Gene Vincent & His Blue Caps/ Bruno Lomas / Stray Cats. “Be-Bop-a-Lula”

Al igual que Elvis Presley, Gene Vincent nació en Estados Unidos durante el año 1935. Los intereses de las compañías discográficas -en este caso los de Capitol Records-, quisieron convertir a este joven arrogante, desafiante y provocador en una nueva figura del R&R, capaz de competir con el mismísimo Elvis en estilo y éxito. Apodado “El Príncipe Negro”, debido al color de la indumentaria de cuero con la que iba ataviado durante los conciertos, se alistó en la Armada cuando tenía diecisiete años, aunque tuvo que abandonarla debido a un accidente de moto que, con el paso de los años y una serie de accidentes posteriores que se cebaron en la misma pierna, acabó por condicionar enormemente su movilidad. Tras su regreso del Ejército, comenzó a tocar con algunas bandas de country de Norfolk (Virginia -EE.UU.-), su ciudad natal, donde acabó firmando un contrato con el sello Capitol Records, después de que éstos escucharan una demo de la canción “Be-Bop-a-Lula” en un programa de radio. El tema fue publicado como single, ocupando la cara B, en junio de 1956; le acompañaron: Cliff Gallup (guitarra principal), “Wee” Willie Williams (guitarra rítmica), “Jumpin” Jack Neal (contrabajo) y Dickie “Be Bop” Harrell (batería), miembros integrantes de su grupo Blue Caps.

“Be-Bop-a-Lula” es, tal vez, el tema más conocido de Vincent, músico que compartió momentos de éxito con los grandes pioneros del R&R durante la década de 1950 y comienzos de los sesenta; falleció en 1971, a los treinta y seis años, víctima de una úlcera que acabó en hemorragia interna e insuficiencia cardiaca. Su rockabilly agresivo, en ocasiones cercano al proto-punk, y sus explícitas y, en ocasiones, incomprensibles letras quizás pudieron incomodar a una parte del público joven que, en realidad, lo único que buscaba era pasarlo bien con el R&R y bailar. Sin embargo, es uno de los músicos más respetados en el ámbito del rockabilly; véanse, por ejemplo, las canciones que artistas como Ian Dury, Robert Gordon, Stray Cats o Eddy Mitchell han dedicado al Príncipe Negro.

El título de la canción que hoy nos ocupa, “Be-Bop-a-Lula”, probablemente recuerda al de algunos viejos temas de jazz de los años cuarenta, como “Hey! Ba Be Re Bop”, que popularizara Lionel Hampton-; estas melodías acabaron conformando el vocablo “bebop”, que da nombre a uno de los estilos de jazz más conocidos. La autoría de la canción no está muy clara (aquí podéis leer algunas teorías); lo más probable es que la escribiera Gene Vincent (música) junto a Donald Graves (letra), cuando el primero se recuperaba del accidente de moto al que hemos aludido líneas arriba. Donald Graves debió vender sus derechos a Bill “Sheriff Tex” Davis, el mánager de Gene Vincent & His Blue Caps, y acabó acreditándose él mismo como autor de la canción.

“Be-Bop-a-Lula” ha aparecido en varias películas (“La chica no puede remediarlo”-se puede ver en ella al propio Vincent-, 1956; “Pleasantville”, 1998; “Corazón salvaje”, 1990; “Los delincuentes”, 1989; “Planet 51”, 2009; etc.) y tiene muchas versiones: The Everly Brothers, Johnny Devlin, The Beatles, Jerry Lee Lewis, Carl Perkins, Cliff Richard, Johnny Hallyday, Adriano Celentano, John Lennon, Paul McCartney, Brian Setzer, Billy Thorpe & The Aztecs, Raul Seixas, Mina, Les Chaussettes Noires & Eddy Mitchell (en francés), el grupo español Tennessee (en inglés) y los también españoles Pekenikes y Los Milos. Éstas dos últimas bandas interpretaron el tema en nuestro idioma, al igual que Bruno Lomas, quien protagoniza nuestro segundo vídeo destacado de hoy, una interesantísima versión publicada como single (cara B) en 1973, en la que destaca la guitarra y la magnífica voz de Bruno Lomas. Y finalizamos con los estadounidenses Stray Cats, abanderados del movimiento que hizo resurgir el rockabilly durante la década de 1980 y, de alguna manera, también pioneros del psychobilly; incluyeron esta versión en su disco titulado “Original Cool” (1993).

