Spandau Ballet. “Through The Barricades”

El “Conflicto de Irlanda del Norte” enfrentó a republicanos irlandeses, de mayoría católica, partidarios de la independencia o de la integración en la República de Irlanda, y a unionistas de Irlanda del Norte, de mayoría protestante, partidarios de mantener el estatus existente con el Reino Unido. Duró casi treinta años, en concreto desde el 8 de octubre de 1968 hasta el 10 de abril de 1998, cuando se firmó el “Acuerdo de Belfast” (“Acuerdo de Viernes Santo”) por el que ambas partes en conflicto daban por finalizada la espiral de violencia, a la vez que sentaban las bases para un nuevo gobierno que habría de estar formado por protestantes y católicos. Aquella guerra fratricida dejó un total de 3.526 fallecidos: 2.056 pertenecientes a los grupos paramilitares republicanos, 1.020 de los grupos paramilitares lealistas, 362 miembros de las fuerzas de seguridad británicas y 80 personas de afiliación dudosa o desconocida. Una de aquellas víctimas fue Thomas Riley, un ciudadano católico abatido en 1983 por un soldado británico en Belfast; Thomas era amigo de los integrantes del grupo Spandau Ballet, y quien se encargaba del merchandising de la banda durante las giras.

Aquella muerte, y el desolador paisaje de barricadas entre la zonas católica y protestante de Belfast, inspiró el quinto álbum de estudio de Spandau Ballet, una formación habitualmente englobada en el estilo pop conocido en los ochenta como new romantic; ya hemos hablado de ellos en una entrada anterior, dedicada a la canción “True”, perteneciente al álbum homónimo, tal vez el más famoso de esta formación. Aun siendo “True” un trabajo excelente, para muchos fue aún mejor el álbum que hoy nos ocupa, “Through the Barricades” (1986), tal vez el más rockero de esta formación, en el que se incluyeron temas tan interesantes como “How Many Lies?”, “Cross the Line”, “Main in Chains”, “Fight for Ourselves» o el titulado igual que el disco. “Through the Barricades” es una bella balada compuesta por Gary Kemp, cuya letra nos narra una historia de amor entre un chico católico y una joven protestante durante el conflicto armado, en medio de unas barricadas levantadas a base de incomprensión, tristeza y odio. Destaca la voz profunda de Tony Hadley, bien acompañada de instrumentos como la guitarra acústica, el clarinete o el saxo (aquí lo explican con más detalle y mejor conocimiento musical). Editado como single, “Through the Barricades” fue la última canción de Spandau Ballet que logró situarse en la lista de los diez sencillos más vendidos de Reino Unido. Aquí los podéis ver interpretando este tema en directo, ésta es la versión extendida y ésta la “demo” vocal utilizada como guía en la grabación original; estas dos últimas versiones fueron incluidas en la reedición que se hizo de este álbum en 2017.

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Barry Ryan / Mina / Tino Casal. “Eloise”

José Celestino Casal Álvarez, conocido con el nombre artístico de Tino Casal, fue la figura más destacada del tecno-pop y el glam español de los años ochenta. Comenzó en la música cuando tenía trece años, en un grupo llamado Los Zafiros Negros; tres años después entró a formar parte de la banda asturiana Los Archiduques, con ellos grabó algunos singles y, después, se marchó a vivir a Londres, donde desarrolló su faceta artística como pintor mientras se impregnaba de la corriente conocida como glam rock. Regresó a España en 1977 para firmar por la discográfica Philips, grabó algunos sencillos, quedó segundo en el Festival de Benidorm (1978) y se pasó a EMI, donde publicó su primer disco en solitario (“Neocasal”, 1981), alternando esta actividad con la de productor de bandas como Obús o Video. En este álbum, y en los dos siguientes (“Etiqueta Negra”, 1983 e “Hielo Rojo”, 1984), incluiría buena parte de sus grandes éxitos: “Embrujada”, “Pánico en el Edén”, etc. En 1985 sufrió un esguince de tobillo durante una gira, que a punto estuvo de acabar con su vida al no hacer caso de los médicos; en lugar de quedarse en reposo trató de curarse a base de fármacos, con ello lo único que consiguió fue una necrosis por la que tuvo que ser hospitalizado, y que le obligaría a permanecer en silla de ruedas durante meses. En la convalecencia componía y preparaba canciones con su productor, Julián Ruiz; fue entonces cuando se les ocurrió grabar el tema “Eloise”, de tal manera que sirviera como carta de presentación del nuevo Tino Casal cuando éste se reincorporara a los escenarios.

