparte con todos nosotros sus recuerdos y sus canciones, temas rockeros, baladas, folk y música brasileña. Comenzamos con uno de los clásicos de Simon & Garfunkel, “The Sounds of Silence”, incluido en el primer álbum del dúo: “Wednesday Morning 3 A.M.” (1964), posteriormente reeditado como single con nuevos arreglos; su letra es preciosa, como bien señala Eduardo, fue escrita por Paul Simon tras el asesinato de John F. Kennedy.

“Fue la primera canción que escuché de este grupo y a partir de ahí me enganché a él. Además, las versiones que se han hecho en castellano también me parecen muy buenas. Me gusta su letra y significado”.

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Fairport Convention. “Fotheringay”

El 9 de septiembre de 1543 María Estuardo, hija del rey Jacobo V de Escocía y de María de Guisa, era coronada reina de Escocia con apenas nueve meses de edad. Vistieron a la niña con pesados trajes, con una capa de terciopelo sujeta a su pequeño cuello, largas mangas y todo tipo de joyas prendidas del ropaje; apenas podía moverse, sin duda un adelanto, a modo de perversa profecía, de lo que iba a ser su desdichada vida. Con dieciséis años ya estaba casada con el futuro rey de Francia, Francisco II, aunque tras su muerte -dos años después del enlace matrimonial- volvería a casarse varias veces, matrimonios a cual más desafortunado; intentaron hacerla abortar, fue raptada y probablemente violada por quien después sería su marido, abortó de gemelos estando encarcelada y la obligaron a abdicar del trono escocés en favor de su hijo Jacobo, de un año de edad. El 19 de mayo de 1568 fue capturada por la reina Isabel I de Inglaterra, acusada de haber asesinado a su segundo marido, Lord Darnbley; sin embargo, los motivos de Isabel eran otros, en realidad trataba de neutralizarla, de malograr cualquier oportunidad que aún pudiera tener de acceder al trono de Inglaterra. Estuvo encarcelada más de dieciocho años hasta que, el 8 de febrero de 1587, fue decapitada en el castillo de Fotheringay; quiso vestir de rojo, como una mártir católica. Tenía cuarenta y cinco años. “Fotheringay” es, precisamente, el título de la canción de hoy, un tema compuesto por Sandy Denny, cantante, teclista y guitarrista de la banda Fairport Convention. Esta formación británica, pionera en el uso de instrumentos eléctricos en el folk, grabó su primer álbum en 1968 -titulado igual que el grupo- y el segundo un año después, fue el primero de Sandy Denny y lo titularon “What we did on your holidays“; en él se incluían temas compuestos por ellos -como “Fotheringay”-, adaptaciones de canciones tradicionales y versiones de músicos como Joni Mitchell o Bob Dylan. Ese año de 1969 llegaron a publicar tres álbumes, a cual más bueno: el que hoy nos ocupa, “Unhalbricking” -del que os hablaré en otra ocasión- y “Liege & Lief”. Después, Sandy Denny abandonaría el barco para iniciar nuevos proyectos, como la efímera banda Fotheringay, llamada así en honor a la canción; incluso llegó a colaborar con Led Zeppelin dando voz, junto con Robert Plant, al tema “The Battle of Evermore“. “Fotheringay” reflexiona sobre los sentimientos de quien ha estado privado de libertad durante tanto tiempo y sobre su inminente desenlace. Es un tema bellísimo, de una gran sensibilidad, con momentos de guitarra mágicos y, cómo no, excepcionalmente cantado.