The Chantays / Johnny Thunders / Dick Dale & Stevie Ray Vaughan. “Pipeline”

The Chantays, también conocidos como Chantay’s, es un grupo de surf rock estadounidense –aun en activo– creado a comienzos de la década de 1960 por cinco amigos de la Santa Ana High School de California: Bob Spickard (guitarra), Brian Carman (guitarra), Bob Welch (batería), Warren Waters (bajo) y Rob Marshall (piano). Grabaron varios singles y un par de Lps entre 1963 y 1966, aunque su única canción realmente exitosa fue “Pipeline” (compuesta por Carman y Spickard), publicada en 1963, con el tema “Move it” en la cara B. Inicialmente llamada “Liberty Whip”, en homenaje al clásico western de John Ford “El hombre que mató a Liberty Valance” (1962), esta pieza de surf rock instrumental acabó denominándose “Pipeline”, después de que los Chantay’s vieran una película de surf en la que aparecían escenas del “Banzai Pipeline” de Hawái, una de las zonas surferas más conocidas y valoradas por los aficionados a esta actividad. No os perdáis el sonido del bajo, protagonista en esta canción, así como el acompañamiento de guitarras y piano.

Sin duda, estamos ante uno de los temas más representativos del surf rock, que ha dado lugar a bastantes versiones, comenzando por los propios Chantay’s, que volvieron a grabarla en modo acústico (“Pipeline Unplugged”) con motivo del lanzamiento de su álbum “Waiting for the Tide” (1997). Para la segunda opción destacada, os propongo al guitarrista y cantante Johnny Thunders, fundador del grupo New York Dolls y miembro de The Heartbreakers, ambas bandas importantes en el nacimiento del punk; Thunders incluyó “Pipeline” en su disco en solitario “So Alone” (1978), ésta es la versión que aparece en la serie “Los Soprano”, concretamente en el episodio 74. Y, como no podía ser de otra manera, tratándose de uno de los temas fundamentales del surf rock, para la tercera versión destacada de hoy os voy a proponer a una de las máximas figuras del género, el guitarrista Dick Dale -al que ya hemos tenido en este blog-, en esta ocasión a través de una grabación de 1987 -publicada como single-, que contó con la colaboración del guitarrista de blues-rock Stevie Ray Vaughan. En cualquier caso, hay más versiones, algunas interpretadas por bandas no muy conocidas; aquí os dejo las debidas a The Eagles, The Challengers, The Lively Ones, The Ventures, Hank Marvin & The Blue Jeans, Takeshi Terauchi & The Blue Jeans, The Beatniks, Anthrax, Hanoi Rocks, Bad Manners, Santi Picó, Pat Metheny y Bill Frisell. Como podéis comprobar, no sólo propuestas rocanroleras y surferas, también hay versiones ska, metaleras, electrónicas y jazzísticas.

Elvis Presley / Terence Trent D’Arby / Santiago y Luis Auserón. “Heartbreak Hotel”

A comienzos de 1956, Elvis Presley daba sus primeros pasos en la discográfica RCA Victor. Abandonaba así su etapa iniciática con Sun Records, de la que nos hemos ocupado a propósito de dos temas seminales del R&R: “That’s All Right” y “Blue Moon of Kentucky”. El primer single con RCA Victor contenía las canciones “Heartbreak Hotel” (cara A) y “I was the One” (cara B), y fue todo un éxito de ventas gracias a la melodía protagonista de nuestra entrada de hoy. “Heartbreak Hotel” fue escrito por Mae Boren Axton, una maestra de secundaria con experiencia en la industria musical, y el cantautor Tommy Durden, a partir de un artículo publicado en el diario estadounidense The Miami Herald sobre un hombre que había destruido todos los documentos relativos a su identidad, antes de suicidarse saltando por la ventana de un hotel y dejar una nota de suicidio: “camino por una calle solitaria”. En 2016, la revista Rolling Stone sugirió que el origen de la canción era otro, a partir de unas notas escritas por Alvin Krolik, un pintor que decidió dedicarse a delinquir tras un matrimonio fracasado; falleció en agosto de 1955, abatido a tiros durante un intento de robo en El Paso (Texas -EE.UU.-); El Paso Times informó del suceso, con un artículo titulado: “Historia de una persona que caminó por la calle solitaria”.

