Bobby «Blue» Bland / Eric Clapton / Joe Bonamassa & Eric Clapton. “Farther Up the Road”

Bobby “Blue” Band, nacido como Robert Calvin Brooks (1930-2013), fue un cantante estadounidense de blues nacido en Barretville (Tennessee). Con unos diecisiete años se mudó a Memphis para cantar con grupos locales de gospel; allí se integraría con los Beale Streeters, una especie de coalición musical de la que formaban parte artistas como Junior Parker, BB King, Rosco Gordon, John Alexander o el propio Bobby “Blue” Bland. Grabó sus primeros sencillos entre 1951 y 1952, sin mucho éxito, acompañado al piano por el cazatalentos Ike Turner, conocido por su dúo con Tina Turner durante las décadas de 1960 y 1970. No obtendría un importante éxito comercial hasta el año 1957, precisamente con el tema que hoy nos ocupa: “Farther Up the Road”. Se mantuvo en activo hasta poco tiempo antes de su fallecimiento, en 2013, cuando tenía ochenta y tres años.

Tal y como comentábamos, “Farther Up the Road” fue publicado como single en 1957, por la compañía Duke Records, con el tema “Sometime Tomorrow” en la cara B. La composición está atribuida a Joe Medwick Veasey y a Don Robey, propietario de Duke; sin embargo, parece que el bluesman John Clyde Copeland afirmó en alguna ocasión que el tema había sido escrito por Medwick y por él, pero el primero acabaría concediendo los derechos de Copeland al magnate de Duke; según Bobby “Blue” Bland, la canción fue escrita por Medwick, por supuesto sin la participación de Robey. Podríamos decir que “Farther Up the Road” fue uno de esos temas que protagonizaron la transición musical entre los viejos sonidos del blues, característicos de la década de 1940, y el nuevo blues de los años sesenta, ese que tanto hizo por el desarrollo del rock, y el que acabaron rescatando los grandes artistas y grupos de british blues, como Eric Clapton, John Mayall, Alexis Corner o Fleetwood Mac.

El shuffle de esta composición, es decir, esa característica ejecución de las corcheas de manera «atresillada» (aquí lo explican), nos hace pensar en un blues más evolucionado, con un ritmo que acabaría hermanándose con el rock en cuanto los músicos de este último estilo aceleraron su ejecución. Un claro ejemplo lo tenemos en la archiconocida versión de Eric Clapton -nuestra segunda propuesta destacada de hoy-, grabada en directo y publicada en su álbum “EC Was Here” (1975) bajo el título de “Further On Up the Road”. Antes de este clásico de Eric Clapton, publicaron sus versiones Don Preston, Shakey Jake & The All Stars, Lonnie Mack, Slim’s Blues Gang, Roy Buchanan o Little Sony. Después de la versión de Clapton del año 1975, vendrían las de Freddie King, James Brown, Johnny Copeland, Gary Moore, Mike Bloomfield, Mick Hucknall, Oscar Wilson y, por supuesto, las del propio Clapton, siempre en directo, con The Band, Jeff Beck, Freddie King o Joe Bonamassa -nuestra tercera opción destacada-, en la que podemos disfrutar con un fabuloso duelo diálogo de guitarras entre el británico y el estadounidense.

Jeanette. “Soy rebelde”

Jeanette Anne Dimech, conocida con el nombre artístico de Jeanette, es una cantante y compositora nacida en Londres (Inglaterra), de madre española y padre belga de ascendencia maltesa, pero nacido en la República Democrática de El Congo. Se inició en la música a los quince años, cuando estudiaba en el Marymount Scholl, un colegio de monjas estadounidense ubicado en Barcelona, concretamente en el exclusivo barrio de Pedralbes. Se unió a un grupo folk que estaba liderado por los hermanos venezolanos Brenner; tras la incorporación de Jeanette, esta formación acabaría llamándose Pic-nic. Después de grabar algunos singles y un álbum (“Pic-nic”, 1968), en el que se incluyó el conocido tema “Cállate niña”, compuesto por ella, abandonaría la banda debido a la presión de sus padres. Dejó la música, se casó y se dedicó a las labores domésticas hasta que, un buen día, contacto con ella Rafael Trabucchelli -productor de la discográfica Hispavox, la misma de Pic-nic- para que se hiciera cargo de un nuevo proyecto musical en torno a una canción, titulada “Soy rebelde”, que el compositor Manuel Alejandro había escrito para la cantante mexicana Sola cuando estaba en tierras americanas.

