Miguel Ríos. “Un caballo llamado muerte”

El sábado pasado uno de nuestros rockeros patrios más destacados, Miguel Ríos, cumplió setenta años, ¡Muchas felicidades y enhorabuena por haber llevado toda una vida dedicada a la música! Mis ojos, mis oídos y mi corazón aún recuerdan aquel Rock & Ríos que tuve el privilegio de disfrutar en un pueblo de Ávila, durante un verano que, para mí, estuvo marcado por aquel increíble acontecimiento; si queréis ver el concierto entero, lo podéis hacer desde el blog de Salva (Mentalparadise). Desde aquí os propongo -como siempre- una canción: “Un caballo llamado muerte”, tema escrito por el guitarrista Javier Vargas y el propio Miguel Ríos que, inicialmente, fue publicado en el álbum “Los viejos rockeros nunca mueren” (1979). Desgraciadamente, la heroína fue protagonista durante la España de la Transición; fue generadora de marginalidad, inseguridad ciudadana y, lo más grave, de muerte y frecuentes situaciones de desastre familiar: “No montes ese caballo, “pa” pasar de la verdad, mira que su nombre es muerte, y que te enganchará. Es imposible domarlo, desconoce la amistad, es un caballo en la sangre, que te reventará”. Ya sabéis que, de vez en cuando, me gusta mostrar canciones de rock con fuerte compromiso social, más que nada para callar la boca de todas aquellos que piensan que este género es una música de descerebrados, drogadictos viciosos y pecadores condenados al abismo del infierno (bueno, esto último es posible que sea verdad).

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Cucharada. “Social peligrosidad”

Hubo una época -no muy lejana- en que existió una “Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social”, que establecía multas y penas, de hasta cinco años de internamiento, para aquellos que practicaran la mendicidad, el vandalismo, el tráfico y consumo de drogas, la homosexualidad, la pornografía, la prostitución, incluso la inmigración ilegal o cualquier asunto considerado moral o socialmente peligroso a ojos del Régimen. Aunque modificada durante la Transición, esta Ley no fue derogada hasta finales de los ochenta y, de manera definitiva, en 1995. En otras ocasiones he comentado la importancia que tuvo el rock urbano como instrumento de protesta social; si otros días me ocupé de grupos como Topo o Extremoduro, hoy le llega el turno a Cucharada, una banda formada en Madrid, en 1977, que se dio a conocer gracias al tema “Social peligrosidad”, un crítica rockera a la Ley comentada anteriormente. Algunos miembros de Cucharada, entre ellos Manolo Tena, acabarían creando, en 1983, otro grupo bien conocido: Alarma!!!

Extremoduro. “Jesucristo García”

Yo también quiero aportar mi visión rockera y transgresora de la Semana Santa, y para ello he optado por el tema quizás más famoso de Extremoduro, “Jesucristo García”. Este grupo, del que acertadamente se ocupó hace algunos días el compañero BonusTrack, es el heredero natural del rock urbano de los setenta; la influencia de Leño en su estilo es manifiesta y, desde mi punto de vista, esta canción guarda bastantes similitudes con otra de Asfalto, “Rocinante”. No es habitual que la potencia de un tema de rock se manifieste en su letra; ésta, desde luego, es demoledora: contextualización de un mito, paralelismos con la sociedad actual, profundas metáforas y, como no, la inevitable presencia del poder, la marginación y la droga. No es mi intención herir sensibilidades; si alguien piensa que es una canción blasfema, puede ejercer su derecho libremente y no hacer click en este vídeo. ¡Feliz Semana Santa!

Topo. “Mis amigos dónde estarán”

Ayer empecé a ver un documental recomendado por Salva, del blog amigo “Mentalparadise”, sobre algunas bandas españolas englobadas dentro del movimiento conocido como “Rock Urbano” –en el que también puede incluirse al Heavy Metal-; de golpe empezaron a aflorar los recuerdos de aquellos tiempos en que la canción protesta y reivindicativa la hacían los grupos de rock y, también, de que probablemente España nunca ha vivido una explosión rockera tan desatada como la que pudimos disfrutar, desde la muerte de Franco hasta principios de los ochenta, solapándose este movimiento con los primeros balbuceos del pop español que, luego, tanto éxito tendría. No me he podido resistir a poner una de las canciones emblemáticas de aquella época: “Mis amigos”, del grupo madrileño Topo; especialmente dedicada a todos los que vivieron aquella época, los que son “de barrio”, los que jugaban al futbolín, los que iban al baile el domingo, los que pensaban que hacían la Revolución.

Fito y Fitipaldis. “Whisky barato”

Hoy tenemos Rock & Roll en español: Fito y Fitipaldis con la colaboración de Andrés Calamaro; esta versión del rock & roll “Whisky barato” pertenece a una de las actuaciones que hicieron juntos, bajo el nombre de “Dos son multitud”, durante el año 2008. ¡A bailar!

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