Barbara Pittman. «Everlasting Love»

En la entrada titulada “Supervivientes del rockabilly”, perteneciente al blog We Are Rock, Marta nos habla de algunas de las pioneras del este género: “De mediados a finales de los cincuenta no dejaron de surgir vocalistas y otras instrumentistas que se atrevieron con un estilo musical muy masculinizado y que les llevó a tener que aguantar aspavientos, mofas o incluso abusos a nivel profesional y personal”. Entre estas mujeres que se atrevieron a frecuentar un espacio musical tan masculinizado como el rockabilly, Marta menciona a Barbara Pittman, una estadounidense proveniente de una familia numerosa, de padre indio y madre irlandesa, nacida el 6 de abril de 1938 en Memphis (Tenessee). Barbara era vecina y amiga de Elvis Presley, contacto que se vio reforzado gracias a las reuniones “Tupperware” a las que asistían sus respectivas madres. Según comentó en alguna entrevista, Elvis la iba a llevar de gira, justo en el momento en el que fue reclutado por el ejército de los Estados Unidos. Empezó en la música siendo muy joven y, según su hermana Carlene, siempre se ganó la vida como cantante, aunque no llegara a tener el éxito y el reconocimiento que merecía: “tenía buen sentido del humor”, “sabía bailar claqué” y “podía hacer cualquier cosa”.

A los diez u once años ya intentó grabar en Sun Records; entonces no lo consiguió, aunque sí unos años más tarde, en 1956, quizás debido a la intermediación de Elvis Presley. Antes formó parte del espectáculo vaquero de Lash La Rue, con quien hizo giras por todo el país. Con Sun Records grabó cuatro singles, entre 1956 y 1960, además de varias demos y material diverso, que nunca le publicaron; también grabó para Del-Fi Records, con la misma suerte. Pero, como decía su hermana Carlene, fue una superviviente todoterreno y siguió dedicándose a la música, ya fuera trabajando en bandas sonoras de películas adolescentes de terror y de moteros -generalmente bajo la denominación de Barbara & The Visitors- o en espectáculos diversos, tanto en su país como fuera de él. Regresó a Memphis en 1970, se casó con un coleccionista de discos alemán y formó su propia banda, que llegó a tocar en Europa (Eindhoven o Londres). Falleció el 29 de octubre de 2005.

Su tema más conocido quizás sea “I Need a Man” (1956), que también fue su primer sencillo, en él ya se podía apreciar muy bien su talento y su capacidad como vocalista de R&R. A mí me parece que daba mucho más en su vertiente más áspera y rockera que en la melódica o country, que fue la que más quisieron potenciar quienes la rodeaban. Su tercer single fue “Everlasting Love” (1958), es el tema que más me gusta de Barbara Pittman, tal vez porque en él se puede apreciar lo que pudo llegar a conseguir esta cantante si no hubiera nacido en aquel mundo de mujeres dulces y hombres rudos. Para finalizar, os dejo un enlace a la página de Barbara Pittman en Spotify, este tributo realizado por Rockabillyhall, en el que podéis leer un buen puñado de testimonios sobre esta artista, y este vídeo de 1980 con una actuación suya en directo.

Ricky Nelson / Bronswille Station / Credence Clearwater Revival. “Hello Mary Lou»

Ricky Nelson (1940-1985) fue uno de los primeros ídolos juveniles estadounidenses. Grabó su primer single en 1957, influenciado por la música de Carl Perkins y la presencia de Elvis Presley, aunque se había iniciado en la música y el espectáculo mucho antes; siendo niño formó parte del programa de radio y televisión titulado “The Adventures of Ozzie & Harriet”, en el que participaba su familia: su hermano David y, por supuesto, su padre (Ozzie Nelson) y su madre (Harriet Hilliard Nelson), que tenían su propia big band en la que Ozzie era el líder y Harriet la cantante. Entre 1957 y 1962 Ricky Nelson logró colocar treinta canciones en el top 40 de Billboard, algo que sólo había conseguido hasta la fecha Elvis Presley. Centró su estilo en el rockabilly y el country, y compaginó su carrera musical con la cinematográfica (como actor), medio en el que también fue muy conocido con títulos como “Río Bravo”, “Comando del Pacífico”, “Tres Amores”, “Hondo”, etc. Falleció en 1985, a los cuarenta y cinco años, cuando se estrelló el avión que había tomado para ir a Dallas (Texas -EE.UU.-), a donde volaba para celebrar la Nochevieja.

