Albert Ginés. “El fotógrafo del surf” / “Saudade surf”

Albert Ginés es un guitarrista y compositor de música surf nacido en Barcelona, el 7 de febrero de 1978. Según se puede leer en su página web, se inició en la música a mediados de la década de 1990; desde entonces ha formado parte de diferentes grupos españoles y argentinos, pues vivió en Córdoba (Argentina) entre 2003 y 2005. Ya en España, trabajó como arreglista musical y, a partir de 2013, comenzó su andadura en el ámbito del surf instrumental, como integrante de la banda madrileña Los Daytonas. En 2017 fundó Los Tikis del Ritmo, junto a Alberto Bigotes (batería) y Babi Rodríguez (bajo); y, posteriormente, formó parte del grupo Los Capitanes, que cuenta con un álbum publicado en 2021 (“¡Golpe de remo!”). Antes, en 2017, Albert Ginés ya había iniciado su carrera en solitario; ese mismo año editaba su primer EP (“Oceánica”) y, un año después, salía al mercado un segundo EP, titulado “Saudade Surf”. También cuenta con un larga duración (“The First Monkey in Space”), en el que se incluyó una versión del clásico “Ginchy”, de Bert Weedon, junto a un puñado de temas compuestos por Albert Ginés, entre ellos los dos elegidos para ilustrar esta entrada (“El fotógrafo del surf” y “Saudade surf”), que ya habían sido incluidos en el EP “Saudade surf”. En el año 2019 creó el grupo Albert Ginés y sus Oceánicos, del que también forman parte Clara Bell (bajo) y Alberto Bigotes (percusión), aunque para su disco “En la Isla del Fin del Mundo” también contaron con otros músicos de apoyo, como Amalia Casas (teclados) o Xavier Losada (teclados).

La música de Albert Ginés nos retrotrae al R&R primigenio de los años cincuenta y a pioneros del surf rock como The Ventures, Bert Weedon o The Chantays; su propuesta instrumental huele a mar y nos hace viajar por territorios exóticos gracias al sosegado y limpio sonido de guitarra del catalán. Si os gustan Los Coronas o Twanguero, por mencionar dos artistas que ya hemos tenido en La Guitarra de las Musas, prestad atención a Albert Ginés, creo que también será de vuestro agrado. Para empezar, os propongo un par de temas -aunque podéis escuchar el resto a través de Spotify o de su Bandcamp-: “Saudade surf” y “El fotógrafo del surf”, melodía dedicada a Pablo Medrano, fotógrafo especializado en bandas de surf; ésta es su página web y, desde este enlace, podéis acceder a bastantes fotos de Albert Ginés y sus Oceánicos, tomadas por Medrano en un concierto celebrado en noviembre de 2019.

Four Tops / The Hollies / Gloria Gaynor. “Reach Out I’ll Be There”

Cuando hablamos del “sonido Motown” inmediatamente nos acordamos del grupo Four Tops y su inolvidable “Reach Out I’ll Be There”, uno de los títulos más representativos de la productora de Berry Gordy. Luis Lapuente, en su libro Historia-Guía del Soul. “Magia Negra” (Madrid: Guía de Música, 1995; págs. 233-235), nos habla de los orígenes de esta formación estadounidense. La historia se remonta al año 1953, cuando el cantante Levi Stubbs, que debía tener diecisiete años, convence a Renaldo “Obie” Benson y a Abdul “Duke” Fakir, compañeros de clase, para crear un grupo llamado The Four Aims; cuando firmaron con Chess, tres años después, tomarían el nombre definitivo: Four Tops. Durante los años cincuenta, y al comienzo de los sesenta, grabaron varios discos con otras discográficas, como Singular, Riverside o Columbia, hasta que en 1963 ficharon por Motown, donde triunfaron con ese característico estilo de la Casa, entre el pop y el soul.

