E. Fitzgerald & L. Armstrong / Gene Ammons / Jane Monheit. «Cheek to cheek»

«Sombrero de Copa» (1935) es una de las películas musicales más conocidas de entre las que fueron interpretadas por la pareja formada por Fred Astaire y Gingers Rogers. El amigo Antonio, en su blog Diccineario, califica a este film de «chispeante e imborrable vodevil art-decó, dotado de auténticas joyas rítmicas surgidas de la colaboración entre Berlin y Steiner». Una de las secuencias más recordadas es la del baile entre los protagonistas al ritmo de «Cheek to cheek», haciendo alusión a esa forma de bailar, mejilla contra mejilla, que durante los años treinta tuvo muchos seguidores en las pistas de baile, aunque también muchos detractores entre los sectores más conservadores. «Cheek to cheek» fue compuesta por Irving Berlin, uno de los autores fundamentales en la construcción del cancionero norteamericano, además de productor de un buen número de películas y espectáculos de Broadway, y eso a pesar de que apenas tenía formación musical. Esta canción fue popularizada, con gran éxito, por Fred Astaire en la película que acabamos de mencionar, aunque existe una versión anterior, de 1930, debida a las Boswell Sisters. La lista de versiones, como suele ocurrir con estos temas tan populares, es muy extensa. Os animo a que digáis cuál es vuestra favorita; yo voy a mencionar las interpretadas por Count Basie, Rosemary Clooney, Billie Holiday, Peggy Lee, Stéphane Grappelli, Oscar Peterson, Sarah Vaughan, Diana Krall o Eva Cassidy, por mencionar sólo algunas. En cuanto a las tres versiones destacadas de hoy, vamos a comenzar, por orden cronológico, con la de Ella Fitzgerald y Louis Armstrong, grabada para el álbum «Ella and Louis» (1956), en el que colaboraron los músicos del cuarteto de Oscar Peterson. La segunda, de catorce minutos de duración, es la del saxofonista Gene Ammons, incluida en el Lp «The Big Sound» (1958), bien analizado en la web Tu Crítica Musical; en esta entrada, Adrián calificaba a esta versión de «melodía alegre y animada, con un cierto toque exótico que se encargan de aportar el saxo y la batería». La tercera está interpretada con una gran sensualidad por la estadounidense Jane Monheit, una de las mejores voces que tiene actualmente el jazz, y a quien ya tuvimos la oportunidad de escuchar a propósito de una entrada también dedicada a una canción muy cinematográfica: «As Times Goes By«; podéis encontrar esta versión de «Cheek to cheek» en su álbum «In The Sun» (2002). Para terminar, una mención a la defendida por el duo Lady Gaga – Tony Bennett, bastante reciente y que ha tenido mucho éxito de ventas.

Grandes temas en versión española (4): Evolution

Buena parte de los grupos españoles de rock progresivo que hubo en la España de los setenta tuvieron una presencia fugaz, apenas publicaron uno o dos discos y luego desaparecieron. Una de aquellas bandas fue Evolution, formada por tres músicos alemanes y uno español que, años antes, habían creado otro grupo: The Vampires; en 1969 cambiaron este nombre por el de Evolution, grabaron algunos singles y un Lp, con el mismo título que el grupo, para el sello Dimensión. Según ha manifestado Tony Ponce (guitarra) en alguna ocasión, su intención inicial era la de grabar un disco de hard rock con mucho órgano, sin embargo el resultado fue más heterogéneo dando lugar a un trabajo con mucha presencia psicodélica, progresiva y de soul teñido de rock. Este álbum, publicado en 1970, está compuesto de diez temas, cinco originales y cinco versiones -dos de ellas fusionadas- que espero no os dejen indiferentes. Esta sección hace hoy una excepción para ocuparse monográficamente de Evolution, un grupo pionero en su estilo que nos dejó versiones como éstas:

1.- «Get Ready / Evil Ways«. Dos grandes temas fusionados en una canción; del primero, compuesto por Smokey Robinson, ya nos hemos ocupado en la entrada del pasado miércoles; «Evil Ways» fue uno de los cortes que se incluyeron en «Santana» (1969), el primer álbum de estudio de esta banda.

2.- «Fresh Garbage«. Tema compuesto por Joy Ferguson, vocalista, percusionista y teclista de la formación de rock psicodélico y jazz-rock Spirit. El original formó parte de su primer disco («Spirit», 1968).

3.- «You Don’t Love Me Baby«. Canción editada como single en 1960 que fue compuesta por el músico de blues Willie Cobbs. Todo un clásico de este género.

4.- «21st Century Schizoid Man«. Uno de los temas más importantes de King Crimson. Formó parte de su primer álbum («In the Court of the Crimson King», 1969), del que ya nos hemos ocupado a propósito de la canción «Epitaph». El original dura 7:21 minutos, mientras que la versión de Evolution no llega a los cuatro y medio, pero de verdad que merece la pena. Para terminar, a modo de bonus track, otra versión de King Crimson: «In the Court of the Crimson King«, que inicialmente fue publicada como single.

X Edición de los Premios 20Blogs

Éste es el segundo año que nos presentamos, en la categoría de “Música”, a estos conocidos premios que otorga la web www.20minutos.es. Aquí podéis ver todos los blogs que se presentan en esta sección; si pensáis que La Guitarra de las Musas merece vuestro voto (sólo podéis votar a un blog por cada categoría), lo podéis conceder pulsando en este enlace: http://lablogoteca.20minutos.es/la-guitarra-de-las-musas-44741/0/#vota.
Si no estáis registrados, antes os tenéis que registrar en este enlace: http://www.20minutos.es/usuarios/registro/. También podéis utilizar vuestras cuentas de Twitter, Facebook o Google+.
Es posible que os confundan unas estrellitas que están situadas en la parte superior, no es ahí donde tenéis que votar sino en el recuadro situado a tal efecto (“Vota a este blog”)
Muchas gracias a todos; podéis votar, desde hoy hasta el 2 de marzo, en este enlace:
http://lablogoteca.20minutos.es/la-guitarra-de-las-musas-44741/0/#vota.

