Them / Van Morrison & John Lee Hooker / The Doors. «Gloria»

No es la primera vez que confieso mi admiración por Van Morrison, un artista que, a pesar de su dilatada y extraordinaria carrera musical, aún sigue ofreciéndonos su talento. Con once años ya tocaba la guitarra y poco después ya tenía su propia banda, The Sputniks; pronto aprendió a tocar el saxo y con ese instrumento participó en algunos grupos como The Monarchs. Pero no fue conocido internacionalmente hasta que, en 1964, creó un nuevo grupo a partir de otro más antiguo: The Gamblers. La nueva formación acabaría llamándose Them, nombre tomado, al parecer, de la película de ciencia-ficción «Them!», conocida en España como «La Humanidad en peligro«. El primer trabajo de estudio de Them se tituló «The Angry Young Them» (1965) y finalizaba con «Gloria»; parece que Van Morrison compuso esta canción cuando tocaba con The Monarchs, con apenas dieciocho años; era una de las habituales en los conciertos de Them y, en ocasiones, se alargaba hasta los veinte minutos, por la costumbre que tenía de improvisar versos durante los directos. En 1966, Them llevó a cabo una gira en la que llegaron a participar, como teloneros, los míticos Doors; de hecho, el irlandés debió ejercer una poderosa influencia sobre Jim Morrison y, según algunas fuentes, llegaron a cantar y tocar juntos -con sus respectivas bandas- una versión de «Gloria» de la que lamentablemente no quedan grabaciones que puedan corroborar este hecho. Vamos a comenzar con una versión en directo de Them (el original de estudio lo podéis escuchar aquí), donde se puede ver a un jovencísimo Van Morrison. El segundo vídeo es otro directo, esta vez con John Lee Hooker, que se corresponde con la versión grabada en el vigésimo segundo álbum de estudio del irlandés («Too long in exile», 1993); fue mi amigo Pedro (a quien dedico esta canción) el que me comentó que no se mencionaba, ni una sola vez, la palabra «Gloria», si no me equivoco la deletrean. La última es la que nos dejaron los ya citados Doors, publicada en su álbum en vivo «Alive, she cried» (1983). Sin embargo hay muchas más, en ocasiones con cambios en la letra; seguro que a vosotros os gusta alguna en concreto, yo voy a mencionar (también os dejo enlace) las debidas a Shadows of Knight, Patti Smith, The Spektors (el grupo en el que tocaba Bon Scott, antes de su paso a AC/DC), Jimi Hendrix, Tom Petty & The Heartbreakers o The Spectres (el embrión de Status Quo).

Wishbone Ash. «Throw Down the Sword»

En el mundo del heavy metal es bien conocido el término «guitarras gemelas», el empleado cuando una determinada banda cuenta con dos guitarras solistas en lugar de los clásicos roles de guitarra rítmica y primera guitarra. Quienes popularizaron este concepto fueron Iron Maiden y Judas Priest, aunque fueron más lo que participaron de esta modalidad: Whitesnake, Thin Lizzy o Lynyrd Skynyrd, por mencionar sólo algunas formaciones. Parece que existe un cierto consenso a la hora de hablar del grupo pionero en el uso de «guitarras gemelas»: los británicos Wishbone Ash; como ya he comentado en alguna ocasión, tal vez por deformación profesional, no me suelen gustar mucho estos juicios tan categóricos; probablemente sea así y a Wishbone Ash les debamos este festival guitarrero, pero grupos desconocidos hay muchos y, tal vez, alguno pudo utilizar este recurso con anterioridad. Por ejemplo -y no son precisamente unos desconocidos-, The Allman Brothers Band, en su primer álbum de estudio, grabado en 1969, tuvieron a Duane Allman y a Dickey Betts como guitarristas, nada más y nada menos. De lo que no hay duda es de que Wishbone Ash fueron quienes impulsaron el uso de las «guitarras gemelas», lo que debería haberles deparado un mayor suerte en su carrera musical; el suyo es uno de los casos más injustos que nos ha dejado la historia del rock, apenas son conocidos y eso que cuentan con un puñado de excelentes discos, sobre todo los cuatro primeros («Wishbone Ash», «Pilgrimage», «Argus» y «Wishbone Four»), además de los dos primeros registrados en directo («Live From Memphis» y «Live Dates»), todos ellos publicados entre 1970 y 1973. Su propuesta musical es francamente original; algunos los etiquetan como rock progresivo y otros como blues rock, pero también cuentan con elementos de hard rock y de folk, una mezcla de sabores y texturas dignas del mejor gourmet. Aún continúan en activo pero ya lejos de aquellos cinco años dorados, en los que fueron capaces de parir obras tan increíbles como «Argus» (1973). Aquí podéis escuchar el disco entero, del que me ha sido muy difícil elegir una canción porque todas son muy buenas: «Leaf and Stream«, «Sometime World«, «The King Will Come» o la finalmente escogida, «Throw Down the Sword», donde se pueden apreciar bien las guitarras gemelas de Andy Powell y Ted Turner (los dos últimos minutos son sensacionales).