Esta canción había sido compuesta por Paul Ryan, el hermano gemelo de Barry Ryan, los hijos de la cantante británica Marion Ryan, conocida por su canción “Love Me Forever”, que en España interpretaran Los Cinco Latinos y Paloma San Basilio. Barry grabó “Eloise” en 1968 (aquí le podemos ver), poco después lo harían el francés Claude François y el finlandés Tapani Kansa. Con el paso de los años las interpretaciones se fueron sucediendo: Dean Reed, la italiana Mina (nuestro segundo vídeo destacado de hoy) o los góticos The Dammed, una versión también muy conocida. Tino Casal y Julián Ruiz querían una versión de “Eloise” muy especial, que incluso compitiera o superara en grandilocuencia, exageración y tonos agudos con el original de Barry Ryan. El presupuesto para la grabación fue muy elevado para la época (doce mil euros al cambio actual), con él consiguieron grabar durante una semana en el estudio de Abbey Road, con el apoyo de la Royal Philarmonic Orchestra y los arreglos de Andrew Powell, un habitual en los discos de Alan Parsons Project. Tino Casal escribió una letra nueva y, para el videoclip promocional, utilizó un traje de lentejuelas azul aguamarina. Esta versión de “Eloise” fue incluida en el álbum de su reaparición (“Lágrimas de Cocodrilo”, 1987) que, en 1988, fue el segundo disco más vendido en España, sólo por detrás del “Descanso Dominical” de Mecano.

Nuestro protagonista de hoy publicó su último trabajo de estudio (“Histeria”, 1989) antes de retirarse de la música para dedicarse a la escultura y la pintura. Falleció el 22 de septiembre de 1991, a los cuarenta y un años, debido a un accidente de tráfico en la zona del Puente de los Franceses (Madrid), cuando estaba preparando su regreso con un nuevo disco que quería grabar en Tokio. A continuación os dejo alguna versión más de “Eloise”, en concreto las de The London Sympony Orchestra, Leningrad Cowboys, Spagna, Stravaganzza y The Associates.

The Velvet Underground & Nico. “Sunday Morning”

El origen de la Velvet Underground se remonta al año 1964, cuando Lou Reed y John Cale, que se conocieron en la compañía Pickwick Records, decidieron crear un grupo al que se sumaría Sterling Morrison, que Lou Reed conocía de la Universidad, y Angus McLise, vecino de Reed y Cale (posteriormente sustituido por Maureen Tucker, hermana de un amigo de Sterling Morrison); llamaron a la banda The Warlocks, posteriormente The Falling Spikes y, finalmente, The Velvet Underground, nombre que tomaron de un libro sobre sadomasoquismo escrito por Michael Leigh, toda una declaración de intenciones sobre cual sería la línea argumental de esta peculiar y revolucionaria banda. El mánager acabaría siendo el mismísimo Andy Warhol, quien debió pensar que un grupo de rock alternativo era el complemento perfecto para su taller; en un intento de incrementar el glamour y la modernidad impuso la presencia de la modelo, actriz y cantante alemana Nico, que finalmente se incorporó a la formación, aunque a Reed, Cale y demás miembros de la banda no les gustase mucho la idea. Sin embargo, el dinero y la promoción que Warhol podría dar al grupo justificó el cambio de nombre: The Velvet Underground & Nico. Así se tituló también el primer álbum, grabado en 1966 y publicado en 1967 por la discográfica Verve, después de que fuera rechazado por otras compañías debido a la explícita temática de las canciones contenidas en él; en tiempos de psicodelia, flower power y hippismo, un disco que hablaba sin tapujos de temas como el consumo de drogas, el sadomasoquismo o las desviaciones sexuales, era demasiado provocador y avanzado para aquella sociedad; y también lo era su música, que se adelantó a estilos que eclosionarían una, dos o tres décadas después, como el punk, la new wave, el grunge, el movimiento indie o el rock experimental. Bien podría decirse que, cuando salió al mercado, fue un completo fracaso; sin embargo, con el paso de los años, se convirtió en un disco de culto y, para muchos, es uno de los álbumes más influyentes en la historia del rock.