Poco. «Rose of Cimarron»

En tiempos del salvaje y testosterónico Oeste las mujeres eran quienes lo tenían más difícil; básicamente tenían dos opciones: ser abnegadas esposas o ganarse la vida como prostitutas; el resto de actividades quedaban reservadas para los hombres. Rose Dunn fue una excepción en aquel masculinizado mundo; nacida en 1879, en Oklahoma, de una familia pobre, fue educada por monjas en el convento de Wichita y por sus propios hermanos, quienes le enseñaron todo lo necesario (montar a caballo, disparar o utilizar el lazo) para poder vivir al márgen de la Ley, como hacían ellos. Con quince años se enamoró de uno de los forajidos más famosos de aquella época, George Newcomb, antiguo miembro de la banda de los «Hermanos Dalton» y, posteriormente, de la de Bill Doolin. Rose pronto empezaría a colaborar con estos últimos forajidos, llegando a ser muy popular y conocida con el apodo de «Rose of Cimarron». Según se cuenta, incluso les ayudó a escapar, Winchester en mano, cuando habían sido acorralados por un grupo de Marshalls. George Newcomb murió de manos de los propios hermanos de Rose, entonces metidos a cazarrecompensas, cuando precisamente iba a visitarla. Nunca fue acusada de crimen alguno y, ya alejada de las bandas, contrajo matrimonio con un político de Oklahoma. Murió a los setenta y seis años de edad. «Rose of Cimarrón», además del nombre por el que fue conocida Rose Dunn, es también el título del undécimo álbum del grupo de country rock Poco, creado en 1969 a partir de las cenizas de Buffalo Springfield, formación en la que militaron Stephen Stills, Neil Young o los dos fundadores de Poco: Richie Furay y Jim Mesina. Tras abandonar el nombre inicial (Pogo), por problemas legales con el creador del cómic del mismo nombre, grabaron su primer disco en 1969. Durante los siguientes años continuaron publicando álbumes, no demasiado exitosos, y sufriendo la continua entrada y salida componentes; en 1976, ya sin Furay ni Messina, editaron «Rose of Cimarron», un excelente trabajo con temas tan interesantes como «Company’s coming», enlazado con «Slow Poke», «Tulsa turnaround» o el tema destacado de hoy, titulado igual que el disco en homenaje a aquellos tiempos del viejo Oeste y a la figura de Rose Dunne. Si no conocéis esta canción os va a sorprender, por su melodía, por el acertado uso de la voz (en ocasiones utilizando el falsete y, hacia el final, subiendo una octava), por ese inicio acústico que hace que enganchemos desde el principio, por su solo de guitarra, por su riqueza instrumental (violín, banjo, steele guitar, armónica, etc.) y por ese giro, hacia el final de la canción, orquestado como si fuera un tema de rock progresivo. Existen algunas versiones, como las de Emmylou Harris o Sandy Posey, pero ninguna está a la altura del original.

The Temptations / Ella Fitzgerald / Rare Earth. «Get Ready»

Smokey Robinson, una de las grandes figuras que dado el soul, formó su primera banda (The Five Chimes) con los amigos del colegio; ésta dio origen a The Matadors que, poco después, acabaría llamándose The Miracles, uno de los primeros grupos contratados por la mítica productora Motown. En 1966 compuso «Get Ready» para otra de las formaciones señeras de esta discográfica, The Temptations; Smokey produjo el single -lanzado en febrero de 1966- y también colaboró en el álbum «Gettin’ Ready» (1966), donde acabaría incluyéndose esta canción. Tres años después, en 1969, Ella Fitzgerald la utilizó para su disco «Ella». Éstas son las dos primeras versiones que vamos a escuchar, la tercera es un tanto especial: ¡dura más de 21 minutos!, algo verdaderamente anormal en el soul. Si La Guitarra de las Musas fuera un blog especializado en este estilo probablemente nunca habría recomendado esta versión de Rare Earth, una banda de músicos blancos creada en 1967 y, curiosamente, también vinculada a la Motown a través de una «filial blanca», del mismo nombre del grupo, especializada en sonidos algo más rockeros. El «Get Ready» de Rare Earth apareció en un álbum titulado igual que el grupo, publicado en septiembre de 1969 y, meses después, lanzado como single en versión reducida (aquí lo podéis escuchar). Como comentábamos antes, esta atrevida versión de 21 minutos no suele ser bien valorada por los puristas del soul, sin embargo es bastante apreciada entre aficionados al rock. Suena a soul psicodélico pero con estructura y maneras de rock progresivo, de hecho bien podría considerarse como uno de los temas precursores de este género. Comienza en tono psicodélico hasta que, a partir del minuto 2:30, hace su aparición la inconfundible parte melódica cantada; en el minuto 5 comienza una interesantísima parte instrumental en la que, poco a poco, van apareciendo las percusiones, el bajo, el órgano, la guitarra eléctrica, los instrumentos de viento y de nuevo las percusiones, especialmente presentes entre el minuto 17 y el 20:50, en que vuelve a recuperarse la melodía conductora hasta el final del tema. Otra versión clásica es la The Supremes y, por supuesto, la del grupo de Smokey Robinson (The Miracles); Nancy Sinatra nos dejó otra de tipo disco-rock, mientras que la del dúo escocés The Proclaimers, más actual, se acerca al power pop; por último, mencionaré la de Mayer Hawthorne, en tono neo-soul.