Reach Out I’ll Be There”, escrita y producida por Lamont Dozier y los hermanos Brian y Edward Holland, el habitual equipo de composición y producción musical de la Motown, fue publicada como single en agosto de 1966 e incluida en su cuarto álbum de estudio, el titulado “Reach Out” (1966). Nos cuenta Luis Lapuente que esta canción, su preferida de la Motown “por sus asombrosas piruetas rítmicas, por la inimitable riqueza de sus capas de sonido [y] por la memorable pulsión dramática de la voz de Levi Stubbs”, sorprendió al mismísimo Phil Spector, que se refería a ella como “la versión negra de Dylan”. Una de las cosas que más llama la atención de este tema es la voz de Levi Stubbs, entre el canto y el grito; casi nada en las grabaciones de la Motown era casual, en este caso se buscaba un efecto dramático de sufrimiento, como un llanto lleno de emoción en un tono muy alto, tanto como Levi Stubbs fuera capaz de soportar mientras interpretaba la canción.

La segunda versión destacada de hoy pertenece a los británicos The Hollies, también de 1966, en este caso grabada en directo, en el Konserthuset de Estocolmo (Suecia); fue incluida en una reedición de su quinto álbum de estudio (“For Certain Because”, 1966), publicado en el año 2005. Para cerrar la terna os propongo a una de las reinas de la música disco, Gloria Gaynor, que grabó esta melodía como single y, además, formó parte de su primer álbum: “Never Can Say Goodbye” (1975). Ni que decir tiene que hay muchas más versiones, por ejemplo, las de Chris Farlowe, Joey Dee & The Starliters, The Tremeloes, Count Basie, Bill Cosby, Irene Cara, Diana Ross, The Jackson Five, Rare Earth, Richie Kotzen, Michael McDonald, Human Nature, Claude François (en francés), Rita Pavone (en italiano) o varias en español, como las de Los Salvajes, Bruno Lomas, Los Stop o Alex y los Findes.

¡Felices fiestas de Navidad y Año Nuevo!

Mis mejores deseos para todos los amigos y seguidores de La Guitarra de las Musas en estas fiestas navideñas. Espero, y deseo, que 2022 sea un buen año para todos vosotros, aunque tengamos que recibirlo con mascarilla. Tened cuidado ahí fuera, el virus aún nos acecha. Un abrazo para todos.

Paul Anka. “Diana”

Paul Anka es un cantante nacionalizado estadounidense, de ascendencia siria y libanesa, nacido en Otawa (Canada) en julio de 1941. De niño cantaba en el coro de la iglesia ortodoxa sirio-antioqueña de St. Elias, y presentaba a los cantantes que, cada día, actuaban en algunos clubs de su ciudad natal; grabó su primer disco (“I Confess”) a los catorce años y, poco tiempo después, presentaba un programa para la televisión local. Para entonces ya escribía canciones, con letras inspiradas en vivencias personales; así fue como compuso “Diana”, su primer gran éxito y una de sus melodías más conocidas.

A los quince años, Paul estaba locamente enamorado de una chica llamada Diana Ayoub, dos años mayor que él, quien solía cuidar a su hermana pequeña cuando sus padres se ausentaban de casa. Diana tenía novio, por lo que a Paul no le quedaba más remedio que tragarse sus sentimientos y mantener su amor en secreto; a pesar de todo, siempre hacía todo lo posible por encontrarse con Diana a diario, incluso la llamaba a cualquier hora del día (y de la noche), con el consiguiente enfado de la familia de ella y, por supuesto, de su celoso novio, muy incómodo con esa sospechosa amistad que tenía su chica. Lo cierto es que no tenía de qué preocuparse, Paul era para Diana apenas un niño: “Paul tenía 16 años y su mentalidad era la de un joven de su edad, pero yo, aunque tenía 18 años, mi mentalidad era la de una mujer de 25. Estábamos en mundos distintos” (Diana Ayoub. Consultado en la web El Trastero de Palacio). Un buen día, Paul Anka le anunció a Diana que se marcharía a Nueva York para tratar de progresar en su carrera musical; también le dijo que había escrito una canción con su nombre. Ella le pidió que la cantara; Paul, serio y ruborizado, dijo que sí, pero sin letra, sólo con música. Poco antes de grabar la canción, en el estudio Don Costa de Nueva York durante el mes de mayo de 1957, Paul escribiría a Diana dándole cuenta de cómo iba su canción:

Bueno, en veinticuatro horas voy a grabar mi siguiente disco. He recogido todo el material y todos los arreglos ya están hechos ¿Quieres que te diga cuál es el nombre de la canción? Es’Diana’, tu nombre; el sonido es diferente a todo lo antes escuchado y va a ser un gran éxito. Ahora escúchame, no digas una palabra o te… no importa no voy a hacer nada. Voy a darte un beso si se vende, porque tú eres la causa que lo inició”.