Bajo su conocida portada, con ese plátano obra de Andy Warhol, se cobijan once delirantes y atrevidas canciones a cual más sorprendente: “I’m Waiting for the Man”, sobre alguien que cuenta cómo busca drogas en Nueva York; “Venus in Furs”, con el sadomasoquismo como protagonista; “Heroin” o “Run, run, run”, también con las drogas como telón de fondo; “There She Goes Again”, sobre la prostitución; o el tema con el que se inicia el disco, y que preside esta entrada, “Sunday Morning”, una canción sobre la paranoia que Reed y Cale probablemente escribieron un domingo después de una noche de fiesta y desenfreno. La idea inicial es que la cantara Nico, pero finalmente lo hizo Lou Reed (aunque parezca imposible por el tono empleado), la alemana sólo intervino en los coros. Tal vez sea el tema más asequible y pop de este disco. En lo musical destaca el empleo de la celesta, instrumento del que ya hablamos en la entrada dedicada al tema de Buddy Holly “Everyday” (1957), de hecho el inicio de “Sunday Morning” recuerda un poco al de “Everyday”. Sin ánimo de ser exhaustivo, os dejo algunas de las versiones que se han hecho de esta canción, desde enfoques diferentes, en concreto las debidas a Lou Reed, John Cale, OMD, Nina Hagen, Chris Coco & Nick Cave y los hermanos Auserón, antiguos integrantes de Radio Futura.

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Albert Hammond. “Échame a mí la culpa”

Albert Hammond es un cantautor británico muy ligado a España y a la música de nuestro país, que ha escrito canciones para artistas como Aretha Franklin, Celine Dion, Whitney Houston, Diana Ross, Julio Iglesias, Willie Nelson, Lynn Anderson, Bonnie Tyler o Chicago, entre otros. Nació en Londres, en 1944, aunque se crió en Gibraltar, donde se inició en la música con la banda The Diamonds Boys, con la que actuó en las Matinales del Price, a comienzos de los años sesenta, compartiendo cartel y espacio con algunos de los cantantes y grupos españoles que entonces dominaban la escena pop y el R&R patrio. Además de formar parte de esta banda y de otras, como The Family Dog, de la que fue cofundador, también compuso canciones para otros (a menudo junto a Mike Hazlewood), como “Make Me An Island”, “Give Me That Thing” o “Little Arrows”, bien conocida bajo el título de “Las Flechas del Amor” (Karina). Continuó su carrera profesional en los Estados Unidos, donde grabó varios álbumes y algunos de los temas que le harían conocido en todo el Mundo, como “It Never Rains in Southern California”, “Down By The River” o “The Air That I Breathe”, que acabó siendo popularizado por la banda The Hollies.

Albert Hammond se hizo famoso en España a mediados de la década de 1970, sobre todo a raíz de que publicara un disco titulado “My Spanish Album” (1976), con el sello Epic Records bajo la dirección del productor hispano-cubano Óscar Gómez. En este Lp se recogen versiones de boleros y clásicos de la canción mexicana, como “Ansiedad” (de José Enrique Sarabia), “Qué seas feliz” (de Consuelo Velázquez), “Ella” (José Alfredo Jiménez) o “Échame a mí la culpa” (de José Ángel Espinosa); el único tema compuesto por él -en colaboración con Carole Bayer Sager- es “Si me amaras” que, seguro, conoceréis en la versión de Leo Sayer como “When I Need You”. Nuestro tema de hoy, “Échame a mí la culpa”, fue compuesto por el mexicano José Ángel Espinoza, más conocido como “Ferrusquilla” o como “El hombre de las mil voces», en alusión a su trabajo como locutor radiofónico antes de dedicarse al cine y a la música, como compositor. Es el tema que le lanzó a la fama, también en España, donde se hizo popular en una película del mismo nombre en la que actuaban Lola Flores y Miguel Aceves Mejía (aquí tenéis el fragmento en el que sale la canción). A pesar de que “Échame a mí la culpa” tiene muchas versiones, tanto por el lado de las rancheras (Javier Solís, José Feliciano, etc.), como por el del pop y el pop-rock (Guaraná, Los Secretos, Nacho Vegas, etc.), incluso en la canción melódica (Mari Trini), la de Albert Hammond siempre me ha parecido inolvidable, quizás por ocupar un lugar destacado entre los recuerdos de mi adolescencia.

