JJ Cale / Eric Clapton /Nazareth. «Cocaine»

Slowhand, además del apodo con el que se conoce a Eric Clapton, es uno de sus discos en solitario más aclamados. Fue publicado en 1977, después de pasar buena parte de la primer década de los setenta luchando contra sus adicciones; en él se incluía el clásico «Cocaine», un tema compuesto por JJ Cale. Este músico norteamericano fue uno de los creadores del estilo conocido como «Sonido Tulsa», en el que confluyen géneros como el blues, el country y el rock & roll. Falleció hace dos años dejando una importante obra no excesivamente conocida por el público, en gran medida por su propia posición ante la música, el éxito y la vida; siempre huyó de la fama, actuaba de espaldas al público porque decía que así se comunicaba mejor con los músicos, creaba sus propias guitarras y prefería trabajar en la soledad de su casa, donde se construyó su propio estudio de grabación. Pese a todo, acabó convirtiéndose en un artista de culto, muy conocido y valorado en determinados círculos, especialmente por sus colegas; músicos como Randy Crawford, Waylon Jennings, Kansas, Lynyrd Skynyrd, Carlos Santana, Tom Petty o Eric Clapton han versionado sus temas, mientras que otros, como Mark Knopfler, no pueden ocultar la influencia de JJ Cale en su estilo; ese aire sosegado, tranquilo, casi arrastrado de JJ Cale, y su manera de tocar la guitarra, son bien reconocibles en los primeros trabajos de Dire Straits. «Cocaine» apareció en su cuarto álbum de estudio, «Trobadour» (1976), uno de sus mejores discos (aquí lo podéis escuchar). Un año después, como ya he comentado, fue grabado por Eric Clapton y, a partir de entonces, se han hecho algunas versiones; la última que os voy a proponer es la de Nazareth, incluida en sus álbumes «The Fool Circle» (1981) e «It’sNaz» (1981). «Cocaine» es una canción polémica, a menudo puesta como ejemplo de como el rock glorifica las drogas, y eso a pesar de la opinión de Eric Clapton que siempre ha manifestado lo contrario, es decir, que «Cocaine» es una canción antidroga que pretende fomentar la reflexión entre los jóvenes. Con el paso de los años, añadió a la letra las palabras «sucia cocaína», para que no quedaran dudas e, incluso, llegó a hacer donaciones a un centro de ayuda a la drogadicción. Con todo, algunos autores como Harry Shapiro (Historia del Rock y las Drogas. Barcelona: Ma non Troppo, 2006; pág. 214) mantienen que, en alguna ocasión, Clapton cambió la frase «She don’t lie» («ella no miente») por «She’s all right» («ella está bien»); yo nunca lo he escuchado, ¿y vosotros?

Leño. «Castigo»

A veces, los recuerdos que más perduran no tienen nada de extraordinario: unos amigos del barrio, unas litronas y el primer disco de Leño sonando en un cutre-casete mono que, a su vez, reproducía una cinta reciclada grabada con el viejo sistema de tapar con una bolita de papel los huecos de la carcasa. El primer trabajo de Leño fue publicado por el sello Chapa/Zafiro en 1979 aunque, en mayo de 1978, ya habían colaborado en el proyecto discográfico «Rock del Manzanares ¡¡Viva el rollo!! volumen 2». El grupo se había formado unos meses antes, a raíz de un suceso ocurrido el 31 de diciembre de 1977 en el madrileño Parque de Atracciones. Ese día compartían cartel Coz y Ñu; lo cierto es que, por una serie de malentendidos, las relaciones entre ambos grupos no eran muy buenas y, para desesperación de José Carlos Molina -líder de Ñu-, el equipo de sonido de su grupo era birrioso en comparación con el de Coz. Tras la prueba de sonido, Molina se negó a tocar con aquel equipo, salió al escenario, dio las buenas noches y se fue; todo ello ante la desesperación del público que, según su mánager -Javier Gálvez-, no paraba de tirar botellas al escenario y de amenazar con destrozarlo todo, y de su compañero Rosendo Mercado que, cansado de la actitud provocadora, habitual en Molina, decidió crear otro grupo junto con Chiqui Mariscal (bajo) y Ramiro Penas (batería). Leño hizo su presentación oficial el 12 de febrero de 1978 en el Teatro Alcalá de Madrid, con Asfalto como estrellas de aquella noche. Desde entonces desarrollaron un estilo bien definido que algunos, de manera despectiva, llamaron «rock proletario», «rock macarra», «rock marginal» o «rock de cloaca»; otros, más respetuosos, han comparado sus letras con el neorrealismo italiano. En cuanto a lo musical, ayudaron a construir el rock urbano desde el hard rock con álbumes, como «Más Madera» (1980), «En Directo» (1981) o «¡Corre, corre!» (1982), que son símbolos de toda una generación. Como comentaba líneas arriba, antes de estos trabajos publicaron «Leño» (1979), un Lp con elementos psicodélicos y progresivos (abandonados en sus siguientes discos), especialmente remarcables en algunas canciones como «La nana» o «Castigo» que, en opinión de Ramiro Penas, «tiene el solo más largo que se ha hecho en España en un tema»; al parecer, Rosendo siempre se negó a tocarlo en directo.

