The Troggs / The Guess Who / Wet Wet Wet. «Love Is All Around»

En 1994 triunfaba la comedia romántica «Cuatro bodas y un funeral«, una película plagada de canciones pop de esas que conoce casi todo el mundo. La que tal vez acaparó mayor protagonismo fue «Love Is All Around«, una balada interpretada por el grupo escocés Wet Wet Wet, creado en 1982 pero que no grabó su primer álbum de estudio hasta el año 1987. Fue tal el éxito de esta canción que logró mantenerse durante quince semanas en el primer puesto de las listas británicas; todo el mundo hablaba de la canción de Wet Wet Wet, para desesperación -aunque parezca paradójico- de los integrantes de la banda, quienes consideraban que el estilo de la canción no les representaba, incluso la llegaron a retirar de la venta hastiados de obtener la fama a cualquier precio. Tras varios años tratando de hacerse un hueco en el mundo de la música, me imagino que no les debió gustar mucho ser aclamados por un tema que, en realidad, no era suyo, que no había sido compuesto por ellos sino por Reg Presley, pseudónimo utilizado por Reginald Maurice Ball, cantante, compositor y líder del grupo británico The Troggs, banda creada en 1964 dentro del movimiento beat / garage rock tan de moda en aquella época; fue lanzado, como single, en 1967.

Entre el original de The Troggs y la versión de Wet Wet Wet, os voy a proponer una rareza que merece ser rescatada y reivindicada; se trata de la grabación realizada por los canadienses The Guess Who, formación de la misma época que The Troggs pero más volcada hacia el blues rock y el boogie rock. Según he podido leer, esta versión debió ser grabada en fechas próximas al original -tal vez entre 1967 y 1968- aunque nunca llegó a ser publicada como single, ni fue incluida en discos de estudio; sin embargo, es uno de los temas habituales en sus recopilatorios. Existen más versiones de «Love Is All Around», muchas de ellas pertenecientes a artistas o grupos no muy conocidos o englobados dentro de la corriente «indie»; tal vez la más conocida sea la que realizó REM en 1991, como cara B del single «Radio Song», un lanzamiento que acabó siendo muy importante para The Troggs ya que, gracias al apoyo de REM (económico y profesional), consiguieron reaparecer y volver a actuar en directo.

Uriah Heep. “Look at Yourself”

En el mundillo del heavy metal no están muy bien vistos los teclados. En ocasiones se toleran, pero siempre como un recurso excepcional, no vaya a ser que, con tanta floritura melódica, se pierda rocosidad y contundencia. Sin embargo, dos de las bandas pioneras del hard rock, y de las que más han influido en grupos de heavy metal ochenteros, utilizaban los teclados con asiduidad y normalidad: Deep Purple y Uriah Heep. Los primeros son bien conocidos y valorados por cualquier aficionado al rock; los segundos también, aunque quizás algo menos, según las malas lenguas, debido a que su sonido es muy similar al de Deep Purple. En una entrada anterior, dedicada al tema progresivo “Salisbury”, también aludía a este asunto, y comentaba que me parecía algo normal, ya que compartían inquietudes musicales y salas de ensayo, y probablemente se dejaron influir por el característico sonido purple de los teclados de Jon Lord. También como Deep Purple, Uriah Heep comenzó más cerca de la psicodelia y el rock progresivo; sin embargo, ambas bandas adquirieron su sonido característico en el ámbito del hard rock, Deep Purple a partir del disco titulado “In Rock” (1970) y Uriah Heep con el álbum que hoy nos ocupa: “Look at Yourself” (1971), con esos ojos y ese espejo de portada que nos anima a mirarnos a nosotros mismos.

Es el tercer disco de estudio de esta banda británica, el mejor para la mayoría de los aficionados al género -junto con el siguiente, “Demons & Wizards”, 1972-. Con David Byron como voz principal, Ken Hensley a los teclados, Paul Newton al bajo e Ian Clark a la batería, Uriah Heep nos ofrece un excepcional disco de hard rock setentero, aunque aún se puedan escuchar en él esos giros psicodélicos y progresivos que caracterizaron su trabajo anterior (“Salisbury”, 1971); véanse, por ejemplo, los temas titulados “Shadows of Grief” o “July Morning” (un temazo). Por el lado hardrockero, tenemos cortes como “Love Machine”, “I Wanna Be Fre” y, por supuesto, la canción que da nombre al álbum: “Look at Yourself”. Escrita por Ken Hensley, como la mayor parte de las de este álbum, se trata de uno de los temas más recordados de Uriah Heep y, también, un buen ejemplo de que, utilizando teclados, se puede hacer hard rock y heavy metal sin levantar sarpullidos entre los metaleros más puristas. Como curiosidad, señalaremos que éste es el único corte del disco que no fue grabado por David Byron en la voz principal, lo hizo Ken Hensley, debido a algunos problemas de garganta que tenía Byron, aunque lo habitual es que fuera éste último el que lo cantara en directo. En este vídeo, fechado en 1973, podéis ver a Uriah Heep interpretando esta canción; aquí tenéis otro más reciente, y finalizo con dos versiones, a cargo de los alemanes Gamma Ray y los canadienses GrimSkunk.