Diana Ayoub. Consultado en la web El Trastero de Palacio.

El tema fue todo un éxito, vendió nueve millones de copias y abrió el camino a otras melodías tan características de este crooner como “Your Are My Destiny” o “Put Your Head on My Shoulder”. Aunque existen bastantes versiones de esta canción, esta vez sólo os voy a proponer algunas interpretaciones en directo de este artista, para que lo veáis en acción; ésta es coetánea al momento de su lanzamiento, aquí le podéis ver en un programa de televisión y, finalmente, os dejo con dos más recientes: una de 2013 y otra de 2017, en ambas cantando entre el público.

Martha & The Vandellas / The Kinks / David Bowie & Mick Jagger. “Dancing in the Street”

Aunque parezca mentira, en 1985, David Bowie y Mick Jagger ya eran unos veteranos en esto de la música. Aquel año se celebró el concierto benéfico Live Aid, organizado por Bob Geldof y Midge Ure con el objetivo de recaudar fondos para tratar de paliar la hambruna en Etiopía. Bowie y Jagger participaron en este evento con una grabación del tema “Dancing in the Street” que, en su momento, tuvo mucho éxito, a pesar de la opinión desfavorable de los productores y técnicos de sonido respecto de la calidad de la grabación. La idea original era que cantaran en directo, Bowie desde el estadio de Wembley (Londres) y Jagger desde el estadio John F. Kennedy (Filadelfia); sin embargo, la idea se desechó porque la conexión vía satélite llevaba consigo un retraso de medio segundo que, obviamente, sólo podría ser resuelto con un playback por parte de uno de los dos, algo que rechazaron. La grabación tuvo lugar, finalmente, en los Westside Studios de Londres, donde Bowie se encontraba trabajando en la banda sonora de una película. Parece que bastaron trece horas para grabar la canción y editar el vídeo, en el que se puede ver a Bowie y Jagger ataviados de manera juvenil, cantando y bailando histriónicamente, con una complicidad entre ambos más que evidente.

“Dancing in the Street” fue grabada por primera vez en 1964, por el grupo femenino Martha & The Vandellas, creado en 1957, en Detroit, por Anette Beard, Rosalind Ashford y Gloria Williams, aunque pronto se incorporaría Martha Reeves como voz principal. Se separaron tras grabar un par de singles fallidos, y se volvieron a unir en 1962, cuando Martha Reeves acudió a sus antiguas compañeras para que la acompañaran en una grabación de la Motown, discográfica en la que Martha había trabajado, hasta entonces, como asistente. Su primer sencillo (“I’ll Have to Let Him Go”) se comercializó en 1962, ya bajo la denominación Martha & The Vandellas -antes se hacían llamar The Del-Phis y, posteriormente, The Vells-; en 1964 lo haría “Dancing in the Street”, tema compuesto por Marvin Gaye, William “Mickey” Stevenson e Ivy Jo Hunter cuando, el segundo de ellos, vio a la gente de Detroit refrescarse en la calle durante el verano con el agua de las bocas de incendio. Esta optimista, festiva y desenfadada canción fue pronto transformada por la comunidad afroamericana en un mensaje en favor de los derechos civiles, hasta el extremo de ser desprogramada por algunas emisoras de radio.

Para acompañar a Martha & The Vandellas y al dúo Bowie-Jagger, he escogido a los británicos The Kinks, quienes incluyeron esta melodía en su segundo álbum de estudio, el titulado “Kinda Kinks” (1965). Pero hay más versiones; aquí os dejo algunas, en concreto las interpretadas por Brenda Lee, Ramsey Lewis, The Everly Brothers, The Mamas & The Papas, Grateful Dead -con casi 16 minutos de duración-, Little Richard, Van Halen, Gary Glitter, Leningrad Cowboys, Laura Nyro & Labelle, Neil Diamond, Human Nature, Phil Collins y Greta y los Garbo (en español).