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Tom Waits / Eagles / Gov’t Mule. “Ol’ ’55”

Closing Time” fue el primer disco del gran Tom Waits; grabado en 1972 y publicado en marzo de 1973 por Asylum Records, fue producido por Jerry Yester, antiguo miembro de Lovin’ Spoonful. Escucharlo mientras redacto esta entrada es un inconveniente más que una ayuda, porque tal maravilla debe ser paladeada sin interferencias; sólo así se puede apreciar el sabor y el aroma de un producto cuyos ingredientes son el folk, el country, el jazz, el blues y el rock, formando parte de un experimento gastronómico que sólo alguien con mucho talento es capaz de cocinar a base de buenos músicos, dedicación, letras sugerentes y esa voz que, el crítico musical Daniel Duschholz ha descrito como si Waits hubiese sido “sumergido en un depósito de bourbon, ahumado durante meses, y luego llevado afuera y aplastado por un coche“. Y eso que, en 1973, su voz aún no era ese rugido cavernoso que acabó adquiriendo con el paso de los años, imagino que conseguido a base de alcohol y hábitos poco saludables; en este vídeo podéis ver una versión en directo de “Ol”55″, la canción de hoy, con la comenzaba “Closing Time“, una obra verdaderamente maravillosa, la prueba de que, con personalidad y clase, también se puede cantar con las entrañas. Este disco está lleno de grandes temas, todos compuestos por Waits, por lo que es probable que, más adelante, vuelva a él para ocuparme de un título con nombre de mujer, como en su día hice con otra excelente canción: “Alice“. Hoy la protagonista es “Ol”55″, una preciosa historia de amor, el relato de alguien que conduce mientras recuerda las horas que acaba de pasar junto a la persona a la que ama. Tal vez muchos conozcáis esta canción gracias a Eagles, quienes la incluyeron en su tercer álbum de estudio (“On the Border”, 1974), una versión que nunca fue del agrado de su autor: “No estoy particularmente loco por la versión de los Eagles (…) Creo que su versión era un poco antiséptica“. Hay bastantes interpretaciones de este tema; por ejemplo, las de Eric Andersen, Queen Bees o Tommy Eden, en el terreno country-folk melódico; la de Sarah MacLachlan, decididamente melódica o la más rockera de Richie Havens; las procedentes de Holanda y Bélgica: Acda ende Munnik, Nick & Simon o K’s Choice; algunas más bluseras, como la de Owen Campbell o tirando hacia el jazz, es el caso de la propuesta por la alemana Lisa Bassenge Trio. No obstante, para el tercer vídeo, finalmente me he decidido por una grabación en directo del año 2012 a cargo de Gov’t Mule -con la colaboración de Jackie Greene-, banda emparentada por The Allman Brothers Band.

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Leadbelly / Leon Rusell / Ry Cooder. “Goodnight Irene”

Huddie William Ledbetter (“Leadbelly”) fue un músico estadounidense nacido en Mooringsport (Luisiana) en 1888, conocido por su virtuosismo con la guitarra de doce cuerdas y por una convulsa vida, que le llevaría varias veces a prisión. La primera en 1915, acusado de golpear a un hombre y de portar una pistola; en aquella ocasión consiguió huir y cambió de identidad aunque, en 1918, fue nuevamente encarcelado, esta vez por matar al esposo de su prima en un pelea; tras pasar siete años en prisión, volvió a escapar e intentó ahogarse en un lago, pero fue capturado de nuevo y recluido en la penitenciaria de Dallas. Allí consiguió introducir una guitarra, con la que animaba los días a sus compañeros, a los guardias, incluso al propio gobernador de Texas, quien no dudó en llevar a su familia y amigos para disfrutar del talento de Leadbelly; éste acabaría escribiendo una canción, “Please Pardon Me”, en la que pedía perdón al gobernador por sus actos. Finalmente consiguió que le excarcelaran por buena conducta; sin embargo, años más tarde se vio involucrado en una reyerta, en la que Leadbelly acabó hiriendo de gravedad a un hombre; fue nuevamente confinado a prisión por intento de homicidio, esta vez en Angola (Luisiana). En 1933 los etnomusicólogos John y Alan Lomax estaban inmersos en un proyecto de recuperación del patrimonio musical norteamericano, a través de grabaciones de blues y folk realizadas, entre otros sitios, en las prisiones del sur de los Estados Unidos. Así fue como conocieron a Leadbelly, con quien grabaron muchas canciones; entre ellas la ya mencionada “Please Pardon Me” y su tema más conocido: “Goodnight Irene, una canción popular grabada por primera vez por él en 1934, que se convirtió en un gran éxito a partir de 1950, apenas unos meses después de su fallecimiento. Las primeras interpretaciones fueron las de The Weavers, Frank Sinatra y Red Foley & Ernest Tubb. Desde entonces no han cesado las versiones; la lista de artistas es grande y de gran calidad: Missisipi John Hurt, Johnny Cash, Little Richard, The Kingston Trio, Jerry Lee Lewis, Pete Seger, Tom Waits, Brian Ferry, Keith Richards, Clifford Jordan, John Martyn, Eric Clapton o Van Morrison. Los dos vídeos que acompañan al de Leadbelly pertenecen a sendas versiones de Leon Rusell y Ry Cooder (acompañado al acordeón por el Flaco Jiménez, del grupo Texas Tornados); no sé si son las mejores versiones posibles (hoy hay mucha competencia), simplemente me he dejado llevar por el buen feeling que me transmiten ambas.