Cesária Évora. “Sodade”

La mayor parte de cantantes, grupos y artistas musicales, aún dedicándose en cuerpo y alma a su pasión y profesión, no llegarán a conocer el éxito; otros, lo conseguirán en plena madurez cuando, a lo mejor, ya no contaban con ello. Cesária Évora pertenece a este último grupo. Logró el respeto del gran público cuando tenía cuarenta y siete años, con el álbum “La Diva aux pieds nus” (1988), titulado así en alusión a su costumbre de subir a los escenarios descalza, como acto de solidaridad con los más desfavorecidos de su país, sobre todo mujeres y niños. También conocida con los apodos de Cise y Reina de la Morna, Cesária Évora nació en Mindelo (Cabo Verde), cuando esta isla africana, situada frente a las costas de Senegal, aún pertenecía a Portugal; obtuvo la independencia en 1975, poco tiempo después de que la metrópoli recuperara la democracia tras la Revolución de los Claveles. Si os queréis dar un paseo sensorial por Cabo Verde, con nuestra canción de hoy como fondo musical, os recomiendo que visitéis la entrada que, hace unos años, el compañero What dedicó a esta melodía.

Desde muy joven, Cesária cantaba -acompañada de su hermano, al saxo- en eventos familiares y en la plaza principal de la ciudad; a los dieciséis años empezó a ser conocida en los circuitos locales, sobre todo en hoteles y bares y, a los veinte, comenzó a trabajar como cantante en cruceros portugueses que paraban en Mindelo, así como en la radio local. A mediados de los setenta, Cesária dejó de cantar para ponerse a trabajar, y sostener así a su familia en aquellos difíciles años de la independencia caboverdiana, una situación que empeoró debido a su alcoholismo y a otros problemas de índole económica y personal. Estos años oscuros -como la propia Évora acostumbraba a decir- se dilataron durante más de una década, hasta que José da Silva la convenció para ir a París, ciudad donde acabó instalándose; la descubrió en Lisboa, donde había ido invitada por el cantante caboverdiano Adriano Gonçalves, más conocido como Bana.

El éxito absoluto le llegó con su disco “Miss Perfumado” (1992) -publicado tras los Lps titulados “La Diva aux pieds nus” (1988), “Distino di Belita” (1990) y “Mar Azul” (1991)-, del que se llegaron a vender más de trescientas mil copias en todo el mundo; si aún no lo conocéis, no dejéis de escucharlo, seguro que os cautivará. Englobado en esa vaga e inespecífica etiqueta de “world music”, “Miss Perfumado” es una excelente manera de acercarse a los ritmos característicos de Cabo Verde, la “morna” y la “coladeira”, que algunos identificamos como una mezcla de fado portugués, tango argentino, percusiones africanas y sonidos brasileños. La canción más conocida de este disco es la titulada “Sodade”, variante caboverdiana del término portugués “Saudade”, uno de los vocablos más difíciles de traducir al castellano. Escrita por Armando Zeferino Soares durante la década de 1950, “Sodade” describe el sentimiento de los emigrantes caboverdianos que tuvieron que abandonar su hogar, rumbo a Santo Tomé, durante la dictadura salazarista. Creo que la primera grabación de esta canción fue la del angoleño Bonga, incluida en su disco “Angola 74” (1974), aunque la versión más conocida es la de Cesária Évora. Os dejo tres versiones más de este bello tema, en concreto las interpretadas por Kepa Junquera y Dulce Pontes; Carmen Souza; y Lila Downs, Niña Patori y Soledad, ésta última en español.

Bee Gees / Eric Burdon & The Animals / The Flying Burrito Brothers. “To Love Somebody”

De los Bee Gees anteriores a “Fiebre del Sábado Noche” (1977) hemos hablado en dos entradas dedicadas a los temas “World” y “I Started a Joke”, en ellas manifestaba mis simpatías por esta primera etapa de los hermanos Gibb, británicos de nacimiento aunque dieran sus primeros pasos musicales en Australia, país al que emigró toda la familia en busca de mejores oportunidades profesionales. Después de publicar dos discos de estudio (“The Bee Gees Sing Play 14 Barry Gibbs Songs”, 1965; y “Spicks and Specks”, 1966), distribuidos solamente en Australia y Nueva Zelanda, hicieron su presentación internacional con el álbum titulado “Bee Gees ‘1st” (1967), grabado para los sellos Polydor (Reino Unido) y Atco (EE.UU.) A este interesantísimo álbum de pop psicodélico se incorporaron, como músicos de pleno derecho del grupo, el batería Colin Peterson y el primer guitarrista Vince Melouney, que se unirían a los hermanos Gibb (Barry, Robin y Maurice) para buscar una mayor cohesión como banda. Al igual que en anteriores ocasiones en las que han aparecido por aquí los Bee Gees, os recomiendo que escuchéis el disco; si no conocéis esta primera etapa de los hermanos Gibb, os sorprenderá su calidad y, cómo no, la riqueza melódica característica de esta formación. Los temas quizás más destacados son “Holiday”, “New York Mining Disaster 1941”, “I Can’t See Nobody”, “Close Another Door” y “To Love Somebody”, nuestro tema protagonista de hoy. Esta canción fue escrita por Barry y Robin Gibb a petición del mánager de la banda, Robert Stigwood, probablemente para que fuera cantada por Otis Redding, pues el estilo de soul blanco de esta melodía se adaptaba muy bien al timbre del estadounidense. Lamentablemente, nunca la pudo cantar, falleció el 10 de diciembre de 1967 en un accidente de avioneta. En una entrevista concedida en junio de 2001 para la revista Mojo, Barry Gibb aclaró que la letra de la canción no estaba inspirada en una mujer o en un amor del pasado:

