The Exciters / Wonda Shepard / Jimmie Herrod (con Pink Martini). “Tell Him”

Bertrand Russell Berns (1929-1967), más conocido como Bert Berns o Bert Russell, fue un compositor y productor discográfico estadounidense hijo de inmigrantes rusos; nació en el Bronx (Nueva York), escuchando los ritmos latinos que inundaban su barrio, a los que se aficionó desde niño, cuando entraban por su ventana mientras estaba recluido en su casa, enfermo de una grave fiebre reumática que afectó a su corazón de por vida. De adolescente frecuentaba las discotecas y clubs latinos del Bronx, de ahí que decidiera -en 1958- viajar a La Habana (Cuba); a su regreso comenzó a trabajar como compositor para algunas compañías discográficas, a él se deben melodías tan conocidas como “Twist and Shout”, “Piece of My Heart”, “Everybody Needs Somebody to Love” o “Tell Him”, nuestra canción de hoy, inicialmente compuesta como “Tell Her”.

Esta conocida pieza del cancionero pop fue inicialmente grabada por el cantante Johnny Thunder -entonces conocido como Gil Hamilton– en 1962; ese mismo año también la registraron otros artistas, como Ed Townsend o el cuarteto The Exciters, que fueron quienes dieron realmente dieron a conocer esta canción en el mundillo musical. Este grupo, al principio concebido como girl group con el nombre de The Masterettes, se formó en 1961, cuando Brenda Reid, Carol Johnson, Lillian Walker y Sylvia Wibur aún eran estudiantes de instituto en Queens (Nueva York); Wilbur fue pronto sustituida por Penny Carter y ésta por Herb Rooney, dando así entrada a un varón en un grupo de chicas. Su primer éxito, producido por Leiber & Stoller para United Artist Records, fue “Tell Him”. El grupo se disolvió en 1974, aunque no fue el girl group más conocido y famoso, preparó el camino a otras formaciones similares más recordadas, como The Ronettes o The Sangri-Las.

Volviendo a la canción protagonista de esta entrada, presente en películas y series como “Reencuentro” (1983), “Calle Cloverfield 10” (2016), “Monstruos contra alienígenas” (2009), “La boda de mi mejor amigo” (1997) o “Glee” (2009), ha sido versionada por cantantes y grupos como Sonny & Cher, Linda Rondstad, Bette Middler, Kenny Loggins, The Glitter Band, Supersnazz, Gina Sicilia o artistas que lo han interpretado en idiomas distintos del inglés; en este sentido, es bastante conocida la de Claude François (en francés) y, en España, la de Luis Aguilé, aunque no es la única, véanse por ejemplo las versiones de Gelu y Tito Mora, The Rocking Boys, Luis Gardey, Karina o la que más me gusta en nuestro idioma, la de los madrileños Los Sonor. Para acompañar a los Exciters, os propongo a los norteamericanos Vonda Shepard, que se dio a conocer en España a través de la serie “Ally BcBeal”, y Jimmie Herrod, al que tuve el placer de ver hace un par de años formando parte del espectáculo de la orquesta Pink Martini, precisamente la que arropa a Jimmie en esta interesante versión de “Tell Him”; Vonda incluyó esta canción en su disco titulado “Songs from Ally McBeal” (1998), mientras que Jimmie lo ha hecho más recientemente, en su EP “Tomorrow” (2019).

Mama Cass. “It’s Getting Better”

Cass Elliot, quizás más conocida como “Mama Cass”, es una de las grandes voces femeninas de la música popular, fallecida a los treinta y dos años de un infarto de miocardio. En We Are Rock, el imprescindible blog dedicado a las mujeres y el rock, Marta nos habla de la vida de Ellen Naomi Cohen, nombre con el que nació, el 19 de septiembre de 1941 en Baltimore (Maryland -EE.UU.-), y de su carrera como cantante en diversos grupos: The Triumvirate (The Big 3), The Mugwumps, The New Journeymen y, por supuesto, The Mamas & The Papas, grupo al que ya prestamos atención en una entrada anterior. Cass Elliot comenzó su carrera en solitario en 1968, tras la ruptura de The Mamas & The Papas, la banda que cantaba al amor y que, sin embargo, no pudo soportar los secretos y las infidelidades que se generaron entre los componentes de esta formación. El primer álbum de Mama Cass se tituló “Dream a Little Dream” (1968); en el se incluyeron temas de Graham Nash, Leonard Cohen, Richard Manuel (The Band), John Sebastian o el clásico de los años 30 “Dream a Little Dream of Me”.

