Benny Goodman / Glenn Miller / Duke Ellington. “Bugle Call Rag”

Bugle Call Rag” es uno de los clásicos del jazz más entusiastas, rápidos y bailables que existen. Fue compuesto por Jack Pettis, Billy Meyers y Elme Schoebel, inicialmente con el título de “Bugle Call Blues”. La primera grabación, en un disco de 78 r.p.m., data de 1922, a cargo de la Friar’s Society Orchestra, una formación que, según indican en la web Me encanta el swing, cambió su nombre por el de New Orleans Rhythm Kings. De los años veinte y treinta son, entre otras, las grabaciones de Frank Westphal, Ted Lewis, Eddie Lang, Cab Calloway, Coleman Hawkins & The Chocolate Dandies, Henry “Red” Allen, Django Reinhardt o Nat King Cole; aunque las más conocidas de esta época son las de Benny Goodman, Glenn Miller y Duke Ellington, precisamente las tres que hoy destacamos. Ésta última, a su vez, acabó inspirando el tema “The Sergeant Was Shy”. Aunque las décadas de 1920, 1930 y 1940 fueron las más importantes para esta melodía, se ha seguido interpretando; véanse, sin ir más lejos, las versiones de Peanuts Hucko, Sy Lawrence, Gene Krupa o The Mill Brothers, y también ha sido abordada desde estilos como el country (Merle Travis, Bill Monroe, etc.) “Bugle Call Rag” ha aparecido en películas como “Viudas del jazz” (1942) -donde se puede ver la versión de Glenn Miller-, “Tres días de amor y fe” (1943), “La historia de Benny Goodman” (1956), “Rebeldes del swing” (1993) o “El Aviador” (2004), éstas últimas con la versión de Benny Goodman. En el sitio EstiloSwing señalan que “Bugle Call Rag” inspiró una parte del baile coreográfico de swing conocido como Shim Sham. Os dejo con estas tres espléndidas versiones, a ver cuál os gusta más; antes de decidiros por alguna, os recomiendo que también veáis los tres vídeos, que me parecen sensacionales.

Los Canarios. “Get On Your Knees”

Teddy Bautista fue el Presidente del Consejo de Dirección de la Sociedad General de Autores (SGAE) entre 1995 y 2011, cuando tuvo que abandonar el cargo acusado de apropiación indebida y malversación de fondos, en lo que vino en denominarse “Caso Saga”. Seguro que muchos le recordaréis por este hecho y, también, por su polémica gestión de la SGAE, en particular debido a su apoyo en favor del canon digital. Sin embargo, a lo mejor es menos conocida su faceta como músico y creador musical, no en vano Teddy Bautista es uno de los nombres propios de la música española, sobre todo como líder del grupo Los Canarios. Esta banda se formó, a comienzos de los años sesenta, en Las Palmas de Gran Canaria, inicialmente con el nombre de Los Ídolos; tras darse a conocer en su isla, deciden viajar a la Península (Madrid, Barcelona y Sevilla), hasta que son contratados por el dueño de una cadena de parques de atracciones para realizar una gira por los Estados Unidos. Allí, bajo la denominación de «The Canaries», se impregnaron de las tendencias musicales imperantes durante aquellos años, especialmente del soul, género que cultivarían tras su regreso a Europa en 1966. Realizaron una gira por los países escandinavos y, ya en España, fueron captados por el omnipresente Alain Milhaud. Con él comienzan a grabar sus primeros singles: “Pain / Three-Two-One-Ah!” (1967), “Peppermint Frappé / Keep on the Right Side” (1967) -utilizado en la película de Carlos Saura “Peppermint Frappé” (1967)- y “Get On Your Knees / Trying so Hard” (1968). Éste último fue un éxito rotundo, sobre todo la cara A, “Get On Your Knees”, grabada en Londres por músicos británicos profesionales, al igual que sucediera con otras producciones de Alain Milhaud, como “Black is Black”. Esta canción es una de las imprescindibles del pop español, un tema comercial y de calidad al mismo tiempo, en el que destaca la voz de Teddy Bautista, la sección de viento, el bajo y la batería con los que iniciamos el tema, y ese irresistible ritmo funky-soul tan característico. “Get On Your Knees” tuvo que sortear la censura debido a su confusa letra, en la que no se sabe muy bien si la chica se tenía que poner de rodillas para orar o para otra cosa … Tal y como señalan en la web La Fonoteca,

“Teddy Bautista aclaró que estaba dedicada a una novia inglesa que conoció en Ibiza y que siempre despotricaba de todo lo español, a la que debió bajar los humos (no sabemos cómo) para que aceptase la importancia y calidad de lo español. A punto estuvo de no publicarse debido a la censura, pero la explicación de Teddy coló y salvó de la lista negra la canción».

