Los Sirex. “La escoba”

El 17 de junio de 1965 los Beatles iniciaron en París una gira europea por Francia, Italia y España; dieron quince conciertos, dos de ellos en nuestro país, uno en la Plaza de Toros de las Ventas (Madrid, 2 de julio) y otro en la Monumental de Barcelona (3 de julio). En ambos eventos, participaron como teloneros algunos grupos españoles; en el de Barcelona, por ejemplo, actuaron Los Sirex, quienes apenas pudieron escuchar un solo tema de los Beatles debido a que tenían otra actuación programada ese mismo día. Tal y como puede leerse en la web oficial de esta formación (aún en activo), la historia más remota de Los Sirex se remonta a junio de 1959, cuando tres chicos que vivían cerca de la Gran Vía de Barcelona decidieron acercarse a los sonidos del R&R que procedía de los Estados Unidos; al principio, enfundados en cazadoras de cuero e interpretando vigorosas versiones a ritmo de rockabilly. El nombre fue propuesto por el bajista Guillermo Rodríguez Holgado: “trabajaba en la fábrica de gafas de su padre y le gustó esta palabra que nombra un hilo de ajuste de los cristales a la montura” (http://lossirex.es). No pudieron aguantar mucho tiempo con su agresiva estética, ni con el desenfreno en su puesta de escena, que incluso les llevaba a tirarse por el suelo durante los directos; así se expresaba Guillermo Rodríguez Holgado:

“Al principio vestíamos cazadoras y cadenas porque era la imagen del rock, pero los rockeros tenían problemas en la época franquista. En televisión, no te dejaban salir así. Lo cambiamos por el esmoquin. Por poner la rodilla en el suelo te censuraban un año y medio. Para que íbamos a ir a contracorriente. En la primera tontería que hiciéramos, se acabó todo”

Entrevista de Guillermo Rodríguez para El Diario de Almería.

Aún así, y sin ser un grupo especialmente luchador y reivindicativo, no lograron eludir los dictados de Franco, ni la inevitable censura de la época. Como nos recuerda A. Agirre en el periódico Deia, durante la grabación de un programa de televisión, el guitarrista Manuel Madruga llegó a decir: “Me cago en Franco y estoy hasta los cojones de él”; la frase en cuestión llevó a la marginación de la banda en los medios de comunicación del país. También se las tuvieron que ver con la censura, en concreto con uno de los temas más conocidos y exitosos de la banda, de hecho, fue el que les encumbró como grupo de éxito: “La escoba”, también conocido por “Si yo tuviera una escoba”.

Cuando esta canción llegó a sus manos, no les gustó nada; era algo así como una rumba flamenca que en nada se identificaba con su estilo. Pese a todo, decidieron grabarla como última canción del EP (1965), eso sí, con un nuevo arreglo musical (en clave pop) y una letra escrita por el cantante y líder de la banda, “Leslie”; en ella se incluyó la siguiente frase: “Primero, lo que haría yo, primero. Barrería yo el dinero, que es la causa y el motivo, ay, de tanto desespero. Segundo, lo que haría yo, segundo. Barrería bien profundo, todas cuantas cosas sucias se ven por los altos mundos”. Aquello no gustó a los censores, que obligaron a cambiar “altos mundos” por “bajos mundos; para sorpresa de Leslie, el resto lo respetaron: “No sé si el censor de la noche, o de la mañana, era más listo que el otro…No sé. Pero lo cambiamos y coló”. Al parecer, por aquellos años (hacia 1965), el ministro Manuel Fraga hizo poner unos carteles de propaganda en los que se podía leer: “Mantenga limpia España”; Leslie recuerda que, debajo de ese eslogan, había quien escribía a mano: “con la escoba de Los Sirex”.

Aquí podéis les podéis ver interpretando “La escoba”, y aquí os dejo la versión realizada por Amina y su cuadro flamenco, también de 1965; la letra es la misma que escribiera Leslie, pero la melodía es la original pergeñada por Vicente Marí Bas -compositor también conocido como “Laredo”-. Por ahora no os cuento más sobre la historia de Los Sirex, lo dejaremos para otra ocasión, en la que recordaremos el otro gran éxito de esta banda barcelonesa: “Que se mueran los feos«.

