Buena parte de los madrileños hemos sido asiduos al Rastro en algún momento de nuestra vida, mi padre lo ha sido siempre. Salía de casa muy temprano, para evitar la avalancha humana que se formaba a partir de las doce de la mañana, y venía con los objetos más insospechados: herramientas, aparatos de índole diversa y cintas de casete que, normalmente, eran de flamenco y copla aunque, de vez en cuando, venía con música de otros palos por si sonaba la flauta y daba con alguna de esas cosas raras que, a ojos de mi padre, yo escuchaba (en aquella época debía tener entre 14 y 16 años). Un día llegó con una cinta que tenía una preciosa portada, donde predominaba el amarillo y todo tipo de motivos gatunos; comencé a escucharla y rápidamente me di cuenta que había hecho un gran descubrimiento; «Lord Greenville», «On the border», «Broadway Hotel» y el resto de canciones eran magníficas, pero el plato fuerte era la última canción: «Year of the Cat», que también daba nombre al disco, un tema de casi siete minutos plagado de sorpresas instrumentales: piano, violín, saxofón, guitarra acústica y guitarra eléctrica. Más tarde me fui enterando que este álbum pertenecía al cantante y compositor escocés Al Stewart, portador de un estilo que fluctuaba entre el folk, el folk-rock y el jazz suave y melodioso. Fue grabado en 1976, en los estudios Abbey Road, por el conocidísimo músico e ingeniero de sonido Alan Parsons (cualquier día de estos me ocuparé de él) y es, junto con «Time Passages», el disco más conocido y de más éxito de este interesante artista. Disfrutad del Año del Gato, una canción inspirada en la película «Casablanca» y en otro tema anterior del propio Stewart, finalmente fallido: «Foot of the Stage» que, a su vez, estaba basado en una triste historia protagonizada por el cómico Tony Hancock.
Mes: septiembre 2014
Clooney & Pérez Prado / M. Bublé / P. Cincotti / Pussycat Dolls. «Sway»
“Sway” es otro ejemplo más de canción anglosajona construida a partir de una melodía original en otro idioma, en este caso en español. En realidad es la versión en inglés del mambo “Quién será” (1953), compuesto por los mexicanos Luis Demetrio y Pablo Beltrán Ruiz, que fue grabada por Dean Martín, en 1954, después de realizar una adaptación de la letra a cargo de Norman Gimbel. Mientras que el original mexicano tenía un concepto y un ritmo cláramente latinos, la versión de Dean Martín se adentraba en la canción melódica aunque sin perder el fundamento original. Cinco años después de esta primera versión en inglés, se incluyo en el disco “A Touch of Tabasco”, de la cantante de jazz estadounidense Rosemary Clooney y la orquesta del cubano Dámaso Pérez Prado. Ésta es la primera versión que ponemos hoy (he dejado enlaces a las dos primeras para aquellos que estén interesados), un mambo ejecutado por uno de los mejores del género (Pérez Prado) pero con un toque de swing (R. Clooney) interesantísimo y muy reconocible en versiones posteriores; además, aunque estaba cantado en inglés, tenía algunas partes en español. La segunda versión es la del canadiense Michael Bublé, a medio camino entre la vena melódica de Dean Martin y el swing de Perez Prado y R. Clooney. La transformación definitiva en un tema de jazz nos la ofrece el cantante y pianista Peter Cincotti. “Sway” se puso de moda hace algunos años gracias a la propuesta del grupo pop femenino Pussycat Dolls, incluida en la comedia romántica “Shall we dance?”; no es la versión que más me gusta pero es la más sensual, y atesora tal concentración de belleza que me ha sido imposible ignorarla.
Gótic. «I tu que ho veies tot tan facil»
Quienes me váis siguiendo probablemente os hayáis percatado de que, en lunes alternos, trato de poner en valor a grupos españoles de pop y de rock que, de una u otra manera, han calado en mi gusto musical y, sobre todo, en mi vida. Por eso han ido apareciendo bastantes bandas setenteras de rock urbano madrileño, como Asfalto, Topo, Barón Rojo, Burning o Cucharada. Aunque con algo más de distancia, en aquellos años 70’ y 80’ también disfruté enormemente de los grupos catalanes, en líneas generales menos pasionales que los madrileños pero de una exquisited y un gusto musical fuera de lo común. Sobre todo destacaron en el rock progresivo, hablo de bandas como Máquina, Pan y Regaliz, Atila, Fusioon, Iceberg o el grupo que hoy nos ocupa: Gótic. Éstos últimos sólo publicaron un trabajo: “Escenes” (1978), completamente instrumental, en el que los teclados, las flautas y, por supuesto, el resto de instrumentos habituales nos conducen por un dulce, delicado y placentero viaje a través de un rock sinfónico armonioso y de una altísima calidad musical, yo diría que muy en la línea de los mejores Camel, pero con algunas pinceladas de jazz y un sabor mediterráneo que impregna todo el disco. Hoy no debería poner una canción, más bien el disco entero, sobre todo para que disfruten y se relajen aquellos que aún no conozcan esta maravilla (aquí tenéis el álbum completo); no obstante, para los que no tengan tiempo, ganas o tengan reservas hacia este estilo musical, os invito a una muestra de “Escenes”, su penúltimo tema: “I tu que ho veies tot tan facil”, en el que la guitarra eléctrica, la flauta y el órgano son protagonistas. La última canción, “Historia d’una gota d’aigua”, es también sensacional.