Ya en España, Manuel Alejandro le propondría el tema a Rafael Trabucchelli, que fue quien pensó en aquella chica, de apariencia lánguida y frágil, como posible intérprete para esta canción. Jeanette inicialmente se negó, sobre todo porque entendía que se trataba de una canción melódica, alejada de lo que había sido su estilo folk en Pic-nic: “La verdad es que cuando me presentaron Soy rebelde no quería cantar ese tema. No era el estilo que había tenido con Pic-nic. Después de tres semanas de discusiones con la casa disquera la grabé y al final tuvo éxito (pues del tema se grabaron luego versiones en inglés, francés, italiano, chino, portugués y japonés)» (Jeanette). “Soy rebelde” fue un éxito inmediato y, de algún modo, se convirtió en un himno para muchos jóvenes, que aún vivían en España bajo el yugo del tardofranquismo. La letra era realmente inofensiva, incluso algo edulcorada, tan sólo hablaba del clásico sentimiento de incomprensión entre adolescentes y adultos, esos seres casi malignos que fomentaban la desdicha de los primeros y les impedían sentir, vivir y amar. Esta oda al “síndrome de Calimero”, con un título aún conflictivo para la España de 1971, no fue muy bien recibida por la censura franquista; si no prohibieron totalmente la canción –parece que se prohibió su interpretación en presencia de menores de dieciséis años- fue porque, al fin y al cabo, estaba cantada por una inglesa que, además, parecía muy modosita.

Jeanette, al igual que la mexicana Sola, grabó “Soy Rebelde” en 1971, con arreglos del músico y director de orquesta argentino Waldo de los Ríos, con quien Jeanette acabaría congeniando muy bien. Mantuvieron esta amistad hasta el fallecimiento de Waldo en 1977; unos días antes habían cenado en un restaurante parisino, incluso fueron fotografiados juntos. Waldo de los Ríos se suicidó de un disparo en la cabeza; en su casa se encontró una fotografía, en la que se podía ver juntos a Waldo y Jeanette; la policía investigó el asunto, y ella fue llamada a declarar: “[Waldo] era una persona depresiva, tenía una vida tormentosa y no le gustaba envejecer, tenía un complejo de Peter Pan” (Jeanette). 

Finalizamos con algunos vídeos en los que se puede ver a Jeanette interpretando esta melodía: uno de 1971, otro de 1974 (en el Festival de Viña de Mar), otro de 2014 y uno más reciente de 2020 (con Pablo Motos); y con tres versiones singulares (aunque hay bastantes más), las de Albert Pla (sale en la película «Airbag»), La Bien Querida y la de la banda de punk-rock argentina Attaque 77.

David Gilmour. “Faces of Stone”

En tiempos prepandémicos se podía pasear libremente por el centro de Madrid, sin miedo, sin mascarillas y sin guardar distancias de seguridad cuando entrabas a los establecimientos comerciales, incluso podías conocer y abrazar a algunos de los amigos hechos a lo largo de estos bonitos años pasados en la blogosfera. El día que nos vimos Alex -patrón de la web, ya desaparecida, Rocktelegram- y yo hablamos de todo; de su vida, de la mía y, por supuesto de música; nos dimos una vuelta por algunas de las principales librerías y tiendas de discos de la capital y, en una de ellas, Alex me regaló una lujosa edición del cuarto disco de estudio de David Gilmour, el mítico guitarrista de Pink Floyd. Además del álbum en formato cd, titulado “Rattle That Lock”, esta “Edición Deluxe” incluye un blu-ray, dos pequeños libros en tapa dura -uno con fotografías, con las letras y con los títulos de crédito, mientras que el otro es una copia del libro segundo de John Milton Paradise Lost, que sirvió de inspiración a las letras de este disco-, un póster a doble cara, una púa y una postal del club de jazz Le Chat Noir incluida en un sobre ¡Muchas gracias, Alex!