Otro día hablaremos de cómo les fue a Los Canarios tras este gran éxito, sobre todo de su obra “Ciclos” (1974), uno de los títulos fundamentales del rock progresivo hispano. Mientras tanto os dejo con algunas versiones de “Get On Your Knees”, en concreto las de Ilegales, Barón Rojo, The Cover Band (Ramoncín) y Pedro Ruy-Blas, quien sustituyó a Teddy Bautista en Los Canarios cuando éste realizó el servicio militar.

09-CANARIOS-GETON.jpgLos integrantes de Los Canarios eran: Teddy Bautista (voz, guitarra), Germán Pérez (guitarra), Álvaro Yébenes (bajo), Tato Luzardo (batería), Feliciano «Nano» Muñoz (trompeta), Alfredo Máiquez (trombón), Vicente Maíquez (saxo) y Graham Bircumshaw (órgano)

 

Status Quo. “Whatever You Want”

A pesar de lo que puedan pensar los partidarios de las danzas populares y los bailes de salón, el rock también se baila y, de hecho, siempre se ha bailado, no hay más que ver a Elvis Presley en sus mejores años o esos vídeos en los que aparecen jóvenes de los años cincuenta y sesenta moviendo alocadamente el esqueleto al ritmo del R&R. Con la llegada del heavy metal apareció una nueva manera de acomodar el cuerpo a la música: el “air guitar”, es decir, un baile que consiste básicamente en tocar la guitarra pero sin guitarra; el fenómeno es tan popular que incluso existen certámenes y concursos en los que se premian estas habilidades. No es necesario que suena heavy metal para practicar air guitar, también se puede hacer con estilos limítrofes, como el hard rock, el blues-rock, el rock sureño, el rock urbano o el boogie rock, un estilo caracterizado por unas melodías alegres, bailables, repetitivas y con escaso margen para la improvisación. Así lo explicábamos en una entrada anterior dedicada al tema “Gerdundula”, uno de los más recordados de Status Quo, abanderados de este género y uno de los grupos preferidos para el air guitar por sus coreografías guitarreras, las piernas abiertas y esos característicos movimientos de cabeza y melena, tan imitados por todos sus seguidores.

Cuando en 1979 publicaban su duodécimo álbum de estudio, titulado “Whatever You Want”, ya eran un grupo de éxito. Este nuevo trabajo no fue una excepción; en apenas unos días fue certificado como Disco de Oro, y se llegaron a vender más de cien mil copias sólo en el Reino Unido. Tal vez no sea el mejor álbum de los ingleses, pero es divertido, marchoso y muy bailable; os recomiendo que lo escuchéis una mañana de esas que necesitáis un poco de ayuda para terminar de despertaros. “Whatever You Want” es un disco elaborado a partir de una base o sustrato de boogie rock, sobre el que se añade un poco de hard rock, otro poco de AOR-pop y mucho R&R. La canción más conocida de este Lp, y de las más representativas de Status Quo, es la titulada igual que el disco, compuesta por el guitarrista y vocalista Rick Parfitt y por el teclista Andy Bown; recordemos que los restantes miembros de la banda eran: Alan Lancaster (bajo, voz), Joyhn Coughan (batería) y el líder, Francis Rossi (voz, guitarra solista). Estamos ante uno de los temas mimados por las emisoras de radio, muy utilizado en programas de televisión y en anuncios publicitarios de todo tipo; aquí os dejo esta perla, un spot de la Lotería Primitiva española del que, a lo mejor, ya no os acordabais. Para que no acabéis la entrada con una sensación un tanto rara o confusa, os dejo un par de interpretaciones en directo de esta canción, una de 1984 y otra del año 2009.

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Jeff Wayne. “The Eve of the War”

La Guerra de los Mundos es una novela de ciencia ficción de H.G. Wells publicada en el año 1898. Probablemente sea el primer relato sobre una invasión extraterrestre a nuestro planeta, aunque además tiene una segunda lectura; algunos autores, como Miguel Uceda, entienden que la novela es una crítica al colonialismo europeo decimonónico:

“En Londres, el colonialismo era considerado un acto de patriotismo beneficioso para Inglaterra e incluso para los países conquistados, pues les acercaba al progreso, a la civilización, al orden británico y al cristianismo. Wells no compartía esta visión idílica y pueril del colonialismo, por eso en esta novela presenta a la civilización marciana técnicamente muy superior a la humana, la conquista a la tierra se puede identificar como una conquista de un territorio cuyos moradores viven en el paleolítico. Londres, la orgullosa cabeza del imperio británico, sucumbe rápidamente sin que el ejército, ni la ciencia o el ingenio humano pueda hacer nada para frenar el avance enemigo (…) esta novela fue un golpe contra la mentalidad de sus coetáneos, ya que presenta al colonialismo no desde la prepotencia del ejercito vencedor, sino visto desde la sociedad que se ve conquistada, sus valores y su propia autoestima aniquilados”.