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Los Canarios. “Get On Your Knees”

Teddy Bautista fue el Presidente del Consejo de Dirección de la Sociedad General de Autores (SGAE) entre 1995 y 2011, cuando tuvo que abandonar el cargo acusado de apropiación indebida y malversación de fondos, en lo que vino en denominarse “Caso Saga”. Seguro que muchos le recordaréis por este hecho y, también, por su polémica gestión de la SGAE, en particular debido a su apoyo en favor del canon digital. Sin embargo, a lo mejor es menos conocida su faceta como músico y creador musical, no en vano Teddy Bautista es uno de los nombres propios de la música española, sobre todo como líder del grupo Los Canarios. Esta banda se formó, a comienzos de los años sesenta, en Las Palmas de Gran Canaria, inicialmente con el nombre de Los Ídolos; tras darse a conocer en su isla, deciden viajar a la Península (Madrid, Barcelona y Sevilla), hasta que son contratados por el dueño de una cadena de parques de atracciones para realizar una gira por los Estados Unidos. Allí, bajo la denominación de «The Canaries», se impregnaron de las tendencias musicales imperantes durante aquellos años, especialmente del soul, género que cultivarían tras su regreso a Europa en 1966. Realizaron una gira por los países escandinavos y, ya en España, fueron captados por el omnipresente Alain Milhaud. Con él comienzan a grabar sus primeros singles: “Pain / Three-Two-One-Ah!” (1967), “Peppermint Frappé / Keep on the Right Side” (1967) -utilizado en la película de Carlos Saura “Peppermint Frappé” (1967)- y “Get On Your Knees / Trying so Hard” (1968). Éste último fue un éxito rotundo, sobre todo la cara A, “Get On Your Knees”, grabada en Londres por músicos británicos profesionales, al igual que sucediera con otras producciones de Alain Milhaud, como “Black is Black”. Esta canción es una de las imprescindibles del pop español, un tema comercial y de calidad al mismo tiempo, en el que destaca la voz de Teddy Bautista, la sección de viento, el bajo y la batería con los que iniciamos el tema, y ese irresistible ritmo funky-soul tan característico. “Get On Your Knees” tuvo que sortear la censura debido a su confusa letra, en la que no se sabe muy bien si la chica se tenía que poner de rodillas para orar o para otra cosa … Tal y como señalan en la web La Fonoteca,

“Teddy Bautista aclaró que estaba dedicada a una novia inglesa que conoció en Ibiza y que siempre despotricaba de todo lo español, a la que debió bajar los humos (no sabemos cómo) para que aceptase la importancia y calidad de lo español. A punto estuvo de no publicarse debido a la censura, pero la explicación de Teddy coló y salvó de la lista negra la canción».

Otro día hablaremos de cómo les fue a Los Canarios tras este gran éxito, sobre todo de su obra “Ciclos” (1974), uno de los títulos fundamentales del rock progresivo hispano. Mientras tanto os dejo con algunas versiones de “Get On Your Knees”, en concreto las de Ilegales, Barón Rojo, The Cover Band (Ramoncín) y Pedro Ruy-Blas, quien sustituyó a Teddy Bautista en Los Canarios cuando éste realizó el servicio militar.

09-CANARIOS-GETON.jpgLos integrantes de Los Canarios eran: Teddy Bautista (voz, guitarra), Germán Pérez (guitarra), Álvaro Yébenes (bajo), Tato Luzardo (batería), Feliciano «Nano» Muñoz (trompeta), Alfredo Máiquez (trombón), Vicente Maíquez (saxo) y Graham Bircumshaw (órgano)