Su segundo Lp se grabó tras la crisis sufrida por esta cantante durante un show en Las Vegas, en octubre de 1968; según nos cuenta Marta: “todo comenzó con una dieta que Cass siguió para perder peso antes de su debut, por lo visto su rango vocal y garganta se resintieron y acabó perdiendo voz a pesar de los cuidados en los días previos al debut en las Vegas. La actuación fue desastrosa y su voz no estuvo a la altura, por lo que fue duramente castigada por la prensa. Más tarde se demostró que Cass había estado consumiendo drogas antes del debut, motivo por el que no cantó como es debido”. El episodio dejó muy afectada a Cass, de ahí que, en el segundo álbum, titulado “Bublegum, Lemonade & … Something for Mama” (1969), el control fuera totalmente asumido por la discográfica Dunhill, ellos eligieron las canciones y el estilo de la mano del productor Steve Barri. Sea como fuere, es un álbum precioso, en el que se recogen canciones de Delaney Bramlett, Laura Nyro o Barry Mann y Cynthia Weil, entre otros; temas pop muy bien arreglados, zambulléndose entre otros estilos como el jazz, el country o el cancionero americano. El disco comienza con la melodía titulada “It’s Getting Better”, compuesta por el matrimonio Mann-Weil, un homenaje al amor tranquilo, sereno, a esas relaciones en las que el sentimiento crece con el paso del tiempo, justo lo contrario que suele suceder con el amor apasionado y romántico, tan habitual en la literatura y la música. La primera grabación fue realizada por el grupo estadounidense The Vogues, en 1968, después lo harían otros artistas, como Leonard Nimoy (el “señor Spock” de Star Trek), Paul Jones o, evidentemente, Mama Cass, suya es la versión más conocida de esta canción y, probablemente, la mejor. Finalizamos con una actuación de Cass Elliot para televisión, fechada hacia 1970.

Radio Futura. “Historia de playback”

Dicen que, a finales de los setenta y comienzos de los ochenta, cualquiera podía hacer música en España, aunque no tuviera talento, ni supiera cantar o tocar un instrumento. Lo que no se comenta tanto es que estos jóvenes, tildados de transgresores, estaban mucho más controlados y manipulados por las discográficas de lo que, en principio, pudiera parecer. Que se lo digan a los componentes de Radio Futura, uno de los mejores grupos de pop y pop-rock que ha habido en nuestro país; os dejo unas palabras de su líder, Santiago Auserón, que hablan por sí solas:

“Nos convertimos en el grupo que queríamos. Mezclábamos la rebeldía del punk, el baile del funk y del soul, los ritmos latinos, la cadencia del reggae, y la psicodelia. Y dábamos mucha importancia a los textos de las canciones. Toda la música estaba hecha para apoyar la voz. Debido a este giro del grupo, tuvimos problemas con Hispavox. Ellos querían que siguiéramos haciendo canciones tipo Enamorado de la moda juvenil. Cuando les empezamos a presentar las maquetas de las canciones nuevas, nos las rechazaban. Nos pedían versiones de cantantes italianos. Y decían que éramos muy jovencitos e inexpertos, ya que habíamos firmado un contrato en el que la letra pequeña apuntaba que estábamos obligados a grabar cinco discos con ellos, e Hispavox tenía que dar el visto bueno a cada una de las canciones. Por lo tanto, o bien hacíamos lo que ellos querían o nunca íbamos a volver a grabar un disco ni en Hispavox ni en ninguna otra compañía. Ésta era su amenaza”.

Domínguez, Salvador. Los Hijos del Rock. Los Grupos Hispanos 1975-1989. Madrid: SGAE, 2004; pág. 564.

Radio Futura comenzó como quinteto, una vez superado un proyecto multitudinario denominado Orquesta Futurama, finalmente fallido. De su primer álbum (“Música Moderna”, 1980) ya hablamos en una entrada anterior y, también, del single “La Estatua del Jardín Botánico”, que fue algo así como un punto de inflexión en la historia de esta formación: “En aquella época éramos colaboradores: la línea la marcaba Herminio [Molero]. Nosotros nos podemos sentir responsables a partir del single de ‘La estatua del jardín botánico’” (Luis Auserón). Con estos antecedentes uno comprende mejor por qué Radio Futura siempre ha renegado de su primer disco, hasta el extremo de no incluir estas canciones en sus directos. Ya como cuarteto, sin Herminio Molero y su impronta nuevaolera  tan característica de “La Movida”, Santiago Auserón (voz, guitarra), Luis Auserón (bajo), Enrique Sierra (guitarra) y Carlos “Solrac” Velázquez (batería) llegaron a un acuerdo con la discográfica Ariola para grabar su segundo álbum, finalmente titulado “La ley del desierto / La ley del mar” (1983), en el que se incluyeron todas aquellas canciones que solían tocar en directo, pero que los de Hispavox se habían negado a grabar.