Hello Mary Lou” es una de las canciones más reconocibles de Ricky Nelson, aunque inicialmente sólo fuera publicada como cara B de “Travelin’ Man”; en el primer vídeo destacado de hoy podéis escuchar la canción (no os perdáis el solo de guitarra) y ver al guapo de Ricky, junto a su banda, interpretando esta melodía compuesta por el cantante, músico e ingeniero de sonido estadounidense Gene Pitney. La grabación de Ricky no fue la primera, antes la había registrado Johnny Duncan, apenas un año antes. Como segunda opción os propongo a una banda de blues-rock y hard rock no excesivamente conocida, los norteamericanos Brownsville Station, que incluyeron este tema en su primer álbum (“No BS”, 1970); y completamos la terna con un grupo bien conocido, Creadence Clearwater Revival, los californianos versionaron esta canción en su último álbum de estudio (“Mardi Gras”, 1972). Si queréis escuchar más versiones de este popular tema, os recomiendo las del autor (Gene Pitney), The SeekersLed Zeppelin, Queen, Fumble, New Riders of the Purple Sage (a mí me gusta especialmente), Loggins & Messina, The Seldom Scene (en clave bluegrass), The Statler Brothers, Johnny Hallyday, Petula Clark (en francés), Adriano Celentano (en italiano) y dos en español, las de Los Teen Tops y la del Dúo Dinámico, bien conocida en nuestro país. Apenas salió al mercado esta canción recibió una denuncia de la compañía discográfica Champion Music (integrada en Decca Records), por plagio del tema “Merry, Merry Lou”, que había sido publicado en 1957 por el grupo The Sparks; incluso existe alguna versión de esta canción anterior a la primera de “Hello Mary Lou”, como la de Bill Haley & His Comets (1957) o la de Sam Cooke (1958). El asunto se resolvió con un acuerdo por ambas partes: Cayet Mangiaracina, el autor de “Merry, Merry Lou”, fue incluido como coautor de «Hello Mary Lou» y cobró las regalías correspondientes, mientras que la discográfica también recibió la compensación económica acordada.

Ricky-Nelson.jpgRicky Nelson (1940-1985)

The Hollies / Robert Gordon / Brian May / «It’s Only Make Believe»

The Hollies fue un grupo beat de los que podríamos englobar dentro del movimiento musical conocido como British Invasion. Fue creado en Manchester, en 1962, por dos compañeros y amigos del colegio, Allan Clarke y Graham Nash, que se conocían desde que tenían cinco años. Siempre mostraron interés por la música y, cuando comenzaron a crecer, se establecieron como dueto semi-profesional, con un estilo parecido al de los Everly Brothers; en 1962 conocieron a Eric Haydock y Don Rathbone, juntos crearon The Hollies. A la formación original se uniría el guitarrista Vic Steel, sustituido poco después por Tony Hicks; en 1963 entro a formar parte de la banda Bobby Elliot (batería) en sustitución de Rathbone, convertido en representante del grupo; y en 1968, cuando Graham Nash abandonó la formación para constituir Crosby, Still & Nash, se incorporó Terry Syvester. El período más exitoso de los Hollies fue la década de los sesenta, también la de los setenta y, a juzgar por lo visto en su página web, aún continúan en activo. Publicaron sus primeros singles en 1963 y su primer álbum en enero de 1964, un trabajo titulado «Stay with the Hollies», en el que se incluyó un tema o dos escritos por ellos, aunque la mayoría eran versiones de Chuck Berry, Little Richard, Maurice Williams, Ray Charles, Berry Gordy Jr. o Conway Twitty.