AC/DC. «Night Prowler» / «Highway to Hell»

La frontera que delimita el hard rock del heavy metal es difícil de precisar y, de hecho, hay grupos que participan de ambos movimientos; como AC/DC, tal vez la banda en la que mejor confluyan los viejos valores que arrancan del blues-rock con las señas de identidad características del heavy metal. Creada en 1973 por los hermanos Malcolm y Angus Young, tuvo que soportar el fallecimiento de su cantante, el carismático Bon Scott; fue sustituido por Brian Johnson, que se estrenó ese mismo año (1980) con uno de los mejores álbumes de los australianos: «Back in Black», dedicado al vocalista fallecido. Un año antes se puso a la venta «Highway to Hell», otro de los álbumes más aclamados de AC/DC y el último en el que se pudo escuchar la característica voz de Bon Scott.

Héctor Sánchez, en su interesantísimo artículo «La corriente satánica de AC/DC«, publicado en EfeEme.com, sostiene que esta formación fue víctima de una persecución por parte de ciertos sectores puritanos, conservadores y religiosos, quienes acusaban a este grupo de satanistas y de inspirar la violencia y el asesinato a través de sus canciones. Incluso hacían elucubraciones en torno al nombre de la banda: «Antichrist / Devil’s Children» (Anticristo / Hijos del Demonio), «Antichrist / Devil’s Crusade» (Anticristo / La Cruzada del Demonio) o «Antichrist / Devil Comes» (Anticristo / Llega el Demonio); nada más lejos de la realidad, como bien saben todos los aficionados se trata del acrónimo habitualmente utilizado para designar la «Corriente Alterna / Corriente Continua» («Alternating Current / Direct Current») y, al parecer, la idea se le ocurrió a alguien de la familia Young al ver las siglas en una máquina de coser o en una aspiradora. Lo cierto es que la leyenda satánica de AC/DC creció a partir de 1985, cuando un asesino en serie, que en una ocasión había dejado una gorra con el logotipo de esta banda de rock en el escenario de uno de sus crímenes, fue detenido en California luciendo una camiseta de este grupo. Por si esto fuera poco, su apodo era «Night Stalker» («Acechador Nocturno»), nombre muy parecido a la canción con la que concluye el disco «Highway to Hell»: «Night Prowler» («Merodeador Nocturno»). Algunos miembros de AC/DC salieron al paso de estas acusaciones, que también incluían otras canciones como la emblemática «Highway to Hell», de la que dijo Angus Young dijo que escribieron como reacción a un largo periodo de giras que acabó convirtiéndose en un infierno. Sea como fuere, aquí os dejo dos de las canciones acusadas de adoración satánica, invitación al asesinato y no sé cuántas cosas más: las ya mencionadas «Night Prowler» y «Highway to Hell». Juzgad vosotros mismos

Humble Pie. «Natural Born Bugie»

