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Las Cinco Canciones de Alex (V): “May the Living Be Dead (In Our Wake)” (Flogging Molly)

Alex ha querido terminar esta semana al ritmo punk celta, con la banda Flogging Molly, en concreto con el tema “May the Living Be Dead (In Our Wake)”, que él ha subtitulado como “Cuchería” (ya veréis por qué). Hoy la protagonista es su hija, no os perdáis esta entrañable historia, en la que podréis disfrutar viendo como se derrite un rockero. Antes de dar la palabra al autor de Rocktelegram, me gustaría darle las gracias por haber querido participar de esta iniciativa y por la buena semana que nos ha hecho pasar con sus canciones y sus recuerdos. Nos seguimos leyendo, amigo. Un fuerte abrazo.

Os recuerdo que esta sección está abierta a todos los amigos/as que deseéis participar en ella; si queréis enviar vuestras cinco canciones, con sus recuerdos respectivos, lo podéis hacer mandando un correo a la siguiente dirección: raulrn@wanadoo.es o contactar a través de twitter (@guitarmuses).

“¿Las canciones cambian la vida? No lo sé, la verdad, pero lo cierto es que son una compañía muy especial en determinados momentos y como perlas de memoria son, en muchas ocasiones, infalibles. Y es el caso de este tema de los Flogging Molly, una banda de punk-celta que me encanta, dignos sucesores de mis amados Pogues, que atesora recuerdos absolutamente preciosos para mí, aunque sea una banda que he descubierto hace relativamente poco tiempo.

Y es que los recuerdos que adornan esta canción se construyeron hace también muy poco. Me explico:

Tengo una preciosa hija que tiene ahora cuatro años. Se llama Aldara y cuando tenía dos añitos era el encargado de despertarla, asearla y vestirla, darle el desayuno y llevarla a la guardería. Durante su primer año, los primeros días, como suele pasar, no iba demasiado convencida, de modo que para distraerla un poco le ponía música en el coche. Dio la casualidad de que esos días llevaba en el reproductor de CD’s el disco Drunken Lullabies de los Flogging Molly y ella se enganchó al tema What’s Left of the Flag?, que acabo pidiéndome como “boys”, porque en efecto en el estribillo se repite varias veces: walk away me boys…

Poco a poco le fui introduciendo la siguiente canción que es la que nos ocupa, May the Living Be Dead (In Our Wake); y un buen día la monto en el coche y me dice con su media lengua “cuchería”, así, como suena… Ni idea. Me volvía loco tratando de saber qué quería y ella me lo repetía una y otra vez. Frustrado por no entenderla, desistí y le di al play a ver si se le olvidaba la cosa. De pronto a ella se le ilumina la cara y asintiendo con una sonrisa perfecta me dice: “¡¡Cuchería!!” En efecto, lo que sonaba era su canción favorita, que para mí siempre tendrá ese curioso nombre, con perdón de los Flogging, y que no tengo ni idea de dónde se lo sacó mi pequeña. Desde entonces todos los días me pedía “cuchería” y los dos nos íbamos felices a la guarde a ritmo de punk-celta… Todavía hoy la llama así y me la pide de vez en cuando…

¿Es o no un recuerdo precioso?”

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Las Cinco Canciones de Salva (IV): “¿Qué voy a hacer yo? ” (Celtas Cortos)

Para los que no sepan qué es eso de la “putrefacción sonora”, termino acuñado por Salva a partir unas conversaciones locas que mantuvimos hace poco, os recomiendo que os paséis por la entrada que hizo el amigo Alex (que también estaba en el “fregao”) hace unos meses en su web Rocktelegram (he dejado enlace en el relato de Salva). En cuanto a Celtas Cortos, yo también tengo muy buenos recuerdos de ellos, de bailes y fiestas de pueblo, hubo una época en la que eran imprescindibles en casi todos los saraos. En esa vena antimilitarista tienen otro tema característico: “Haz Turismo“. Me imagino que, aunque no sea el grupo preferido de Salva, esta canción no se le olvidará nunca, al fin y al cabo aquel día hizo el mejor fichaje de tu vida.