«It’s Only Make Believe» es un tema country escrito precisamente por Conway Twitty y Jack Nance, publicado por el primero en 1958. Según nos cuenta Eduardo en su blog River of Country, fue el primer número uno de este artista, con más de ocho millones de singles vendidos; nos cuenta la historia de un hombre muy enamorado que desearía verse correspondido por su novia, al parecer menos entregada a la relación. Las versiones country y melódicas son mayoría (Loretta Lynn & Conway Twitty, Glen Campbell, Mina, Wanda Jackson, Lynn Anderson, Connie Francis, Billy Fury, Child, etc.), aunque también las hay más singulares, como las de Fiona Apple, Cold Chisel o Misfits. Después de escuchar a los Hollies (prestad atención a su delicado y elegante solo de guitarra), os propongo al rockabilly Robert Gordon con una versión publicada en su álbum «Rock Billy Boogie» (1979); y, para finalizar, al guitarrista de Queen, Brian May, que publicó este tema como single, en 1998, con una banda de excepción: Cozy Powell (batería), Jamie Moses (guitarra), Spike Edney (teclados) y Neil Murray (bajo).

Carl Perkins / Albert King / Helloween. «Blue Suede Shoes»

Carl Perkins, uno de los pioneros del R&R, nació en el seno de una familia humilde de granjeros. Creció con los cánticos góspel de los negros en los campos de algodón y, a los siete años, ya jugaba a hacer música con una guitarra que le hizo su padre con una caja de cigarros y alambres de embalaje. A los trece ganó un concurso local para jóvenes talentos y, a comienzos de los años cincuenta, decidió formar un grupo junto con sus hermanos (The Perkins Brothers), para tocar temas country con influencias procedentes del blues. En 1955 firmó un contrato con la discográfica Flip Records, subsidiaria de la Sun Records de Memphis, donde Elvis Presley inició su carrera; precisamente con Elvis y con Johnny Cash estableció buenas relaciones de amistad y tocó con ellos en varios conciertos. Se cuenta que, en uno de ellos, Cash le contó a Perkins que había conocido a un piloto negro del ejército alemán que llevaba zapatos de ante (gamuza) azul; le sugirió que escribiera una canción sobre ello; Carl Perkins le debió decir que no sabía nada de zapatos … Pasado el tiempo, Perkins vio a una pareja bailando y le llamó la atención que el muchacho le dijera a su pareja: «no pises mis zapatos de gamuza», dando a entender que eran más importantes que ella. Así que, finalmente escribió la canción –dicen que sobre un viejo saco de patatas-, la grabó a finales de 1955 y la publicó como single en enero de 1956. Obtuvo un éxito sonado, aunque muy efímero; el 21 de marzo de 1956 viajaba junto a su grupo para participar en el programa de televisión de Ed Sullivan, cuando sufrió un accidente en el que acabaría falleciendo su hermano Jay y su mánager, y él mismo sufriría una fractura de cráneo que le mantuvo alejado de los escenarios durante un tiempo; justo lo necesario para que Elvis Presley sacara su propia versión, que eclipsó totalmente a la de Carl Perkins, un mazazo para Carl del que tardó mucho en recuperarse. Este rocanrol, uno de los primeros de la historia, ha sido versionado por otros artistas y grupos del ámbito del rockabilly o del country, como Bill Haley, Buddy Holly, Jerry Lee Lewis, Eddie Cochran, Johnny Rivers, Clif Richard & The Shadows, Stray Cats, Merle Haggard o Johnny Cash, por mencionar algunos. Pero también le han prestado atención los músicos procedentes del blues, el blues-rock, incluso el heavy metal, es el caso de Paul McCartney & Eric Clapton, Ry CooderJimi Hendrix, Johnny Winter, Black Sabath o los otros dos destacados de hoy: el bluesman Albert King, que publicó su versión en un álbum en homenaje a Elvis Presley («Blues for Elvis – King Does The King’s Things» (1970), y los metaleros Helloween, quienes incluyeron este tema, como bonus track, en la reedición que se hizo en 2006 de su álbum «Pink Bubbles Go Ape» (1991). Y no puedo acabar sin mencionar la interpretación realizada en 1978 por Moris, músico argentino afincado en España, bajo el título «Zapatos de gamuza azul«.

