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Vargas Blues Band. “Del Sur”

“Empecé a tocar en 1968, así que no soy un principiante. Vivo el presente, pero me formé en la generación de Woodstock: me tengo por hijo de los Doors, Free, Deep Purple, Led Zeppelin y los Fleetwood Mac de Peter Green. Y, sí ¡soy un tío vintage!” Así contestaba el guitarrista español Javier Vargas, en una entrevista reciente (11-IV-2016) concedida al diario El País, cuando le preguntaban sobre si le incomodaba que le consideraran un veterano. Nació en Madrid, en 1958, aunque a los nueve años emigró con su familia a Argentina; allí empezó a tocar con una guitarra española que le regaló su padre hasta que, a los doce, consiguió su primera guitarra eléctrica, instrumento que, desde entonces, ha formado parte de su vida y con el que ha conseguido el honor de figurar entre los mejores guitarristas de nuestro país, desde mi punto de vista el mejor con la guitarra eléctrica en el ámbito del blues-rock y el blues latino. Según él mismo ha comentado, comenzó a tocar la guitarra porque se enamoró de la música de Jimi Hendrix: “fue mi inspiración para decidir que ése era mi instrumento. De hecho, mi guitarra icono, con la que toco, es una Fender Stratocaster, la misma que él”. Tras viajar por otros países, como Venezuela, Estados Unidos o Jamaica, donde entraría en contacto con estilos como el country, el blues o el reggae, regresó a España y se incorporó a la banda de Miguel Ríos, con quien grabaría algunos discos, y también colaboró con otros grupos y artistas, como RH+, Orquesta Mondragon o Manolo Tena, junto a él compondría el conocido éxito “Sangre Española”. En 1991, “para poder tocar mi propia música y no tener un jefe que me dijera como tocarla”, creó la Vargas Blues Band; el primer álbum se tituló “All around blues” (1991) y el segundo “Madrid-Memphis” (1992), en el que colaboraron, entre otros, Carey Bell (voz y armónica), Louisiana Red (guitarra), Jeff Espinoza (voz) o Rafael Riqueni, un excelente guitarrista procedente del flamenco con quien compuso “Del Sur”, el octavo corte de este álbum, un cálido tema instrumental en el que ambos guitarristas hacen valer su maestría y sensibilidad a las seis cuerdas; aunque con algunos cortes y algunas deficiencias de imagen, en este otro vídeo les podéis ver juntos interpretando “Del Sur” (todo un lujo, como podréis comprobar). A Javier Vargas lo han comparado con Santana, con quien mantiene muy buena relación, o con Stevie Ray Vaughan, no en vano le han llegado a apodar “Stevie Ray Vargas”; mientras que la listas de artistas con los que ha colaborado, además de interminable, es excepcional: Glen Hughes, Prince, Raimundo Amador, Chris Rea, Flaco Jiménez, Calamaro, Carles Benavent, Jack Bruce, Devon Allman, etc. Tiene publicados veintitantos discos, por lo que espero que ésta no sea la última vez que veamos por aquí a Javier Vargas.

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Simon & Garfunkel / The Bangles / Susan Werner. “A Hazy Shade of Winter”

Paul Simon y Art Garfunkel eran amigos desde la infancia, fueron al mismo instituto y crecieron juntos en el barrio de Kew Gardens Hills, en Queen (Nueva York). Con catorce o quince años Paul Simon ya compuso primera canción: “Hey, Schoolgirl“, que cantó con su amigo en un dúo que denominaron Tom & Jerry. Pero bien pronto comenzaron las desavenencias; en 1958 Paul grabó un single en solitario bajo el apodo de “True Taylor”, algo que no gustó nada a Art Garfunkel. Continuaron grabando sencillos con poco éxito, bajo el nombre de Tom & Jerry hasta que acabaron el instituto y se separaron para ir a la Universidad. Tras algunos intentos, no excesivamente afortunados, para iniciar sus respectivas carreras en solitario, en 1963 el dúo volvió a reencontrarse, ya como Simon & Garfunkel; actuaron juntos en algunos festivales y publicaron su primer álbum: “Wednesday Morning, 3 A.M.”, con éxitos tan sonados como “The Sound of Silence“. Al poco de grabar este disco se separaron, Simon editó su primer Lp en solitario y volvieron a unirse para trabajar en su segundo disco: “Sounds of Silence” (1966), al que le siguió “Parsley, Sage, Rosemary and Thyme” (1966), la banda sonora de “El Graduado“, “Bookends” (1968) y “Bridge Over Troubled Water” (1970). Como comentamos en una entrada anterior dedicada a este dúo, acabaron separándose tras la grabación de este último disco y su consiguiente gira de promoción. Su penúltimo Lp, “Bookends“, vendió más de un millón de copias y colocaron varios temas en las listas de éxitos: “At the Zoo”, “Fakin’ it”, “Mrs Robinson” y el tema que hoy nos ocupa, “A Hazy Shade of Winter”; fue compuesto por Paul Simon con un ritmo más rápido de lo que era habitual en las canciones del dúo, mientras que su exquisita letra reflexiona sobre el paso del tiempo y la pérdida de oportunidades para quienes ya han llegado al final de su otoño sin haber finalizado su tránsito por la vida de manera satisfactoria. Algunos grupos han inclinado el tema hacia el rock o el punk, es el caso de las adaptaciones debidas a Bodyjar, She Wants Revenge o la más conocida de todas, la de la banda femenina The Bangles -la segunda destacada de hoy-, perteneciente a su disco “Less Than Zero” (1987) e incluida en la banda sonora de la película “Golpe al Sueño Americano“. Pero también hay bastantes versiones jazz, melódicas u orquestadas, como las de Andy Monroe, Sharon Goldman, Pops Ochestra, RTE Concert Orchestra o Susan Werner, a quien hemos querido dedicar el tercer vídeo; formó parte de su álbum “Classics” (2009).