“Esta canción no cambió realmente mi vida. Lo hizo la persona que aflora en mi recuerdo cada vez que la escucho o simplemente rememoro las notas de esta canción. Cuando conocí a mi mujer, Celtas Cortos acababan de publicar su segundo álbum “Gente Impresentable”. Ya podías ir a al bar que quisieras, desde el garito más infecto al pub más de moda, allí estaba sonando “¿Qué voy a hacer yo?” (sí, en aquella época esta canción llegó a niveles inverosímiles de putrefación sonora) el canto anti-militarista que los pucelanos pusieron en boca de todo el mundo. Un tema, el antimilitarismo, muy popular en los círculos rockeros, y que aquí se centra en la utilidad de realizar la mili. Por cierto, a mí me dieron por inútil.

Los primeros meses de tonteo amoroso, Celtas Cortos pusieron la banda sonora a la relación con mi mujer, y el de Celtas Cortos fue precisamente el primer concierto al asistimos juntos. Fue en el Festival Actual, el seis de enero de 1991; los de Valladolid eran casi unos desconocidos y, en su primera visita a Logroño, vinieron como teloneros de los irlandeses The Oyster Band, pero los que allí nos concentramos íbamos a escuchar a los Celtas Cortos.

Si soy sincero, del concierto no me enteré demasiado. Entre cerveza y cerveza y con música celta de fondo, Carmen y yo nos pasamos el concierto charlando sobre nuestra vida, esas largas y extensas conversaciones de las primeras citas en las que haces un repaso de lo mejor de tu paso por el mundo para admiración de la persona que enfrente es todo oídos.

Por eso Celtas Cortos siempre ocuparan un lugar muy importante en mis recuerdos. Tal vez el más importante”.

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Celtas Cortos. “Haz turismo”

La Mataré“, de Loquillo y los Trogloditas, o “Sí, sí”, de Los Ronaldos, son algunas de las canciones españolas etiquetadas como polémicas por lo que algunos consideran que es incitacion a la violencia machista. Otro de los temas controvertidos del rock hispano de los ochenta y los noventa es “Haz turismo”, del grupo pucelano Celtas Cortos. Esta formación tiene su origen en el Instituto Delicias de Valladolid y en los grupos Páramo y Almenara. En 1986, algunos miembros de estas dos bandas, bajo el nombre de “Colectivo Eurofolk”, ganan un concurso organizado por la discoteca Sheraton de Valladolid, denominación que acabarían cambiando por la de Celtas Cortos, al parecer la marca de tabaco que consumía el batería Nacho Castro, quien propuso el nombre casi a modo de broma. En 1987 vuelven a ganar otro concurso, esta vez organizado por la Junta de Castilla y León en colaboración con Radio Nacional de España; el premio, la grabación de un disco, lo tuvieron que compartir con los grupos folk Ágora y Yedra, también ganadores de este certamen. En este álbum (“Así es como suena”) se incluyeron tres canciones, y ellos mismos lo consideran su disco cero. Dos de estos temas fueron incluidos en su primer álbum, “Salida de emergencia” (1989), totalmente instrumental y de un estilo folk-celta muy marcado. El éxito les empezó a llegar con el siguiente, “Gente impresentable” (1990), ya con una presencia importante de las letras y de otros estilos musicales, como el rock. Estas mismas premisas se mantuvieron con “Cuéntame un cuento”, del que forman parte temas, como “20 de abril”, que han sido versionados por grupos extrajeros, por ejemplo Oysterband. “Haz turismo”, compuesta por Jesús Cifuentes (“Cifu”), es una crítica sin tapujos al imperialismo militar de los Estados Unidos y, por qué no, también un irónico y humorístico alegato en favor de la paz y el entendimiento entre los pueblos. Al menos así lo interpretaron los pedagogos y docentes que utilizaron esta canción como recurso educativo para celebrar el Día de la Paz, al igual que hicieron con otras como “La Muralla”, “Querida Milagros“, “Papá cuéntame otra vez” o “Sunday Bloody Sunday” (en la tesis doctoral de Gonzalo Trespaderne, en la pág. 66, lo podéis leer). Está claro que no lo vieron así los ideólogos de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), que han utilizado esta canción como ejemplo de antiamericanismo socialista; aquí lo podéis ver, en un artículo cuyo título es lo suficientemente explícito: “El catecismo del buen socialista ¿Educación para la ciudadanía? Lo que Zapatero obliga a enseñar a nuestros escolares”.