The Turtles / Gianni Morandi / Las Grecas. “Elenore”


The Turtles es el nombre de un grupo de pop y rock estadounidense formado en 1963, a partir de una banda de música surf denominada The Nightriders (posteriormente conocida como Crossfires). Grabaron un single y pronto tratarían de pasarse al estilo de moda durante aquellos años, el folk rock; buscando un nombre entre The Byrds y The Beatles, decidieron volver a cambiar el nombre del grupo, esta vez con un error ortográfico premeditado: The Tyrtles, aunque finalmente se quedarían en The Turtles. Al igual que The Byrds, ellos también lograron un cierto éxito con un tema de Bob Dylan: “It Ain’t Me Babe”; aunque la canción por la son más recordados es “Happy Together” (1967), con la que consiguieron un gran éxito, especialmente celebrado por la compañía discográfica (White Whale Records), que hizo todo lo posible para que los Turtles volvieran a grabar un tema parecido que, de nuevo, reventara las listas de éxitos. Precisamente, los problemas que tuvieron con White Whale Records (demandas, conflictos de todo tipo, incluso asuntos relacionados con el día a día en la gestión del grupo) llevaron a la disolución de la banda en 1970; en 1983 se reflotó el grupo, bajo la denominación de The Turtles featuring Flo & Eddie, creo que aún continúan en activo.

Su cuarto álbum de estudio se tituló “The Turtles Present the Battle of the Bands” (1968), un disco conceptual que pretendía ser una batalla de bandas ficticias en estilos diversos (rock, pop, R&B, country, pop psicodélico, etc.). La tercera canción de este Lp, titulada “Elenore”, quedaba a cargo de la banda imaginaria Howie, Mark, Johnny, Jim & Al, es decir, lo nombres de los integrantes de The Turtles. El tema fue compuesto por Howard Kaylan, aunque está acreditado a los cinco miembros del grupo. “Elenore” fue concebida como una especie de parodia de “Happy Together”, algo así como una protesta o tirón de orejas dirigido a los directivos de White Whale Records, que sólo pensaban en que compusieran canciones facilonas como “Happy Together”. El caso es que decidieron componer una canción estúpida, llena de lugares comunes y con una letra tonta; sin embargo, el tiro les salió por la culata, porque los de la discográfica no entendieron el chiste y les pareció un temazo; obviamente, los excelentes arreglos musicales, incluido el uso de un sintetizador Moog, posibilitaron la grabación de la canción y, por supuesto, se convirtió en el éxito que los de White Whale estaban esperando.

Prueba de ello son las numerosas versiones que se han hecho de esta canción, a menudo con letras diferentes, algunas en idiomas como italiano, francés, español, checo, croata, danés, alemán o finlandés. De hecho, las dos versiones que he elegido para acompañar al original de The Turtles no están interpretadas en inglés, sino en italiano y español, respectivamente. La del cantante, actor y presentador italiano Gianni Morandi fue publicada como single en 1968, es decir, es del mismo año que el original, aunque con letra (de Franco Migliacci) y título diferente: “Scende la pioggia”. La del dúo español Las Grecas, “Soy la que sufre por tu amor”, también con letra diferente del original, fue comercializada como sencillo en 1975, y tuvo mucho éxito en nuestro país. Si os habéis quedado con ganas de escuchar más versiones, podéis continuar con las de The Strangers, Los Mitos, Dyango (en español, a partir de la de Gianni Morandi), Los Tamara, Gianni Morandi (pero con la letra de Las Grecas), Paul Mauriat (instrumental), Richi e Poveri (italiano), Greta y Los Garbo (en español), Me First and The Gimme Gimmes (punk), Flo & Eddie, Drew Danbury (indie folk alternativo), The Quinns o The Fléchettes (en francés).