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Gaspard Royant. “Night in the City”

El término revival es definido por el Diccionario panhispánico de dudas como “voz inglesa que se usa con cierta frecuencia en español con el sentido de ‘retorno de gustos, modas o tendencias propios de otras épocas'”; también indica que es un “anglicismo evitable, que puede sustituirse por voces españolas como resurgimiento, recuperación, resucitación, renacimiento, retorno, regreso o similares”. Pues todo eso es Gaspard Royant, lo digamos en inglés o en español, un artista que parece sacado de películas como “Grease” o “American Graffiti” pero en versión 3.0, actualizado tanto en lo relativo a vestuario como a movimientos y sonido. Tengo que agradecer a whatgoesaround, el patrón de ongakumymusic, por darme a conocer a este cantante francés; en una de sus entradas nos contaba que nació en la Haute Savoie y que, con apenas siete años, ya empezó a estudiar solfeo y a familiarizarse con el saxo. En el año 2009 publicó su primer trabajo, un disco con cinco canciones y, a partir de 2012, varios singles hasta que consiguió editar su primer larga duración (“10 Hit Wonder”, 2014). En abril de 2016 sacó al mercado su segundo álbum, “Have You Met Gaspard Royant?“, en el que se incluía el tema protagonista de esta entrada. “Night in the City” es la novena canción del disco, que recomiendo no os perdáis porque está plagado de excelentes temas, como “Baby I’m with you“, “7” Club” (que a mí me recuerda a algunas canciones de Amy Winehouse), “Getaway“, “New Religion“, “Hard Times” o “Follow the Rhythm“, por citar algunos. En su estilo reconocemos elementos procedentes del R&B, el soul, el rockabilly, el pop o el nothern soul, un estilo o tendencia del que da buena cuenta whatgoesaround en el post anteriormente mencionado. En “Night in the City” incluso vemos un acercamiento al Doo-Wop, género del que apenas me he ocupado y que espero pronto pueda protagonizar alguna entrada en La Guitarra de las Musas. Este tema, además de ese sutil ritmo duduá, presenta un par de referencias, a modo de guiño homenaje, que confirman el espíritu revival de su propuesta; de un lado el inicio, similar al arranque de “Mister Sandman“, canción de 1954 popularizada por el grupo femenino The Chordettes; y, por otro, ese sonido (a partir del minuto 1:36) que recuerda al de la celesta utilizada por Buddy Holly en su conocido tema “Everyday“. Si os gusta lo retro, disfrutáis con artistas actuales como Nikki Hill, Imelda May o Sugarpie & The Candymen, no os perdáis a Gaspard Royant.

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Marillion. “Grendel”