El estilo de este disco, y de los que vendrían después (recordamos que en otra entrada hablamos del tema “Annabel Lee”, incluido en su cuarto álbum de estudio) no se parece en nada a “Música Moderna”; da la sensación que deseaban abandonar todo lo que tuviera que ver con “La Movida”, para ser dueños de su propio rumbo, tanto en lo relativo a planteamientos conceptuales y vitales, como musicales; no hay más que comparar estos dos primeros discos para darse cuenta que “La Ley …” no es un disco de pop nuevaolero, su sonido se acerca más al rock, eso sí mezclado con diferentes estilos, como el reggae, el funk o la música latina. Tal vez no sea el disco más valorado de Radio Futura (serían más bien los dos siguientes), ni el mejor producido, pero está muy ligado a mis recuerdos ochenteros y, tal vez por eso, yo lo tengo en mucha consideración. Lo normal es que, para ilustrar esta entrada, hubiera escogido alguno de los temas más conocidos: “Semilla Negra” o “Escuela de Calor”, incluso otros también muy radiados en aquella época, como “Hadaly”, “Un africano por la Gran Vía”, “En Portugal” o “La secta del mar”; sin embargo, siempre he tenido una especial predilección por el tema “Historia de playback”, que nos habla de esas personas, convenientemente adoctrinadas, que parecen no tener opinión propia, esas que lanzan mensajes y soflamas aprendidos, como si siempre estuvieran haciendo playback.

Además de la versión de estudio, con la que encabezamos el post, también os dejo la maqueta de este tema, un par de apariciones en televisión (Musical Express y Tocata) y la versión que Enrique Urquijo hiciera de esta canción, incluida en su disco en solitario “Enrique Urquijo y los Problemas” (1993).

Warren Zevon. «Carmelita» / Los Secretos. “Agárrate a mí María”

Enrique Urquijo fue uno de nuestros principales activos musicales en la España pop de las décadas de 1980 y 1990, y de los más recordados para los de mi generación. Formó parte del grupo Tos -banda protagonista en la irrupción del movimiento cultural conocido como “Movida”, en esta otra entrada nos ocupábamos de ello-, de su continuadora Los Secretos y de un proyecto más personal, conocido como Enrique Urquijo y Los Problemas, en el que, en un tono más intimista y acústico, junto a su inseparable Begoña Larrañaga (acordeón), hacía versiones de Los Secretos y de otros autores, además de cantar otros temas compuestos por él. Falleció el 17 de noviembre de 1999, a los treinta y nueve años, víctima de una sobredosis cuando apenas tres meses antes se había declarado a su novia, Pía Minchot, con quien pensaba casarse. No fue la primera vez que Enrique Urquijo vio alguna esperanza para su vida; unos años antes, en 1994, nació su hija María, fruto de su relación con Almudena Navarro Barrio. Entonces quiso creer que María le proporcionaría la fuerza necesaria para abandonar definitivamente las drogas; le dedicó dos canciones: “Pero a tu lado” y “Agárrate a mí María”.

Ésta última era un grito desesperado de auxilio, una historia terrible, en la que resumía cómo era su vida y lo desgraciado que era. La canción, acreditada en letra y música a Enrique Urquijo, fue publicada como single en 1996 por su grupo Los Secretos y, posteriormente, fue incluida en el álbum recopilatorio de esta banda titulado “Grandes éxitos” (1996) y en el, también recopilatorio, “Lo mejor de Enrique Urquijo y Los Problemas” (2001). Es uno de los temas habituales en los conciertos de los Secretos; aquí tenéis una actuación de 1996, aquí otra -ya sin Enrique Urquijo-, en este vídeo podéis ver a Los Secretos y a Rozalén interpretando esta melodía y en este otro tenemos a Enrique Urquijo y Los Problemas, también en directo, a ritmo mexicano. Una de las versiones más conocidas de este tema es la que realizó Antonio Vega, junto a Los Secretos, para el álbum “Los Secretos. A tu lado. Un homenaje a Enrique Urquijo” (2000).