The Supremes / Stray Cats / Phil Collins. “You Can’t Hurry Love”

Peter Gabriel fue el líder indiscutible de Genesis durante la primera etapa de este grupo, la que más valoramos los seguidores del rock progresivo. Este genial músico abandonó la formación en agosto de 1975, después de terminar la gira promocional del álbum “The Lamb Lies Down in Broadway” (1974). En una entrada anterior, dedicada al tema “Follow you, follow me”, ya hablábamos de todo esto y, también, de cómo fue el relevo en el liderazgo de Genesis, con el batería Phil Collins al frente, quien mantuvo a la banda en el estrellato, aunque con un estilo más cercano al pop-rock y al AOR que al rock sinfónico de sus inicios. Tras la publicación del álbum “… And Then There Were Three …” (1978), los miembros de Genesis se embarcaron en una gira de nueve meses de duración, que acabó liquidando el matrimonio de Collins. Al finalizar, aprovechando que sus compañeros Tony Banks y Mike Rutherford estaban trabajando en sendos álbumes en solitario, Collins se puso a escribir canciones sobre su vida personal, incluyendo el reciente divorcio con su primera esposa. Estos temas fueron publicados en su primer álbum en solitario (“Face Value”, 1981), que obtuvo un gran éxito gracias a temas como el conocidísimo “In the Air Tonight”. Su segundo disco (“Hello, I Must Be Going!”, 1982) fue como una especie de continuación del primero; se diseñó con diez canciones, todas compuestas por Phil Collins, excepto la titulada “You Cant’ Hurry Love”, obra del equipo de producción y composición de la discográfica Motown, formado por Lamont Dozier, Brian Holland y Eddie Holland. Fue el tema más exitoso del disco; alcanzó el número uno en la lista de singles del Reino Unido y allí se mantuvo durante dos semanas.

Esta alegre composición pop, sobre una madre que anima a su hija a esperar al amor de su vida, parece que está basada en una canción góspel de la década de 1950, escrita por Dorothy Love Coates -miembro del grupo The Original Gospel Harmonettes-. La primera grabación de esta canción fue la del grupo femenino de la Motown The Supremes, de cuyos orígenes ya hablamos en una entrada anterior, dedicada al tema “Wonderful! Wonderful!”; la publicaron como single en 1966 (con el tema “Put Yourself in My Place” en la cara B) y fue incluida en el álbum titulado “The Supremes A’Go-Go” (1966), el noveno de esta formación, con Diana Ross como voz principal. También de 1966 son las versiones de Four Tops y John Schroeder and Orchestra. Un año antes de que Phil Collins lanzara al mercado su famosísima versión, se publicó la de la banda de rockabilly Stray Cats, apareció como cara B de su segundo single (“Rock This Town”) y, sin no me equivoco, no se incluyó en ningún álbum de estudio, quizás en algún recopilatorio. Si queréis escuchar otras versiones, podéis probar con las de Melanie Safka, Phil Seymour, Dixie Chicks, D.L. Byron, Bette Midler, Boyzone, Nina Zilli (en italiano), Les Surfs (en francés), Claude François (en francés), Bruno Lomas (en español) o Greta y Los Garbo (en español). También existe una versión de las Supremes en italiano.

Fairground Attraction. “Clare”

Fairground Attraction fue una banda de pop -con influencias procedentes del jazz, el folk y el rock melódico- creada en Manchester (Inglaterra) durante  1987, en torno al guitarrista y compositor Mark E. Nevin y a la cantante Sadenia “Eddi” Reader; los otros miembros eran Simon Edwards (bajo –guitarrón mexicano-) y Roy Dodds (batería). Sólo publicaron dos discos de estudio, el superexitoso “The First of a Million Kisses” (1988) y “Ay Found Kiss” (1990), que no tuvo gran repercusión, grabado en un mal ambiente de trabajo, pues las discusiones entre los miembros del grupo eran habituales; de hecho, en enero de 1990 ya estaba disuelta la banda. En el año 2003 se lanzó el disco titulado “Kawasaki Live in Japan 02.07.89”, en el que se recogió una grabación en directo del año 1989, con los éxitos de su primer disco y ocho canciones que inicialmente deberían haber aparecido en el fallido segundo Lp de esta formación. Tras la desaparición de la banda, tanto Mark E. Nevin como Eddi Reader continuaron sus respectivas carreras en solitario; Mark, que se había iniciado en el mundo de la música con la banda de post-punk Jane Aire & The Belvederes, ha grabado algunos discos y, sobre todo, ha trabajado con artistas como Brian Kennedy, Morrisey, Kirsty MacColl o Ringo Starr; Eddi, que también comenzó en otro grupo post-punk (Gang of Four), y como cantante de jingles publicitarios y vocalista de sesión para grupos y solistas como Eurythmics, The Waterboys, Alison Moyet o Billy Mackenzie, tiene una discografía en solitario más amplia que su compañero Mark y, tal y como puede verse en su página web, aún actúa ofreciendo actuaciones en directo.

