¡Hemos ganado!

El pasado jueves se celebró la gala de los prestigiosos Premios 20Blogs promovidos por el periódico 20 Minutos que, para esta décima edición, contó con un importante elenco de firmas patrocinadoras, imprescindibles para dar soporte económico a esta iniciativa cultural. Finalizado este acto, tras el cual La Guitarra de las Musas se alzó con el primer puesto en la categoría de «Música», una chica se acercó a mí preguntándome si era un empresario interesado en colaborar económicamente con un proyecto editorial que trataba de poner en marcha. Es evidente que mi edad le debió de confundir; es normal, porque la población bloguera de esa noche se situaba entre los treinta y los cuarenta y tantos, yo era de los finalistas más viejos. El monologuista que amenizó la velada, Nacho García, bromeó en torno al mundo de los blogs, un ecosistema donde hay gente muy moderna haciendo cosas muy vanguardistas. En el fondo, esa era también la idea que yo tenía en torno a este mundillo, un lugar donde el envoltorio tenía tanta o más importancia que los contenidos y donde la gente joven partía con una relativa ventaja. Precisamente por eso pensaba que el jurado de estos premios, personas experimentadas en el mundo de la cultura, la comunicación y las nuevas tendencias, nunca se fijaría en un blog sin artificio alguno, quizás austero en exceso, sin apenas imágenes, sustentado únicamente a base de música y palabras. He de reconocer que estaba equivocado.

Entiendo que uno de los valores más importantes que tiene La Guitarra de las Musas es su comunidad, una de las mejores; educada, sabia y muy fiel. Por ello, quiero agradecer a todos los que me habéis aupado a esta privilegiada posición: familiares, amigos, seguidores del blog y, por supuesto, al jurado y a todo el equipo de 20 Minutos, porque sin ellos, sin vosotros, este sueño nunca se hubiera podido cumplir. También quiero agradecer, muy especialmente, a mi hermano Carlos, por su complicidad y su apoyo -fraternal y logístico- durante la gala.

Llegamos a Caixa Forum poco antes de las ocho, aunque no pudimos entrar hasta casi las ocho y media. Nos recibieron con un aperitivo, en el mismo lugar -el hall que antecede al auditorio- donde luego pudimos comer y beber celebrando el resultado. Éramos muchos, yo diría que prácticamente todos los nominados, cada uno con su acompañante, además de otros invitados, periodistas, miembros del jurado, etc. La gala fue presentada por Frank Blanco, conocido por su trabajo en La Sexta, y los premios fueron entregados por personalidades y profesionales de los medios de comunicación.

En el vídeo grabado por mi hermano podéis ver, en su totalidad, la entrega del premio al mejor blog de música; también podéis escuchar nuestros gritos (contenidos) al recibir la buena noticia. El premio me lo entregó Marta Vázquez, periodista de Rock FM, rockera, simpática y muy guapa, que se alegró muy sinceramente del premio que acababan de otorgarme. Mis competidores fueron Musimales, un gran blog que no conocía hasta hace unas semanas, y El Gramófono, la web del amigo Ángel, un lugar lleno de sensibilidad musical, que recomiendo a todo el mundo; el año que viene te toca a ti, Ángel. Ya sé que, tanto tú como los buenos amigos que me siguen, os habéis alegrado de este galardón, casi tanto como si os lo hubieran concedido a vosotros. Ni que decir tiene, es algo que me emociona y confirma que formo parte de la mejor comunidad bloguera posible. También quiero tener unas palabras para Chus, de El Espacio de Chus, quien el mismo día nos deseó toda la suerte posible a sus tres blogs amigos finalistas: Martes de Cuento, Pensando en la Oscuridad y La Guitarra de las Musas; hicimos pleno, ganamos los tres.

El premio al blog más votado se lo llevó Escuela de Bonsai Online y la ganadora absoluta fue Marián García, autora de Boticaria García; farmacéutica como yo y formada en las mismas aulas universitarias que quien os habla. A la satisfacción de ver como una colega recibía el gran premio, se unió el hecho de compartir alegría con Arturo Pérez-Reverte, premiado en la categoría de «Personalidad online» quien, en un brillante discurso, puso en valor a los blogs como «la voz libre en un mundo que no siempre lo es». Os dejo con el material gráfico y videográfico de la noche. De nuevo, muchas gracias, besos y abrazos para todos.

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Con las autoras de «Pensando en la Oscuridad» y «Martes de Cuento»

Si queréis ver los vídeos oficiales del evento, lo podéis hacer en la web de estos Premios.