Sea como fuere, Mae Boren Axton y Tommy Durden consiguieron convencer a Elvis Presley para que cantara el tema en directo y, más tarde, para que lo grabara con su nuevo sello discográfico RCA Victor; aunque, en realidad, fue la segunda opción de los autores de la canción, después de que el dúo Wilburn Brothers se negara a interpretarla por considerarla extraña y algo morbosa. La grabación se realizó el 10 de enero de 1956, con la siguiente banda: Scotty Moore (guitarra eléctrica), Chet Atkins (guitarra acústica), Bill Black (contrabajo), DJ Fontana (batería) y Floyd Cramer (piano); como productor, en los créditos, figura Steve Sholes, aunque realmente fue el propio Elvis el que asumió este rol, hasta el extremo de que Tommy Durden admitió que no reconoció su canción tras los cambios de fraseo, letra, tempo, ritmo y sonido efectuados por Elvis.

“Heartbreak Hotel”, uno de los temas que el “El Rey” nunca dejó de cantar en directo -la última que lo hizo fue el 29 de mayo de 1977, en el Civic Center de Baltimore-, ha sido versionado por muchos artistas y grupos de estilos diferentes, como Conway Twitty, Pat Boone, Johnny Cash, Chet Atkins, Merle Haggard, Willie Nelson y Leon Russell, Lynn Anderson, Tanya Tucker, Billie Jo Spears, Ann-Margret, Delaney Bramlett, Neil Diamond y Kim Carnes, Billy Joel, Gregg Lake, Sha Na Na, John Cale, Boby Dylan, Bruce Springsteen, Led Zeppelin, Van Halen, Suzi Quatro, Gun’s n’Roses, Lynyrd Skynyrd, The Chieftains y Chet Atkins, Hanni El Khatib, Johnny Hallyday (en francés), Los Hooligans (en español) o Carlos Segarra (en español), por mencionar sólo algunos. Para acompañar a Elvis, os propongo dos versiones diferentes y atrevidas; la del neoyorkino Terence Trent D’Arby fue publicada en un “Greatest Hits” del año 2002, y la de Santiago y Luis Auserón -bien conocidos como fundadores del grupo español Radio Futura– se incluyó en un álbum de versiones interesantísimo, y muy recomendable, titulado “Las Malas Lenguas” (2006), en el que también podemos escuchar versiones muy singulares de clásicos del blues y el rock, como “You Never Can Tell”, Sunday Morning”, “Wild Things”, “I Heard it Throunh the Grapevine”, “Set me free”, etc.

The Everly Brothers / Ray Charles / Madeleine Peyroux . “Bye Bye Love”

Los hermanos Don y Phil Everly se iniciaron en la música gracias a su padre, guitarrista como ellos, que inculcó en sus hijos el gusto por el country a través de la escucha de programas radiofónicos. Tal y como nos cuenta Eduardo Izquierdo en su libro titulado Country rock. Historia, cultura, artistas y álbumes fundamentales (Barcelona: Ma Non Troppo, 2016; págs. 85-86), llegaron a actuar alguna vez en la radio, junto a su padre, y pronto consiguieron grabar un sencillo (“The Sun Keeps Shining”, 1956) con Columbia, aunque sin mucho éxito. Sin embargo, este trabajo llamó la atención del guitarrista Chet Atkins, quien se quedó enamorado con la manera que tenían de ejecutar las melodías mientras tocaban sus guitarras acústicas. Su primer álbum, titulado “The Everly Brothers”, fue publicado en 1958; en él se incluyó su primer gran éxito, “Bye Bye Love”, tema protagonista de hoy, con el que se presentaron ante la comunidad musical, con ese estilo tan característico, entre el rockabilly edulcorado y el country “rockerizado”. Consiguieron sus principales éxitos durante la década de 1950; no les fueron tan bien las cosas en los sesenta, quizás el repertorio tuvo la culpa, pero también sus adicciones, los roces, las incompatibilidades y las discusiones entre los hermanos. Se separaron en 1973, volvieron a trabajar juntos durante los años ochenta y, finalmente, abandonaron su actividad como dúo en el año 2006; en enero de 2014 falleció Phil y, más recientemente Don, el pasado mes de agosto.