Volviendo a “The First of a Million Kisses” (1988), cuya portada contiene una fotografía de Magnum Elliott Erwitt de 1955, tiene once canciones compuestas por Nevin y otra más (“Whispers”) debida a Reader. La canción más conocida del disco (y de la banda) es “Perfect”, comercializada como single, al igual que los temas “Find My Love”, “A Smile in a Whisper” y “Clare”, el último sencillo lanzado por Fairground Attraction antes de su disolución. Es el corte que más me gusta del disco, quizás por su acercamiento al jazz de Nueva Orleans, incluso por su coqueteo con los viejos sonidos del ragtime; sin olvidar que, ante todo, Fairground Attraction realmente lo que hacían era un pop más bien recatado, casi aterciopelado, y muy bien arreglado. Para que os hagáis a la idea, así era descrito el look de Eddi Reader por José Ramón Pardo en su libro La Discoteca Ideal de la Música Pop. Los 1000 mejores discos del pop-rock (Barcelona: Planeta, 1997; pág. 237): “(…) el aspecto de bibliotecaria de la cantante (…), tapada hasta el cuello y con gafas de montura ancha. Una anti sex symbol ideal para tiempos de anti exceso”, y eso que se había iniciado en mundillo del post punk. Finalizo con dos directos de Fairground Attraction, uno de “Perfect” y otro de “Clare”.

Remigi Palmero i Bon Matí. “Ràdio Alger”

Remigi Palmero, cantautor y guitarrista nacido en Alginet (Valencia), está considerado como uno de los principales artífices -junto con Pep Laguarda y Juli Bustamante- de un movimiento musical, entre la vanguardia y la tradición, que tuvo lugar durante la Transición española, con la cultura, los sonidos y el aroma valenciano como ejes fundamentales de su ideario. Tras su paso por la orquesta Els Brots, cuando apenas tenía catorce años, y por otros grupos como Robersons, Els Cinc Xics o Els Pavesos, publicó su primer disco en 1979, titulado “Humitat relativa”, en el que también participó el grupo Bon Matí, del que formaban parte Juli Bustamante, Tico Balanzá y un trío de músicos (primos entre ellos) de Guinea Ecuatorial, que conocieron en Altea -el lugar donde se gestó este álbum-: Pepe Dougan (piano), Lito Boricó (congas) y Luis Dougan (bajo). “Humitat relativa” es una obra poco conocida para el gran público, sobre todo fuera de Valencia; sin embargo, es una de las obras fundamentales del pop y el rock que se hizo en España durante la década de 1970, en la que también confluyeron estilos como el folk-rock, el funk, el jazz o los ritmos brasileños. Una joya de nuestra discografía, que el propio Remigi Palmero quiso poner en valor hace algunos años:

Empezamos a vernos por Altea (…) Allí empezamos a presentar el Humitat Relativa con el formato mediterráneo -percusiones, laúd, sin guitarras eléctricas- que a los alemanes les enganchaba un montón. Era una mirada árabe, pero no éramos árabes (…) El Humitat Relativa es un disco multinacional, más que un disco nacionalista, e incluso tiene algunos puntos donde descree del nacionalismo (…) La portada fue una idea de Miquel Gil, un artista fantástico de mi pueblo, amigos desde pequeños. Tuvo la idea de hacer un fotomontaje porque él estudiaba mucho a los fotomontadores de los 50 y había hecho muchos trabajos. A partir de la foto del balcón él empezó a colorear el fondo, y los textos lo hicimos entre los dos. Era una portada que reflejaba los gustos que teníamos en la época: del pop psicodélico inglés de Beatles, Pink Floyd y demás (…) Expresa el concepto de Humitat que no es contextualizable. Humitat Relativa es como un medio título que no dice nada, un colgón. Se queda a medio hacer, es como un misterio, y eso es importante. Unas ideas llevan a otras. La portada resume ese concepto, habitamos un paraíso, de riqueza cultural y ecológica y agrícola. Durante una época esto era un paraíso, y siempre en el campo ha estado mi vocación, la idea de la Ribera verde y productiva. Yo estoy en el balcón, acariciando el ambiente, y tenía magia en el territorio psicodélico, mágico (…) ‘Humitat Relativa está sin producir, musicalmente no está compensado, no hay arreglos, no hay percusión. El disco estaba por acabar, y se hizo una premezcla rápida, sin pensarlo, y al día siguiente escucharon los de Barcelona el material y lo compraron. No se llegó a editar. Humitates un accidente artístico

Entrevista a Remigi Palmero, recogida en la revista Muzikalia.