La discografía de David Gilmour en solitario no es muy extensa y, tal vez, tampoco destaque demasiado, sobre todo si la comparamos con la de otros músicos emblemáticos del rock progresivo. Su primer trabajo (“David Gilmour”) lo publicó en 1978, el segundo (“About Face”) en 1884, el tercero (“On an Island”) tardó bastante más en ver la luz, concretamente lo hizo en el año 2006, mientras que el que protagoniza nuestra entrada de hoy es de 2015, es decir, que transcurrió casi una década entre estos dos trabajos. Fue grabado en el Medina Studio del propio Gilmour, con Phil Manzanera como coproductor, con buenos músicos y algunas colaboraciones especiales, como las de Robert Wyatt, Richard Wright, David Crosby o Graham Nash. “Rattle That Lock» es un disco para escuchar en casa por la tarde-noche, mientras te olvidas de las dificultades que has tenido durante el día. Algunos temas recuerdan a Pink Floyd, otros se acercan más al jazz, incluso a la música ambiental; si queréis ir escuchando alguna de estas canciones, podéis empezar con “Dancing Right in Front of Me”, “In Any Tongue”, “The Girl in the Yellow Dress” o con la que encabezamos este post, “Faces of Stone”, publicada como single con un vídeo promocional realizado por Aubrey Powell, del colectivo Hipgnosis, en el que se combinan imágenes de David Gilmour con el cortometraje experimental mudo “At Land” (1944), dirigido por Maya Deren.

A ritmo de vals, Gilmour nos ofrece una delicada composición en la que destaca la guitarra acústica, el piano -parece que, en buena parte, fue tomado de algunas grabaciones inéditas del que fuera teclista de Pink Floyd Richard Wright– y, cómo no, la inigualable guitarra eléctrica de este maestro de la sensibilidad y el buen gusto musical. Creo que tampoco os deberíais perder este vídeo en directo de “Faces of Stone”, grabado en el sitio arqueológico de Pompeya (Italia).

Lefty Frizzell / Willie Nelson / The Little Willies. “If You’ve Got the Money (I’ve Got the Time)”

William Orville Frizzell, más conocido como Lefty Frizzell, fue un cantante, músico y compositor de country y honky-tonk; junto con Hank Williams, probablemente de los más influyentes de su generación, algo que se hace especialmente evidente en artistas como Willie Nelson, Merle Haggard, Roy Orbison o George Jones, por mencionar sólo algunos nombres. Nació en Corsicana (Texas -EE.UU.-), aunque vivió en Arkansas desde niño, donde se mudó su familia. Mostró interés por la música siendo muy joven, en concreto por Jimmie Rodgers, considerado como el padre de la música country. De adolescente ya cantaba en programas de la radio y en clubs nocturnos. Con diecinueve años fue encarcelado por haber tenido relaciones sexuales con una fan menor de edad, cuando él apenas llevaba un año casado; el sentimiento de culpa le ayudó a escribir la canción “I Love You a Thousand Ways”, una especie de carta de descarga en la que trataba de pedir perdón a su mujer. Cuando salió de prisión, en 1949, fue descubierto por el cazatalentos y promotor discográfico Jim Beck, quien le invitó a grabar algunas demos en su estudio de grabación de Dallas (Texas), con el fin de distribuirlas entre las grandes discográficas. Parece que estas grabaciones -y sus actuaciones en vivo- fueron del agrado de Don Law, productor de Columbia, que fichó a Lefty Frizzell para este sello musical.

El primer single de este cantante se hizo con dos de aquellas canciones que grabó como demo con Jim Beck: la ya mencionada “I Love You a Thousand Ways” y la titulada “If You’ve Got the Money (I’ve Got the Time)”, cofirmada por Frizzell y Beck. Esta alegre melodía, en torno a una relación interesada (“si tienes dinero, cariño, tengo tiempo”), ha tenido algunas versiones, generalmente realizadas por artistas de country o próximos a este género: June Hutton, Jo Sttaford, George Jones, Mose Allison, Merle Haggard, Ricky Van Shelton, David Frizzell (hermano de Lefty) o Del McCoury and The Dixie Pals. La segunda versión que destacamos hoy es la que grabó Willie Nelson al poco tiempo de fallecer Lefty Frizzell, que incluyó en su disco titulado “The Sound in Your Mind” (1976); un año después, publicaría otro disco (“To Lefty From Willie”, 1977), íntegramente en homenaje a este cantautor. La tercera versión que proponemos es la del grupo de country alternativo The Little Willies, del que forman parte Dan Rieser (batería), Lee Alexander (bajo), Jim Campilongo (guitarra), Richard Julian (guitarra, teclados) y Norah Jones (voz, piano y teclados). “If You’ve Got the Money (I’ve Got the Time)” fue incluida en el disco “For the Good Times” (2012), en el que también incluyeron versiones de músicos como Willie Nelson, Loretta Lynn, Quincy Jones, Johnny Cash, Kris Kristofferson o Dolly Parton.