Bye Bye Love” es un tema compuesto por el matrimonio Felice y Boudleaux Bryant, los mismos que escribieran otras canciones de los Everly Brothers, como “Love Hurts”. Tras ser rechazada por otros artistas, fue grabada por los hermanos en 1957, para el sello discográfico Candence Records; contó con buenos músicos de sesión, además del propio Chet Atkins a la guitarra. Coincidentes en el tiempo, son las versiones de Chuck Miller con Carl Stevens & His Orchestra, Webb Pierce o Rory Blackwell, entre otras. Después vendrían las de Roy Orbison, Anita Kerr Singers, Count Basie, The Righteus Brothers, Loretta Lynn & Conway Twitty o Rita Coolidge. Hay dos versiones especialmente conocidas, las de Simon & Garfunkel, grabada en directo e incluida en el disco “Bridge Over Troubled Water” (1970); y la de George Harrison, con cambios en la letra, incluso en la melodía, que formó parte de su disco “Dark Horse” (1974). Para acompañar a los Everly Brothers, os propongo otras dos: la de Ray Charles para el Lp “Moderns Sounds in Country and Western Music” (1962) y la de Madeleine Peyroux, incluida en el disco “The Blue Room” (2013). Finalizamos con algunas interpretaciones españolas, en concreto las debidas a Los Cinco Latinos, Los Hermanos Carrión, Dúo Dinámico y Joan Chamorro & Magalí Datzira, ésta última francamente interesante.

Etta James / Gene Vincent & His Blue Caps / Little Richard. “By the Light of the Silvery Moon”

Se emplea el término “Tin Pan Alley”, sobre todo en ámbito anglosajón, para designar aquellas áreas o zonas urbanas donde se concentraban los productores musicales o las tiendas de instrumentos de música. El origen del término es estadounidense, pues hacía alusión al conjunto de productores y compositores musicales que dominaron la escena neoyorkina durante los últimos años del siglo XIX y los inicios del XX. Situado en Manhattan, entre Broadway y la Sexta Avenida, el Tin Pan Alley se dedicó principalmente a las baladas melódicas, a las canciones cómicas y a estilos como el ragtime o el cakewalk. Con el auge de la radio y la industria fonográfica, coincidiendo con la Gran Depresión, el Tin Pan Alley fue paulatinamente perdiendo fuerza, aunque su influencia se extendió hasta el nacimiento del R&R, durante los años cincuenta. “By the Light of the Silvery Moon” fue una de aquellas canciones del Tin Pan Alley.

Escrita por Gus Edwards (música) y Edward Madden (letra), fue interpretada por primera vez, en 1909, por la actriz estadounidense Lilian Lorraine, en una de aquellas revistas musicales de Broadway conocidas genéricamente como “Ziegfeld Follies”. También fue cantada por Frances Farr, en el efímero espectáculo de Broadway “Miss Innocence”. Las primeras grabaciones también son de esta época (1909-1910): Peerless Quartet, Ada Jones, Bill Murray & The Haydn Quartet, etc. Durante los años cuarenta se renovó el interés por esta melodía, tanto con versiones instrumentales (Les Paul) como cantadas (Bing Crosby o Harry Roy & His Band); desde entonces, no ha dejado de tocarse y cantarse, y de aparecer en películas, programas y series de televisión (aquí lo podéis comprobar): Louis Prima, Doris Day, Jimmy Bowen, Ray Charles, Joanna Dong, etc. Sin embargo, no es mi intención ser exhaustivo con las versiones clásicas de esta pieza musical, prefiero mostrar cómo una típica canción melódica de Tin Pan Alley ha podido acelerarse y convertirse en un tema de R&R.

Para ello, os propongo la siguiente secuencia de interpretaciones, aparecidas entre 1956 y 1959; en primer lugar, la propuesta de Etta James, publicada como single en 1956, llena de fuerza y con un ritmo algo diferente al de las versiones precedentes; en segundo lugar, la versión de Gene Vincent & His Blue Caps, incluida en su álbum “Gene Vincent Rocks! And The Blue Caps Roll” (1958); y, finalmente, la más acelerada y rocanrolera de todas, la de Little Richard, grabada como single en 1959. Ya en los años sesenta, concretamente en 1969, el guitarrista Johnny Winter publicó otra versión rockera, esta vez instrumental.