Aunque “Agárrate a mí María” es una de las canciones emblemáticas del pop español, lo cierto es que presenta un gran parecido con el tema titulado “Carmelita”, del cantautor estadounidense Warren Zevon, uno de los músicos de referencia -y fuente de inspiración- de Enrique Urquijo. La melodía es muy similar, mientras que con la letra sucede algo parecido; “Carmelita” nos cuenta la historia de un drogadicto (también heroinómano) en una situación límite, que trata de refugiarse en Carmelita; adivinad qué es lo que le pide: que le abrace muy fuerte … La canción fue inicialmente grabada por el cantante estadounidense Murray McLauchlan, en 1972, aunque cuatro años después lo haría el propio Warren Zevon; aquí tenéis un directo suyo del año 1976 y aquí otro, junto a Jackson Browne. “Carmelita” tuvo bastante éxito en la voz de Linda Rondstad, aunque existen más versiones, como las de Flaco Jiménez & Dwight Yoakam, Adam Duritz, The Bronx, GG Allin & The Criminal Quartet o Willy DeVille. Por último, os recomiendo que escuchéis otra canción, “Seven Spanish Angels”, escrita por Troy Seals y Eddie Setser, y grabada por Ray Charles & Willie Nelson en 1984 ¿No se parece también a “Carmelita”?

Neil Sedaka. “Oh! Carol” / Leo Dan. “Te he prometido”

Una de las películas triunfadoras en los Globos de Oro y los Oscar del año 2019 fue la mexicana “Roma”, dirigida por Alfonso Cuarón. Cuando este realizador recogió el globo de oro al mejor director, sonó en la ceremonia la canción “Te he prometido”, una de las que forman parte de esta banda sonora, en la que también se pueden escuchar títulos tan conocidos como “Más bonita que ninguna”, “La nave del olvido”, “Yellow River”, “Corazón de melón”, “Mammy Blue” o “La casa del sol naciente”, entre otros. El autor de “Te he prometido”, el cantante, compositor y actor argentino Leo Dan, escuchó el tema en los mencionados Globos de Oro; así nos lo ha contado en una entrevista concedida para la web oficial de estos galardones, en la que también nos habla de cómo compuso esta canción:

“No, no sé qué tenía que hacer, no sé dónde andaba y cuando llegué a casa mis hijas me dijeron ‘papá tenés que subir a ver los Globos de oro’. Subí y fue una sorpresa, yo ni me imaginaba que iba a tener tanta repercusión para mi persona y mi familia, pero me puse muy contento. Mira, te voy a confesar, compuse esta canción en el estudio porque me tenía que ir a España y necesitaba completar un disco, un long play como se decía. La arregló un guitarrista, la grabé y dije ‘espero que esta canción nunca tenga éxito porque no la quisiera cantar más’, porque me recordaba a una chica que yo creía que era mi novia, [cuando tenía 16 ó 17 años], y al final no lo era. Cuando yo fui a su cumpleaños me dijo ‘te voy a presentar a mi novio’, y yo le dije ‘pero si tu novio soy yo’ y me dijo ‘no, tú eres mi mejor amigo’, y ahí le dije ‘prometo que voy a tratar de olvidarte’. Fue un éxito tremendo la canción”

Leo Dan, entrevista para goldenglobes.com

En efecto, fue un gran éxito en varios países de América latina, incluso fue recuperada en España, durante la década de 1980, por el grupo Un Pingüino en mi Ascensor. La historia que Leo Dan cuenta en esta canción es similar a la recogida en el tema “Oh! Carol”, publicado una década antes por el compositor y productor musical estadounidense Neil Sedaka, autor de la canción junto a Howard Greenfield. Parece que Neil Sedaka había salido con la cantautora norteamericana Carole King -entonces Carole Joan Klein- cuando estaban en el instituto; a los diecisiete o dieciocho años ella ya estaba casada Gerry Goffin, un compañero de universidad que acabaría siendo su compañero sentimental y profesional, pues juntos compusieron muchas de las canciones del repertorio de esta artista. Carole King se debió dar por aludida, pues se apresuró a cantar otra canción, a modo de réplica, con esta misma melodía y una jocosa letra escrita, con un poco de mala leche, por el marido de Carole King, Gerry Goffin; “Oh! Neil” también fue publicada en 1959, aunque apenas tuvo éxito, todo lo contrario que el original, del que deben existir más de cien versiones, entre ellas muchas en español o interpretadas por artistas españoles, véanse por ejemplo las debidas a Palito Ortega, Dúo Dinámico, Karina o Los Mustang (en inglés).

Volviendo a las similitudes entre “Te he prometido” y “Oh! Carol”, está claro que en ambas se narra una almibarada historia de amor juvenil no correspondido. Pero, es que también hay, al menos desde mi punto de vista, una cierta coincidencia entre estas melodías, algo que se hace especialmente evidente en los primeros compases del tema de Leo Dan y en el recitado como recurso dramático, común en ambas canciones ¿Coincidencia o parecido razonable?