El rock progresivo vivió un relativo auge durante los años ochenta, espoleado por una serie de grupos que acabarían originando la corriente conocida como rock neoprogresivo, de talante más comercial, con una teatralidad escénica acusada, cierta influencia del heavy metal y, por supuesto, del rock sinfónico setentero. IQ, Pendragon o Arena fueron algunas de las bandas que se englobaron en esta corriente, aunque la más representativa y conocida fue Marillion, para muchos los verdaderos abanderados de este movimiento. Iniciaron su andadura en 1979, en Inglaterra, con el nombre inicial de Silmarillion, tomado de la novela de J.R.R. Tolkien, aunque un par de años más tarde lo acortaron a Marillion para evitar posibles conflictos con los derechos de autor. La formación clásica es la integrada por Mick Pointer (batería) –sustituido tras el primer Lp por Ian Mosley-, Peter Trewavas (bajo), Mark Kelly (teclados), Steve Rothery (guitarra) y el carismático Derek William Dick, más conocido como “Fish” (voz); ellos grabaron los discos más importantes de esta banda: “Scrip for a Jester’s Tear” (1983), “Fugazi” (1984), “Misplaced Childhood” (1985) y “Clutching at Straws” (1987). En 1988 “Fish” abandonaba el grupo, comenzando así una nueva etapa con el cantante Steve Hogarth, que aún permanece en el grupo junto con el resto de la formación clásica. Antes de “Scrip for a Jester’s Tear” habían grabado un single de larga duración, titulado “Market Square Heroes” (1982), cuya cara B estaba ocupada por una pieza progresiva de más de diecisiete minutos de duración titulada “Grendel”, un tema épico compuesto a partir del filosófico y reflexivo libro, del mismo nombre, escrito por John Gardner que, a su vez, estaba basado en “Beowulf”, el poema épico anglosajón anónimo escrito durante la Edad Media. Grendel, el protagonista del libro de Gardner, uno de los antagonistas del héroe Beowulf, es un gigantesco monstruo provisto de una fuerza brutal, con poderes mágicos, siempre ávido de humanos a los que devorar. Marillion tiene una legión de seguidores, pero también tiene bastantes detractores convencidos de que sus influencias (Rush, Pink Floyd, Genesis, etc.) son demasiado explícitas; un ejemplo de ello lo tenemos con este tema, “Grendel”, frecuentemente comparado con el “Supper’s Ready” de Genesis. Sea como fuere, es la pieza que más me gusta de Marillion, perfecto para el lucimiento de “Fish” y con dos solos de guitarra (entre el minuto 4:26 y el 5:48; y desde el minuto 15:29 hasta el final) que justifican cualquier tipo de elogio. Para terminar, aquí os dejo una interpretación en directo con subtítulos en español.

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Ike & Tina Turner / Deep Purple / Katrina & The Waves. “River Deep – Mountain High”

“River Deep – Mountain High” es una de las canciones más importantes del dúo Ike & Tina Turner, fue comercializada como single e incluida en el álbum homónimo publicado en 1966. Sin embargo, en su grabación no intervino Ike Turner y, en cambio, fue el productor Phil Spector el que acumuló todo el protagonismo, junto con la propia Tina Turner. Tal y como nos cuenta Emilio de Gorgot en un excelente artículo publicado en Jot Down, en 1965 Phil Spector buscaba “algo más robusto, más gigantesco, más colosal que nunca”, un tema acorde a la espectacularidad y complejidad de su “muro de sonido” que volviera a reconducir su megalomaniaca manera de entender la producción musical. Partieron de tres canciones compuestas por él y por la pareja Jeff Barry y Ellie Greenwich, y las unieron en una única pieza; convencido como estaba de tener entre sus manos un tema excepcional, contrató a cuarenta y dos personas, entre músicos y coristas, un impresionante despliegue de medios que, por supuesto, necesitaba de una intérprete capaz de mantenerse en pie ante semejante vendaval. Phil Spector lo tenía claro, debía ser Tina Turner. Pero había un pequeño problema: su posesivo e irascible marido; asumiendo que la grabación habría de ser costosísima, unos veintidós mil dólares, ofreció otros tantos a Ike Turner para que no pisara el estudio. Tina cantó una y otra vez la canción, durante varias horas; al parecer, Phil Spector sólo quedó conforme cuando, asfixiada por el calor que había en el estudio, se quitó la blusa y cantó una vez más el tema, esta vez en sujetador; aquella fue la toma definitiva, la única que dejó satisfecho al exigente productor. Sin embargo, “River Deep – Mountain High” no funcionó bien desde el punto de vista comercial, para desesperación de Spector que veía como el público empezaba a apreciar otra manera de entender la música, la de grupos como los Beatles o los Beach Boys, más limpia y donde los instrumentos se podían identificar claramente. Un par de años después aparecieron dos versiones fuertemente impregnadas de la psicodelia de la época; me refiero a la de Deep Purple -la segunda destacada de hoy-, incluida en su segundo álbum de estudio (“The Book of Taliesyn”, 1968), de diez minutos de duración y en la que cuesta reconocer la melodía, y la de Eric Burdon & The Animals, de siete minutos, que formó parte de su álbum “Love is” (1968). Las versiones de este tema se cuentan por docenas; especialmente numerosas son las realizadas en las décadas de los sesenta y setenta (Harry Nilsson, Toni Wine, The Badd Boys, Leslie Uggams, The Easybeats, The Supremes & The Four Tops, The Shadows, Meat Loaf, etc.), aunque también las hay posteriores: Neil Diamond, Jimmy Barnes, Annie Lennox, Flamin’ Groovies, The Overtones o Katrina & The Waves, el tercer vídeo elegido para ilustrar esta entrada.