Esta obra fue adaptada para un programa radiofónico titulado “The Mercury Theatre on the Air”, que dirigía Orson Welles cuando tenía veintitrés años. La emisión se produjo el 30 de octubre de 1938, a las nueve de la mañana, en un especial de Halloween. La narración de Orson Welles duró prácticamente una hora, en concreto cincuenta y nueve minutos que sembraron el desconcierto y el terror entre la población estadounidense; a pesar de que avisaron de que aquello era una dramatización, muchos oyentes que se incorporaron a mitad del episodio pensaron que era real la invasión alienígena que allí se narraba. La Guerra de los Mundos también se ha llevado al cine, por ejemplo en 1953 ó, más recientemente, en 2005, en una película dirigida por Steven Spielberg. Y también dispone de una obra musical, en la que se adaptó la novela de H.G. Wells a través de un álbum conceptual que podríamos englobar dentro del rock sinfónico, con un estilo que recuerda un poco al de Alan Parsons Project. La composición y producción corrió a cargo de Jeff Wayne, un músico especializado en sintonías televisivas y publicitarias; la parte musical fue encomendada a solventes músicos de estudio y la parte vocal (narraciones y fragmentos cantados) a artistas como Justin Hayward (Moody Blues), Chris Thompson (Manfred Mann’s Earth Band), Julie Covington, Phil Lynnot (Thin Lizzy), David Essex o el actor Richard Burton. Este álbum contiene dos discos que, de manera aproximada, se corresponden a la estructura marcada en la obra literaria de Wells: la llegada de los invasores marcianos y la Tierra bajo el control de los alienígenas. Fue un gran éxito de ventas y, desde el año 1978 en que fue publicado por primera vez, ha dado lugar a giras con actuaciones en directo, todo tipo de versiones y ediciones, DVDs, videojuegos, etc. El álbum comienza con el tema titulado “The Eve of the War”, cuya melodía será la que nos acompañe, a modo de hilo conductor, durante toda la obra (aquí podéis escuchar este álbum de manera íntegra). La invasión ha comenzado.

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Charles Aznavour / Nina Simone / Rhiannon Giddens. “L’amour c’est comme un jour”

Charles Aznavour (1924-2018) es uno de los mejores y más reconocidos representantes de la chanson francesa. Francés de padres armenios, ha escrito (o coescrito) más de mil doscientas canciones en nueve idiomas diferentes, interpretadas por él mismo o por otros cantantes; además, ha participado como actor en más de sesenta largometrajes y películas para la televisión, incluso fue embajador de Armenia en Suiza -país en el que residía cuando falleció- entre 2009 y 2010. La lista de premios y reconocimientos es muy extensa: Gran Premio Nacional de las Artes y las Letras, Premio César Honorífico, Oficial y Comandante de la Legión de Honor, Doctor Honoris Causa por la Universidad de Montreal, Medalla Púrpura de la ciudad de París, Premio de la Sociedad Norteamericana de Autores y Compositores, etc. A lo largo de más de setenta años de actividad como cantautor vendió ciento ochenta millones de discos y, sólo en Francia, fue premiado con dieciocho discos de oro; comenzó a grabar discos a finales de la década de 1940 y no dejó de hacerlo hasta el año 2015, cuando editó su último álbum de estudio. En 1962 publicaba el disco titulado “Charles Aznavour accompagné par Burt Random et Paul Mauriat”, en el que se incluía “L’amor c’est comme un jour”, una bellísima canción sobre el amor, escrita por él mismo y por Yves Stéphane.

Entre las versiones de este tema grabadas en francés, os voy a dejar las interpretadas por Michèle Arnaud, Jean-Claude Pascal, Térez Montcalm, Nara Noïan y un dúo con Sting y el propio Aznavour como protagonistas; también os recomiendo una instrumental, a cargo de Paolo Bernardi Quartet; y, por supuesto, unas cuantas en inglés: Kellylee Evans, Elly Kouri, Kate Campbell y las dos que acompañan en lugar preferente al original de Charles Aznavour: la de Nina Simone y la de Rhiannon Giddens. La primera, titulada “Tomorrow is My Turn», formó parte del disco “I Put a Spell on You”, de 1965; la segunda, con el mismo título en inglés utilizado por Nina Simone, fue incluida en un álbum homónimo publicado en 2016. Tal y como nos cuenta Eduardo en su blog River of Country, la cantante, banjista y violinista Rhiannon Giddens se dio a conocer en el grupo folk Gaelwynd y, sobre todo, en Carolina Chocolate Drops, banda de la que se han ocupado lrotula y whatgoesaround en sus webs respectivas; estudió ópera en el conservatorio de Berlín, aunque ha buscado su estilo entre el jazz, el blues, el bluegrass, el folk y el soul. A pesar de lo que a priori se pudiera pensar, la propuesta de Rhiannon Giddens no es nada convencional, os recomiendo que concedáis una oportunidad a esta talentosa artista, y que valoréis vosotros mismos.

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