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Joan Baez / Judas Priest / Blackmore’s Night. “Diamonds and Rust”

Os puedo asegurar que Bob Dylan, al que respeto y valoro mucho, no está entre mis músicos preferidos; sin embargo, no paran de salir canciones suyas en este blog: “Blowin’ in the Wind”, “Mr. Tambourine Man”, “Hurricane” y “All Along the Watchtower”, al menos por ahora. Tal vez los “fuera de serie” adquieren ese estatus cuando se hacen imprescindibles por su legado e influencia artística y vital, cuando todos hablamos de ellos como si tuviéramos el piloto automático puesto. Bob Dylan fue un autor de referencia dentro del movimiento intelectual y libertario vivido a finales de los sesenta, como también lo fue Joan Baez, “los reyes de la canción protesta”, como acertadamente los ha calificado Marta en la entrada de We Are Rock dedicada a la estadounidense. Ambos se encontraron a principios de la década de los sesenta; Joan inculcó a Bob el gusto por el folk protesta y el activismo social, y le dio a conocer cuando más lo necesitaba; Bob, por su parte, puso las canciones y la inspiración. No se limitaron con esta excelente unión profesional, también fueron pareja entre 1962 y 1965, año en el que Dylan casó con Sara Lownds. Pasados unos años, al parecer Bob llamó a Joan para saber de su vida, y algo se debió remover en lo más profundo de sus recuerdos; decidió escribir una canción –inicialmente negó que hablara de Dylan aunque, al final, acabó reconociéndolo- en la que trató de expresar los altos y bajos de aquella relación, una época de “diamantes y óxido”. La bellísima “Diamonds and Rust” fue incluida en su álbum homónimo publicado en 1975, en una época difícil para ella y para toda la canción protesta, a menudo censurada y acusada de hacer apología del marxismo. Dos años más tarde, en 1977, se publicó la versión más conocida de esta canción, a cargo de la banda británica de heavy metal Judas Priest; fue en el álbum “Sin After Sin”, aunque ya estaba grabada desde finales de 1975. Joan Baez y Judas Priest van a protagonizar los dos primeros vídeos de hoy; el tercero corresponde al grupo Blackmore’s Night, aunque bien podrían haber sido otras las versiones elegidas, como las de Taylor Mitchell o Kim Person & Lana Puckett, ambas en la vertiente folk, o las debidas a Great White o Thunderstone, al modo Judas Priest. También me parece interesante una propuesta más actual, la de Model M. Por último, os dejo un par de directos: el primero con Joan Baez y Judy Collins, el segundo de los propios Judas Priest.