Elvis Presley / Al Kooper & Mike Bloomfield / Rod Stewart. «That’s All Right»

Corría el año 1954. Sam Phillips, el patrón de la discográfica Sun Records, buscaba desesperadamente «un blanco que tuviera un sonido negro y un sentimiento negro«, alguien que le hiciera ganar «mil millones de dólares». Por aquellas fechas un joven enamorado de la música, Elvis Aaron Presley, se había pasado por estos estudios con la intención de grabar -previo pago, por supuesto- un disco de acetato con dos canciones para regalárselo a su madre y, también, con la esperanza de que alguien de esa compañía se fijara en él. Poco después, intentó formar parte del grupo The Songfellows pero no lo admitieron, dijeron que no sabía cantar y que no tenía oído para las armonías. Entonces empezó a trabajar como camionero, actividad que trató de compaginar con la música, aunque con poca fortuna; llegaron a decir que siguiera trabajando con el camión porque nunca tendría éxito como cantante. En estas circunstancias volvió a aparecer Sam Phillips, que pensó en él para defender una balada; en aquella audición Elvis cantó varias canciones para el dueño de la Sun Records; éste quedó impresionado por lo que escuchó y decidió montar una sesión de grabación con el guitarrista Winfield «Scotty» Moore, el contrabajista Bill Black y el propio Elvis.

Fue un 5 de julio de 1954, una jornada larga y más bien infructuosa hasta que Elvis tomó su guitarra y tocó «That’s All Right», un viejo blues grabado inicialmente por Arthur «Big Boy» Crudup en 1946. Así lo vio el guitarrista Moore, uno de los músicos presentes aquel mágico día: «De golpe, Elvis comenzó simplemente a tocar la canción, saltando y haciendo tonterías, pero después Bill tomó su contrabajo y comenzó también a tocar y a hacer tonterías, hasta que comencé a tocar con ellos. Creo que Sam tenía la puerta de la cabina de control abierta, (…) sacó su cabeza afuera y dijo: ‘¿Qué estáis haciendo?’ y le contestamos ‘no lo sabemos'». Sam Phillips les pidió que comenzaran de nuevo y les grabó para saber si era realmente el sonido que estaba buscando. Tres días después envió esta grabación a la radio; los oyentes llamaron a la emisora para conocer el nombre del cantante negro que interpretaba aquella canción. El single fue comercializado días más tarde, tal y como fue grabado en directo: con la guitarra solista de Moore, el contrabajo de Black y la guitarra rítmica de Elvis, sin batería ni percusiones; aquel blues acelerado y desenfadado se había convertido en uno de los primeros rocanroles de la historia.

Unos meses más tarde, en diciembre de 1954, el cantante country Marty Robbins hacía su versión, en la que destaca el sonido conseguido gracias al violín. Otro pionero del rockabilly, Carl Perkins, grabó este tema en 1958. Desde entonces han sido habituales las adaptaciones country y rocanroleras (Bob Dylan y Johnny Cash, The Beatles, Waylon Jennings, Merle Haggard, Faith Hill, The Jordanaires, etc.), aunque también las ha habido en el ámbito del blues, el blues-rock, el rock psicodélico, el rock alternativo o el hard rock, es el caso de las interpretadas por Shocking Blue, Albert King, Canned Heat, Foghat, Foreigner, Jet, Green Day o las dos elegidas para acompañar a Elvis: la del teclista Al Kooper y el guitarrista Mike Bloomfield, incluida en su doble álbum en directo «The Live Adventures of Mike Bloomfield and Al Kooper» (1968); y la del cantante Rod Stewart, que incluyó esta canción en su tercer álbum de estudio, titulado «Every Picture Tells a Story» (1971).

A %d blogueros les gusta esto: