Laura Nyro. “Stoney End”

“Stoney End” (1971) fue el duodécimo álbum de Barbra Streisand, uno de los más conocidos y exitosos de la cantante estadounidense. Los once temas que integran el disco fueron compuestos por cantautores contemporáneos, como Joni Mitchell, Gordon Lighfoot, Barry Mann y Cynthia Weil, Randy Newman, Carole King, Harry Nilsson, Barbara Keith y Laura Nyro, ésta última con tres canciones: “Hands of the Mann (Flim Flam Man)”, “Time and Love” y “Stoney End” (ésta es la versión de Barbra), que fue lanzada en Estados Unidos -con gran éxito- como sencillo principal. La primera grabación de este tema fue la de la autora, incluida en su álbum de debut (“More Than a New Discovery”, 1967), aunque existe una grabación anterior (aquí la tenéis), publicada como single en 1966, creo que con una letra algo diferente. Se ha especulado bastante sobre el posible significado de esta canción; en ella se alude a la madre, a la Biblia y a la dificultad para salirse del camino marcado para una mujer en determinados ambientes rurales de la América profunda; si queréis leer más sobre este asunto, podéis entrar en la web Song Meanings. Entre las versiones de esta canción anteriores a la de Barbra Streisand, también podemos mencionar las debidas a The Blossoms (de 1967), Linda Rondstad & The Stone Poneys y Peggy Lipton, éstas dos últimas publicadas en 1968; en cuanto a las posteriores, citaremos las de Salena Jones, Martha Pendleton, Diana Ross y Sara Bareilles.

A pesar de la gran calidad de estas versiones, hoy he preferido no restar protagonismo a Laura Nyro, una cantante excelente, con un timbre precioso y un rango vocal soberbio; y una de las mejores compositoras de su generación, aunque no sea tan conocida como Joan Baez, Joni Mitchell o Carole King. Nacida como Laura Nigro, esta neoyorkina del Bronx era hija de un afinador de pianos y trompetista de jazz, y de una contable, que la educó en valores progresistas y de conciencia social. En cierto modo, Laura Nyro fue una adelantada a su tiempo, pues era bisexual, feminista y, a finales de la década de 1980, se había convertido en vegetariana y en activista en favor de los derechos de los animales. Falleció el 8 de abril de 1997, víctima de un cáncer de ovario, cuando apenas tenía cuarenta y nueve años. Aprendió a tocar el piano ella sola cuando era una niña y, desde muy joven, leía poesía y escuchaba los discos de Nina Simone o Billie Holiday de su madre. Compuso sus primeras canciones a los ocho años, de adolescente cantaba con los amigos en la calle y en las estaciones de metro y, a los diecinueve, ya había grabado su primer single, precisamente nuestra canción de hoy, que ocupó la cara B del sencillo comercializado con el tema “Wedding Bell Blues”. De su genio creativo se beneficiaron artistas y grupos como Peter, Paul & Mary, The 5th Dimension, Blood, Sweat & Tears, Barbra Streisand, Rosanne Cash, Julie Driscoll, Brian Auger & The Trinity o Suzanne Vega, que incorporaron a su repertorio temas escritos por Laura Nyro.

The Troggs / The Guess Who / Wet Wet Wet. «Love Is All Around»

En 1994 triunfaba la comedia romántica «Cuatro bodas y un funeral«, una película plagada de canciones pop de esas que conoce casi todo el mundo. La que tal vez acaparó mayor protagonismo fue «Love Is All Around«, una balada interpretada por el grupo escocés Wet Wet Wet, creado en 1982 pero que no grabó su primer álbum de estudio hasta el año 1987. Fue tal el éxito de esta canción que logró mantenerse durante quince semanas en el primer puesto de las listas británicas; todo el mundo hablaba de la canción de Wet Wet Wet, para desesperación -aunque parezca paradójico- de los integrantes de la banda, quienes consideraban que el estilo de la canción no les representaba, incluso la llegaron a retirar de la venta hastiados de obtener la fama a cualquier precio. Tras varios años tratando de hacerse un hueco en el mundo de la música, me imagino que no les debió gustar mucho ser aclamados por un tema que, en realidad, no era suyo, que no había sido compuesto por ellos sino por Reg Presley, pseudónimo utilizado por Reginald Maurice Ball, cantante, compositor y líder del grupo británico The Troggs, banda creada en 1964 dentro del movimiento beat / garage rock tan de moda en aquella época; fue lanzado, como single, en 1967.

Entre el original de The Troggs y la versión de Wet Wet Wet, os voy a proponer una rareza que merece ser rescatada y reivindicada; se trata de la grabación realizada por los canadienses The Guess Who, formación de la misma época que The Troggs pero más volcada hacia el blues rock y el boogie rock. Según he podido leer, esta versión debió ser grabada en fechas próximas al original -tal vez entre 1967 y 1968- aunque nunca llegó a ser publicada como single, ni fue incluida en discos de estudio; sin embargo, es uno de los temas habituales en sus recopilatorios. Existen más versiones de «Love Is All Around», muchas de ellas pertenecientes a artistas o grupos no muy conocidos o englobados dentro de la corriente «indie»; tal vez la más conocida sea la que realizó REM en 1991, como cara B del single «Radio Song», un lanzamiento que acabó siendo muy importante para The Troggs ya que, gracias al apoyo de REM (económico y profesional), consiguieron reaparecer y volver a actuar en directo.

Four Tops / The Hollies / Gloria Gaynor. “Reach Out I’ll Be There”

Cuando hablamos del “sonido Motown” inmediatamente nos acordamos del grupo Four Tops y su inolvidable “Reach Out I’ll Be There”, uno de los títulos más representativos de la productora de Berry Gordy. Luis Lapuente, en su libro Historia-Guía del Soul. “Magia Negra” (Madrid: Guía de Música, 1995; págs. 233-235), nos habla de los orígenes de esta formación estadounidense. La historia se remonta al año 1953, cuando el cantante Levi Stubbs, que debía tener diecisiete años, convence a Renaldo “Obie” Benson y a Abdul “Duke” Fakir, compañeros de clase, para crear un grupo llamado The Four Aims; cuando firmaron con Chess, tres años después, tomarían el nombre definitivo: Four Tops. Durante los años cincuenta, y al comienzo de los sesenta, grabaron varios discos con otras discográficas, como Singular, Riverside o Columbia, hasta que en 1963 ficharon por Motown, donde triunfaron con ese característico estilo de la Casa, entre el pop y el soul.

Reach Out I’ll Be There”, escrita y producida por Lamont Dozier y los hermanos Brian y Edward Holland, el habitual equipo de composición y producción musical de la Motown, fue publicada como single en agosto de 1966 e incluida en su cuarto álbum de estudio, el titulado “Reach Out” (1966). Nos cuenta Luis Lapuente que esta canción, su preferida de la Motown “por sus asombrosas piruetas rítmicas, por la inimitable riqueza de sus capas de sonido [y] por la memorable pulsión dramática de la voz de Levi Stubbs”, sorprendió al mismísimo Phil Spector, que se refería a ella como “la versión negra de Dylan”. Una de las cosas que más llama la atención de este tema es la voz de Levi Stubbs, entre el canto y el grito; casi nada en las grabaciones de la Motown era casual, en este caso se buscaba un efecto dramático de sufrimiento, como un llanto lleno de emoción en un tono muy alto, tanto como Levi Stubbs fuera capaz de soportar mientras interpretaba la canción.

La segunda versión destacada de hoy pertenece a los británicos The Hollies, también de 1966, en este caso grabada en directo, en el Konserthuset de Estocolmo (Suecia); fue incluida en una reedición de su quinto álbum de estudio (“For Certain Because”, 1966), publicado en el año 2005. Para cerrar la terna os propongo a una de las reinas de la música disco, Gloria Gaynor, que grabó esta melodía como single y, además, formó parte de su primer álbum: “Never Can Say Goodbye” (1975). Ni que decir tiene que hay muchas más versiones, por ejemplo, las de Chris Farlowe, Joey Dee & The Starliters, The Tremeloes, Count Basie, Bill Cosby, Irene Cara, Diana Ross, The Jackson Five, Rare Earth, Richie Kotzen, Michael McDonald, Human Nature, Claude François (en francés), Rita Pavone (en italiano) o varias en español, como las de Los Salvajes, Bruno Lomas, Los Stop o Alex y los Findes.

Paul Anka. “Diana”

Paul Anka es un cantante nacionalizado estadounidense, de ascendencia siria y libanesa, nacido en Otawa (Canada) en julio de 1941. De niño cantaba en el coro de la iglesia ortodoxa sirio-antioqueña de St. Elias, y presentaba a los cantantes que, cada día, actuaban en algunos clubs de su ciudad natal; grabó su primer disco (“I Confess”) a los catorce años y, poco tiempo después, presentaba un programa para la televisión local. Para entonces ya escribía canciones, con letras inspiradas en vivencias personales; así fue como compuso “Diana”, su primer gran éxito y una de sus melodías más conocidas.

A los quince años, Paul estaba locamente enamorado de una chica llamada Diana Ayoub, dos años mayor que él, quien solía cuidar a su hermana pequeña cuando sus padres se ausentaban de casa. Diana tenía novio, por lo que a Paul no le quedaba más remedio que tragarse sus sentimientos y mantener su amor en secreto; a pesar de todo, siempre hacía todo lo posible por encontrarse con Diana a diario, incluso la llamaba a cualquier hora del día (y de la noche), con el consiguiente enfado de la familia de ella y, por supuesto, de su celoso novio, muy incómodo con esa sospechosa amistad que tenía su chica. Lo cierto es que no tenía de qué preocuparse, Paul era para Diana apenas un niño: “Paul tenía 16 años y su mentalidad era la de un joven de su edad, pero yo, aunque tenía 18 años, mi mentalidad era la de una mujer de 25. Estábamos en mundos distintos” (Diana Ayoub. Consultado en la web El Trastero de Palacio). Un buen día, Paul Anka le anunció a Diana que se marcharía a Nueva York para tratar de progresar en su carrera musical; también le dijo que había escrito una canción con su nombre. Ella le pidió que la cantara; Paul, serio y ruborizado, dijo que sí, pero sin letra, sólo con música. Poco antes de grabar la canción, en el estudio Don Costa de Nueva York durante el mes de mayo de 1957, Paul escribiría a Diana dándole cuenta de cómo iba su canción:

Bueno, en veinticuatro horas voy a grabar mi siguiente disco. He recogido todo el material y todos los arreglos ya están hechos ¿Quieres que te diga cuál es el nombre de la canción? Es’Diana’, tu nombre; el sonido es diferente a todo lo antes escuchado y va a ser un gran éxito. Ahora escúchame, no digas una palabra o te… no importa no voy a hacer nada. Voy a darte un beso si se vende, porque tú eres la causa que lo inició”.

Diana Ayoub. Consultado en la web El Trastero de Palacio.

El tema fue todo un éxito, vendió nueve millones de copias y abrió el camino a otras melodías tan características de este crooner como “Your Are My Destiny” o “Put Your Head on My Shoulder”. Aunque existen bastantes versiones de esta canción, esta vez sólo os voy a proponer algunas interpretaciones en directo de este artista, para que lo veáis en acción; ésta es coetánea al momento de su lanzamiento, aquí le podéis ver en un programa de televisión y, finalmente, os dejo con dos más recientes: una de 2013 y otra de 2017, en ambas cantando entre el público.

Martha & The Vandellas / The Kinks / David Bowie & Mick Jagger. “Dancing in the Street”

Aunque parezca mentira, en 1985, David Bowie y Mick Jagger ya eran unos veteranos en esto de la música. Aquel año se celebró el concierto benéfico Live Aid, organizado por Bob Geldof y Midge Ure con el objetivo de recaudar fondos para tratar de paliar la hambruna en Etiopía. Bowie y Jagger participaron en este evento con una grabación del tema “Dancing in the Street” que, en su momento, tuvo mucho éxito, a pesar de la opinión desfavorable de los productores y técnicos de sonido respecto de la calidad de la grabación. La idea original era que cantaran en directo, Bowie desde el estadio de Wembley (Londres) y Jagger desde el estadio John F. Kennedy (Filadelfia); sin embargo, la idea se desechó porque la conexión vía satélite llevaba consigo un retraso de medio segundo que, obviamente, sólo podría ser resuelto con un playback por parte de uno de los dos, algo que rechazaron. La grabación tuvo lugar, finalmente, en los Westside Studios de Londres, donde Bowie se encontraba trabajando en la banda sonora de una película. Parece que bastaron trece horas para grabar la canción y editar el vídeo, en el que se puede ver a Bowie y Jagger ataviados de manera juvenil, cantando y bailando histriónicamente, con una complicidad entre ambos más que evidente.

“Dancing in the Street” fue grabada por primera vez en 1964, por el grupo femenino Martha & The Vandellas, creado en 1957, en Detroit, por Anette Beard, Rosalind Ashford y Gloria Williams, aunque pronto se incorporaría Martha Reeves como voz principal. Se separaron tras grabar un par de singles fallidos, y se volvieron a unir en 1962, cuando Martha Reeves acudió a sus antiguas compañeras para que la acompañaran en una grabación de la Motown, discográfica en la que Martha había trabajado, hasta entonces, como asistente. Su primer sencillo (“I’ll Have to Let Him Go”) se comercializó en 1962, ya bajo la denominación Martha & The Vandellas -antes se hacían llamar The Del-Phis y, posteriormente, The Vells-; en 1964 lo haría “Dancing in the Street”, tema compuesto por Marvin Gaye, William “Mickey” Stevenson e Ivy Jo Hunter cuando, el segundo de ellos, vio a la gente de Detroit refrescarse en la calle durante el verano con el agua de las bocas de incendio. Esta optimista, festiva y desenfadada canción fue pronto transformada por la comunidad afroamericana en un mensaje en favor de los derechos civiles, hasta el extremo de ser desprogramada por algunas emisoras de radio.

Para acompañar a Martha & The Vandellas y al dúo Bowie-Jagger, he escogido a los británicos The Kinks, quienes incluyeron esta melodía en su segundo álbum de estudio, el titulado “Kinda Kinks” (1965). Pero hay más versiones; aquí os dejo algunas, en concreto las interpretadas por Brenda Lee, Ramsey Lewis, The Everly Brothers, The Mamas & The Papas, Grateful Dead -con casi 16 minutos de duración-, Little Richard, Van Halen, Gary Glitter, Leningrad Cowboys, Laura Nyro & Labelle, Neil Diamond, Human Nature, Phil Collins y Greta y los Garbo (en español).