Iron Maiden. «The Trooper»

El 25 de octubre de 1854 ha pasado a la historia del Reino Unido por un acontecimiento bélico desastroso para quienes se vieron involucrados en él, pero de esos que están bien presentes en la memoria de los británicos por el heroísmo extremo que mostraron los soldados combatientes de la Brigada Ligera de Caballería, al mando de lord Cardigan. Este episodio formó parte de la Batalla de Balaclava, en el contexto de la Guerra de Crimea (1853-1856), en la que intervinieron, por un lado el Imperio ruso y, por otro, una alianza formada por el Imperio británico, Francia, el Imperio otomano y el Reino de Piamonte-Cerdeña. Lord Cardigan estaba bajo el mando de su cuñado, Lord Lucan que, a su vez, comandaba la Brigada de Caballería Pesada. La conocida como «Cabalgada al Infierno» comenzó con una orden del jefe del ejército británico (lord Raglan) para que toda la División de Caballería cargara sobre una posición de artillería rusa situada al final de un valle, a una distancia aproximada de 1,5 kilómetros. Tras unas primeras escaramuzas estériles, la Brigada Pesada, al mando de lord Lucan, abortó el ataque ante la imposibilidad de salir victoriosos. Sin embargo, la Brigada Ligera (más de seiscientos jinetes) continuó su avance, sin cuestionarse las órdenes que, por otra parte, nunca fueron canceladas por lord Lucan. Hay quien piensa que lord Cardigan quiso dejar en evidencia a sus jefes; también se ha especulado con que fuera una maniobra de lavado de imagen pues, al parecer, la caballería ligera estaba dando una cierta sensación de pasividad y cobardía; otros historiadores creen que todo tuvo que ver con la enemistad manifiesta que había entre los cuñados (Cardigan y Lucan). Sea como fuere, la cabalgada de la Brigada Ligera quedó expuesta al fuego cruzado; con unas pocas unidades, lograron llegar a las líneas rusas, aunque en una situación de inferioridad tal que apenas dio lugar a que hubiera supervivientes. El 9 de diciembre de 1854, Alfred Tennyson publicaba un poema recordando aquel episodio que, más de un siglo después, sirvió de inspiración a Steve Harris, bajista de la banda de heavy metal Iron Maiden, para componer «The Trooper», canción que fue incluida en uno de los mejores álbumes del grupo: «Piece of Mind» (1983). El inconfundible riff de guitarra y el poderoso ritmo en homenaje a esta heroica cabalgada, hacen de este tema uno de los imprescindibles en sus directos; el cantante Bruce Dickinson incluso suele enarbolar una bandera británica en el escenario, como puede comprobarse en este vídeo.

Django Reinhardt / Jim Capaldi / Willie Nelson. «The Anniversary Song»

Hoy os traigo un vals de esos que se escuchan en las bodas y en las fiestas de los pueblos: «Waves of the Danube», también conocido con el título de «The Anniversary Song». Se trata de un tema compuesto, en 1880, por el músico rumano Ion Ivanovici, dedicado a Emma Gebauer -esposa del editor musical Constantin Gebauer- que, en 1926, fue utilizada por Yun Sim-Deok para componer «In Praise of Death«, según algunas fuentes la primera canción popular de Corea. De Rumanía a Corea, pasando por París donde la canción fue tocada en la Exposición Universal de 1889, «Waves of the Danube» llegó a los Estados Unidos donde la volvieron a reinventar de la mano de Al Jolson y Saul Chaplin, quienes la dotaron de letra, a la vez que el mencionado Chaplin adaptaba la partitura de Ivanovici. Al Jolson la grabó en 1947, permaneciendo catorce semanas en la lista de éxitos; a partir de entonces ha sido versionada, ya con el título que le dieron Jolson y Chaplin: «The Anniversary Song», por artistas como Dinah Shore, Guy Lombardo, Glenn Miller Orchestra, Artie Shaw, Andy Russell and Paul Weston o el guitarrista Django Reinhardt con el apoyo del grupo de jazz Quintette du Hot Club de France, ésta va a ser la primera de las versiones destacadas de hoy. «The Anniversary Song» también ha sido interpretada por cantantes como Andy Williams, Joni James y, al parecer, Frank Sinatra o Rosermary Clooney, aunque de estos dos últimos no he podido encontrar pruebas que lo corroboren. La segunda versión que recomiendo es la del batería de Traffic Jim Capaldi, con la que se cerraba su álbum de debut en solitario, titulado «Oh How We Danced» (1972); aunque a alguno de vosotros os pueda parecer un atrevimiento inadecuado, a mí se me antoja una gran versión, un ejemplo de cómo un vals puede convertirse en una pieza de rock. Para finalizar, un acercamiento al country de la mano de Willie Nelson, con su hermana Bobbie al piano, una versión incluida en su disco «Willie’s Stash, Vol. 1: December Day», publicado en diciembre de 2014.