Lefty Frizzell (1928-1975)

Queen. “Don’t Stop Me Now”

Hace algunos años, el fabricante de equipos electrónicos Alba realizó un estudio, dirigido por el científico Jacob Jolij, con el fin de determinar cuál podría ser la canción más feliz de la historia. Tras una encuesta realizada a dos mil personas, en la que se mencionaron canciones como “Dancing Queen” (Abba), “Good Vibrations” (The Beach Boys) o “Uptown Girl” (Billy Joel), la que finalmente se alzó con esta distinción fue “Don’t Stop Me Now” (1978), un tema escrito por Freddie Mercury para su banda Queen. Según manifestó Jacob Jolij al medio The Huffington Post (EE.UU.): «Mi análisis confirmó lo que la literatura ya nos había enseñado: las canciones compuestas en tonalidad mayor y con un tempo rápido son más eficaces a la hora de producir emociones positivas (…) prácticamente todas las canciones felices están compuestas en tonalidad mayor (salvo contadas excepciones), y todas ellas tienen un ritmo superior en 10 pulsaciones por minuto al de una canción estándar de pop».

Sin embargo, nunca fue uno de los temas preferidos del guitarrista Brian May; de hecho, al principio pasó desapercibido, hasta que el público se identificó con la canción por el mismo mensaje, y los mismos valores, que provocaron en May su rechazo. El optimismo desenfrenado que proponía esta canción, un canto al hedonismo, también se identificaba con el Freddie de los excesos, justo cuando el sexo y las drogas comenzaron a apoderarse de su vida. Antonio Chico, en su blog Música y Oxígeno, ha calificado a “Don’t Stop Me Now” como “una sinfonía a la autodestrucción”: “Y esa dualidad es una característica importante en esta canción pues invita a cantarla aún conociendo el significado de su letra. Es como si Mercury hubiera querido que mientras se escuchaba su canción la gente también sintiera esa alegría que él estaba experimentando cuando la escribió y allí plasmadas están toda su energía y emoción, cualidades que él tenía en cantidades inmensurables. Su voz canta con soltura y sentimiento mientras se acompaña de un piano acelerado que nos transmite la velocidad con la que él estaba saboreando los placeres que su vida de rockstar a manos llenas le estaba entregando”.

Otra de las posibles razones del desapego de Brian May quizás tenga que ver con el papel secundario que jugó en la grabación de esta canción; se trata de un tema para ser acompañado al piano, con la imprescindible colaboración de la sección rítmica (bajo y batería), la guitarra de May sólo aparece para adornar la melodía con un bonito solo a mitad de la canción. Llama la atención que, en el vídeo oficial (con el que encabezamos esta entrada), aparezca May tocando todo el rato, cuando realmente no se concibió así la grabación de estudio. Algo bien diferente a lo que sucedía en directo, donde Brian sí tocaba durante toda la canción; lo podéis comprobar en el clásico “Live Killers” (1979) y en este vídeo, también de 1979, donde se les puede ver interpretando este tema.

“Don’t Stop Me Now” se ha utilizado en diversas campañas publicitarias (Opel, Pepsi, Telefónica, VH1, etc.), en películas y series de televisión (“Zombies Party”, “¡Shazam!”, “Glee”, “The Umbrella Academy, etc.), videojuegos (“Plants vs. Zombies: Garden Warfare 2”, “Just Dance 2017”, “Sonic Frontiers”, etc.), incluso fue el tema elegido para el “doodle” de Google creado en homenaje a lo que hubiera sido el 65 cumpleaños de Freddie Mercuy. La versión más conocida de esta canción, incluida en el séptimo álbum de estudio de Queen (“Jazz”, 1978), quizás sea la de los británicos McFly.