Wishbone Ash. «Throw Down the Sword»

En el mundo del heavy metal es bien conocido el término «guitarras gemelas», el empleado cuando una determinada banda cuenta con dos guitarras solistas en lugar de los clásicos roles de guitarra rítmica y primera guitarra. Quienes popularizaron este concepto fueron Iron Maiden y Judas Priest, aunque fueron más lo que participaron de esta modalidad: Whitesnake, Thin Lizzy o Lynyrd Skynyrd, por mencionar sólo algunas formaciones. Parece que existe un cierto consenso a la hora de hablar del grupo pionero en el uso de «guitarras gemelas»: los británicos Wishbone Ash; como ya he comentado en alguna ocasión, tal vez por deformación profesional, no me suelen gustar mucho estos juicios tan categóricos; probablemente sea así y a Wishbone Ash les debamos este festival guitarrero, pero grupos desconocidos hay muchos y, tal vez, alguno pudo utilizar este recurso con anterioridad. Por ejemplo -y no son precisamente unos desconocidos-, The Allman Brothers Band, en su primer álbum de estudio, grabado en 1969, tuvieron a Duane Allman y a Dickey Betts como guitarristas, nada más y nada menos. De lo que no hay duda es de que Wishbone Ash fueron quienes impulsaron el uso de las «guitarras gemelas», lo que debería haberles deparado un mayor suerte en su carrera musical; el suyo es uno de los casos más injustos que nos ha dejado la historia del rock, apenas son conocidos y eso que cuentan con un puñado de excelentes discos, sobre todo los cuatro primeros («Wishbone Ash», «Pilgrimage», «Argus» y «Wishbone Four»), además de los dos primeros registrados en directo («Live From Memphis» y «Live Dates»), todos ellos publicados entre 1970 y 1973. Su propuesta musical es francamente original; algunos los etiquetan como rock progresivo y otros como blues rock, pero también cuentan con elementos de hard rock y de folk, una mezcla de sabores y texturas dignas del mejor gourmet. Aún continúan en activo pero ya lejos de aquellos cinco años dorados, en los que fueron capaces de parir obras tan increíbles como «Argus» (1973). Aquí podéis escuchar el disco entero, del que me ha sido muy difícil elegir una canción porque todas son muy buenas: «Leaf and Stream«, «Sometime World«, «The King Will Come» o la finalmente escogida, «Throw Down the Sword», donde se pueden apreciar bien las guitarras gemelas de Andy Powell y Ted Turner (los dos últimos minutos son sensacionales).

AC/DC. «Night Prowler» / «Highway to Hell»

La frontera que delimita el hard rock del heavy metal es difícil de precisar y, de hecho, hay grupos que participan de ambos movimientos; como AC/DC, tal vez la banda en la que mejor confluyan los viejos valores que arrancan del blues-rock con las señas de identidad características del heavy metal. Creada en 1973 por los hermanos Malcolm y Angus Young, tuvo que soportar el fallecimiento de su cantante, el carismático Bon Scott; fue sustituido por Brian Johnson, que se estrenó ese mismo año (1980) con uno de los mejores álbumes de los australianos: «Back in Black», dedicado al vocalista fallecido. Un año antes se puso a la venta «Highway to Hell», otro de los álbumes más aclamados de AC/DC y el último en el que se pudo escuchar la característica voz de Bon Scott.