En opinión de Juan Puchades, redactor de la revista Efe Eme, “Humitat relativa” es como

una especie de oasis sonoro, en el sentido de que no ha habido continuación, por lo tanto se adelantó tanto que sus hallazgos están todavía por ser continuados. Ni el propio Palmero siguió ese camino de unir folk-rock con jazz, con apuntes de funky o brasileños, pero todo ello con una fuerte impronta valenciana: no hay otro caso en el que se haya resuelto mejor una sonoridad netamente valenciana, sin folclorismos, con el rock y el pop, que es de lo que trataba al fin y al cabo. Y no lo digo solo por el idioma en que está cantado, es que en su música y la manera de cantar sobrevuela algo indefinible y poco explicable que respira música valenciana. En ese sentido es excepcional (…) Es un disco eminentemente lúdico, que precisamente rompía con esa asociación un tanto perversa de la lengua como algo reivindicativo. Remigi cantaba en valenciano y sobre Valencia porque le venía en gana, pero no había soflamas, sus historias no tienen nada que ver con la reivindicación. Son intimistas, amorosas, paisajísticas o retratan un momento tan fascinante como la recuperación de los espacios públicos para las fiestas populares, como en la certera Cançó de festa, en la que fotografía un momento esencial de nuestra historia, el de la vuelta de las verbenas, de las fiestas mayores en los albores de la democracia. En ella hay alegría, no reivindicación. Solo pretende ser una foto, ¡que no es poco!.

Juan Puchades. Consultado en: Moreira, Marta. «Las diez claves de ‘Humitat Relativa’, el disco ‘maldito’ de Remigi Palmero». Valencia Plaza, 07/06/2018.

Para el coleccionista valenciano Vicente Fabuel,

“Humitat Relativa tiene esa aureola de disco maldito. Era un disco mestizo, arriesgado, que por un lado se salía del mundo de la cançó valenciana –en la que no solo no gustó, sino que molestó que alguien cantara un poema de Andrés Estellés a ritmo de rumba y flamenco- y también tenía problemas para entrar en el mundo rock. Ahora su propuesta es perfectamente valorable por cualquier veinteañero al que le guste el rock o el folk. Uno de los daños colaterales de este malditismo fue que Remigi no volvió a grabar en diez años, y que cuando lo hizo, todos sus discos posteriores quedaron oscurecidos por ese malditismo de su álbum de debut. Nunca llegó a encajar en ninguna escena contemporánea”.

Vicente Fabuel. Consultado en: Moreira, Marta. «Las diez claves de ‘Humitat Relativa’, el disco ‘maldito’ de Remigi Palmero». Valencia Plaza, 07/06/2018.

El álbum apenas tuvo repercusión en el momento de su lanzamiento, se debieron vender doscientos discos; después de esta primera tirada, el máster se perdió, lo que convirtió a “Humitat relativa” en objetivo de los coleccionistas; tras la adquisición de Zafiro -la discográfica que publicó el disco- por la multinacional Sony, se encontró el máster. En  2018 se reeditó el álbum en cd y vinilo de 180 gramos, aunque Remigi Palmero se desvinculó del proyecto. No he podido encontrar el disco en Spotify, tampoco completo en Youtube, aunque sí algunas canciones, como “Veles en la mar”, “Plens de sol de Bon Matí”, “L’olor a Garrofa”, “Temps de Plutja a la ciutat” o “Ràdio Alger”, el tema de Juli Bustamante que os propongo para la entrada de hoy, con esa inolvidable bienvenida a la primavera y, por lo tanto, a la vida: “Enguany celebrarem l’any nou com cal, la nit del 20 de març. La vida comença quan la primavera, la nit del 20 de març. Ací Ràdio Alger transmetent en ona curta, cridant a les estrelles”.