“Fue para Robert [Stigwood], lo digo sin tapujos. Me pidió escribir una canción para él de forma personal. Fue compuesta en Nueva York y concebida para Otis, pero a nivel personal, era para Robert, quien significaba mucho para mí. No lo digo desde un afecto homosexual, sino por una tremenda admiración dadas las habilidades y dones de este hombre”.

Barry Gibb. Consultado en Radiolaria.

Tras la publicación como single por los Bee Gees, en junio de 1967, esta canción pronto sería versionada por otros artistas, como Lulu, Dara Puspita, Nina Simone, P.P. Arnold, James Carr o Eric Burdon & The Animals -nuestro segundo vídeo destacado de hoy-, quienes la incluyeron en su tercer álbum de estudio (“Love is”, 1968). De 1969 es la versión de Janis Joplin (casi irreconocible), y de comienzos de los setenta las de Nicola di Bari (en italiano), Roberta Flack o Kim Carnes. Nuestra tercera propuesta de hoy es en clave country rock, a cargo de los míticos Flying Burrito Bros; fue incluida en el álbum “Honky Tonk Heaven” (1973), publicado en Holanda. Pero hay más versiones, por ejemplo, las de Jackie DeShannon, Hank Williams Jr, Bonnie Tyler, Rod Stewart, Jimmy Somerville, Michael Bolton o Blue Roots Bluegrass Band.

Borne. «Azahara»

Borne fue un grupo barcelonés que tomó el nombre del conocido mercado de la capital catalana, que estaba ubicado precisamente en su barrio. Iniciaron su andadura musical hacia 1977, en el Calella Camping Rock 77, con la siguiente formación: Víctor Molero (guitarra), José Miguel Oca (bajo), Sergio Oca (batería) y Ricard Rauet (teclados). Su mánager, Josep Costa, consiguió que actuaran en los principales festivales de rock progresivo de aquellos años, aún sin tener un disco grabado; así, tras darse a conocer en la sala M&M de Madrid (noviembre de 1978) y en el Festival Canet Rock de 1978, Vicente “Mariscal” Romero les contrató para grabar un álbum con la discográfica Chapa, que acabaría titulándose “Exprime la naranja” (1979). Este interesante trabajo instrumental mezcla diferentes estilos: latín jazz, rumba, funk, rock progresivo andaluz y, por supuesto, el jazz-rock mediterráneo típico del rock laietano; todo ello envuelto en cambios de ritmo continuos, desde suaves sonidos melódicos a momentos de mayor fuerza rockera. A destacar, temas como “Abuelo Romance”, “La Macarena”, “La Música de las fonts”, “Exprime la naranja” o la elegida para encabezar esta entrada: “Azahara”, una alegre y exquisita bulería-rock en la que destacan la guitarra, los teclados y la batería, responsable de ese rapidísimo ritmo tan reconocible en esta melodía.

Os recomiendo que también prestéis atención al tema titulado igual que álbum, “Exprime la naranja”, en el que podéis escuchar a Paloma San Basilio como si fuera un instrumento más, “envuelta en un ritmo que navega entre Andalucía y el Caribe con el timón de la guitarra santanera de Víctor” (Julián Molero, en La Fonoteca). Tal y como nos cuenta Salvador Domínguez en su libro Los Hijos del Rock. Los grupos hispanos 1975-1989 (Madrid: SGAE, 2004; págs. 204-205), este tema lo mezcló el omnipresente Alain Milhaud, después de que Vicente “Mariscal” Romero le pidiera que lo hiciera con la colaboración de Paloma San Basilio, que casualmente se encontraba grabando en esos mismos estudios.

El Lp tuvo cierta repercusión internacional, al ser también editado por el sello canadiense Music Limited Morning, gracias a la gestión del director del departamento internacional de Zafiro -compañía de la que dependía Chapa-, Ángel Prieto. No volvieron a grabar hasta tres años después, ya con el sello Auvi; sin embargo, “Unidades Didácticas” (1982) parecía querer mostrarnos a unos Borne más pop, sin los teclados de Ricard Rauet y, lo que es más importante, sin ese estilo progresivo laietano-andaluz que caracterizó su primer disco. Fue el último trabajo de esta formación.