Robert Johnson. «Cross Road Blues»

Robert Johnson es, en opinión de algunos, el músico de Blues más importante que ha existido, sin embargo murió a los veintisiete años, y tan sólo dejó grabadas veintinueve canciones. Su vida está llena de misterios, inexactitudes y leyendas; desde su fecha de nacimiento (tal vez el 8-V-1911, en Hazlehurst -Misisipi, EE.UU-) hasta su fallecimiento en extrañas circunstancias, según algunos envenenado por un marido celoso, mientras que hay quien cree que acabó sus días enfermo de neumonía o de sífilis. Su certificado de defunción lleva fecha de 16-VII-1938 y está firmado en Greenwood (Misisipi), sin embargo no se sabe a ciencia cierta donde está enterrado. Según cuenta la leyenda, Johnson pasó, en muy poco tiempo, de ser un simple aficionado a la guitarra a un verdadero maestro de este instrumento, todo gracias a un pacto con el mismísimo Diablo. Según algunos relatos, una noche se encontró con un hombre negro en un cruce de caminos cerca de la plantación de Dockery, en Misisipi; el hombre tomó la guitarra de Johnson, la afinó, la tocó y se la devolvió con toda la técnica y el saber del mejor bluesman. Otras teorías defienden que esta diabólica transacción se llevó a cabo en un cementerio, sentados sobre varias tumbas y tocando la guitarra; incluso hay autores que atribuyen a otro bluesman, Tommy Johnson, esta famosa leyenda. Una de las razones que tradicionalmente han apoyado la versión del cruce de caminos (existe incluso una película con esta premisa) es, precisamente, por lo narrado en el tema «Cross Road Blues», compuesto por Robert Johnson.

Sin embargo, en esta canción no hay nada que pudiera hacernos pensar en un pacto con Satán; no es más que el lamento de quien está en un lugar desconocido, probablemente lejos de su hogar, y con miedo ante la llegada de la noche, más aún siendo negro. Robert Johnson, con su escaso bagaje musical, es uno de los autores que más han influido en músicos y grupos de rock, como Johnny Winter, Bob Dylan, Jimi Hendrix, Led Zeppelin, The Rolling Stones, The Band, Neil Young, Jeff Beck o Eric Clapton, por mencionar algunos de los más importantes. De «Cross Road Blues» se han hecho varias versiones, aunque quizás la más destacada sea la adaptación de Eric Clapton para la que, entonces, era su banda: Cream. Fue publicada, bajo el título de «Crossroads», en el álbum «Wheels of Fire»; aquí la podéis escuchar. Y no puedo acaba sin mencionar la versión en español que hicieron los madrileños Mermelada, publicada en su álbum «Coge el tren» (1979).

Las Cinco Canciones de Juanlu (V): “She” (Elvis Costello)

A Juanlu le gustan mucho las comedias británicas, así que, como en toda comedia que se precie, vamos a acabar con una boda, en este caso la de nuestro protagonista. El tema elegido es «She», compuesto por el francés de origen armenio Charles Aznavour, en la voz del gran Elvis Costello. Muchas gracias, Juanlu, por la bonita semana que nos has hecho pasar y por querer compartir con nosotros estas cinco canciones, esas cinco porciones de tu vida. Un abrazo.

«Fui al cine con mi chica a ver «Notting Hill», siempre me chifló la comedia británica. Era el año 2001 y ya habíamos hablado de casarnos pero no lo habíamos hecho formalmente. Al salir del cine, le pedí que se casara conmigo. No sólo fue la romanticona peli con Hugh Grant y Julia Roberts, sino esa canción que definía perfectamente a quien estaba a mi lado, y me di cuenta que quería pasar con ella el resto de mi vida. Dos años después pasamos por el altar hasta hoy. Todos los 18 de agosto, por su cumpleaños, la ponemos y echamos unas lagrimillas de emoción. Mi balada favorita, gigantesca versión de Aznavour a cargo del gran Declan mcManus, alias Elvis Costello».