Humble Pie quizás no sea la banda de hard rock más conocida de los años setenta, aunque estoy seguro que los buenos aficionados a este género la tienen entre sus preferidas y, sin duda, forma parte de aquel selecto grupo de pioneros que alisaron el camino al heavy metal, que acabaría por desembarcar años después. Es también uno de los primeros supergrupos de la historia del rock; se creó a finales de 1968, en Essex (Inglaterra), cuando decidieron converger en él artistas del talento de Steve Marriott (procedente de Small Faces), Peter Frampton (ex de Herd) y el bajista de Spooky Tooth, Greg Ridley; la formación se completó con el ex-miembro de Apostolic Intervention, el batería Jerry Shirley. Humble Pie era, por lo tanto, un banda con dos cantantes y dos guitarristas solventes, a pesar de su juventud (21 años Marriott y 18 Frampton). Su estilo inicial fue el blues-rock con una fuerte presencia de otros elementos musicales, como el folk-rock, el boogie-rock o el hard rock, aunque acabaría claramente englobado en este último género, sobre todo a partir de que Steve Marriott tomara el control definitivo del grupo. De hecho, en 1972 Peter Frampton abandonó Humble Pie para, años después, iniciar su carrera en solitario con ese look tan característico, que ha dado pie a que algunos lo bautizaran como el «Farrah Fawcett» del rock (de este artista se ha ocupado Juan Luis en su 365RadioBlog). Para hoy os propongo su primer single, «Natural Born Bugie» (1969), compuesto por Marriott y que fue todo un éxito en Reino Unido; aunque algunas fuentes señalan que este tema también formó parte de su primer Lp, «As Safe as Yesterday Is» (1969), lo cierto es que sólo lo hizo cuando se editó en Cd, incluyéndose entonces como Bonus Track. Humble Pie se disolvió en 1975; se volvió a reunir en los ochenta, aunque con poco éxito; y acabó por consumirse en 1991, al fallecer Steve Marriott en un incendio. La última noticia que tenemos data de 2002, cuando Jerry Shirley y Bobby Tench se reunieron para grabar «Back on Track». Otra de las facetas interesantes de este grupo es la de las versiones, siempre con personalidad y estilo propio; otro día volveremos con una, mientras tanto os dejo con esta interesante entrada del compañero Rockología.

Muddy Waters / Canned Heat / Rory Gallagher. «Got my mojo working»

Las grandes figuras del blues han ejercido una influencia notable en muchas de nuestras adoradas estrellas del rock. Si en otra ocasión comentaba que el tema “Little Red Rooster”, de Willie Dixon, ha sido objeto de numerosas versiones por músicos de rock, hoy podemos decir algo parecido con la canción “Got my mojo working” que, además de interpretada por grandes figuras del blues (B.B. King, Otis Rush, Etta James, Buddy Guy, etc.), ha sido versionada por artistas como J.J. Cale, Eric Clapton, Rory Gallagher, Canned Heat, Mandfred Man o Johnny Winter, por mencionar sólo algunos. Esta canción fue escrita en 1956 por Preston Foster y grabada, por primera vez, por la cantante de soul y gospel Ann Cole (ésta es su versión), aunque quien la popularizó fue Muddy Waters, incluso la adaptó y modificó su letra, lo que dio lugar a un litigio por los derechos de autor correspondientes a este tema. Muddy Waters es una de las grandes figuras del blues, es considerado como el padre del estilo “Chicago Blues” y ha tenido mucho ascendente en los pioneros británicos del R&B, del blues-rock y del hard rock; artistas y grupos como Cream, The Rolling Stones, Eric Clapton, Led Zeppelin, Jimi Hendrix o Angus Young (AC/DC) han hecho versiones de sus temas o, simplemente, han manifestado abiertamente su admiración por él. El “mojo” es un amuleto, normalmente sometido a hechizo, que suele protegerse en una pequeña bolsa de cuero; puede estar compuesto de semillas de calabaza, tierra de un cementerio o huesos de animales. Este amuleto se empleaba (me imagino que aún habrá quien lo siga utilizando) para atraer la buena suerte, conseguir los favores del ser querido, etc., siempre bajo las premisas del Hoodoo o magia utilizada tradicionalmente por la población afroamericana de los Estados Unidos. Elegir tres versiones, como podéis comprender, es complicado; la de Muddy Waters parece obligada, después os propongo la del grupo Canned Heat, acelerada y comprimida en menos de tres minutos de vibrante boogie rock, y finalmente una apuesta decididamente rockera, la del guitarrista irlandés Rory Gallagher.