Héctor Sánchez, en su interesantísimo artículo «La corriente satánica de AC/DC«, publicado en EfeEme.com, sostiene que esta formación fue víctima de una persecución por parte de ciertos sectores puritanos, conservadores y religiosos, quienes acusaban a este grupo de satanistas y de inspirar la violencia y el asesinato a través de sus canciones. Incluso hacían elucubraciones en torno al nombre de la banda: «Antichrist / Devil’s Children» (Anticristo / Hijos del Demonio), «Antichrist / Devil’s Crusade» (Anticristo / La Cruzada del Demonio) o «Antichrist / Devil Comes» (Anticristo / Llega el Demonio); nada más lejos de la realidad, como bien saben todos los aficionados se trata del acrónimo habitualmente utilizado para designar la «Corriente Alterna / Corriente Continua» («Alternating Current / Direct Current») y, al parecer, la idea se le ocurrió a alguien de la familia Young al ver las siglas en una máquina de coser o en una aspiradora. Lo cierto es que la leyenda satánica de AC/DC creció a partir de 1985, cuando un asesino en serie, que en una ocasión había dejado una gorra con el logotipo de esta banda de rock en el escenario de uno de sus crímenes, fue detenido en California luciendo una camiseta de este grupo. Por si esto fuera poco, su apodo era «Night Stalker» («Acechador Nocturno»), nombre muy parecido a la canción con la que concluye el disco «Highway to Hell»: «Night Prowler» («Merodeador Nocturno»). Algunos miembros de AC/DC salieron al paso de estas acusaciones, que también incluían otras canciones como la emblemática «Highway to Hell», de la que dijo Angus Young dijo que escribieron como reacción a un largo periodo de giras que acabó convirtiéndose en un infierno. Sea como fuere, aquí os dejo dos de las canciones acusadas de adoración satánica, invitación al asesinato y no sé cuántas cosas más: las ya mencionadas «Night Prowler» y «Highway to Hell». Juzgad vosotros mismos

Humble Pie. «Natural Born Bugie»

Humble Pie quizás no sea la banda de hard rock más conocida de los años setenta, aunque estoy seguro que los buenos aficionados a este género la tienen entre sus preferidas y, sin duda, forma parte de aquel selecto grupo de pioneros que alisaron el camino al heavy metal, que acabaría por desembarcar años después. Es también uno de los primeros supergrupos de la historia del rock; se creó a finales de 1968, en Essex (Inglaterra), cuando decidieron converger en él artistas del talento de Steve Marriott (procedente de Small Faces), Peter Frampton (ex de Herd) y el bajista de Spooky Tooth, Greg Ridley; la formación se completó con el ex-miembro de Apostolic Intervention, el batería Jerry Shirley. Humble Pie era, por lo tanto, un banda con dos cantantes y dos guitarristas solventes, a pesar de su juventud (21 años Marriott y 18 Frampton). Su estilo inicial fue el blues-rock con una fuerte presencia de otros elementos musicales, como el folk-rock, el boogie-rock o el hard rock, aunque acabaría claramente englobado en este último género, sobre todo a partir de que Steve Marriott tomara el control definitivo del grupo. De hecho, en 1972 Peter Frampton abandonó Humble Pie para, años después, iniciar su carrera en solitario con ese look tan característico, que ha dado pie a que algunos lo bautizaran como el «Farrah Fawcett» del rock (de este artista se ha ocupado Juan Luis en su 365RadioBlog). Para hoy os propongo su primer single, «Natural Born Bugie» (1969), compuesto por Marriott y que fue todo un éxito en Reino Unido; aunque algunas fuentes señalan que este tema también formó parte de su primer Lp, «As Safe as Yesterday Is» (1969), lo cierto es que sólo lo hizo cuando se editó en Cd, incluyéndose entonces como Bonus Track. Humble Pie se disolvió en 1975; se volvió a reunir en los ochenta, aunque con poco éxito; y acabó por consumirse en 1991, al fallecer Steve Marriott en un incendio. La última noticia que tenemos data de 2002, cuando Jerry Shirley y Bobby Tench se reunieron para grabar «Back on Track». Otra de las facetas interesantes de este grupo es la de las versiones, siempre con personalidad y estilo propio; otro día volveremos con una, mientras tanto os dejo con esta interesante entrada del compañero Rockología.